CAPÍTULO III

Todos los personajes le perteneces a la grandiosa Rumiko Takahashi. Esta historia fue escrita sin fines de lucro.

KAGOME´S POV

Kagome se encontraba gratamente sorprendida por las respuestas de su Hanyou, siempre había fantaseado con acariciarlo de aquella manera InuYasha, no sólo había accedido a compartir su lecho, le había dado total permiso para tocarlo tan "íntimamente" Verlo acercarse lentamente a ella para ofrecerle mayor acceso "rindiéndose bajo sus caricias" había derretido aún más su corazón.

Su hanyou se estaba mostrando como nunca ante ella, más abierto, más vulnerable. No podía pensar en que lo había llevado a comportarse de esa manera, pero lo agradecía infinitamente pues facilitaba su cometido. Además, le permitía escuchar esos sexys sonidos de satisfacción que no le había oído antes que sabía estaba tratando de controlar.

Por un momento vio su futuro juntos, disfrutando de estos momentos antes de dormir, compartiendo sus pensamientos, acaricíandose tiernamente…-agradecía que no pudiera verla en este momento o notaría lo furiosamente sonrojada que se encontraba - Además había dicho que su cabello era bonito y que le agradaba su aroma… una vez hacía mucho tiempo le había comentado algo parecido mientras era atacado por la fiebre por lo que no terminaba de creérselo, pero ahora, lo había dicho completamente despierto. InuYasha la podía hacer feliz con tan poco.

Ahora tenía información muy valiosa en su poder...ella podía provocarle sensaciones placenteras que estaba claro no había experimentado antes. Además le había confesado que solo ella y su madre lo habían tocado de esta manera- Entiendo que esta es una era diferente, pero aún así no puedo creer que Kikyo no quisiera tocarlo de esta forma- entonces recordó - Kikyo solo amo la idea de un InuYasha Humano con el que podría pasar su vida, no un Hanyou. - Sabía que al final había podido comprender que InuYasha no tenía y nunca tuvo porque cambiar, se alegró que al final pudiera apreciar realmente al hombre que debió de amar.

Tenían ya algunos minutos en silencio, escuchando la tormenta, pronto habría que avivar el fuego,la cabaña estaba más oscura, supuso que InuYasha se encargaría al estar más cerca, lo podía sentir mucho más relajado y le producía cierto orgullo ser la causante.

-Kagome - le escuchó llamarla.

-si?

-¿y a tí...qué es lo que te causa placer?- La pregunta le cayó de golpe y dejó que su mente viajara por caminos perversos, sintió el calor apoderarse de lleno en su rostro. ¡Contrólate Kagome Inuyasha no se refiere a "esos" placeres pervertida!-

-Etto..pues varias cosas InuYasha...viajar con mis amigos, jugar voleibol, ir al cine, bailar...se vio interrumpida antes de continuar.

-Kagome…(le escuchó decir en tono acusador) no me referia a eso,...como yo...tu también sientes...en tu cuerpo...cuando...quiero decir…

-Oh-le contestó sorprendida cuando cayó en cuenta de lo que le estaba preguntando.

INUYASHA´S POV

Se encontraba tan cómodamente recibiendo las caricias de Kagome y pensando en lo que acababa de descubrir. Era cierto, esa sensación que solo Kagome le provocaba,era parecido lo experimentaba al saberse ganador en una batalla, pero estaba seguro que había algo diferente, algo que no podía terminar de identificar. - me pregunto si Kagome se ha sentido igual - sin pensarlo demasiado dejó fluir su curiosidad, segundos después se arrepintió de no haber pensado mejor su pregunta.

Podía sentir a la muchacha nerviosa y avergonzada a su espalda al aclararle que estaba preguntando específicamente por su "cuerpo" - ¡ Kuso !,¿ por qué tengo que ser tan torpe para hablar? ¿ Seguro Kagome piensa que soy un pervertido como Miroku...aggh

-Mmm...Puedo mostrarte si quieres…- la escuchó preguntarle quedamente. - realmente hay muchas cosas que...etto generan esa clase de sensaciones en mi - comenzó a platicarle sin dejar de acariciar su cabello - un masaje en los hombros cuando estoy muy cansada - le comentó mientras hacía un poco de presión sobre su hombro derecho, nuevamente su cuerpo se tensó y podía jurar que el vello de su nuca se había erizado -oh...un baño en aguas termales antes de dormir… - cierto, la vez que shippo lo había convencido de bañarse con él y Miroku debía de admitir que todo su cuerpo se había relajado y había logrado disfrutarlo…-pero...una de las cosas que he descubierto que me causa esa sensación tan placentera - le susurró mientras la sentía acercarse un poco más aumentando sus nervios - es esto - terminó de decirle mientras sentía como pasaba su delicada mano por debajo de su espeso cabello, jalaba un poco la tela del kosode que cubría su nuca y le tocaba directamente sobre el pedazo de piel expuesta para seguir en una suave caricia desde la raíz de su cabello hasta la base de su cabeza. Su cuerpo se estremeció con un temblor que no había manera de haber pasado desapercibido a lo ojos de la azabache, se inclinó hacia atrás buscando prolongar el toque, liberando lo que consideraba un vergonzoso sonido de sus labios y experimentando nuevamente la eléctrica sensación desde el inicio de su espalda baja hasta sus orejas - Prrraaa - exhaló pesadamente. No pudo evitar cerrar los ojo ante tal caricia ni mucho menos el calor apoderarse de su rostro.

-Wow, parece que a ti también te gusta ne? - la escuchó preguntarle.

No podía responderle por lo vergonzoso de su comportamiento, intentó concentrarse en la puerta con el único motivo de controlar los efectos que la delicada caricia había provocado en su cuerpo. Por alguna razón desconocida, su hakama se sentía un poco incómoda...estaba a punto de divagar sobre eso cuando…

-Ahh -K..kagome…- suspiró su nombre al sentirle iniciar la caricia nuevamente, esta vez con un poco más de presión, sacando sus delicados dedos de su cabello para terminar el roce en sus ya hipersensibles orejas - Grrrr - su cuerpo se sentía débil no había otra manera de describirlo, las caricias de Kagome lo volvían, completamente débil y a su merced - Khe! como si no lo hubieras estado así siempre - pensó resignado - solo a Kagome le permitiría tocarlo de esa manera, solo ella podía verlo de esa manera, solo ella…- No estaba preparado para encarar a la chica con su la estúpida expresión que seguramente debía tener, así que en un rápido movimiento tomándola por sorpresa y tratando de esconder lo mejor posible su rostro bajo su flequillo la asió de la cintura e hizo que rodara su cuerpo dejando la suave espalda de la azabache frente a sus ojos. Se divirtió un poco el gritillo de sorpresa que logró sacarle ante el repentino movimiento.

