CAPÍTULO VII
Todos los personajes le perteneces a la grandiosa Rumiko Takahashi. Esta historia fue escrita sin fines de lucro.
KAGOME´S POV
Una ola de nerviosismo la recorrió al sentirlo llegar, por un momento pensó que llegaría directamente a ese lugar debido a la oscuridad, pero los sonidos provenían de la cocina y, pronto los pasos se hicieron más cercanos y tomó su posición de espaldas a la puerta entreabierta. Estaba siendo atrevida sí, pero ¿no tenía nada de malo querer sentirse deseada por su Hanyou cierto?, las pisadas pararon e inmediatamente sintió la fuerza de su mirada sobre su cuerpo. Con el corazón acelerado trató de controlar el ritmo de su respiración para no delatarse ante los sensibles sentidos de su hanyou. Lentamente pasó su cabello hacia el costado de su cuello, permitiéndole tener una mejor vista de su espalda y hombros, podía jurar que sentía como la dorada mirada seguía cada uno de sus movimientos. Saberse admirada por el peliplateado empezaba a hacer estragos en su cuerpo - sería tan fácil invitarlo a acompañarme -pensaba picaramente - pronto Kagome no desesperes...pronto podremos tomar todos los baños juntos que queramos - decidida a terminar con la función debido a la creciente excitación que empezaba a envolverla, decidió regalarle un último vistazo. Tratando de emular el sensual movimiento que había visto seguido en las películas, sacó suavemente una de sus piernas del agua, cuidando no revelar demasiado pero sí lo suficiente para tentar al semidemonio, deslizó una de sus manos simulando una caricia de lavado, tan rápido como terminó aquella demostración escuchó el sensual gruñido del ojidorado y la puerta cerrarse fuertemente -Misión cumplida - pensó divertida. -Es tan considerado - pensó enternecida al escucharle decir que le había llevado otra lámpara al pensar que su oscuridad se debía a algún desperfecto de la anterior.
Le agradeció y le escuchó ir a la cocina a terminar la cena. Se apuró a salir del agua y secar su cuerpo, se acercó al estante donde descansaban las yukatas y se maravilló ante los diseños. Desde que había llegado al Sengoku solo había usado su ropa y la de sacerdotisa que la anciana kaede le prestaba cada vez que debía lavar la suya, tenía que reconocer que le hacía ilusión poder usar yukatas y kimonos tradicionales. Eligió uno morado con un sencillo diseño a rayas.-me pregunto si a InuYasha le gustará verme vestida de esa manera - pensó esperanzada en que aquel cambio lograra una buena impresión en el peliplateado. Envolvió su cabello con una de las telas a falta de toalla mientras se disponía a salir.
La imagen de InuYasha con una especie de tetera humeante fue lo primero que la recibió al abrir la puerta, la expresión de asombro en su rostro le dijo que no era indiferente ante aquel cambio de atuendo y solo lo confirmó al escucharle decir que se veía bonita mientras se sonrojaba nervioso y la recorría con la mirada, claramente no había planeado decir aquello en voz alta pero le alegró poder causar aquellos pensamientos.
Lo vio adelantarse al salón donde comerían mientras ella iba en búsqueda del té en su mochila. Se maravilló al acercarse a él. InuYasha había dispuesto la cena frente al jardín trasero y había dejado algunas velas alrededor de la comida, entre la luz de estas, la luna, y el ambiente parecía claramente una cena romántica. Su emocionado corazón no pudo más que derretirse un poco más ante aquel gesto. Sabía que no había sido precisamente la intención del peliplateado ambientar una cena romántica pero el hecho de que lo hiciera inconsciente le divirtió.
Tomó uno de los cojines y se sentó a su lado tratando de prolongar el contacto de sus cuerpos. El aroma de la comisa hizo reaccionar a su estómago y se apresuró a tomar una pieza con sus manos, en el tiempo que había pasado a su lado, había aprendido que InuYasha solía incomodarse cada vez que tenían que comer con palillos debido a su garras, así que se había acostumbrado a comer con sus manos ciertos platillos y este sería uno de ellos. Se llevó un trozo de carne a su boca y se deleitó con lo rico que había quedado, no sabía de dónde había sacado especias, pero definitivamente se había tomado la molestia de prepararlo un poco mejor que de costumbre. Cerró sus ojos para disfrutar de aquel momento y se sorprendió al encontrarse con un extraño brillo en la mirada del ojidorado. Le preguntó si pasaba algo pero solo lo vio negar con su cabeza y centrarse en su comida.
Sentía el ambiente ligeramente electrizante, no sabía si era por su cercanía, la decoración, el hecho de que era de noche...tal vez todo. Lo podía percibir voltear al verla constantemente y cuando ella se atrevía a devolverle la mirada lo veía sonrojarse ligeramente - ¿quién hubiera pensado que tendríamos este tipo de cenas...como cualquier...pareja? -pensó contenta.
Siguió su mirada y notó que estaba concentrado en su mano, aquella que contenía uno de los últimos trozos de su comida -seguro se ha quedado con hambre -se dijo divertida, le ofreció su porción en tono divertido a pesar de su negativa y se animó a colar la comida en su boca, a pesar de sorprenderse aceptó el gesto - de ahora en adelante podremos compartir más momentos como éste - pensó feliz. Dejarse alimentarse no era algo que él Inuyasha del pasado le hubiera permitido hacer, seguramente habría sacado algo como -¡no soy un crío al que necesitas alimentar mujer, puedo hacerlo perfectamente solo! -rió mentalmente ante la escena que acababa de formarse en su ofreció el último bocado al verlo terminar el primero, se sobresaltó un poco al sentir la mano del hanyou tomando la suya en un rápido movimiento, lo vio acercar su mano a su rostro y bajar al encuentro de la comida, esta vez pudo sentir claramente sus labios cubrir la punta de sus dedos mientras tomaba la comida, un escalofrío recorrió su espina - como puede hacer que algo tan simple sea tan...sexy -se preguntó asombrada ante la imagen. Mantuvo el agarre sobre su mano y lo vio tragar rápidamente el último bocado. Lo siguiente, no lo esperaba. Lo vio sacar su lengua y lamer el resto de los rastros de comida de sus - oh cielos - pensó mientras sentía su respiración agitarse ante la sensación de la lengua de su hanyou delinear sus dedos hasta dejarlos limpios de cualquier rastro de comida. Parecía completamente absorto en aquella acción…-tal vez es parte de su instinto...-pensó curiosa. La sensual caricia paró en seco y lo vio tensarse al parecer sorprendido de sí mismo. Decidió no darle demasiada importancia para no avergonzarle más y simplemente le dijo divertida-y decías que estabas satisfecho…- a lo que solo obtuvo uno de sus clásicos monosílabos de respuesta mientras le daba la espalda y se ponía frente al jardín.
Aprovechó aquel momento para sentarse a su lado y recargar su cabeza en su hombro, volvió a agradecerle por aquel día. Lo sintió deslizar uno de sus brazos sobre su hombro acercándola más a él. Se quedaron unos momentos disfrutando de aquel momentos hasta que lo escuchó decirle lo feliz que lo hacía que estuviera con él en ese momento. -No quiero que esto termine nunca -pensó imaginando el futuro y las cientos de noches que podrían compartir en ese lugar entre sus brazos. Su cuerpo empezaba a pesarle, lo sintió tomarla de su mentón para encararla y le comentó que se veía cansada, animandola a subir a dormir. Tuvo unos minutos que aprovechó para lavar sus manos y dejar la toalla que cubría su ya casi seco cabello. Lo encontró esperándola al pie de las escaleras y en menos de lo que pensó estaba en sus brazos mientras se dirigían a la segunda planta. En cuanto entraron al pasillo le comentó que quería dormir en su habitación - no creo que sea apropiado usar otra aún..-pensó en la hermosa habitación de su madre - una vez que realicemos la ceremonia...estará bien - se hizo nota mental de comentarle a InuYasha en otro momento.
Los fuertes brazos la dejaron suavemente sobre el futón, se acomodó rápidamente para hacerle espacio - no creerá que podrá dormir lejos de mí después de todo lo que ha pasado - pensó divertida al ver su expresión de asombro, lo escuchó decirle que quería tomar un baño también así que se resignó y le hizo prometer que estaría a su lado cuando despertara. Lo último que escuchó antes de que el sueño lo venciera fueron sus pisadas en las escaleras.
PESADILLA DE KAGOME
Estaba en el bosque, era de noche y se encontraba buscando a InuYasha, siguió caminando mientras lo llamaba hasta llegar a un prado entonces lo vio: InuYasha se encontraba de espaldas a una distancia considerable -¿pero que está haciendo en medio de la noche? - se preguntó mientras se acercaba a su encuentro - ¡InuYasha, InuYasha! -le llamó alegre tratando de llamar su atención. Lo vio girar para mirarla, entonces descubrió que no es encontraba solo...había alguién más acompañándolo… -Kikyo - paró en seco quedando a pocos metros de distancia de ellos. Dirigió su mirada a InuYasha anhelando una explicación...pero su mirada lo decía todo. -nooo...dijiste….dijiste que me quería InuYasha…¿por qué….por qué? -pensaba al entender que lo había perdido. Las lágrimas empezaron a brotar, volteó a ver a la sacerdotisa solo para ver su calmado semblante, la vio acercarse aún más a su hanyou y tomarlo del brazo mientras se dirigía a ella - InuYasha siempre me ha pertenecido...lo sabes. Trataste de tomar mi lugar Kagome, pero tu nunca serás suficiente...recuerda que eres solo una copia, él solo puede ver mi imagen cuando te mira, siente mi piel cuando te toca...busca mis labios cuando te besa. - escuchó sus hirientes palabras mientras veía cómo se formaba una siniestra sonrisa de satisfacción en su rostro -Nuestro destino siempre fue estar juntos- terminó.
