Nota: Los personajes y todo lo de este universo le pertenece a Masami Kurumada y Toei. Seguimos con la continuación de esta historia que la buena gente lee, sabrá algún dios mitológico porqué.

La invitación de los santos

Pues bien, Shaina y June seguían con el plan de Freya, que era la de conseguir citas con algún otro caballero para darles celos a sus supuestos pretendientes.

—¿Quién será bueno? —Se preguntaba Ofiuco caminando distraídamente por el Santuario —Alguien de quien Seiya sienta celos.

June se rascaba la cabeza y por sugerir algo dijo

—Podrían ser los caballeros de plata, los de bronce no podrían cumplir con ese cometido y con los de oro nunca se sabe.

—¿Estás loca? —Dijo Shaina con una mueca de espanto —Esos se la pasan de chismosos todo el día para mantener la red información de Milo.

—Podría ser peor —Se lamentó June —. Yo que tú no escogería demasiado, además Seiya no es lo que se llama el mejor caballero.

—Como es una emergencia te haré caso —Shaina se resignó —. ¿Dónde estarán ahora?

—Probablemente el coliseo, deben estar haciendo el reporte matutino.

—Bueno, manos a la obra —Shaina hizo crujir sus dedos —. ¿Vienes conmigo?

—No, iré a buscar a Redha y Spica, que fueron compañeros míos en la isla Andrómeda. Los mandé llamar, de seguro ya llegaron al Santuario.

—Buena suerte.

—A ti también.

Shaina se fue al coliseo y como lo había supuesto ahí estaban Argol y otros caballeros de plata.

—¿Estás seguro de que nos invitarán a la fiesta? —Asterion parecía descorazonado —Tú sabes como son de quisquillosos los caballeros de oro.

—No sólo eso —Comentó Aracne —. Escuché que Camus está organizando la fiesta y no es por hablar mal, pero que tal si luego nos sale con que quiere que vayamos de traje y esas cosas.

—Milo también es organizador, es la garantía de que será algo especial —Argol se frotó las manos.

—Jamian me dijo que hasta habría bailarinas exóticas y todo eso —Dante mostró una sonrisa tonta que no duró mucho.

—¡Argol! —Exclamó la amazona colocando su brazo en el cuello del caballero de plata —Que bueno que te encuentro, eres justo la persona que estaba buscando.

—¿A mí? —Preguntó tembloroso el caballero —¿Por qué?

Los otros caballeros miraban confundidos a la amazona, hasta que Aracné se acercó al oído de Argol para preguntarle susurrando.

—¿Le debes dinero?

El aludido sólo negó con la cabeza.

—Sabes Argol —Shaina trató de sonar dulce, pero simplemente no lo lograba —, he estado pensando en que tal vez podríamos salir algún día.

Los caballeros de plata todavía no reaccionaban del choque, sólo se limitaban a mirarse entre sí confundidos.

—Shaina, ¿te encuentras bien? —Asterion trató de ser amable tocando la frente de la guerrera.

Acción poco prudente, por este motivo los otros caballeros dieron un paso atrás y comenzaron a murmurar.

—Esto es muy sospechoso Argol —Aracne dijo con mirada furtiva.

—Definitivamente son malas noticias para ti —Dante bajó la mirada —. Si quiere salir contigo es porque le gustas.

—Estás perdido —Argol dijo con un tono fúnebre —, ahora intentará matarte como a Seiya.

—No puede ser —Se lamentaba Argol —. Yo jamás le hice caso, tampoco recuerdo haber intentado siquiera dirigirle la palabra, pero mis malditos modales, ¿por qué me habrán enseñado a ser cortes con las damas?

—Es una pena —Dijeron Dante y Asterion alejándose sigilosamente —. Lástima, tenemos cosas que hacer y no queremos ver a Shaina contrariada.

—¿Qué dices Argol? —Shaina se aproximó a los caballeros con voz melosa —¿Me invitarás a salir?

—Eres muy amable Shaina —Argol tragó saliva por las palabras que iba a pronunciar —, pero no puedo, tengo que llevar a mi perro al veterinario.

—Tú no tienes perro —Shaina quitó el tono dulce de su voz.

—Pero Asterion de Can Mayor tiene pulgas…

—Argol no me hagas perder la paciencia.

—¡No Shaina, no me pegues! —El caballero de plata sólo atinó a cubrirse la cabeza con las manos.

—Eres una gallina —le gritó la amazona, luego dirigió su mirada a hacia los demás caballeros —. ¿Y ustedes que miran? ¿Quieren invitarme a salir?

Por poco igualan la velocidad de los caballeros dorados en su rápida huída, por eso los caballeros de plata jamás podrán compararse a los caballeros de oro, ellos sí alcanzan la velocidad de la luz.

