CAPÍTULO IX
Todos los personajes le perteneces a la grandiosa Rumiko Takahashi. Esta historia fue escrita sin fines de lucro.
KAGOME´S POV
Cerró el libro tras un largo suspiro y se acostó en los cojines mirando el lo que había leído, Izayoi se había enamorado a primera vista del padre de InuYasha…-no puedo culparla...parece tan caballeroso...y noble -pensó repasando las escenas que acababa de leer. La claridad del relato le había permitido imaginarse con detalle aquellos sentimientos de la princesa estaban impregnados en cada palabra -solo puedo imaginar lo mucho que sufrió tras perder a Inu-Taisho…-pensó con tristeza...mientras se dejaba relajar con el sonido de los pájaros cantando….eso fue lo último que escuchó antes de caer dormida.
El cosquilleo en su nariz la despertó, una hoja había volado hasta caer justo en su cara -oh kami, me he quedado dormida...no! -pensó asustada revisando el sol, faltaba poco para que se pusiera e InuYasha había dicho que regresaría antes del anochecer, sólo tenía unas horas.
Corrió apresurada hacia la cocina para empezar a preparar la cena, habían recogido unos verduras en el camino y podía hacer una deliciosa sopa con los sobres condimentados que tenía en la mochila. El tiempo pasó volando mientras preparaba los alimentos. Una vez listos se dió un rápido baño y cambió su yukata por una un poco más corta pero igual de hermosa decorada con un lindo diseño de pétalos de sakura alrededor. Pensó en leer un poco más pero el cielo empezaba a teñirse de naranja, así que decidió esperar a su hanyou sentada en la entrada de la casa cómodamente recargada en las escaleras.
Lo había extrañado tanto, y tenía mucho que contarle tras su descubrimiento.-espero que no se moleste por haber leído el diario de su madre -se dijo mientras mordía su labio preocupada. Se concentró en el bosque frente a ella y no espero demasiado cuando empezó a vislumbrar una familiar mancha roja...se paró inmediatamente emocionada, en cuanto lo vió pasar el campo de protección corrió hacia él y se lanzó a sus brazos, envolviéndolo fuertemente con sus brazos y piernas, terminado colgada de su cintura. Su delicioso y fresco aroma inundó su nariz. Sintió las manos de su mediodemonio tomarla de la cintura y separarla de él para ver su rostro -He vuelto -le dijo con una sonrisa.
-Bienvenido - lo respondió antes de acercarse y besarlo.
INUYASHA´S POV
Se encontraba corriendo a toda velocidad,deseaba volver al lado de Kagome lo más pronto posible. Estar lejos de ella ese día, aunque necesario, lo mantuvo ansioso en todo momento. Necesitaba sentirla cerca.
Ahora comprendía el porqué de sus reacciones y eso le había dado un poco de luz respecto a cómo debía actuar para de una vez por todas reclamar a Kagome como su compañera. Le preocupaba un poco cómo reaccionaría la azabache ante la idea de permitirle morderla esperaba que no le pareciera demasiado...salvaje…
Maldijo internamente, el campo de energía, aunque le brindaba seguridad no le permitía detectar su aroma, tras unos metros más pudo divisar su figura sentada en los escalones de la entrada -está esperando por mí - pensó emocionado. La vio concentrarse en él, y de repente se puso de pie rápidamente -me ha visto - se dijo divertido. Aceleró el paso y entró al campo, la visión de Kagome corriendo hacia él con los brazos abiertos, envuelta en aquel delicioso aroma de felicidad lo envolvió. Lo siguiente que sintió fue el cuerpo de la oji café sobre el suyo, los brazos en su cuello y las torneadas piernas envueltas en su cintura. Complacido por el recibimiento, le devolvió el abrazo, no sin antes enterrar su nariz en su cabello y aspirar su suave aroma. La separó un poco para ver su rostro -He vuelto -le dijo.
La chica solo le regaló una de sus grandes sonrisas y respondió -Bienvenido -antes de besarlo. Gustoso respondió el gesto y se deleitó con su sabor. La delicadeza con la que lo besaba aceleró su corazón, el simple hecho de esperar por él, de tener a alguien con quien volver significaba tanto.
Una vez que se separaron y aun sosteniendola en aquella posición empezó a adentrarse a la casa -tal vez...debería ausentarse más seguido si esta es la manera en la que seré recibido cada vez….-le dijo burlón.
-Oye, no lo tomes como excusa para dejarme…-le dijo fingiendo molestia mientras golpeaba su pecho -no es necesario que te vayas para tenerme de esta manera…-le dijo bajito sorprendiendolo, solo pudo sacudir su cabeza -Kagome...de verdad quieres acabar conmigo tsk… -pensó divertido antes de sentarse en la terraza mirando el jardín mientras se bañaba con los rojizos tonos del atardecer. Se aseguró de acomodarla en su regazo y recargar su mentón sobre su cabeza.
-Me sentí muy sola en esta casa tan gigante-le dijo triste-
-Pero si hemos estado separados más tiempo mujer...de hecho eras tú la que pedía a gritos irte a tu época ¿recuerdas? -le dijo divertido haciéndose el sintió removerse buscando encararlo.
-Es cierto...pero eso era antes de saber que realmente me querías a tu lado...además no sé por qué esta vez se sintió diferente…-le dijo pensativa-estuve más ansiosa de lo normal -terminó tranquila. - así que ella también lo sintió…-
Tomó su mentón y se aseguró de capturar sus labios, había ansiado todo el día volver a tenerla entre sus brazos, poder tocarla y besarla de aquella manera. Su mano se deslizó hacia su nuca para mantener la cerca mientras intentaba transmitirle con calma a través de ese beso, lo mucho que la había extrañado, poco a poco empezó a entreabrir sus labios para adentrarse en su cavidad y empezar a jugar con su lengua, disfrutando las deliciosas corrientes que aquel acto le disparaba en su cuerpo. Pronto la sintió responder a sus avances acomodándose mejor sobre él abrazándolo. Se dedicó a besarla por un largo rato, hasta que la sintió buscar por aire. Entonces se separó y la vio: sus brillantes ojos, sus hinchados y rosados labios y esa sonrisa que tanto le gustaba. La trajo nuevamente en su abrazo.
-¿Te ha servido la charla con Myoga ?-le escuchó preguntarle curiosa.
-No pude encontrarlo pero...al parecer sabía que pronto iba a hacerle una visita porque le dejó instrucciones al herrero para que se hiciera cargo…-la vio sorprenderse -
-Myoga-jiji sabía que irías a buscarlo…¿cómo? -le preguntó.
-Bueno...es...dijo…que lo veía venir...tu y yo….-le dijo nervioso, la azabache solo hizo una pequeña mueca de asombro y le sonrió.
-Y…¿qué fue lo que averiguaste? -le dijo ansiosa separándose de su abrazo lo cual no le dejó muy contento, la vio sentarse frente a él.
-¿como..puedo decirle sin sonar como un completo pervertido?...tal vez si empiezo con la marca…-se dijo tratando de tranquilizarse. Tomando un largo respiro comenzó- Recuerdas que te dije que quería unirme a tí siguiendo las costumbre humanas -la vio asentir - bueno...tenía que averiguar cómo hacerlo también por las mías.
-¿Te refires a la marca?-le dijo tranquila, mientras lo dejaba en shock -¿como...es qué...en qué momento ella...aah-
-¿C..co..como es que sabes sobre eso? -le sorprendido, avergonzado como se encontraba sintió su rostro enrojecer- ¿cómo puede saber sobre algo que hasta yo desconocía? -se dijo frustrado
-Bueno…-la vio sonrojarse apenada -yo… le pregunte a Sango...si los InuYoukai tenían costumbres diferentes a las nuestras para tomar esposa…-casi se sintió caer de lado ante la impresión -
-¿Cu...cuando tu…? -le dijo sin poder terminar la pregunta.
-Fue...poco después...de comprender...mis sentimientos...por ti -le dijo cohibida.
InuYasha le veía con completa fascinación, esta revelación solo confirmaba la importancia que él tenía en la vida de Kagome. Desde un principio...ella sabía a lo que se enfrentaba al pensar en unirse con a un Inu -Youkai ...un Hanyou...a él. Pudo haber desistido sobre sus sentimientos tras conocer los detalles...sin embargo sus sentimientos siguieron siendo fieles. Saber aquello solo hacía que su admiración por aquel ser entre sus brazos aumentara.
-Entonces..-le dijo nervioso - estás enterada de todo lo que implica llevar mi...marca? -terminó de decirle y esperó ansioso.
-Sango me explicó hasta donde ella tenía conocimiento…-escuchó los latidos de su pequeño corazón aumentar - debes marcarme...durante...el ritual...de-hizo una pausa y lo vio a los ojos mientras tragaba -apareamiento -le dijo un poco más bajo -por supuesto que sabe todo lo que eso significa kuso Kagome…- y debes morderme...enterrar tus colmillos…-le dijo suave mientras subía una de sus manos hasta su boca y tocaba uno de ellos.
De repente la necesidad de morderla se hizo presente nuevamente y tuvo que cerrar sus ojos para concentrarse en el momento. Lo menos que quería era asustarla. Sintió su cuerpo tensarse y decidió no respirar un momento para evitar que el delicioso aroma causara más estragos en él. Tras unos segundos tomó la delicada mano entre sus garras y la alejó de sus colmillos.
