Capítulo 1: conociendo a los rivales.

Fecha: desconocida

-Cancún, México-

—Y así es como puedes apuntar a la cabeza —decía un joven de catorce a un niño de parecía tener solo ocho años. Los dos estaban jugando en un Xbox 360.

—Wow primo, si eres muy bueno en esto —el niño sorprendido por la sugerencia que le daba el chico.

—Bueno, tampoco es que sea muy bueno, hay personas que me siguen dando una lección.

—Pero si te eh visto, yo no te puedo dar ningún disparo —el niño decía decepcionado.

—Tranquilízate Sebastián, con el tiempo vas a mejorar y hasta me puedes superar.

—Tal vez… como ¡Esto! —el niño saco una pistola de juguete disparándole a su primo, dándole justamente el proyectil en la cabeza.

—¡Oye esto es trampa!

—jajaja no me alcanzas —el pequeño comenzaba a correr por toda la casa mientras su primo lo perseguía, pero al adolecente le resulto difícil atrapar al niño.

—Maldito enano, sí que eres veloz.

—¿Te rindes? ¡Si victoria! —el niño celebro, hasta que vio que su primo saco ahora un arma más larga y con una sonrisa de triunfo.

—Te engañe —el joven empezó a disparar a su primo pequeño, el niño fue derribado.

—¡Te maldigo! —el niño decía mientras el primo empezó a reír.


Fecha: Jueves 3 de diciembre de 2015

-Royal Oak, EU-

Pasado los dos días después que Sebastián y sus amigos se inscribieran al torneo, ellos se acordaron que Frank los había citado para el día siguiente; también acordonase que no era necesario que viniera todo los integrantes. Sebastián envió un mensaje para que alguien le acompañara.

-Chat-

Sebastián: Entonces ¿Quién viene?

David: No te preocupes, sabes que cuentas conmigo.

Samantha: Chicos perdón, mi hermana se enfermó y tengo que cuidarla :(

Paula: No te preocupes Samy, yo la sex symbol del grupo voy B)

Darío: Axel me dijo que tenía cita con el doctor hoy

David: Bueno ese tipo sabes que no responde al grupo.

Paula: Solo responde si lo llamas o porque alguien la está cagando en una tarea de le escuela xD

Sebastián: Bueno, David, Darío y Paula, los veo en el parque. La ubicación está en el folleto que Frank nos dio, vengan porque casi da la hora que está escrita.

Sebastián guardo su celular y procedió a bajar a la puerta, pero una voz provoco que se detuviera.

—¿A dónde? —Sebastián volteo, para ver a una chica pequeña de unos diez años, su hermana menor María.

—Solo con mis amigos, iré para ver más sobre el torneo que les dije.

—Oye, me sigue dando mala espina ese torneo, ni siquiera encontré nada por internet.

—Mira, te estas preocupando por mi jejeje.

—Obvio idiota, soy tu hermana, igual nuestros otros dos hermanos comparten mi misma opinión.

—Armando y Fernando ¿Eh? —si bien, Sebastián y sus hermanos no solían demostrar afecto uno del otro, si era claro cuando era la preocupación entre ellos—, tranquilícense los tres, recuerden que el torneo tiene un permiso certificado.

—Sebas, solo si notas algo raro… aléjense de ese lugar, por favor —el chico mayor acaricio la cabeza de su hermana sonriéndole.

—Solo es un simple torneo alux — Sebastián se burló de su hermana, donde ella solo cruzo los brazos e inflo sus cachetes.

—No me digas enana —respondió al sobrenombre que le puso Sebas, después de eso se despidió.

La pequeña hermana de Sebas se sentó en el sofá, intentando aun encontrar información del torneo, pero no había nada de información acerca de eso. Rendida decidió investigar otra cosa, y un tema de un video en YouTube le llamo la atención:

-La mega desaparición de jóvenes que ocurre cada año-


Fecha: Viernes 4 de diciembre de 2015

—¿Qué creen que encontremos? —pregunto Paula.

—Talvez un elite de verdad ¿Se imaginan? —le respondió David.

—Sera felicidad, hasta que nos quiera cortar en dos a los cuatro —Darío decía, bajando los ánimos a los dos chicos.

