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ADVERTENCIA:
Este capítulo fue subido el 1/04/2017, en el Día de las Bromas.
Nada de lo que lean aquí debe ser tomado en serio.
Fue todo una broma.

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¡Muy buenos días/tardes/noches! Sólo tengo algo que decir: Llegó. Finalmente llegó. Está aquí. Este es.

Hoy es una fecha que he estado esperando desde hace ocho meses, prácticamente. Ocho meses de trabajo, ocho meses de varias noches sin dormir para poder traducir o terminar a tiempo. Ocho meses de repasar una y otra vez en mi mente la trama principal, las tramas secundarias, las redacciones, la composición de los capítulos. Ocho meses increíbles, en los cuales he conocido a gente maravillosa, y también he hecho grandes amigos.

Ocho meses. Diecinueve capítulos. Casi doscientas mil palabras.

Señoras y señores, tengo el honor, el orgullo, el placer de presentarles el capítulo final de Réquiem por un Loud. No habrá epílogo, no habrá continuación, no habrá secuela, no habrá spin-off. Este es el final. El cierre de una historia a la cual he amado y he odiado.

Este es el final que he tenido en mente desde el mismísimo comienzo. Un final perfecto. Yo también he estado en la misma posición que ustedes, decidiendo si quería que viviera o que muriera. Los dos tenían sus cosas, sus moralejas, sus enseñanzas, sus simbolismos. Y sinceramente, no pude elegirme por uno en particular. Así que tuve que encontrar un "término medio", algo que aplacara a ambos bandos (los que quieren que viva y los que quieren que muera), y estoy súper orgulloso del resultado final. Siento que es tan épico como esta historia se merece.

A lo largo de todo este tiempo me han preguntado muchas veces si me base en alguna experiencia personal o algo para escribir esta historia. Y debo reconocer que les he mentido. Les he hecho creer que no, que no me basé en nada, pero lo cierto es que mi vinculación con Lincoln es mucho más cercana de lo que muchos podrían imaginar. He vivido a través de este maravilloso personaje creado por Chris Savino. Y… Bueno, no quiero llenarlos de feels antes de que empiece el cap. Voy a contárselos en las notas del final, para cuando ya estarán tan hundidos en los feels que sus corazones estarán inmunes a cualquier nuevo ataque.

Hay tantas cosas que quiero decir… Tanto por agradecer… Tanto por explicar…

Pero a veces es necesario ir al grano.

Damas y cabellos, sean ustedes bienvenidos al último capítulo. ¡Que lo disfruten!


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Capítulo 19:
Réquiem por un Loud

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La casa Loud nunca volvió a ser la misma luego de esa mañana de lunes.

Todo había cambiado la semana anterior, cuando los doctores habían diagnosticado a Lincoln. Sus padres fueron los primeros en enterarse, seguidos de cerca por las hermanas mayores. Algo había definitivamente cambiado ese día. El estatus quo se había visto alterado para siempre, de forma permanente. Era como si la llama, aquella mística y poderosa energía que alimentaba a todos los miembros de la familia se hubiera quedado sin oxígeno. La atmósfera nunca volvió a ser la misma dentro de esas paredes. El ruido ya no era el mismo, el caos no era tan grande, la felicidad se había evaporado.

Sin embargo, no todo se había perdido. Siguiendo con los deseos de Lincoln, nadie les dijo nada a las hermanas menores, por lo que ellas no se enteraron de lo sucedido. Había preferido mantenerlas ignorantes durante un tiempo para protegerlas de la terrible verdad. Ellas no estaban listas para recibir la noticia, y él tampoco lo estaba para dárselas.

Si había sido o no la decisión correcta estaba abierto a debate. La verdad, sin embargo, fue que con cuatro de sus hermanas alejadas de la verdad —tres luego de que Lisa lo descubriera por sus propios medios—, el resto de la familia se había visto obligada a fingir que estaban bien. Una fachada, una máscara. Necesitaban verse felices, actuar como normalmente lo harían cada vez que estaban cerca de alguna de las menores. Y esa actuación mantuvo la tenue llama viva por una semana más. Por dentro, todos se sentían como una rosa marchita, pero por fuera se veían tan felices como siempre. Su pequeña mentira había mantenido la energía de la casa alta durante un poco más de tiempo.

Luego de que Lucy y las gemelas se enteraron, sin embargo, ya no hubo necesidad de actuar. Aquel lunes, cuando Lincoln finalmente le dijo a las gemelas la verdad, la atmósfera de la casa cambió drásticamente. La llama que había perdido su calidez finalmente se consumió, apagándose para siempre. La casa Loud se volvió un pobre espejismo de lo que otrora había sido. Todos los miembros de la familia estaban ahora sumergidos en su dolor y tristeza, y ya no necesitaban pretender que todo esta bien, por lo que no lo hacían.

Lincoln lo notó en cuanto puso un pie luego de regresar del parque.

Tan pronto como él y las gemelas abrieron la puerta y entraron a la casa, Lincoln supo que el hogar que había conocido ya no existía. Al menos no en aquel momento. Basta con decir que cuando llegó a casa creyó que toda la familia había salido. El silencio era ajeno a una casa con ocho personas dentro. Pronto, sin embargo, se encontró con que todas sus hermanas —excepto por Lisa— estaban acostadas en el sillón de la sala de estar.

Pasaron casi todo el día allí. Lincoln, todavía afectado por lo difícil que había sido decirle la verdad a sus hermanas menores, no tuvo ni la fuerza ni las energías que necesitaba para hablar con ellos o para pedirles hacer algo juntos. Disimuladamente, dejó a las gemelas en la sala de estar y luego se dirigió a su propia habitación para pensar.


Nadie lo llamó. Nadie fue a ver cómo estaba. Ni siquiera recibió mensajes de Clyde. No estaba muy preocupado por su amigo, para ser honesto. Clyde le había mandado decenas de mensajes de texto cuando él había estad en el parque con sus hermantias, y no le había respondido, por lo que era entendible que quizás Clyde hubiera desistido en sus esfuerzos por contactarlo. Lo que realmente lo tenía preocupado era que la actitud de sus hermanas mayores había cambiado completamente en tan sólo un par de horas. Habían estado deprimidas los días anteriores, sí, pero era como si algo dentro de ellas se hubiera quebrado de repente.

