CAPÍTULO II

Todos los personajes en esta historia le pertenecen a la grandiosa Rumiko Takahashi. Esta historia fue escrita sin fines de lucro.

La vio removerse un poco en su saco de dormir antes de escuchar cómo los latidos de su corazón tomaban un suave ritmo, informándole que la chica había conciliado el sueño. Se acercó lentamente para verla más de cerca. El nerviosismo no lo había dejado desde esa mañana y el tenerla tan cerca, completamente solos no lo ayudaba a controlarse. Se había propuesto declararle sus sentimientos y aunque contar con la aprobación de la sra. Higurashi le daba algo de seguridad, no podía hacer nada sin antes confirmar que los sentimientos de Kagome.

Se sentía desprotegido, completamente vulnerable y a merced de la azabache

-¿Kagome...aún deseas estar conmigo? -dejó salir en un suspiro- Después de haberte ocultado tanto tiempo mis sentimientos... haciéndote creer que aun amaba a Kikyio, y tratarte como el idiota que soy ¿podrás tomarme como tu compañero? - El recuerdo de los besos de esa mañana regresaron con fuerza, eso debía significar algo no? Kagome siempre lo había tratado dulcemente pero nunca tan abiertamente Esos besos tenía que haber significado algo.

¿Era cariño o amor lo que la sacerdotisa sentía por él?. Sin duda estaba empeñado en averiguarlo.

-Kagome haré lo necesario para demostrarte que es a ti a quien amo - pensó mientras removía un travieso mechón de la frente de la chica.

KAGOME´S POV

A la mañana siguiente después de preparar todo lo necesario, emprendieron la marcha. InuYasha le había dicho que quería mostrarle un lugar que quedaba a 2 días de viaje muy cerca de la playa, se emocionó ante la expectativa de poder bañarse en el océano. -¡Solo a ti te encanta llenarte de arena y lidiar con el ardor del agua salada en tus ojos mujer jhez! - le había dicho divertido. InuYasha al parecer le prestaba más atención de la que había creído,recordaba lo mucho que amaba el océano.

INUYASHA´S POV

InuYasha se regocijó al oler la alegría emanando de Kagome, sabía que a la azabache le encantaba cualquier charco con agua en el que pudiera nadar:lagos, aguas termales, cascadas, siempre se volvía loca cuando pasaban por esos lugares y suplicaba quedarse para poder disfrutarlos, el como siempre se lo concedía, no después de una buena pelea e intercambio de insultos - sonrió ante el recuerdo - Si quiero que esto funcione tendré que seguir el consejo de Miroku -

Flashback

-Vaya amigo, te tardaste bastante pero estoy orgulloso de ti - decía un divertido Miroku mientras palpaba su espalda-

-Deja de burlarte Hoshii pervertido- le contestó irritado.

- Bueno bueno, si estás decidido a conquistar el corazón de la señorita Kagome, lo primero que debes hacer es abrirle tu mente y corazón InuYasha…-este lo miro extrañado.

- Explícate - le ordenó.

- Bueno amigo, me parece que tu y la señorita Kagome no han tenido mucho tiempo para hablar sobre sus sentimientos, sueños, metas, pasado, presente, futuro …

- ya ya te entendí, bueno..no es que tuviéramos demasiado tiempo para relajarnos o si? - le respondió en su característico tono molesto.

- Vamos InuYasha no te estoy culpando amigo, lo que quiero decir es que uno de los caminos hacia el corazón de las mujeres es la mente InuYasha, hay otros claro..mucho más placenteros en los que también puedo iluminarte como… - antes de que siguiera por ese rumbo InuYasha le dió un golpe en la cabeza mientras posaba su mirada asesina sobre él - De acuerdo de acuerdo, dejaremos esa plática para después. - atinó a decir el monje mientras se sobaba adolorido, tomó asiento en la roca frente al medio demonio y prosiguió - Como decía, si quieres que la señorita Kagome empiece a verte de manera más seria, tienes que mostrarle al verdadero InuYasha...ese que no muestras a todos los demás, debes compartir con ella tus SINCEROS pensamiento y recuerdos, los buenos y los no tan buenos me explico? - inquirió, InuYasha solo asintió lentamente - no debes evadir sus preguntas si te sientes incómodo de contestar debes forzar a tus pensamientos a salir de ese caparazón donde los guardas. - lo vió levantarse y mirar al horizonte decidido.

-creo que ya entendí … le dió la espalda y empezó a adentrarse al bosque, cuando estaba a punto de perderlo de vista lo escuchó - Gracias bonzo…-Miroku sonrió entre orgullos y divertido.

Fin de Flashback

-De acuerdo, "abrir la mente y corazón" aaghh por qué es tan difícil - pensó frustrado - pero si quiero hacer esto, debo lograrlo, no es tan dificil, solo incómodo y vergonzoso arhghh - Kagome vale la pena - murmuró.

-¿InuYasha dijiste algo? - la escuchó preguntarle mientras lo miraba confundida.

-eh! yo.. no digo ya es hora de irnos- le contestó nervioso - debo tener cuidado, pensar es tan problemático -

Kagome iba como en la mayoría de sus viajes sobre la espalda de InuYasha, su medio de transporte preferido, aunque a veces disfrutaba de la autonomía que su bicicleta le daba o volar por los aires sobre Kirara, la espalda de InuYasha era lo mejor. En esos momentos era cuando más cerca se sentía del mediodemonio, lo más cercano que podía tener a un abrazo - ¡Claro! - se felicitó ante la idea que se le acababa de ocurrir. Decidida cambió la posición de sus manos que siempre se encontraban sobre los amplios y fuertes hombros del chico bajo ella por deslizarlos suavemente sobre su cuello hasta el inicio de su pecho y formar una especie de abrazo sin llegar a incomodar, ejerciendo una suave presión.

Se regocijó cuando lo sintió tensarse ante la caricia para luego relajarse y apretar más el agarre sobre sus piernas, acomodándola mejor sobre su espalda, permitiéndole mayor espacio en su agarre.

-InuYasha…¿te molesta que me sostenga de esta manera? - le preguntó dulcemente.

-Etto...mmm...no me molesta...creo...es más cómodo de esta forma ne?- le contestó claramente nerviosos.

-Tienes razón, me pregunto por qué no se me ocurrió antes-le dijo impulsándose un poco sobre su agarre y encontrando su rostro al recargarse al lado de su cabeza.