—Se están imaginando cosas muy fantasiosas, solo será un set de esports. —Sebastián contesto de manera lógica.

Los cuatros seguían caminando por su pequeña ciudad, un ambiente tranquilo, era de las ventajas de vivir en pequeñas ciudades urbana, algo que el grupo le gustaba ya que podía llegar a sus destinos sin complicaciones. Se detuvieron cuando la ubicación les señalaba un edificio pequeño de dos pisos que parecía estar en buen estado, en un principio dudaron que era el lugar, hasta que vieron un cartel que decía:

-Prueba de torneo halo aquí-

Justamente las palabras y la imagen que estaba en el cartel, concedían con el folleto que tenía el chico en las manos.

—Bien… llegamos chicos, y Paula —Sebastián señalo el edificio, los cuatro se aproximaron al edificio, Sebas intento abrir la puerta, pero esta estaba cerrada— ¿Ahora por qué no abre?

—Oye Sebas.

—Ahora no David, intento abrir esa cosa —Sebas se detuvo cuando escucho un timbre, noto que David había presionado un botón que estaba al lado de la puerta.

—… Coño —Sebastián se intentó recuperar de ese momento vergonzoso mientras los otros reían.

El grupo vio como la puerta se abrió por sí sola, los cuatro procedieron a entrar, caminando por el largo pasillo que parecía vacío, no habían puertas que los condujeran a otro lugar del edificio, solo estaba ese largo pasillo.

—Da un poco de escalofrió este lugar —decía David observando el estrecho lugar.

—¿Sebastián seguro que es ese lugar? —Darío pregunto extrañado.

—Sí, el folleto y el cartel coincidían.

—Espero que no nos hayas llevado a un lugar de traficantes de órganos ¿Eh?

—Paula, cállate, solo me pones nervioso.

El grupo siguió su camino hasta el final del pasillo, donde se toparon con una puerta, no había un timbre a lado por lo que suponían que solo tenían que girar la perilla.

—Bien... ¿Quién entra primero? —Sebastián noto como sus tres amigos se le quedaron mirando, siendo que él era quien estaba más cerca— ¿Por qué soy yo siempre el primero en recibir el madrazo?

—¿Por qué nos quieres? —respondió Paula con una sonrisa.

—Si me pasa algo, ustedes me compraran el Uncharted 4.

Sebastián abrió cuidadosamente la puerta, lo único que vieron fue lo que se suponía un set de esport donde parecía que estaban las pantallas con las sillas y las consolas conectadas. Lo que notaron es que eran las únicas almas en este cuarto.

—¿Hola? Equipo langosta aquí —Sebas decía, mientras Paula se moría de vergüenza por el nombre del equipo.

—Creo que no va venir nadie Sebas —comento David.

Sebastián se quedó estático unos momentos, comprobó que la hora era la que decía el folleto y además la ubicación con su celular, no tenía duda que estaba bien ¿Acaso se había cancelado el torneo y Frank no les aviso?

—Bien chicos creo que tendremos que hacer otra cosa estas vacaciones —Darío comenzaba abandonar el edificio, pero el sonido de un disparo y proyectil que pego en la puerta hizo que se detuviera.

—¡¿Qué fue eso?! —Paula dijo alertada, mientras Darío vio que el proyectil era un balín.

—¿Un balín? ¿Pero de dónde vino?

—¡Manos arriba! —Sebas al terminar de preguntar escucho ese grito, los cuatro voltearon y vieron a un chico que parecía tener una réplica exacta de la mágnum.

—Amigo tranquilo con el arma, no venimos a hacer nada malo, solo venimos por el torneo.

—¿Por el torneo? Entonces son ustedes a los que debemos derrotar.

—¿Derrotar? —Pregunto David confundido por lo que dijo el tipo.

—Son otro equipo del torneo, Frank me dijo que si quería entrar mi equipo debía derrotar a los primeros que vinieran, solo tengo que darles en el pecho con los balines y entraremos al torneo —comentaba el tipo.

—¿Y que pasara con nuestro equipo?

—Serán eliminados —los cuatro lo miraron sorprendido, ¿Frank los traiciono?—, ahora quédense quieto para que sea rápido.