Kagome buscó desesperada la mirada de su hanyou esperando alguna clase de reacción, rogando a los dioses porque InuYasha la desmintiera, todo en vano, pues en el momento en que cruzó nuevamente su mirada no había nada más para ella. -Lo siento Kagome lo intenté, pero no puedo olvidar a KiKyo, prefiero morir a su lado que estar vivo y sufrir con su recuerdo cada vez que te veo -le dijo mientras le daba la espalda y abrazaba fuertemente a KiKyo. La energía empezó a envolverlos y recordó aquella vez que la sacerdotisa había intentado llevarse a InuYasha - está siendo manipulado -pensó esperanzada.
Se dirigió hacia ellos con la intención de romper cualquier conjuro que aquella sacerdotisa hubiera utilizado, pero se vio imposibilitada pues en cuento se acercó un campo de fuerza la repelió y cayó a varios metros de distancia.-¡Noooo, suéltalo….déjalo….InuYasha él...es mi compañero…. InuYasha...dijiste que nunca me dejarías…..¿por qué? reacciona!- gritaba a todo pulmón desesperada mientras los veía hundirse en el suelo hasta que desaparecieron -¡Noooooo!-su pecho dolía profundamente, le era difícil respirar...entonces escuchó su voz-¡Kagome...Kagome...despierta es solo un sueño! -¿un sueño? - se dijo.
FIN DEL SUEÑO DE KAGOME
Entonces despertó y se sintió envuelta en el delicioso aroma y calor de su InuYasha,mientras este la acunaba en su regazo se abrazó a él fuertemente y lloró hasta tranquilizarse perdiéndose nuevamente en el sueño.
AL DÍA SIGUIENTE
Despertó para toparse con la dorada mirada de su hanyou, con una sonrisa en su rostro se tomó unos segundos para asimilar aquella mañana, aún no podía creer que de ahora en adelante esta escena se repetiría constantemente, despertar entre los brazos del peliplateado, envuelta en su tibieza y aroma. Mientras recorría el apuesto rostro de su compañero pudo notar el ligero cambio bajo sus ojos, aquel que solo se presentaba cuando se quedaba en vela toda la noche, estiró su mano y acarició la suave piel bajo sus ojos - No has dormido -le dijo preocupada. Lo vio reaccionar con un ligero asombro ante sus palabras para después tomar su mano y recargar su mejilla sobre su tacto, lo vio cerrar los ojos mientras le platicaba que no había podido dormir debido a su preocupación tras la pesadilla.
Se disculpó solo para escucharlo reiterarle que no tenía por qué preocuparse más por Naraku, resignada empezó a contarle lo que había soñado. Sabía que no dejaría el tema y aunque se sentía tonta y mal por traer el recuerdo de Kikyo nuevamente terminó su relato.
Podía notar como la expresión de su hanyou se alteraba ante sus palabras, le dolía hacerlo sentir mal con aquellos recuerdos pero no quería mentirle ni guardar ningún secreto. Una vez que terminó el relato lo escuchó nuevamente pedirle perdón por haberla hecho sufrir con su indecisión. Escucharle decir aquello además de las dulces palabras que le había dedicado - ...tu eres a la única que pertenece mi corazón, Kikyo nunca logró adentrarse en mi con la fuerza con la que tú estás aquí Kagome -le dijo mientras tomaba una de sus manos y la posaba en su pecho. Las lágrimas no pudieron contenerse y se vio llorando nuevamente. Su Frágil corazón acostumbrado a la brusquedad y tosquedad de su hanyou no terminaba de acostumbrarse a aquellas muestras tan abiertas de afecto. La besó ligeramente y bajaron para desayunar.
Una vez abajo se lavó mientras InuYasha conseguía el desayuno, salió del cuarto de baño al escucharlo llegar y fue entonces que un poco más despierta lo notó -¿qué pasó con su ropa? -pensó mientras lo inspeccionaba o mejor dicho lo devoraba con la mirada. Vestía una yukata para similar a la suya solo de diferente color, - pero claro que se verá perfecto con cualquier cosa que se ponga - pensó divertida. Después de dedicarle un cumplido y verlo sonrojarse adorablemente lo siguió para desayunar.
Feliz de que hubiera encontrado bayas para desayunar se sentó y disfrutó de la brisa mañanera mientras veía el jardín. De repente sintió muy fuerte la mirada del peliplateado -¿siempre me ha visto tan ...intensamente? - se preguntó y volteó curiosa. Apenas sus ojos se posaron sobre los de él, sintió la demandante boca del semidemonio sobre la suya, el arrebato del beso la descolocó un poco pero cedió ante la deliciosa sensación. Lo sintió gruñir sobre su boca logrando estremecerla, percibió como trataba de alejarse -oh no...no puedes atacarme así y esperar que me quede tranquila - antes de que pudiera dejarla rodeo su cuello atrayéndolo y profundizando el beso, la mezcla de sus alientos y el dulce sabor de las bayas le parecía tan…-exótico - buscando más de aquello coló su lengua dentro de aquella cavidad buscando mas…-mas..-A pesar de su demandante avance InuYasha no se alejó y respondió ávido a su petición - debería dejarse llevar más a menudo - pensó tratando de forzar los últimos vestigios de aire en sus pulmones para prolongar aquel contacto. Sin embargo al final renegando de su mortalidad tuvo que separarse para tomar aire.
-Esta si que es una manera de despertarse - pensó feliz mientras trataba de normalizar su respiración - Ni siquiera sabes lo que provocas mujer - lo escuchó decirle mientras se separaba de ella y le regalaba un corto beso. Volvió su atención a la fruta frente a ella y le ofreció un trozo de manzana que acababa de partir. Cuando la aceptó vio su nerviosismo y preocupación en su mirada - Presiento que esto no me va a gustar -pensó.
Sentada en su regazo aún molesta tras escuchar la petición del semidemonio de dejarlo ir solo con totosai se resignó -después de todo sería mejor que tuviera "esa" plática solo con Myoga y Totosai, sería demasiado vergonzoso conmigo ahí...aargg pero estaré sola..-verlo partir solo nunca era una agradable vista. Sintió los brazos a su alrededor apretarse más tratando de tranquilizarla, le escuchó decirle que regresaría lo antes posible.
-Lo sé...es solo que te extrañaré -se escuchó decir más triste de lo que vio verla de aquella manera intensa que la desarmaba, siguió el trayecto de sus ojos hasta…-mi..s labios….va a...besarme - pensó mientras lo veía sonreírle traviesamente.-oh...lo va a hacer…-pensaba mientra lo veía acercarse peligrosamente a su rostro, su movimiento le pareció el acecho de un perfecto cazador y ella sería la perfecta víctima.
La besó suave y delicadamente pero solo logró despertar su ansiedad, cada vez necesitaba más de él, de su tacto, de su sabor...impaciente demandó más de él profundizando el beso, se atrevió a rozar uno de sus colmillos con su lengua -quien alguna vez haya dicho que lo hacen ver feroz es un completo baka -pensó -son tan sexys…-se dijo divertida mientras continuaba su caricia. Sin previo sintió como InuYasha se abalanzaba sobre ella dejándola contra el piso, presionando gran parte de su cuerpo al de ella, sentir tan claramente su cuerpo sobre el suyo mientras la besaba de aquella manera...era inevitable que el deseo en su cuerpo incrementara. Podía empezar a sentir el cosquilleo en su bajo vientre. Llevó sus manos tras su cuello y acarició la base de su cabello mientras lo invitaba a besarla tan profundo e intenso como quisiera.-mmg-lo escuchó gemir ante su acción logrando excitarla. Ella misma no tenía demasiado control sobre sus acciones y se encontró un poco sorprendida al verse sobre el - oh cielos -pensó mientras sentía el calor en su rostro. Lo vió bajo ella, agitado, sonrojado y sorprendido, y aunque sabía que aquello era claramente un asalto tenerlo bajo su dominio le provocaba le gustaba - yo también te puedo atacar - pensó divertida mientras se acercaba a su boca apoyándose sobre su torso -Es mi turno -se escuchó decir mientras disfrutaba del azorado semidemonio bajo ella. Se tomó el tiempo de delinear los masculinos labios con su lengua -Kag..-lo escuchó gemir antes de tomar el completo control de su boca. Sus lenguas se buscaban con impaciencia, y ella estaba en el cielo, era consciente de cada parte de su cuerpo que tenía contacto con el de él, sus manos sobre su torso que me movía agitado, sus piernas abiertas cada una al costado de su cintura…, el agarre de InuYasha sobre su cadera, todo se sentía tan perfecto y a la vez...tan insuficiente….sabía que estaba lista….quería ser suya en todos los sentidos, la necesidad que su cuerpo sentía por unirse a él era insoportable. El movimiento de InuYasha la sacó de sus pensamientos cuando lo sintió separar sus cuerpos y ponerlos de costado.
