CAPÍTULO IV
Todos los personajes le perteneces a la grandiosa Rumiko Takahashi. Esta historia fue escrita sin fines de lucro.
KAGOME´S POV
¡Estaba en la playa!, cuando despertó inmediatamente se inundó de energía y felicidad al escuchar el mar y percibir la fresca brisa marina. Salió corriendo desesperada por sentir la arena bajo sus pies, le encantaba esa sensación. Volteó a ver su hanyou que la miraba con una pequeña sonrisa y no lo pudo evitar: corrió y se tiró a sus brazos para sorpresa del medio demonio que apenas alcanzó a atraparla en el aire. Se abrazó fuertemente tratando de transmitirle lo mucho que significaba para ella que la llevara a ese lugar. -InuYasha - pensó conmovida - prestabas más atención de la que pensaba -recordando como siempre que pasaban por una costa se enojaba con ella por querer parar con la excusa de que debía apresurarse a encontrar a Naraku. En el fondo sabía que el peliplateado había puesto atención a su amor por el océano aunque nunca lo platicara abiertamente. No pudo más que decirle lo genial que era por haberla llevado a ese lugar. Planeaba darle un beso rápido en la mejilla pero al verlo bajo ella con su plateado cabello desparramado y con la intimidad que su propia cortina azabache les regalaba fue imposible no sumergirse en su mirada, a pesar de verlo sonrojarse InuYasha no desvió sus ojos como acostumbraba, habría jurado que la veía con la misma adoración que ella- espera...está...mirando mis...labios - se pasmo - lo vio captar su sorpresa y avergonzarse. Aunque moría por besarlo, sentía que se no era el momento adecuado y decidió simplemente acercarse un poco a sus labios dejando presionado su boca cerca de su comisura. Lo sintió tensarse y aprovechó para levantarse y correr a la cueva que había vislumbrado segundos antes.
Estaba maravillada con lo espacioso del lugar, podrían cocinar tranquilamente e incluso podría bañarse en agua dulce, estaba fascinada, se sintió especial y enternecida cuando le escuchó decir que era la primer persona que traía ahí, - mi pequeño InuYasha - pensó afligida cuando le dijo que había encontrado ese lugar de niño, imaginó lo difícil de su situación, huyendo de los youkais, sin sus padres…- Jamás te dejaré solo -se reafirmó.
-No estás muy cansada? - le escuchó preguntarle a lo que ella solo negó con la cabeza - Hay..un lugar..que quiero mostrarte y algo...que..de lo que me gustaría...hablarte… - percibió el nerviosismo en su temblorosa voz - ¿que sucede InuYasha por qué se ha puesto así de repente ? -se preguntó mientras lo veía indicarle el camino. Tras un salto llegaron y ella no pudo detener su exclamación de asombro, la vista era hermosa, podía ver el horizonte - le escuchó decir que en el atardecer sería mejor - apuesto a que sí - lo vio sentarse y centrar su mirada en el mar, entendió que estaba apunto de decirle algo importante y tomó lugar a su lado. Lo escuchó empezar con dificultad, su cuerpo estaba tenso y su voz no tenía la misma fuerza, seguro estaba tomándole mucho valor hablarle de esa manera. Se sorprendió cuando lo escucho recordarle la conversación que habían tenido el día anterior, su corazón se hinchó de orgullo y alegría cuando le dijo que ella había sido su primer amiga y le había ayudado a confiar en los demás.
Le habló de el tiempo que había pasado meditando acerca de los reciente eventos, naraku sus amigos...Kikyo. No pudo reprimir un pinchazo de tristeza al escuchar su nombre, esperaba que en algún momento de su vida pudiera recordarla sin tristeza.
-anoche...tú me nombraste en tu sueño.- le soltó sorprendiéndola, completamente avergonzada, trató de recordar qué clase de sueño había tenido, pidiéndole a los dioses que no hubiera dicho nada demasiado comprometedor. Le vio tratar de expresarse con dificultad. -acaba de decir que se puso feliz por que dije su nombre? entonce...idiota? pero que está diciendo…- entonces lo supo: supo que fue lo que InuYasha pudo haber escuchado esa noche alterando los latidos de su corazón - Cuando empezó a hablarle de KiKyo por un momento vio al Hanyou afirmando que su corazón siempre le pertenecería a la antigua sacerdotisa su alma se afligía solo de pensarlo. - ¿c...como? ¿que no fue amor? - simplemente no podía creer lo que sus oídos estaban escuchando. InuYasha diciéndole que había comprendido que nunca fue amor lo que él y Kikyo compartieron. Su cabeza se sentía pesada, es cierto que el fondo ella sabía que el amor de aquella sacerdotisa no había sido lo suficiente fuerte ni lo que InuYasha merecía y ni siquiera había revelado esos pensamientos a Sango - y él...lo entendió por sí mismo…? - se sintió feliz que él al fin pudiera comprenderlo con la esperanza de que no viviera atado al pasado. Un escalofrío la recorrió al escucharle narrar la escena el último beso que había compartido la Kikyo - ¿por qué tiene que decirme esto? - Entonces se lo dijo...aquello que temía que le hubiera escuchado decir - lo dije...por supuesto que lo dije excelente Kagome ! - se maldijo internamente cuando le escuchó decir que la había escuchado decirle que lo quería y que no la dejara.
Lo siguiente pasó demasiado rápido ocasionando que su cuerpo dejará de reaccionar por unos segundos - ...es decir...yo...te qu...qui... ¡te quiero Kagome!- ha dicho que me...qui..e...re…- la automática respuesta de su cuerpo por supuesto fue soltarse a llorar de la inmensa felicidad que le provocaba escuchar aquellas palabras que había esperado todos estos años. Quería hablar pero...tenía un nudo en la garganta y su cuerpo no reaccionaba. Empezó a entrar en pánico cuando le escuchó preocupado tratando de calmarla y retractarse al pensar que ella lo estaba rechazado -¿ cómo podría...aaah cómo se atreve? -
-¡Basta! - No digas más - por fin se escuchó gritar, tal vez con más fuerza que la que quería, pero logrando que se callara y bajara su mirada al suelo en clara posición de derrota - aprovechó para llegar hasta él y tomar su bello rostro entre sus manos - la mirada de profunda tristeza hizo doler su corazón.
-Después de todo lo que hemos pasado juntos,¡cómo puedes dudar aún de mi sentimientos por ti baka! -le dijo un poco molesta y se aseguró de que sus siguientes palabras fueran claras- Yo..no solo te quiero...te necesito...te amo InuYasha-
Apenas terminó de decir su nombre se vio envuelta en los fuertes brazos de su semidemonio que parecía tratar de asfixiarla por la fuerza con que la sostenía, se dijo que lo soportaría porque ella también quería estrecharlo con fuerza. Sentía que su corazón podía explotar en cualquier momento de la sobrecarga de emociones que estaba experimentando. InuYasha acababa de corresponder a sus sentimientos.
