Capítulo 10
Llevaban horas ensayando, pero por más que se sabían sus líneas de memoria, había una escena en la que siempre fallaban, la principal y más importante que lograría cautivar a los expectadores, pero así como iban no lograrían emocionar a nadie. Al contrario, recibirían muchas críticas al respecto.
—No puedo. —Suspiró Sakuno, viendo como Ryoma se apartaba de ella otra vez. —No entiendo cómo puedes hacerlo con tanta naturalidad.
—Es simple, sólo tienes que recordar una situación similar que hayas vivido con otra persona y trasmitirlo en esta escena. —Se encogió de hombros, esa técnica nunca fallaba.
—Está bien, lo intentaré. —Fingió una sonrisa ¿Cómo le iba a explicar que en realidad no tenía ninguna experiencia similar a esa?
—Bien, lo haremos una vez más. —Ryoma se apartó de ella para ponerse en su lugar. —¿Estás lista? —Le preguntó el ambarino, viendo como la castaña asentía nerviosa. Suspiró, dudaba mucho que lo estuviera, actuaba como si nunca antes hubiera hecho una escena de ese tipo.
Ryoma cruzó la distancia que había entre ellos para tomarla de los hombros y mirarla fijamente a los ojos, actuando como Tetsu lo haría.
—"No puedes hacerme esto, Sakura. No puedes irte con ese tipo otra vez, tú eres mía". —La miró con sus ojos penetrantes.
—"Sí puedo y lo haré. No soy de tu propiedad, mi corazón tiene dueño y no eres tú el responsable de sus latidos sin control". —Se zafó de sus brazos con enfada. —"Estoy harta de esto…harta de ti y harta de lo que alguna vez fue "nuestro".
—"¿Alguna vez? Lo nuestro sigue aquí…tan vivo como el latido que emitieron nuestros corazones la primera vez que se encontraron. " —Volvió a aferrarse a ella, pero la castaña se alejó de él. —"No sé a quien quieres engañar diciendo que lo nuestro ha terminado, porque no es así, sigues amandome de la misma manera y lo sabes".
—"Te equivocas, ya no siento nada por ti. Si alguna vez hubo algo, ya se ha ido todo…con tus recuerdos y tus mentiras. Se ha ido y ya no queda nada. " —Suspiró.
—"No es así, todo sigue en el mismo lugar". —La miró a los ojos y se acercó a su rostro. —"Si me equivoco, niegame que no estás sintiendo algo ahora que toco su rostro y me aproximo a tus labios".
—"No te atrevas, Tetsu. Si lo haces yo…"
Siguiendo el guión ellos se deberían haber besado, pero Ryoma prefería ir directo a la escena más compleja de todas, sabiendo que no estaban siendo grabados todavía y tenían tiempo para ensayarla. Por ello, la tomó de la cintura y luego la llevó en sus brazos hasta un mueble cercano, donde deberían haberse sacado la ropa. No obstante, volvía a suceder lo mismo, el rostro de la castaña era de temor puro, incluso sus brazos parecían tensos y le daba la sensación que incluso temblaba.
—Otra vez lo mismo. —Suspiró el ambarino, apartandose de ella.
—No sé de qué hablas.
— Si actúas de esa manera cuando grabemos la escena, nos harán hacer miles de tomas.
—No estoy actuando de ningún modo extraño…
—¿Cómo que no? Actúas como si fuera la primera vez que haces esto. Y eso que no estamos haciendo realmente nada. —Se burló.
—Pues…
—No me digas que…¿no lo has vivido?
—N-No…—Se sonrojó.
—Ya veo, ahora entiendo todo. —Le dio la espalda para caminar a la cocina.
—Imagino que tú si. —Lo siguió a la cocina nerviosa.
—Sí, fue en Preparatoria. —Habló el refrigerador y sacó una ponta para beberla de una sola vez.
—No es necesario que me hables de eso.
—No lo haré. —Dijo tras haber terminado la ponta y haberla arrojado al basurero. Estaba muy sediento y no sabía porqué. —Sin embargo, tengo curiosidad. —Volteó a verla con malicia. —¿Porqué?
