La oscuridad más absoluta. Estoy cansado de ella. De repente una dulce voz me llama la atención y los ojos infantiles me atraviesan.
Los ladrillos dejan de moverse y suspiro antes de caminar a través de ellos. (Harry me envió una lechuza preguntándome si quería pasar la tarde con él, Weasley, Granger y Teddy. Quieren comprar los regalos de Navidad para todos. Yo solo voy porque es él quién me lo ha pedido y porque Teddy va a estar ahí.)
Llego a la heladería y les veo sentados en una de las mesas. Teddy es el primero en verme, sonríe y agita la mano para saludarme. Harry se gira para mirarme y también sonríe. Yo no puedo evitar sonreír a cambio. Incluso Granger me saluda. Weasley baja la mirada hacia su helado.
-¡Primo Daco!
Teddy salta de la silla para abrazarme y en proceso tira el helado. Harry agita su varita para arreglar el estropicio.
-Teddy...
-Lo siento, padino.
Me río. Harry me mira y también se ríe.
-¿Quieres un helado? Tengo que ir a por el de Teddy.
-Te acompaño.
-Bien. Tú aquí quieto, enano, no vayas a tirarlo de camino.
Le revuelve el pelo mientras se levanta y el niño ríe divertido. Me hace un gesto y los dos caminamos hacia el mostrador. (Mientras esperamos nuestro turno veo que su bufanda hoy de un precioso tono amarillo dorado.)
-Antes de que se me olvide, mi padre me ha pedido que te diga que quiere reunirse contigo para informarte de los avances del hechizo.
-Gracias-nos quedamos en silencio un momento-. ¿Vas a ir a la fiesta del Ministro?
-Los Malfoy siempre hemos sido invitados. ¿Tú?
-Quieren aprovechar que estoy aquí para celebrar una fiesta especial en mi honor-se pasa la mano por el pelo-. Me voy de Nueva York para escapar de la fiesta de mi editorial y entro de cabeza a otra.
-Parece que te persiguen.
Me envía una sonrisa molesta. Pedimos los helados (uno de chocolate y caramelo para Teddy y yo uno de vainilla y pistachos) y nos dirigimos de vuelta a la mesa.
-Ya que estamos con cosas para que no se nos olviden... Ron y Hermione son también Dioses.
Me tropiezo, aunque consigo mantenerme en pie. Le miro incrédulo.
-¿Qué?
-Hermione es la Diosa de la Inteligencia y Ron es el Dios del Fuego. Además eran dos de los líderes de las Divisiones.
-¿Divisiones?
-Sí, están los Dioses Elementales, los Dioses de la Mente, los Dioses de la Naturaleza, los Dioses de los Instrumentos, los Dioses Físicos y muchos otros. Ellos son parte de los Elementales y los de la Mente.
-¿Y no podrías haberlo dicho antes?
-¿Dónde estaría la diversión en eso?
Su sonrisa es sarcástica y se sienta en la mesa dejando el helado frente al niño. Teddy sonríe.
Yo miro brevemente a los que ahora sé que son Dioses y me siento también. (Ahora da realmente miedo estar en presencia de dos Dioses y el Guardián.)
Granger también me mira, suspira y fulmina a Harry.
-¿Qué le has dicho, Harry?
-La verdad. Ya sabe que yo soy el Guardián, no tiene sentido que lo ocultéis. Tarde o temprano se iba a saber de todos modos.
-Sí, pero no confío que un mortal pueda entender lo que significa ser uno de los Dioses.
-Por eso he estado intentando explicárselo, Mione. Con el reinado del nuevo Señor de los Cielos espero que los Dioses volvamos a ser conocidos en todo el mundo como lo fuimos hace siglos.
-Sin ofender, pero no eres quien debe hacer esa decisión.
(Un fuego peligroso se enciende en los ojos verdes. Siento un escalofrío y recuerdo haber visto ese brillo, pero no dónde. ¿Por qué?)
Parece que va a contestar, pero Weasley, que hasta ahora se había mantenido silencioso, interrumpió.