Tras un momento que le pareció eterno lo sintió alejarla un poco y mirar inmediatamente sus labios - oh el va...a be..sar...me - de pronto su cuerpo se llenó de anticipación y en un acto reflejo pasó su lengua sobre boca, al parecer esa fue la invitación perfecta pues en un segundo estaba sintiendo los suaves y carnosos labios del peliplateado sobre los suyos ejerciendo una suave presión, desesperada por sentir más de él se atrevió a mover y entreabrir sus labios para tomar y succionar los de el, lo escuchó gemir tras su acción -el sonido le provocó un cosquilleo en su bajo vientre, tan rápido como la había tomado lo sintió alejarse y pegarse a la pared. Pensó que había hecho algo mal, pero para su satisfacción había sido todo lo contrario - Él jamás había besó a Kikyo de esta manera….yo seré...la primera. - la felicidad que sintió ante esas palabras la inundó de un nuevo valor. Ella le enseñaría lo que era un verdadero beso.
Sin dudarlo se acercó nuevamente a sus labios y repitió el proceso anterior solo que esta vez le pidió que abriera su boca - tenía que reconocer que le encantaba que InuYasha no fuera experto en esto y agradecía que no se hubiera dejado contaminar con Miroku, sonrió internamente cuando lo sintió ceder ante su petición. Lo escuchó y ella misma no pudo evitar soltar un gemido de placer al sentir sus lenguas en contacto, entre los sensuales sonidos de su hanyou y la exquisita sensación que sentirse dentro de su boca la eléctrica sensación de placer recorrió su cuerpo para terminar en su centro, apretó sus piernas al sentir la humedad.
INUYASHA´S POV
Se sentía atontado...fascinado...feliz...nervioso…-Malditamente maravilloso- pensó mientras intentaba disfrutaba de las caricias que Kagome le estaba regalando,no entendía por qué, pero podía sentirla más intensamente: su calor, su respiración, su sabor, su piel. La azabache aún tenía apresado su rostro entre sus manos y su pequeño pulgar haciendo delicados círculos en su mejilla, ese simple gesto le enviaba pequeños estremecimientos hasta su nuca, la sintió halarlo más hacia ella tratando de pegar su cuerpo. Hasta el momento le había dejado llevar el control pero…-también quiero sentirte Kagome….- correspondiendo al avance de la chica movió sus manos hacia adelante en busca de la delgada cintura,mientras imitaba la posición hincada de la chica. La sintió dejarse hacer bajo su tacto, ver su respuesta tan entregada ante su avance hacía que su pecho se sintiera lleno: de agradecimiento, de cariño, de confianza, de amor…
Cuando sus pechos hicieron contacto con su torso no pudo evitar- Kag…-gemir su nombre o por lo menos intentarlo. La sentía, la sentía tanto...nunca había estado tan consciente de las formas de la azabache como en ese momento.
Quiso imitar sus movimientos, estuvo tentado a acariciar su cintura en su trayecto a su rostro pero se contuvo… tomó sus muñecas y las dirigió a su espalda, invitándolo a abrazarlo, ella le entendió de inmediato posicionando sus manos tras él aferrándose a su haori. Entonces tomó su rostro y terminó el beso. Kagome lo veía sonrojada y agitada pero con una sonrisa, no pudo más que responderle con una propia. La vio cerrar sus ojos e inclinar su rostro buscando más del contacto de sus manos,su toque parecía agradarle. Pocas veces había acariciado el rostro de la azabache, tocar el rostro de otra persona era algo muy íntimo y solo se había atrevido cuando estaba enferma. Aprovechó para acercarse a su cometido...su boca -mi turno - le dijo antes de presionar sus labios nuevamente. Esta vez sabía un poco lo que tenía que hacer tras recordar sus movimientos.
La invitó a abrir un poco sus labios para poder atrapar el superior entre los suyos e intentar succionarle suavemente como la chica había hecho con él. Kagome se dejó hacer y respondía cada uno de sus movimientos con uno propio -esto es aún mejormmm…-pensó. - Quiero sentir mas su sabor… - se dijo. Se armó de valor y deslizó su lengua sobre su labio inferior sin adentrarse en su boca - Ahhm -la escuchó gemir - cada vez que la escuchaba hacer esos sonidos un calor desconocido empezaba a formarse en su estómago - se alejó un poco para verla con los ojos cerrados y sus mejillas rojas - sonrió levemente y tomó su mentón con cuidado haciendo presión con su dedo pulgar sobre su labio -la vio estremecerse ante su toque -abre…-la imitó, por alguna razón su voz había sonado más grave de lo normal, la sintió temblar levemente y ceder a su demanda. Momento que aprovechó para adentrarse en su cavidad en busca de la rosada y suave culpable de su nueva adicción. Acaricio su lengua como ella le había enseñado, sintiendo nuevamente su sabor, su textura, estuvieron unos minutos disfrutando de esa nueva sensación hasta que Kagome se separó buscando llenar sus pulmones de aire.
-Lo siento -se disculpó al olvidar que no tenía la misma resistencia que él -
-no te preocupes - le contestó mientras trataba de regularizar su respiración.
La ayudó a ponerse de pie,la vio recargar su rostro en su pecho y aspirar profundamente mientras cerraba sus ojos -me gusta tu aroma…-le dijo.
-y...a mi...el tuyo- le contestó avergonzado. - acabas de confesarle tus sentimientos y...besarla...no es momento para ser tímido otra vez… - se reprendió.
-InuYasha…? - le llamó. Podía percibir su preocupación - Etto...ahora...esto…¿en qué nos convierte… tu y yo ahora qué somos? - sintió la tensión recorrer su pequeño cuerpo.
-Kagome -la alejó de su pecho para verla a los ojos - llegó el momento...tienes que decírselo ahora - yo...sé que en tu mundo...se acostumbra ser novios...sota...me explicó…-el calor de su rostro provocaba que se pusiera más nervioso, la vio regalarle una amplia sonrisa y tomar su mano tratando de infundir confianza. Se animó a continuar mientras la veía asentir - aquí eso... es tan común...sabes que en esta época la gente se compromete por poco tiempo y se...casan-tragó saliva fuertemente, de repente sentía su boca demasiado seca. La vió impresionarse un poco ante su última palabra…-En mi clan..-respiró hondo - los InuYoukai no se rigen por ninguna de esas costumbres, nosotros...tomamos...compañeros - la sintió apretar su mano y vio como sus ojos brillaron por las lagrimas rápidamente acumulandose - empezó a entrar en pánico -¿ella no podría saber a qué me refiero verdad?...no hay manera...o si lo sabe y por eso ella no quiere… - vió como una lágrima resbalaba por su mejilla y tuvo que preguntarle asustado.-¿Kagome...tu...sabes de lo que...estoy hablando? -escuchó su voz temblorosa.
Para su sorpresa la vio asentir -aah ¿pero...como es que ella?-
-yo...le pregunté a Sango...una vez….-eso respondía su pregunta interna.
Su boca se abrió en sorpresa - en...entonces...sabes que...los InuYoukai toman compañeros...de..por...vida -la vio asentir nuevamente mientras lágrimas seguían bajando por su rostro - ¿por qué está llorando...acaso ella...no piensa….no puede? - ¡¿por qué no pensó en lo que implicaría para Kagome pedirle que fuera su compañera?! Tal vez...ella no estaba lista para tomar una decisión tan grande, no pudo evitar sentirse abatido al saber que la idea de atarse a él para siempre le asustara, después de todo Kagome venía del futuro y sabía que allá hombres y mujeres podían tener muchas parejas a lo largo de la vida. Incluso en esta época los esposos se separaban por diferentes razones...pero los InuYoukai solo podían hacer un lazo y ese lazo los ataba para siempre o eso era lo que recordaba le había dicho Myoga. Trató de tranquilizarla - Kagome...no llores...sé que no tengo derechoa pedirte que...tu...conmigo...Tsk...no tenemos porqué seguir la costumbre InuYoukai...podemos ser novios como sota y….intentó recordar el nombre de la pequeña….
