CAPÍTULO X
Todos los personajes le perteneces a la grandiosa Rumiko Takahashi. Esta historia fue escrita sin fines de lucro.
KAGOME´S POV
Se desvistió serenamente y recogió su cabello en un flojo nudo, mientras se adentraba a las termas la suave y caliente caricia del agua la estremeció mientras se sumergía. Juraba que sus mejillas dolerían para mañana de la tonta sonrisa que no parecía querer dejarla. Se había arriesgado un poco al hacerle aquella propuesta al Hanyou pero definitivamente no se arrepentía.
Tomó su shampoo corporal y vertió un poco en sus manos, empezó a cubrir la piel de su cuello procurando hacer la suficiente presión para empezar a crear una ligera espuma.-Ahh-suspiró ante su propio toque. Cerró los ojos y se dejó perder entre los recientes recuerdos...imaginando que eran las grandes, suaves y letales manos de su semidemonio la que la recorrían sintiendo la tensión de sus músculos por ahí donde su toque pasaba.
Las imágenes de un agitado Inuyasha sobre y bajo ella...gimiendo su nombre, sintiendo el tibio aliento sobre sus labios, su cuello, el nacimiento de sus senos...sintió su pezón endurecerse mientras enjabonaba su torso. Se sentía completamente fuera de sí, en un universo alterno en donde era amada sin reservas por el hombre que por tantos tiempo había añorado a la distancia. InuYasha había sido el responsable de su prematuro despertar sexual, y al haber protagonizado tantos húmedos sueños con él, bien podría estar en este momento en uno de ellos ante lo increíble de la situación en la que se encontraba.
Pero la reciente humedad en su entrepierna no mentía, las rosadas marcas que había notado sobre su cadera debido a la fuerza con la que la que el oji dorado la había asido, eran la ferviente prueba de la veracidad de los actos de esa noche. Pasó sus dedos por ellas...no dolían eran apenas visibles y aunque aquello la hubiera lastimado no le molestaría portarlas si eran prueba de la fiereza con la que su compañero la deseaba. Un sentimiento de genuina satisfacción la recorrió. Después de los recientes acontecimientos se sentía más unida y enamorada de InuYasha que nunca.
Prosiguió por su enjabonado camino hasta su centro, debía enjuagar los abundantes restos de su excitación. Recordó las palabras del semidemonio -puedo olerlo Kagome -le había dicho con aquella incitante voz. -¿ porqué nunca pensé que él podía hacer eso? todo este tiempo...simplemente he estado gritándole con mi cuerpo lo mucho que le deseo y...hasta ahora se ha dado cuenta...estoy perdida - pensó nerviosa.
No pudo evitar vibrar ante la facilidad con la que sus dedos se deslizaban sobre sus feminidad, jamás en sus locas fantasías y provocativos sueños había logrado estar en aquel estado y sin embargo el peliplateado parecía haberla llevado al límite con sus reacciones, besos y caricias. Se sintió palpitar al evocar la sensación que la había llevado a aquel arrebatador orgasmo...había podido percibir con completa claridad como la punta de unos de los dedos de su ojidorado se había deslizado suave y escasamente en su interior haciéndole perder la razón. Ella jamás se había atrevido a tocarse de aquella manera aunque la idea había cruzado por su cabeza en medio de aquellas noches de desfogue, en ese momento celebró haber esperado pues le daba la oportunidad de descubrir esa nueva sensación en manos de su mediodemonio.
La imagen de un desesperado Hanyou rastreando el aroma de su excitación apareció en su recuerdo - ha estado a punto de….embriagarse en mi aroma a dicho - pensó azorada. Tenía que reconocer que la idea de tener la cabeza de InuYasha entre sus piernas era totalmente emocionante -no podrás salir de aquí si no te tranquilizas Kagome -se reprendió ante el rumbo de sus pensamientos, a ese paso la humedad entre sus piernas no desaparecería.
Volvió a concentrarse en su tarea y terminó de asearse, tomó su yukata y se sonrojó ante la evidente humedad y mezcla de fluidos que se había impregnado en ella, tomó la barra de jabón que usaba para lavar alguna de su ropa y trató de enjuagar la evidencia. Una vez lista la dejo colgada sobre uno de los estantes dentro de la habitación. Decidió que utilizaría su pijama esa noche en lugar de otra yukata. Completamente vestida se dirigió al segundo piso para esperar al ojidorado.