-No sé dónde...Sango dijo que difiere en cada Inu-Youkai…-terminó de decirle mientras tomaba su mano con más fuerza.
-¿Por qué...por qué no me dijiste que sabías todo esto Kagome? -le dijo, no quería que su tono sonara a reproche pero no había podido evitarlo del vió desviar su mirada hacia el jardín.
-Cuando me dí cuenta que desconocías….como… -hizo una pequeña pausa incapaz de terminar la frase, pero él sabía a qué se refería -Pensé...que no te sería cómodo hablar de esto conmigo...por eso creía que sería mejor que Myoga-Jiji te explicara...lo siento...tal vez debí decirte...antes…-le dijo afligida. Podía percibir el cambio en su olor por el descontento.
-tienes razón...habría sido un poco extraño...que tú me dieras "esa" plática…-le dijo mientras sentía como soltaba ligeramente en sus brazos, seguramente por detectar a qué se refería cuando hablaba de "esa" clase de plástica.
-Mírame Kagome -le pidió y la chica lo encaró lentamente -no dejas de sorprenderme...solo tú andarías preguntando esto...con la esperanza de unirte a un Hanyou -le dijo entre enternecido.
-Siempre...he querido saber todo...acerca de tí InuYasha…-le dijo sonriendo.él se limitó a sonreírle de regreso.
-¿Sobre qué otra cosa hablaron? -le preguntó.
Le contó a cerca de la historia de sus padres y la hechicera que habían buscado para alargar la vida de su madre. Pudo notar la alegría en su rostro en cuanto le confirmó las sospechas de Totosai a cerca de la posibilidad de que pudiera convertirse en Hanyou.
-Eso es maravilloso, deberemos ir con Sesshomaru cuanto antes...estoy segura que nos ayudará-él solo asintió pero hizo una mueca dudosa cuando la vio asegurar que su medio hermano los ayudaría, de eso no estaba tan seguro.
-InuYasha….-la vio ponerse nerviosa.
-¿qué pasa? -se preocupo al ver su rostro contraído de aquella manera que siempre ponía cuando se sentía culpable por algo.
-Es sobre la historia que me contaste...sobre tus padres...verás….la vio jugar nerviosamente con sus dedos - estaba terminando de inspeccionar la casa...y entré al cuarto de tu madre...sin querer...encontré algo-la vio morderse el labio. Le hizo una mueca con su cabeza animandola a continuar.
-De verdad lo siento… debí esperarte…-empezó -pero si aún no me dice que hizo…¿por qué se está disculpando? me encontré con el diario de tu madre y no pude evitar leer unas páginas ya que empezaba con el encuentro con tu padre…-le dijo demasiado rápido.
-¿Madre...tenía un diario? -la vio asentir y se preguntó sorprendido si alguna vez la había visto llevar uno, sin embargo ningún recuerdo le vino.¿-por eso se siente culpable'...tonta...ha-pensó divertido.
-Por eso hueles tan culpable….-le dijo olisqueando el aire con una mueca divertida, la vio sonrojarse y bajar la mirada -tonta… te dije que todo lo que hay en esta casa es tan tuyo como mío...no me importa si leíste el diario de madre...de hecho...tal vez tu puedas comprender sus pensamientos mejor que yo…-
-¿No estás molesto...de verdad ….-?le preguntó cautelosa.
-Feh!...no lo estoy-y le sonrió- ….¿qué decía? -le animó a contarle. La escuchó resumirle las páginas que había leído y se asombró del detalle en sus recuerdos, Kagome parecía completamente emocionada con las historia de sus padres, todo parecía indicar que su madre había gustado de su padre desde el primer encuentro- jha supongo que madre tampoco era una mujer normal...tenía las mismas locas ideas de Kagome -
-¡¿No es increíble?! -le dijo emocionada mientras terminaba el relato - estaban destinados InuYasha...ambos lo creían...es tan romantico -la escuchó chillar demasiado agudo para su gusto, él solo suspiró divertido.-podemos leerlo juntos...ohh además hay una imagen de tus padres juntos en la portada...eso lo sorprendió, tenía que reconocer que con el paso de los años la imagen de su madre se iba diluyendo en su memoria y el único recuerdo borroso de su padre había sido aquella vez que su espíritu había salido de sounga y entonces ni siquiera había podido apreciar su rostro -tu madre era tan hermosa...y tu padre tan apuesto….-la escuchó suspirar ensoñadoramente
-Oeee-le llamó la atención claramente celoso.
-no tan apuesto...como tú claro….-la vio reír -además...él no tenía estas…-le dijo acariciando sus orejas regalandole una deliciosa sensación -y yo diría que te hacen mejor partido…-terminó divertida.
-Fhe! -le dijo haciendo el ofendido un poco más y sacándose del alcance de sus manos.
-Entonces… ¿te gustaría que lo continuemos leyendo juntos? -le preguntó esperanzada.
-Puedes leerlo primero...-le dijo serio, la verdad no se sentía preparado para conocer los íntimos pensamientos de su madre aún...y Kagome era mujer...seguro lo entendería mucho mejor, ella sabría identificar lo que él necesitaría saber.-y ya me contarás lo que consideres necesario…
-¿Estás seguro que estás bien con eso?, quiero decir es la historia de tus padres después de todo…
-Estoy seguro Kagome...ahora mismo no quiero centrarme en el presente...y el futuro...después tendré tiempo…de repasar el pasado-le dijo serio. Sintió la profunda mirada café y supo que lo había comprendido.
-De acuerdo...prometo contarte lo más importante-le dijo.
Para entonces el sol se había escondido por completo y los sonidos de la noche empezaban a rodearlos.
-Debes estar cansado…¿por qué no tomas un baño en lo que caliento la cena? -le animó percató entonces que si se encontraba un poco cansado, después de todo había corrido a toda velocidad por varias horas.
-De acuerdo- accedió mientras la dejaba escaparse de su abrazo para verla dirigirse a la cocina.
Una vez dentro del baño, removió sus ropas y se adentró en el agua,sus músculos agradecieron el calor y pronto se relajó. Utilizó uno de los shampoos que Kagome traía especialmente para él y que no tenía ningún extraño olor, la chica había aprendido que su sensible nariz no estaba hecha para los jabones extremadamente olorosos de su época. Sonrió ante las atenciones que la chica siempre tenía para con él. El aroma del guisado se coló por la puerta y su estómago gruño, apenas había comido con Totosai y agradecía que Kagome hubiera previsto que llegaría con hambre. Se apresuró a terminar de enjabonar su cabello, cada vez podía manejar mejor la abundante espuma que ese líquido hacía en su melena, se dispuso a enjabonar el resto de su cuerpo y estaba a punto de tomar uno de las largas telas para enjabonar su espalda cuando el sonido de unos pasos y un acelerado corazón justo fuera del cuarto lo hicieron tensarse.
Escuchó la puerta abrirse y se apresuró a darle la espalda a la entrada y sumergirse lo suficiente para que el agua le cubriera de su cintura para abajo -kuso...esta mujer está loca...que hace entrando de esa manera…-se sonrojó.
-InuYasha…-la escuchó llamarlo suavemente mientra abría la puerta -he...pensado que...si no te molesta podría lavar tu espalda…-le dijo con un poco de nerviosismo en su voz.
-¡Ella quiere...lavar...me….shimatta! -quería decir algo pero las palabras simplemente lo lograron formarse en su garganta, la chica debió interpretar su silencio como una afirmación porque lo siguiente que sintió fue el calor y aroma de Kagome a su espalda. La escuchó tomar una de las telas -está hablando en serio Kuso! -intentaba calmarse ante la idea de Kagome ayudándole de aquella manera.
-Voy...necesito mover tu cabello…-le dijo con voz temblorosa mientras sentía la punta de sus dedos rozar uno de sus hombros logrando que se tensara ante la deliciosa sensación del tacto de la azabache sobre su piel. Su cabello pronto descansó a un costado de su cuello, ahora su espalda se encontraba completamente expuesta ante la ojicafé, aunque no era la primera vez que ella veía esa parte de él desnuda...con el recuerdo de todo lo que Totosai le había dicho que tenía que hacerle y por ende dejar que Kagome le hiciera a él...bueno….ponerse en esa situación con Kagome no era algo que hubiera deseado precisamente ese día….tratando de hacer uso de todo su autocontrol se limitó a mantenerse lo más inmóvil posible.
Pronto sintió la tela enjabonada sobre su espalda, la chica ejercía la presión correcta -puedo soportarlo...mientras sus manos no me toquen directamente….puedo soportarlo -trataba de convencerse. Una vez que terminó tomó un pequeño recipiente y vertió el agua sobre su enjabonada piel deshaciéndose de los restos de jabón. -ha terminado -pensó aliviado.
-Ka...kagome que hacessmmm-no pudo evitar exhalar un gemido de placer al sentir las tibias manos de la azabache sobre sus hombros ejerciendo un extraño pero delicioso movimiento.
-Creí...que te vendría bien un masaje….¿no se siente bien? -le dijo parando el movimiento pero dejando sus manos sobre sus hombros.