-Kagome -se escuchó llamarle ronco -¿que me has hecho...por qué no puedo dejarte? -le preguntó divertido mientras acariciaba su mejilla. Le sonrió complacida con sus palabras. y le escuchó reclamarle por no hacer caso de su advertencia sobre su autocontrol, la mirada que le dedicó mientras tocaba sus labios y afianzaba su agarré destilaba cada vez un poco más de seguridad. Definitivamente se estaba dejando llevar y eso la entusiasmaba. -Bruja - lo escuchó llamarla - ja no tienes idea de lo que haría si de verdad lo fuera -pensó divertida.-InuYasha…si realmente fuera bruja, me convertiría en tu igual y viviriamos cientos o miles de años hasta envejecer juntos - dejó salir sus pensamientos.
La expresión del peliplateado pasó de diversión a shock y lo vió palidecer - ¿pero que le pasa? ¿es tan racional mi deseo de ser su igual?- lo escuchó preguntarle si estaba segura de lo que estaba diciendo - por supuesto que estoy segura - Intentó explicarle lo sencillo que sería si tan solo se convirtiera en su igual. Lo más genial sería por supuesto poder vivir a su lado el mismo tiempo sin tener que preocuparse por la diferencia de edad, además de que podría protegerle de verdad. Sin embargo el estado de shock de su semidemonio persistía.
Lo escuchó tratar de "hacerla entrar en razón" por lo que estaba diciendo -¿realmente pretende que me asuste solo porque podríamos ser juzgados por gente ignorante y prejuiciosa? - su corazón se encogió al escuchar comparar sus manos, atribuyéndose la letalidad de las suyas contra las de ella que según el peliplateado estaban hechas para sanar - entonces...déjame sanarte InuYasha….déjame sanar todo ese dolor -pensó triste No importaba el tiempo, o esfuerzo que le llevara, le haría entender que amaba cada parte de su ser. La abrazó mientras se encargaba de reiterarle que era de él de quien se había enamorado con todas sus partes demoníacas y humanas. Envuelta en sus brazos intentó transmitirle sus sentimientos en aquel contacto.- No te importaría convertirte en esto- le dijo posando una de sus pequeñas manos en su pecho - ¿si existiera la posibilidad?- le reafirmó que definitivamente no le importaría y su deseo porque solo esa fuera la única posibilidad. Tras esa confesión, la besó, cambió sus ropas y salió corriendo.
Un sonoro suspiro dejó su pecho al sentir la soledad de la casa. Decidió recoger los restos del desayuno y recorrer la casa con la luz del día la cual le daba una ambiente completamente diferente al nocturno a la luz del sol los pasillos se veían bien iluminados y se sentía una calidez reconfortante. Una vez que recogió fué a su mochila para sacar algo de ropa sin embargo se arrepintió al momento. - las yukatas son realmente cómodas...además solo estamos InuYasha y yo..-decidió mejor lavar la ropa que había usado, pensó en ir al río cercano que había visto desde el segundo piso la noche anterior pero prefirió no arriesgarse al no saber qué tan extenso era el campo de protección que rodeaba la casa, además InuYasha no le había dicho si tenía que tocarla cada vez que quisiera entrar o salir. -tal vez debí preguntarle antes de que saliera corriendo...en fin creo que puedo lavarla en el baño - se dirigió al cuarto.
INUYASHA´S POV
InuYasha se encontraba esperando ansiosamente a que el anciano dejará de acomodar sus herramientas,le parecía que estaba usando una extrema lentitud solo para torturarlo, lo veía quejarse como cualquier viejo senil - ¿cómo puede actuar de esa manera si tiene la fuerza para crear todas esas armas increíblemente pesadas y poderosas...tsk es todo charlatán - pensó molestamente divertido. A pesar de que era un viejo, y lo sacaba bastante de sus casillas con su pérdida de memoria le había ayudado a volverse más fuerte gracias al mantenimiento y conocimientos que le había dado a Tessaiga - a pesar de todo es un viejo confiable…-terminó de reflexionar mientras lo veía tomar asiento frente a él.
-Bien muchacho, la verdad no te esperaba tan pronto por aquí, -se rascó la cabeza -supongo que Myoga tenía razón -le dijo mientras empezaba a fumar una especie de pipa.
-¿Myoga está aquí ? -le preguntó impaciente
-Naa..esa pulga escurridiza hace tiempo que se fue en busca de más problemas para huir...ja!Me hizo una visita poco después de que derrotaran a Naraku, pasó unos días por acá...sabes…-lo vió cambiar de posición recargándose en una de las paredes de la cueva. -su compañía no es tan mala...a veces olvido que presenció cantidad de batallas a pesar de que siempre está huyendo… eso me recuerda….una vez hace cientos de años ….-empezó a divagar comenzando a desesperarlo.
-Concéntrate viejo, no vine a escuchar historias...tengo preguntas…-le dijo irritado.
-aah si si si...como te decía...me dijo que era solo cuestión de tiempo para que decidieras tomar a esa sacerdotisa...la chiquilla que te acompaña...ka...ka...katane...kaoya….¿cómo dijo que se llamaba? ah esta mente vieja se le olvida todo, verás cuando era joven esto no me sucedía …-empezó a desviarse nuevamente.
-¡Kagome! su nombre es ¡Kagome! no tengo todo el tiempo del mundo, debo volver antes de que anochezca, ¿qué fue lo que Myoga te dijo? - Totosai le dedicó una traviesa sonrisa que lo incómodo y volvió ajustar su posición antes de comenzar de nuevo.
-Si, si Kagome… me dijo que pronto la tomarías como tu hembra...tu compañera -se sonrojó al escuchar aquellos términos, lo vió mirarlo con atención logrando que su nerviosismo aumentara -supongo que pensó vendrías aquí a buscarlo y tomó precaución en caso de que no lo encontrarás -le dijo mientras asentía disfrutando de su pipa.
-¿que...por qué te dijo...cómo sabía….- intentó articular sin éxito.
-Me comentó que tendrías muchas preguntas ya que nunca le prestaste atención cuando intentaba hablarte sobre la continuidad de tu linaje - le dijo acusadoramente mientras le sonreía divertido.