Desconcertado escuchó su risa, ¿estaba llorando y riendo a la vez? tal vez de verdad estaba en shock...tal vez -¿qué demonios está pasando? -la miraba confundido.
-InuYasha...le llamó mientras tomaba su otra mano - antes...de que descubrieras que ya sabía sobre la costumbre Inuyoukai…¿ibas a preguntarme algo? - se tensó antes su pregunta y asintió robóticamente - Quiero que olvides mi reacción y me digas lo que querías preguntarme…-le dijo más tranquila pero aún con ojos llorosos. No entendía qué estaba pasando, completamente confundido intentó hacerla entrar en razón -pero..Kagome tu no quier...pero si te pusiste así cuando..-
-InuYasha…-le dijo usando el peligroso tono que bien conocía antes de que colmara su paciencia.
-De acuerdo…- se armó de valor -¿no entiendo por qué quiere que le pregunte si ya sé que no...aaaghhh maldita mi bocota - tu...es decir...yo quiero ser...tu compañero -sintió el furioso latir de su corazón - y...si tu…quería saber...si tu quisieras...ser...mi com...compañera. - ahí estaba, por fin lo había dicho. La vio dejar salir el aire que estaba conteniendo...y sonreirle mientras lo abrazaba.
-Nada me haría más feliz que ser tu compañera...InuYasha…- ¡pero...pero pensé que ella...que no…¿espera? ha dicho que será mi compañera...Kagome será mi compañera...mía -la abrazó fuertemente y se apresuró a unir sus labios nuevamente en un beso corto pero cargado de emoción.
-pero..¿cómo?...pensé que no querrías...Kagome ¿por qué estabas llorando entonces? - le preguntó verdaderamente sorprendido.
-Las personas también lloran de felicidad InuYasha…-le contestó un poco avergonzada.
La volvió a abrazar fuerte mientras encajaba su nariz en su cabello, aspirando su aroma, cargado de felicidad.-mi compañera - le susurró feliz. La sintió removerse risueña- qué es lo gracioso -le preguntó
-Mamá...creo que se pondrá muy feliz con la noticia...sabes lo mucho que te quiere -se sonrojó ante el comentario porque sabía que era cierto y porque tenía que decirle que se había adelantado un poco…
-Sobre eso...verás...tu madre ya sabía de mis intenciones...
-¿Queee? ¿cuando? ¿cómo? - le preguntó sorprendida mientras se separaba par mirarlo a la cara.
-Cuando...te acompañe por tus cosas para el viaje…
-¡Por eso estaban tan sospechosos! - lo acusó fingiendo enojo mientras lo apuntaba con un dedo acusador. El solo pudo sonreír ante la imagen.
-Tenía que pedir su permiso…- le comentó - Gracias Kagome…-la chica le dirigió una mirada extrañada.
-¿por qué?- le preguntó mientras tomaba su mejilla.
-Por aceptarme...por querer pasar tu vida al lado de un Hanyou…-vió que amenazaba con interrumpirlo y apresuró a tapar sus labios con uno de sus dedos -no sabía lo que era realmente ser feliz...hasta que te conocí Kagome -sintió como presionaba su mejilla apoyándolo - te prometo que dedicaré lo que me resta de vida en hacerte feliz, te protegeré, siempre...estaré a tu lado.
-InuYasha…-amaba el sonido de su nombre en sus labios, solo ella lo hacía sentirse especial con solo mencionarlo - voy a confesarte un pequeño secreto... desde la primera vez que te vi...aquella mañana clavado en el Goshinboku, lo primero que pensé...-la vio sonrojarse ante el recuerdo -fue que eras el chico más apuesto que había visto - sintió como los colores volvían a su rostro al escucharle decirle aquellas palabras - ¿ella piensa que soy apuesto? desde entonces..- tu cara mostraba tanta paz, que no pude contener las ganas de verte más de cerca… -la vio avergonzarse - así que trepé las raíces y lo primero que hice fue...tocar tu rostro - Esa mujer era increíble, desde el primer día, Kagome no le había temido...le había tocado. - Era tan suave...es tan suave - le dijo mientras su mano acariciarle desde su sien hasta su mentón estremeciéndose - después noté tus orejas y no pude evitarlo...se veían tan lindas...tuve que acariciarlas - continuó con un encogimiento de hombros tratando de demostrar lo inevitable de su acción - si hay algo que de verdad me gusta de ti...le dijo mientras se mordía el labio ocasionando que unas ganas tremendas de besarla se apoderaron de él -son estas - continuó mientras acariciaba una de ellas. Involuntariamente gimió ante su toque causándole una pequeña sonrisa - lo siento-
Pero más que toda esta belleza física que posees, eres tu, tu alma de la que me enamoré, de tu franqueza, de tus momentos de debilidad, de tu generosidad hacia las personas aunque siempre digas que es una molestia ayudar a los demás - le dijo divertida - Aunque sostenía que no necesitabas esos sentimientos humanos, fueron muchos de ellos los que te convirtieron en el hombre que amo.
-Me gustas, en cada una de tus facetas: en tus noches de luna nueva cuando muestras tu lado más sensible y vulnerable, en los momentos que adquieres tu lado youkai - se tensó ante los recuerdos - fiero y determinado a acabar con tu enemigo, y justo como eres ahora, la perfecta combinación de fortaleza y valentía de dos razas que se amaron intensamente, te amo como mi hanyou- terminó.
Completamente conmovido y sintiendo la calidez de los sentimientos de la chica, juntó su frente con la suya y miró sus manos entrelazadas -No sé...no sé…¡kami Kagome!...no sé qué hice para merecerte...pero me esforzaré… para hacerte feliz...te prometo que compensaré todo el daño que te hice - no era muy bueno con las palabras, mucho menos describiendo sus sentimientos pero trato de transmitirle la seriedad de su compromiso con ella, llevó sus manos a sus labios y dejó un suave beso.
Así se quedaron disfrutando del sol, la brisa y la calidez que los inundaba al saberse correspondidos. Después de tantas aventuras, celos, batallas, rencores y viejos amores estaban juntos.
Graciosamente el tierno momento se vio interrumpido por el sonoro sonido del estómago del medio demonio clamando alimento. Kagome soltó una risilla divertida e InuYasha solo atinó a sonrojarse avergonzado.
-Será mejor que vayamos a comer ne? - la escuchó invitarlo a lo que solo asintió avergonzado.
La invitó a subir a su espalda para bajar del lugar, no dejó que bajara hasta que entraron al espacio de la cueva que utilizarían para cocinar.
-Traeré la comida - le dijo mientras la dejaba cerca de su mochila - iré preparando una sopa de verduras - la escuchó contestarle. Al parecer disfrutarían de una comida bastante completa pues en la aldea que habían pasado los campesinos le había regalado algunas verduras a la azabache cuando descubrieron que ellos eran quienes habían derrotado a Naraku.
Se acercó a la entrada de la cueva mirando hacia el mar -los peces en esa zona son sabrosos, pescaré uno grande para Kagome- se dijo mientras removía su Haori y kosode para no mojar toda su ropa, los dejó sobre una roca a su costado y se dirigió hacia la parte rocosa de la playa y que sabía atraía la clase de pez que estaba buscando.