KAGOME´S POV

Un momento estaba disfrutando de los sensuales sonidos que su Hanyou estaba emitiendo gracias a sus caricias y en menos de lo que pudo parpadear la había tomado por sorpresa y ahora solo podía mirar la pared de la cabaña y sentir el cosquilleo que había provocado el ligero tacto de las garras en su cintura al descubrir un poco de su piel en el movimiento.

-Mi turno - le escuchó decir. La sola anticipación a su toque le provocó un estremecimiento.

No esperó demasiado para sentir como bajaba la tela del Haori para exponer su espalda, movío su cabello tratando de tener mejor acceso a su cuello, sabía que quería repetir en ella lo que le había enseñado, después de todo él lo había preguntado y tenía que reconocer que esperaba que hiciera algo como esto, lo sintió titubear y supuso que estaba teniendo extremo cuidado en no tocar más allá de su cabello. Es cierto que había sido sostenida en sus brazos cientos de veces y siempre había rosado sus piernas cuando la cargaba pero salvo sus brazos y el exacto lugar de donde la sostenía para no dejarla caer, InuYasha no había tocado otra parte de su piel expuesta. - si supieras que lo que menos me ofendería en este momento es que me tocaras InuYasha -

Al sentir su caricia favorita, aquella que tantas veces se había encontrado propinándose ella misma, no pudo evitar soltar el aire que pesadamente e inconscientemente había estado sosteniendo mientras esperaba aquello.

Una sonrisa adorno su rostro al sentir el caliente tacto de las manos de su hanyou, podía percibir que estaba teniendo extremo cuidado en no dejar que sus garras tocaran su piel, pero cuando podía sentir un poco la firmeza de las mismas su placer definitivamente aumentaba. Quería transmitirle que ella nunca le temería y se sentía completamente segura bajo su tacto.

-InuYasha…-le llamó, tratando de controlar la debilidad en su voz causada por el estado en el que la tenía - lo haces muy bien...tus garras se sienten bien...creo que estoy en peligro de quedarme dormida si sigues así…-inclinó un poco su cabeza para darle mayor acceso a su nuca, tratando de demostrarle que realmente lo estaba disfrutando.

-d..de verda...d se siente bien Kagome? - le escuchó preguntarle claramente nervioso.

- Claro InuYasha...muy bien…-.arrastró un poco las palabras al notar que empezaba a caer en un estado de suma relajación y pronto caería dormida. Se dedicó a disfrutar de aquel momento y no supo cuanto tiempo se relajó contra su toque antes de hundirse en el sueño.

INUYASHA´S´POV

Al moverla había podido sentir la delicada piel de su vientre al deslizarse un poco de la prenda que llevaba puesta, las yemas de sus dedos habían hormigueado ante el contacto. Con lentitud corrió el Ahori que la tenía abrigada. Su espalda casi completamente expuesta ante él se rebeló, de repente no se le hacía una muy excelente idea, miró sus garras, sus afiladas y peligrosas garras que había matado a cientos de enemigos y derramado infinidad de sangre y contempló su piel: frágil y delicada. Con una ligera presión demás y podía lastimarla. Se recordó que solo una vez lo había hecho...las imágenes de su posesión demoniaca inundaron su mente - ese no eras tú, tú jamás la lastimarias a propósito de esa manera - trató de calmarse.

Al ver esa nueva superficie de piel expuesta las ansias de tocarla lo invadieron con ó controlarse tratando de bombear más oxígeno en su cabeza y aspiró profundamente en búsqueda de aire- gran error- el espacio de la cabaña cerrada, la inusual cantidad de piel expuesta de kagome, y el hecho de que su Ahori había estado abrazándola combinando tanto su aroma como el de él solo había logrado que se percatara de lo delicioso que olía cuando su propio esencia estaba en su piel. Nunca había prestado demasiada atención al hecho de que Kagome siempre aparecía oler mas fuerte a él antes de que viajara a su época porque siempre la cargaba, pero ahora, desde que sabía que la quería como su compañera estaba más atento a cualquier cambio en la chica, nuevamente sintió cierta incomodidad en su hakama - esperaré a que duerma para ajustarla - pensó - Volvió rápidamente su atención a la chica. Acercó su mano a su cabello y lo movió como ella había hecho antes con el suyo exponiendo su cuello - por lo que duró un segundo la imagen de él "lamiendola" en ese lugar pasó como un flechazo sacudió su cabeza extrañado - continuó con la exploración.

La sintió estremecerse cuando repitió la caricia que minutos antes ella le había regalado. La vio acomodarse y suspirar varias veces a su toque, estaba teniendo extremado cuidado de no dejar que sus garras la rozara y si lo hacían acomodaba la posición en automático, lo que menos quería era que tuviera miedo de que la lastimara...aunque ningún aroma a temor o incomodidad provenía de la chica - Kagome olía como cuando estaba feliz - eso sacó una sonrisa de su rostro…

-InuYasha…- lo escuchó llamarlo - lo haces muy bien...tus garras… -se tensó al escuchar eso y paro por un segundo el movimiento - se sienten biennn…creo que estoy en peligro de quedarme dormida si sigues así…- sus ojos se abrieron en sorpresa ante la confesión de la azabache, no solo le estaba diciendo que la hacía sentir bien - ¿a ella le gusta sentir mis garras? Kagome...realmente no eres de este mundo - pensó divertido. En un acto de reafirmar lo que acababa de decirle la sintió acercarse un poco más e inclinar su cabeza otorgándole más acceso a su cuello, lo descolocó un poco aquel gesto, de repente se sentía orgulloso y dominante - sacudió su cabeza ante la extraña sensación-instintos- pensó fugazmente.

-d..de verda...d se siente bien Kagome? - le preguntó nervioso.

- Claro InuYasha...muy bien...- la escuchó arrastra las últimas palabras en claro signo de somnolencia...continuó acariciándola aún después de notar que su respiración se acompasaba.

Cuando escuchó que los latidos de su corazón y respiración había adquirido el ritmo propio de un sueño profundo, se paró y avivó el fuego no sin antes asegurarse de dejarla cubierta con su Ahori dentro del saco de dormir. La tormenta aún no pasaba e incluso podía sentir que estaba más fresco desde que Kagome se había dormido.

Recordó que su Hakama le había molestado anteriormente y decidió volver a revisar que estuviera correctamente atada, se extrañó al ver que no había nada fuera de lo normal. Se encogió de hombros y le restó importancia. Después de verificar que la puerta estaba asegurada correctamente, tomó su lugar para dormir en su tradicional pose india contra la pared.