Aquello le hizo recordar todas las veces que le comentó que dejara aquellas charlas innecesarias.- pero en ese momento si lo eran, no tenía cabeza para pensar fuera de la lucha- pensó frustrado. -Pues bien, la ceremonia de apareamiento youkai es bastante sencilla- solo de escuchar la palabra apareamiento le provocó un vistoso sonrojo y la burlona mirada de aquel viejo sobre él no le ayudaba -supongo que no sabes como realizar la ceremonia y ¿es por eso que estás aquí cierto? -solo pudo asentir avergonzado. -Bueno InuYasha no tienes de qué avergonzarte muchacho, después de todo es tradición que el padre sea quien transmita este conocimiento a sus cachorros y nuestro señor falleció antes de tener esta oportunidad. -
Es durante la ceremonia de apareamiento en las que los Youkai de tu especie toman a su compañera. Este ritual solo se realiza una vez, ya que los Inu-Youkai toman una compañera para toda la vida. Tu especie es reconocida por mantener los lazos más fuertes entre compañeros- InuYasha escuchaba atenta cada palabra, sintió un poco de tristeza al escucharle mencionar como la tradición de este momento era normalmente compartido de padre a hijo, y pensó que si él y Kagome llegaban a tener cachorros, se aseguraría de mantenerse con vida lo suficiente para transmitir aquel conocimiento, sin embargo una duda le atravesó rápidamente, extrañado se dirigió a totosai - Dices que los Inu-Youkai toman una pareja a lo largo de su vida, ¿ como es que el bastardo de Sesshomaru no tiene una compañera después de tantos años?-Lo escuchó suspirar sonoramente mientras le dedicaba una mirada de resignación-Definitivamente será un largo día -le dijo antes de comenzar su relato. -Parece que Myoga hizo un pésimo trabajo enseñandote las costumbres e historias de tu raza ¿Que ha hecho todos estos años?, mira que desconocer la historia de mi señor y tu familia -lo vio renegar mientras negaba reprobatoriamente -No sé como el general confiaba tanto en el….en fin. Tu madre fue la compañera oficial de tu padre -aquello le sorprendió...entonces la madre de Sesshomaru…¿qué había sido?, al parecer Totosai podía leer en su confusa expresión porque rapidamente explicó -El general concibió a Sesshomaru cuando era muy joven. No sé si lo sepas pero tu especie no tolera beber alcohol. Fue durante el festejo tras una batalla que Inukimi encontró la manera de hacerle beber sake, ella tenía la intención de convertirse en la compañera de tu padre, no porque estuviera enamorada por supuesto, en aquel entonces mi general era conocido como el Youkai más poderoso y eso era todo lo que le importaba a aquella fría mujer -lo vio estremecerse ante el recuerdo-Claro que mi señor conocía sus intenciones y nunca correspondió el interés de esa mujer, Inukimi es conocida por sus poderes sobrenaturales...y esa noche valiéndose del estado de mi señor consiguió su sangre y esencia y fue todo lo que necesitó - lo vio quedarse pensativo -la sangre y esencia de padre….¿qué esencia? -pensó confundido, pero decidió esperar a que el viejo terminara su relato para no arriesgarse a que perdiera el hilo nuevamente -Realmente no sé qué hizo esa bruja con la sangre de tu padre pero, meses después se presentó antes mi señor con Sesshomaru en brazos, clamando que era su hijo y por ende tenía que tomarla como su compañera Jah! Ya te imaginarás la sorpresa de tu padre, claro que mi señor era sumamente inteligente y llamó al consejo para exponer el caso, se declaró entonces que Sesshomaru al ser producto de un hechizo y no por el ritual y las costumbres propias de los InuYoukai no podía ser reconocido como hijo de mi señor.-¿qué? Sesshomaru...ese bastardo...me ha restregado su sangre pura y esel producto de un hechizo.…¿acaso lo sabrá? - El plan de Inukimi se frustró ante el veredicto del consejo, la mandaron al exilio junto con Sesshomaru, pero mi señor era demasiado generoso y noble, al verificar que Sesshomaru llevaba su sangre aunque no de la manera convencional -lo vio hacer una mueca de disgusto -lo reconoció -
Inukimi vive en el exilio desde entonces, pero Sesshomaru desde aquel día residió en el palacio del oeste y fue entrenado y tratado como hijo legítimo de mi señor. No sé si tiene que ver con el hecho de la manera en que fue engendrado pero nunca logró entablar una buena relación con mi señor, le respetaba pero tenía demasiado de su madre en él...además desconocía su origen...aún lo hace-¡no lo sabe! - en cambio tu muchacho…-le dijo mientras lo veía profundamente -heredaste más de tu padre de lo que Sesshomaru podría desear...tú eres el legítimo heredero del general...por eso puedes blandir a Tensseiga….-le sonrió ¿orgulloso? el solo pudo soltar su conocido Keh! ante la incomodidad de aquella mirada -Pasaron unos cientos de años en los cuales mi señor estuvo solo y se dedicó a velar por las tierras, entrenar a Sesshomaru y derrotar a todos sus enemigos...hasta que conoció a la princesa Izayoi -no pudo evitar tensarse al escuchar el nombre de su madre, nunca había tenido mucha curiosidad sobre cómo se habían conocido sus padres, después de todo siempre le tuvo cierto rencor por haberlos dejado...pero ahora Totosai le decía que su madre era la única compañera que su padre había tomado..su cabeza empezaba a doler ante tanta información - Tu padre rescató a la princesa cuando su caravana fue asaltada por Youkais que solo buscaban divertirse matando a más humanos, como sabes, mi señor siempre respetó a los humanos y creía que se podía convivir y negociar justamente con ellos, aquello que se encontraban en sus tierras, le respetaban. -Tenía que reconocer que sentía cierto orgullo al escucharle hablar de aquella manera de su padre.
Ese día tu padre se encontraba investigando sobre los desastres de Ryukotsusei -recordó el poderoso espíritu dragón - cuando se topó con el olor a sangre proveniente de la guardia de tu madre, la mayoría había muerto para cuando llegó sin embargo logró rescatar a algunos y por su puesto a la princesa. No sé exactamente cómo se dió la relación entre tus padres pero por lo que Myoga me contó, mantuvieron su relación en secreto ya que la familia de tu madre despreciaba a los Youkais incluso tenían una unidad especial de exterminadores. -un escalofrío le recorrió al escuchar aquello, la familia de su madre...eran exterminadores youkai. Totosai notó su reacción y aclaró -Claro que la princesa no compartía esas ideas, no aprobaba las creencias de tu abuelo y creía que se podía llevar una sana vida en paz con los youkais...era bastante ingenua como cierta persona que conocemos…-le dijo guiñando un ojo...sabía que se refería a Kagome, le gruñó al escuchar aquello como un insulto a las mujeres más importantes en su vida, Totosai se sorprendió un poco y dejó una mayor distancia entre ellos antes de continuar.
Tu padre marcó a tu madre en el último año de su relación y fuiste concebido poco después. Cuando tu padre supo de tu existencia, habló con el consejo para que le permitieran tomar a Izayoi bajo su protección en el palacio. Te imaginarás la conmoción que causó aquella petición. Pero mi señor sabía que correrían peligro si no estaban en el palacio….Estuvo debatiendo con el consejo por meses, pero no había logrado la aprobación. Durante este tiempo se vió en la necesidad de sacar a tu madre a escondidas de su palacio y llevarla a una de las casas de seguridad cerca de la frontera del oeste. Eso enfureció a tu abuelo y empezó la búsqueda de la princesa. Mi señor tuvo que mover a Izayoi-sama varias veces debido a la persecusión de tu abuelo. Poco tiempo antes de que nacieras el consejo estaba a solo 2 ancianos para aprobar el ingreso de tu madre en el palacio pero entonces Ryukotsusei empezó a hacer demasiados estragos y tu padre no pudo ignorarlo. Mi señor postergó todo lo que pudo el encuentro pues tu nacimiento estaba solo a días, sin embargo se vió en la necesidad de acudir a su encuentro por tu bien y el de tu madre. Peleó por días con aquel demonio. Al final como sabes, lo dejó atrapado en un hechizo con su garra pero no logró salir ileso de la pelea y con una herida tan cerca de su corazón que en otro momento habría sanado con unos días de reposo se dirigió al encuentro de tu madre solo para ser interceptado por Myoga quien le informó que la princesa había sido raptada y devuelta la palacio de tu abuelo y que además te encontrabas a punto de nacer. Sin pensarlo mi señor se dirigió al palacio de la princesa sabía que debía atacarlos para sacar a tu madre o tu no sobrevivirías -InuYasha empezaba a sentir otra clase de admiración por su padre -Inu no Taisho murió ese día…-le dijo casi en un susurro. Lo vio perder su mirada en la entrada de la cueva y espero unos minutos que le parecieron horas para que retomara su relato.
-Mi señor sabía que estaba muy herido, y el palacio estaba rodeado de soldados, al parecer tu abuelo tenía poco de haber regresado victorioso de una batalla. Tu padre sabía que se dirigía a una muerte casi segura, había perdido mucha sangre en su forma original, y sus fuerzas estaban al límite después de luchar con Ryukotsuse sin embargo fue a rescatarlos sin pensarlo. No había manera de hacer una entrada encubierta, entró por la puerta principal combatiendo con los cientos de soldados formados. Takemaru el general que los comandaba y al parecer ex-prometido de tu madre cegado por el odio hacia mi señor y el resentimiento hacia tu madre decidió incendiar el palacios tras asesinarla - su madre...había sido asesinada…por el amor a su padre...por cargarlo en su vientre….sintió la presión en su corazón al imaginarse lo que sus padres habían tenido que pasar….-es sorprendente pensar que Myoga estuvo a su lado mientras luchaba ¿no crees?, Esa pulga escurridiza al parecer supo quedarse a su lado cuando debía….como decía, mi señor logró llegar a los aposentos de la princesa para encontrarla sin vida y contigo en sus brazos, la revivió usando a Tenseiga, le ordenó que huyera...que viviera...le dió tu rata de fuego...y tu nombre...Myoga se aseguró de acompañarlos y esa fue la última vez que lo vió.
Takemaru e InuTaisho lucharon hasta que el castillo colapso sobre ellos, mi señor en el débil estado en el que se encontraba no logró sobrevivir. Myoga se encargó de llevar a Izayoi a uno de los castillos cercanos de su familia para informar de la muerte de tu padre al consejo y pudieran recoger los restos. La próxima vez que te vió, selló la tumba en tu ojo y los llevó al hogar del que imagino viniste…-lo vio olisquear el aire -la esencia de tu madre y un poco de mi señor te rodea -le dijo asombrándolo, estaba seguro de no haber percibido un aroma extraño en la casa, olía igual que cuando la había dejado por primera vez...entonces por qué Totosai decía que el olor de su padre estaba en él.-Así que...ahí lo tienes, eres el legítimo heredero de tu padre, Izayoi-Sama fue su verdadera compañera.
Totosai le dió un momento para que el peliplateado asimilara toda la información. InuYasha no sabía exactamente cómo se sentía en ese momento, sentimientos encontrados lo embargaban. Su padre era mucho más de lo que había imaginado. Sentía pena por la forma en la que ambos habían fallecidos…¿qué hubiera hecho él en el lugar de su padre?...la respuesta le vino inmediatamente…-habría hecho lo mismo...por Kagome….-pensó decidido. El relato de Totosai le había hecho sentir parte de la historia, había imaginado la lucha de su padre por llegar a tiempo para salvarlos, su pelea contra el maldito de Takemaru...Un sentimiento de admiración le recorrió por completo. Sus padres le habían querido, habían deseado su vida, le habían dado su nombre. No pudo evitar sentir como una sonrisa se asomaba por su rostro. Escuchó al viejo reír y se apresuró a enmascarar su reacción, soltando su clásico -Fhe!