—Oh ni te creas ¡SEPARENSE! —Sebastián dijo y los cuatro corrieron en direcciones diferentes, afortunadamente la mala puntería del tipo evito que le daría alguno.

—Hasta mi hermano menor apunta mejor —Paula se burló.

—¡Vas a hacer a la primera que acribille! —el tipo intentaba darle a cualquiera pero los cuatro lograban esquivarlo, el tipo se desesperaba.

—David —Sebas llamo a su amigo poniéndose a cubierto los dos juntos, Darío y Paula seguían evadiendo los proyectiles— ¿Qué hacemos? ¿Nos escapamos del lugar?

—Ya intente abrir la puerta donde entramos, está cerrada.

—¡¿QUÉ?!

—Y al parecer él no es el único, por lo menos deben haber más integrantes de su equipo.

—Lo que faltaba —Sebastián asomo su cabeza para ver que podían hacer, de pronto noto lo que parecía ser una puerta que conducía a un almacén, de ahí el tipo de seguro consiguió el arma de balines— ¿Vez eso David?

—Afirmativo.

Los dos sin discutirlo se lanzaron a ese almacén, pero David sintió que algo lo jalo a otra parte, Sebas sin darse cuenta entro a la habitación. Efectivamente, el almacén estaba lleno de réplicas de armas de la saga halo, cualquier fanboy moriría de éxtasis si estuviera aquí.

—Uff lo hicimos… ¿David? —el chico entonces noto la ausencia de su amigo— oh no.

—¡TU!

Sebas escucho una voz al fondo de la habitación, llevaba un gorro notando que solo sobresalía un mechón rojo, también que la persona tenía una chaqueta y pantalón que cubría bien su cuerpo.

—Ejem, hola amigo pelirrojo —Sebas tratando se ser amable, pero la persona no quitaba su mirada desafiantes.

—Me imagino que mi amigo Fritz te advirtió ¿No? —la persona intentaba hacer una voz gruesa, cosa que Sebas noto y se rio un poco— ¿De qué te ríes?

—Tu voz, suena un poco curiosa, ¿Estas enfermo acaso?

—¡No! ¡Deja de burlarte!

—Perdón, perdón ¿Igual me vas a disparar en el pecho no?

—Exacto, ahora agarrare mi arma-...

—¿Por qué no mejor me agarras esta? —Sebas señalo la parte de abajo queriéndose burlar.

Lo que si agarro de sorpresa a Sebas, es que en vez de enojarse el tipo, termino por sonrojarse y vio cómo su boca empezaba a temblar.

—Oye lo siento si te ofendió, mejor no peleemos y seamos bros ¿Si?

—¡ERES UN DEGENERADO! —el chico dijo ahora con una voz aguda, cuando noto eso, el tipo se tapó enseguida la boca dejando sorprendido al chico.

—¿E-es e tu voz? Jejeje suenas como una mujer, a Sam le parecería tierno.

—¡YA CALLATE! —el tipo comenzó a disparar con un rifle de asalto balines, Sebas reacciono rápidamente y agarrando una magnum se cubrió.

—Creo que hay veces debo dejar mi voz en silencio.


David fue arrojado al suelo, recuperándose rápidamente noto a una persona que parecía tener su misma edad.

—¿Qué pasa amigo? ¿Es necesario esto? —David reclamo.

—Perdón por la entrada brusca, pero a diferencia de mis otros dos amigos no busco pelea. Solo pido que se rindan de la forma más cordial.

—Oye, mis amigos igual quieren jugar el torneo, es injusto que Frank haga que alguien pueda sustituirnos.

—La vida es injusta siempre ya que-…

—Si lo sé, pero no tengo ganas de escuchar la filosofía de alguien.

—Entonces supongo que será por las malas —la persona saco una magnum apuntando a David.

—Sí, eso creo —David saco un subfusil agarrando de sorpresa al chico, que ante la embestida de balines de David, fue a cubrirse—, no creas que eres el único con sorpresas.

El tipo le devolvió las balas a David que respondió con la misma acción de ponerse a cubierto, David intento asomarse pero apenas sacaba la cabeza era recibido por balines, parecía que la persona con la que se enfrentaba ya tenía experiencia en esto.