Su corazón se aceleró al ver el desarreglado futón por sus recientes actividades. Trató de volverlo presentable y se sentó en el centro mientras empezaba a cepillar su húmedo cabello contemplando el cielo nocturno a través de la ventana.
El inconfundible sonido de los pasos de InuYasha la hizo voltear justo al tiempo para verlo deslizar la puerta, cuando sus ojos se encontraron sintió una corriente de energía estremecer su cuerpo. Lo vio cerrar sus ojos y mover ligeramente su nariz mientras se sonrojaba.
INUYASHA´S POV
InuYasha llegó a la orilla del río y empezó a desvestirse. Se sonrojó ante la evidente humedad en su yukata, gruño mientras se la llevaba a la nariz -Demonios - se dijo mentalmente al recordar a Kagome gimiendo. La tiró a un lado y procedió a remover su fundoshi el cual contenía una gran cantidad de su esencia. Decidió no mirarse demasiado para no tentar el peligro de que pervertidos pensamientos se colasen en su cabeza.-como si pudiera evitarlo tsk -
Se adentró a las frescas aguas del río. Una vez que eliminó los rastros del sudor y demás fluidos se quedó flotando, respiró hondamente y se decepcionó un poco al notar que aquel delicioso olor al deseo de Kagome había impregnado en su cuerpo disminuido, sin embargo el rastro de su aroma natural aún quedaba en su piel. Sonrió ante aquel pensamiento -solo un poco más...y estará para siempre -pensó recordando las palabras de Totosai.-Una vez que la marqué...jamás se desvanecerá - se dijo concentró en su alrededor, le gustaba estar en medio de la naturaleza, el sonido de las hojas de los árboles siendo tocadas por el viento, el ruido de la corriente, la visión de las estrellas sobre él.
La imagen de Kagome vino a su mente y no pudo más que sonreír ampliamente. Jamás pensó que se atrevería a hacer lo que hizo pero no se arrepentía. Kagome lo había disfrutado y ciertamente él también. Aunque había tenido que luchar contra su instinto, se sentía más fuerte y un poco más tranquilo al haber experimentado aquellas fuertes sensaciones. -La próxima vez...podré controlarme mejor -se dijo seguro. Ahora más que nunca se sentía posesivo hacia su mujer. Jamás dejaría que alguien que no fuera él la tocara de aquella manera. -Es mía -
Salió por la ropa que había dejado en el suelo y la enjuagó rápidamente. Dió unas vueltas velozmente para evitar llegar empapado a la casa y regresó. Al entrar paró en el baño para notar que Kagome había terminado. Entró disfrutando del dulce aroma de su shampoo y tomó una de las yukatas secas. Una vez vestido se apresuró piso arriba.
En cuanto corrió la puerta de la habitación la imagen de Kagome cepillando su cabello mientras le sonreía de aquella forma reservada solo para él lo recibió. Cuando sus ojos se encontraron la vio estremecerse y tuvo que cerrar los ojos al captar el intoxicante aroma de la habitación. Los restos del deseo de ambos aún se encontraban frescos en el aire -Kuso...pasar esta noche tal vez sea más difícil de lo que pensé - Además llevaba aquellos pequeños pedazos de ropa que dejaban demasiada piel al descubierto.
-Regresaste -la escuchó decirle feliz. El solo asintió y la acompaño sentándose tras de ella en el futón, la vio mirarle interrogante. Él solamente se limitó a quitarle el cepillo de sus manos y hacerle una mueca para que le diera la espalda nuevamente.
-Déjame hacerlo …-le dijo mientras empezaba a cepillar el azabache cabello. Le escuchó una risilla y la sintió relajarse bajo su caricia.
-Lo haces muy bien…-la escuchó susurrarle.
-Fhe!
Se quedaron unos minutos compartiendo y disfrutando la tranquilidad que aquel momento les regalaba.
Cuando se aseguró de que su cabello estaba completamente desenredado la escuchó bostezar.
-Vayamos a dormir…-le dijo mientras la veía asentir. Se tiró boca arriba sobre el futón y llevó sus manos tras su cabeza esperando que la chica se tumbara a su lado. Se sonrojó al verla pegarse a su costado mientras pasaba su suave mano por su abdomen y entrelazaba una de sus casi desnudas piernas con una de las de él.