Repasó en su mente los "íntimos" momentos que había compartido con Kagome mientras la veía dormir. No había otra manera de categorizarlos. Sabía que lo que había hecho no era normal en "esta época" - ¡pero Kagome está lejos de ser normal Khe! - se sonrojó al recordar el toque sobre sus orejas, su cabello, su cuello. Un estremecimiento lo recorrió nuevamente. - Tsk Cielos Kagome, ¿qué me has hecho? - pensaba resignado.

Trató de dormir, supuso que no llevaba más de unas dos horas de sueño cuando Kagome lo despertó - la tormenta aún no había bajado su intensidad y el cielo estaba completamente obscuro - Kagome… -la llamó suavemente mientras se acercaba a verificar si estaba despierta. Al llegar a su lado se dió cuenta que hablaba en su sueño, nada de extrañar pues siempre acostumbrada balbucear las cosas más extrañas- Inu...Yasha…-la escuchó decir su nombre entrecortadamente. De repente el olor a sal inundó su nariz, se acercó lo más que pudo a su rostro para notar como una solitaria lágrima se deslizaba sobre una de sus mejillas...- No..no me dejes…- Aquí estoy Kagome, no te dejaré ¿ que estás soñando? - ve...con ella…-la oyó murmurar mientras se removía - Kikyooo- dejó salir en un tono demasiado triste para sus oídos.- Otra lágrima se precipitó ante el nombre de la sacerdotisa. - Perdóname Kagome...perdóname por hacerte daño...jamás quise...fuí un tonto, un insensible, lo sé yo...yo solo quería protegerte y terminé hiriéndote, haciéndonos daño a los dos por mi estupidez, el enano siempre tuvo razón...fui un completo tonto por no darme cuenta que tenía todo lo que necesitaba a mi lado - La vio temblar. Sin pensar en si eso era correcto o nó, se metió nuevamente al saco de dormir e inició nuevamente la caricia sobre su cabello. La sintió relajarse de inmediato. -Inu...Yasha..-la escuchó suspirar. - Te quieroummm - continuó mientras pegaba su espalda a su pecho, como si supiera que estaba ahí.

Entre el shock de escucharle decir que lo quería y el completo contacto que estaba teniendo con su cuerpo se había quedado petrificado. - ¿Ella ha dicho que me quiere? Kagome me quiere...pero...pero…- la sintió darse vuelta sobre su lugar y aferrarse a la tela de su kosode fuertemente, logrando que se abriera un poco - ¿pero qué...estás haciendo Kagome?, tengo que salir de aquí - pensaba completamente asustado ante los movimientos de la chica. Se disponía a liberar su ropa de la pequeña mano cuando Kagome se movió sin previo aviso nuevamente.

Ahora estaba completamente frito - ¡Chikuso! si Kagome se despierta seguro comeré tierra! - Ahora tenía la cabeza de Kagome muy cómodamente posicionada sobre su pecho, al tratar de acomodarse había abierto un poco más su kosode y podía sentir la pequeña y helada nariz rozar la su piel provocándole cosquillas. Tan rojo como su Ahori y rogándole a kami porque la azabache no se despertara, decidió esperar que se moviera para salir de aquel abrazo en el que lo tenía apresado.

Se quedó mirando el techo y se dejó disfrutar un poco del calor que la chica le proporcionaba, por lo menos se había calmado, ya no olía a sal y su respiración empezaba a calmarse. Empezó a repasar todos los momentos que habían compartido en tan solo un día de viaje y se preguntó - ¿cómo sabré cuándo es el momento adecuado? -pensando en confesar sus sentimientos.

Así, rememorando todo lo que había pasado ese día, y sintiendo el agradable aroma de Kagome tan cerca de él, se descuidó y dejó que el sueño lo venciera.

A la mañana siguiente…

KAGOME´S POV

Se encontraba tan cómoda y calientita, su almohada olía delicioso - ¡Espera...almohada?¡ - intentando no entrar en pánico trató de concentrarse en lo que estaba sintiendo. Podía apreciar claramente la respiración de alguien más y estaba tocando una piel que definitivamente no era la suya - Los recuerdos de la noche anterior inundaron su mente obligándola a abrir los ojos asombrada - Lo primero que vio fue el característico color del kosode de InuYasha y su mano posada directamente en su pecho, la tela estaba un poco entreabierta permitiéndole tener un poco de contacto directo con su piel, no pudo controlarse y le acarició lentamente -InuYasha pareció notarlo y por un momento entró en pánico - shimatta! lo he despertado! - pensó asustada. Cuál fue su sorpresa al sentirle removerse un poco pero atraerla más hacia su pecho, tan cerca que ahora su nariz era la que se presionaba contra el fuerte pecho, aspiró profundamente disfrutando del embriagante aroma a bosque que emanaba -delicioso…¡espera un momento! ¡¿he despertado en….los brazos de InuYasha…?!- sonrió ante lo maravillosos de ese momento.

Había jurado que InuYasha dejaría el saco de dormir en cuanto ella lograra dormirse, pero se había quedado con ella y la había...bueno la tenía abrazada bastante posesivamente y lo más extraño aún seguía dormido - Por los sonidos del exterior notó que apenas amanecería, aún estaba un poco oscuro y se escuchaba una ligera lluvia - decidió que ella no sería quien rompería tan bello momento, esperaría a que InuYasha se despertará. Aprovechó para acomodarse mejor en su pecho y mover con extremo cuidado el brazo que se encontraba en contacto con su kosode para pasarlo por la cintura hasta su espalda logrando abrazarle también - Sorprendentemente InuYasha reaccionó acercándose más a ella.

Esto definitivamente era como estar en un sueño...jamás pensó que algo así pasará entre ellos...tan rápido. -Vamos Kagome que te estás aprovechando de la situación también ne? Tienes a un InuYasha inconsciente que no puede decirte que no- trató de ignorar su voz interior y concentrarse en disfrutar ese momento. En sentir la respiración de su hanyou sobre su cabeza, el suave movimiento de su pecho, sus fuertes brazos apresándola, sus garras sobre la piel desnuda de su su cintura - Oh cielos...debió moverse anoche… - la parte superior de su pijama se había deslizado por encima de su ombligo por lo que sentía por completo la mano de InuYasha produciéndole una sensación de hormigueo. De repente estaba muy consciente de cada parte de su cuerpo en contacto con el del Hanyou, su cabeza, sus manos, sus pechos, su cadera,incluso se había atrevido a colar un de sus pies entre las piernas del Hanyou - Oh...porqué hace tanto calor…- Kagomeeemm…-le escuchó llamarla con voz adormilada mientras subía la mano que estaba en su cintura hasta su espalda media por debajo de la blusa - oouhmm…- trató de contener el claro gemido de placer que eso le produjo. Escucharle llamarla de esa manera y sentir la suave caricia había sido la gota que derramó el vaso...ahora si que estaba más que despierta y cierta parte de su anatomía también se lo hizo saber al notar la humedad entre sus piernas - ¡oh no! - de inmediato notó cómo el cuerpo del peliplateado se tensaba por completo.