Mientras se dirigía al lugar recordó aquella escena:
Flashback
Durante el primer año de viajes habían pasado por una de las aldeas de la costa, Kagome le había suplicado que los dejara parar un rato para disfrutar el paisaje. Al final había accedido a pasar la noche cerca. La chica se había apresurado para hacer una fogata cerca de la playa y shippo se había encargado de pescar la cena. Kagome había animado a Sango y Miroku a unirseles a ella y a shippo en un concurso de castillos de arena, al final ella y shippo habían ganado. Milagrosamente la chica no había empacado su extraño para bañarse y la había escuchado que era una pena pero no quería arruinar su uniforme con la sal por lo que se había resignado a solo caminar por la orilla mojando sus pies.
El día paso tranquilo mientras él los veía desde lo alto de un árbol alejado de la fiesta. Los vio acomodarse para dormir y uno a uno fueron entrando en un profundo sueño...menos ella. Se aseguró que que todos estuvieran dormidos y justo cuando se fijó en su dirección cerró sus ojos para no delatarse. Escuchó el ruido de sus pies descalzos sobre la arena mientras se alejaba del campamento.
Claro que pensó que estaba loca y decidió seguirla para protegerla del peligro. Cuál fue su sorpresa al verla empezar a quitarse la ropa, paró su caminar y se escondió tras los árboles desviando la vista apenado. La traviesa risa de la chica lo hizo voltear justo para toparse con las sombras de su cuerpo de espaldas completamente desnudo, se sonrojó al instante y trato de evitar mirarla...sin éxito. Nunca había visto a una mujer desnuda además de Kagome y reconoció que la parte de piel que alcanzaba a ver lucía... bonita... a la luz de la luna. Rápidamente la vio perderse en el agua, se preocupó al no verla salir al paso de los segundos, pero luego comprendió que su extraña e hipnotizante forma de nadar era otra de sus habilidades. Se quedó a la distancia suficiente para poder ver su silueta si tanto detalle el no era un pervertido como Miroku solo estaba ahí para cuidarla del peligro, se repetía.
Al escucharla salir, regresó a su lugar, a los pocos minutos la vio meterse a su saco de dormir mientras contenía otra risilla nerviosa cual niña traviesa que no quiere que descubran su travesura. - Kagome eres..extraña- fue el último pensamiento que le dedicó antes de intentar dormir un poco.
Fin del Flashback
En aquella ocasión no había sentido nada más que curiosidad y pena por invadir la privacidad de la chica, pero ahora solo recordar esa escena hacía que su cuerpo se sintiera caliente - Tengo que hablar con Myoga - pensó preocupado. Durante todos estos años que vago por el mundo...incluso cuando creía que amaba a Kikyo...su cuerpo jamás había reaccionado de la manera en que Kagome lo hacía sentir. Las reacciones lo tomaban por sorpresa y le asustaba un poco no poder controlarlo ni entender porque le sucedía.
Vio su hakama extrañado recordando la fugaz sensación que había sentido. Sacudió su cabeza confundido - Debí haber escuchado a esa pulga cuando intentó explicarme sobre...los rituales de emparejamiento…¡chikuso!- Distraído con sus pensamientos casi dejó ir al pez que acababa de atrapar, en su intento por salvar su presa terminó empapado - ¡Genial! - pensó disgustado. Por lo menos no lo había perdido. Emprendió el camino de regreso a la cueva.
-¡Huele delicioso! - tenía que reconocer que Kagome siempre había cocinado delicioso aunque siempre le mintiera para hacerla enojar, había mejorado aún más su sazón gracias a la anciana kaede. -he atrapado uno grande…-le dijo al verla removiendo la sopa.
-Grac..-la vió trabarse cuando lo encaró, mientras los colores subía a su rostro y la veía tragar sonoramente nerviosa - pero ¿que le pasa?...-entonces lo detectó nuevamente: ese picante y nuevo aroma apareciendo en la chica. Dejó el pescado a un lado y se acercó intrigado a la azabache con la intención de detectar la fuente de ese aroma, se inclinó sobre su cuello y aspiró nuevamente - por alguna razón se sintió salivar al sentir los rastros del aroma en su lengua - ggrr - no sabía de dónde había salido aquel gruñido - Kagome…-le dijo con su nariz pegada a su cuello - ¿por qué tu aroma a cambiado?- la sintió brincar ante la pregunta.
-p..pero..que dices InuYasha...cómo voy saberlo…-tenía razón, ella no sería capaz de detectar la diferencia - ¿a..aque te refieres con que ha cambiado…?...¿no huelo bien?- le preguntó.
-al contrario - le dijo bajito aspirando profundamente nuevamente - hueles aún mejor…-salió del trance que su aroma le había generado al sentirla tocar su torso, desnudo y mojado - tu...tuviste problemas pescando hehe -le preguntó nerviosa.
Se alejó rápidamente de ella avergonzado por su aspecto y para evitar empaparla. No era la primera vez que Kagome veía o tocaba su torso desnudo, lo había curado infinidad de veces...pero era la primera vez que era consciente de que a Kagome le gustaba él…había dicho cada parte de él...eso significaba que también le gustaba su ¿cuerpo?...tal vez no tanto como el de ella a él pero… antes de que continuara con su pensamiento kagome llamó su atención.
-InuYasha...debería poner a secar tu hakama…-le dijo mirando la tela escurrir ¿pero si sabe perfectamente que la rata de fuego es especial y no tardará en secarse? además que se supone que use...no puedo andar desnudo por ahí…-se sonrojó ante el pensamiento -p..pero qué dices Kagome...no tengo...otra ropa...estás...insinuando que…
-aaah no..noo...nooo - la vió nerviosa negar con sus manos -yo...traje algo para ti...solo en caso de que pasáramos por un lugar como este...-le decía mientras rebuscaba en su mochila…-aquí está - y le entregó el pedazo de tela.
Lo inspeccionó: parecía una especia de hakama de una tela que no había tocado antes, pero era corta...seguro le llegaría apenas a la rodilla...el nunca se había expuesto tanto, la idea lo avergonzó-q..qué es esto?- le preguntó
-Es un traje especial que los muchachos usan en mi época para nadar -la vio asombrado -
-¿tu...planeabas...que nadáramos...jun...juntos…?- le dijo, obteniendo una sonrojada Kagome asintiendo- d..de verdad? -la azabache le miró un poco incómoda.
-Pensé...que sería divertido...pero...si no quiere...no pasa...n- ¡baka la hiciste sentir mal otra vez!
-¡SI QUIERO! -Le gritó sin mucho tacto logrando que la chica saltara en su lugar.
-¡Hountoni? -le volvió a preguntar emocionada. Él asintió reafirmando.
-Será muy divertido...ya verás...waaa siempre quise...compartir esto contigo...sabes que me gusta mucho nadar verdad? - él asintió nuevamente apenado - por eso me trajiste aquí no? - le dijo con una sonrisa.
-Kagome...puedo usar esto después de comer…-le preguntó, no creía que pudiera sobrevivir la comida vestido de esa manera.
-eh? claro podemos caminar por la playa para bajar la comida y después entrar a nadar, ¿qué dices? - al verla tan emocionada no podía más que decirle que sí a todo.