Tras la cena, Lincoln esperó a que sus hermanas se dirigieran al baño para prepararse para dormir. Todas ellas estaban encerradas en cuatro metros cuadrados, peleándose para alcanzar el maquillaje, aplicar sus mascarillas o tratando de tomar la pasta de dientes. Todas excepto una, quien había sido lo suficientemente inteligente como para alistarse antes que el resto, para no tener que lidiar con aquella hecatombe.

Con cuidado, Lincoln golpeó en la puerta. No tocó el picaporte para evitar sufrir una electrocusión accidental.

Adelante —dijo una voz desde dentro.

Lentamente abrió la puerta y entró en la habitación de sus hermanas. Una de las camas estaba vacía, con su dueña demasiado ocupada en el baño, probablemente peinando su cabello exactamente cincuenta veces para tener el look perfecto. En la otra cama, Lori estaba acostada, boca arriba, mirando el techo como si se tratara de la cúpula de la Capilla Sixtina.

Cuando movió la cabeza y vio a Lincoln, rápidamente se sentó, tensa de repente.

—Lincoln —dijo, mirándolo y con respiración agitada de la nada.

No le gustaba cuando sus hermanas hacían eso. Era como si estuvieran viendo un fantasma y no a su hermano.

— ¿Cómo estás? ¿Estás bien? ¿Necesitas que…?

—Estoy bien, Lori —la interrumpió, sonando ligeramente molesto—. Sí sabes que no tienes que tratarme como si ya estuviera en mi lecho de muerte, ¿no?

Lori se vio claramente dolida por aquellas palabras. Lo miró durante varios segundos, sin saber que decir. Finalmente suspiró y miró hacia otra dirección. No se veía contenta.

—Lo siendo —dijo, de todas formas—. No era mi intención.

—Está bien, entiendo que… Es decir, sé… Olvídalo.

Hermano y hermana permanecieron en la misma habitación, mirando en direcciones opuestas, sin saber cómo romper aquel incómodo silencio que los había envuelto. Cuando finalmente sintieron que no podían seguir ignorándose mutuamente, los dos trataron de hablar al mismo tiempo, sus palabras atropellándose contra las del otro.

— ¿Qué viniste a…?

— ¿Por qué están todos…?

Sus sonrisas volvieron a sus rostros, y los dos rieron ante la graciosa situación.

—Tú primero —dijo Lori, señalando un lugar junto a ella en su cama. Lincoln fue hasta allí y se sentó junto a su hermana mayor.

—Desde que llegué esta tarde, me di cuenta que todas ustedes se ven mucho más desanimadas que antes de que me fuera —comentó, yendo directo al grano—. ¿Pasó algo?

El suspiro tembloroso de Lori confirmó inmediatamente que algo había sucedido, definitivamente.

—Sí. Sí, algo… algo pasó.

— ¿Qué cosa?

Lori comenzó a sacudir ligeramente su cabeza. Cerró sus ojos, como si no quisiera revivir el episodio en su mente.

—Lisa —dijo finalmente.

— ¿Lisa? —Repitió Lincoln, sintiendo la sangre escapándose de su rostro, dejándolo probablemente tan pálido como Lucy — ¿Qué hay con ella?

—Ella tuvo una… una gran crisis nerviosa. Empezamos a escuchar sus gritos y ruidos de cosas rompiéndose, y cuando llegamos a su habitación ella estaba literalmente destrozando su computadora. La calmamos un poco y ella… Lincoln, nunca la había visto así. Tan… devastada. Tratamos de tranquilizarla, pero ella nos dijo… Nos dijo…

Cubrió su rostro con las manos, incapaz de pronunciar las palabras.

—Ninguna de nosotras lo había dicho en voz alta, pero creo que todas… Teníamos algún tipo de esperanza de que, si había alguien que pudiera hacer algo… Es decir, ella puede hacer galletas que hacen que una persona brille, puede hacer que la basura cobre vida. ¿Por qué no podría encontrar una…?

No terminó la frase, pero Lincoln la entendió de todas formas. Su expresión permaneció inalterable. Su respiración continuó con normalidad. Pero sus ojos, incluso si parecían estar fijos en Lori, estaban claramente perdidos. Su mirada lo delató.

—Oh —dijo simplemente, asintiendo con delicadeza—, entiendo.

— ¿Sabías que ella estaba…?

—Sí.

— ¿Y por qué no nos dijiste?

—Porque quería evitar que esto pasara. Y porque no quería… No quería creer que ella tenía alguna chance de lograrlo. No quería alimentar esa esperanza.

Lori rápidamente se movió hasta que quedó prácticamente pegado a él, y colocó un brazo alrededor de sus hombros, acercándolo incluso más a ella.

— ¿Estás bien?

—Sí, sí, estoy bien. No te preocupes. Yo… Debería ir a mi habitación.

Lori no dijo nada. Quitó su brazo y lo dejó ir, mirando a su alfombra con tristeza. Lincoln se puso de pie y caminó hacia la puerta. Apoyó su mano en el frío picaporte de metal, pero no lo giró. Simplemente quedó allí de pie, y luego usó la manga de su pijama para secarse los ojos.

—Lori… —dijo con voz temblorosa.

— ¿Sí?

Lentamente volteó a verla, sintiéndose avergonzado, volviendo a secarse los ojos. No podía encontrar su mirada, por lo que miró hacia otro lado. Su mano derecha se cerró alrededor de su codo izquierdo.

— ¿Puedo… puedo dormir contigo? ¿Esta noche?

Antes de que su cerebro pudiera registrar lo que estaba sucediendo, Lori lo tomó por los hombros y lo llevó hasta su cama. Lo cubrió con sus frazadas, acarició su cabello y envolvió el cuerpo de su hermano con el suyo, abrazándolo tan cerca como le era físicamente posible.