INUYASHA´S POV

-¿Kagome? - sus orejas reaccionaron al instante que escuchó aquel gemido y la sintió. -¡Shimatta! cómo...fue…- recordó que la noche anterior Kagome no le había permitido salir del saco…- !Baka, te quedaste dormido! - Su cuerpo entero se tensó tratando de asimilar la posición en la que se encontraba.

Lo primero que vió fue el negro de su cabello y lo cerca que estaba de su rostro, su barbilla hacia contacto con la cabeza de la chica permitiendo que su floral aroma llegara a su nariz. Lo siguiente de lo que fue consciente fueron sus brazos, Kagome descansaba su cabeza sobre su extremidad derecha mientras que su mano izquierda estaba en contacto directo con la piel de la espalda de la muchacha…-bajo su ropa - podía sentir el calor en su cara y la suavidad de aquella piel.- ella...está...estamos...dormimos...abrazados ahh! - pensaba en shock. Podía notar la pequeña mano que descansaba en su espalda respondiendo a su posesivo agarre. Y su nariz...estaba en...en su pecho - produciéndole un agradable hormigueo - Podía sentir prácticamente todo el cuerpo de Kagome, la chica incluso tenía una pierna sobre la suya y…olía diferente había un aroma dulzón y picante que no había identificado antes…junto con el conocido aroma a nerviosismo...-¡Está despierta!...Estoy muerto -

-Inu...Yasha…¿estás despierto? - su cuerpo tembló ligeramente al escuchar llamarlo, se limitó a responder por lo bajo -H..ha..hai-

-Ohayō…-lo saludó

-Oh..oha..yo-atinó a responderle. La sintió poner la mano que anteriormente estaba en su espalda en su pecho, y ejercer un poco de presión para separarse de él. Y aunque sabía que estaba mal no quería dejarla ir, con pesar aflojó el abrazo permitiéndole moverse hacia atrás, la vio levantar su rostro en busca del suyo. Cuando sus miradas se cruzaron ambos se sobresaltaron, kagome lucía su cabello alborotado y sus mejillas estaban más llenas y rosas de lo normal, imagino por dormir contra su pecho. Seguro él tenía un aspecto similar solo no tan adorable. La azabache le regaló una tímida sonrisa contrario a la respuesta que esperaba por su atrevimiento.

-Go...gome Kagome - se disculpó - anoche...estabas teniendo una pesadilla y yo...bueno tu…- ¿como le digo….tu te me echaste encima? no baka...no me dejaste ir…? aahhg

-Lo siento InuYasha...seguro me aferré a ti cierto? -la miró sorprendido y asintió roboticamente.

-En esta época siempre duermo sola...por eso solo me ha pasado con shippo sin querer - soltó una risilla- cuando era más pequeña y tenía pesadillas mamá dormía conmigo o sota y a la mañana siguiente amanecían doloridos porque no los dejaba mover en toda la noche...supongo que tengo esa mala costumbre, ¿ te incomodé anoche? - le preguntó triste.

Solo pudo mover su cabeza a los lados.

-Que bueno, la verdad yo dormí muy bien, gracias a tu ahori y...bueno estar...tan...cerca...no pasé frío...Gracias InuYasha - ¿por qué me está dando las gracias...por qué no está enojada? ¿acaso olvidas que dijo que ¡te quiere baka!? -recordó cómo lo había llamado en sueños. -yo..no fue nada - le respondió sumamente nervioso por el recuerdo.

-¿quieres desayunar? traje algo delicioso que no has probado antes, seguro que te gusta-

-De acuerdo…

-Muy bien, entonces...emmm InuYasha…? - le llamó mientras se sonrojaba nuevamente y miraba sus cuerpos cayendo en cuenta que él aún la tenía abrazada. -Ah si digo lo siento - la soltó rápidamente. La escuchó soltar una risa nerviosa y la vió preparase para salir de su saco de dormir. la vio sentarse y acomodar su ahori desarreglado - te molesta si me lo quedo un poco, aún está fresco…- se limitó a hacer un movimiento negativo. -Gracias - le contestó con una brillante sonrisa, parecía de muy buen humor y eso solo le hizo pensar que tal vez, cuando en sueños dijo que lo quería se refería a "esa clase de querer" entre los compañeros. La vio levantarse casi en cámara lenta frente él que aún estaba recargado en uno de sus brazos, pudo apreciar sus largas piernas de cerca y lo bonito que le quedaba ese color - rojo- Se dedicó a observarla mientras preparaba el desayuno, sacando la cacerola que siempre llevaba con ella y vertía agua y polvos seguido de unos trocitos que debía admitir al olerlos le habían abierto el apetito. Sacó dos tazones y vertió el humeante ¿caldo? - rápidamente la tenía a su lado ofreciéndole la comida. El extraño caldo era dulce, sabía a leche y tenía trocitos de ¿fruta?…¿pero si ni siquiera traía leche y no la había visto cortar o sacar fruta de su mochila? - asombrado por los alimentos del futuro se dedicó a comer en silencio mientras veía de vez en cuando a la chica que cada vez que lo descubría mirándola le sonreía.

-Casi ha parado de llover por completo - la escuchó decir. - al final solo llovió a cántaros, preguntemos en la siguiente aldea si hubo algún incidente que pudiera provocarlo - se limitó a asentir.

Salió para traerle agua del riachuelo cerca y pudiera lavar su cara y los utensilios de la comida. La vio guardar todo en su mochila.

-Estoy lista- le comentó - con la mochila a cuestas.

-¿Pero qué dices Kagome no puedes salir vestida así! ¡No lo permitiré! - le salió con más fuerza de la que quería provocante que la azabache diera un brinquito.

-Waa hahaha pero que tonta ni siquiera he cambiado mi ropa.- la vió mirarse y reír. -Lo siento InuYasha solo tardaré 2 minutos -y empezó a desatar su Ahori, la visión de Kagome desvistiendose de su prenda le provocó un escalofrío, una vez que se deshizo de ella se la entregó -Gracias- la tomó y se la colocó dándole la espalda, no pudo evitar aspirar fuertemente antes de acomodarla, estaba completamente impregnada del olor de Kagome era maravilloso.