—¡Cobardes! —Les gritaba Shaina —Esperen a que los atrape. Ahora tendré que buscar otros candidatos. Estos sufrirán de un infarto.

Es que el primer error de Shaina fue buscar entre los caballeros de plata, siendo ella una amazona en el mismo rango pensó que sería buena idea, pero hasta los más sabios se equivocan, incluso Shaka.

En casa de Virgo

—No puedo creerlo —Dokho golpeaba con la punta del pie el piso como señal de impaciencia —. Eres el más cercano al gran maestro y todavía no se te ocurre nada.

—Como quieres que piense en algo si a cada rato me interrumpes —Shaka abrió los ojos para lanzarle una mirada de enojo a Libra —. Además ¿por qué no piensas en algo tú también?

Dokho sólo se encogió de hombros y se levantó a preparar un poco de té de jazmín que le ofreció al santo de Virgo, mientras comenzaba su larga charla.

—Es que los jóvenes de ahora se comportan distinto a los de mi tiempo, antes si querías comprometerte con alguien, primero tenías que hablar con los padres de la novia, y si ellos te aceptaban entonces… —Dokho se detuvo un rato —Eso es, hay que hablar con los padres de Marin.

—No es buena idea Dokho, Marin es huérfana como la mayoría en el santuario.

Claro, que padre en su sano juicio dejaría que sus hijos se vayan a entrenar lejos a lugares más parecidos a campos de concentración nazi para luego de años de lucha no tener ningún oficio redituable. Y así podríamos seguir de no ser por Agora y Shiva que entraron a la casa de Shaka.

—Maestro Shaka —entró Agora a la casa de Virgo —, le traemos la última noticia del santuario.

—Shiryu se va a casar —Dijo Shiva como queriendo ser el que de la noticia.

Shaka y Dokho que tomaban tranquilamente una taza de té de jazmín casi se atoraron con la noticia.

—¿Qué fue lo que dijiste? —Incrédulo Libra escupió su té.

—Que su alumno se casa antiguo maestro, ¿qué no le avisaron? —Agora le comentó sin el menor tacto —Todos en el santuario lo saben. Incluso va a haber fiesta de despedida de soltero y todo.

—Pues es muy obvio que Dokho no sabía nada, y yo tampoco —Shaka reprendió a sus discípulos —¿Cuántas veces les he dicho que me informen de cuanto ocurre en el santuario? No me gusta ser el último en enterarse de estas cosas, por algo soy la reencarnación de Buda. Tengo que saberlo todo.

—A mí ni me consultaron, pero ya va a ver ese par cuando los encuentre —El sabio Dokho contrario a sus costumbres comenzó a hacer una rabieta muy impropia de su avanzada edad.

—¿Ya ven lo que provocan? Ahora estará hablando así todo el día.

—Lo sentimos maestro Shaka —dijeron al mismo tiempo los alumnos de Virgo.

—Ahora quiero que me traigan un informe pormenorizado del asunto en un memorándum por triplicado —ordenó el santo de la sexta casa.

—Está bien maestro Shaka.

Salieron los alumnos de Shaka cabizbajos, pero contentos de haber esparcido el chisme. Chisme que no se quedaría en eso, Virgo también sentía curiosidad de saber más del asunto. Naturalmente con Dokho no averiguaría nada porque el maestro de los cinco picos estaba en una crisis por no saber nada del asunto precisamente.

Sin decir más el caballero de la sexta casa salió a buscar información sobre estas noticias.

Mientras en casa de Aries

—Hola Mu, ¿Estás en casa? —Entró Aioria a la primera casa saludando como era su costumbre.

—Hola Aioria, ¿Qué haces por aquí? —Saludó Mu sin darle mucha importancia.

—Pues venía a devolverte esto —Leo le alcanza la mano de Kiki que venía con él.

—¡Ah eso! ¿No podrías vigilarlo, digo cuidarlo también hoy? —Mu como pocas veces se mostró como un maestro irresponsable —Tengo asuntos importantes que atender.

—¿Qué es eso tan importante que tienes que hacer? —Preguntó Aioria.

—Bueno... pues es... verás...—Aries no quería responder y estaba esperando que algo sucedería para evitar a Aioria. En eso entró Milo muy contento.

—¡Hola! Qué bueno que los encuentro —dijo alegre el caballero de la octava casa —, venía a invitarlos a la fiesta de despedida de Shiryu.

—¿Se va Shiryu, a dónde? —Preguntó el león dorado.