La historia había generado varias preguntas en su cabeza, curioso se dirigió al herrero -Dijiste que Sesshomaru no fue concebido de la manera correcta…¿a qué te refieres…¿cuál es la manera correcta? -espero ansioso.
Una sonrisa maliciosa adorno el arrugado rostro del herrero - tan impaciente estás por tener tus cachorros muchacho…-le dijo mientras soltaba una carcajada, provocando que se sonrojara... pero era cierto, desde que Kagome aceptó estar a su lado lo que más deseaba era tener una familia...siempre y cuando la azabache se lo permitiera -Feh! es obvio que quiero tener descendencia viejo -le contestó acelerado tratando de aparentar seguridad, sin embargo el adorable sonrojo que le cubría y su incapacidad por sostener la pícara mirada del herrero no lograba su cometido.-De acuerdo...de acuerdo...lo primero que debes saber es lo que conlleva la unión -sonrió al verlo poner una expresión de completa atención.
-Dime InuYasha….¿has sentido la necesidad de encajar tus colmillos en la jovencita? -InuYasha le miró perplejo y asintió efusivamente. Aquella imagen resultaba demasiada graciosa para el viejo demonio -Me ha sucedido más de una vez…-se sonrojó-...cuando me encuentro cerca de su cuello -tragó pesadamente al recordarlo.
-Bueno ahí lo tienes...eso significa que estás listo para marcarla como tu hembra.
-¿Marcarla? -le preguntó confundido. -¿cómo tengo que marcarla….? -la imagen de él mordiendo a Kagome le vino repentinamente- no estará insinuando que….
-Así es… debes encajar tus colmillos justo donde tu instinto te lo demanda...en este caso al parecer es cerca de su cuello…las marcas de InuYoukai normalmente se encuentran en la parte superior del cuerpo, para cada uno es diferente el lugar de la marca los llama al hacerse más irresistible en su aroma -aquello le hizo recordar el embriagante aroma de su compañera logrando acelerar su corazón. -pero mis colmillos son peligrosos...la dañaré...la piel de kagome es más delicada…..-una vez que la muerdas deberás beber un buen trago de su sangre y mezclar la tuya con ella, debes asegurarte de que tu sangre se mezcle con tu saliva para que puedas sanar la herida...una vez que cicatrice podrás notar que tu aroma se impregnará en ella de una manera más profunda incapaz de ser camuflado por otro, ya sea humano o youkai. La marca y tu aroma podrá ser reconocida por cualquier youkai, de esa manera sabrán que esa hembra ha sido tomada, tu raza es muy posesiva así que nadie podrá tocarla sin tu permiso…-le dijo como si fuera lo más natural del mundo mientras se encogía de hombros.
Tenía que reconocer que le agradaba la idea de que nadie pudiera poner un dedo sobre Kagome a menos que el así lo permitiera...pero la idea de hacerle daño….
-Kagome...es humana...no quiero lastimarla…-le dijo apesadumbrado.
-Tranquilo muchacho te aseguro que cuando la marques dolor será lo último en lo que estará pensando…-InuYasha le vio interrogante.
Sobándose la cara en una clara expresión de incredulidad prosiguió -La marca se realiza durante el primer apareamiento...la primer unión física...
-¿A qué te refieres con…-no pudo terminar su pregunta pues un exasperado Totosai lo interrumpió.
-Muchacho más te vale que dejes de interrumpirme o puedes ir a buscar a la pulga para que te de respuestas….
-Khe! no tendría que interrumpirte si te dieras prisa anciano -le dijo molesto mientras se cruzaba de brazos.
-Antes de continuar….¿sabes que es una unión de por vida cierto? -InuYasha asintió - Kagome es humana, los humanos tienen vidas cortas y frágiles...cuando muera-el peliplateado se tensó -tu vínculo permanecerá intacto...no desearás a otra mujer, humana o youkai. Si ella no soporta a tu cachorro y muere en el parto no podrás continuar con tu descendencia ¿entiendes?
-¿Kagome podría morir por el cachorro?...- ¿por qué...por qué podría...morir ? -le preguntó serio.
-InuYasha...muchos youkais se han "divertido" con humanas antes, dejándolas preñadas. La mayoría no soporta una criatura Hanyou, aunque en parte sea humano, la sangre youkai es poderosa, necesitan más energía que un bebé humano. Las mujeres humanas a veces no llegan a dar a luz al cachorro y mueren de debilidad. Y las que llegan al parto pueden morir tratando de traer al mundo a la criatura -InuYasha le vería horrorizado….el jamás dejaría que Kagome sufriera…-pero entonces jinenji...mi madre ¿cómo? ….-Tu madre fue una mujer muy fuerte y tengo entendido que mi señor supervisó su embarazo de cerca, además de asegurarse de que tuviera la energía necesaria para que pudiera llevarte. Sin embargo desconozco los detalles de lo que realizó para lograrlo...sabiendo todo esto…¿aún deseas unirte a esa mujer? -le preguntó serio.
-Lo deseo -le dijo con firmeza -si la vida de Kagome corre peligro por llevar un cachorro, no lo tendremos. Cuidaré de ella, no me importa si no podemos tener descendencia, no mientras tenga a Kagome-Totosai lo observó sorprendido, definitivamente era hijo de su general.
-Bueno -le dijo mientras se paraba para estirar su contracturado cuerpo -al parecer estás muy seguro de esto muchacho. Supongo que no es tanto problema después de todo tu raza puede controlar cuándo dejar preñada a sus compañeras y podrás seguir disfrutando de los placeres de la unión.
-¿Yo puedo decidirlo? ¿cómo? ¿qué son los placeres de la unión? -le preguntó acelerado.
-Ya, ya, hacia allá voy paciencia -le dijo mientras le golpeaba la cabeza con una herramienta, volvió a sentarse mientras se rascaba la cabeza -la marca debe realizarse mientras se encuentran en la cima de la unión física- Totosai notó la interrogante mirada del hanyou, había esperado que por lo menos conociera algo básico después de tantos años en este mundo, pero todo indicaba que era un completo ingenuo - un poco incómodo y aclarando su garganta intentó pensar cómo empezar…
-¿cómo se supone que nos...uniremos? no te entiendo, habla claro viejo -le preguntó irritado.-No te andes con rodeos y dime como demonios hago a Kagome mi mujer -le dijo exasperado.
-Cielos...qué...temperamento...pobre muchacha….mira que tener que soportarte….-empezó a decir mientras tomaba una herramienta para limpiarla evadiendo la mirada del peliplateado. -ya me quedó claro cuan ignorante eres en estos temas -lo vio sobresaltarse por el rabillo del ojo ante el insulto, decidió apresurarse antes de que le golpeara -esa pulga…¿por qué tengo que ser yo…-susurró molesto-Debes yacer con ella -empezó
-¿qué? ¿yacer con ella? pero si ya he dormido con ella -le dijo molesto y vió como rápidamente levantaba la cabeza y le veía sorprendido logrando que se sonrojara por decir aquello tan libremente, lo siguiente que sintió fue otro golpe de una extraño utensilio en la cara.
-No me refiero a dormir uno al lado del otro InuYasha…-le dijo frustrado.
-¿entonces a qué te refieres viejo?
Con un sonoro y resignado suspiro le explicó: Debes...debes desnudarla...y desnudarte...después tienes que..********-Mientras lo escuchaba InuYasha pasaba por todos los tonos rojo y rosado existentes, su corazón parecía que saldría de su pecho y juraba que podía sentir el calor del bochorno incluso en sus orejas - con tu mano…**** algunas humanas sangran la primera vez así que debes controlar tu demonio para que sea más fácil poner tu****** en su*****entre las piernas ya sabes cuando está duro**** es normal que ella no quiera participar mucho ya que estará avergonzada y al ser humana supongo que será más incómodo por eso tu debes tomar el control del ritual. Cuando sientas la necesidad de moverte guíate por tu instinto….pero recuerda que estarás con una humana por lo que deberás ser más consciente de tu fuerza para evitar lastimarla. Sentirás cuando es el momento adecuado para marcarla pues tus colmillos crecerán un poco y la necesidad por hacerlo se apoderará de ti. Lo humanos embarazan a sus mujeres al dejar su esencia en ellas, pero para los youkais es diferente, tu puedes decidir cuándo dejarla preñada, es algo difícil de explicar ya que no soy InuYoukai y nunca lo he experimentado pero se supone que lo sentirás y tu cuerpo hará lo necesario...después de completar el ritual estará hecho...su unión será oficial y reconocida por humanos y Hanyou -terminó aceleradamente.
Al final ninguno podía verse a los ojos. Durante el relato InuYasha se había volteado hacia la entrada de la cueva para desviar su atención del herrero y evitar que viera su avergonzado rostro. Nunca pensó que tendría que hacer "eso" con Kagome. Se preguntó si ella sabía…-Claro que sabe cómo se unen los humanos baka...viene del futuro...y les enseñan todo tipo de cosas…-jamás pensó que eso era lo que aquel libidinoso monje quería contarle...de alguna manera agradecía que hubiera sido Totosai y no él quien le diera aquella charla….no quería pensar en que pervertidos detalles Miroku hubiera querido compartirle.