—¡Eso no te incumbe! —Gruñó avergonzada, no podía creer que estuvieran hablando de ese tema.
—Tienes razón, pero si queremos que salga esta escena…deberíamos talvez cambiar tu historia. —Se acercó a ella, notando como su rostro ardía cada vez más.
—¡Ni lo pienses, pervertido! — Se apartó de él con fuerza.
—¿Segura? Tú te lo pierdes, me iba a ofrecer de voluntario, eso no lo hago todo el tiempo. —Se burló, apoyando su nuca en sus manos para estirarse.
—Podrías ofrecerte de voluntario con tus fans. —Habló con sarcasmo. —De seguro habrán muchas afortunadas. Y así, nos dejarán en paz.
—Por esa misma razón, no se merecen nada de mí. —La serenidad volvió a su rostro. —Además, no soy ese tipo de personas.
—Tienes razón. —Suspiró.
—Y si no quieres hablar de eso, lo entenderé. Pero debemos trabajar en esta escena y lograr dominarla, piensa que si todo sale bien no tendremos que repetirla.
—Sí, lo sé.
—Pero tomemonos un descanso ahora. —Sacó otra ponta del refrigerador y se la entregó.
—Gracias.
Salieron a la terraza, donde se sentaron a la orilla de la engawa (pasarela de madera), Sakuno bebió su ponta mientras Ryoma parecía pensativo mirando la fuente de agua con bambú que se encontraba en el centro de la pileta de piedras. Hace tiempo que el ambarino no sentía tanta paz, extrañaba tanto ese lugar en medio de la naturaleza, Tokio no se podía comparar con Kagoshima en ningún sentido, aunque le gustaba su trabajo y la tecnología que había en la gran ciudad, si le preguntaban qué lugar prefería más, sin duda sería ese lugar.
—Estaba pensando…hace un rato mencionaste que una buena técnica para actuar ese tipo de escenas era recordando una situación similar que hayas vivido antes. —Habló Sakuno nerviosa, aferrandose a su Ponta que tenía sobre sus piernas. —En tu caso ¿Piensas en la chica de Preparatoria?
—Pensé que no querías oír esa historia. —Se burló.
—N-No estaba diciendo eso, es que creí que te molestaría darme detalles, teniendo en cuenta que tampoco me hablaste de cómo conociste a Momo-Sempai.
—Está bien, conocí a Momo-Sempai en un encuentro de tenis callejero. —Suspiró. —Solía jugar a eso cuando llegué a Tokio, porque en Kagoshima la gente no suele jugar mucho salvo que sea en un encuentro amistoso con otros tenistas profesionales.
—Sí, tienes razón. Tokio es muy distinto a Kagoshima en ese sentido y también en otros.
—En ese tiempo, Momo-Sempai solía invitar a Tachibana a jugar tenis a esas canchas, aún no estaban saliendo si eso querías saber. —La observó asombrarse, Sakuno era tan fácil de leer. —En fin, yo me encontraba jugando tenis contra un tipo de último año de Preparatoria, cuando Momo llegó con Tachibana. Cuando el juego terminó, se acercaron a preguntarme si me interesaba unirme al club de tenis de la Preparatoria, ya que sabían muy bien que pertenecía a esa Preparatoria.
—¿Y ganaste ese juego?
—¿Qué crees? — Hizo una sonrisa burlona.
—Podrías haber perdido.
—Eso rara vez en la vida lograrás presenciarlo.
—¿Rara vez? ¿Acaso nunca pierdes?
—Son pocas las veces que lo hago. —Se encogió de hombros.
—Sí, claro. —Se burló, era demasiado engreído. —¿Y qué pasó después? Imagino que aceptaste.
—No lo hice.
—¿Qué? ¿Porqué?
—Porque siempre había participado en juegos individuales, por lo que no estaba interesado en participar en competencias grupales.
—Ya veo. —Ryoma hasta en esos aspectos era solitario. —¿Y qué te dijeron? ¿Se rindieron?