Notó entonces el sonrojo que cubría sus mejillas pero no contó con que InuYasha planeaba voltear su rostro para decirle algo, entonces...se encontraron a escasos centímetros, - ¡Pero que demo…!- le escuchó decir antes de sentir como perdía el equilibrio y se las ingeniaba para posicionarla sobre él impidiendo que se lastimara. - Lo siento mucho InuYasha, no pretendía asustarte - se disculpó mientras trataba de ponerse de pie, sin embargo los brazos del medio demonio la tenían fuertemente afianzada lo que le dificultaba la tarea. Decidió entonces que aprovecharía ese momento antes de que InuYasha cayera en cuenta de la posición.

INUYASHA'S POV

Y nuevamente se encontraba con la chiquilla en sus brazos - ¿no sé si esto es suerte o maldición? - pensaba mientras disfrutaba de la cercanía de la azabache. Sin pensarlo demasiado apretó el agarre y la acercó a su rostro, solo lo necesario para poder encajar su rostro en su cuello y poder aspirar su deliciosos aroma.

La divertida risa de Kagome y el estremecimiento del pequeño cuerpo sobre él lo trajo a la realidad.

-Me haces cosquillas InuYasha- le escuchó decir aunque no percibía algún aroma de desagrado o movimiento que le indicará que quería separarse de él. - tu nariz hehe hace cosquillas- se separó rápidamente para mirarla sonrojado. Ella lo veía divertida y con sus mejillas enrojecidas.

- ¿Estás bien? - le preguntó mientras la levantaba y dejaba frente él haciendo una rápida inspección de su cuerpo en búsqueda de cualquier indicio de malestar. La vio removerse un poco intranquila en su lugar y cayó en cuenta que estaba mirando su cuerpo descaradamente.

-si..si, lo siento InuYasha no pretendía causar un accidente.

-khe! Kagome no fue tu culpa… sigamos - trató de no prestarle demasiada atención y se inclinó ofreciéndole su espalda. Sintió rápidamente su familiar peso, para su satisfacción sus brazos ocuparon la misma agradable posición. Sonrió interiormente.

Emprendieron el viaje nuevamente en un agradable silencio, ambos disfrutando de la nueva cercanía de su cuerpos con ese casi posesivo agarre. Tras unas horas de camino, la curiosidad de Kagome rompió el silencio.

-Oye Inuyasha...llamó su atención. Las pequeñas orejas se movieron en su dirección.

- mmj - fue toda la respuesta que recibió, pero sabía que tenía su atención.

-Me preguntaba...si este lugar al que vamos, te trae buenos recuerdos - lo vió ladear un poco la cabeza mientras los segundos pasaban haciendo ese gesto que ella bien conocía pero no eran tan común en InuYasha ya que significaba que estaba conscientemente pensando antes de hablar, algo poco común en su hanyou.

-En su mayoría - el respondió en un tono que no le escuchaba tan seguido, un tanto melancólico.

-¿ A qué te refieres con "en su mayoría"... InuYasha no me gustaría ir a un lugar que te trae pesar… le compartió en tono preocupado.

Le escuchó suspirar e inclinar un poco su cabeza hacía atrás para asegurarse que Kagome lo escuchara atentamente antes de soltar:

-Kagome...ese lugar tiene una historia que te contaré con más detalle cuando lleguemos de ¿acuerdo? sólo...cuando digo que en su mayoría me trajo buenos momentos es porque así fue, aquellos que no fueron tan agradables fue...bueno...porque estaba solo.

Le rompía el alma cada vez que recordaba todo lo que el peli plateado había que tenido que soportar en soledad.-De acuerdo, esperaré - le susurró.

-oe! no tienes por qué ponerte así despues de todo...ya no estoy solo.-le dijo mientras apretaba un poco el agarre en sus piernas.

-Lo siento InuYasha es solo, que me parece tan injusto todo lo que tuviste que pasar ¿sabes que si te hubiera conocido en ese entonces...nunca te habría dejado verdad? - le preguntó, quería reafirmar lo que acababa de decirle, hacerle saber que realmente no estaba solo y no lo estaría nunca más si la aceptaba a su lado.

-Lo sé Kagome...le contestó.

-Ahora estás rodeado de gente que te aprecia y se preocupa por tí InuYasha, nunca más tendrás que estar solo - le reafirmó apretando un poco más su abrazo.

INUYASHA´S POV

Y ahí estaba de nuevo, ofreciéndole su amistad y compañía, asegurándose que nunca más tendría que estar solo. - oh Kagome, si tan solo supieras que solo te necesito a ti para estar completo - ya debería de estar acostumbrado a la desinteresada preocupación que Kagome le profesaba a él y a todos sus amigos, pero simplemente le seguía asombrando que tuviera ese Corazón. Recordó cómo una vez creyó que Kikyo le daba todo eso, solo para conocer a Kagome y entender lo que verdaderamente significaba ser una persona libre de egoísmo en su corazón. Un corazón que siempre regalaba, paz y bienestar a los demás. Así era el corazón de Kagome.

-InuYasha...oye InuYasha…¿que estás pensando? - la escuchó llamarle.

- he? ¿qué decías?

-Vaya, hoy si que andas en las nubes he! - le acusó divertida. El solo encogió los hombros restándole importancia.

- Siempre te he querido preguntar pero por una cosa u otra termino olvidándolo…

-¿Qué cosa? - le preguntó curioso.

-¿Alguna vez has medido cuánto puedes correr antes de agotarte? Pareciera que lo puedes hacer por días enteros. No puedo creer que nunca te canses, además conmigo en tu espalda, si no fuera porque nuestros amigos y yo te pedimos descansar en nuestros viajes, apuesto a que podrías, seguir y seguir…- la escuchó.

La verdad es que nunca lo había puesto en práctica conscientemente pero seguro que podía hacerlo por varios días si se lo proponía. Sonrió, Kagome sin saberlo lo estaba ayudando mucho en la misión que Miroku le había encargado. Él no era precisamente el más hablador del grupo y le costaba iniciar este tipo de conversaciones casuales, pero ahora que Kagome no tenía a shippo o Sango para platicar toda su atención se volcaba en él y por supuesto que no podía permanecer horas callada...Kagome siempre estaba pensando en algo.