—Por cierto me llamo William —se presentó el chico desconocido.

—Grandes modales William, soy David —le respondió.


La chica y el chico se mantenías ocultos de su cazador que revisaba cada rincón de la sala, aunque David y Paula estaban ocultos debajo de uno de los escritorios.

—¿Qué hacemos? —la chica preguntaba en voz baja preocupada.

—Una distracción, algo que le quite el arma.

—¿Pero que hay aquí para distraerlo?

—… ¿Puedes seducirlo?

—¡¿Estás loco?!

—Baja la voz tonta, vale intentemos otra cosa.

La persona revisaba las sillas del lugar, esperando que un pequeño movimiento delate a los dos, lo único que los salvaría seria que otro equipo entrara y los elimine a ellos, pero sabe que el asunto se pondría más difícil si llegase otro equipo.

—Salgan, ya quiero acabar con esto —decía el tipo.

—¡Esta bien! —Darío salió de su escondite con las manos arriba.

—¿Y la chica?

—Se escapó.

—Si claro, si reviso donde estabas seguro la encuentro —El tipo fue al escritorio donde estaba oculto Darío, pero vio que no había nadie más—, ¿qué?

—Te lo dije.

—No importa, pronto aparecerá, ¿Algo que decir?

—Sí, ¡Axios!

La persona miro confundido a Darío pero luego sintió como alguien se abalanzaba sobre el

—¡¿QUIEN ESTA SOBRE MI?!

—Dime vaquera —Paula se trepo por la espalda del tipo, mientras este como un toro intentaba quitarla.

Darío fue rápidamente sobre la mano donde tenía el arma el sujeto, el tipo al notar eso, hizo lo mejor que pudo hacer, arrojar el arma lejos del lugar.

—Ahora no podrán dispararme —decía victorioso el tipo.

—Genio, tampoco tu a nosotros ¡Busquemos el arma! —Paula se bajó y fue corriendo a la zona donde cayó el arma.

El tipo iba a seguirla, pero fue detenido por Darío que forcejeaba con él para evitar que se escapara.

—¡Ve Paula yo lo sostengo!

—¡Suéltame!

La chica busco en todo el lugar, pero el arma no aparecía, al igual noto que su amigo no aguantaría.

—¡Vamos no pudo haber desaparecido así! —parecía rendirse, pero noto que el arma había terminado adentro de un cuarto. Sin pensarlo fue directamente a ella y la agarro— Ahora si amigo, quedas out.

—¡Paula quítate! —la chica escucho una voz conocida atrás de ella.

—¿David? —desafortunadamente cuanto volteo para ver quien le llamo, fue recibida con una bola de plástico que le pego en el pecho derrumbándola.

—Carajo —dijo David al ver a su amiga derribada.

—Una menos faltan tres —decía William.

En eso David salió corriendo hacia el cuerpo de su amiga, agarrando el arma, mientras se ponía a cubierto.

—Tu amiga está afuera, ya no tienes necesidad de retenerme. —el sujeto le decía a Darío.

—No, pero los otros siguen de pie. —Darío volvió a sujetar a su rival.

En una esquina, Paula seguía tirada pensando algunas, quería levantarse y ayudar, pero pareciera que algo le evitaba levantarse.

¿Dónde está Sebastián? —pregunto mentalmente.


—Voz de ardilla ¿Dónde estás?

Sebastián seguía en el cuarto donde estaban las armas, había perdido de vista a su oponente, por lo que se mantenía alerta a cualquier cosa.

—Oye, si no estoy equivocado, de seguro tienen un tiempo límite para "aniquilarnos", por lo que te sugiero que dejes de esconderte como un marica.

—¡NO ME DIGAS ASI! —el chico pelirrojo salió de su escondite, Sebas entonces disparo, pero no logro darle, además que había acabado su munición,

—Eso me pasa por entusiasta —Sebas se lamentó.

—Vaya que tu puntería es pésima.

—Al igual que tus cuerdas vocales —el tipo poco a poco se estaba hartando de Sebas.

—Idiota.

—Si me dolió tu insulto amigo.