-S..se siente bien…-se limitó a decirle nervioso. -¡baka ¿por qué demonios dijiste eso...debes detenerla…!-se reprendió mentalmente, solo a él se le ocurriría tentar más su autocontrol. Cuando las manos de la azabache empezarona descender por su espalda media, un conocido estremecimiento empezó a apoderarse de su vientre bajo…-oh no...contrólate por favor - le ordenaba silenciosamente a su miembro que amenazaba con despertar- hoy no...no puedes hacerme esto….debo….debo pararla ahora -pensaba en cómo detener las caricias de la azabache. Justo cuando se disponía a hacer algo la escuchó -Bueno...será mejor que vaya a servir la cena, te espero en la terraza -suspiró de alivio solo para volver a tensarse al sentirla dejar un beso en su hombro derecho -aah Kagome -le reclamó internamente.
En cuanto la escuchó salir pudo exhalar el aire contenido, aquello, por más delicioso que se hubiera sentido había sido también una prueba de fuego para su "amigo" volteo a ver su entrepierna - maldito Totosai…¿así que ahora será más fácil controlarlo no?... tonterías...apenas me ha puesto una mano encima….y argggh -frustrado salió del agua y trató de secarse lo mejor que pudo, eligió otra yukata ligera esta vez de un color marrón casi rojizo. Asegurándose que todo se encontraba en su estado normal. Se dirigió a la terraza.
Kagome le esperaba de espaldas mirando la luna. La cena se encontraba servida, la de él en un tazón mucho más abundante. Olía volteó a verlo al escucharlo acercarse y le sonrió, él no pudo evitar sonrojarse al recordar el reciente trato tan íntimo que le había regalado en su baño. La azabache le animó a sentarse a su lado y le pasó su tazón.
-Huele bien -le dijo mientras tomaba el tazón.
-Gracias -le sonrió ante el cumplido-supuse que tendrías hambre...cuando llegaras
Empezaron a comer en silencio hasta que Kagome habló -Entonces...el ritual…-empezó y de repente se sintió atragantar un poco -¿debe ser en un lugar o fecha en especifica...o hay una ceremonia? -le preguntó sonrojada.
Negó con la cabeza…-Totosai dijo…-se sintió sonrojar -que el ritual equivale a la ceremonia de casamiento humano -escuchó los latidos de Kagome acelerarle ante la mención del casamiento -Lo youkais...no tienen ceremonias...como los humanos….todo es mucho más instintivo...una vez que se marca a la pareja elegida...está hecho...se convierten en el equivalente a lo que los humanos llaman esposos…-la vió sorprenderse y sonrojarse más evidentemente.
-Ya veo…-le respondió concentrándose demasiado en su comida...sabía que estaba pensando en algo...lo que lo ponía nervioso -Entonces….¿podemos hacer el ritual...cuando queramos….?-le dijo mas para si que para él, pues sin su agudo sentido de audición no habría sido capaz de detectarlo. Esta vez sí que se quedó con la boca abierta -no ...kagome no está insinuando...que nosotros ya…-incapaz de terminar la oración le vio completamente sorprendido, la chica encaró su mirada y vio su sonrojo aumentar en cuanto sus miradas se cruzaron….-¡Ahhh quiero decir… nosotros no me refería hoy!...digo...a menos que tu...entonces yo…..-empezó completamente azorada, la vio cerrar los ojos y respirar profundo antes de volver a abrirlos, esta vez con una mirada más decidida -yo...quiero ser tu compañera...tu mujer….quiero decir...que estoy lista.-la seguridad que sus ojos le transmitían le pegó de lleno -Kagome...tú realmente…-se dijo completamente conmovido por aquella confesión. Sin pensarlo se acercó y la tomó en brazos dejándola recostada sobre el piso, presionó suavemente su cuerpo sobre el suyo y le beso...apasionada y profundamente, logrando acallar el gemido de sorpresa de la ojicafé.
Al separarse de ella la vio agitada y sonrojada -y yo...Kagome...créeme...estoy listo-le dijo logrando que la chica oliera de esa nueva y deliciosa manera -pero...me gustaría tomarte primero bajo tus costumbres…¿no te gustaría tener una ceremonia con nuestros amigos...y con tu familia?-la vio sonreírle tiernamente -
-Bueno...tengo que reconocer...que sería lindo que me marcaras en nuestra noche de bodas….-le dijo sonriendo.
-¿noche de bodas? -le preguntó curioso.
-Si...para los humanos….una vez que se tiene la ceremonia de unión...esa noche se acostumbra realizar el ritual de apareamiento -le dijo con una risilla nerviosa -se le conoce como noche de bodas.
-Te marcaré ese día entonces…-le dijo seguro- solo la vio asentir.
-¿cuándo...crees…? -sabiendo a lo que se refería y feliz por su impaciencia la interrumpió.
-Una vez que regresemos con Sesshomaru...buscaremos a nuestros amigos y tendremos la ceremonia en la aldea de la anciana Kaede...después en tu tiempo…. y entonces….-le dijo serio.
-Me marcarás….-la escuchó terminar su oración. El solo pudo asentir. La ayudó a levantarse y entre miradas cómplices y sonrisas nerviosas terminaron de cenar.
InuYasha nuevamente se encargó de recoger todo mientras Kagome terminaba de refrescar su rostro en el baño siguiendo su rutina de cada noche.
La escuchó salir -InuYasha...te veo arriba…-le dijo mientras subía las escaleras.
El mismo se apresuró a terminar de lavar los utensilios que había utilizado esa noche y se apresuró a acompañarla. Al entrar al cuarto la vio esperándolo sobre el futón. Ya lo había notado antes cuando había llegado, esa yukata hacía que sus piernas se vieran casi tanto como con su falda de colegiala...se acercó y se sentó frente a ella.
-Date la vuelta-la escuchó decir, él obedeció al instante -¿qué está tramando? -se preguntó. Antes de que pudiera decirlo en voz alta sintió las suaves manos femeninas acariciar su cabello...no pudo evitar cerrar los ojos disfrutando la sensación.
-Tu cabello...aún está húmedo...pensé que sería buena idea cepillarlo...aquella vez…¿estuvo bien no? -le preguntó cautelosa -¿acaso cree que no me gusta? khe!
-Todo lo que tu me haces Kagome...se siente bien -le dijo bajito. El olor de la azabache se intensificó.Siempre que Kagome era feliz su aroma se volvía un poco más con lo que había logrado, se movió hacia atrás un poco más cerca de ella para darle mejor acceso a su melena.
No supo cuanto tiempo disfrutó aquella caricia pero le pareció demasiado corto. Cuando las atenciones terminaron, iba a girarse para pedirle que le dejara hacer lo mismo pero no tuvo oportunidad pues pronto sintió los brazos de la chica rodearle sobre sus hombros, al tiempo que las formas de la chica se presionaban contra él, podía percibir toda la parte frontal de su cuerpo desde sus rodillas...hasta su pecho.-Kag..gome..qué haces…-se alertó ante la cálida sensación de su cuerpo. La chica no le dió tiempo de decir nada pues se inclinó lo suficiente para sentir su mejilla contra la suya mientras deslizaba su nariz por su mandíbula...hasta su cuello. Aquella caricia le recordó a él mismo cuando quería disfrutar de su aroma…-me encanta tu aroma -la escuchó susurrarle. Una corriente eléctrica traspasó su cuerpo ante la sensación y no pudo evitar cerrar sus puños en respuesta tratando de controlarse.-Kag...Kagome...no...no hagas eso…-logró decirle con enronquecida voz. -Es que no tiene sentido de supervivencia…argg- Estoy...tratando de controlarme onna...no juegues conmigo...ahora-le salió con un tono un poco irritado. Tenía que alejarla de él…-rayos…¿cómo se supone que podré dormir a su lado hoy...si no puedo soportar algo como esto…-se preguntó frustrado. Espero que la chica se molestara por el tono que había usado pero para su sorpresa, la sintió volver a pasar su nariz por su cuello y dejar un pequeño y húmedo beso-ogm-se escuchó gemir ante la caricia. Y lo olió...el aroma que al que ahora podía identificar…-el deseo de Kagome….grr-pensó recordando la plática con Totosai.
FLASHBACK
Cuando se disponía a emprender el camino de regreso ...una pregunta saltó en su cabeza - ¡cielos, estuve a punto de olvidarlo! -regresó sobre sus pasos para la sorpresa del herrero.
-¿Olvidas algo? - le preguntó el viejo alzando una ceja.
-Kagome...ella...a veces...huele diferente…-le dijo sonrojado recordando "aquellas veces"
-ohhh…¿es así? -le dijo en un tono claramente perverso.-exactamente ¿qué estaba haciendo Kagome cuando empezó a oler diferente? -le preguntó con una mueca sospechosa.
-Bueno...nosotros….ella….estábamos….-intentó formular una oración pero no podía simplemente explicarle que estaban haciendo en esos momentos...
-descuida muchacho...sé a qué te refieres solo con ver tu cara -se sonrojó furiosamente sintiéndose un poco más expuesto.
-Todas las hembras despiden un característico aroma más dulzón y picante…-empezó a comentarle a lo que él solo pudo asentir fuertemente recordandolo.-cuando sienten el deseo por su compañero- se sintió a punto de caer…¡Kagome….ella….le deseaba...de aquella forma! -eso es bueno muchacho….significa que está más que lista para ser tu compañera, presta mayor atención la próxima vez y tal vez puedas identificar como tu propio aroma cambia en respuestal...aunque otros youkai pueden detectar cuando una hembra huele de esa manera solo tú como su compañero tras marcarla podrás percibirlo completamente. Cuando las hembras empiezan a despedir aquel aroma es casi una llamada de apareamiento muchacho...jhe...vaya si no pierdes el tiempo con la muchachita…-le dijo mientras le daba una burlona mirada.-Salió disparado después de saber aquello.