-Mmm..nunca me había puesto a pensar en eso, pero supongo que si tengo que recorrer una gran distancia en específico a máxima velocidad con el objetivo de llegar en cierto periodo de tiempo experimento más cansancio.

-Ya veo…¿y te ha pasado alguna vez algo así? No recuerdo haberte tratado por esa clase de agotamiento durante esto años que hemos viajado.- le preguntó intrigada

-Eso es porque no lo recuerdas…- le comentó con pesar al recordar ese momento.

-Pero si eso es imposible InuYasha, recuerdo perfectamente cada herida que ha tenido tu cuerpo y núnca te he tratado por agotamiento siempre es por qué te debilitó la pérdida de sangre o una fiebre - le contestó muy segura.

-Aquella vez…-lo escuchó decir mientras se tensaba.- cuando Hakudoshi intentó apoderarse de tu mente con Akago, cuando me enteré y estabas tan lejos, tuve que recorrer una gran distancia en el menor tiempo posible, ese día que regresamos a la aldea, por la noche, me encontré bastante agotado...y una vez que encontré donde dormir no desperté hasta el día siguiente, sabes que nunca he necesitado de muchas horas de descanso para recuperar mi energía, pero ese día dormí casi como un humano normal debido al desgaste…

- Lo siente InuYasha, jamás pensé que eso te pudiera suceder…¿ por qué no me lo dijiste? te pude haber llevado a casa y habrías descansado mejor -lo reprendió enojada.

-Kagome, mi total descuido casi te cuesta la vida, no tenía deseos de mostrarme más débil de lo que ya había sido. -

-Sabes perfectamente que para mí nunca eres débil - le aseguró mientras ejerciá más presión en sus hombros como signo de apoyo.

Inuyasha sonrió ante las palabras de la azabache, ella era la única que confiaba ciegamente en él. Esto solo reafirmó su convicción y la misión de "abrir su mente y sentimientos a Kagome" hasta ahora todo parecía ir bien, podía oler el nerviosismo de la chica cada vez que hacía una pregunta pero también la feliz que se mostraba ante cualquier respuesta por su parte.

KAGOME´S POV

-Gracias por confiarme esto InuYasha, sé lo que te cuesta compartir tus pensamientos y sentimientos aún conmigo y nuestros amigos, pero ¿sabes que siempre te apoyaremos y estaremos para escucharte cierto?

-Lo sé - lo escuchó murmurar.

- Solo puedo imaginar la cantidad de cosas que piensa esta cabeza..- mientras palpaba suavemente su coronilla, lo sintió removerse un poco-

-oé! deja de distraerme o volveremos a caer - le soltó

- ¿Así que soy yo la que te distrae he? - le preguntó divertida por sus reacciones. Ciertamente el peliplateado estaba respondiendo demasiado a sus toques, por inocentes y normales que le parecieran. Esto solo la animaba a continuar haciendo estragos en él.

-Tsk - le escuchó quejarse al sentirse descubierto logrando solo que una risilla divertida saliera de ella.

No sabía que le había pasado a InuYasha pero definitivamente estaba compartiendo con ella mucho más de lo normal, esto solo la hacía sentir feliz y segura para continuar con su misión.

Así entre pequeñas charlas y silencios cómodos, la noche llegó y decidieron parar a dormir en una de las muchas pequeñas cabañas abandonadas en medio del bosque que solo InuYasha era capaz de encontrar. Kagome se encargó de limpiar un poco mientra InuYasha pescaba la cena. Una vez que estuvo satisfecha con su trabajo decidió hacer uso de una de las herramientas que había traído de su época para captar la atención del medio demonio, rebuscó en su mochila y sacó su pijama, al inspeccionarla no pudo evitar sonrojarse pues nunca antes la había visto con ese estilo de ropa - Kagome que estás diciendo si incluso te ha visto desnuda, ¡pero fue un accidente! y solo fueron unos segundo, ¿no podría haber visto demasiado no? además siempre lo senté a tiempo. - el material suave la hizo volver a la realidad, era un regalo que su madre le había hecho y supuso que se lo dio porque ya no la veía como una niña. El atuendo consistía en una ligera camiseta de finos tirantes y un pequeño short a juego, ambos rojos y en satín, bastante atrevido incluso para su época pensó. Sabía que se estaba comportando todo menos decorosa de acuerdo a los estándares de conducta de esta época, pero era InuYasha, quien ya había estado en su época y visto como era su vida, no podía esperar que durmiera en su conjunto deportivo todo el tiempo no sería tan cómodo. Así, tratando de convencerse mentalmente que este paso era el correcto, prosiguió a cambiarse antes de que el peliplateado regresara.

INUYASHA´S POV

Inuyasha regresaba del río con los pescados que harían la cena en una de sus manos, mientras que en la otra cargaba varios leños para la fogata. No estaba preparado para la visión que recibió una vez que entró a la cabaña.

Kagome estaba de espaldas con unas pequeñas prendas apenas cubriendola, admitía que había extrañado sentir la suavidad de sus piernas mientras la cargaba en su espalda pues con ese hakama extraño que traía no se lo permitía. Supuso que era lógico que la chica trajera ropa para dormir, sabía que en su época siempre utilizaba una especial para irse a la cama pero nunca le había visto algo así, las prendas le dejaban ver sus piernas casi por completo y en la posición en la que se encontraba la tela se había corrido un poco e incluso podía ver el inicio de la ropa interior de la azabache, sus hombros estaban ligeramente más descubiertos con esos tirantes.

El sonido de los leños en el suelo lo hizo volver a la realidad- !aah cielos InuYasha me diste un buen susto! - la vió incorporarse rápidamente regalandole una visión frontal del modelo, simplemente arrebatadora, sus mejillas sonrojadas por el susto y su respiración ligeramente acelerada, la vio sonrojarse más furiosamente y fue entonces cuando notó cómo la estaba mirando, desvió sus ojos velozmente y empezó a recoger los leños. - Vaya, el gran InuYasha ha estado muy distraído el día de hoy es tu segundo tropiezo en lo que va del día, te sientes bien ? - le escuchó preguntarle burlonamente.

-Demonios solo fue un descuido mujer, estoy perfectamente.-le contestó nervioso aún sin poder voltear a verla.