-Kagome dejará que yo… a ella….de esa manera -Solo de pensar que debía estar con Kagome...desnudos...aquello parecía de repente completamente irreal, no había manera de realizar el ritual sin que la totalidad de sus cuerpos se tocaran. Su cuerpo se estremeció al imaginarse yacer de aquella forma con la azabache, sintió un tirón en su parte baja y entonces lo entendió...el propósito de aquel endurecimiento cada vez que la tenía tan cerca acariciandole de aquella deliciosa manera y Kagome lo sabía...sabía por qué pasaba todo eso, después de todo ella le había "ayudado" aquella vez- recordando la cueva. Estaba tan concentrado en sus cavilaciones que no escuchó a Totosai.
-Mjj...Ejem …-se aclaró la garganta -InuYasha...creo que tienes un problema..-le escuchó decir. Entonces siguió su mirada hasta su hakama y rápidamente le dió la espalda avergonzado. Al parecer no solamente reaccionaba de aquella manera cerca de Kagome...también cuando pensaba de aquella manera sobre ella.
-Tienes que aprender a controlarte muchacho. Ahora tendrás una compañera y te será más fácil manejar este tipo de problemas -le comentó el herrero en tono burlón -será mejor que prepare algo de comer, no había hablado tanto en mis últimos 200 años, por qué no vas a darte una ducha fría en el río en lo que está la comida. Anda, tómate un momento. Supongo que tienes cosas que asimilar -le dijo mientras hacia un ademan con su mano de que saliera de la cueva.
InuYasha no lo pensó dos veces y salió corriendo de la cueva, podía notar el sol en su punto más alto. No le quedaba mucho tiempo para volver con Kagome y no quería desperdiciar tiempo pero realmente necesitaba una ducha fría y aclarar su mente. Una vez que llegó al río dejó su ropa en una roca y se dispuso a flotar. Toda la información que Totosai le había revelado se repasaba en su cabeza, sus padres, Kagome, la marca, la unión...se estremeció ante las imágenes que se habían creado tras los detalles tan específicos que le habían compartido.
Es cierto que sabía que los humanos debían yacer juntos para tener hijos pero jamás había pensado sobre el "proceso", además siempre pensó que a lo que el monje miroku se refería eran a caricias pervertidas más que al acto en sí. -¡kuso! debí escuchar a Myoga cuando tuve la oportunidad!...Kagome...seguramente sabía que no tenía idea….aarggg baka baka! -pensó avergonzado. Pero por otra parte…-Kagome quiere hacer todo eso conmigo...un hanyou…tocarla de esa manera...verla completamente desnuda-trató de tranquilizarse ante el repentino calor que lo invadió al recordar su cuerpo. Decidió permanecer uno minutos más en lo que su cuerpo y mente se enfriaban y se concentró de las nubes sobre él.
Cuando regresó a la cueva Totosai había dispuesto cuatro pescados fritos, notó al Hanyou con el cabello empapado y sonrió de lado -toma asiento muchacho, come algo y acércate al fuego para que te seques- el le obedeció-entonces -le dijo mientras se acomodaba frente a él y empezaba a comer -¿hay algo más que te interese saber?-le preguntó.
InuYasha aún sin probar bocado asintió -pues adelante muchacho ¿qué es?- intentando enmascarar el nerviosismo se armó de valor y preguntó -¿Ex...existe alguna posibilidad...una forma en la que Kagome...pueda alargar su vida…?-Totosai le miró sorprendido y luego sonrió de lado.
-Me sorprende que preguntes por lo que ella puede hacer cuando hace unos años estabas dispuesto a convertirse en humano por aquella sacerdotisa…-InuYasha hizo una mueca al recordar como Kikyo le había pedido aquello.
-Yo...quería convertirme en humano para ella…-soltó una pequeña risa -pero Kagome dijo...dijo que ella no se había enamorado de un humano….-recordó sonrojado mientras veía como los ojos de Totosai se abrían asombrados -sino de un hanyou.
-Ya veo...sí que es una jovencita...peculiar-suspiró -bueno...parece que definitivamente estás predestinado a seguir los pasos de tu padre…
-¿Qué quieres decir Totosai?-le preguntó intrigado.
-Tu padre... sé que intentó algo parecido para tu madre...al parecer intentaba realizar el cambio tras tu nacimiento…
-¿el cambio?-le animó impaciente.
-No sé los detalles...creo que tenía que ver con una poderosa demonio hechicera….algo sobre compartir sus poderes con tu madre...convertirse en igual…si esto es lo que creo que es...lo mas seguro es que la muchachita podría convertirse en algo más cercano a ti...un hanyou.
-Lo dices enserio anciano...Kagome...podría convertirse en Hanyou….-le dijo alzando la voz.
-Bueno...es mi teoría...muchacho…tal vez no es lo que está buscando...después de todo es humana…
-Kagome...ella dijo...que...desearía convertirse en mi igual….-Totosai se atragantó un poco al escuchar aquello.
-Acaso…. ¿he escuchado bien?...la muchachita está dispuesta a convertirse en hanyou? -InuYasha solo asintió pensativa -Vaya...no sé por qué me sorprende...te has encontrado una hembra ejemplar muchacho…-le dijo mientras reía.
El peliplateado observó el asombro del herrero, ¿acaso era una idea tan descabellada? si bien es cierto que también lo pensó en un momento. Kagome había dicho que deseaba pasar sus días a su lado como Hanyou, que le quería a él como semidemonio, y el haría lo posible por darle todo lo que deseara. Al pedirle aquello, no se había dado cuento del enorme significado que tenía su decisión para él. Le estaba dando el mayor regalo que podía desear….una igual.
-Si tu intención es cambiar a la muchacha te aconsejo que vayas con Sesshomaru...Myoga dijo que él era el único que conocía los planes de tu padre. Así que si alguién puede ayudarte con esto es él.
-Sesshomaru…? -¿cómo demonios lo encontraré si siempre está vagando? -pensó preocupado.
-Tengo entendido que después de la batalla con Naraku volvió a instalarse en el palacio del oeste. Solo debes ir más allá de las montañas Akaishii y lo encontrarás, será fácil de localizar ya se encuentra estacionado. Te tomará unos 3 días de viaje llegar allá.
-De acuerdo...le haré una visita-le dijo mientras tomaba un pescado y empezaba a comer...tras unos minutos recordó algunas de sus preguntas pendientes.
-Viejo…- le dijo llamando su atención pero concentrándose en su comida para no tener que mirarlo a los ojos. -¿por qué...nunca...antes...una mujer…-batallando para encontrar las palabras se animó -¿por qué mi cuerpo nunca antes reaccionó a una mujer? -La pregunta sacó otro frustrado suspiro del herrero y lo vió divertido.
-Los Inu Youkai como te dije solo toman compañera una vez en su vida...y es principalmente su instinto quien la elige primero...pueden pasar años antes de que tu mente y corazón lo entiendan o puede ser inmediato y está claro que tu cuerpo presiente cuando estás listo para tomar una hembra. -entrecerró sus ojos mientras lo veía pensar...imaginando hacia dónde se dirigían sus pensamientos continuó- no estabas destinado a unirte a esa sacerdotisa...mucho menos a convertirte en humano-lo vio tensarse- si lo hubieras hecho jamás podrías haberte unido a tu verdadera compañera...Kagome es la reencarnación de aquella sacerdotisa...tal vez fue una suerte o mala jugada del destino el que te hayas topado con aquella mujer...pero lo cierto es que si no la hubieras conocido...y Kagome no hubiera pasado el pozo...no habrías encontrado a tu compañera hasta 500 años después...en el tiempo de Kagome...con ella. En algún momento de su vida se habrían encontrado y entonces...la habrías reclamado. -InuYasha solo asintió, de alguna manera aquello tenía todo el sentido para él en ese momento.
Él lo sabía ahora...que nunca había sido Kikyo...fue parte del alma que se convertiría en Kagome lo que lo orilló al lado de Kikyo, ahora más que nunca agradecía todos los hechos pasados, aún cuando en su momento le trajeron dolor, Naraku, a Kikyo por haberlo sellado y por todos los sucesos que trajeron a Kagome a este tiempo...de esa manera no tendría que esperar 500 años por ella.
-Dijiste que una vez que se realice el ritual nuestra unión será reconocida por humanos y Youkai…-Totosai asintió.
-El ritual es el equivalente a una unión humana...una boda….Los youkai no necesitan bendiciones ni ceremonias -le dijo encogiéndose de hombros.
-Entonces...una vez hecho…
-Estarán casados, emparejados si si como prefieras llamarlo- le dijo sin ganas.
El peliplateado terminó rápidamente su comida y se apresuró a la salida. -Has sido de utilidad anciano...gracias -le dijo antes de salir corriendo a toda velocidad.
KAGOME´S POV
Kagome se encontraba recorriendo la casa y disfrutando de la fresca brisa que se colaba por las ventanas. se había dado su tiempo familiarizándose con la enorme cocina, había encontrado algunas semillas y utensilios que podría repente se encontró frente al cuarto de la madre de InuYasha,decidió entrar para ver todo con más calma, la última vez había sido todo tan rápido que no había logrado apreciarlo.