FIN DEL FLASHBACK
Y Ahora Kagome aunque no se lo mostraba con palabras...su aroma le decía claramente que lo deseaba.
Tenerla contra él, cálida y suave a sabiendas de todo aquello logró hacer estragos en su instinto. Se escuchó gruñir antes de usar un poco de su sobrehumana velocidad para encararla y dejarla sobre el futón dejando la mitad de su cuerpo sobre el de la ojicafé, la vio sorprenderse mientras se sonrojaba y aquel delicioso aroma se hizo un poco más presente.
La brillosa mirada avellana hizo contacto la suya y mientras una pequeña sonrisa nerviosa, se formaba en los femeninos labios, esa visión con su cabello desparramado en el futón, su boca entreabierta, respiración agitada y rosadas mejilla le provocaron.
Sin tener mucho control de sus movimientos se inclinó sobre ella evitando presionarse demasiado mientras lograba dejar sus labios contra su oreja -Kagome….-le dijo casi en un gruñido. Kagome no pudo evitar tensarse por el sonido de su enronquecida voz…-muy pronto..todos sabrán que eres mía -le dijo posesivo aspirando su aroma y dejando que su aliento rosara su mejilla. Pronto sintió una de las pequeñas manos sobre su costado, por un momento pensó que lo alejaría pero para su sorpresa, sintió como tomaba la tela de su yukata fuertemente afirmando su agarre sobre él. Podía escuchar su acelerado corazón y ese delicioso aroma que no paraba de fortalecerse a su alrededor.
Sintiéndose más confiado con aquella respuesta se dejó llevar un poco más.-lo encontré…-le dijo mientras delineaba su quijada con su nariz y la empujaba para que le diera más espacio a su cuello, la azabache cedía complaciente lo que hacía que su pecho se inflara de orgullo al verla tan entregada. Sacó su lengua y la lamio desde el inicio de su mandíbulas hasta el borde de su yukata -Inu...ahhh-la escuchó gemir ante su caricia provocándole un tirón en su hakama.-el lugar donde llevarás mi marca…-le dijo antes de correr un poco su yukata exponiendo la unión entre su cuello y hombro...la intensa necesidad de perforar aquel espacio lo inundó pero sabía que eso pasaría por lo que se controló mientras le devolvía la caricia que minutos antes ella le había regalado, un suave y húmedo beso.
La sintió arquearse contra él mientras sus labios aún se encontraban sobre su piel, disfrutó de la calidez de sus formas presionarse contra su torso e inmediatamente sintió su miembro empezar a despertar -Chikuso...-se maldijo intentando alejar aquella parte para evitar que Kagome lo notara -Sabes lo que me provocas onna...e insistes en jugar con mi autocontrol.
-L...lo si...siento -la escuchó articular agitada. por lo que solo pudo sonreír mientras alejaba su rostro de aquel peligroso lugar solo lo suficiente para tener su cara a escasos centímetros.
-Khe! Sabes perfectamente que no lo sientes mujer…-le dijo con una socarrona sonrisa-hasta hoy….no lo sabía ….-la vio abrir sus ojos y desviarlos rápidamente avergonzada-pero ahora…-le dijo mientras tomaba su mentón para que lo volviera a encarar -se perféctamente por qué lo haces…-el sonrojo en sus mejillas se intensificó y escuchó sus latidos aumentar el ritmo, entonces una fuerte oleada de aquel delicioso olor lo golpeó, obligándolo a cerrar los ojos y aspirar fuertemente -puedo olerlo Kagome -le dijo aún con sus ojos cerrados, la sintió exclamar un sonido de sorpresa abrió los ojos para encontrarse con la chica cubriendo su rostro con ambas manos, seguramente avergonzada -Este cambio en tu aroma...a estado...torturándome….desde aquel día en la playa...no sabía a qué se debía...hasta que Totosai me explicó…. qué solo yo...puedo provocarlo…-tomó una de sus manos para descubrir su rostro, la apenada cara de la chica le pareció una visión adorable-nunca he agradecido tanto mi agudo sentido del olfato...porque ahora...puedo distinguir el aroma de tu deseo…-terminó de decirle para la sorpresa y bochorno de la azabache que solo pudo enredar sus brazos alrededor de su cuello y atraerlo en un abrazo mientras escondía su rostro en su plateada cabellera.
La acción lo sorprendió y se vio casi completamente encima de la ojicafé logrando que cierta parte de su anatomía rozara uno de los costado de la pierna de Kagome sacándole un sonoro gemido -MjhaaaKagome...espera -intentó alertarla, la sintió tensarse ligeramente -Kuso...se dió cuenta -pensó. Se quedó quieto sosteniendo su peso en sus dos brazos al lado de la chica.
-No...no es justo…-la escuchó decir.-mi aroma….siempre me delatará…-le dijo avergonzada-podrás saberlo en cualquier momento...en cambio yo…-
La interrumpió antes de que pudiera continuar -creo...que será difícil que no te des cuenta Kagome…-se reprendió casi inmediatamente al escucharse decir aquello, exponiendo su perverso ser aún más ante la chica...se tensó esperando alguna clase de reacción por parte de la azabache...menos lo que pasó a continuación…
La pierna contra su miembro se movió haciendo presión contra él, regalándole una intensa caricia que lo descolocó y le valió la pérdida de equilibrio y fuerza de los brazos que le sostenían haciendo que su cuerpo se presionara más sobre el de la chica. -Kagg...Kagome….aahh ¿qué..? -intentó articular con dificultad ante la caliente sensación en su entrepierna ahora completamente despierta, respiró fuertemente e intentó levantarse pero la azabache se lo impidió haciendo presión sobre su abrazo en su cuello y repitiendo el roce de su pierna sobre su dureza -Mhgaa! -gimió nuevamente ante el movimiento-¿qué estás...ha..haciendo...haaa-intentaba hablar mientras la deliciosa fricción continuaba gracias a los movimientos de la oji café.
El peliplateado se encontraba en un gran problema, su fuerte cuerpo se sentía débil ante los ataques de la menuda mujer bajo él, con cada roce que le regalaba el placer aumentaba y el aroma de la chica se volvía más y más picante nublándole lo sentidos.-debemos parar...no podemos...no aún-trataba de convencerse.
-Kagome...d...deb...debemos parar…-logró articular, sintió a la chica liberar su cuello y encararle mientras dejaba su cabeza descansar sobre el futón y tomaba su rostro. La mirada que le regaló lo atravesó por le miraba tan intensamente...que podía sentir la fuerza de sus sentimientos envolviéndolo….esa mirada lo hacía sentirse completamente seguro de que ella le ó las calientes manos de la chica atraerlo a escasos centímetros de su rostro.
-yo...no quiero...para InuYasha...nosotros...podemos…-la vio decirle sonrojada -¿qué…¡No! dijimos...que ...no podemos...ahora...aarghh! -
-No...no podemos...no hasta que tu y yo….dijimos...bajo tus leyes...que…-completamente impactado por las palabras que le había regalado intentó articular algo coherente sin éxito, empezó a ver hacia los lados desesperado...la azabache volvió a aprisionar su rostro entre sus manos y lo hizo mirarla - Inu..Yasha...no estoy diciendo...que hagamos el ritual...aquí y ahora -por un momento se relajó -esperaremos...hasta nuestra noche de bodas...como acordamos…-el solo asintió un poco más liberado-pero….no tenemos que...esperar hasta la boda...para...bueno...disfrutar un poco-le miró completamente intrigado.
-¿qué...quieres decir…?¿cómo…? -empezó a preguntarle confundido y tenía que reconocer un poco esperanzado...de que pudiera disfrutar de más caricias.-Podemos...algo así como... practicar sabes… para estar más cómodos el día...que llevemos a cabo el ritual...existen muchas cosas que podemos hacer...sin..realizar…."el acto"...como tal -la escuchó decirle apenada. Se quedó un poco petrificado antes las palabras, recordando las caricias que habían compartido en la playa...y en la cueva….tenía que reconocer que moría por volver a tocarla de aquella manera...y si ella quería...pues….- El olor a tristeza empezó a inundar la habitación y la sintió removerse intentando salir bajo él -Shimatta...seguro pensó que la estabas rechazando baka - Rápidamente la tomó por la cintura para detener sus movimientos, la chica lo vio inquieta-¿Podemos...de verdad...podemos hacer esto...sin…? -incapaz de terminar intentó que lo comprendiera con su mirada. Kagome lo entendió al instante -si...claro que podemos InuYasha…-le dijo sonriente, el aroma a tristeza se iba esfumando volviéndose dulce nuevamente.
-Bésame InuYasha….-le demandó con voz desesperada, su corazón se aceleró ante aquella orden y la cumplió con prontitud asaltando sus labios mientras disfrutaba de la presión de sus cuerpos. En medio del beso la azabache reanudo el roces sobre su expectante erección...,y le ofreció su boca para acallar sus constantes gemidos.