-De acuerdo, de acuerdo no te enojes, gracias por la pesca, ahora mismo empezaré el fuego -la sintió acercarse y tomar uno de los leños para empezar a preparar la cena no pasó desapercibido el instante en que sus manos se rozaron y la eléctrica sensación que le recorrió de pies a cabeza.

¿Que demonios me está pasando? ¿ por qué me siento tan agitado? ¿ por qué tiene que usar esa ropa? ¡ esta mujer me va a volver loco! ¿cómo se supone que le confiese mis sentimientos si no puedo verla sin avergonzarme, tsk justo cuando empezaba a relajarme…

Después de unos minutos incómodos ya que InuYasha se limitaba a ver por una de las ventanas el conocido comportamiento de las nubes y el viento esa noche la escuchó llamarlo.

-La cena está lista InuYasha, ven siéntate a mi lado - no pudo evitar voltear a verla ante la invitación, se veía simplemente hermosa, la luz del fuego se reflejaba sobre su delicada piel otorgándole un brillo especial. Se quedó mirándola fijamente hasta que la vio desviar su mirada un poco nerviosa .

-etto, si cenemos - atinó a contestar mientras se acercaba lentamente a su lado, siempre cenaban uno enfrente del otro, le extrañó un poco que Kagome específicamente le hubiera señalada el lugar a su lado donde lo había invitado a sentar. Estaba demasiado concentrado en el brillo de su piel y lo increíblemente hermosa que se veía en esa ropa como para desobedecerla, al llegar a su lado, se posicionó a una distancia que consideró prudente y extendió la mano para que le pasara uno de los pescados.

La vio tomar la comida, mirarlo por unos segundo, fijarse en el espacio que los separaba volver a mirarlo con cierta duda en su mirada para después acortar el prudente espacio que había dejado entre los dos y sentir su hombro chocar con su costado. Se tensó por completo.

-Aquí tienes - le tendió la comida - ¿te molesta si me siento un poco más cerca?, creo que ha empezado a refrescar - le comentó. Solo atinó a mover la cabeza de un lado a otro ante la falta de palabras por su repentina acción.

En algún punto durante la silenciosa cena consiguió relajar un poco su postura, de repente la miraba fugazmente, parecía que su mente la tenía concentrado en algo por lo que se sentía a salvo de su mirada, le dió un poco más de libertad para disfrutar de la cercanía.

Podía percibir claramente el aroma de su cabello, gracias a su avanzada vista notaba como los finos vellos en sus brazos se crispaban a momentos, se preguntaba si era por el fresco de la noche o por su cercanía. Nunca antes había sido tan consciente del cuerpo de Kagome ni del efecto que producía en el suyo. Claro que había sido a la primer mujer desnuda que había visto en su vida - el recuerdo de aquellos pocos segundos de visión lo hizo estremecerse - aunque habían sido unos pocos segundos no podía negar que le había parecido hermosa, sin embargo en esos momentos jamás pensó en tocarla ni recordaba las reacciones que había producido en su cuerpo. Pero entonces no tenía mucho tiempo para pensar en eso claro. Sin embargo, ahora, sentía una inexplicable necesidad por tocarla, tenerla cerca y su cuerpo reaccionaba ante cualquier tacto que la azabache le regalara provocándole una extraña sensación una que no había experimentado antes y que le empezaba a preocupar pues cada vez parecía ir en aumento.

Un fuerte viento azotó la puerta provocando que la chica se estremeciera, rapidamente corrio a cerrarla y poner unos pedazos de la leña que aún quedaba para atrancarla. -Se avecina una tormenta - le comentó.

¿Pero cómo si no es temporada?

Tal vez es obra de alguna deidad, es muy extraño que llueva en esta temporada aún más que amenace con convertirse en ventizca

Vestizca? ¿vamos, debes estar bromeando ¿cómo es eso posible? - le preguntó asombrada.

Tzk tal vez sea obra de un demonio o deidad, debería ir a echar un vistazo

¡Te acompaño! - la escuchó decidida

Claro que no, empezará a llover en cualquier momento te congelarás allá afuera, no te expondré innecesariamente, espérame aquí-

¡No! Inuyasha, si tu vas yo voy, no me dejarás aquí sola.

Arggg Kagome ¿por qué eres tan testaruda?

Porque no me haces caso jum - la vio divertido mientras fruncía su ceño.

De acuerdo iremos mañana una vez que pase la tormenta.

Pero...la escuchó rechistar -nada Kagome, no te expondré en medio de la noche- terminó callándola, se dirigió hacia el lugar donde estaba sentada cerca del fuego mientras desanudaba su kosode, pudo ver las sorpresa y sonrojo inmediato en la chica lo que hizo que él también se avergonzará. cuando estaba escasos centímetros de su cuerpo la cubrió con la rata de fuego y la tomó al estilo nupcial lo que hizo que la chica soltara un gritillo de sorpresa - waaa - la colocó rápidamente en su saco de dormir y se posicionó a una distancia prudente recargándose en la pared y cerrando sus ojos - Tu saco no te protegerá del frío, es más delgado de lo normal, ¿pensé que habías ido a tu época para preparate con lo necesario Kagome? - la reclamó en tono molesto por su descuido aún con los ojos cerrados.

Gracias InuYasha, lo siento, no pensé que tendríamos este clima, además no quería cargar con demasiadas cosas, por eso solo hice un equipaje ligero.

Tsk, qué le vamos a hacer - soltó resignado- duerme kagome, mañana nos espera un largo camino.

Oyasumi InuYasha

KAGOME´S POV

Solo a ellos les podía suceder esto, una tormenta en medio de un clima primaveral ¿cuáles eran las posibilidades? pero por lo menos estaba con InuYasha. Había rechazado su idea de acompañarlo a investigar esta noche para protegerla. Se sorprendió un poco de que se lo dijera con tantas palabras, lo había escuchado bien, había dicho que no la expondría en claro tono protector. InuYasha siempre la protegía -sonrió ante el pensamiento- De repente lo vio acercarse mientras desataba su kosode, la visión era simplemente demasiado para su corazón, su hanyou caminando hacia ella mientras se desvestía en la oscuridad,estaba segura que su intención no era seducirla - ¡pero por qué demonios se ve tan sensual mientras se desviste! Kagome, deja de pensar cosas pervertidas, contrólate - intentaba en vano tranquilizar su acelerado corazón y el calor en sus mejillas, de pronto sintió el conocido calor de la rata de fuego, hasta entonces no se había percatado de que realmente empezaba a helarse - por supuesto que solo quería cobijarme, aghh tonta Kagome pervertida, ¿crees que se preparaba para acostarse a tu lado y darte calor, qué esperabas? - pensó divertida. - De pronto estaba en el aire entre sus brazos. Aún con la sorpresa inicial solo tuvo unos segundos para disfrutar el contacto, pues pronto se vió envuelta en su propio saco de dormir.