Se dirigió al tocador el cual estaba hermosamente decorado y tallado en una fina madera, se sorprendió por aquel diseño que casi parecía occidental. Delineo los diferentes cepillos, uno de ellos le llamó la atención, era largo y de un color marfil, per se podía notar una plateado hebra…-¿me pregunto si será de InuYasha...tal vez me deje cepillar su cabello nuevamente? -pensó divertida. Le llamó la atención el inicio de un diseño tallado bajo una caja de accesorios, al moverla se deleitó con la imagen, era un enorme demonio perro sobre las nubes…-¿acaso...es el padre de InuYasha? - delineo la imagen con sus dedos y presionó un poco para poder sentir el diseño, cuál fue su sorpresa al escuchar un click y ver cómo se abría un compartimento al borde del tocador dejando ver un paquete, sorprendida se acercó a tomarlo se dió cuenta de que se trataba de un libro, lo desenvolvió de aquella delicada seda y se maravilló con el diseño de la tapa, no pudo dejar escapar un suspiro.
La imagen que lo cubría era nada más y nada menos que la princesa Izayoi al lado de Inu no Taisho ella levemente recargada a su costado y él tomando su mano, ambos con una apenas imperceptible sonrisa, con expresión solemne ambos parecían toda una pareja de la realeza, y aunque sus sonrisas no eran clara, la azabache podía ver su felicidad, sus ojos no pudieron evitar volverse llorosos al recordar sus destinos. El libro se encontraba cerrado por unos listones los cuales se dispuso a abrir dudosa - Tal vez debería esperar a InuYasha…-se dijo indecisa- pero aún queda bastante tiempo para que llegue….¿que se supone que haga…? tal vez si leo un poco….para asegurarme que sea adecuado para él…-trató de convencerse mientras lo abría y leía la hermosa y pulcra caligrafía.
PRIMERA ENTRADA DIARIO IZAYOI
Hoy he estado a punto de morir, sin embargo ¿el me ha salvado Inu no Taisho…
Nunca pensé que llegaría a presenciar un Youkai en su forma humana. Ahora más que nunca estoy convencida de que puede existir una relación entre humanos y Youkais, él es el ejemplo. Pudo haber pasado de largo, pudo ayudar a los youkais que trataban de matarnos, sin embargo, nos salvó. Luchó contra esos seres malvados, puso a salvo a mis guardias. Cuidó de mí hasta que recuperé la consciencia y...la manera en que me sostuvo en sus brazos, tan delicada y cuidadosa a la vez. Estoy segura que él es diferente, lo pude percibir en su mirada. Nunca antes había estado en presencia de unos ojos tan penetrantes. Podría jurar que podía ver a través de mis pensamientos. ¿por qué no pude agradecerle? ¿por qué las palabras decidieron dejarme en ese momento? Nunca había sentido esto antes, mi corazón parecía querer salirse de mi pecho con solo mirarle. Pero el no se inmutó por mi descuidada actitud. Cualquier otra persona habría tomado mi torpe proceder como una ofensa...sobre todo un Youkai, entonces, ¿por qué? ¿ por qué un Youkai de su linaje no lo hizo? ¿por qué me sonrió? Me habría gustado poder hablarle, hacerle tantas preguntas, pero mi cuerpo no respondió, mi voz no salió y ahora me arrepiento. Jamás olvidaré las palabras de mi salvador al despertar en sus brazos.
-No tema, no tengo intención de hacerle daño,¿se encuentra bien? ¿ no está lastimada? lamento la muerte de sus guardias, cuando detecté su aroma me descuide y no pude actuar con mayor rapidez. Le ofrezco una disculpa. Alguién viene...será mejor que se quede aquí en un momento Y la encontrarán. Espero no volver a encontrarla en una situación semejante. ¿Me concedería el honor de saber su nombre…? Siento haberla asustado. Mi nombre es Inu no Taisho, guardián y general del as tierras del oeste, me aseguraré de que los caminos estén libres de peligro para usted.
Entonces me dejó allí sentada, con su voz aún resonando en mis oídos, con el rastro de su aroma inundando mi nariz, con su sonrisa deslumbrando en mis ojos. ¿por qué no dije mi nombre? Sé que pensar esto es una locura pero...me gustaría volver a verlo...Inu no Taisho...ciertamente es un hermoso nombre. ¿Inu - Taisho...le volveré a ver?
FIN ENTRADA DE DIARIO DE IZAYOI
Kagome terminó de leer la última línea de aquella primera hoja y quedó asombrada. En sus manos se encontraba nada más y nada menos que el diario de la princesa Izayoi. El escrito contenía los pensamientos de la princesa tras haber conocido al padre de InuYasha - Ya sé de donde heredó InuYasha el hecho de aparecer en el momento oportuno para rescatar a la damisela, él también me salvó de morir en nuestro primer encuentro...aunque después trato de matarme, supondo que el encuentro de sus padres fue más romántico -pensó divertida.
Completamente intrigada decidió leer un poco más -después de todo InuYasha dijo que era nuestro hogar….y tenía derecho a todo lo que aquí habita...además tal vez deba asegurarme que es algo que Inuyasha pueda leer…-trató de convencerse. Se dirigió hacia la terraza y tomó unos cojines en los cuales acostarse para estar más cómoda y retomar su lectura.
DIARIO DE IZAYOI
Ha pasado ya una semana desde que vi al señor Taisho, aún no puedo dejar de soñar con su rostro. Padre no me ha dejado salir del palacio desde el incidente. Se escuchan rumores en los pasillos de palacio a cerca de las crecientes batallas entre Youkais y Humanos. Cada vez que veo salir a padre con sus hombres temo por él...por Inu-Taisho...es absurdo lo sé. Debería preocuparme por el bienestar de los míos pero no puedo ignorar esta preocupación por que algo le llegue a suceder. Él es diferente, no es despiadado, sé que existen...deben existir más youkais de buen corazón como el señor Taisho. Si tan solo padre dejara sus ideas conservadoras y cerradas sobre ellos, estoy segura que se evitarían muchas guerras, todos tenemos la capacidad de dialogar y respetar a los otros. Es horrible acabar con cualquier vida, sea humana o no. La muerte y la violencia solo atraen más desgracias.
Estos día me he descubierto pensando si aún se encontrará en los alrededores. Recuerdo que dijo que era del oeste...tan lejos de aquí, nunca nos hemos aventurado por aquellas tierras donde se dice abundan los youkais más salvajes. Me pregunto si alguién realmente ha inspeccionado dichas tierras, la gente es muy ingenua y se deja llevar por falsos rumores e historias fantásticas. Inu-Taisho no parecía para nada un ser salvaje o despiadado, sino todo lo contrario. No puedo dejar de lamentarme el no poder haber podido hablar con él esa noche. ¿es demasiado descabellado querer volver a verle? En una semana partiré al palacio de Shiga, padre teme por mi seguridad. No me gusta ese palacio, es muy sombrío...solo me consuela saber que no estaré encerrada todo el tiempo, los bosques del condado son muy hermosos, tal vez pueda disfrutar un poco de mis paseos matutinos. Solo...me gustaría verle de nuevo antes de partir...y poder por lo menos agradecerle su ayuda.
TERCERA ENTRADA DIARIO DE IZAYOI
Parece que debo partir antes de los previsto, padre ha venido hace un momento a informarme que saldremos mañana mismo hacia shiga, la noticia no me hace feliz, pero me consuela saber que contaré con Yuki, mi mejor y única amiga. ¿Es triste que en toda mi vida solo haya conocido a una persona a la que pueda llamar amiga cierto? Me gustaría tener más amistades pero resulta tan difícil. A lo largo de mi vida solo he conocido a personas que se dejan llevar por los títulos, la riqueza y la política. Las demás chicas solo esperan obtener un buen matrimonio arreglado...en cambio yo...yo no deseo eso, me aterra pensar en un matrimonio arreglado. Sé que padre tiene planes para mí...después de todo ya me encuentro en edad para casarme. SOlo espero que no sean demasiado próximos. ¿Qué tiene de malo querer casarme enamorada?...no quiero sufrir como Okaasan, se que no amaba a mi padre y ambos fueron infelices. Nunca he sentido nada por un hombre...no hasta que conocí al señor Taisho...no puedo describir lo que su mirada provocó en mí, mi corazón aún se agita al recordarle. Tenía esperanza de verle una última vez antes de partir, soy demasiada ingenua ¿cierto? seguro partió desde aquel día, solo estoy soñando y pensando cosas sin sentido…¿por qué su recuerdo me persigue.
CUARTA ENTRADA DIARIO DE IZAYOI
Hoy ha sido un día lleno de emociones, esta noche me despertó el sonido de guardias corriendo en los pasillo y soldados gritando órdenes, minutos después padre apareció en la habitación y me informó de mi partida inmediata. Apenas tuve tiempo de lavarme y vestirme apropiadamente, escuché de uno de los guardias que una batalla Youkai se estaba llevando a cabo a solo una hora de distancia del palacio, al parecer padre temía que la batalla llegara a nosotros, por eso tuve que salir tan precipitadamente. Debo confesar que al escuchar sobre la batalla no pude evitar pensar en el señor Inu-Taisho, ¿ estará él involucrado? ¿estará a salvo? Un horrible sentimiento de preocupación me invadió. Ni siquiera yuki pudo acompañarme, la caravana que me escoltó estaba llena de soldados que seguían órdenes explícitas de no parar hasta llegar al palacio y ponerle a salvo. Tuve tanto miedo, el viaje parecía interminable hasta que paramos abruptamente.