No pudo evitar pensar...en ella vistiendo ese traje que usaba siempre que podía en un lago o el río...mostraba todas sus piernas… y parte de su espalda….y más abajo - ¡Chikuso! ¿ por qué no puedo controlarlo? - se maldecía sintiendo ese calor extenderse desde su pecho. - ¡Tu puedes...solo es un baño! - la imagen de la piel de Kagome llena de pequeñas gotas de agua inundó su mente - ¡Estoy perdido -shimatta! -
KAGOME´S POV
Estaba completa e inmensamente feliz, InuYasha le había pedido que fuera su compañera, y la había besado -¡kami! de qué manera - se lamentó un poco no haber controlado su reacción y hacerle creer por un momento que no aceptaría su propuesta. Pero así era su InuYasha y sabía que tenían que trabajar en mejorar su seguridad, todos los años que pasó siendo discriminado por su imagen y origen habían dificultado que tuviera la mejor percepción de sí mismo...pero ella lo ayudaría a entender y aceptar que para ella era perfecto.
Cuando le dijo que la quería supuso que le pediría que fueran novios, después de todo estaba familiarizado con el término tras ayudarle a Sota, pero ¡el estaba seguro de quererla como su compañera! y sabía que eso era más importante que ser novios, prometidos o esposos ante las leyes youkai. No había podido evitar preguntarle a Sango en uno de sus baños termales sobre las costumbres InuYoukai de emparejamiento aunque no había podido extraer demasiada información sobre el proceso salvo que parte del ritual se llevaba mientras bueno se "apareaban" por primera vez- no pudo evitar sonrojarse ante la idea de su primera noche juntos- . Si le había explicado sobre el fuerte lazo que se crearía entre la pareja y como estarían ligados literalmente hasta la muerte.
InuYasha le había transmitido la seriedad e intensidad del compromiso al rectificarle que era una unión para toda la vida. No dudo por un segundo que eso era lo que ella deseaba, estar a su lado por siempre.
Había podido experimentar la intensidad de los sentimientos de su hanyou a través de las miradas, el beso y la manera en que la tocaba. Ya no había dudas en su corazón, InuYasha le amaba y ahora se pertenecían.
Tras la graciosa interrupción del estómago del peliplateado decidieron preparar la comida. Al regresar al espacio que funcionaría como cocina empezó a preparar los vegetales que le habían obsequiado en la aldea tan generosamente. Lo vio pararse en la entrada de la cueva y remover su Haori y kosode para evitar mojarse. Lo había visto hacer lo mismo cantidades de veces y siempre se recordaba lo hermoso que era, sin embargo ahora su cuerpo se alteraba ante la idea de poder tocar su piel, ahora todos lo movimientos del peliplateado le parecían demasiado sensuales y provocativos - !por supuesto...esos besos han despertado la hentai que llevas dentro! - se reprendió.
Pero no podía evitarlo. Ahora tenía todo el derecho de verle y tocarle pues era su futuro compañero...su futuro esposo ante las leyes humanas e incluso contaba con el permiso de su madre -debió ser difícil hablar con mamá - pensó imaginándose lo nervioso que debía haberse puesto. No le extrañaba que su madre le hubiera dado permiso pues desde el primer año sabía lo locamente enamorada que estaba de él.
Trató de concentrarse en preparar la sopa para que estuviera lista cuando llegara InuYasha y solo concentrarse en preparar el pescado… se lo imaginó con su torso desnudo salpicado por el agua …-concéntrate, concéntrate - sacudió su cabeza tratando de volver a la tierra.
Tras unos minutos lo vió entrar con un gran pez - Kami…¿por qué me hace esto? - venía totalmente empapado, escuchó a lo lejos como le explicaba que había tenido un problema con el estúpido pez pero en un segundo tenía su nariz rozando su cuello. - Kagome…-le escuchó llamarla- ¿por qué tu aroma a cambiado?- no pudo evitar brincar ante la pregunta, ¿ a qué se refería con eso y cómo iba ella a notarlo? preocupada le cuestionó si no era agradable - después de todo dijo que le gustaba mi aroma - -al contrario - le dijo bajito aspirando profundamente nuevamente - hueles aún mejor… -no entendía por qué se le había dicho aquello, tal vez debería de preguntarle más acerca de sus desarrollados sentidos para comprenderlo mejor - hizo nota mental de sacar el tema más tarde - de momento se concentró el apreciar el bien formado y mojado cuerpo que tenía tan cerca, no pudo evitarlo y su mano tocó su pecho en una ligera caricia, eso pareció alertarlo pues se alejó rápidamente.
Lo vio dejar el pez cerca del fuego y ella se encargó de ponerlo a cocinar, le había dado la espalda y ella se estaba deleitando con la vista. Había movido su cabello hacia adelante para exprimir el exceso de agua y esa acción le permitió delinear con la mirada la amplia y fuerte espalda y la curva de su espalda baja hacia su...trasero. - ¡Hentai...hentai.! - se regaño tratando de reprimir sus acalorados pensamientos. Notó como el hakama seguía goteando y entonces lo recordó. Había llevado consigo un traje de baño para él en caso de que pasaran por un lugar así, la idea principal era para divertirse mientras nadaban pero ahora solo podía pensar en ver más de su cuerpo- no puedo creer la suerte que tengo - se felicitó imaginando al semidemonio con el modelo.
Le animó a quitarse el hakama para que se secara. Al ver su reacción comprendió cómo eso había sonado, - tienes que controlarte kagome - un sonrojado hanyou la miró sorprendida. Rápidamente le aclaró que había traído un traje para él para que pudieran nadar. Se alegró de su enérgica respuesta a su invitación para ir a nadar tras la comida.
Emocionada por su cita - Porque es una cita: caminaremos tomados de la mano, veremos el atardecer...nadaremos juntos .. - se apresuró a terminar la comida. InuYasha se había encargado de avivar el fuego en silencio. Podía sentir el nerviosismo crecer por parte del semidemonio, supuso que era por el hecho de ponerse su traje de baño. Rió internamente al pensar - ¿cómo reaccionarías a mi atuendo? - se había arriesgado y esta vez había empacado un modelo mucho más revelador, cuando lo había elegido no se había sentido del todo segura pues era bastante atrevido de su parte querer seducirlo usando su cuerpo pero ahora, InuYasha le había declarado sus sentimientos, ya eran pareja por lo que ¿estaba bien no?.
Comieron principalmente en silencio compartiendo miradas y sonrisas nerviosas. Para su sorpresa InuYasha había complementado su comida, ella le agradeció de corazón aquel halago, todos estos años acostumbrada a escucharle decir que no era buena y ahora se enteraba que solo había sido para jugar con ella. - cachorro malcriado - pensó divertida. No se habían sentado tan cerca esta vez y aunque extraño su cercanía sabía que lo había hecho para evitar mojarla pues aun estaba húmedo.
En menos de lo que pensaron terminaron los alimentos y recogieron los utensilios.
INUYASHAS´S POV
Había estado nerviosos durante toda la comida gracias al pequeño trozo de tela que descansaba a su costado. Aunque fuera de sus garras, colmillos, cabello, orejas y su…(miró hacia su pelvis sonrojado incapaz de mencionar aquella parte de su anatomía) su cuerpo no era tan diferente del de miroku o sota los únicos hombres que había visto desnudo, se sentía diferente gracias a los años y años que escuchó a la gente referirse a él como un monstruo, una abominación, un ser anormal - Un escalofrío le recorrió al recordarlo -
-InuYasha...iré a cambiarme tú puedes hacerlo en esta sección - le indicó mientras la veía perderse por el pasillo que conectaba la cámara donde descansará esta noche.