-Kag..o...me...qué…-intentó preguntarle.
-No esperes que duerma alejada de tí esta noche...menos...después de todo lo que hemos hecho-le dijo escondiendo su rostro en su pecho.
Pasó una de sus manos bajo su negro cabello para que lo utilizara como almohada, la vio acomodarse satisfecha y suspirar. No pudo evitar sonreír ante la familiaridad y confianza con que la chica le tocaba, infundado de una nueva confianza ante el recuerdo de lo sucedido y las reacciones de la ojicafé se giró en su costado y la atrajo en un abrazo.
-Gracias Kagome…-le agradeció con sentimiento mientras apretaba el abrazo y sentía la delgada mano de la azabache deslizarse hacia su espalda para presionarse contra él.
-mmm? -le respondió adormilada.
-Por...todo...esta noche...le dijo nervioso.
-No...aaaooommm- tienes nada que agradecer...solo...quédate a mi lado…-le dijo mas dormida que despierta.
-Siempre -le contesto seguro mientras se agachaba para dejar un corto y suave beso. La sintió responder mientras sonreía contra sus labios antes de caer dormida.
Se concentró en los latidos del corazón de Kagome para intentar descansar.
AL DÍA SIGUIENTE.
Sintió algo removerse entre sus brazos...sonrió al aspirar el familiar aroma de su compañera. Abrió lentamente sus ojos para verla girarse y darle la espalda dentro de su abrazo. Por la escasa luz que se colaba por la ventana podía deducir que aún era bastante temprano -podemos quedarnos un poco más -se dijo antes de posar su mano en su vientre para atraerla más cerca, se permitió colar su mano bajo su blusa y acariciar suavemente su abdomen en una muestra de cariñ acomodó lo suficiente para tener el cabello de la azabache al alcance de su nariz y poder envolverse nuevamente en un plácido sueño.
Su cabeza se encontraba sobre una suave, blanda y cálida superficie mientras sus cabellos eran acariciados. -Se siente bien…-pensó completamente entregado aquellas deliciosas sensaciones. La vibración de la superficie donde su mejilla descansaba empezó a Vibrar mientras escuchaba una divertida risa...entonces despertó de golpe y terminó de identificar donde se encontraba. Su mente le decía que retrocediera de inmediato, pero su cuerpo se negaba a moverse.
-Te he despertado...lo siento -la escuchó disculparse mientras seguía acariciando su cabello. -Buenos días InuYasha -le dijo mientras atraía su rostro para darle un pequeño beso, obligándolo a separarse de sus pechos. Se sostuvo en sus manos para verla de cerca, con aquel adorable sonrojo mientras le sonreía -¿has dormido bien? -el solo asintió.
Me alegro...parecías realmente cómodo y es raro que tenga la oportunidad de verte dormir tan tarde -no pudo evitar ponerse un poco nervioso al recordar dónde había despertado, al parecer habian dormido más de la cuenta pues el sol estaba en su esplendor.
Se sorprendió al sentir el cuerpo de la chica completamente sobre él mientras le abrazaba -oee- alcanzó a proferir antes de que su cuerpo la tomará automáticamente de la cintura. -Yo dormí...deliciosamente -le dijo en lo que él detectó como un tono muy sugerente mientras sentía los largos mechones negros acariciar su mejilla ante la cercanía de la chica.
-¿qué haremos hoy? -le preguntó mientras recargaba su rostro sobre su torso mirándole despreocupadamente mientras él intentaba controlar su sonrojo.
-Etto...debemos partir en busca de Sesshomaru para…-antes de que terminara la oración, tenía a una veloz Kagome parándose al lado de su mochila sacando un nuevo cambio de ropa.-¡Vamos InuYasha...no hay tiempo que perder! -le dijo apresurándolo a lo que solo pudo responder con una corta carcajada mientras se estiraba y se dirigía a la puerta.-siempre reniegas por no poder permanecer más tiempo acostada y ahora….
-Ahora solo quiero encontrar lo más pronto la forma de estar a tu lado el mayor tiempo posible -la escuchó decirle emocionada aún rebatiendo en su mochila.
-Kagome -la llamó haciendo que la chica volteara rápidamente, momento que aprovechó para besarla, la vio sonrojarse ante el rápido movimiento y salió antes de que la chica pudiera decirle algo.