De la nada se hizo un denso silencio, sentía mi corazón salir de mi pecho y justo cuando quise preguntar qué estaba pasando fuimos atacados, se trataba de una emboscada, reconocí el uniforme de los soldados que nos atacaban, estaban al mando de uno de los supuestos aliados de padre, claramente le habían traicionado. Sabía que venían por mí, que mi muerte era su objetivo. Mi cuerpo estaba envuelto en espasmos por el miedo pero no quería ser la razón de más muertes, así que decidí salir y entregarme. Si era a mi lo que buscaban para parar la matanza, me tendrían. Uno de los guardias me impidió la salida mientras escuchaba nuevos gritos -¡Youkai, Youkai! - gritaban. Me sentí completamente impotente y llena de desesperación al no poder hacer nada, solo escuchaba los asustados gritos de los guardias, golpes y más golpes.
De pronto todo cesó y él apareció...cuando corrió la puerta que nos separala, al verle sé que el sentimiento normal debería de haber sido el miedo, ya que había presenciado lo que afuera se había llevado a cabo y nada me decía que era inocente, pero...al verle, no pude hacer nada más que arrojarme en sus brazos. Sentí su sorpresa pero no me importó, estaba tan asustada y él era tan cálido que cuando correspondió a mi abrazo me sentí completamente segura y a salvo. No sé cómo describir aquella sensación. No había prestado atención a su altura la última vez, allí abrazada a él me pude dar cuenta de lo alto que era ya que mis pies no tocaban el suelo mientras me sostenía. No pude evitar sollozar sobre su hombro, él calmadamente camino hasta alejarse de la escena, no quería ver, pero mis ojos se mantuvieron abiertos: alrededor de 30 hombres yacían desde mi perspectiva...muertos. Mi cuerpo se tensó ante la visión y él pareció notarlo ya que me dirigió unas palabras - La mayoría de su escuadrón está inconsciente solamente, los demás...sus guardias…- incluso sin que terminara la oración sabía a lo que se refería. Había vuelto a salvarme. Camino´hasta que perdí de vista al carruaje y paró. Con cuidado me alejó de él y me dejó al pie de un árbol. Fue entonces cuando le hablé, puedo recordar perfectamente nuestra conversación, mientras aún está fresca en mi memoria quiero conservarla.
-Inu no Taisho -Sama -le llame obteniendo su atención inmediata parecía sorprendido, creo que no esperaba que recordara su nombre. Cuando su mirada se cruzó con la mía sentí mi valentía dejarme...pero continué -acepte mi más sincero agradecimiento por salvar la vida de mis guardias y la mía, ahora y en aquella vez en el bosque -cumplí los agradecimientos con una reverencia, pero sus manos en mis hombros impidieron que terminara...mi corazón se aceleró ante su tacto.
-No tiene por qué darme las gracias, solo hice lo correcto. Realmente no me agradó verla en esta situación-su tono me pareció un poco molesto - La última vez que nos vimos le pedí que hiciera lo posible por no encontrarse conmigo de esta manera...sin embargo parece que atrae el peligro princesa…-me dijo con una reverencia a la cual no pude evitar sonrojarme, supuso que había deducido mi estatus por los gritos de los guardias comandando mi protección.
-Izayoi…-terminé.
-Izayoi...Luna llena-susurró y podría jurar que mi nombre le parecía gracioso -Bien princesa Izayoi, parecemos estar destinados a encontrarnos.
Inu-Taisho...dijo que estábamos destinados a encontrarnos, al escucharle decir aquello no pude evitar creerlo por completo. De alguna extraña manera me parecía lo más lógico del mundo. Ahora mismo mi mano tiembla al escribir estas palabras, mi corazón late desbocado ante el recuerdo latente de nuestro encuentro esta noche. Escuchar el sonido de mi nombre en sus labios...con su profunda voz, un sentimiento desconocido creció en mi. Un sentimiento que me hace querer escucharle llamarme de esa manera una y otra vez.
-¿Se dirigía al palacio que se encuentra en la frontera próxima? - me preguntó mirando en esa dirección. Mi cara seguramente delató mi muda pregunta porque respondió rápidamente -Conozco buen estos territorios, últimamente me han estado causando muchos problemas. No queda muy lejos, puedo llevarla hacia allá si lo desea, venía de esa dirección antes de encontrarme con usted.-me propuso llevarme a palacio pero no podía dejar a los guardias abandonados e inconscientes, después de todo había peleado por mí, nuevamente leyó mi pensamiento - Su palacio está resguardado, puede enviar por los herido al llegar allá, le dejaré a una distancia prudente para que puedan verla -una vez que apacigué mi preocupación, solo asentí y de mis torpes labios salió en un susurro - lamento abusar de su generosidad - bajé mi rostro, me sentía realmente apenada en su presencia y lo siguiente no lo esperé para nada. Sus suaves dedos cubiertos por aquellas letales garras tomaron con extremo cuidado y suavidad mi mentón mientras me hizo encararle -Será un placer princesa…-me dijo. Mi inevitable sonrojo le alertó y rápidamente alejó su mano de mi rostro, ahí donde había sentido su toque permaneció una sensación de cosquilleo- Lo lamento no fue mi intención incomodarla -se excusó-Me disculpo de antemano por mi actual atrevimiento -no comprendí bien el motivo de su comentario hasta que lo ví acercarse a mí y tomarme entre sus brazos en un rápido movimiento que hizo que mis manos se aferraran a su cuello instantáneamente. Una tenue y cálida luz nos envolvió en lo que parecía un campo de energía y nos elevamos sobre el bosque. No pude hacer otra cosa más que aferrarme a él lo más fuerte que pude, me pareció escucharlo reír muy tenuemente lo cual empeoró mi vergüenza y sonrojo.-No tema, en muy poco tiempo estará resguardada, esta es la manera más adecuada y segura de viajar por el momento. Aquí dentro, nadie puede detectar su presencia o la mía, así que está a salvo.-Estuve a punto de de decirle que me había sentido a salvo desde el primer momento en que lo había visto pero logré contenerme.
En lo que me parecieron solo unos minutos alcancé a ver las luces del palacio. Me invadió un sentimiento opuesto al que debería de experimentar al ver a mi gente. Me sentía triste, no quería dejarle e inconscientemente en ese momento terminé aferrándome más a su cuello. Creo que le sorprendió y comprendió mi reacción porque preguntó directamente - ¿hay algún motivo por el que no desea regresar al palacio? -sabía que estaba mirándome pero yo solo podía ver los detalle de una especie de armadura que cubría parte de su pecho. Incapaz de articular una respuesta, tampoco me forzó y pronto lo sentí descender a varios metros de distancia de la entrada principal del palacio. No me gustó la sensación de vacío que dejaron sus brazos al separarme de él. -esperaré a verla entrar antes de partir, adelante no tema -me instó -tenga mucho cuidado, si es posible no haga viajes largos por el bosque...sobre todo de noche, espero no verla de nuevo en una situación parecida princesa...Izayoi -no pude evitarlo al saber que posiblemente sería la última vez que lo vería. Me arme de valor y le hablé.
-¿se dirigía usted a la batalla al norte del palacio de mi padre? -le pregunté mirándolo a su profundos ojos-no tuvo que contestarme, su mirada me decía que aquella era su próxima parada.-...espero que salga con bien...usted también sea cuidadoso por favor -sabía que era una despedida, pero no quería que terminara así, me dije que ya lo había visto de nuevo, era lo que había pedido, ¿entonces por qué no podía concebir la idea de que este sería nuestro último encuentro, que no volvería a verle? Una idea demasiado fantasiosa y con poca probabilidad de éxito cruzó por mi mente y me arriesgué -Me siento muy agradecida por lo que ha hecho por mi y por mis guardias, permítame mostrarle mi gratitud aceptando un presente de mi parte- pude notar su sorpresa apenas reflejada en su rostro- Usted no me debe nada, ver que está a salvo es suficiente para mí- ¿cómo se supone que debía reaccionar ante tales palabras? pero insistí -por favor, permítame hacer algo o mi conciencia no quedará tranquila….regrese...le esperaré en el jardín privado en la parte trasera del palacio...todas las noches hasta que pueda acudir...Inu no Taisho -sama….le estaré esperando- le dije sin darle tiempo a responder y tras una rápida reverencia corrí hacia la entrada del palacio mientras sentía su mirada fija sobre mí.
NOTAS FINALES:
Hola lo siento, me tardé bastante en actualizar esta vez pero tuve mucha carga de trabajo. Así que decidí hacer un capítulo un poco más largo para enmendarlo hehehe. Espero que les guste. En la versión pasada del fic estaba intercalando la historia de Izayoi e Inu no Taisho, y me dije que se tardaría mucho en ver el avance, así que la cambie y retomaré de manera seguida su historia dentro de un solo cap. Disfruten.
Mata ne.!