Lo vio tomar su posición habitual no muy lejos de ella y escuchó su reprimenda por no prepararse adecuadamente. Tenía que admitir que esperaba usar eso a su ventaja y tal vez esa noche sería una buena ocasión.

INUYASHA´S POV

Por un momento se imaginó con Kagome en sus brazos sentada en su regazo mientras la abrazaba con su haori cubriendolos. En su cabeza esa era la opción más rápida para que Kagome no pasara frío. - ¿cómo puedo imaginarme algo así? ¿Qué excusa podía inventarse? - hey kagome puedes dormir en mis brazos, es por tu salud, así no pasarás frío - ¡ claro baka!

Ahí estaban otra vez esos pensamientos que nunca antes se habían colado en su mente.

-Inuyasha - le escuchó llamarme.

-mhj - respondió aún con los ojos cerrados solo para que entendiera que tenía su atención.

-tu...no pasarás frío? la tormenta es más fuerte y solo tienes tu hakama…

-estoy bien Kagome no tie…pero ella no interrumpió antes de continuar.

-Este saco aunque es más delgado se puede ampliar puedes compartirlo conmigo si quieres, así ninguno de los dos pasaremos frío…

Abrió los ojos de golpe sorprendido, las imágenes de él y Kagome compartiendo un espacio tan pequeño…-¡P..pe..pero qué cosas estás diciendo Kagome! -completamente sonrojado.

-En mi época es normal InuYasha, cuando vamos de campamento todos lo hacen para ahorrar en equipaje- le contestó inocentemente.

-¿Quéeeee?- se levantó furioso, logrando que la chica saltara del susto - ¿estás diciendo que compartiste eso -apuntando al saco- con hobo-bobo! -la sola idea de que ese humano inservible hubiera puesto sus manos sobre Kagome, hacía que le hirviera la sangre.

-hahahahha claro que no InuYasha, yo solo he compartido con Eri y Yuka- recordó a la parlanchinas amigas de kagome - claro que no tengo confianza en ningún chico de mi época, tú eres el único chico en el que confío y mi mejor amigo por lo que no está mal ne?- le soltó con una adorable sonrisa entremezclado con vergüenza y duda.

¿Ella dijo que soy el único chico en el que confía, su mejor amigo? - el corazón del peliplateado empezó a latir apresurado ante tal confesión, sabía que Kagome le confiaba su vida cada vez que entraban en una batalla, pero jamás le había dicho que era el único chico que tenía su confianza, mucho menos que lo consideraba su mejor amigo esto lo alegraba tanto como lo entristecía, había dicho: "mejor amigo" cuando una vez lo había llamado su "amado InuYasha" ¿significaba entonces que solo lo veía como su amigo, el mejor, pero solo su amigo?

-Vamos...ven - la escuchó decir mientras abría su saco de dormir después de abrir una sección de manera extraña (con cierre) lo que hizo que el saco tuviera el doble de su tamaño. Y palpaba con su mano el espacio para acostarse.

¿Qué demonios está pasando kuso? esto definitivamente no es normal, solo los humanos casados y los compañeros comparten el lecho. Kagome y yo no estamos casados, no somos compañeros. - podía sentir el fuerte calor de su cara por el notable sonrojo que debería estarlo cubriendo, sus puños se había cerrado automáticamente en respuesta al lío que había en su cabeza - Kagome viene del futuro, y si ella dice que esto es normal…

-IuYasha…- la escuchó llamarlo, al verla pudo ver la decepción en sus ojos y casi podía oler la tristeza envolviendola -Kagome me está invitando solo a mí a que comparta su lecho, porque confía solo en mí…-se repetía para darse fuerza. Empezó a Caminar hacia la azabache y en el instante en que sus manos tocaron el saco para hacer más espacio sintió como el olor a nerviosismo y felicidad llegó a su nariz - Esta mujer definitivamente va a volverme loco - se dijo resignado mientras se metía bajo aquel extraño futon del futuro. La sintió moverse para darle más espacio pero aún así estaban a centímetros de tocarse, le dió la espalda y se aseguró de estar en una posición donde no tuviera contacto, usó su brazo izquierdo como almohada y centró su mirada en la puerta de la cabaña. - Solo son unas horas, en cuanto se duerma podrá salir, no se dará cuenta. No podré soportar tenerla tan cerca toda la noche. - luchaba internamente.

KAGOME´S POV

Lo había logrado, InuYasha dormiría esta noche con ella. Había sido un movimiento muy riesgoso lo admitía, por un momento pensó que el Hanyou le gritaría que estaba loca o algo por el estilo por proponerle algo tan "indecoroso" para esa época, pero InuYasha no era un humano con prejuicios, y conocía el futuro lo bastante como para entender que si ella lo estaba proponiendo no suponía un problema ni veía mal, dicho comportamiento entre ellos. Cuando lo sintió meterse en el saco completa a inmensa felicidad la recorrió. Quiso abrazarlo y enterrar su cara en su hermoso cabello plateado, pero se contuvo. Con trabajo había conseguido que accediera, sabía que había sido difícil para el hanyou tomar la decisión pues lo vio debatir internamente. Al final se sentía agradecida y enternecida porque confiara en ella.

Además... sabía que KiKyo Jamás se le habría ocurrido proponer algo ni remotamente cercano a esto, si confiaba en lo que la anciana Kaede le había compartido cuando le preguntó por la relación entre la sacerdotisa y el peliplateado, InuYasha ni siquiera había entrado a la cabaña de la anciana Kaede antes de que Kagome llegara, y cuando viajaba siempre se quedaba en árboles. Así que podía enorgullecerse de ser la primera en compartir su lecho.