-Harry tiene razón, Mione. Él es el Guardián del Señor de los Cielos y de la Ciudad del Más Allá. Puede que haya fallado en uno de sus deberes principales, pero sigue siendo un superior nuestro. Sus órdenes, hasta que despierte el Señor de los Cielos, son indiscutibles. Y él siempre ha buscado nuestro bien, por eso mismo nos sumió a todos en un sueño eterno mientras él permanecía despierto esperando la Llegada. Además eres la Diosa de la Inteligencia, se supone que debes ver las ventajas de que le esté explicando a Malfoy lo que sea que explique.
-Gracias, Ron. Aunque lo de fallar en uno de mis deberes ha sobrado.
Weasley sonríe burlón. Harry le patea por debajo de la mesa.
-¿Podemos ir ya de compras, padino?
Los cuatro miramos a Teddy. Su padrino sonríe suavemente. (De algún modo me siento tranquilo cuando sonríe de esa manera.)
-Por supuesto. ¿Has terminado el helado?
Teddy asiente y todos nos levantamos. Caminamos por la calle siguiendo al niño, que salta de un lado a otro cambiando el color de su pelo cada segundo. (Gracias a eso no le perdemos de vista.)
Nuestra primera parada es, por supuesto, Sortilegios Weasley. El pelirrojo que nos acompaña nos dice que él se encarga de vigilar a Teddy. Granger también se va con ellos.
-Estarán ahí dentro un rato-me mira fijamente-. ¿Hay algo que quieras hacer?
-Quiero comprarle algo a mi madre y mi tía. Quizás alguna joya...
-Bien, vamos. También tengo que pasarme por la joyería. Tengo que recoger el regalo de uno de mis amigos en Nueva York.
Asiento con algo de curiosidad y nos dirigimos a Jewels & More (un establecimiento relativamente nuevo en el Callejón Diagón.)
En cuanto entramos el dependiente sonríe.
-¡Señor Potter! Debo decir que su puntualidad es perfecta. Acabo de recibir su pedido. Si me permite un momento iré a buscarlo. Le atenderé enseguida, señor Malfoy.
Con pasos ligeros entra en la trastienda. Yo me distraigo curioseando por las vitrinas. (Hay un juego de perlas y zafiros que sé que a mi madre le gustaría. Para tía Drómeda estoy pensando en alguna pulsera. Y para mi padre quizás unos gemelos.)
Los pasos del dependiente hacen que me acerque a Harry para ver lo que ha comprado. El hombre deja la caja sobre el cristal. Harry abre la tapa de la caja de madera de palisandro con un símbolo extraño en la tapa. Dentro, encajado en un hueco hecho a la medida, hay un par de corazas para los antebrazos. Pero parecen hechas en plata con incrustaciones en oro.
El Guardián coge una de ellas con el cuidado de un experto.
-¿Esto es platino?
-Sí, señor Potter. Según sus especificaciones. Y el oro ha sido extraído de los desiertos de Oriente Medio. Aunque por supuesto la verdadera obra de artesanía es el mecanismo del interior.
Con un suave giro de muñeca le da la vuelta. (Mi sorpresa es enorme cuando veo el filo de una hoja oculta debajo, en un mecanismo muy sofisticado.)
-Es precioso. Mejor de lo que pensaba. ¿Tiene los hechizos?
-El mejor maestro orfebre grabó las runas que nos pidió. Además añadió algunas más para mayor protección.
Harry asiente, vuelve a dejarlo en la caja y la cierra.
-Si puede enviarlo a mi hotel, estaría muy agradecido.
-Por supuesto, señor Potter-con un gesto de la varita la caja desaparece a algún lado de la tienda y el dependiente se vuelve hacia mí-. ¿Quiere ver algo en especial, señor Malfoy?
-Sí... este juego de perlas y zafiros.
El dependiente extiende un paño de seda sobre el cristal y saca con cuidado lo que le he indicado. (De cerca es mucho más hermoso. Se compone de un collar, unos pendientes y una pulsera. A mi madre le gustará.) También escojo una pulsera de esmeraldas para tía Drómeda y pido unos gemelos básicos para mi padre.