Vio nuevamente la prenda entre sus manos. Kagome nunca había hecho ningún comentario específico de su cuerpo salvo sobre su rostro y orejas ese día. Pero lo había llamado apuesto y eso significaba que a sus ojos no era horrible. -deja de ser un cobarde cámbiate de una maldita vez - se regaño. Si planeaba hacer a Kagome su compañera sabía que no había nada que debieran esconderse incluyendo …-nuestros cuerpos - pensó acalorado. Sacudió su cabeza y se deshizo de la hakama quedando en su fundoshi. Inspeccionó la prenda e identificó una tela más ligera dentro parecida a la ropa que kagome usaba bajo su falta -se sonrojó ante el recuerdo - supongo que también deberé removerlo - se dijo empezando a desatar la tela. Una vez que se puso la prenda la encontró sorpresivamente suave aunque un poco restrictiva, era mucho más ceñido que su hakama. Se sentía extraño al tener su piernas tan expuestas.
-Kagome te veo afuera -le avisó
-De acuerdo, estoy casi lista -la escuchó contestarle.
El sol empezaba a descender, no alcanzaría a ver el atardecer desde aquel lugar pero desde la playa también era un buen espectáculo. Escuchó los pasos vacilantes de la azabache a su espalda. -Kuso, contrólate…-se reprendió al notar como su corazón empezaba a acelerarse ante la idea de verla con ese atuendo. Respiró profundamente, el olor al agua salada le despejó un poco el pensamiento pero pudo detectar el nerviosismo proveniente de la chica, sus orejas se movieron en busca del sonido de sus latidos, acelerados como los suyos.
Estaba cerca, decidió esperar a que se pusiera a su lado en vez de voltear a verla. Le estaba viendo, podía sentir la mirada recorrerlo eso solo incrementó su nerviosismo.
-He acertado con la talla -le dijo orgullosa - te ha quedado perfecto - la escuchó referirse a la prenda. Lo siguiente que sintió fue la delgada mano de la chica colarse en la suya, bajó su mirada y la observó.
Iba mucho más cubierta, traía una especie de túnica, que momentáneamente le recordó a miroku, era de un azul oscuro, pero mucho más ligera, se movía a compás de la brisa, el atuendo estaba amarrado a su cuello y dejaba ver sus hombros descubiertos. No pudo evitar preguntarse si planeaba bañarse con esa tela o si debajo de ella se encontraba su traje, ella pareció entender su mirada pues le contestó sonrojada…
-Está debajo...mi traje…-se apresuró a levantar su mirada de su cuerpo para verla a los ojos. - Este es un pareo -le explicó mientras tocaba la tela que la cubría -es común que se usa para ir a la playa...qué te parece? - le preguntó mientras soltaba su mano y se ponía frente a él mientras daba una vuelta.
Para InuYasha todo parecía en cámara lenta. La hermosa chica frente a él, sonriendo, el movimiento de la tela sobre su cuerpo…hermosa…-dejó salir- qu...quiero decir te queda bien...te ves...bonita- la chica le sonrió ampliamente ante sus palabras mientras soltaba una risilla - Gracias InuYasha...tu tambien te ves muy bien- la vio inspeccionarle de arriba abajo mientras se detenía a la altura de sus piernas. Le extendió su mano invitándole a tomarla y no lo dudo un segundo antes de atraparla.
En cuanto la vió apartar la vista notó como asentía mientras decía - tenía razón…
-Sobre qué Kagome -le preguntó realmente curioso.
-Son mejores…-le dijo mientras reía por lo bajo…-¿qué son mejores? - continúo preguntando.
-Poco después de que fuera raptada por la tribu de koga…-empezó contarle logrando que se tensara ante la mención del nombre del lobo, la sintió aumentar la presión de su mano para tranquilizarlo - una noche mientras estábamos en las aguas termales...sango y yo…-no me preguntes cómo llegamos a este tema porque no te lo diré ok- -le ordenó, el solo asintió - bueno nos preguntábamos quién tendría las mejores piernas...tu...o koga…- Ellas...hablan de ese tipo de cosas - pensó sonrojado dándole la razón al pervertido de Miroku - después de todo no estaba tan equivocado...las mujeres si hablan de nosotros - Sango dijo que koga...porque estaban a simple vista y no podíamos compararle...tu...bueno...nunca te habíamos visto...así (le dijo refiriéndose a su vestimenta actual ) solo podía sentir el calor en su rostro - Pero yo dije que seguramente tú ganarías- la escuchó mientras escuchaba los rápidos latidos de su corazón ….y...ahora que te he visto...he acertado.
Kagome…¡ella pensaba que era mejor que Koga! - debo de asegurarme de contarle esto la próxima vez que vea a ese torpe - pensó de inmediato. El sentimiento de vergüenza se esfumó para dar paso al orgullo. Ese era uno de los mejores cumplidos que pudo haberle hecho, es cierto que ya le había ganado solo porque Kagome había aceptado sus sentimientos...pero Koga era un demonio completo...y aún así...Kagome había dicho que él era mejor. -InuYasha..InuYasha...estás bien- la escuchó llamarle. No se había dado cuenta de que se había parado mientras se regocijaba interiormente.
-Ehh..si...solo...perdona -atinó a contestarle mientras retomaban el paseo. La vio sonreír apenada por la repentina confesión. Sus ojos viajaron hacia sus manos entrelazadas, no sabía cómo había soportado tanto tiempo sin estar de esta forma con ella, se sentía tan correcto, la sentía tan suya. Apretó un poco su agarre y ella correspondió.
La playa no era muy grande, pronto llegaron a una formación de rocas perfecta para ver el atardecer. InuYasha la ayudó a llegar hasta la más grande donde se sentaron uno al lado del otro viendo el horizonte.
La sintió buscar pegarse más a su costado, en un acto de valentía soltó la mano que aún mantenía apresada y la atrajo a su costado moviéndola hacia él desde su cintura cuidadoso dejó su mano en el lugar deleitándose con la calidez de su piel que se filtraba sobre la delgada tela. Inmediatamente sintió el peso de la chica recargarse más en su hombro.
Estuvieron unos minutos disfrutando la cercanía y el sonido de las olas hasta que Kagome rompió el silencio.
-InuYasha...me he estado preguntando desde que...bueno...desde que me pediste que fuera tu compañera -se tensó ante la mención - exactamente ¿como nos volveremos compañeros?...Sango solo sabía a cerca del lazo y bueno...etto...que parte del ritual se llevaba a cabo...tu sabes….
Se sorprendió - ¿cómo es que sango sabe más del ritual a cerca que yo? aargg, cuando vea a Myoga se las verá conmigo por no insistir en hacerme conocer esto… -
-Kagome...la verdad...Myoga intentó algunas veces explicarme...pero lo mandé a volar porque no era algo que en ese momento me interesara saber...lo cierto es que planeaba ir a verlo para informarme...no sabía que Sango conocía sobre las costumbres de emparejamiento de algunos Youkai...le compartió.-Yo...realmente no sé, qué es lo que tengo que hacer -le dijo apenado -no pensé que esto pasaría tan rápido, planeaba ir al final de nuestro viaje….