Intentaba moderar los sonidos de satisfacción que se empeñaban en salir de su boca teniendo poca suerte, en medio del beso el aroma de la azabache se disparó y la mezcla de aquella deliciosa fricción en su entrepierna con el olor de deseo que expedía la ojicafé se volvió demasiado para su corazón. Rompió el beso para mirarla, ella le correspondió con una agitada sonrisa a la que correspondió con igual agitación. Aún en el estado de estupor que se encontraba podía identificar también la plenitud de sentirse completamente aceptado, completamente deseado...y por nada más que la mujer más increíble que había conocido...mi compañera -
De repente una sensación de seguridad lo inundó -Kagome...ella me quiere...de esta forma….me desea...con la misma fuerza con la que yo..la deseo.-una vez que aceptó completamente aquel hecho que hasta hace poco no podía terminar de creer decidió confiar en él mismo, en la promesa que habían hecho -me controlaré...podré hacerlo - se dijo antes de acomodarse mejor sobre la pierna que le estaba regalando aquella caricia y atreverse a presionar su propia cadera buscado un mayor contacto. Pudo distinguir un nuevo matiz en la mirada de la azabache...sus ojos de repente le parecían más oscuros...más ansiosos, parecía satisfecha con su actuar incluso había jurado que la había visto asentir en cuanto se había presionado contra ella -Maldición...Kagome…-pensó excitado ante aquella visión.
Se inclinó una vez más sobre ella, la vio buscar su boca pero se sonriendo divertido por su impaciencia, decidió desviarse hacia su cuello aspirando nuevamente aquel lugar que la identificaría como suya...esta vez el aroma se mezclaba con el suyo a causa de la saliva que su caricia había dejado antes. -Grrrr-se escuchó gruñir, adoraba como su aroma se impregnaba en su piel. Combatiendo la necesidad de morderla regresó a su boca mientras se encargaba de dejar su peso solo en una de sus manos para poder acariciar el costado de su cintura…-Ahhhm-la escuchó gemir sobre sus labios. Más de aquel embriagante aroma le llegó...todo parecía indicar que cada vez que la tocaba y besaba su deseo se incrementaba..-tiene lógica…-pensó. Una de las pequeñas manos lo tomó de su nuca y la sintió profundizar el beso, mientras la otra le acariciaba el torso sobre la yukata, aquel contacto de alguna manera le parecía insuficiente ante el recuerdo de sus manos sobre su piel desnuda…-Kuso...quiero repetirlo -pensaba acalorado mientras delineaba el costado de su cadera con sus garras. De repente la idea de rasgar aquella yukata para poder sentirla plenamente le cruzó fugaz -contrólate...no eres una bestia...bueno...si ...pero arghh- El cuerpo de Kagome se removía bajo el continuando con el suave roce en su entrepierna. Se aventuró a explorar un poco más abajo de su cadera después de todo le había dejado antes...en la playa…-dijo..que no me sentaría….-se reafirmó antes de continuar con su trayecto yendo más abajo hasta tocar el costado de su trasero -oohh-la escuchó gemir bajito y recoger su pierna logrando que la yukata se deslizara un poco más arriba dejando expuesto su muslo. De aquella manera podía tocarla mucho mejor- le gusta…-pensó satisfecho antes de acariciarla desde su pantorrilla hasta el costado de su trasero-Inu...Yasha…-la escuchó llamarlo agitada.
La sintió detener el suave ritmo contra su dureza mientras ejercía presión sobre sus hombros -recuestate...a mi lado -le dijo suave. El se dejó hacer cayendo a su lado, la vio recorrerlo con su mirada mientras se apoyaba en uno de sus costados él la imitó y entonces reparó en el lugar que sus ojos se habían detenido, la siguió para toparse con su muy notorio miembro tratando de hacer una tienda de acampar bajo su yukata. El calor inundó su rostro y entonces lo supo -esta posición...es como...aquella vez...ella va…-antes de que pudiera terminar el pensamiento vio la pequeña mano dirigirse hacia aquel necesitado lugar -Kaagg...ahhh-dejó salir al sentir como aquellos delicados dedos se asían alrededor de su dureza. Esperó ansioso la caricia sin embargo dejó su mano sobre él inmóvil -de verdad...desea...torturarme…-pensó.
La vió acotar la distancia entre sus cuerpos solo lo suficiente para que su brazo pudiera tener libertad, su otra mano buscó la suya. Completamente sorprendido por su proceder y sin fuerzas para cuestionarla le permitió dejar su mano justo sobre la de ella,aquella que se encontraba sobre su miembro -pero...que...está…-buscó su mirada confundido, Kagome le vio completamente sonrojada pero con la misma determinación de hacía unos momentos -aquella...vez….tu-la vio sacudir su cabeza tratando de reformular sus palabras -muéstrame...cómo se siente...mejor…-terminó- ahhh ella...aquella vez...yo...ahora lo recuerdo Kuso…-pensó alterado recordando esa ocasión en la cueva...cuando el mismo se...se había frotado contra su mano buscando aquella liberación- quiero...quiero...hacerlo como te gusta…-le dijo bajito- Aquella inocente pero a la vez atrevida petición le habría valido una hemorragia nasal de ser humano. Tragó fuertemente y empezó a marcarle el ritmo sobre su mano, la visión era demasiado así que optó por cerrar sus ojos y centrarse en la deliciosa sensación de aquella presión y el calor que provocaba en todo su picante aroma de la azabache parecía incrementarse a medida que el mismo marcaba un ritmo más acelerado,se encontraba cerca nuevamente de aquella explosión, necesitaba más. Quitando la mano que se encontraba guiando a la azabache la tomó de la cintura y la acercó dejando solo espacio suficiente entre ellos para que siguiera con la caricia, necesitaba abrazarla...y lo hizo. La cabeza de la chica se enterró en su cuello y sintió su caliente aliento sobre su piel…-Kagome…-le dijo dolorosamente disfrutando de las atenciones de su mano sobre su hombría. -más…-se escuchó decir incapaz de controlar sus pensamientos. Una ráfaga de su denso deseo le pegó de lleno -Shikuso...de dónde viene ese condenado aroma…-fue lo único que recordó pensar antes de que su instinto tomara el control.
No podía pensar...solo quería...quería más de aquella intoxicante esencia...su boca incluso había empezado a salivar...de un momento a otro se encontraba rastreando el origen de aquel olor mientras deslizaba su nariz por la clavícula de la chica….el inicio de sus pechos...su abdomen...el aroma era cada vez más intenso conforme bajaba por su recorrido -grrrr- gemía satisfecho con su rastreo, las piernas de las chicas se encontraban fuertemente cerradas...tomó una de ellas para abrirlas y permitirle posicionarse sobre ella con mayor facilidad-Inn...uuu-la escuchaba gemir mientras una de sus piernas cedía ante la presión de sus garras…-Arghhh-gruño sintiéndose mareado por la embriagante fragancia que se colaba en su nariz..casi...podía sentir su sabor en la punta de su lengua, su miembro se sentía húmedo y a punto de explotar...completamente cegado por la invitación de aquel aroma se inclinó sobre ella mientras deslizaba su yukata...estaba a punto de descubrirla cuando lo paró. -Espera...InuYasha….-le detuvo la voz de Kagome mientras la veía sentarse rápidamente con sus piernas fuertemente apretadas.
La cordura regresó al escucharle llamar su nombre -¡Pero...que he estado a punto de hacer! -se dijo en shock. Dándole la espalda rápidamente avergonzado por sus acciones -Shimatta….malditos instintos…-se reprendió. Se había dejado llevar por completo -¡Kusoo!-dejó salir molesto. Pronto sintió a Kagome acercarse y posar sus mano sobre sus hombros -¿InuYasha..? No...estoy...molesta….-le aclaró para su sorpresa -es solo que...no parecías estar muy consciente de lo que hacías…¿qué ha sido lo de hace un momento? tu actitud cambió completamente...parecías...tan ansioso…-le dijo confundida.
-No podemos seguir Kagome-le dijo serio
-P..pero ¿qué pasó?...no me digas que no lo estabas disfrutando...porque parecía lo contrario...y...bueno...tu cuerpo no miente-le dijo haciendo que sintiera nuevamente la presión dentro de su fundoshi.
-¡No...no puedo controlarme….hace un momento...tu aroma…..no puedo soportarlo!-le dijo desesperado.
-¿Mi aroma?-le preguntó extrañada -pero si dijiste que te gustaba...no entiendo.
-Tsk...es precisamente por eso mujer...hueles malditamente delicioso y...ahora...ahora sé de donde proviene... -le dijo alzando la voz mientras la veía sonrojarse furiosamente llevando la mano que lo había acariciado hacia su boca para tapar su sorpresa...aquella acción lo había excitado,-por..qué está haciendo esooo….es que no sabe...por supuesto que no lo sabe baka...no es InuYoukai -No...hagas eso Kagome -la regaño mientras removía su mano de su boca. La chica le vio confundida primero pero después al ver sus manos juntas pareció hacer la relación y la vio apenarse -si sigues comportandote de esa manera...mi instinto tomará el control...hace un momento...si no me hubieras detenido...lo único que podía pensar era…-sacudió su cabeza…-no puedes decirle eso baka, te sentará….seguro te sentará...tal vez sea lo mejor...así podré olvidarme de esta sensación-era en impregnarme de tu aroma…-concluyó cerrando los ojos esperando el efecto de hechizo.