-No vayas a voltear InuYasha…-le dijo fingiendo un tono amenazador, no pudo sino quedarse extremadamente quieto mientras escuchaba el sonido de la ropa deslizarse por la piel de la chica - ¿pero que? ¿ se está desvistiendo…? -no tardaré nada así que no hay necesidad de que salgas si no espías ok? - volvió a asentir roboticamente, claramente nervioso. - ¡como se le ocurre…conmigo...aquí...desnuda...argkk kuso! gruño en su mente desesperado. Se concentró nuevamente en la madera de la cabaña frente a él para distraerse de los sonidos de ropa deslizándose por la piel de azabache. -Listo -la escuchó decir.

Se giró lentamente. La chica le sonreía como siempre, esta vez usaba unos pantalones cortos como los de su pijama pero un poco mas largos y de un material más resistente, la parte de arriba tenía el mismo estilo del día anterior, pequeña, apretada y expuesta, expuesta para que cualquier pudiera verla no solo él - pasa algo..acabas de poner esa expresión molesta - le preguntó. Pero qué podía hacer le molestaba que otros hombre pudieran ver tanto de su cuerpo. -N..no crees...que tu traje...quiero decir...estás más desprotegida con esa ropa - se las ingenio para decirle sonrojado, ceño fruncido y mirando hacía otro lado.

-No estoy desprotegida InuYasha…¿te tengo a tí cierto?-lo siguiente que notó fueron los labios de la chica en su mejilla, al estar concentrándose en la ventana para no mirarla a los ojos no había podido reaccionar cuando se acercó rápidamente a depositar aquel beso y corría fuera de la cabaña - Ha parado de llover genial - la escuchó decir desde afuera. -Este es el tercero…-se dijo mientras tocaba su mejilla. - Kagome...estás haciéndome esto muy difícil.-pensó derrotado mientras se dirigía a su encuentro -No creo poder contener mis sentimientos mucho más tiempo si sigue así.

Emprendieron la marcha nuevamente y esta vez se alegró de poder sentir libremente las piernas de la chica mientras la cargaba. A unas horas de empezar su viaje habían parado en la primera aldea para investigar sobre alocado clima que les había tocado. Le había costado una miradas asesinas de Kagome comportarse pues mientras la chica hablaba con el jefe los aldeanos, los jóvenes no dejaban de comerse con los ojos a la azabache logrando sacarle varios gruñidos de advertencia para que mantuviera su distancia de ellos. Al final descubrieron que efectivamente el día anterior un monje había exorcizado a un espíritu del bosque que había sido poseído por un demonio que controlaba los elementos, como consecuencia al ser derrotado se había desatado la tormenta.

Con el asunto resuelto continuaron con su viaje.

KAGOME´S POV

-¿Pero qué le pasa? todo iba muy bien hasta que llegamos a la aldea, si es cierto que tuvo que llamarle la atención algunas veces pero...estaba asustando a los aldeanos sin motivo ni razón…-InuYasha…-trató de llamar su atención sin éxito pues no le contesto, intentó nuevamente.-¿Vamos InuYasha estás molesto conmigo? -nada - Pero si no he hecho nada malo, si es porque te dije que te controlaras allá atrás en la aldea, estabas asustando a los aldeanos sin motivo…¿qué es lo que te puso de mal humor he? - le preguntó alzando un poco más la voz. Espero a que contestara pero nuevamente...nada.

-InuYasha...si no me dices...te preguntaré todo el camino hasta que me quede ronca y te hartes de mi voz…-le dijo en un tono claramente fingido de molestia.

-Argg Kagome...te dije que estabas muy desprotegida- se emocionó al entender el enojo de su hanyou y decidió jugar un poco con él - ¿ pero qué dices, estabas a mi lado InuYasha, en ningún momento corrí peligro, no sentí ninguna presencia maligna ni la intención de esa gente en hacerme daño? -

-¡Tsk no me refiero a que estabas en peligro de ser atacada Kagome!...tu no viste como esos hombre te estaban mirando!- ver a su hanyou celarla era algo que disfrutaba ver.

-¿Te refieres a mi ropa?

- Ah que mas mujer… - le contestó exasperado.

-InuYasha...sabes que este tipo de ropa es normal en mi época, además nunca dijiste nada de mi uniforme…

-Pero tu uniforme no te quedaba como ahora...evitaremos las aldeas. -dijo decidido.

-si tanto te molesta no tengo problema con ello...pero…¿que tiene tan malo mi ropa ahora? ¿se ve tan mal? -fingió un toco de decepción…

-¡Argg es precisamente por todo lo contrario Kagome…por qué no lo entiendes!- lo sintió tensarse ante su confesión.

-¿Estás diciendo que te molesta que los hombres me miren mi cuerpo?- le preguntó divertida.

-Lo que..quiero...decir es que, es...una falta de respeto...si...que te vean así…-le contestó nerviosamente.

-Pero si tu me ves está bien -le afirmo sin darle tiempo a pensar -si- le contesto rápidamente. Vió sus orejas moverse inquietas -no quiero decir...que yo...bueno tú…-no podía seguir torturándome, así que se acercó un poco más a sus orejas y le susurro: No te preocupes InuYasha en este viaje me tienes toda para ti,-lo sintió vibrar ante sus palabras- además no me interesa lo que otros hombres piensen de mí…¿crees que alguien se atreverá a acercarse a mí si ve que eres mi protector? Las noticias vuelan y recuerda que todos saben quién fué el guerrero que derrotó a Naraku. - le afirmó orgullosa mientras alborota la base de su cabello.

INUYASHAS´S POV

Le había hervido la sangre ver como esos hombres la miraban, se lo había advertido...esas ropas...hacían que todos voltearan a verla, hombres y mujeres y el solo quería llevársela y esconderla. No pudo contenerse y terminó reclamándole y prohibiendose entrar nuevamente a una aldea. Gracias a sus impulsivas respuestas había hecho el ridículo implicando que solo él podía verla -¡aah baka baka! - para su sorpresa Kagome había inflado su ego diciéndole aquellas palabras - cómo esperas que me controle si me dices esas cosas kagome… - pensaba contento y frustrado - No era la primera vez que ella lo describía como su protector, la verdad el siempre se había visto de esa manera, después de todo le había prometido protegerla contra todo aunque hubiera fallado miserablemente de protegerla de aquello que le hizo más daño - el mismo. Recordó el olor de sus lágrimas y el llamado para que no la dejara la noche anterior. Ella quería estar con el…¡Está decidido lo haré...lo haré cuando lleguemos...le pediré...que sea mi compañera! - la seguridad que lo invadió ante tales pensamientos lo hizo acelerar el paso quería llegar lo antes posible, sabía que ese lugar sería ideal para confesarle sus sentimientos.

kagome no pudo mantenerse callada mucho tiempo y durante las siguientes horas de camino le platicó lo entusiasmada que estaba de terminar con lo demonios de su época - Malditos test, por fin ha terminado - detestaba cada vez que aparecían y tenía que dejar a Kagome en su época y lo peor era que ella no le permitía acompañarla alegando que el no podía ayudarla - Fhe! si fueran realmente peligrosos definitivamente me habría pedido ayuda - le platicó que quería convertirse en una fuerte sacerdotisa y esperaba que Kaede la entrenara para sacar todo su potencial - Kagome era fuerte, incluso más que Kikyo quien se había preparado toda su vida para ello, sabía que lo lograría además eso significaba que quería y le gustaba estar en esta época. Le platicó de sota y hitomi, de sus amigas incluso de hobo-bobo- estaba a punto de decirle que no le interesaba lo que ella podía decir de ese patético humano pero se alegró al escuchar que se iría a estudiar lejos.