Para cuando Leni llegó a su habitación, varios minutos más tarde, Lincoln ya se había dormido.


Los siguientes días fueron muy duros para Lincoln.

Afortunadamente, pasó mucho tiempo con su familia. Su madre siempre se acercaba a ver cómo estaba, como un satélite dando vueltas a su alrededor, siempre cerca, siempre preocupada. Su padre también comenzó a pasar mucho tiempo en casa, sobre todo luego de aquel "descanso" que le dieron en su trabajo. Los mayores sabían la verdad, sabían que había sido despedido luego de que una distracción durante la última semana en su trabajo le costara a la compañía un importante contrato con una firma internacional, pero no se lo hicieron saber. Pretendían que le creían para que no tuviera que preocuparse tanto por encontrar una solución, y para que las hermanas menores no tuvieran algo más para sentirse mal. Lori, Leni y Luna comenzaron a deshacerse de todas las botellas vacías de alcohol que comenzaron a aparecer en la cocina durante las madrugadas.

Todas sus hermanas tuvieron una pequeña mejora en sus estados de ánimos, haciendo un gran esfuerzo para pasar tanto tiempo con él como fuera posible. Se peleaban por su atención, por la posibilidad de estar con él. Lynn estaba constantemente llamándolo, pero ya no lo quería usar como sparring. En cambio, todos los días iba al centro comercial y compraba entre dos y cinco cómics y le pedía de leerlos juntos, haciéndole preguntas acerca de todos los personajes que ella desconocía y que Lincoln había estudiado durante años.

Sin embargo, las preguntas de Lynn a veces quedaban ocultas bajo las de Lola, quien parecía haber abandonado su rol de princesa y ahora se vestía como una ama de llaves, siguiendo a Lincoln a donde fuera, preguntándole constantemente si necesitaba algo. Él le había repetido incontables veces que no necesitaba hacerlo, que no había necesidad, que él estaba más que dispuesto a ser su mayordomo, pero tras varias discusiones, finalmente la dejó hacer, siguiéndole el juego. Mientras ella fuera feliz…

Lana construyó un pequeño refugio para ella en el patio trasero, desde donde mantenía una guardia para cuidar el árbol que ella y Lincoln habían plantado. Sólo abandonaba su puesto para comer, dormir y de vez en cuando para correr hacia dentro de la casa, darle un fuerte abrazo a su hermano y luego volver a su lugar.

Luna también encontró un pequeño santuario, el garaje. Su música había vuelto tan fuerte como siempre, y esta vez Lincoln sí podía disfrutarla. Porque incluso si ella no estaba tan pegada a él como las demás, se acercaba a verlo al menos dos veces al día, lo tomaba de la mano, lo llevaba al garaje y le mostraba las nuevas canciones que estaba escribiendo dedicadas a él. Lincoln sabía que su hermana era una prodigio de la música, pero nunca podría haber imaginado que sería capaz de escribir tantas buenas canciones en tan poco tiempo. Todas ellas eran hermosas, canciones rápidas y felices sobre los tiempos que habían tenido juntos, y Lincoln siempre le agradecía con un gran abrazo y palabras de aliento.

Leni, tan feliz y amable como siempre, hacía con él competencias de maquillaje todos los días. Se maquillaban mutuamente, se peinaban en las formas más exóticas, se arreglaban las uñas y se elegían los mejores atuendos. Siempre acababan viéndose como payasos locos, pero se divertían muchísimo. Lincoln todavía no entendía a Leni, sin embargo. No sabía qué tanto pasaba por su mente, pero no estaba en posición de quejarse.

Lincoln sabía que todas sus hermanas estaban tratando de pasar tiempo con él, pero también sabía que había una que lo seguía mucho más que el resto, como una sombra. A donde quiera que fuera, ella lo seguía, siempre oculta, siempre en la oscuridad. Por eso de vez en cuando le pedía a la hermana con la que estuviera jugando que fuera a la cocina a buscarle una bebida o algo así, dejándolo aparentemente solo. Y durante aquellos momentos, Lincoln caminaba hacia los rincones oscuros, desde los cuales Lucy siempre salía para abrazarlo y decirle una vez más que lo amaba a más que a ningún otro mortal. Aquellos fugaces abrazos eran mantenidos en secreto para el resto de la familia, pero Lincoln sabía que significaban muchísimo para Lucy. De todas formas, notó que ella era definitivamente la más afectada de todas sus hermanas. Algo oscuro estaba sucediendo con ella. Podía sentirlo, mas no explicarlo.

Por otra parte, era evidente que Luan había recaído a tratar de ignorarlo. Lo saludaba, lo abrazaba cada vez que se cruzaban en la casa, pero ella pasaba la mayor parte del día encerrada en su habitación. Y Lincoln no necesitaba ser un genio para saber qué es lo que estaba haciendo.

Aquella tarde de jueves, tras haber visitado a Pop-Pop y contarle la verdad —en un episodio triste como ningún otro, uno que Lincoln prefería no recordar—, le pidió a Luna que mantuviera a Luan entretenida por una hora. Le pidió que la mantuviera ocupada en el garaje durante ese tiempo. La estrella de rock no tuvo problemas en cumplir su misión, y Lincoln aprovechó el momento para hacer varios viajes desde la habitación de las dos chicas hasta el rincón más alejado del patio trasero. Tras una hora, había recolectado todo lo que necesitaba. Se encontraba vaciando el contenido del bidón que Lori le había conseguido, cuando escuchó el grito desesperado de Luan. Miró arriba y segundos después Luan se asomó desde la ventana de su habitación.

Inmediatamente vio a Lincoln y se dio cuenta de lo que estaba a punto de hacer. Dejó escapar un nuevo grito antes de correr escaleras abajo hacia el patio trasero. Momentos más tarde estaba corriendo hacia él.

— ¡No lo hagas! ¡Por favor, no!