—Momo no es de las personas que se rinde tan fácilmente. —Sonrió un momento. —Y Tachibana tampoco es ese tipo de personas, son de esas personas que no aceptan un "no" como respuesta.
—Quizás en eso se parecen.
—Sí, así que me insistieron día tras día. Eran demasiado insistentes. —Suspiró. —Me hacían perder los estribos.
—¿Y lograron convencerte?
—No exactamente.
—¡¿eh?! ¿Entonces no te uniste a su club?
—Eres muy ansiosa, Ryuzaki. Aún no termino la historia. —Carraspeó. —Al final, si terminé uniendome a su club, pero no fue por merito suyo, sino por mis propias razones. —La miró hacer una mueca, parecía no creerle mucho. —Es la verdad, tuve un encuentro amistoso con un ex capitán de su club (quien iba a entrenar a los miembros de ves en cuando) y perdí. Lo que como te comenté anteriormente, rara vez me pasa. Entonces sentí que necesitaba entrar a ese club, porque de ese modo no sólo aprendería sus técnicas, sino también me haría más fuerte.
—Ya veo, entonces en parte no sólo fue merito tuyo también fue de esa persona que te inspiró a hacerlo.
—De cierta manera, si quieres verlo así. —No le gustaba admitir que las personas lo empujaban a hacer cosas.
—¿Y Tachibana también estaba en el club de tenis?
—Sí, pero en el femenino. Era buena, incluso mejor que Momo-sempai.
—¿En serio? —Habló sorprendida.
—Sí, por lo que Momo-Sempai tenía más excusas para acercarse a ella, ya que le pedía que lo ayudara a mejorar.
—Como tú lo hiciste con el ex capitán.
—No exactamente, no fue del mismo modo. —Repuso. —Momo-Sempai tenía otras intenciones, yo sólo quería ser más fuerte.
—Lo entiendo. Qué lindo que sean amigos desde la Preparatoria. Es como yo con Tomo-Chan. —Sonrió nostalgica. —Y sobre la chica de Preparatoria, no es necesario que me hables de eso. —Se sonrojó, si bien tenía curiosidad al mismo tiempo sentía que no quería saberlo.
—Lo dices porque no quieres oírlo ¿Verdad?
—N-No es eso, digo para que no tengas que recordarla, debe ser díficil hacerlo.
—No lo es. De hecho, si bien fue una persona importante en ese minuto, no marcó mi vida, ni nada parecido.
—¿No? —Se sorprendió, aunque no sabía porque lo hacía, si en verdad para los chicos la primera vez quizás no significaba tanto como para las chicas o esa idea tenía. —Pensé que lo había sido, teniendo en cuenta que fue tu primera vez.
—No es así. —Bostezó. —En fin, esto pasó unos años después de que yo me uniera al club de tenis, fue en el último año de Preparatoria. Ella asistía a una clase distinta a la mía, por lo que no había notado su existencia, hasta que me la encontré en un juego de tenis.
—¿Jugaba también? —Al verlo asentir, prosiguió. —¿Era amiga de Tachibana?
—No lo era, sólo tenían en común que pertenecían al mismo club, pero ella se juntaba con otras personas.
—Ah ya veo. Supongo que estaba enamorada de ti, como todo el mundo ¿o no?
—No sé porque tienes la impresión de que muchas lo hacen. Si bien tengo seguidoras, no significa nada. Además cuando te refieres a " todo el mundo" ¿te estás incluyendo a ti? —Insinuó en tono burlón.
—¡No es así!. —Gruñó, avergonzada. —Jamás podría estar enamorada de un pervertido como tú.
—¿Segura? Porque si dices que "todo el mundo lo está", entonces debería incluirte a ti ¿O no eres parte del mundo? ¿Eres un extraterrestre? —Se burló. —Tiene sentido, no eres normal.
—¡No te burles! Si estamos hablando de quien es normal, tú deberías ser un alien, porque no lo eres.
—¿Porqué lo dices? —Enarcó una ceja.
—Volvamos a la historia. —Carraspeó. —Supongo que eso que mencionaste quiere decir con que ella no estaba enamorada de ti ¿Verdad?