Lo vio darle la espalda inmediatamente y adoptar una pose demasiado tensa cuidando el espacio entre sus cuerpos. Sus orejas se movían de un lado al otro el clara señal de nerviosismo, no lo pensó y simplemente alcanzó la que tenía más cerca y con el mayor cuidad la acarició. Solo una vez había podido hacer aquello y fué el primer día que lo conoció, no recordaba lo suaves que eran. Inmediatamente lo sintió estremecerse y soltar el sonido que se convertiría en uno de sus favoritos, era casi como el que emitía buyo cuando le rascaban tras sus orejas. En menos de que pudiera parpadear tenía su rostro a escasos centímetros y su brazo era apresada por sus garras firme pero no dolorosamente.

Estaba claramente sorprendido, avergonzado y podría decir que un poco molesto por la manera en que la miraba, pero ella solo podía aprovechar el momento para grabar sus facciones valiéndose de la escasa distancia. Para ella InuYasha era el hombre más apuesto que había conocido en este vida, sus ojos dorados, su estilizada nariz, sus perfectos labios, el grosor de sus cejas, sus definidos y proporcionados pómulos y la línea de su mandíbula.

-Perfecto - se le escapó en un suspiro - InuYasha la vio aún más confundido - no quiero decir, lo siento no pretendía asustarte, es que no dejabas de moverlas y hacía tanto que quería volver a tocarlas que me dejé llevar...lo siento InuYasha. ¿Te lastimé? - se reprendió por no haber pensado antes que tal vez por eso no le gustaba que las tocaran, la embargó la tristeza al pensar que lo había incomodado o de alguna manera le había causado dolor.

INUYASHA´S POV

Esperaba que la la chica se durmiera rápidamente para acabar con la tortura cuando lo sintió, la suave y delicada caricia en una de sus orejas, inmediatamente esa conocida sensación que sólo experimentaba con la azabache lo recorrió desde la punta de su peluda extremidad hasta la base de su columna, se escuchó emitir un sonido que no puedo controlar y nunca antes se había escuchado exclamar, antes de plantarle cara rápidamente a kagome mientras tomaba entre sus garras la extremidad culpable de aquella caricia.

Kagome lo miraba fijamente, casi como si lo estuviera estudiando, podría sentir el cálido aliento de la chica sobre su rostro por la cercanía. Su belleza lo dejaba sin palabras. La escuchó disculparse - ¿ha dicho que ya lo había hecho antes? ¿cuándo? ¿ ella quería tocarme de esta manera? cielos Kagome ¿por qué estas actuando de este modo? - sorprendido por la confesión de la chica y tras notar que su silencio estaba provocando que el olor de tristeza se incrementará en ella trató de explicarse.

-No...no me lastimaste Kagome es solo que… -¿como se supone que le explicaría lo que sentía si ni él mismo lo tenía claro? - solo mi madre había tocado mis orejas - Kagome lo veía completamente concentrada, asintiendo levemente indicando que tenía toda su atención y quería escuchar más. -pero..cuando tu...cuando hiciste eso...no se sintió lo mismo-

-Oh InuYasha, no sabes cuánto lo siento, no sabía que era algo tan especial entre tu madre y tu, por supuesto que no te gusta que nadie más lo haga, ohh me siento tan mal, prometo que no lo volveré a hacer -la escuchó acongojada.

-¡NO! -se sobresaltó el mismo por la fuerza con la que la negación había salido de su pecho - no quise decir que esta mal que tu lo hagas, es solo que..-Bajó su mirada avergonzado y le confesó- me me gu..me gus...me gusta-la sintió sobresaltarse por su confesión -si tu lo haces está bien

-¿de verdad? - la escuchó preguntarse sorprendida, solo atinó a mover la cabeza en asentimiento - Pero…¿si se siente bien por qué reaccionaste de esta manera, tus ojos parecían molestos? - le comentó cuidadosa mientras hacía presión para que le soltara y hacía ademán de tocar su rostro, solo para arrepentirse y jugar con la tela de su Haori - porque nunca me había sentido así antes y...solo...creo que me sorprendí- le dijo completamente rojo.

-wow - la escuchó - ¿hontoni? - volvió a preguntarse escéptica - ¡Ya te dije que si Kagome, ya no me hagas mas preguntas y duérmete! - le ordenó un poco molesto por su vergonzosa confesión mientra le volvía a dar la espalda.

Por los siguientes minutos se sumieron en un incómodo silencio, podían sentir la tensión de un asunto inconcluso en el aire.

InuYasha no pudo aguantar la curiosidad y preguntó a sabiendas que la chica estaba más que despierta - ¿cuándo lo hiciste Kagome?

-ah? ¿cuándo hice que InuYasha?

-antes...tú dijiste que habías querido "volver" -enfatizó - a tocarme.

-ooh...eso...pues es un poco vergonzoso, perdoname si….-se disculpó antes de continuar - verás...fue..la primera vez que te ví, antes de liberarte del Goshinboku, el primer día que llegué a esta época.

-¿Quee? - le preguntó sin creerlo y volviendo a encararla, topándose con su rostro avergonzado - ¿por qué? - Un sentimiento de felicidad y asombro lo llenó, de alguna manera no le parecía extraño que esta chiquilla al ver a un hanyou clavado en un árbol lo primero que hiciera sin pensar fuera tocarlo - Kagome nunca me ha rechazado, nunca ha sentido asco por mi aspecto como otros humanos -

-¿como que por qué, te llamé y no contestabas, así que decidí acercarme para sacudirte y las vi -apuntando a sus orejas - era obvio que me entraría curiosidad por tocarlas - le dijo como niña chiquita haciendo círculos en el suelo. -ya me conoces hehe! -le contestó avergonzada.

-Me gustan- la escucho decir mientras le regalaba una de sus sonrisas. - Tus orejas siempre me ha gustado, son lindas y poderosas - podía sentir como su rostro no lo estaba obedeciendo, no podía evitar su asombro y ligero orgullo al escucharle describirlas como "poderosas" después de todos los horribles adjetivos que había escuchado de humanos y youkais en el pasado. - me gustan las dos versiones - continuó - estás - siguió mientras lentamente rozaba una con la punta de los dedos midiendo su reacción, él solo pudo cerrar sus ojos y tratar de controlar el extraño sonido en su pecho que clamaba por salir. - pero también me gustan tus orejas humanas, son bonitas. -

-Kagome…- solo atinó a decir en un suspiro - solo tú podrías decir eso de un hanyou.-le volvió a sorprender al acariciar su mejilla para asegurarse que la estaba viendo a los ojos - para mi, solo eres InuYasha.