-oh supongo que tiene sentido -le sonrió - estabas concentrado en la batalla. el solo asintió.
-Hace un momento dijiste que yo sabía cuando se llevaba a cabo el ritual…-la vio tensarse y su rostro volverse completamente rojo mientras asentía - pero no lo sé…. ¿a qué te referías? -le preguntó realmente intrigado.
-¡Kuso! otra vez… ese endemoniado aroma -se maldijo nuevamente. Kagome volvía a oler diferente, delicioso, pero diferente. Su cuerpo se movió sin permiso y su nariz se volvió a enterrar en el cuello de la azabache aspirando fuertemente. -ahmm-la escuchó gemir. -tu...bueno...sango dijo...que el ritual… se llevaba a cabo…-la escuchaba atento mientras restregaba su nariz sobre la delicada piel de su hombro - durante...el a...apa...apareamiento -escuchó la última palabra salir casi en un quejido y su aroma se intensificó logrando que el se quedara quieto...muy quieto...mientras procesaba la información.
-oh-solo atinó a decir. Claro que sabía que los humano, animales y youkai se apareaban y lo hacían para tener descendencia - solo necesito saber como - tal vez no habría sido tan mala idea dejar que Miroku le platicara sobre los "placeres de la vida" después de todo. -no lo sabía...se escuchó decir.
-¿Vayamos a buscar al anciano Myoga cuando terminemos aquí te parece? -la escuchó proponerle.
-¿E..estás segura? - le preguntó cuidadoso mientras dejaba su lado y se sentaba frente a él. La vio asentir y tomar sus manos - ¿Quiero saber todo lo que necesito para ser tu compañera...además...no quiero esperar más para que seas solo mío-le dijo son sus mejillas sonrojadas mientras se mordía el labio. No pudo evitarlo y la trajo hacia su pecho en un abrazo, sentir las pequeñas manos sobre su espalda desnuda le había enviado pequeñas descargas -Kagome...iremos después de este lugar...yo tampoco quiero esperar más para que seas solo mía -la separó de su cuerpo solo lo suficiente para atrapar sus labios en un suave beso, la sintió corresponderle e iniciaron una suave danza, jamás se cansaría de besarla. Terminó el beso solo para tomar el rostro de la azabache y besar su mejilla derecha, la vio cerrar sus ojos y sonreír ante el gesto, al mover su rostro había expuesto su cuello, descendió despacio y dejó un beso en ese lugar también, no entendía porque ahora ese lugar le atraía tanto, su aroma era más concentrado en ese sitio, y -su sabor - se sorprendió al lamer una pequeña porción de piel cuando intentaba alejarse, no había podido controlar sus ganas de probarla en ese lugar -I..nu…-la había escuchado decir su nombre en ese tono encantador.
-Lo siento…-se disculpó avergonzado por su atrevimiento. La chica solo le regaló una sonrisa mientras negaba con su cabeza y llevaba una de sus manos al lugar donde la había besado.-te molestó? -le preguntó al verla cambiar su expresión por una más meditativa mientras seguía acariciando aquel lugar.
-No..no...estaba pensando...que tal vez es algo propio de tu raza…-
-¿Qué quieres decir?-le preguntó extrañado. La vio pensar en algo y rápidamente sonrojarse.-
-¿Me..me dejas intentar algo? - le preguntó. Él no pudo más que asentir.
La vio acercarse a él lentamente y tomar su rostro justo como él lo había hecho con ella. Lo ladeó un poco y corrió el cabello que descansaba sobre su hombro. Se acercó lentamente a su cuello. En respuesta su cuerpo se estremeció como si supiera lo que la chica iba a hacerle y estuviera esperándolo. Segundos después de sentir su cálido aliento sobre su piel, los rosados labios se situaron justo en el mismo lugar donde el anteriormente la había besado solo que del lado opuesto. La sintió repetir lo mismo y lamer el mismo lugar que había besado -Kag..o...me-se escuchó gemir ante el tacto de su suave lengua sobre su piel. Su cuerpo experimentó una oleada de calor y nuevamente fue a parar entre sus piernas. Asustado se separó y llevó sus manos a aquel lugar.
-¿Quee...que fue eso?, ¿tu...sentiste lo mismo? - le preguntó confundido. La vio asentir.
-Creo...que...es una especia de muestra de afecto...en tu raza….
-Pero..¿cómo podrías saber algo que yo..no..-dejó inconclusa la pregunta asimilando la sensación todavía.
-Una vez...vi un documental -docu.. en la caja que muestra imágenes -le aclaró -sobre...varias especies caninas...y ellos...bueno...mordían, lamían y frotaban sus cuellos dependiendo del rol que tuvieran en la manada…-la vio asombrado. -Así...que supuse que algo tiene que ver con tu raza...no? después de todo...son demonios perro.
-Tal vez..tengas razón-le comentó aún sintiendo en sus dedos el húmedo rastro que había dejado aquella caricia.
-Le preguntaremos más a al anciano Myoga, siempre he tenido curiosidad a cerca de tu clan, seguro tendrá muchas historias que contar…-le dijo emocionada.
-Kagome tu…- Kikyo jamás se molestó en preguntarle sobre su origen y Kagome, a ella le interesaba todo y siempre quería saber más sobre él.
El atardecer estaba a punto de su esplendor. La tomó en brazos y la posicionó entre sus piernas, de espalda a él mientras la abrazaba por la cintura, la sintió sorprenderse por la acción para después relajar su peso sobre el.
-Es hermoso - la escuchó suspirar. - recargo su barbilla en su cabeza disfrutando del aroma de su cabello.
-Kagome..-
-Mmm-
-¿Por qué te gusta tanto el océano? -siempre le había intrigado por qué se ponía tan feliz cada vez que lo veía o buscaba una excusa para nadar.
La sintió suspirar y acomodarse mejor contra su pecho, preparándose para contestar. -Uno de los últimos recuerdos que tengo de papá fue un día en la playa que pasamos en familia, mamá estaba embarazada de sota...otosan fue quien me enseñó a nadar después de que…-la escuchó tragar fuertemente - casi me ahogué aquella vez -se tensó al escucharla, Kagome había estado a punto de morir de pequeña, la abrazó más fuertemente - fue en la fiesta de una amiga de la escuela, su casa tenía una alberca como un estanque grande de agua en su patio -intentó explicarle al saber que no entendía esa palabra - yo aún no sabía nadar y un niño me empujó sin querer cuando pasó corriendo para ir a partir el pastel, recuerdo haber sentido mucho miedo...y luego despertar en el hospital...después de eso me aterró al agua un tiempo...pero papá se encargó de apoyarme para enfrentar ese miedo y me enseñó a nadar...él era muy bueno -la escuchó reír - además me metió a clases...ir a nadar se convirtió en algo solo de nosotros dos...y después cuando él ya no estaba …-un ligero aroma de tristeza la rodeó. - es verdad, Kagome sabe lo que es perder a un padre - recordó-siempre que me sentía sola iba a nadar y todas mis preocupaciones eran arrasadas por las olas.
-Además sentirme tan ligera en el agua es el mejor sentimiento de libertad….es casi como si volaras...y el sonido, el ritmo de las olas es relajante..no crees?-le preguntó.
