CAPITULO XXIII.- RUISEÑOR

Sam esquivaba con gran agilidad los ataques de Dan, brincaba de un lado a otro y sacaba su arma de vez en cuando para disparar.

- ¡Mas rápido! – le gritaba Dan pisándole los talones.

- ¡Es lo más rápido que puedo! – Le grito mientras lo esquivaba y le disparaba con ectoplasma

- ¡Entonces te hare ir más rápido! – le contesto y de el humo que genero la explosión de ectoplasma salieron cuatro Dan tras de ella.

- ¡Maldición! - Sam disparo a los demás clones haciéndolos desvanecer

- Ya aprendió a identificarme – susurró Dan

Sam sin más se detuvo en seco y corrió hacia él con una sonrisa maliciosa para después bríncale por encima.

- ¡¿QUÉ?!

Una mano le sujeto el tobillo en el aire haciendo que cayera de golpe dan se posó sobre ella dejándola pegada por completo al piso para después acercarse a su oído.

- Buen intento, pero necesitas mas que eso para vencerme - susurró con voz profunda y sepulcralmente sexy.

- No pretendía vencerte – le respondió entre jadeos – Sólo detenerte y funcionó.

- ¿Y para qué? – Sam sonrió mirándolo de reojo y zafó uno de sus brazos rápidamente para darle una pequeña descarga eléctrica con un pequeño artefacto. Dan pego un grito mientras la chica lo veía y se reía.

- No es gracioso

- Claro que sí, te tome por sorpresa admítelo.

- No lo niego – Le sonrió de manera coqueta – Has mejorado mucho.

- Si, pero aun con esto no logro estar a tu nivel.

- Es por eso por lo que he pensado en algo mejor para ti – respondió tomándola del mentón, los ojos de Dan brillaban como los de un enamorado – "Pero que hermosa es esta mujer"- pensaba para sus adentros.

- Me siento como un ruiseñor creando una rosa roja, más rojas que los abanicos de coral que relumbran en las cavernas del océano.

- Oscar Wilde… descuida tu no acabaras como el ruiseñor

- Por ti cantaría toda la noche, hasta que una espina atravesase mi corazón.

- ¿Cantarías Amor sublimado por la muerte, el Amor que no puede aprisionar la tumba? - ¿Por qué le preguntas eso? Pareces una adolescente. – Sam se ruborizó al darse cuenta de lo que había preguntado.

- Aunque eso significara la muerte – le contesto divertido al ver su cara apenada – Ven, tengo que presentarte a alguien que me ayudará a entrenarte – Ambos entraron a la fortaleza de reloj dejando el verde de la zona fantasma atrás.

En los laboratorios Fenton Danny se encontraba de pie frente al portal.

- Sam ¿Cuándo regresaras a mi lado? – Se dejo caer de bruces para después golpear a puño el piso.

- Danny ¿Qué haces aquí?

- Han pasado quince días Jazz y no sé nada de ella.

- ¿Qué esperabas? La dejaste sola en todos los sentidos posibles

- Creí que si me iba y que si ustedes venían ella recapacitaría y vendría a buscarme, incluso cuando no lo hizo le di su espacio para que pensara mejor las cosas y que a los días regresaría

- ¿En serio eres tan idiota? Sam no es ese tipo de mujer, ella llegará hasta el final con o sin ti.

- Eso creo…

- Entonces ¿Qué piensas hacer? ¿iras a buscarla?

- No lo se Jazz, estoy confundido ella se veía tan a gusto al lado de ese tipo y yo… creo que debería pensar las cosas.

- Has tenido quince días para pensarlo

- pues necesito más – Danny se levanto bruscamente para dirigirse a las escaleras cuando se percató que Jazz llevaba dos tazas de té.

-Creí que seria bueno para que descansaras y aclararas tu mente.

- Gracias, aunque preferiría algo más fuerte.

- Es demasiado temprano para un whisky.

- Nunca es demasiado temprano para un trago ni demasiado tarde para un café… y yo hablaba del café – Danny tomo la taza humeante en sus manos.

- El té te hará mejor en la situación en la que estas así que tómatelo.

- Bien, ¿Manzanilla? – Jazz asintió, le tomó un sorbo y en cuanto su hermana hizo lo mismo el soltó una pregunta al aire – ¿Cuándo me pensabas decir que sales con Tucker? – Acto seguido ella escupió todo el líquido mientras miraba en la cara su hermano una sonrisa maliciosa y una ceja arqueada.