Tras haber empapado todas las cintas en gasolina, Lincoln tiró el bidón a un lado y sacó un encendedor de sus bolsillos. Luan se detuvo a tres metros de él, mirando aterrada al encendedor.

—P-Por favor… No… —le pidió, al borde del llanto.

—Luan, no puedes seguir así —le dijo con tranquilidad—. Pasas todo tu día mirando videos de mí en lugar de pasar tiempo conmigo.

—E-Está bien… Vamos a jugar, ¿sí? Podemos jugar a lo que tú quieras. Podemos… Podemos hacer peleas de comida en la cocina o p-preparar bromas para Lori. ¿Eh? ¿Quieres hacer eso?

—No, Luan. Lo que quiero es salvarte.

—Lincoln, yo… Esos… ¡Esos videos son todo lo que tengo de ti! ¡Sólo puedo recordarte a través de ellos!

—Eso no es cierto, hermana —dijo Lincoln, bajando el encendedor y acercándose a ella—. Eso no es cierto para nada. No tienes que obsesionarte con videos para recordarme. Eres mi hermana, mi graciosa y talentosa hermana, y por eso te amo.

—Pero…

—Luan, las cosas malas pasan. Siempre van a pasar. El cómo respondes a ellas definen tu carácter y la calidad de tu vida. Puedes elegir sentarte en tu tristeza perpetua, inmovilizada por la gravedad de tu pérdida, o puedes elegir alzarte de tu dolor y atesorar las cosas que te quedan para seguir hacia adelante —le dijo solemnemente—. Es cierto que no estaré aquí, que no podré ser tu asistente, que no podrás probar tus bromas conmigo…

—N-No digas eso…

—...pero siempre voy a ser tu hermano. Quiero… Quiero que me recuerdes, que todos ustedes me recuerden, no quiero que me olviden. Pero no a este precio. NO quiero que vivas atrapada en las cintas de video, que te pierdas en la nebulosa del ayer, encerrada en un espiral sin fin de tristeza. Quiero que puedas seguir adelante, recordando con cariño todos los tiempos que compartimos, pero con tu mirada puesta en el futuro.

—Lincoln…

—No puedo morir sin estar seguro de que todas ustedes van a estar bien. Y en tu caso, no me puedo permitir irme de aquí sin estar seguro de que vas a poder seguir adelante —le dijo, mirándola seriamente—. Necesito que me pruebes que podrás superar esto. Que podrás seguir adelante. Tienes que hacerlo… por mí.

Y lo ofreció el encendedor. Luan lo miró horrorizada. Sus ojos comenzaron a danzar entre el encendedor y el rostro de su hermano. A quien ella amaba más que nadie en el mundo, más que a ella misma. Con cada mirada a sus ojos, sus facciones se relajaron un poco, hasta que finalmente, con un suspiro, tomó el pequeño objeto.

Caminó hacia la gran montaña de cintas. Con dedos temblorosos prendió el encendedor, y una vez que la pequeña llama apareció, lo lanzó hacia las cajas empapadas de gasolina.

La gran llamarada se encendió de inmediato. Un fuego que comenzó a desprender una gran humareda negra en cuanto las cintas magnéticas se consumían. Luan tuvo que retroceder varios pasos, pues el impacto del calor en su rostro amenazaba con quemar sus cejas. Cunado estuvo segura de que no estaba en peligro, se dejó caer de rodillas al suelo y comenzó a llorar.

Junto con las volutas de humo, Luan sentía que una gran parte de su corazón se elevaba también al cielo.

Lincoln se arrodilló a su lado y la abrazó. Le acarició la espalda, tratando de calmarla. Sabía que esto lo dolería, pero era para lo mejor. Él sólo quería lo mejor para todas.


Ese mismo jueves, cuando Febo comenzó a ocultarse detrás de los accidentes geográficos que interrumpían el horizonte y los altos edificios de la ciudad, pintando el cielo como un hermoso cuadro al óleo, con una paleta de colores que pondría en vergüenza a cualquier obra impresionista jamás creada, la mitad de la familia Loud se encontró con cosas que hacer. Rita llevó a Lily, Lola y Lana a unos chequeos en el médico, mientras que Lynn Sr había llevado a Luna y Luan al centro comercial para comprar algo "secreto", pero a juzgar por las miradas de lado que le daban, Lincoln estaba casi seguro de que era algo para él.

En aquellos momentos, Lincoln estaba sentado en el sofá junto con Lynn, tratando de enseñarle a jugar uno de sus videojuegos. Lynn aprendía rápido, pero aún tenía muchísimo por mejorar si planeaba en vencer a Lincoln. Era gracioso para él ver la mezcla de emociones que la inundaba: por un lado, su increíble e incomparable espíritu competitivo la hacía enfurecer cada vez que perdía, pero al mismo tiempo irradiaba felicidad por poder estar jugando junto a Lincoln, y cada vez que él le sonreía, su rostro se iluminaba aún más.

—Creo que ya tuviste suficiente por hoy —dijo Lincoln tras su vigésima victoria consecutiva, poniendo su control a un lado.

—De acuerdo, de acuerdo —dijo Lynn, también dejando su joystick—. Déjame ir a buscar unas sodas a la cocina, ¿está bien, hermanito?

—Claro.

Lynn se levantó y caminó a la cocina, dejando a Lincoln "solo" en la sala de estar.

Estaba a punto de voltear la cabeza y echar un vistazo al hogar para decirle a Lucy que podía salir, pero ella actuó primero. Antes de que Lincoln pudiera moverse, sintió dos brazos rodeando suavemente su cuello, y la frente de su hermanita presionando contra su nuca.

—Te amo, Lincoln —susurró ella.

Sonrió. Podía ver el reflejo de ella en la pantalla apagada de la televisión.

—Yo también te amo, Lucy.

—Tenías razón —continuó—. Ni siquiera la muerte podrá separarnos. Estaremos juntos por siempre.

Algo confundido, Lincoln volteó para poder verla mejor. Lucy todavía lo abrazaba. Su flequillo escondía sus ojos, pero Lincoln podía de todas formas sentir la intensa mirada.