-Su...supongo que es normal...por tus instintos youkai...después de todo...los perros...siempre marcan...lo que es suyo...con su aroma ¿cierto?-Abrió los ojos sorprendido….-¿no planea sentarme? ¿pero qué está diciendo? -entonces...tu instinto está pidiendo...ese tipo de….-la escuchaba decir más para ella que para él...asustado por lo que la azabache se le podría ocurrir retrocedió poniendo distancia entre ellos -no está planeando continuar con esto cierto? -pensó un poco asustado, pronto su espalda topó con una de las paredes del cuarto, incapaz de huir la vio gatear hacia él…-oh no -pensó desesperado...aquella visión...Kagome acechándolo como una presa...era demasiado, cerró los ojos tratando de calmar su acelerada respiración.
Cuando la sintió frente a él abrió los ojos lentamente -No creo que pueda satisfacer a tu instinto por completo esta noche -le anunció mientras la veía sacar uno de sus brazos de una de las mangas de la yukata...exponiendo uno de sus pechos -oh no...Kagome...detente…-intentaba luchar contra el impaciente impulso de tocarla. La visión de la ropa interior de Kagome lo alteró -rojo...por supuesto- se dijo sarcástico, ella sabía que era su color favorito…-le queda tan bien…-pensó incapaz de apartar sus ojos de aquella hermosa visión. Sacó la otra mano de la yukata dejando por fin ambos pechos frente el cubiertos solamente por ese pequeño y frágil pedazo de tela,el resto de la ropa quedó anundad a su cintura-pero...trataré de calmarlo…-continuó- puedes tocarme InuYasha… tócame...por favor-le pidió en aquella sensual voz. AhÍ hincada frente él, semidesnuda y expectante suponía una imagen simplemente irresistible. No sintió el movimiento de su mano hasta que la vio cerca de uno de sus pechos, asustado paro de inmediato. En la playa no se había aventurado a tocarla de esa manera...la vio a los ojos buscando una reafirmación sobre lo que estaba pasando. La azabache comprendiéndolo de inmediato le regaló una sonrisa y tomó su mano llevándola a uno de sus pechos -Ahhh-la escuchó exhalar mientras dejaba caer su cabeza hacia atrás mostrándole su cuello por completo.-Arggg-se escuchó gemir ante aquel gesto de sumisión, podía jurar que sus colmillos habían vibrado ante la visión. Decidió concentrarse en sus pechos y los excitantes sonidos que la chica dejaba salir evadiendo la vista de su cuello. Debía ser fuerte...practicar no estaba mal...ahora podía identificar la fuerza con la que su instinto reaccionaba a ciertos estímulos, no le habría gustado que esto le tomara por sorpresa el día que tomara a Kagome.
-son tan suaves…-pensó mientras apretaba aquellos firmes montículos que tanto había disfrutado en su espalda…-siempre...quise tocarlos…-escuchó escapar la confesión de sus labios, logrando que la chica le viera con asombro. Él solo pudo bajar su rostro huyendo de su mirada -kuso…-se reprendió ante su descuido.-¿de..de verdad? -la escuchó preguntarle casi incrédula logrando que dejara su vergüenza de lado y le contestara un poco molesto por insinuar por un segundo que no la encontraba atractiva- ¿por que te sorprende?...eres una mujer hermosa…Kagome…-la sintió inclinarse y abrazarlo, solo a ella se le ocurría presionar aquellas delicadas formas tan repentinamente sobre sus garras, las movió a tiempo para evitar lastimarla y correspondió al abrazo imitandola e hincándose para que pudieran hacerlo más cómodamente, se inclinó para besarla dejando espacio suficiente para tomar sus pechos nuevamente, acallando los gemidos que salían de la chica con sus besos. Su dureza empezaba a incomodarle...estar preso en el fundoshi no le ayudaba. De repente la vio perder un poco el equilibrio, entonces cayó en cuenta que aquella posición no era muy cómoda para ella.
Sin pensarlo demasiado la tomó de la cintura y la sentó en su regazo para ayudarle sosteniendo su peso -error-
-Inu..Yashaaam-
-Kago...meeargg-
Dejaron salir sus nombres al unísono. Definitivamente no lo había pensado bien, en aquella posición su excitación se rosaba exactamente con aquel oculto lugar entre las piernas de la a ojicafé el intenso aroma del deseo de Kagome lo hizo sus piernas abiertas a cada lado de su cadera era inevitable que aquel efluvio no le llegara de lleno-Demonios...es demasiado...tentador…-luchaba por tranquilizarse. Su agitada respiración no le ayudaba pues suponía tomar grandes bocanadas de aquel adictivo olor. Podía sentir la pulsante necesidad en su miembro. La tomó fuertemente de la cintura mientras su cabeza caía en uno de sus hombros -Mmmgnrr Ka..go..me-le llamó-estás...tan...caliente…-le dijo haciendo referencia a su centro que expedía aquel abrasante calor sobre su excitación aun sobre las capas de ropa. Por un momento se imaginó como sería estar dentro de ella...si ahora mismo se sentía arder…-Arghh necesito…-se escuchó demandarle sin saber exactamente a que se refería...solo tenía claro que quería más de aquel delicioso previo aviso la sintió moverse sobre él respondiendo a su urgencia con un movimiento de cadera -Ohmm-la escuchó gemir ante el roce de sus ó los ojos para verla mirarle de aquella manera casi salvaje mientras empezaba un delicioso vaiven sobre su miembro Movido por aquel acto de dominancia la tomó de las caderas y empezó a marcarle el ritmo que necesitaba para calmar su adolorida necesidad.
Incapaz de mantener sus ojos abiertos ante la intensidad de las sensaciones, recargó su cabeza en la pared y cerró sus ojos...concentrándose en los sonidos a su alrededor...los gemidos de kagome...los acelerados latidos de su corazón...su agitada respiración...la dificultad con la que pasaba su saliva buscando humectar su garganta...la fricción de sus ropas...la humedad entre las piernas de Kagome…-humedad...ella también…-recordó como su propia excitación se humedecía cuando se sentía a punto de explotar. Supuso que eso era una buena señal...si para él significaba placer...tal vez para Kagome era igual.
Sintió una gota de sudor resbalar por su mejilla -Khe…-pensó divertido. No sudaba en batallas sencillas y ahora...esa mujer lo tenía completamente agitado...como si estuviera en medio de una difícil pelea. Sus pensamientos murieron cuando sintió la lengua de la chica interceptar el camino de aquella gota cuando iba por su cuello, la caricia terminó en su mejilla -Qué...graahhh-dejó salir abriendo los ojos para tomar su rostro y besarla apasionadamente. En medio del beso se movió para acostarse sobre el futón, la chica cortó el beso confundida por el repentino cambio. InuYasha le sonrió y la vio sonrojarse, tomó sus caderas para volverla a la posición original...justo sobre su necesidad y levantó sus caderas en búsqueda de reanudar el contacto-Inn..uuu-la escuchó gemir ante su movimiento logrando que la chica se inclinara sobre él dejando ambas manos sobre su pecho para mantener el equilibrio. La vio dedicarle una mirada y morder su labio antes de reiniciar en suave vaivén de caderas.-Kagome…-le dijo ronco aprobando el ritmo que sus caderas marcaban. La yukata se había corrido bastante arriba de sus muslos pero aun le impedía ver su ropa interior...y lo agradecía, su propia ropa por otro lado no se había movido demasiado solo había alcanzado a ver fugazmente la mojada marca sobre el lugar donde sus centros se encontraban rozando. -Shimatta...deja de pensar en eso…- se reprendió. Recorrió con la mirada el cuerpo sobre él, Kagome también lucía agitada y con una ligera capa de sudor por el esfuerzo de aquellos movimientos...sus pechos se movían de arriba a abajo acompañando el delicioso vaivén de sus caderas.-Hermosa…-se escuchó dejar salir en voz alta logrando que la chica fijara su mirada sobre la de él- Dejó sus caderas para bajar sus garras sobre sus descubiertos muslos-mmmgg-la escuchó gemir ante la caricia mientras mantenía fija su oscura mirada sobre la suya y aumentaba el ritmo sobre el-Kag….-se escuchó dejar salir en aprobación al cambio de velocidad. Estaba cerca...se sentía muy cerca, subió nuevamente sus garras por sus muslos y se aventuró a meterlas bajo la tela. Una vez que llegó al límite de esta, por los suaves costados de su trasero…la vio asentir y supo que ella también lo deseaba, se impulso para quedar medio sentado y poder alcanzar su objetivo, nunca abandonando los ojos de la azabache.
Cuando ambas garras se posaron en su trasero la escuchó gemir fuertemente -Inuaaahyashaaa-dejó salir su nombre de aquella delicisosa manera mientras se movía más fuertemente sobre él logrando que su miembro palpitara de placer,una abundante cantidad de su esencia llegó a su nariz y se sintió explotar-Kaaagomeee-dejó salir en en un ronco gemido...nuevamente sintió aquel líquido dejar su dureza y empapar su fundoshi mientras sentía a Kagome abrazarle fuertemente mientras buscaba controlar su agitada respiración.
La tomó de la cintura y la deslizó lo suficiente para tener su agitado rostro frente a él. Kagome le sonrió y él no pudo evitar corresponderle, se sentía completamente feliz. Acaricio su mejilla y la beso dulce y lentamente.
-Eso..ha sido…-empezó a decirle aún con su rostro entre sus garras.
-increíble- lo interrumpió. Él asintió aceptándolo.
-No..no pensé...que pudiera...ser...aún mejor...que aquella vez…-le confesó realmente sorprendido.