—¡Al altar! —Exclamó Escorpión —A dónde más va a ser, ¿no sabían que se casa? Probablemente no, pero ese no es problema para que asistan a su fiesta de despedida de soltero.

—¿Una fiesta? —Preguntaron los dos caballeros de fuego.

—Exacto, habrá bailarinas y todo, será divertido —Milo estaba rebosante.

—Una fiesta —Kiki aplaudió contento —¡Ahí estaremos!

—No Kiki, tú no puedes ir a esa fiesta —Le dijo Mu —. Todavía estás muy chico.

—¿Por qué? —Reclamó Kiki —Me portaré bien, dormiré temprano, haré mis deberes. ¿Qué habrá en esa fiesta para quen no me dejen ir?

Aioria y Milo intercambiaron miradas y movieron las cejas furtivamente.

—Es mi última palabra Kiki, no irás —fue terminante Mu.

A Kiki no le quedó más que cruzar los brazos y hacer un puchero.

—¿Para cuando es? —Pregunto Leo.

—Para mañana —respondió el escorpión —, ¿puedo contar con los dos?

—¡Sí! —Dijeron Mu y Aioria alegremente.

—Bien, me voy porque todavía tengo que invitar a los demás santos —Se despidió Milo sin darse cuenta de estar usando mal el término santos.

—Bueno Aioria, te encargo a Kiki por el día de hoy, hay comida en el refrigerador, no dejes que coma helados porque es intolerante a la lactosa —Mu acicalado comenzó a salir de su casa.

—¿Cómo que te vas? Espera Mu —Aioria siguió a Mu —. Espera no te vayas, no me dejes con Kiki.

Aioria corrió detrás de Aries pero éste se desvaneció en el aire con su técnica de teletransportación.

—Condenado Mu —refunfuñaba Leo —,se aprovecha porque no puedo agarrarlo, pero le diré a Shion que me enseñe su técnica.

De pronto sintió una pequeña mano que le jalaba la camisa.

—¿Qué vamos a desayunar?

—Lo que nos haya dejado tu maestro —Dijo Aioria resignado —. Por lo menos dejó eso.

—Aioria, tú si me dejarás ir a la fiesta ¿verdad? —Kiki intentó una vez más.

—No Kiki —El león dorado volvió a negar el pedido —, esa fiesta es sólo para mayores.

—Podrías llevar a Marin a la fiesta —propuso el pequeño aprendiz —, si quieres yo la invito por ti.

—No entiendes Kiki —Aioria trataba de explicarle —, ni los niños ni las mujeres pueden ir a ese tipo de fiestas.

—Pero Milo dijo que habrían hasta bailarinas —Kiki insistió mostrando frustración —, ellas son chicas ¿No?

—Tú no entiendes Kiki —Leo comenzó a perder la paciencia —. Mejor ve por el pan al pueblo y así ya no tengo que escucharte.

Kiki salió cabizbajo de la primera casa musitando.

—Nunca me dejan hacer nada divertido. Los caballeros dorados sólo piensan en sí mismos y me hacen a un lado. Pero encontraré la manera de vengarme por no invitarme a su fiesta.

El pequeño Apendix estaba tramando algo y para averiguar qué, tendríamos que ir con las amazonas cerca del coliseo.

—Aquí están —Llegó Shaina reconociendo a sus invitadas —. ¿Cómo les fue en su expedición por el Santuario?

—Bien, nadie nos descubrió —dijo Shunrey.

—Incluso dos caballeros nos tomaron por amazonas verdaderas —Freya añadió inocentemente.

—Eso no es tan difícil como parece, considerando el bajo coeficiente de los caballeros —Comentó Ofiuco.

Para ese momento June llegaba algo desanimada.

—¿Tuviste Suerte Shaina?

—Ninguna. Esa bola de gallinas que se hacen llamar caballeros de plata, escapaban cada vez que me acercaba para invitarlos a salir. ¿A ti cómo te fue con tus ex compañeros de entrenamiento, Redha y Spica creo que se llaman?

—Mal —Lamentó June —. No pude invitar a ninguno.

—¿Por qué, ya tienen novia? —Preguntó Freya.

—Algo así —suspiró June —. Parece que no necesitan de una estando el uno a lado del otro.

Las chicas comprendieron perfectamente las palabras de Camaleón. Suspiraron juntas y se quedaron en silencio, hasta que Kiki se materializó delante de ellas.

—Hola, venía decirles que los caballeros dorados organizan una fiesta a la que todos están invitados —Dijo el Apendix sonriente —. También ustedes.

—Genial, en la fiesta será más fácil darle celos a los chicos —Freya saltó de alegría.

—Claro, además ahí no podrán escapar de nosotras —Shaina golpeó palmas con la hermana de Hilda.