—Por supuesto que sí —le aseguró—. Ya te lo dije, siempre estaré contigo.

—Lo sé —respondió ella, descansando su frente contra la de él—. Lo sé. Eres el mejor hermano que una chica podría haber tenido.

—Y tú eres una de las diez más perfectas niñas que han vivido jamás en todo el universo —le dijo Lincoln, sonriéndole.

Y para su mayúscula sorpresa, Lucy le sonrió de regreso. Una pequeña sonrisa, pero sincera y llena de significado, como ninguna otra. Ella le dio un suave beso en la mejilla y tranquilamente se alejó hacia las escaleras, probablemente dirigiéndose a su habitación. Lincoln continuó mirándola.

Había algo extraño…

— ¡Ya volví! —Anunció Lynn, regresando de la cocina con dos vasos de soda. Le ofreció uno a Lincoln y se sentó a su lado de nuevo, recostándose contra su hombro— Bueno, ¿qué quieres hacer ahora?

—No lo sé. ¿Que quieres hacer tú?

—Podría quedarme así —respondió, acurrucándose contra su hermano—. No necesito nada más.

—Entonces quedémonos así —sugirió, volteando la cabeza para dedicarle una gran sonrisa.

Ella también le sonrió, y los dos se quedaron en silencio, con la televisión apagada, disfrutando de la presencia del otro. Se quedaron así por unos cinco minutos, hasta que Leni apareció.

—Oh, ¿están tomando una siesta en el sofá? —Preguntó a sus hermanos menores, sumamente interesada— Me encantaría acostarme un poco, pero Lori está en una videollamada con Carol Pingrey y no me dejan ni siquiera moverme.

Lincoln sonrió. Su plan para que Lori y su antigua mejor amiga se reconciliaran había sido un éxito.

—No íbamos a dormir —le respondió a Leni—, sólo estamos… tranquilos.

—Oh.

—Aunque me vendría bien una siesta —admitió.

— ¡Voy a buscar unas frazadas y una almohada! —Se ofreció Lynn de inmediato, poniéndose de pie y caminando hacia las escaleras.

—Oye, ¿Linky? —Preguntó Leni, moviendo nerviosamente su pie izquierdo y llevando sus manos detrás de su espalda.

— ¿Si?

—Bueno… Cuando tú y Lynn se despierten de su siesta, ¿crees que podríamos, como, salir a caminar o algo así? Necesito… Hay algo que quiero hablar contigo.

Lincoln la miró con interés. ¿Estaría por descubrir finalmente lo que Leni opinaba de todo esto?

—Por supuesto —le aseguró—. Lo que quieras. Yo también quiero…

¡LUCY! ¡NO!

El grito de Lynn hizo temblar a los mismos cimientos de la casa. Lincoln se puso de pie de un salto, asustado. Pronto oyeron unos rápidos pasos en el piso de arriba, y segundos más tarde un nuevo grito, esta vez de Lori.

¡LENI, ABRE LA PUERTA Y ENCIENDE EL MOTOR DE VANZILLA! ¡AHORA!

—Y-Yo… ¿Qué? —Preguntó Leni, mirando asustada a Lincoln.

—L-La… ¡Las llaves! ¡Gira las cositas brillantes para que el auto ronque! —Dijo, con la suficiente claridad mental como para hablar en idioma Leni y que ella entendiera.

Aparentemente lo hizo, pues corrió hacia la puerta, tomó las llaves y fue a toda velocidad hacia la camioneta familiar.

Finalmente superponiéndose a la parálisis que lo había invadido, Lincoln trató de ir hacia las escaleras para ver qué es lo que estaba sucediendo, pero justo cuando se acercaba sus hermanas bajaron corriendo. Lo vio todo en cámara lenta. Lori y Lynn se movían desesperadamente. La primera se veía en pánico, la segunda lloraba. Ambas cargaban un bulto blanco que Lincoln no reconoció al principio. No hasta que vio el inconfundible cabello negro. Cuando finalmente pasaron a su lado, Lincoln vio que habían envuelto las muñecas de Lucy en dos toallas.

Por un instante, el flequillo de su hermana se movió, dejándole ver sus ojos semi abiertos. La mirada de la chica de cabello negro se encontró con la mirada del chico de cabello blanco, y en aquel instante, justo antes de que su cabeza se dejara caer contra su hombro, Lincoln vio cómo ella le dedicaba una tímida sonrisa.

No escuchó el grito de Lori de que se quedara en casa. No lo escuchó, pero estaba demasiado anonadado como para reaccionar y seguirlas. Sólo se quedó allí de pie, mientras sus tres hermanas se encontraban con Leni en la camioneta familiar y se alejaban de casa. Lincoln no se podía mover. Sólo lo hizo cuando notó las pequeñas gotas rojas que habían formado un sendero escarlata desde las escaleras hasta la puerta de entrada.

Sintió náuseas. Sintió que estaba por vomitar. Corrió escaleras arribas, tratando de llegar al baño, pero una pequeña figura se interpuso en su camino.

—Lincoln, requiero tu asistencia en mi laboratorio —dijo Lisa, solemnemente.

—Lisa… no ahora. ¿No escuchaste lo que…?

—Debe ser ahora, hermano mayor.

Él se quedó observándola. Había algo raro en su hermanita menor. La tranquilidad con la que parecía estar respirando. La recta actitud. La forma en la que tenía las manos detrás de su espalda, como un oficial a punto de recibir una medalla. Pero sobre todo, Lincoln estaba sorprendido por la mirada de la pequeña genio. Detrás de sus gafas, sus ojos parecían estar taladrando hoyos en Lincoln. Una mirada profunda llena de un significado desconocido para Lincoln.

—Tendrá que esperar, Lisa. Lucy acaba de intentar…

—A juzgar por la cantidad de sangre en su habitación y el suelo, puedo decir que no dañó ningún conducto vital. Una simple transfusión de sangre y tratamiento psicológico apropiado deberían bastar para salvarla, sin dudas. Ahora, no te preocupes, puesto que cualquier preocupación o pensamiento que pudieras tener carece de valor e importancia ante lo que tengo que mostrarte —dijo, aún mirándolo con aquella intensa mirada.