El clima mejoró notablemente mientras dejaban atrás el territorio que había sido afectado por el demonio. El sol brillaba alto, el cielo era de un claro azul y corría un viento fresco. Pararon pocas veces para que Kagome estirara las piernas y recogiera algunos frutos cuando identificaba los árboles que más le gustaban, así como para llenar las cantimploras de agua al pasar por los ríos cercanos.

Estaban cerca del horario de comida y su destino, Kagome se había quedado dormida en su espalda y él iba disfrutando de su cercanía, planeando y dándose fuerza para decirle aquello que moría por sacar de su pecho. Pensó que lo mejor sería hacerlo en cuanto llegaran mientras descansaban en aquella roca favorita que tenía.

El tiempo pasó volando y pronto el olor salado de la brisa marina inundó su nariz, no era su aroma favorito porque no le permitía percibir con la misma precisión los ajenos al lugar pero Kagome lo valía. Cuando identificó la salida que estaba esperando se apresuró adentrarse, el lugar al que iban era de difícil acceso para un humano, y la mayoría de los demonios huían del mar por el salado aroma que percibían con más fuerza que él, pocos demonios podían vivir cerca de la costa lo que lo hacia un lugar bastante seguro.

En el momento en que sintió la tibia arena bajo sus pies tras el último salto, percibió el movimiento de la azabache que estaba despertando…

-Kyaaaa! -la escuchó gritar con tanta fuerza que tuvo que plegar sus orejas a su cabeza para evitar que dolieran por el sonido tan cerca -Es el mal Inuyasha….me trajiste a la playa...oh! Que emoción, gracias - la escuchó parlotear contenta mientras cerraba su abrazo más fuertemente. Se inclinó para dejarla descender de su espalda y admiró la escena.

Kagome corría torpemente mientras intentaba liberar sus pequeños pies de aquellas extrañas sandalias, para sentir la arena, una vez libre la vió acercarse a mojar sus piernas - ooh! es una playa templada! - le dijo, él se limitó a asentir con una sonrisa. El brillo del sol sobre el agua se reflejaba en su delicada piel, dándole un aspecto…-Hermoso- pensó hipnotizado. La vió dar saltos, levantar sus manos al cielo y reír entusiasmada, nada se comparaba a la calidez que esa chiquilla provocaba en su pecho cada vez que la veía feliz. Kagome corrió hacia él velozmente y se echó en sus brazos con fuerza, no se lo esperaba y logró atraparla rápidamente no sin antes dar una vuelta antes de caer en la arena.

Ahora se encontraba tirado sobre su espalda, con su cabello llenó de arena y una Kagome abrazada a su cuello fuertemente - Gracias InuYasha , este es el mejor lugar - le dijo con sus mejilla rozando su cuello, permitiéndole sentir las vibraciones de su animada vo y envolviendolo en su aroma. La sintió mover sus manos al costado de su cabeza e impulsarse dejando su radiante y sonrojado rostro frente a él. La cortina de su negro cabello sobre su rostro limitaba la entrada del sol envolviendolos en una cálida sombra. La visión lo dejó sin aliento, sintió el calor en sus mejillas y estuvo tentado a evitar su mirada pero resistió, simplemente no era justo alejarse de esa visión. Sus manos aún la sostenía de su cintura, las fuertes y delicadas piernas de la chica estaban a los costados de su cadera la posición en general era...demasiado íntima.

Los profundos ojos cafés brillaban, sentía la intensidad de su mirada como nunca antes y estaban tan cerca…-Kuso...esto...es...peligroso, solo…-su mirada no pudo evitar viajar rápidamente a su boca entreabierta por la que podía sentir su agitado aliento por la carrera - sus labios...están tan cerca- desvió su mirada rápidamente antes de verse descubierto..-¡Shimatta me ha visto! - kagome lo veía entre sorprendida y apenada, lentamente la vió acercarse a su rostro se petrificó al instante - esta posición...espera...ella piensa...no pensará en...pero yo quiero….- solo imaginar sus labios sobre los suyos le envió una electrica sensación por todo su cuerpo, es cierto que Kagome lo había besado en una ocasión aquella vez que evitó que su demonio se apoderara de él, pero cuando había recuperado la consciencia se había apartado velozmente y realmente no podía recordar la sensación. Esta vez, quería ser él quien la besara- antes de que pudiera hacerse otra idea -sintió las labios de la chica nuevamente sobre su mejilla solo que esta vez había dejado la húmeda caricia, muy muy cerca de la comisura de su boca -demonios! estuvo cerca - Eres el mejor- le escuchó decir antes de salir corriendo hacia la cueva y llamarlo para que le acompañara - Vamos InuYasha -

¡Kagome vas a matarme! - atontado como el reciente contacto lo había dejado se dirigió al recién escondite descubierto por la sacerdotisa - no se te escapa nada he -

La cueva entrada de la cueva estaba camuflada por las mismas gigantes rocas del risco donde se encontraban, podía pasar desapercibida fácilmente para cualquier humano - pero no para kagome - La siguió caminando a unos pasos de distancia, viéndola explorar el lugar que consistía de tres cámaras, la primera era pequeña había unos utensilios de barro y espacio para hacer un fuego, al adentrarse más se llegaba a la segunda cámara por la cual entraba luz natural desde una de sus esquinas la vió inspeccionar la gran roca lisa en el centro, aquí era donde pasarían la noche, al lado tras un estrecho pasillo estaba un gran espacio por el cual salía gran cantidad de agua dulce de las rocas la cual desembocaba en una especie de tina gigante, podía pasar casi por un estanque de aguas termales, la diferencia era que el agua era mucho más fresca que la de la playa y todo parecía indicar que desembocaba de manera subterránea en ella.

La escuchó emitir sonidos de sorpresa y de felicidad al toparse con la última cámara - Wow InuYasha, este lugar es increíble, ¿cómo es que nunca nos trajiste?