La escuchó reír divertida y relajadamente -lo sé.. y puedes esperar...cosas aún mejores…-le dijo sorprendiéndole.-cuidar de mi compañero...implica...hacerlo sentir...muy...muy bien-se sintió sonrojar ante la sensual declaración.
-Tu siempre…-le dijo acariciando su mejilla -me haces sentir bien Kagome...solo con permanecer a mi lado….-le dijo conmovido.
-siempre…-terminó de afirmarle.
Como compañero...también era su deber hacerla sentir de la misma manera que ella lo había hecho...además...le prometió que la próxima vez lo enseñaria….
-Enseñame Kagome…-le dijo seguro- prometiste...enseñarme...a hacerte sentir...como tu..a mi...ahora….-la vio abrir sus ojos al comprender su petición.
-oh...pero yo...hace un momento también...quiero decir...los dos experimentamos los mismo InuYasha…-la vio confundido -¡pero si…..yo apenas y la toqué…! -pero...apenas y te acaricié Kagome…¿cómo?
-Pero...me tocaste...InuYasha...con...tu…-antes de que terminara lo captó…-pero Totosai dijo que tenía que estar dentro…¿entonces por qué...ella…?
-muéstrame -le demandó-tu...me tocaste….déjame hacer lo mismo Kagome...déjame tocarte -le pidió ansioso. El también quería acariciarla de aquella íntima manera, quería que experimentará la misma exquisita sensación de su tacto sobre aquel lugar tan privado y que ahora solo él tendría el privilegio de descubrir. Escuchó los latidos de su corazón aumentar vertiginosamente su velocidad y el aroma de deseo empezó a emanar nuevamente de la chica.
-Es...esta bien-la escuchó decir. La tomó de su cintura y la dejó acostada a su lado. Se separó de ella lo suficiente para admirarla. Le parecía tan hermosa de aquella manera, completamente agitada, desaliñada y con su propio aroma impregnado en su piel. Sus pechos subían y bajaban ante la pesada respiración, su yukata se encontraba bastante húmeda en aquel lugar donde su miembro y su centro se habían unido. Volteo a ver su ropa confirmando que se encontraba en el mismo estado.
Se acomodó a su lado y la chica le miró expectante. Se inclinó para darle un corto beso. Kagome le veía con ojos brillosos, podía oler tanto el aroma de su deseo como el del nerviosismo en el aire. Llevó dos de sus garras a su boca y las cortó provocando que sangraran ligeramente, las escupió a un costado y lamió sus dedos parando el sangrado por completo -oh no...InuYasha...te lastimaste…-la escuchó decirle preocupada mientras tomaba su mano e inspeccionaba sus dedos los cuales parecían ahora más humanos. -crecerán para mañana…-le dijo tratando de tranquilizarla, un escalofríos lo recorrió cuando la vio llevar sus dedos a sus labios y besarlos suavemente.-no me gusta verte hacerte daño -le dijo suavemente -
-Y yo...no soportaría hacerte daño Kagome...por eso...si voy a tocarte…-la vio vibrar ante la última palabra -debo ser cuidadoso…- pareció comprenderlo pues asintió sonrojada.
-Pu..puedes hacerlo-le invitó mientras abría ligeramente sus piernas. El movimiento lo hizo tragar fuertemente,lo animó mientras llevaba su mano a uno de sus pechos. Él la miró interrogante-acariciame...dónde quieras….-le contestó. Aquello le había enviado pequeños espasmos de placer por su cuerpo que había terminado en su ya despierta excitación -cielos...como espera que me controle si dice esas cosas…-
Tomó unos de sus pechos y lo apretó suavemente sacando pequeños gemidos de la chica. La sentía presionarse contras su mano mientras arqueaba su espalda -realmente...le gusta -pensaba orgulloso. Le proporcionó el mismo trato a su otro pecho mientras se inclinaba para besarla...dejó pequeños y húmedos besos a lo largo de sus mejillas, mentón y quijada..para seguir su camino por su oreja y su cuello hasta el inicio de su hombro, donde no se quedó demasiado para no tentar su suerte-kuso...su piel es tan deliciosa - se decía mientras seguía trazando besos sobre su clavícula, su lengua cada vez se quedaba más tiempo sobre su piel tratando de preservar más de su sabor. Tan ensimismado estaba en aquellas sensaciones que se asustó cuando se vio besando el inicio de sus pechos ocasionando un sonoro gemido de la oji café.-aahh Inu…-lo llamó inquieta -
-Lo siento...Kagome...no sé…-intentó disculparse por el atrevimiento…-ella dijo tocar...baka...no probar….-
-Es..está bien...solo...me sorprendí...es todo...pu...puedes seguir…-la vio pasmado ante aquellas palabras -solo..solo lo que se puede ver...ne? -le terminó de decir -¡puedo..puedo besarlos…!...solo lo que está a la vista-se reafirmó fascinado antes de volver a darle vuelta al pensamiento y arrepentirse. Pasó su mano por debajo de su espalda y la ayudó a presionar uno de su pechos sobre sus labios.-aummmhaa-la escuchaba gemir cada vez que besaba la suave piel expuesta. Cuando cubrió todo el terreno que tenía a disposición, la dejó nuevamente descansar su espalda sobre el futón. La azabache se encontraba con los ojos cerrados y respirando fuertemente.
Llevó su mano a una de sus piernas, aquello pareció alertarla pues la vio abrir sus ojos de golpe y el aroma de su deseo se intensificó, sus miradas se encontraron cuando empezó a meter la mano bajo el filo de la yukata y la vio asentir concediéndole el mudo permiso de tocarla, siguió el camino sobre su muslo hasta su cadera, detectó la fina tela de su ropa interior y la pasó de largo para dejar su mano descansar justo sobre el inicio de sus bragas, la vio tomar aire, sus mejillas adquirieron un tono más rosado y su corazón parecía estar a punto de salirse. Lentamente, sin dejar de verla a los ojos bajo su mano en una suave caricia hasta presionar su mano sobre la húmeda tela cubriendo la totalidad de su centro, justo como ella lo había hecho con él aquella vez.
Sintió su propia dureza dar un tirón dentro del fundoshi y reprimió su propio gemido ante la pura satisfacción de poder tocarla de aquella manera -Inu..yaaaahh...shaaamm-la escuchó exhalar en lo que le pareció el sonido más deleitante que había escuchado antes. Le había oído gemir su nombre varias veces pero esta vez lo hacía mientras él la estaba tocando sobre aquel lugar.
Se quedó unos momentos inmóvil dándole tiempo de acostumbrarse a su tacto, la tela que estaba tocando se sentía completamente empapada, el líquido que la cubría era suave y resbaloso, no se sentía como el que había visto salir de él. La sintió moverse contra su mano y la removió rápidamente-debes..mantenerte quieta Kagome...aún tengo el resto de mis garras muy cerca de tu piel…-le dijo serio. La vio asentir mientras mordía nuevamente su labio -¿que hay con ese maldito gesto?...solo la hace ver más provocativa...tsk...maldición -se dijo intentando controlarse. Volvió a posicionar su mano sobre su pierna, esta vez la acarició por la parte interna ejerciendo presión para que las abriera un poco más y pudiera tener mejor acceso y libertad para tocarla sin correr peligro de lastimarla con sus garras. La sintió ceder, el aroma que despedía de aquel lugar era completamente intoxicante...su cuerpo se sentía tenso y su miembro no dejaba de palpitar clamando atención -no...debo controlarme...es el turno de Kagome…-se dijo convencido. Mientras subía su caricia pudo notar que la creciente humedad de la chica había dejado un resbaladizo rastro hasta aquel lugar, trazó círculos sobre la mojada piel valiéndose de sus escurridiza propiedad -aahmm-la escuchó gemir mientras le veía apenada.
-Kagome…¿estabas...así...aquella vez...en la cueva?-le preguntó. La chica solo pudo asentir completamente roja -por eso olías tan delicioso…-dejó salir para sí mismo, la sintió estremecerse mientras subía su caricia hasta dejar su mano sobre la tela-Auuhhmm-dejo salir agitada, presionó un poco y sintió más de su humedad colarse sobre la tela -estas muy mojada Kagome-le dijo, presionó nuevamente y sintió la tela undirse en ella -aahh..Inuu-dejó salir casi en un grito mientras se aferraba a su yukata, asustado que quedó inmovil -
-Lo siento…¿te lastimé Kagome? -le dijo preocupado. La vio negar fuertemente.
-no...no...yo...lo siento...es solo...nunca...se había sentido así -le dijo buscando aire.-se siente...bien…-terminó de decirle. La vio cerrar los ojos y tomar aire. Cuando volvió a verle le sonrió animándolo -sigue…
Dejó que uno de sus dedos se hundiera entre sus pliegues sacándole más de esos incitantes sonidos…-Kagome...es muy sensible...aquí abajo -se dijo maravillado -¡tú también baka...por algo deben unirse baka!- sus dedos se encontraban completamente envueltos en aquella deslizante sustancia que no paraba de salir de la azabache. A través de la tela podía sentir la escasa mata de vellos que la cubría...así como otros pliegues más adentro, deslizó su dedo desde el inicio de aquella abertura hasta el final de la misma con demasiada facilidad gracias a la inmensa lubricación.-ohh kamiiii-la escuchó exhalar mientras jalaba más fuertemente de su yukata, se veía completamente agitada, mucho más que antes, pequeñas gotas de sudor se formaban en su frente y sus mejillas estaban al rojo vivo -¿Kagome...estás bien? -le preguntó un poco preocupado...no sabía si esto era normal o no pero la azabache solo olía a placer y deseo nada más.