Lincoln trató de adivinar en qué podría estar trabajando en su habitación. Para ser honesto, no se le podía ocurrir qué interesante experimento podría generar tal reacción en Lisa. Esa forma de pararse, ese tono de voz… Casi sonaba como la Lisa que él conocía. La Lisa de todos los días.

— ¿Estás segura de que Lucy no está en peligro?

—Absolutamente.

— ¿Completamente segura?

—Cien por ciento.

—Está bien… Está bien. ¿Qué quieres mostrarme?

—Sígueme —lo apresuró, yendo a su habitación—, no tenemos mucho tiempo.

En cuanto entraron a la habitación, Lincoln notó que Lisa aún conservaba la mayor parte de su maquinaria, aunque en una esquina se encontraba todo el equipo que ella había destrozado algunos días atrás. Lincoln no había hablado con ella al respecto, no quería poner el dedo en la llaga. Ella comenzó a buscar algo en uno de sus cajones.

—Este incidente con Lucy es toda la confirmación que necesitaba —dijo sencillamente.

— ¿Confirmación? ¿De qué?

—De que estoy haciendo lo correcto.

Volteó a ver a Lincoln con dos objetos en sus manos. Uno de ellos llamó rápidamente la atención de Lincoln. Parecía uno de los artilugios de Ace Savvy, una especie de pistola con un gancho y cable que usaba para escalar edificios o para atrapar cosas desde la distancia. Su otra mano estaba cerrada, pero se notaba que tenía un pequeño objeto allí dentro.

— ¿Lo correcto? Lisa, ¿de qué estás hablando?

Ella se acercó a él y le hizo un gesto para que se agachara. Él lo hizo.

—Traté de salvarte —dijo, con verdadero dolor en su voz—. Hice mi mejor esfuerzo, pero sin importar cuántas pruebas hice, cuantos ensayos intenté, no pude encontrar la forma de curarte. Te fallé.

Lincoln sabía que esta era una charla que eventualmente tendrían que tener. Y ya sabía qué decirle.

—Lisa, no tienes que…

—No pude salvarte —lo interrumpió—, y el dolor de mi fracaso me perseguirá por siempre, por el resto de mi vida. Pero esta familia te necesita. Esta familia necesita a Lincoln Loud. Y a ellos sí puedo salvarlos —dijo finalmente, abriendo su mano para mostrar lo que allí tenía.

Lincoln dejó escapar un jadeo. No podía creer lo que estaba viendo.

Creyó que había sido un sueño.

Lisa apretó un botón del reloj y segundos más tarde, un portal verde se abrió frente a ellos. Era como si estuvieran viendo a su sala de estar desde la pantalla de la televisión. No, no su sala de estar. Otra sala de estar. Y sentado en el sofá, a medio camino de llevar una cuchara de su cereal a su boca, se encontraba nada más y nada menos que Lincoln Loud.

Otro Lincoln Loud.

—Lo siento mucho, Lincoln —dijo Lisa.

Antes de que ninguno de los dos Lincolns pudiera reaccionar, Lisa empujó al chico de su dimensión a través del portal, haciéndolo caer de espaldas. Inmediatamente disparó con su otro artefacto, y el gancho dio varias vueltas alrededor del Lincoln sentado en el sofá. Un instante más tarde, el cable se tensó y el nuevo Lincoln fue arrastrado a través del portal.

— ¡ESPERA! ¡NO! —Gritó el Lincoln que estaba en el suelo, tratando de ponerse de pie.

—Siempre te recordaré, Lincoln —dijo Lisa, antes de presionar un nuevo botón, cerrando el portal.

Lincoln cayó de rodillas sobre la alfombra.

Estaba atrapado en otra dimensión.

— ¿Qué onda, hermano? —Saludó Luke, entrando a la sala de estar desde la cocina.

— ¡Oh, derramaste el cereal en la alfombra! —Señaló Lane— Ooooooh, ¡Loki va a matarte! Su 'nena' viene esta noche a cenar.

—No… No, no, no —dijo Lincoln, sintiendo una súbita presión en su pecho. Estaba comenzando a respirar agitadamente, y su visión se nubló— Levi… ¡Necesito a Levi!

— ¡Hey, ¿cuál es tu problema, amigo?! —Se quejó Luke cuando Lincoln lo chocó en su corrida hacia las escaleras.

En su camino hacia allí, Lexx y Leif corriendo pasando muy cerca de él, casi tirándolo. A medida que subía los escalones, Lincoln sintió la presión en su pecho aumentar, como si alguien estuviera sentándose sobre sus costillas, y también comenzó a sentir un agudo dolor en el brazo izquierdo. En su tambaleo por las escaleras, moviéndose en zig zag, se chocó con ambas paredes a su izquierda y a su derecha.

Cuando estaba por llegar a la parte de arriba, se detuvo de repente. Sus piernas ya no le respondían.

Loni se asomó justo a tiempo para verlo.

—Hey, Lincoln. ¿Estás bien? —Preguntó, confundido.

Uno de los últimos pensamientos de Lincoln estuvo dedicado a esos pobres chicos, quienes nunca llegarían a saber qué es lo que le había pasado a su verdadero hermano. Finalmente, sus piernas le fallaron y Lincoln cayó por las escaleras, su cuerpo golpeándose con cada escalón.

Oyó los gritos, y luego todo se puso negro.

Lo último que su cerebro fue capaz de procesar fue que, al menos, sus hermanas no tendrían que sufrir por su muerte.

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Réquiem por un Loud
by Underrated Hero.


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Joder, jajajajaja, April Fools!

Rayos, no puedo creer que me tomé el trabajo de escribir todo esto sólo para hacer una broma. Jajajaja, desde Diciembre estuve pensando "Hmm, si llego, tendría que hacer un final falso para el día de las bromas". Y pues en vista de que llegué con las fechas, decidí hacer el final más idiota, tonto, malo y patético posible para mi historia.