-Iré por mi ropa, te veo abajo -le dijo mientras salía del ía divertido por las reacciones de la azabache no pudo evitar sonreír.. Terminó de vestir su tradicional rata de fuego y la espero sentado en los escalones de la entrada de la casa. La escuchó bajar rápidamente y tragó en seco al ver la vestimenta que había elegido ese día. Nuevamente se había colocado aquellos pequeños pantalones mucho...muy por arriba de su rodilla exponiendo sus bien torneadas piernas. La parte superior parecía estar pegada, rascandose la cabeza se preguntó -¿cómo demonios hizo para meterse en eso? - la parte superior dejaba al descubierto sus hombros y brazos solo cubierto con dos tiras no mas anchas que las del atuendo que usó esa noche y...solo podía ver un par de ellas…-¿acaso...no...está usando esa ropa..que cubre...sus...aatsk? -eso significaba que el viaje sería más difícil de lo imaginado. Estaba acostumbrado a sentir los pechos de la chica en su espalda cubiertos por ese material ligeramente firme, ahora solo la delgada tela de ese atuendo los cubría -Shimatta Kagome… -la reprendió mentalmente
-¿qué sucede InuYasha? -le preguntó extrañada.
-No...nada...solo...quiero decir...no habías utilizado algo así antes…-le dijo tratando de no parecer tan torpe.
-ah? -la oyó decir mientras se veía -creo que tienes razón...pero es sumamente práctico ¿no se ve bien? -le preguntó insegura.
-No...quise...me refiereo...se ve bien -le dijo dándole la espalda. -¿Quieres desayunar aquí o en el camino? -le preguntó tratando de desviar el tema.
-¿Salgamos cuanto antes...no tengo mucho apetito...podemos recoger algunas frutas de camino ne?
-De acuerdo, sube -le indicó mientras se incaba esperando sentir su peso en su espalda.
Cuando sintió las suaves formas presionar su espalda se tensó un poco pero intentó frenar los pervertidos pensamientos que empezaban a crearse tratando de concentrarse en la misión de esos días, llegar a las tierras de Sesshomaru.
-¡Ikimashou! -la animó antes de empezar a correr.
-InuYasha -la escuchó llamarlo logrando que su orejas viraran en su dirección -¿cuánto tiempo nos tomará llegar con Sesshomaru?
-Totosai dijo que 3 días, pero creo que podemos hacerlo en dos.
-Ya veo…¿alguna vez...has estado allí? -le preguntó cuidadosa.
-No
-¿Nunca tuviste curiosidad? -
-Los primeros años que vagué...lo pensé...en ir a conocer las tierras...pero sabía que me echarían...así que…-las imágenes de youkais intentando matarlo por se un hanyou regresaron a el.
-No te preocupes...toda la región ha escuchado hablar de ti ahora….y sospecho que hasta las tierras de Sesshomaru...estoy segura que te respetarán...y si no lo hace...se las verán conmigo -la escuchó animarlo.
Pasaron unas horas y pararon a al lado de un riachuelo para desayunar unas frutas y compartir algunas barras de cereal que Kagome había traído de su tiempo. La vio rellenar unas botellas de agua y refrescar su rostro antes de volver a sentarse a su lado. De repente la sorprendió mirándolo detenidamente, logrando ponerlo nervioso ante el escrutinio.
-¿Q..ué pasa? -le preguntó extrañado
La chica sacudió su cabeza tratando de restarle importancia -es solo...que estoy feliz de viajar juntos nuevamente...solo tu y yo-le dijo mientras sonreía -desde que shippo,miroku y Sango se unieron a nuestro grupo...siempre pensé que...me habría gustado tener más tiempo para nosotros...así que ahora mismo...estoy muy feliz.
Se sintió sonrojar ante la repentina confesión, la azabache se recargó en su hombro y él solo pudo pasar una de sus garras por sus cintura respondiendo el gesto.Aún le parecía irreal que Kagome estuviera allí a su lado, recordándole a cada momento, con cada gesto, con cada palabra,...con su cuerpo….que lo quería. Decidió entonces que podían quedarse unos minutos disfrutando de ese momento antes de emprender nuevamente la marcha, sin embargo sus planes se vieron rápidamente alterados al percibir un desagradable aroma viniendo en su dirección a gran velocidad - Tienes que estar bromeando…-pensó molesto antes de ponerse de pie tomando más fuertemente a Kagome y dejándola a su espalda.