-Eres la primer persona que he traído…-la vio sorprenderse ante sus palabras -lo usé de escondite durante muchos años cuando era pequeño, la entrada no es fácil de percibir por un humano común y la mayoría de los demonios de la zona detestan el olor salado, era seguro, tenía comida,agua y techo. -sintió su mirada triste sobre él, y supo que se estaba lamentando por su pasado solitario. -pensé que algo así… te gustaría - trató de distraerla - Me encanta InuYasha, todo el lugar es precioso, me siento honrada de que hayas decidido traerme a tu guarida - le dijo mientras le dedicaba una amplia sonrisa provocándole un sonrojo.

-No estás muy cansada? - la chica negó con la cabeza - Hay..un lugar..que quiero mostrarte y algo...que...me gustaría...hablarte...sobre algo - atinó a decirle nervioso. La vio asentir y volver a sonreírle, empezó a caminar pasando el estanque de agua, kagome lo seguía a sus espaldas,tras una curva se extendía otra formación de varios rocas entrelazadas intrincadamente - hay que subir - le indicó con el dedo, se inclinó para darse espacio a treparse en su espalda, sin dudarlo se aferró a él. De un solo salto llegaron al lugar. -ah -la escuchó suspirar ante la vista - se felicitó de haber elegido esa locación - El espacio no era muy grande, podía pasar por otra entrada a la cueva, pero era imposible acceder desde el exterior pues esa parte del risco era completamente lisa, tenía suficiente sombra para evitar que la luz del sol les molestara y se podía apreciar la vista del inmenso océano.

-Esta vista es increíble - la escuchó decir emocionada.

-Es mejor al atardecer...ya veras- se recargó sobre una de las paredes del espacio mirando hacia el horizonte, la sintió hacer lo mismo mientras tomaba lugar a su lado. -Kagome…-sintió la mirada de la chica sobre él aumentando su nerviosismo, no pudo evitar empuñar sus manos intentando darse valor, concentrándose en el horizonte continuo- Antes...dijiste que...yo era tu mejor amigo - la vio asentir por el rabillo del ojo -eso...quiero que sepas...que me hizo muy feliz…- se tomó unos segundos para continuar - para mi- su voz tembló un poco - para mi tu fuiste mi primer amigo...y me ayudaste a confiar en las personas...por eso conocí a Miroku, shippo y sango - podía sentir el aroma a nerviosismo y anticipación proviniendo de la chica -Antes...no fuí a tu época...porque necesitaba pensar...por muy problemático y poco agradable que sea para mí...necesitaba estar solo...pensé en todo lo que pasamos estos últimos años, las batallas, naraku, nuestros amigos...KiKyo…-la sintió tensarse ante el nombre - anoche...tu me nombraste en tu sueño. - le confesó mientras la veía directamente a los ojos, la expresión de kagome estaba llena de vergüenza y asombro al saberse descubierta -yo…-empezó nerviosa -No...déjame terminar -la interrumpió, la chica asintió -por un momento me sentí feliz...y después como un completo idiota, -Kagome brinco ante su tono molesto - me pedías...que no te dejará...Kagome...tratando de controlar el tono de su voz continuó- yo...yo.. juré protegerte y estar a tu lado...y aún así...muchas veces...te dejé sola…- luchaba por mantener la cordura al recordar cuánto la había herido sus acciones - Inu..Yasha...no tienes por qué…-empezó la azabache, sabía que quería excusarlo y decirle que no le había afectado que ella estaba bien. Protegiendo sus sentimientos como él no lo había podido hacer.- Mencionaste también...a KiKyo-percibió su tristeza - Kagome… le llamó mientras tomaba su mano delicadamente, sintiendo como la chica temblaba ligeramente pero correspondiendo al gesto -mientras estaba solo pensé, en la KiKyo del pasado, en la Kikyo que resucitó...y entendí...que lo que ambos sentíamos el uno por el otro...no era amor.-Kagome lo miró casi asustada, él solo le sonrió y apretó el agarre de su mano - los dos queríamos convertirnos en otra versión de nosotros mismos para escapar de nuestro presente, la última vez que la visité...antes de su muerte quedamos en paz con nuestro pasado. Al final su corazón estaba libre de rencor...y…-tengo que aclararlo- cuando la besé… al final….-pudo ver como una lágrima resbalaba por su mejilla haciéndolo sentir miserable, pero sabía que tenía que hablarle de eso para que no hubiera malentendidos- solo parecía lo correcto, fue solo de despedida y no...no significó nada más...solo quería que lo supieras porque...yo…. anoche tu...dijiste otr..otra cosa- podía sentir como su cara ardía por la vergüenza, Kagome lo veía igual de roja, tal vez imaginándose o recordando lo que había soñado y las posibles palabras que había soltado. - Dijiste que...que..t..tu..que tu m..-Valor-Dijiste que me querías Kagome - lejos de la reacción evasiva que pensó podía obtener de la azabache, ella mantuvo su mirada decidida sobre la suya, podía ver el ligero temblor de su cuerpo y lo agitada que se había vuelto su respiración, él se esforzó por mostrarse seguro y firme - y...una vez me pediste...permanecer a tu lado...lo que quiero decir...es que...yo si tu aun sientes...sé que fui un tonto, un idiota por tardarme tanto tiempo pero...es decir...yo...te qu...qui... ¡te quiero Kagome!- ¡lo he dicho, se lo he dicho, kuso! -no estaba preparado para la reacción a continuación.

Frente a él Kagome lloraba intensamente -lo has arruinado idiota, esperabas que después de todo lo que la hiciste pasar se lanzará a tus brazos baka! - su cuerpo temblaba con ligero espasmos y el empezaba a entrar en pánico, su pecho dolía fuertemente ante el rechazo resignado y sintiéndose derrotado trato de calmarla - Kagome, lo siento...yo no pensé...nada tiene que cambiar…-podía escuchar su corazón romperse ante cada palabra que salía de su boca. -yo puedo...no quiero dejar de ser tu mejor amigo...no tienes que decir nada...podemos olvidarlo ne? Kagome por favor - le dijo con la voz acongojada - no quería hacerte daño, fui un idiota al pensar…

-¡Basta! -la escuchó gritar - No digas más - ahí estaba ¿por qué fue tan iluso? ¿ por qué pensó qué era merecedor de la mujer frente a sus ojos? el que no rechazará a los demonios y hanyou no aseguraba que tomaría uno como compañero. Luchó contra la opresión en su pecho, el escozor que empezaba a formarse en sus ojos y el increíble deseo de salir corriendo - ¡malinterpretaste todo perro tonto! estaba concentrado maldiciendose mientras miraba al suelo que no fué hasta que vio como la chica soltaba su mano que regresó a la realidad para sorprenderse por completo.