- ¿Desde cuándo lo sabes?

- Desde hace ocho días, los vi en la cafetería

- Yo no sabia como, ya que tu estas con lo de Sam.

- Esta bien, no me molesta… siempre creí que ustedes debían estar juntos así que es hora de cobrar una apuesta.

- ¡¿APOSTASTE MI SITUACIÓN SENTIMENTAL?!

- Es broma, es mejor irnos tengo una junta en una hora.

Ambos salieron de los laboratorios para dirigirse a la gran empresa de la familia Fenton. Al llegar a su oficina se encontró a una mujer sentada en su escritorio, sus cubas eran pronunciadas y agradables a la vista una piel hermosa y morena que contrastaba a la perfección con su vestido rojo largo hasta los tobillos y holgado con decorados en oro a los extremos, la miró de arriba abajo, su cabello era rizado de color azabache, tan oscuro como la misma noche, labios gruesos de color rojo que incitaban a pecar y unos ojos esmeraldas que lo cautivaron.

- ¿Quién eres tú y que haces en mi oficina? Mas concretamente en mi escritorio – soltó sorprendido

- Daniel Phantom, me llamo Jade Asad y vengo de Oriente buscándote.

- Señorita Asad…

- Jade, llámame Jade – Le interrumpió.

- Muy bien Jade, no me interesa que es lo que haga aquí, tengo una junta en unos minutos y no puedo atenderla, pase con mi secretaria y ella le dará una cita.

- oh, de verdad esperaba que me atendiese personalmente – se levantó del escritorio y se acerco a él para darle un beso en la mejilla – te dejo mi tarjeta cariño, no me gustan los intermediarios, quiero hablar de negocios contigo y tal vez llegar a algo más.

- Por favor retírese- Abrió la puerta encontrándose con Val del otro lado sorprendida.

- Así lo deseaste y así será – sonrió para salir de la oficina mientras decía estas palabras y al llegar al elevador se giró hacia el – no olvides llamar

- ¿Quién era esa? – Dijo Valerie.

- Es lo que quisiera saber ¿Quién la dejo entrar?

- te juro que no la vi entrar y he estado aquí todo el tiempo.

- Si claro… ve a la sala de juntas y verifica que estén todos, en seguida voy.

Pasaron las horas en la sala y cuando todos salieron ya era de noche Danny decidió ir a un lugar al cual ya tenía tiempo que no asistía un jardín abandonado a las afueras de la ciudad el cual se sorprendió al ver que se encontraba lleno de vegetación. Caminó por su andador lentamente mirando las flores tan coloridas y exóticas, rosales, margaritas, tulipanes, azaleas, etc.… no era normal que todas florecieran al mismo tiempo y en la misma época. Los árboles frutales estaban llenos de frutos y el aroma a primavera era embriagante. Una figura femenina tendida al lado del camino le llamo la atención.

- ¿Sam? ¡Sam por Dios que haces aquí?

- ¡Danny!

- Esta helando y tu estas muy poco cubierta – Danny reparó en su ropa llevaba un short morado, una blusa de tirantes blanca, medias negras y unos botines. No era la misma con la que se había quedado en la zona fantasma. - ¿has estado viniendo?

- Por si no lo has notado vivo en la zona de los vivos. - respondió con sarcasmo incorporándose para quedar sentada en el pasto

- Estas sudando, Sam ¿Qué has estado haciendo? Tienes golpes por todas partes ¿Por qué no has venido a buscarme?

- ¿Esperabas que fuera detrás de ti? No lo hice en el pasado y no lo haré ahora, me dijiste que hiciera las cosas yo sola y es lo que he estado haciendo… bueno con ayuda

- ¿De ese fantasma? ¿Sigues con él?

- Evidentemente

- ¡TRATO DE MATARNOS!

- ¿Aun crees eso? Se ofreció a ayudarme, evidentemente no sabíamos sus intenciones.

- Y me imagino que ahora son otras.

- Averígualo tu ¿yo estoy ocupada resolviendo mi vida.

- ¡TU DEBERIAS ESTAR A MI LADO, EN MI CASA COMO MI ESPOSA ESPERANDO HIJOS MÍOS NO LUCHANDO BATALLAS QUE NO TE CORRESPONDEN! – Sam le soltó una bofetada que resonó a lo largo y ancho del jardín.