—No lo estaba, de hecho ni nos llevabamos bien.
—No me sorprendería con lo amargado que eres.
—Omitiré ese comentario, sino nunca terminaremos esta historia. —Bufó. —Para tu información, no nos llevabamos mal porque yo fuera "amargado", sino habían otras variables, comenzando por el hecho de que ambos eramos capitanes del club.
—¡¿Qué?! ¿Fuiste el capitán?
—Sí. Y ella también lo era, por lo que siempre teníamos que lidiar con problemas administrativos sobre la gestión de las canchas o los entrenamientos, etc. Además ella era orgullosa, solía luchar por las injusticias y yo…también lo era. —Admitió, viendo la cara de triunfo de la castaña. —En fin, pese a nuestras diferencias, había cierta atracción mutua que todos podían percibir, pero nosotros no. Y no entraré en detalles sobre eso, pero un día aclaramos los malentendidos y comenzamos a salir.
—¿Y lograron llevarse mejor?
—Lo intentabamos, pero supongo que no funcionó. —Se encogió de hombros.
—¿Cuánto tiempo estuvieron juntos?
—No lo recuerdo exactamente, estimo que fue solamente ese año.
—Pero aún así, es un año.
—En estricto rigor, no fue un año. —Calculó mentalmente. —Porque fue a mitad de año.
—No importa el tiempo exacto, lo importante es lo que vivieron juntos. Además lo que vivieron…debería ser memorable.
—Ah eso, fue en el gimnasio.
—¡No quiero saber! —Se tapó los oídos.
—No pensaba contarte los detalles. —Se burló, viendo su rostro rojo, jamás le daría ese tipo de detalles, pero le gustaba molestarla con ello.
—Sí, claro. —Habló con sarcasmo. —Sin embargo, tienes suerte de que quisiste a alguien que fue correspondido. Ya que en mi caso, no fue así. —Susurró pensativa, viendo su rostro de perplejidad. —Fue en Preparatoria, nos conocimos por obra del destino, pero yo ya lo había visto mucho antes y de hecho, lo observaba a menudo.
—Y me dices a mi que soy psicopata. —Se burló.
—Es verdad, también lo era. —Fingió una sonrisa. —Sin embargo, no significa que no hablaramos, porque si lo hicimos y mucho. Incluso me atrevería a decir que eramos grandes amigos, hablabamos todo el tiempo y nos ibamos juntos a casa. Pero entonces…se lo dije y todo terminó, nuestras conversaciones, nuestra amistad, absolutamente todo. Soy consciente que fue un gran error, pero ya no podía verlo y fingir que no sentía nada. Pero él fue muy claro con sus palabras.
—Entiendo, siempre hay cosas que se escapan de nuestras manos pese a nuestros esfuerzos.
—Sí, es verdad. Y definitivamente eso no pude controlarlo. —Susurró triste, recordando lo dificil que fue alejarse de él después. —Después de él, no pensé en nadie más, no podía hacerlo…porque no quería que volviera a pasar lo mismo.
—¿Qué te volvieran a rechazar?
—Más que eso. —Fingió una sonrisa. —Qué una persona tan cercana que consideraba tan importante, me abandonara. Es absurdo, lo sé. Sueno como si fuera una persona evitativa ¿no? —Se levantó de su lugar, no quería hablar más de eso. —Pero bueno, no hablemos de esto, vamos a ensayar.
—Aguarda. —Le bloqueó el paso poniendose a su altura. —Sé a lo qué te refieres, me pasó también.
—¿Eh? ¿De perder a un amigo?
—Sí, más bien a una amiga de la infancia. —Torció el gesto, notando como ella abría los ojos de par en par. —Y por esa misma razón, creo que también opté por evitar tener lazos significativos en mi vida. Así que no es absurdo. En eso somos similares.
—¿Te refieres a lo que pasó con nosotros? —Preguntó viendo como él bajaba la mirada y asentía. —L-Lo siento…de verdad, lo siento mucho. Debí haberme contactado contigo, pese a que mi abuela me negó hacerlo. —Sintió deseos de llorar en esos momentos. —Debí haber hecho algo, pero en lugar de eso, sólo desaparecí de tu vida.