-Kagome...quédate cerca de mí...no vayas a moverte -le dijo sintiendo como su corazón se aceleraba ante el repentino arrebato de posesividad que lo recorrió. Su cuerpo se sentía más caliente y estaba seguro que sus garras habían crecido -no permitiré que le ponga una mano encima -
-Inu..Yasha...que sucede…-la escuchó preguntarle claramente preocupada mientras la sentía aferrarse a su ahori. Antes de que pudiera responderle un torbellino aterrizó a unos metros. -Koga -kun…- la escuchó decir logrando que gruñera molesto solamente por la mención de aquel nombre.
Koga le miró arrogantemente mientras empezaba a acercarse -Querida Kag..-se detuvo abruptamente. Con desorbitados ojos los miró, primero a él, sintió su asquerosa mirada sobre su cuerpo y le gruño en respuesta, después desvió su mirada a Kagome quien solo había asomado su cabeza aún detrás de él -Bestiaaaa del…¿qué le has hecho a mi mujer? -le gritó enojado mientras empezaba a acercarse y olisqueaba el ambiente tensándose de inmediato.
-Grrrrrrr -dejó salir furioso y preparando su cuerpo para atacar sin dejar de proteger a Kagome - Kagome no es tu mujer, entiendelo no lo ha sido, no lo es y nunca lo será sarnoso -lo vio alterarse ante cada palabra -Kagome es...mi compañera.-terminó ante la mirada atónita del lobo.
-¡Pero...qué...dices bestia...Kagome aún no ha sido marcada...aunque tu horrible olor a perro esté más presente en ella aún puedo reclamarla! -le dijo retador.
-Atrevete…-le contestó con voz grave mientras sentía su pecho inflarse y sus colmillos romper la piel del costado de sus labios, dispuesto a defender a su compañera a toda costa. Lo vio titubear, cuando estaba a punto de acercarse la escuchó.
-InuYasha...por favor...déjame aclarar de una vez por todos esto con Koga-Kun...confía en mí -le dijo con voz suplicante mientras sentía su tibio toque en la mejilla para que lo encarara, su boca hizo una pequeña muestra de sorpresa al verle y luego le sonrió -no quiero que esto se convierta en una pelea...además...Tessaiga no parece estar controlando del todo tu sangre demoníaca -se tensó al escucharla y fue entonces que fue más consciente del hilo de sangre que corrió sobre su quijada producto de sus crecidos colmillos, vio sus crecidas garras -Shimatta...pude haberla lastimado.., -se regañó mentalmente por dejarse llevar por su enojo.-Tranquilo -le susurró mientras tomaba su mano y salia del refugio de su espalda para ponerse a su lado. -¿Confía en mi si? -su expectante mirada le dijo que esperaba una respuesta así que solo asintió mirándola intensamente a los ojos y apretando el agarre de su mano. Aunque Kagome le había demostrado de miles de maneras que él era el único en su corazón...pero no podía refrenar los intensos celos que despertaba el ver la mirada del sarnoso sobre ella.
KOGA´S POV
Koga miraba la escena completamente en Shock. Justamente se dirigía a la aldea de la anciana Kaede para reclamar a la azabache. Depués de todo habían derrotado a Naraku y se había encargado de unir a todos los clanes convirtiéndose en el Líder, estaba seguro que ahora era digno de la ojicafé y esta no se negaría a estar a su lado. Sin embargo..ella… -el olor de ese perro está fuertemente impregnado en su cuerpo -por un momento pensó que la había marcado pero al prestar más atención se dio cuenta de que aún no estaba tan profundo -¿por qué...por qué Kagome lo permitió? Maldición - la vio controlar al enfurecido hanyou con unas pocas palabras y la manera en que lo había tocado. Tenía que Admitir que el aura asesina que había empezado a emitir la bestia justo antes de que se acercara le había hecho dudar sobre su ataque...nunca lo había amenazado de esta forma tan...primitiva y sin embargo la chica lo había calmado con unas solas palabras -Maldición, Maldición, Maldición, perdí demasiado tiempo -se recrimino mirando al cielo con sus puños apretados. La voz de Kagome lo devolvió a la Realidad.
-Koga-Kun -empezó Kagome -me alegro que te encuentres bien ¿qué te trae por estos rumbos? -le preguntó.