Se quedaron disfrutando del momento, InuYasha de la tibieza de la mano de Kagome sobre su mejilla, y ella de la intensa mirada que el peliplateado le regalaba.

Un trueno los devolvió a la realidad sobresaltándolos, kagome retiró su mano rápidamente y él desvió su mirada.

La vio posicionarse boca abajo y acomodar su cabeza entre sus brazos mirándolo.-creo que será difícil que concilie el sueño con estos truenos phs - suspiró - ¿tu...ya quieres dormir? - le preguntó -

-sabes que no necesito mucho descanso, pero tu si, Kagome, deberías intentar dormir …

-Lo sé pero nunca he podido dormir bien en noches de tormenta, podemos quedarnos platicando un poco más, por lo menos hasta que el cielo deje de caerse tan fuertemente? - casi le suplicó.

Era imposible que le negara algo si se ponía en ese estado. -De acuerdo - se escuchó resignado. Decidió que lo mejor sería mirar el techo, así no tendría que darle la espalda pero tampoco tendría que mirarla directamente a los ojos. Se acostó y cruzó sus manos bajo su cabeza concentrándose en las vigas de madera sobre él.

Pasaron unos minutos y la chica no decía una sola palabra, ¿solo puedo pensar en lo cerca que estamos, ¿de qué podemos hablar? está lloviendo...cuando llueve a veces truena...a kagome no le gustan los truenos … - entre el nerviosismo y sus pensamientos no iba a llegar a ningún lado.

-InuYasha...lo llamó.

-S..si?

-¿Qué sentiste cuando toqué tus orejas? - le preguntó curiosa y...de acuerdo a su olor entusiasmada?

-¿Q..qu...qué? ¿ por...porq...porque quieres saber eso? -se sorprendió respondiendo.

-Bueno, tu dijiste que no lo habías sentido antes, ¿por eso solo puedo preguntarme, ¿qué es lo que no habías sentido antes? ha? - le animo a hablar.

- Miroku dijo - no evadas sus preguntas, muéstrale al verdadero InuYasha, fuerzate a compartir… -De acuerdo, de acuerdo…¿pero como explico algo que no entiendo? - se debatía preocupado.

-Nnn...no sé...no sé cómo explicarlo Kagome… podía sentir la mirada de la chica sobre él, no estaba seguro que pudiera ver claramente su sonrojo en la obscuridad de la cabaña, la luz del fuego había bajado -debo avivarlo...le dará frío - trató de distraerse.

-Dijiste que te gustaba...la escuchó afirmar.- El solo se limitó a asentir.- pero al mismo tiempo te sorprendiste - volvió a asentir - y…¿cuando tu mismo las tocas no se siente igual? - se limitó a mover la cabeza a ambos lados - ya veo…- Kagome siempre encontraba la manera de comunicarse con él, lo estaba ayudando a entenderlo también a través de sus preguntas-sonrió- Kagome es demasiado lista tks. -supongo que aún después de vivir tantos años, y por el tipo de experiencias que has tenido los sentimientos que has experimentado son más bien los derivados del la batalla, el odio, el orgullo, los celos, la tristeza, decepción -mientras la escuchaba solo podía ir repasando las escenas que podía relacionar con toda esa lista de sentimientos que Kagome dictaba - Naraku, Sesshomaru, KiKyo, Koga, la muerte de su madre, sus amigos heridos, Kagome en peligro…- claro que también has experimentado sentimientos más positivos con nuestros amigos, con Kikyo…-la escuchó decir aquel nombre con tristeza - has experimentado el cariño, la amistad, la confianza, la alegría quisiera creer que incluso la paz, el amor...dijo en un suspiro - pero me aventuro a asegurar que no conoces que te da placer fuera de la batalla o si? -

-La emoción que sientes cuando estás en una batalla, cuando sales victorioso, ¿cómo la describirías, qué siente tu cuerpo? - la escuchó preguntarse curiosa.

-Mi...cuerpo?- le contestó nervioso - no lo había pensado…

-Te pondré un ejemplo, sé que cuando estás ante un gran oponente tu cuerpo tiembla apenas imperceptiblemente para aquel que no está prestando atención- no pudo evitar voltear a verla sorprendido,solo para ver su sonrisa y la seguridad con la que afirmaba aquello. Kagome lo conocía mejor que nadie. Saber que lo estudiaba con aquel detenimiento como para notar algo que sabía solo alguién con los agudos sentido como ...sesshomaru podía ver en él ante de una batalla -y definitivamente no es por miedo sino más por anticipación por comenzar diría yo…¿me equivoco? - no pudo contener una pequeña sonrisa mientras asentía mirándola a los ojos y recordando aquella sensación.- Lo sabía - la vió disfrutar de su pequeña victoria mientras le guiñaba el ojo divertida, decidió volver su atención al techo para concentrarse… la escuchó guardar silencia esperando a que él comenzara…

-Mi...mi cuerpo se tensa por la anticipación...a veces...se siente como si una corriente eléctrica me atravesara de pies a cabeza...mis manos me hacen cosquillas…

-Mhj…-la escuchó - y...hace unos momentos…¿cuando toqué tus orejas, sentiste algunas de esas sensaciones con menos intensidad claro?...

Entonces cayó en la cuenta...esa sensación "eléctrica" que había experimentado cuando Kagome lo había tocado, ¡se parecía, se parecía bastante a lo que experimentaba cuando estaba emocionado por una pelea o era vencedor! la volvió a mirar sorprendido - pero como… - no podía articular la pregunta.

-Eso pensé - la vio asintiendo - Conoces más los placeres de la batalla que de la vida en general InuYasha...o tu cuerpo - pudo notar cómo se sonrojó ante la última palabra, ocasionando que él también sintiera el calor en sus mejillas. Miroku siempre le insistía en instruirlo a cerca de los "placeres de la vida" pero siempre pensó que eran solo cosas pervertidas, y ahora tenía a Kagome hablando de lo mismo...específicamente de ...su cuerpo.

-Entonces está claro...InuYasha siente placer cuando alguien toca sus orejas- la escuchó felicitarse risueñamente por su descubrimiento.