—¿Puedes dejar de ser sarcástico? —el desconocido le empezó a disparar, pero el chico mostraba sus buenos reflejos.

—Veo que no soy el único que tiene mala puntería.

—¡Suficiente! —el tipo se lanzó contra Sebas agarrándolo desprevenido. El chico logro derribar al pobre Sebastián, y ahora encima de él, busco una forma de golpearlo.

—Oye amigo no era para que te pongas así.

—¡No hables!

La persona intentaba golpear a Sebas en la cara, pero él los bloqueaba con sus brazos evitando los golpes del pelirrojo.

Entonces en un intento desesperado, Sebas logro cargar al tipo, él ahora se encontraba sentado en los hombros de Sebastián, mientras Sebas mantenía el equilibrio.

—¡¿Qué haces idiota?! —dijo nervioso el rival de Sebas.

—Defendiéndome, venga golpéame y cuando caigas te darás un golpe bonito.

—Tramposo —el gorro del chico se caía, el mismo se dio cuenta y volvió a acomodarlo rápidamente.

—¿Ese gorro es especial o qué?

—No es tu incumbencia.

—Bueno, no importara que me mueva un poco —Sebastián comenzó a mecerse para adelante y atrás, el tipo que seguía sentado sobre sus hombros se ponía nervioso.

—¡Detente!

—Venga, yo te sujeto.

El tipo se ponía más nervioso, buscando una forma de bajarse pero fracasaba, además de que tenía que evitar que su gorra se cayera. Seguía pensando en cómo bajar, hasta que en uno de sus mulsos sintió una mano, era la mano de Sebastián que no se había dado cuenta donde estaba agarrando.

—¡ANIMAL NO TOQUES AHÍ! —el tipo con la cara roja y enfadado empezó a golpear la cabeza de Sebas, que trataba de mantener el equilibrio.

—¡Tonto vamos a caernos!

Las suplicas de Sebas no fueron escuchadas, se movía de un lado para otro intentando no caerse, para su mala fortuna choco con una puerta que termino por abrirse, y para más mala suerte, la puerta conducía a unas escaleras que iban para abajo.

—Eres una pendeja —Sebas le dijo.

—¡Me hubieras bajado pervertido!

Luego de la queja de los dos, fueron escaleras para abajo, una caída dolorosa se resumió para los dos.

Darío y el tipo seguían peleando, pero fueron interrumpidos cuando vieron que de la puerta de enfrente salían dos personas.

—¿Sebas? —Darío logro reconocer a su amigo, que se quejaba por el dolor.

—Ay, creo que me chingue la rodilla. Eres un tonto ami… —Sebas quería responderle al tipo, pero se detuvo cuando lo vio… o mejor dicho, la vio.

Su gorra se había caído, mostrando un largo pelo de color rojo, al igual notando mejor sus rastros de su cara, viendo que eran de una mujer.

—¡Ugh! ¿Qué miras? —le dijo la chica pelirroja, hasta que ella noto que su gorra se había caído alarmándola— ¡DEJA DE MIRARME!

—¿Eras una chica?

—¡¿Algún problema?!

—No, pero creo que eso explica las cosas.

—¡Oye Jessica! —el tipo que estaba peleando con Darío llamo a la pelirroja.

—¿Qué quieres Fritz?

—Deja de intentar conseguir novio y ayuda —la chica volvió a ponerse roja.

—¡Cállate, ni loca seria su novia!

Darío fue ayudar a su amigo, que seguía quejándose un poco por el dolor.

—Mira, ni inicio el torneo y ya te ganaste una enemiga —Darío decía.

—Todas las mujeres que conozco están locas, menos Sam.

—Suerte que Paula no está aquí.

—A todo esto ¿Dónde está ella y David?

Su pregunto fue respondida con alguien arrastrando a David de su pierna, el amigo de Sebas estaba cubierto de pintura.

—Fue muy fácil —dijo el tipo que llevaba a David.

Sebas vio su situación, solo eran él y Darío contra las tres personas que querían sacarlos del torneo.

—Genial estamos jodidos.

—¿Crees que no me di cuenta Darío?