-Iba a visitarte Kagome, no pensé que seguirías viajando…¿dónde está el resto del grupo ?-le preguntó con la esperanzas de que esto no se tratara de un viaje con solo ellos dos.
-Están arreglando unos asuntos pendientes en sus provincias….regresarán dentro de unas semanas-le contestó un poco incómoda.
-Están viajando...solos…-se esforzó por decir.
-Ehh si bueno...necesitaba unas vacaciones y hemos decidido visitar algunos lugares…-la visión de las entrelazadas manos de esos dos frente a él lo estaba matando. La vio seguir su vista y sonrojarse.
Después de un incómodo silencio Kagome empezó.
-Koga-Kun necesito que hablemos…-la vio decidida
-No tienes que decirlo Kagome...me ha quedado claro...el aroma de este chucho está por todo tu cuerpo -le dirigió una mirada acusadora a InuYasha mientras este le sonreía arrogantemente antes de soltar la mano de Kagome y atraerla a su costado aferrándose a su cintura. La azabache se sonrojó como nunca antes la había visto, descolocándolo ante aquella hermosa visión. Solo de pensar en lo que aquella bestia había tenido que hacer para impregnar su aroma tan fuertemente en su piel le hizo hervir la sangre y lo peor era que estaba claro que ella lo había permitido...su aroma también estaba fuertemente presente en el Hanyou.
-Yo...lo siento Koga pero ahora estoy con InuYasha yo siempre…-no lo digas Kagome por favor -pensó adolorido -siempre he estado enamorada de él -sintió una pesada opresión en su pecho tras escucharle aquellas palabras. Lo sabía, siempre lo había sabido pero había guardado una mínima esperanza de ganarse su corazón gracias a los errores de InuYasha y aquella miko. Pero al parecer el chucho se le había adelantado. Suspiro derrotado.
-Kagome ha aceptado ser mi compañera -lo escuchó decir seguro. Su pecho dolió un poco más.-Tendremos una ceremonia de unión tradicional con nuestros amigos..estás invitado -terminó arrogante.
-Solo estarán nuestros amigos...y tu eres nuestro aliado y uno de ellos, sería un honor que nos acompañaras -terminó Kagome un poco apenada.
-Gracia Kagome...pero no creo que pueda soportarlo -le dijo con una triste sonrisa.
-No sé qué hizo ese chucho para convencerte Kagome...pero quiero que sepas que siempre estaré ahí para ti si me necesitas -
-Gracias Koga...significa mucho viniendo de ti...
-¡Y tu Bestia descarada...a tí si que no te perdonaré nunca….jugaste sucio...pero Kagome te ha elegido así que...si me entero que no la cuidas como se merece…iré por ella me oiste! -retrocedió ante el gruñido amenazante del hanyou.
-Adiós...Kagome…-le dijo antes de mirarla y echar a correr. Le habría gustado sostener sus manos una última vez pero sabía que en el alterado estado de InuYasha no habría sido conveniente.
INUYASHA´S POV
Koga se perdió rápidamente en una nube de humo, sus músculos se relajaron de inmediato.-InuYasha...ya pasó -la suave voz de Kagome lo calmo -Me temo que tendremos que hacerle una visita a totosai a nuestro regreso -la miró interrogante-¿por qué tendríamos…? -antes de terminar el pensamiento sintió un dedo sobre su colmillo que había regresado a su normalidad -se supone que Tessaiga debe prevenir que tu sangre Youkai aparezca….sin embargo...hace unos momentos, tus colmillos y garras crecieron igual que aquella vez -la vio estremecerse por el recuerdo. -te has lastimado-le reclamo, la vio acercarse y pensó que le besaría sin embargo...
La sintió lamer desde su mentón hasta su boca recogiendo la sangre que se había resbalado por el corte de su colmillo, incitado por aquel acto tan sensual la beso deleitándose con el gusto de su sangre mezclada con el sabor de la azabache -Mmm- la escuchó gemir entre el beso. Aquello solo lo invitó a profundizar la caricia, y en menos de lo que pensó, la había tomado de sus piernas para que las enrollara a su alrededor mientras se refugiaban bajo un árbol, presionando la espalda de la azabache contra el tronco.