-Si...es..estoy bien...no...pares…-le dijo jadeante mientras le sonreía.
Él le devolvió la sonrisa y continuó con su exploración. Todo parecía indicar que ese movimiento el gustaba a la ojicafé así que lo siguió haciendo suavemente mientras disfrutaba de la vista de una deshinibida y entregada Kagome.-más...rápido-le dijo mirándolo intensamente, él obedeció aumentando el ritmo de la caricia. Era increíble cómo podía alterarlo el simple hecho de hacer sentir bien a su compañera...el mismo se encontraba completamente excitado al verla disfrutar bajo sus caricias, sobre todo porque se sabía el único con aquel privilegio.
-Inu…-lo llamó mientras lo tomaba de su cuello buscando sus labios. Sonrió antes de darle lo que quería y la beso profundamente, aquello pareció excitarla pues empezó a sentir como aquel lugar también empezaba a palpitar. Ante el constante movimiento la tela que cubría su intimidad de movió y se vió envuelto en el calor y suavidad de sus pliegues sin ninguna barrera -Aaaaahhhh-la escucho chillar. -Incluso aquí...es tan suave…-pensó fascinado con aquel descubrimiento. Envalentonado por aquella reacción decidió aumentar la presión de su caricia la vio llevar una de sus manos a su boca para acallar sus gemidos, la visión lo tenía completamente cautivado que sin intención sintió la punta de uno de sus dedos ser apresada por la intimidad de la chica-Inuyashaaa….mmm-la escuchó gemir fuerte mientras sentía el abrasador calor de su interior en la yema de su dedo, su cuerpo parecía querer succionarle, estaba apretada, húmeda y caliente. Entonces cayó en cuenta:- espera...este..no...no puede ser el lugar...shikusoo -pensó impactado -no hay manera de que yo..mi...pueda entrar en algo...tan pequeño - sus pensamientos se desviaron al sentir el fuerte aroma de la chica incrementarse a una capacidad insospechada.
Busco su rostro y la encontró con los ojos fuertemente cerrados -Kagome…? -la llamó para que lo mirara. La vio abrir sus ojos lentamente, había tanto reflejado en aquellos orbes: confianza, amor, deseo,cariño...Kagome le veía de aquella manera haciéndolo sentir completamente a su merced -¿es..estás bien? -le preguntó expectante.
-es...estoy perfecta...InuYasha...eso ha sido...increíble -le dijo jadeante. Su pecho se infló orgulloso por haber podido complacerla.
-Kagome…-le dijo nervioso…-el lugar…-empezó titubeante- este es el lugar -le dijo sacando la punta de su dedo de aquel apretado pasaje logrando que se estremeciera-es donde...debo …-antes de que terminara la vio asentir.
-¡Pero...es imposible Kagome...nosotros...Kuso…¿es porque soy hanyou cierto?….-la vio mirarlo confundida -es tan pequeño Kagome...no hay manera que…-sintió la delicada mano acariciar su mejilla llamando su atención
-Es normal...Inuyasha...ese lugar -le dijo completamente sonrojada -está diseñado para...mmm adecuarse...te aseguro que no tendremos problema….-
-Pero…¿cómo...es posible? -le preguntó incrédulo.
-Ya lo verás...cuando llegue el momento...confía en mí si…¿acaso te mentiría? -le preguntó seria. El solo negó con un movimiento de cabeza.
-Nuestros cuerpos están perfectamente diseñados para aparearse….unirse-le dijo dulcemente mientras le atraía en un beso. Se dejó llevar en aquella caricia. Fue Kagome quien cortó el beso y empezó a incorporarse hasta quedar sentada. Él la siguió quedando sentado frente a ella. La vio mirarlo rápidamente mientras escuchaba su corazón latir más deprisa, siguió su mirada para toparse con su mano, la inspeccionó con cuidado. Se encontraba envuelta en aquella sustancia proveniente de kagome y…-huele condenadamente delicioso -pensó al percibir, el aroma de los rastros de su sangre mezclados con el de la chica -solo un poco…-se dijo cediendo completamente al impulso de probarla mientras se llevaba los dedos a su boca-Mmmgrrr-gimió de placer al sentir el intenso sabor en su boca...su dureza dolió ante la prisión que su fundoshi ejercía-Inu...que...estás…-la escuchó empezando a preguntarse, sonaba sorprendida pero su aroma no mentía...aquello le había gustado.
-Es tu culpa Kagome….-le dijo terminando de lamer los restos de su excitación de sus dedos, cuando terminó...ante la mirada expectante de la azabache continuó -no solo hueles bien Kagome...eres malditamente deliciosa…-terminó. Antes de que pudiera terminar la tenía sobre él nuevamente besándolo de manera hambrienta. La tomó de la cintura y la acomodó lo suficiente para que sintiera como lo había dejado. Callo su gemido de sorpresa al sentir el contacto de su miembro sobre su vientre. -Oh InuYasha…tu -le dijo mientras se paraba y se sentaba contra la pared.-ven aquí-le indicó abriendo sus brazos. El solo se acercó impaciente, cuando estaba frente a ella la vio indicarle con la mano que le diera la espalda y así lo hizo, lo siguiente que sintió fueron las manos de la ojicafé en sus hombros -recárgate en mí -le indicó, él la obedeció dejando caer parte de su peso sobre el pecho de la chica, sintió los pequeños brazos rodearle la cintura y empezar a desatar el nudo de la yukata-Es tu turno...otra vez…-la escuchó decirle mientras soltaba una risa divertida. -supongo que tu sangre youkai...te permite recuperarte más rápido de esta manera también -
-¿a qué te refieres…?-le dijo nervioso mientras veía las manos terminar de desanudar su yukata -
-Bueno-empezó mientras acariciaba su abdomen -el humano promedio -siguió mientras bajaba la caricia empezando a desatar su fundoshi-tengo...entendido...que tarda bastante….en-una vez liberado del fundoshi se vio completamente duro y mojado por su previa liberacion -volver a este estado -le dijo antes de tomar su miembro con ambas manos.-AhhKag...o….mmme-dejó salir en un gruñido al sentir la tibieza de sus manos rodearle tan deliciosamente. Definitivamente no lo soportaría….no esta vez...no cuando tenía aquella vista….podía ver claramente la manera en la que las manos de Kagome le acariciaban...era...simplemente...demasiado...sus estilizados dedos lo recorría de arriba a bajo...prestando especial atención en la punta...donde había dejado claro con sus gemidos que era donde más le gustaba-Kuso….no puedo mas -pensó desesperado-m...más...rápido-se escuchó demandarle, ella le complació aumentando la velocidad de la caricia, estaba cerca...muy cerca….cuando sintió como una de sus pequeñas manos tomaba suavemente el saco bajo su dureza se sintió perder -Kagomeeeeee-dejó salir en un grito mientras se sentía derramar en sus manos. El placer le había privado de sus sentidos por un microsegundo ante la magnitud de la sensación que le había regalado.
Incapaz de controlar su cuerpo ante la repentina debilidad se dejó caer por completo en el pecho de la chica.-eso..cielos Kagome…-le dijo sobrepasado por todo lo que acababa de experimentar.
-Me alegro de que lo hayas disfrutado...ciertamente yo lo hice...mucho -la escuchó susurrarle.
-Quieres...volverme...loco onna -le dijo divertidamente acusador. La escuchó emitir una pequeña risa.
-Si no nos levantamos...ahora terminaremos durmiendo en este estado...y puede ser un poco incómodo…-Aquello lo hizo amarrar su yukata rápidamente y sentarse permitiéndole ponerse a su lado.
La vio sudorosa y sonrojada, simplemente hermosa mientras se inclinaba y le daba un pequeño beso antes de pararse -Iré a lavarme rápidamente….¿te importaría usar el rio...para vernos aquí al mismo tiempo...en unos minutos?-Entonces captó que él también necesitaba una ducha rápida. Asintió y la acompaño al a puerta del baño.
-¿Puedes pasarme otra yukata…?-le dijo sonrojado al ver el estado de la suya. La azabache se perdió rápidamente en el cuarto y unos segundos después le entregó una nueva.
-Te veo en unos minutos...no tardes…-le pidió sonriente.
El solo afirmó y salió corriendo rumbo al río…
NOTAS FINALES:
Ahhh en este cap si que hice muchos cambios. Espero que les guste. Necesité mucha R&B Sexy Playlist para terminar este capítulo ya que nuestra parejita se puso más cariñosa. Creo que a partir de aquí es donde se verán mucho más los cambios respecto a la historia original. Me he leído tantos lemones que me resulta un poco difícil salirme de ciertos cliches por lo que pido disculpas de antemano y...les recuerdo que acepto sugerencias sobre todo respecto a nuevas escenas lemonescas que no hayan leído de esta pareja y les interesaría me pueden servir de mucha inspiración así que...por favor siéntanse con la libertad. Aclarando claro, que me refieron a lemones dentro del Sengoku o en la casa de Kagome. Tengo que reconocer que no me encanta cuando los ponen en la escuela y otras locaciones más moderna hehehe. En fin, espero que lo disfruten.
Mata ne!