—Bien compañeros, dejemos que sea rápido esto, les sugiero que no se resistan —el tipo que llevaba a David les dijo.

—¿Por qué David no se nueve? —acuso el al sujeto.

—Tu amigo está bien, Frank nos dijo que cuando les diéramos, dejarían de moverse para evitar que interfieran, pero cuando acaben volverá a la normalidad

¿Cómo carajos hizo eso Frank? —pensó Sebas

—William ¿Puede dispararle yo al tonto? —Jessy se acercó a su amigo.

—¿Tonto? —le respondió, Jessy solo señalo a Sebas— ¿Le hiciste algo a mi amiga?

—¿Además de ayudarle a quitarse ese feo gorro? No.

—¿Ya puedo dispararle? —la pelirroja miraba con frustración al chico.

—Oigan, ¿No podemos negociarlo? —ahora fue Darío quien hablo,

Parecía que el chico no iba aceptar, pero bajo su arma y miro fijamente al chico.

—Intenta convencerse, por cierto soy William.

—Yo soy, Darío… —para ser honesto no sabía que decir, solo intervino para que ganaran tiempo a Sebas—. Bueno pueeesss…

—Si no vas a decir nada, entonces seguiremos con-…

—¡Espera! ¿Qué tal dinero?

—Dudo que tengas algo con que sorprendernos, además es el premio del torneo.

—Si es el premio, pero ¿están seguro que saldrán ganadores? —el chico seguía intentando convencer a William

—No nos vas a convencer con dinero, incluso el otro premio es un viaje en crucero todo pagado para los integrantes, y dudo que tengas lo suficiente para pagar eso.

Darío rápidamente se quedó sin ideas, sabía que estos tipos estaban dispuestos a ganarles con tal de entrar al torneo.

—¿No podemos volvernos amigos? —Sebastián dijo.

—¡JAMAS! —respondió la pelirroja.

—Bien acabemos con esto —William preparo su arma y apunto a los dos chicos restantes, que solo se reasignaron.

—Parece que tendré que reorganizar mi agenda vacacional, carajo, no quería ir a ser servicio comunitario —Sebastián comento mientras esperaba el balín, pero nunca llego.

Cuando los dos chicos observaron a William, notaron como cuando jalaba el gatillo no disparaba, así estuvo por un minutos mientras Jessy la miraba incrédula.

—¿Qué paso? —pregunto la pelirroja.

—No sé, esa cosa parece que se atascó.

—En realidad la desactive —todos escucharon una voz, y vieron que era de Frank que salía de un cuarto oculto. El adulto solo les dio una mirada sincera a los adolescentes— Veo que de verdad están comprometidos con mi torneo.

—¿Frank? ¿Por qué tienen que dispararnos para que entren al torneo? —Sebas le reclamo.

—Tranquilo, primero lo primero —Frank chasqueo los dedos, después vieron como David se levantaba sorprendiendo a los chicos.

—¿David estas bien? —Darío se acercó ayudándolo.

—Sí, aunque recuerdo que solo sentí el balín me pegaba y caía. Por cierto ¿A qué hora llego Frank?

—¡OIGAN! —todos escucharon una voz. Cuando voltearon donde provenía vieron que era Paula, no tan contenta se acercó a los demás— ¡Estaba tirada y nadie tuvo la decencia de venir a recogerme!

—Oye yo está ocupado con otra chica —se defendió Sebas.

—¡Te escuche!

—Esta vez no dije nada —Sebas alzo las manos al ver como Jessy quería tirarse sobre él.

—Ya no peleen —Frank los intento calmar.

—¿Cómo quieres que nos calmemos si aún no los derrotamos? —Fritz le reclamo.

—¿Y por qué nos tienen que sacar a nosotros? —Darío respondía mientras encaraba a Fritz.

—¡Suficiente! —Frank grito en un tono que intimido a los dos chicos que se encaraban.

Sebastián se sorprendió por la actitud se Frank, mostraba ser alguien relajado cuando lo conoció, pero si lo sacaban de sus casillas podrían provocar el fin del mundo. Era mejor estar atento a su palabra.

Frank simplemente miro a los dos equipos, respiro hondo y se calmó, volviendo a la expresión relajada que tenía cuando lo conocieron.