-Kagome…-la llamó sobre sus labios mientras presionaba su torso sobre el de la chica, sintió las perfectas formas de su pecho contra el. -ahhh-la escuchó gemir ante el contacto mientras empezaba a expedir aquel intoxicante aroma.-no podemos continuar en medio del bosque...es peligroso….-se repetía incapaz de terminar el contacto - Sintió las caderas de la chica presionarse sobre la suya y esa fue su señal. La separó con pesar de su cuerpo y terminó el beso. Una agitaba y sonrojada Kagome le veía expectante -estamos en medio del camino…-le dijo mientras se inclinaba a susurrar a una de sus orejas…-no podemos hacer este tipos de cosas...Kagome… si empiezas a oler de esa manera...en ...otros podrán notarlo...tsk…-alejó su rostro-me dejé llevar-terminó mientras recargaba su frente en el pequeño hombro.
-yo...lo siento…-la escuchó disculparse avergonzada. Levantó su rostro y tomó su mentón -no tienes que disculparte...no sabes…-le dijo emocionado -lo mucho que significa que...le hayas dejado claro a ese sarnoso que eres mía…-escuchó los latidos de la oji café dispararse ante sus palabras y sonrió complacido. Tras darle un rápido beso se dio la vuelta hincándose para que volviera a subir.-vamos -
-¿por qué Tessaiga no funcionó? -se preguntaba nuestro hanyou mientras se abria paso por el bosque - en ese momento solo quería protegerla de Koga...apenas pude sentir los cambios sucediendo en mi cuerpo,, Kagome tiene razón...tendré que volver con el viejo Tsk - A pesar de la preocupación por el despertar de su sangre se sentía realmente contento con el desenlace, Kagome no solo había aceptado abiertamente estar enamorada de él frente a Koga, no se había alejado de él en ningún momento, dándole su lugar como su protector y compañero y aceptando su desplante de posesividad.
Las horas pasaron rápido, Kagome había estado explicándole a cerca de la ceremonia de graduación en su escuela y como quería que le acompañara, así como a todas las tiendas que tendrían que ir para conseguir las cosas para su ceremonia. El se entretenía divertido con las extrañas expresiones y nombres que jamás había escuchado de cosas que ahora parecían indispensable.
Iba bastante concentrado en el camino pensando que podría obtener unos pescados para la comida gracias a que estaban muy cerca del río cuando la azabache lo llamó.
-Nee InuYasha…-lo llamó suave.-estaba pensando...que cuando regresemos de tener la ceremonia en mi tiempo...tendremos que regresar a la casa de tu madre...y estarémos lejos de nuestros amigos -la escuchó con un tono de tristeza.
-No tenemos que pasar todo el tiempo en estas tierras Kagome…
-Pero entonces…-antes de que pudiera terminar la interrumpio.
-Confía en mí...te lo mostraré cuando regresemos con Kaede.
-Pero...no entiendo por qué dices...
-¡Vamos Mujer! ¿puedes esperar un poco?,lo sabrás a nuestro regreso.
-¿Es una sorpresa? -la escuchó entusiasmada.
-Fhe...puedes decirle así si eso te impedirá bombardearme con preguntas tontas Tsk-la escuchó reír ante su exasperación.
-Gracias InuYasha -le susurró cerca de su oreja, afectando levemente su ritmo - esperaré entonces.
Había estado tentado a decirle que tenía hace tiempo una cabaña construida en el bosque la cual había trabajado muchas noches mientras todos dormían. Cuando empezó aquella construcción, esperaba dejarla para shippo a sabiendas de que no siempre podría estar con él para protegerlo y la anciana Kaede moriría mucho antes de que el zorro pudiera convertirse en un hombre, y si sus amigos no salían con vida de la batalla de Naraku tampoco podrían adoptarlo. En ese momento tenía claro que iría al infierno con Kikyo, sin embargo conforme pasó el tiempo, sus sentimientos hacia Kagome crecieron de manera insospechada y empezó a imaginarla dentro, adaptando el estilo interno de la estructura a la casa de la azabache sin ser muy consciente de ello.
Ahora, tenía un techo que había construido para cuidar y proteger a las personas más importantes para el. Kagome y Shippo, que aunque no fuera oficial era prácticamente su cachorro…
-Kagome…-la llamó después de unos minutos perdido en sus pensamientos. La sintió recargarse en su hombro mientras la veía por el rabillo del ojo -¿te gustaría que shippo viviera con nosotros? - escuchó claramente como su corazón se aceleraba.