-Nunca lo había visto de ese modo -le confesó-
-Ahora que estamos juntos…¿nadarás más seguido conmigo verdad? -le preguntó entusiasmada.
-Hai -le contestó seguro. Mientras veía como el sol se ocultaba por completo en el horizonte. Kagome era increíble, tal vez había heredado de su padre esa valentía que la caracterizaba, sabía que aunque algo le diera miedo siempre encontraba la fortaleza para enfrentarlo y superarlo. No podía pensar en una mejor aptitud para su compañera. Sonrió contra su cabello.
-Tenías razón...le escuchó decir- ha sido un hermoso atardecer...porque estás aquí para compartirlo a mi lado.
-Kagome…-le dijo conmovido. Siempre se las arreglaba para decirle palabras que hacían su corazón palpitar con fuerza.
-Quieres ir a nada ahora..-le preguntó
-¡Vamos allá! -lo sorprendió poniéndose de pie rápidamente mientras adquiría una graciosa pose con una mano en alta.
La llevó de vuelta a la arena lejos de las rocas. La vio caminar cerca de la orilla y mojar sus pies. Sabía que esta playa sería de su agrado pues era templada y no pasaría frío.-A la luz de la luna es aún más hermosa - se dijo mientras veía su cabello brillar.
La vio caminar lentamente hacia él, no pudo evitar sonrojarse, ¿era su imaginación o sus caderas eran más hipnotizantes que antes? al llegar a su lado le dio la espalda mientras corría su negro cabello a un costado de su cuello. La sensación de besar aquella porción de piel le atacó de nuevo.
-InuYasha…¿me ayudas a desatar el nudo? -escuchó su nerviosa petición.
Llevó sus temblorosas manos hacia la tela y empezó a desatarlos - ¡shimatta! voy a verla...su cuerpo…-pensaba entre nervioso y emocionado. Gracias sus temblorosas manos dejó caer la tela una vez desatada…
-P..pero que…-la visión lo dejó sin palabras, frente a él tenía a la chica luciendo dos diminutas prendas, su espalda solo era cubierta por dos casi inexistentes hilos, uno sobre su cuello y otro en la parte alta de su espalda...más abajo solo era cubierta por una versión de la ropa que siempre utilizaba bajo sus faldas pero...esta era más pequeña por lo que podía ver una porción de piel en sus redondas formas que no había apreciado antes regresó a la realidad cuando vio su propia mano sin control acercarse a su espalda en ademán de tocarla, la regresó a su costado antes de lograr su cometido - contrólate, chikuso...cómo se supone que...está tan...expuesta...quiero tocarla - sufría en su mente.
Su pequeña cintura estaba completamente libre, la curva de su cadera le parecía -tan bonita - pensó - ¡Matte! si se ve así de este lado...oh...no...Kagome…- antes de que pudiera completar el pensamiento, la azabache le regaló la visión frontal de aquel traje si es que se le podía llamar de esa manera.
-Su...sus...pechos….ahh ¡kami!- sus pechos apenas eran cubiertos por dos pequeños triángulos...la delgada tela incluso le permitía percibir las pequeñas protuberancias sobre el centro de ellos, los pequeños triángulos estaban unidos pero ese pequeño hilo que había notado en su espalda. Bajó su vista un poco más hacia su plano y delineado estómago, las batallas y las largas caminatas de sus viajes habían fortalecido su cuerpo podía notar la fuerza de sus pequeños músculos...más abajo un pequeño triángulo cubría su parte más íntima, trató de desviar rápidamente la vista aunque su instinto le decía que tenía todo el derecho de mirar, -no seas pervertido - se regaño demasiado tarde pues ya la había inspeccionado como un perro hambriento, incluso sentía su boca salivar ante la visión de sus largas y torneadas piernas…-Kagome es la mujer más hermosa…-
-Se llama bikini-le dijo sonrojada-es una versión después de mi antiguo bañador...se ve bien? -le preguntó un poco avergonzada. - sé que es un poco atrevido para esta época...pero...solo tú ibas a verme...así que...supuse que estaba bien ne?
-¡Ah traído esto...sabiendo que solo yo… la vería...pa...para mi!-no podía creérselo. Kagome había pensado en él al traer eso.
-¿No se ve bien…? -la escuchó preguntarle triste.
-¡Noooo! -la chica lo vio triste - ¡No..quiero decir...si...se ve...bien...en tí…! ¡Kuso Kagome! ¿por qué me haces esto? - le dijo frustrado sin poder controlar el pensamiento.
-Pero…¿qué he hecho? -le preguntó confundida, sabía que no podía decírselo a la cara así que la atrajo rápidamente en un abrazo. Sentir su cuerpo tan expuesto sobre el suyo disparó el calor por su cuerpo y se sintió temblar ante la sensación allá donde cada parte de sus cuerpos hacían contacto piel con piel. La sintió confundida entre sus brazos pero le correspondió el gesto pasando sus suaves manos por su espalda.-¿Qué sucede InuYasha? -la escuchó preguntarle preocupada.
-ooh Kagome…-se escuchó resignado -estoy tratando de controlar mis instintos y tu...te presentas así…ante mí-le dijo mientras rozaba su espalda indicándole a lo que se refería-me lo está haciendo muy difícil…-suspiró en su cabello.
-Tus...instintos…?-le pregunto
-Tsk...mi...mi cuerpo está...más receptivo...al tuyo…¡Kuso! Quiero tocarte Kagome… la sintió estremecer y se maldijo por ser tan pervertido, aflojó el abrazo en caso de que quisiera alejarse de él tras la confesión, pero la chica lo sorprendió presionándose más sobre su pecho.
-InuYasha…-suspiró contra su pecho...pue...puedes tocarme…-sintió su cuerpo estremecer ante sus palabras -ella quiere...pero…- es decir...yo también...quiero tocarte...es normal desear tocar a la persona que amas… no tengas miedo...no te sentaré…-soltó una risa nerviosa.
COMENTARIOS FINALES:
Ahhh tuve un poco de problemas con este capítulo no sabía que dejar o que tanto modificar pero al final todo parece indicar que si habrá algunos cambios sustanciales en la trama. Pensé que este cap. tendría que decidir sobre la escena lime pero heme aquí...alargando el momento (realmente sin querer) solo no deseaba que fuera apresurado y bueno...parece que se fue al próximo del cual ya llevo unas 500 palabras. Últimamente he estado muy inspirada, rueguen a los dioses que sigamos así hehehe. Aunque creo que tiene que ver con lenbarboza me la he encontrado en instagram y oh por dios, es lo mejor que he visto de comic o doujinshis originales de esta pareja. Pueden encontrarle en insta con ese username o en su página oficial. tiene otras cuentas más para su trabajo censurado (Se darán una idea) si de repente algo suena como unas de sus pics no les sorprenda son simplemente maravillosas y gran fuente de inspiración. En fin espero que disfruten este nuevo cap. Otra cosa, intento que los caps. tengan el mismo largo pero parece que cada vez le sumo palabras al capítulo siguiente heheh simplemente me cuesta definir en que escena debe quedar, me disculpo.
* Por cierto si encuentran alguna falta ortográfica con toda confianza díganme por favor, les juro que reviso varias veces el cáp. pero luego justo después de que lo publico veo algunas atrocidades hehe así que sin reparos que lo que más quiero es entregar una historia de calidad.
Mata ne.