—Supongo que tienen dudas.

—Si no es de su molestia, podría responderlas —William le contesto cortésmente.

—Está bien, en primer lugar no se preocupen, sus dos equipos estarán en el torneo —todos lo miraron incrédulos, no entendían entonces para que paso todo lo que sucedió.

—¿Entonces por qué nos ocurrió todo esto?

—Bueno William, solo quería probarlos.

—¿Probarnos? ¿Para qué? —David se rasco la cabeza confundido.

—Se los dejare como una sorpresa para el lunes que sea el sorteo.

—¿Sorteo? ¿No el lunes iniciaba el torneo?

—Bueno Sebastián, por algunos asuntillos decide darles una semanas más para que entrenen, ¿No creo que les moleste verdad? —todos lo pensaron un momento pero luego asintieron viendo que no había problema de que el torneo se atrasara— Excelente.

—¿Disculpa Frank? ¿Están importante lo que hicimos hoy, tanto para que sea una sorpresa? —Jessica no comprendía bien eso.

—¡Claro Jessica! Además, les hace falta hacer ejercicio, no será que acaben gordos.

—¡NO ESTAMOS GORDAS! —las dos chicas del grupo (Jessica y Paula) respondieron algo ofendidas.

Same energy —pensó Sebas.

—Solo bromeaba, aunque tu si Fritz, necesitas bajar un poco la panza —el chico que señalo Frank miro un poco con vergüenza su abdomen.

—¿Entonces solo será el sorteo con una sorpresa? —Sebastián recalco.

—Sip, verán que las peleas que tuvieron hoy no serán un desperdicio, es decir, en cualquier momento un alíen podría aparecerles y si no saben por lo menos defenderse, pues no duraran nada —a pesar que lo dijo en broma, un escalofrío recorrió por la espalda se Sebastián.

—Pues vale jejeje ¿entonces nos regresamos no?

—Claro, los veré el lunes, jovencitos.

Con una sonrisa Frank volvió por donde vino, entonces los siete chicos notaron como la puerta de la salida se abrió. Regresaron de manera silenciosa, y un poco incómodos, aunque Sebastián notaba como la pelirroja hay veces la observaba.

Después de salir los dos grupos se separaron, al igual que Sebas en un punto se separó de sus tres amigos, sin antes ponerse de acuerdo que los seis irían al sorteo para conocer a muchos de sus rivales, y tal vez hacer alianzas.

Sebastián se encontraba cerca de su casa, pero cuando giro por una esquina se encontró con la persona que tal vez, no quería encontrarse en ese momento. Una chica de pelo rojo se le quedo mirando, en parte Sebastián sentía que en su mirada intentaba intimidarlo.

—Hola Jeeeee-…

—Jessica.

—¡Si Jessica! —Sebastián miraba apenado a la chica— Mira, lo que paso ahí-…

—Vi suficiente Sebastián, me distes a entender que eres un maldito loco.

—Perdón, no sabía que eras una chica ¿Por qué llevabas un gorro?

—¡Es algo que no te importa!

—Tranquila, quita tu veneno de tu voz, solo quedemos en paz ¿Si?

—¡Igual me manoseaste idiota!

—Que no sabía que eras una chica… no sé si lo que dije empeoro más el asunto.

—Deja tu doble sentido para después, solo hay una forma que quedare en paz contigo —Sebastián miro un poco sorprendido, pensó que sería más difícil hablar con ella.

—Está bien, dime —la chica dio una sonrisa que Sebas la clasificaría como siniestra, parecía que a la chica se la había ocurrido un plan para asesinarlo.

—En el torneo, a tu equipo lo destruiré, los humillaremos, después de eso podemos estar en buenos términos.

—¿Y podemos ser amigos?

—Por supuesto que ¡NO!

—¡Ay mi corazoncito!

—Deja tu sarcasmo, más te vale venir listo langostita y todo tu cardumen igual —la chica golpeo el hombro de Sebas y sonrió—, además mi comida favorita es la langosta.

Sebastián vio como la pelirroja se alejó mientras se sobaba el hombro donde fue golpeado, su primera rival, y no esperaba que fuera una chica, especialmente pelirroja.