- ¡NO CREÍ QUE FUESES TAN EGOÍSTA! ¡TIENES RAZÓN ESTA BATALLA NO ME CORRESPONDE A MÍ, NOS CORRESPONDÍA A AMBOS! ¿ME OYES? ¡POR LO MENOS YO ESTOY TRATANDO DE ENCONTRAR UNA RESPUESTA A MI VIDA A NUESTRAS VIDAS DANIEL, PERO EVIDENTEMENTE ESO A TI NO TE IMPORTA!

- ¿QUÉ ME CORRESPONDÍA? ¡ESA GENTE, PERDÓN ESOS FANTASMAS SÓLO BUSCAN QUIEN LES SOLUCIONE LOS PROBLEMAS Y PERDÓN YO NO VOY A SER ESE IDIOTA!

- No puedo creer que alguna vez te ame, y ahora veo que me equivoque - susurró sin fuerzas Sam bajando la mirada al piso

Danny se quedó petrificado ante estas últimas palabras.

- ¿Gatita te encuentras bien?

- Una voz familiar para Sam y repulsiva para Danny los sacó a ambos del silencio en el que habían caído.

- Si, ya terminé – Dan le extendió su mano para ayudarla a incorporarse.

- ¿Te vas nuevamente con él?

- Evidentemente, ya no tengo nada que hacer aquí.

- Quédate conmigo por favor deja que…

- Daniel ya vasta, he tomado una decisión y tú también… evidentemente nuestro destino no es el mismo y mientras tu no te des cuenta de lo egoísta que estas siendo no podremos estar juntos.

- ¡No voy a cambiar de opinión Sam!

- Entonces nuestro destino está sellado y nuestros caminos separados… Adiós Daniel Fenton

Dan le colocó una gabardina negra y acto seguido abrió un portal a la Zona fantasma para ambos desaparecer dentro de él.

Danny condujo hasta llegar a un bar en el cual se introdujo a tomar unos tragos, pero al llegar a la barra se encontró a Jade.

- Señor Fenton ¿Qué sorpresas?

- ¿Es muy liberal para ser de oriente no cree?

- Vivo en Estados Unidos hace algún tiempo y la ciudadanía me ha dado cierta libertad.

- Me imagino, una cerveza por favor – le dijo al barman

- ¿Viene buscando consuelo?

- ¿Algún problema?

- Ninguno, pero tal vez yo tenga una mejor solución – Ambos dieron un trajo a sus bebidas.

Horas mas tarde Danny se encontraba en la puerta de la habitación de un Motel lujoso besando desesperadamente el cuello de aquella mujer, acto seguido la empujó bruscamente sobre la cama y comenzó a despojarla de su vestido mientras ella hacia lo mismo con su saco y camisa, dejándolo en pantalón de Daniel, se deseaban o al menos ella a él. Daniel besaba y lamia su cuello acariciando la espalda de la joven se detenía y la miraba para después devorar sus labios mientras terminaba de desabrochar su sostén, sus brazos subieron por su espalda hasta los hombros delgado y en un movimiento dejaron caer los tirantes de tan delicada prenda, después con una mano masajeo uno de los pechos erectos de la mujer y con la otra la tomaba de la espalda mientras la besaba profundamente. Sus labios bajaron lentamente en busaca del otro seno al igual que su mano jugaba en su espalda hasta llegar a onde esta pierde su nombre y comenzó a jugar con la tela de la pantaleta, la joven jadeaba y le arañaba la espalda mientras con sus piernas rodeaba las caderas de él, hacía mucho tiempo que no disfrutaba de un hombre de esa forma. Daniel apretó con fuerza el muslo de la joven.

- ¿Será que puedes hacerme olvidar el mal rato que pase horas atrás? – le susurro al oído.

- S- si – respondió ahogada en placer

Ambos sudaban y Danny comenzó a retirar la pantaleta de la mujer lentamente para después introducir sus dedos en el interior de su vagina y después procedió a lamer su clítoris, ella sentía que enloquecía, lo tomó de los cabellos y comenzó a gemir con más fuerza, se levanto por instinto lo tomo del rostro para indicarle que era su turno, Danny se retiró el pantalón y los bóxer y se recostó en la cama ella tomo su miembro y lo introdujo en su boca para realizar una felación mientras el la tomaba del cabello, ahora era Daniel el que Gemía de placer la chica paró y se colocó en cuatro indicándole que estaba lista y ahora podía tomarla, él sintió y se introdujo en ella para comenzar a embestirla, ambos gemían sudaban gritaban de placer, cambiaban de pose a como sus cuerpos les indicaban a entender, llegó el climas y con ello el fin de la noche.