Avergonzado y un poco indignado con la chica dar a entender que sentiría placer por que cualquiera lo tocara le soltó -Oe! no es así, ya te dije que solo mi madre las tocaba y no se sentía igual, solo sentí eso cuanto TU las tocaste, además no es como que dejaré a alguien más hacerlo se arrepintió en el momento en que se escuchó - ¡Demonios! por qué no pudiste quedarte callado, nooo, querías hablar de tus sentimientos no? ahí lo tienes baka!

Pensó que se enojaría por alzarle la voz y contradecirla, pero cual fue su sorpresa al ver su radiante sonrisa y escuchar su acelerado corazón.

-Estás diciendo que yo si tengo permiso InuYasha…-le preguntó emocionada.

-Khe! - le soltó mientras le daba la espalda para evitar su rostro.- Haz lo que quieras Kagome. -¿Por qué está tan alegre por algo como eso? ¿además, quien más querría tocarme de esa manera?...aarg solo Kagome puede pensar que…- una conocida corriente atravesó su espalda ocasionando que se arqueára levemente ante la sensación.

-Dijiste que podía hacer lo que quisiera...así que...déjame acariciarlas un poco si?

-Grrr Kagome…-dejó salir el sonido de su garganta-las sintió pegar un ligero brinco ante el sonido de su voz, no entendía por qué había salido tan grave pero no lo había podido controlar, las manos de Kagome sobre la sensible piel de sus orejas se sentía demasiado bien. Decidió entonces que no pelearía contra esa sensación, no saldría huyendo por temor a mostrarse tan vulnerable ante la chica - Los compañeros deben confiar ciegamente el uno en el otro - recordó lo que le comentó en una ocasión la vieja pulga- Kagome siempre ha confiado en mí, siempre me ha mostrado todo lo que hay en su mente y corazón para mi - decidido, hizo lo que pensó era más claro que las palabras.

Se echó lentamente hacia atrás acortando la distancia entre los dos sintiendo más claramente el calor que emanaba de la delicada figura a su espalda, fue cuidadoso de no acortar completamente la distancia para evitar que su espalda chocara con sus delicadas formas, se deslizó uno centímetros hacia abajo para que su cabeza quedara a un cómodo alcance de la chica, pues con la diferencia de alturas Kagome había tenido que estirar su mano para alcanzarlo. Supuso que de esta manera sería más cómodo.

-Gracias...le escuchó susurrar.

Lo que vino a continuación lo guardaría como una de sus noches favoritas. Esperaba que Kagome "atacara" nuevamente sus orejas y trató de prepararse pero en lugar de eso sintió las suaves manos acaricias su cabello lentamente, le provocaba un ligero cosquilleo en sus hombros el sentir los delicados dedos cepillar sus plateadas hebras era muy relajante debía admitir

-siempre me ha gustado tu cabello...la escuchó decir mientras continuaba la caricia, movió sus orejas para mostrarle que tenía su atención - es tan largo, y sedoso hehe, no es justo que no uses ningún tratamiento y lo tengas tan perfecto, ¿recuerdas cuándo mis amigas te preguntaron si lo teñías? - Asintió recordado aquella vez que lo bombardearon con preguntas - no sé si sepas a que se referían pero en mi época, hombres y mujeres pintan su cabello de miles de colores, unos incluso como si fueran arcoiris, puedes creerlo? -sintió como recogía los mechones de cabello que caían en su pecho por la posición, acariciando sin querer parte de su hombro y cuello en el proceso provocando nuevas sensaciones de repente se sentía un poco más despierto - yo nunca he teñido mi cabello, me pregunto si debería intentarlo…-la escuchó preguntarse.

-No necesitas hacer eso Kagome...

-Mmm, par ti es facil decirlo con un cabello tan perfecto jum… sonrió ante el comentario, solo a los ojos de Kagome una parte de él podía ser catalogada como "perfecta" podría jurar que había puesto esa expresión infantil sacándole la lengua a sus espaldas por el tono que había utilizado.

-Tu cabello...es...es bonito…

- De verdad lo crees? -podía oler lo feliz y sorprendida que estaba ante sus palabras, así que continuó -me gusta el color que tiene ahora...además si haces eso teñ...teñarlo, agh como se llame perderá su aroma…

-Ahh y no podrás encontrarme tan fácilmente ¿cierto…? - había un pequeño rastro de tristeza en su olor - ¡Kagome!¿cómo puedes ser tan despistada? -

-Puedo encontrarte aunque tu cabello huela diferente Kagome - le contestó un poco irritado - lo… lo que quise decir es que me gusta como huele ahora entiendes?

-Oh!-percibió su sorpresa -supongo que te gusta el olor de mi shampoo ne? prometo regalarte la próxima vez hehe

-Arrg Kagome, ¿por que no me escuchas? -le contestó frustrado- si, el jabón que usas para lavarlo no huele mal, pero es mejor cuando no lo usas en absoluto, el aroma de tu cabello al natural es mejor.

-¿De verdad?

-Ya te dije que sí, ¿por qué no me crees mujer?

-De acuerdo de acuerdo, gracias por el cumplido InuYasha…

-Tsk -

Se quedaron unos minutos en silencio escuchando la lluvia y los truenos, Kagome alternando entre cepillar el cabello de InuYasha y acariciar sus orejas, InuYasha disfrutando de las atenciones y tratando de controlar los sonidos de satisfacción ante los toques de la azabache. Ahí en esa burbuja de agradables sensaciones se preguntó...

-Kagome…?

-si?

-¿y a tí...qué es lo que te causa placer?

COMENTARIOS FINALES:
Ok. Por fin terminé la edición del me tardé un poco más porque tuve algunos problemas para pulir las escenas que quería agregar sin tratar de modificar demasiado el estilo. Para aquellos que re-lean esta historia podrán notar que le estoy haciendo bastantes modificaciones principalmente al personaje de Inu, ¿por que? bueno cuando lo volví a leer me di cuenta que se me había pasado un poco la mano con la vulnerabilidad e inocencia de nuestro Hanyou, mas que nada creo que en sus diálogos, además que se me hizo muy apresurada la confesión entonces, estoy trabajando para desacelerarla un poquito obvio estará en el próximo capítulo pero no tan - en la cara - no sé si me expliqué hehehe. También creo que dejaré más el punto de vista de InuYasha porque he leído demasiados fics desde la perspectiva de nuestra sacerdotisa favorita, igual estarán las dos versiones de las cosas pero posiblemente me cargue mas con Inu. En fin, espero que les guste este capítulo.
Mata ne!