Que otros participantes locos tendré que conocer —Sebastián fue de regreso a su casa.


Frank se sentó en un escritorio, donde se desplegaba lo que parecía ser una pantalla con el dibujo de un cuerpo, y al lado de este, estaba la foto de lo que parecía ser Sebastián.

Frank movió el cursor hacia el dibujo del cuerpo, y al hacerle clic, apareció otra pantalla de lo que parecía ser un lenguaje de programación no antes visto. Frank simplemente busco una parte en especial el código, al llegar, vio un video de Sebastián con su pelea con Jessica. Al terminar de verlo, empezó a teclear en el código de programación.

—Señor —Frank se detuvo para ver al mismo asistente con el que habla la otra vez.

—¿Pasa algo? No tardes, estoy modificando a los concursantes para que se adapten a este mundo.

—Solo vengo a informarle que todas las tropas están listas —al oírlo, Frank simplemente dio una sonrisa un poco inquietante.

—¡Excelente! Lleva algunos a probar el bosque y verificar que no haya fallas. Les prometí una sorpresa a los concursantes, y no deben quedar decepcionados.

—Como diga señor —el asistente comenzó a retirarse.

—¡Espera! —el asistente se detuvo y vio a su jefe— asegúrate de que "mueran dos"

—¿Algún sexo en específico?

—Sí, me ordenaron a un hombre y una mujer.

—¿Jóvenes o adultos?

—Adultos los dos, mayores de 23 años específicamente, mmmm ya casi no me piden adolecentes.

—¿Cree que deba reconsiderar las edades? —Frank se acercó a su asistente, luego puso una mano en su hombro.

—No creo, digo, las frutas las dejamos un tiempo para que maduren para luego usarlas ¿No? Lo mismo con mis chicos, los traemos a una edad temprana para que sepan madurar, y ¡BUM! Los exportamos a las personas. Y claro, la opción de llevar inmaduras a nuestras frutas siempre estará disponible.

—Está bien jefe, hare lo que me ordeno.

El asistente salió, mientras Frank volvió a sentarse en su escritorio, miro la pantalla sonriente, estaba orgulloso de su creación, del mundo que creo y la forma de sacar dinero a base de la ingenuidad de personas jóvenes.

—Bien Sebastián, tu solo necesitas algunos ajustes. Prometo que tú y tu equipo tendrán una grata sorpresa el sábado junto a los demás participantes, es una promesa —Frank siguió sonriendo mientras continuaba tecleando en el código.


Próximo capitulo.

Capitulo 2: La sorpresa.

Sebastián y sus amigos van en camino al sorteo del torneo pensando en muchas cosas, pero sobre todo de esa sorpresa que Frank les dijo. Solamente que esa sorpresa los dejara impactados, al igual que tendrán que sobrevivir a ella.


Ufff, logre publicar antes que empiece el fin de semestre, eso ameritaría una fiesta si no estuviera estudiando je.

Sebastián: Pero si estas escribiendo cuando deberías estar acabando tus miles de proyectos.

Jessica: ¡¿DEJASTE QUE ME VOLVIERA A MANOSEAR?!

Oye, debes tener un vínculo especial con Sebas, y el contacto físico es buena opción…

Sebas y Jessy:

Uuuuuh ¿Eso sonó mal verdad?

Sebas y Jessy: Eres un perver-…

¡VALE GENTE PASEMOS A LOS COMENTARIOS!

-sorro3774: Si amiga, en parte no me gusto acabar ahí todo lo que llevaba ya hecho, pero pues venga, siento que esta version me es mas agradable de leer y escribir. Gracias por el apoyo dado.

-Spartan114: Gracias por la observación, espero no tener otra vez personajes bipolares jejeje. Por cierto, espero que te haya gustado la introducción de la pelirroja, aunque es la que casi conserve igual.

Jessy: ¡Tengo un fan, muérete de envidia Sebas! Saludos amigo :3

Sebas: Genial, estará más insoportable ahora.

Bueno gente sin nada más que agregar, zono2010mx se despide, para los que van acabar el semestre, mucha suerte y échenle ganas chavos ¡Venga que se acerca navidad!