Todo lo que dije en las notas de inicio es falso. Este no es el final, este no es el capítulo que lo termina todo, todavía quedan al menos cinco capítulos más antes de llegar al final, jajajaja. Y descuiden, estoy perfecto de salud. Eso quizás fue una broma de mal gusto, pero bueno, soy un tonto, ¿qué esperaban?

Slash Torrance va a odiarme :'v

Como sea, la semana pasada les dije que tenía un anuncio importante, y eso es cierto en verdad: por cuestiones personales y de necesidad (no digo "extrema necesidad" porque hay gente mucho peor que yo y no quiero exagerar), he decidido probar suerte y abrirme una cuenta de Pa treon . Para los que no conocen Pa treon, es una plataforma para artistas donde los seguidores pueden apoyarlos, con donaciones voluntarias que pueden darse de manera mensual o sólo por una ocasión. Hay diferentes "recompensas" dependiendo de los montos. Estas incluyen PDF's de mis historias, "detrás de escenas" (ideas eliminadas, inspiraciones, etc.), acceso a un chat de Discord privado para que puedan hacerme todas las preguntas que quieran, y también la posibilidad de encargarme que escriba historias de distintas extensiones.

Voy a abrir la página cinco minutos antes de publicar este cap, así que ustedes son los primeros en enterarse. No estaré spammeando esto. Lo comento hoy y nunca más (al menos no explícitamente y por estas vías). No quiero victimizarme ni explicar por qué es que recurro a esto. Para quienes estén interesados o quieran saber por qué recurro a esta plataforma, pueden buscarme allí por mi nombre de usuario, UnderratedHero. Lo único que digo es que está relacionado con el tiempo libre que voy a tener para seguir con Réquiem y otras historias.

Soy muy inteligente, ¿no? Les pido dinero luego de haberles hecho perder tiempo y ganas con una broma, ja. Pues si se preguntan, lo hago solamente porque sé que quienes me apoyen serán los más fieles de mis lectores, los que me perdonan hasta mis trolleadas de hijo de puta.

Trataré de traer el verdadero capítulo 19 cuanto antes, aunque seguramente tarde entr semanas. Dentro de unos días vuelvo a poner la historia como "En Progreso" y no "Completed", jajaja.

Y ahora, para sumar más palabras al capítulo y que sea más creíble la broma (o sea, que vean y digan: ¡Oh, un capítulo de 10 mil palabras, seguro es cierto!), voy a responder uno por uno los reviews del último capítulo:

AvengersJLA4ever: Muchas gracias. Si bien no me alegro de que llores, me pone un poquito contento el saber que pude generar ese nivel de emoción, jajaja. Ojalá hayas tenido un buen cumpleaños.

Yodelsaurus Rex: Bueno, considerando que del capítulo de Luna al de las gemelas pasaron 3, no me preocupa que se haya "apagado la llama de la tristeza". Ahora que todas las hermanas lo saben no tengo que preocuparme por ellos llorando por enterarse y puedo concentrarme en todo lo que sigue, todo el resto del cierre de sus arcos de personajes. De todas formas, el objetivo de la historia no es leer un cap y sentirse triste. Es mostrar cómo afecta a los personajes. O sea, si te sientes triste, pues mucho mejor, pero no ando buscando sacarles lágrimas. La historia que quiero contar y lo que quiero lograr pasa por otro lado. La historia tiene y tendrá la extensión que a mi parecer le corresponde. Ni más ni menos. Estás en todo tu derecho de que no te guste, jajaja, pero creer que sólo escribo "bonito" y que me esfuerzo solamente por transmitir tristeza sería pasar por alto muchísimos temas que fui planteando a lo largo de toda la obra. De hecho, si me lo preguntas creo que sería ignorar el leitmotiv de toda la historia.

Fipe2: Gracias por los comentarios, amigo. Ya hablamos por mensaje privado, jajaja. La palabra "error" a mí se me hace muy grande, no es lo mismo un error que una intención que no fue del todo bien ejecutada (sí, suena tonto y es discutible, pero así lo entiendo), pero bueno, respeto todas las opiniones, por supuesto.

DESTACADO117: Oh, no te ahogues, por favor! Que sino no vas a poder matarme por este cap que acabo de subir, jajajaja. Lol, me da cosa que hables de esto como "Novela", jajajaja. Me hace sentir pro. Y La Purga Loud es genial, buena lectura. O eso me dicen. La verdad que no lo leo.

Slash Torrance: Jajaja, vas a matarme por esto, yo lo sé xD Ya hablamos en nuestro chat privado de artistas del fandom latino(?, pero quiero decir públicamente y con Dios como testigo que te admiro y que saber que un hombre tan capaz como tú lee mi historia me genera un orgullo indescriptible.

Sergex: Muchas gracias, amigo. Ojalá que algún día pueda capitalizar ese potencial que ves en mí, jajaja. Gracias.

Sam the Stormbringer: Mmm… No entendí bien eso de que el abuelo lo supiera. Hasta ahora, Pop-Pop no sabe nada de nada. Pero bueno, gracias por tu comentario. Y me llegó lo de Negundo, pero con las responsabilidades y ocupaciones que tengo hoy en día no pude terminar de leerlo. Me falta el final, pero la carta de Lana me pareció hermosa, realmente.

Belzer: Muchísimas gracias. Como dije antes, no me pone contento que a la gente se les parta el alma ni nada de eso, pero bueno, significa que la historia les llega, y eso siempre es bueno. Y no te preocupes por la falta de palabras, lo que dijiste me llegó al corazón (L). Concuerdo en que la música amplifica todos los sentimientos que llevamos dentro. Muchas gracias por todo.

Pirata: ¿Chandler? ¿Rick? ¿Pollo frito? The fuck is going on? Emm.. Gracias, supongo xD

nahuelvera2: Muchas gracias amigo, ojalá con este no hayas llorado y sí hayas podido canalizar tu ira hacia mí, jajajaja.