Salimos de la tienda y respiro hondo. Un copo de nieve cae sobre mi nariz y estornudo por su frescura. Harry se ríe de mí y le saco la lengua molesto. Me dirijo a Sortilegios Weasley con un paso largo y molesto. Aunque una sonrisa estira mis labios.
Me detengo en mitad de la calle y me giro para mirarle. Su mirada es suave, pero intensa, centrada únicamente en mí. (Una mirada llena de reconocimiento y lo que creo que es sorpresa.) Poco a poco sus labios se estiran en una sonrisa irónica y algo forzada. Se lame los labios despacio, con una lentitud meditada aunque nada pacífica. (Es pura seducción. Por primera vez veo al Guardián en él, al ser de oscuridad creado por el Predecesor. Mi corazón salta de un modo inexplicabe que no tiene nada que ver con los sentimientos que siento por él.)
Alguien pasa entre ambos y la conexión se corta. Parpadeo sorprendido cuando le veo a mi lado de repente.
-¿Vamos?
El resto de la tarde la pasamos entre risas y charlas con Weasley y Granger. De algún modo y gracias a Teddy nos hemos hecho amigos. Pronto llega el momento de separarnos. Nos despedimos y justo cuando me giro para marcharme escucho la voz de Granger llamarme.
-Malfoy. Ya que el Guardián de la Ciudad del Más Allá te está enseñando quiénes somos, podrías venir a visitar la Gran Biblioteca. Algunos de sus libros podrían mejorar sus explicaciones. Si quieres, claro.
-¿Visitar la Ciudad del Más Allá? ¿Es posible para mí?
-Un mortal puede entrar si el Señor de los Cielos o el Guardián y uno de los Dioses le entrega el permiso. Por mi parte está bien. ¿Harry?
Él se encoge de hombros (sé que se habría cruzado de brazos de no ser porque está sosteniendo a un dormido Teddy.)
-Por mí perfecto. Me ahorro trabajo, estoy atrasado con el libro.
-¡Harry!
-¿Qué? No es mi culpa, he estado de un lado a otro de Londres buscando al Señor de los Cielos. Y si no lo hacía en forma física, mi núcleo mágico rastreaba cada callejón en busca de su magia. No he tenido tiempo.
-¿Y qué vas a hacer cuando te llame tu editor?
-En cuanto llegue al hotel me pondré a escribir. No podré salir en unos cuantos días, al menos hasta que me ponga al día.
-¿Y quién buscará al Señor de los Cielos? Eres el único capaz de hacerlo.
-Estoy sobre la pista.
Hay una mirada de sorpresa en los dos Dioses. (Tengo que reconocer que yo también lo estoy.)
-¿Cuándo?
-Esta tarde sentí durante un segundo su poder. Fue un segundo, pero sé que era el suyo. Lo sentí toda mi vida como para reconocer solo un soplo.
-Entonces bien. Mientras le encontremos antes de Año Nuevo...
Harry sonríe de medio lado, confiado en sí mismo. (Durante un microsegundo sus ojos se desvían a los míos.) Teddy se remueve en sus brazos y él se ajusta a la nueva posición.
-Él estará con nosotros mucho antes de Año Nuevo, estoy seguro.
Su mirada suave y tierna se centra en el niño en sus brazos. No puedo evitar sonreír al verle. Inmediatamente después recuerdo quién más nos acompaña y desvío la mirada. Aunque es tarde. Granger me observa con cuidado y su ceño fruncido me dice que me ha visto. (Mierda.)
Si alguien ve el guiño a otra de mis parejas y mi serie de videojuegos favoritos, por favor que lo diga. Tengo curiosidad por saber cuántos lo conocen.
Y ya que estoy en ello, si alguien puede decirme el nombre adecuado para lo que compra Harry, mejor que mejor. (Sé que tiene un nombre, pero no puedo recordarlo.) Ayuda, please.
Espero leeros pronto,
Naraya