—No es así, no te culpes de eso. —La tomó de los hombros. —Tú no sabías lo que pasaba al igual que yo. Además no habrías podido hacer nada, eramos pequeños, no había nada que hacer, iba más allá de nosotros.
—Lo sé, pero al menos tú…fuiste a buscarme.
—No me digas que…—Sintió deseos de matar a su madre si era cierto. —¿Mi madre te lo mencionó?
—Sí, lo siento…no debía decirtelo, pero ahora mismo me acordé de eso.
—¿Cuánto sabes? Acerca de eso. —Susurró, apartando sus brazos de ella.
—Lo suficiente para saber que te perdiste y te encontraron con Karupin en ese momento. Lo siento tanto, Ryoma-Kun. —Susurró triste. —Lo siento por haberte abandonado sin decir nada. Te hice lo mismo que yo no quería que me hicieran ¿Con qué cara deseo eso?
—Deja de decir tonterías. — La abrazó con fuerza, sintiendo la tensión de sus musculos. —Tú no tienes la culpa de nada, Ryuzaki. Sólo eramos niños, no sabíamos lo que estaba pasando. Pero el pasado no es lo que importa en estos momentos, es el presente.
—¿El presente? —Preguntó dudosa, sintiendo angustia.
—Sí, lo importante es que nos hemos vuelto a encontrar, pese a que no teníamos cómo hacerlo y aún así, haz regresado y no permitiré que te vuelvas a marchar. —Se apartó de ella para mirarla, unas lágrimas corrían de sus mejillas y tuvo la necesidad de secarlas. —Y sobre ese tipo…
—Hiyoshi. —No pronunciaba su nombre hace tantos años que se sintió extraña.
—Es un idiota, no debería haberte dejado ir. Si realmente era tu amigo, debería haber encontrado el modo de seguir a tu lado en lugar de hacer como si nada hubiera pasado.
—Pero…debe haber tenido sus razones.
—¿Y te las dio?
—No…sólo se fue sin despedirse. —Fingió una sonrisa, realmente había sido de la misma forma que ella había sido con él.
—Con mayor razón, es más idiota de lo que pensaba. Y con respecto al ensayo, puede esperar.
—¿Eh? Pero vendrán dentro de dos días, sólo nos quedaría mañana de ensayo y no tendremos más oportunidades.
—Lo sé, pero no puedes actuar en ese estado.
—Soy actriz, puedo hacerlo.
—No es así. —Suspiró. —Vamos, te enseñaré algo.
Sakuno imaginaba que le mostraría algo en la misma casa, pero a diferencia de eso Ryoma la condujo hacia el jardín y le anunció que saldrían un momento, ya que necesitaban renovar sus energías antes de seguir actuando y también porque hace tiempo que ella no visitaba Kagoshima y habían cosas que seguían intactas desde que ya no vivía ahí. Se preguntaba a qué cosas se refería especificamente.
Continuará….
Hola! ¿Cómo están? Lamento mucho el retraso, es que como les he comentado antes me encuentro en mi último año de Universidad y no he tenido tiempo ni de ver anime :/ así que por eso no he podido actualizar mis fic. No imaginan cuanto tiempo que costó escribir éstas páginas, porque no tenía tiempo. Y cada vez que me sentaba a escribir, pasaba algo y no podía retomar.
Pero bueno, aquí les tengo la actualización de este fic correspondiente al capítulo 10. Espero que les haya gustado y dejen sus comentarios. Sobre cuándo actualizaré, es un gran misterio, teniendo en cuenta que debo otras continuaciones también, pero aún así este fic en particular estoy inspirada así que tengo avanzado del capítulo 11, aunque no sé con claridad cuando actualizaré, les estaría generando falsas ilusiones. Por ello, mejor dejemoslo como un suspenso por ahora jaja Pero recuerden que nunca significa que abandono la historia.
Mi página de facebook es Hinata-Sakuno fanfiction
Cuídense! Qué estén bien
Saludos : )