Kagome había gateado hasta el, se había puesto a su altura y había tomado su rostro en ambas manos acercándolo lo más posible al de ella. -Después de todo lo que hemos pasado juntos…- oh no...de verdad ella no…- las diminutas esperanzas de que correspondiera a sus sentimientos se iban haciendo trizas al escucharla decirle aquellas palabras - ¡cómo puedes dudar aún de mi sentimientos baka! - ¿he? espera…¿qué? - la miró atónito - Yo..no solo te quiero...te necesito...te amo InuYasha - le confesó con una sonrisa -No pudo contenerse y la abrazó con fuerza escuchando su hermosa risa nerviosa y sintiendo los delgados brazos corresponder su abrazo presionandose contra el. No supo cuánto tiempo estuvieron en esa posición pero no quería separarse - ¡Me ama, ella aún me ama, me ama, a mi a un Hanyou a mí!- Su pecho ahora estaba lleno de felicidad, atrás había quedado el dolor punzante del rechazo y la soledad, kagome había correspondido a sus sentimientos tan enérgicamente como solo ella podía hacerlo. De repente recordó que tenía una misión que cumplir que moría de ganas de hacer. La separó lentamente de él apenas lo suficiente para que sus frentes chocaran, una sonrojada kagome lo veía feliz envuelta aun en el aroma salado de sus lágrimas que empezaban a secarse en sus mejillas, el aroma de una Kagome Feliz - delicioso - cariñosamente rozó su nariz provocándole una risilla, la vio a los ojos para bajar lentamente su mirada a sus labios, anticipandose la vio sacar su lengua y humedecerlos, la inocente acción le sacó una especie de gruñido que no se había escuchado antes logrando que se precipitara sobre ellos.

Hasta ese momento no había experimentado un sentimiento tan fuerte, el contacto de su boca sobre la de ella le había enviado un estremecimiento por todo su cuerpo, se podía sentir casi vibrar ante la sensación, los labios de kagome eran suaves y deliciosos era como si saboreara su aroma solo un poco más ó que estaba en el cielo hasta que la chica verdaderamente amenazó con llevarlo. La sintió entreabrir sus labios y atrapar uno de ellos realizando una delicada succión, esa acción le había permitido "probarla" realmente su aliento se mezclaba con el suyo, la sintió repetir la acción con su labio inferior, sus piernas de repente se sentían débiles y la necesidad por sentirla más cerca se hacía presente, entonces la sintió la suave lengua de la azabache rozar su colmillo -Ah-no pudo evitar gemir ante el íntimo contacto y la punzada de placer que había sentido dentro de su hakama, asustado se separó rapidamente agitado.

Ahí contra la pared sonrojado y tratando de controlar su agitada respiración intentó ordenar sus pensamientos - ¿pero que ha sido eso? nunca...cuando Kikyo y yo...jamás sentí...jamás pensé que pudiera sentirse de esta manera...como pudo dejar salir tan vergonzoso sonido - se sorprendió ante el descubrimiento y su hakama...bueno más bien cierta parte de su anatomía se sentía demasiado extraña. Sacudió su cabeza y buscó la mirada de la chica frente a él. Igual de agitada y sonrojada -Lo siento InuYasha…¿hice algo mal? -le preguntó inocentemente - el solo se limitó a mover su cabeza hacia los lados efusivamente. -Entonces…¿por qué te alejaste? -la escuchó triste.

-Perdóname Kagome...es solo que...yo nunca no sabía que existía...esta clase de besos -la chica lo miró confundida.

-Pero...tu dijiste...yo te vi besar… -la detuvo antes de que continuara.

-Yo...nosotros nunca...de esa forma…-trató de explicarse avergonzado.

-InuYasha me estás diciendo que nunca se besaron...como tu y yo...hace un momento?

Solo pudo asentir. La vio sonreír ante su respuesta mientras se acercaba nuevamente a su rostro sin despegar sus ojos de su boca.

-Eso...me hace muy feliz InuYasha -susurro casi rozando sus labios nuevamente,pasó sus manos sobre sus hombros cerrandolas tras su cuello, acercando su cuerpo, permitiéndole sentir su calidez nuevamente -siempre me lamenté no haber sido la primera en besarte-le susurró -pero creo que al final si terminaré siendolo ne?, la primera en besarte "verdaderamente" -la última palabra la dijo sobre sus labios antes de presionarlos nuevamente.

Se apresuró a tomarla de la cintura, contra la pared no tenía a donde huir, se concentró nuevamente en la deliciosas sensación de los labios de Kagome moviéndose lentamente sobre los suyos, succionando,deslizando su lengua suavemente sobre ellos -Mmhj -nuevamente fracasó al evitar salir sus vergonzosos sonidos, volvió a sentir aquella sensación extraña en la parte inferior de su cuerpo, trató de no prestarle demasiada atención. -Inu..ya...sha -la escuchó decir entre el beso, disfrutando de la vibración de su voz sobre su piel -abre -le ordenó mientras tocaba la comisura de sus labios con uno de sus dedos -¿que abra mi boca? -pensó sorprendido ante la petición, pero él no le negaría nada no más se dijo, así que obedeciendo abrió un poco más sus labios.

-Ahhh-la escuchó gemir contra él cuando sintió como su lengua había hecho contacto con la suya -Kaag- trato de decir su nombre sin éxito ante el placer que estaba experimentado, -Kagome es deliciosa - era todo lo que podía pensar, su sabor le había pegado fuerte al poder jugar con su lengua, y había hecho ese sonido que le había regalado un estremecimiento desde su nuca hasta su espalda baja y su aroma había cambiado, ahora era más dulzón, más embriagador, más -picante? - nunca había percibido ese aroma antes en ella pero le gustaba, le gustaba mucho.

COMENTARIOS FINALES:

Uno mas! hahaha como podrán ver (para aquellos que leyeron la versión anterior de la historia que pueden encontrarla bajo el mismo título) he decidido tratar de mantener a un InuYasha un poco menos vulnerable heheh, la otra vez leyendo como había escrito la escena del llanto aaah fue too much para mi pero bueno, que le vamos a hacer, era más inocente en ese entonces hahaha. Me esta gustando más como me está quedando este InuYasha, también he cambiado la parte de la confesión (derivado de la escena llorosa mas que nada) la verdad quedé medio satisfecha con esta confesión. Me estoy debatiendo si dejar la escena picante tras el chapuzón... o moverla más adelante...no lo sé...ya veremos como evoluciona esto. Ahhh estoy muy feliz de escribir otra vez. Mil gracias por su mensajitos. Nos leemos.
Mata Ne!