Yair: Me alegra haberte tocado la patata… Wait, eso sonó gay, no? Fuck. En fin, capté esa referencia! Pero es nueve mil, no ocho mil. ¡Y esta ni siquiera es mi forma final! (Otra referencia para los amantes de Dragon Ball Z). Y sí, siempre escucho música para escribir. Es una gran fuente de inspiración.

Ntian: No llores :'c Habrá Ronniecoln dentro de poco, así que espero ver si puedo hacer que te guste, jajaja. Lo tomaré como un desafío personal.

Espartano: Haciendo honor a su hombre, te has resistido a los feels, jajajaja. Muchas gracias por tu comentario, me pone feliz leer cosas así.

KAKUAMAN: Muchas gracias, trato de poner siempre énfasis en los personajes y en que se sientan reales. Me esfuerzo mucho en eso, y comentarios como el tuyo que me hace saber que más o menos lo logro me pone contento. Gracias, de nuevo.

acosta perez jose ramiro: Gracias por tu comentario. Yo tengo vocación de docente y vengo de una escuela donde eramos pocos alumnos y la relación con nuestros profesores era muy familiar. Eso se tradujo en mi visión de cómo se comportaría la señorita Johnson ante una noticia como esa.

Guest: No me gusta ponerle ránkings a mis caps, jajaja, pero me alegra que en el tuyo esté tan alto. Seguramente me estás odiando en estos momentos, jajajajaja, pero es un riesgo que tomé.

DanielFC721: Sorry for that. But it was only a day, so…

J Nagera: No, gracias a ti por tu review. Me alegra que te haya parecido así. Me encanta esa definición: live action mental fragmentado. Es genial, se aplica a cómo leo prácticamente todos los fanfictions. Y sí, mi idea es trabajar con los personajes para que se sientan como los cartoons, pero que de repente cobren una dimensión extra, que se sientan reales, que sean más completos que la simpleza lógica y agradable que tanto me gusta del show. Qué lástima que este cap sea un golpe tan duro a tu confianza, jajajaja. Siento que te fallé. Te comenté por mensaje privado lo de las hermanas, y pues ahora ya tenemos otro medio para comunicarnos. Así que cuando quieras hablar, hazlo por ahí, sin pena, jajaja.

andrew579: Muchas gracias atrasadas, jajajaja. ¿Te gustó verlo morir así?

Steven002 D: Gracias por el comentario. Sí, describiste muy bien lo que he ido haciendo, lo que he tratado de hacer. Leí Negundo, aunque no lo terminé. Hermosa lectura, por lo que pude ver. Por cierto, eso de "Paz y Bien" me recordó a mi escuela franciscana. Pequeño detalle, pero me recordó buenos tiempos, jajaja.

FlyperTheDolphin: Uff, hay MONTONES de cosas para criticar de mi obra. Te sorprendería la lista de errores que llevo de mi trabajo. Creo que todos hemos tenido algún profesor que de alguna u otra forma nos ha marcado en la vida. Son nuestros educadores, nuestros docentes, tienen un gran impacto en nosotros. Me alegra que te pudieras identificar con eso. A Cookie le dejé ese nombre porque todos la conocen así, jajaja. Sobre lo de Lily, en realidad no es que estuvo llorando, estaba con molestias. No llegaba al punto de llorar como todos los bebés hacen, sino que estaba como sumamente incómoda. Y sí, Lisa está volviéndose Loca. Y por Dios, mi buen delfín volador, no te disculpes. Yo te pido disculpas por el cap que acabo de subir xD

Mmunocan: Ese "todo eso" suena muy despectivo :V Jajajaja. Me alegra poder haber roto tus barreras psicológicas que permanecían impolutas desde "My Little Dashie". Me siento honrado de saber que rompí un dique que llevaba cinco años intacto, jajaja. Todavía sigo agradecido por la difusión que sigues haciendo de esta historia. Ojalá no la borres de tu lista luego de esta broma. Aunque tú eres más troll que yo.

Renato230: Jajajaja, te he decepcionado, ¿no? u,u

CaritaFeliz: Los sentimientos confusos son los mejores. De eso se trataba el capítulo anterior, de cómo distintas emociones pueden convivir.

Adriana-Valkyrie: Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Nosotros debemos cargar la torcha de quienes nos dejan, y seguir llevándola hacia adelante.

cesar k-non: Mmm, seguramente debo haber fallado en los diálogos entonces. Si el principio te gustó y después se perdió el impacto supongo que debe haber sido porque los diálogos no se sintieron bien. Y no quería realmente poner a todos los alumnos tristes porque no era lo que estaba buscando, aunque entiendo que te pueda parecer que era necesario. Decisiones de criterio que tomo y que puede salirme bien o mal, jajaja. Igual, decir que rozó la perfección me llena el pecho de orgullo pero también siento que tuvo muchos inconvenientes como para rozar eso. Pero es tu opinión y por supuesto que la respeto, sobre todo siendo una opinión tan amable y considerada, jajaja. Muchas gracias por tu review.

Julex93: Ya te hablé en el chat, eres un grande de los reviews. El artista de los reviews. Eres un genio. Muchas gracias por todo, amigo.

Sombra02: Control mental, jajajajaja. Me encantó. Saludos.

Ali primera: Oh, no lo conocía ni sabía que estaba relacionado con la guerra civil. Esa guerra ha inspirado muchísimo arte interesantísimo y súper emotivo. Gracias por compartirlo.

ElDfanga: No es mi intención hacerlos llorar, lo juro, jajajaja. Hmmm… Debería buscar sponsors en una compañía de pañuelos.

Guest: What, en reddit? Eso lo tengo que buscar. Lo de 4chan ya lo sé, jajaja. Coincido con lo que dices de la música también. Y muchas gracias a ti, me conmueve tu comentario.

Sir Crocodile222: Muchas gracias, Sir Croco. Como siempre, leer tus reviews es un gran placer. Muchísimas gracias, y saludos :D

Y muchas gracias a todos! Saludos!