-¿ hablas en serio? -le preguntó entusiasmada.
-El crío te ve como su madre….y-
-a ti como su padre….-le interrumpió haciéndolo sonreír -aunque muchas veces no se traten con mucho respeto - le recrimino fingiendo molestia.
-Fhe! -se encogió de hombros.
-Me gustaría mucho... -la escuchó feliz-
-Entonces le preguntaras al enano cuando regresemos-le encomendó.
-¿a qué viene este repentino interés por shippo? -le preguntó curiosa.
-Solo...estaba pensando que cuando...nos unamos...lo más seguro es que el bonzo no tarde en buscar la manera de atarse a Sango… la anciana Kaede no puede estar mucho tiempo más detrás de aquel demonio y sus travesuras... es una vieja después de todo-sintió la agresiva mano de la chica-..¡.auch oe Kagome! -se quejó por el repentino jalón de cabello proveniente de la azabache.
-InuYasha...no seas grosero con Kaede-baba
-Fhe!...como sea…-le dijo restándole importancia a la reprimenda -la anciana no podrá con el enano….y nosotros lo encontramos primero así que pensé...que estaría mejor con nosotros...-la sintió apretar el abrazo sobre su cuello y recargar su mejilla lo más cerca de su rostro, la ayudó levantado más su peso para que cumpliera su objetivo. Un suave beso se posó en su mejilla. El recibió el gesto contento de hacerla feliz.
-Buen chico -le susurró mientras palmeaba su cabeza
-¡Oe no me trates como un cachorro mujer!-le bufó molesto mientras la escuchaba reír disfrutando de aquel agradable sonido...y pensaba: - Ahora tengo una familia...una de verdad.
No pasó mucho tiempo cuando escuchó el apenas imperceptible sonido del estómago de Kagome. Rápidamente buscó un lugar agradable a la orilla del río para pescar la comida.-ya regreso -le dijo antes de dejarla cerca de un frondoso árbol.
-Gracias... preparé todo -le contestó mientras se volteaba y empezaba a rebuscar en su mochila.
Escogió un pez grande para él y uno pequeño para Kagome. Se aseguró de limpiarlos correctamente y se dirigió hacia donde estaba la chica. Podía oler el arroz cocinándose. La vio preparar el fuego cerca del mantel que siempre extendía para sentarse. Un sentimiento de completa tranquilidad lo invadió. El era su compañero...y como parte de su deber era ver por sus necesidades, darle un techo, protección, y alimento, sin embargo, esa chiquilla había hecho por él todo eso y más casi desde el primer momento en que lo conoció. Soltó una risilla al recordarla sobre él mientras luchaba por curar sus inexistentes heridas. Kagome era una excelente compañera, fuerte, confiable, intrépida, hermosa…
En menos de lo que pensó llegó a su lado y dejó cocinando los pescados, se sentó en una roca cerca mientras recargaba su cabeza sobre su rodilla observando detenidamente cada unos de sus movimientos. Siempre le había gustado verla: enojada, feliz, riendo, luchando a su lado, durmiendo...siempre que podía la seguía su tiempo para velar su sueño y desaparecía en cuanto percibía estaba a punto de despertar...no sabía por qué, pero verla dormir le producía un sentimiento de completa calma y plenitud...
Y ahora, ese sentimiento se esparcía en su interior cada vez que podía escuchar su voz llamándole...cada vez que su delicada mano tomaba la suya...cada vez que la veía feliz mientras hacía una tarea tan cotidiana como prepara una comida, doblar su ropa, estudiar sus extraños libros…
No supo cuanto tiempo se perdió en los movimientos de la chica, en el vaivén de su cabello gracias a la fresca brisa que corría esa tarde, en la elegancia de sus pasos...en el rosado de sus mejillas por la cercanía del fuego...en el movimiento de sus labios...en sus expresivos ojos…
-InuYasha...InuYasha…-la vio mover sus manos mientras la veía acercarse a él.-te estoy llamando desde hace un momento…¿en qué estás pensando tan distraídamente? -le dijo curiosa -Vamos -lo invitó a levantarse mientras lo tomaba de la mano, él la siguió concentrado en la unión de sus manos.
Kagome como siempre se aseguró de que sus costados estuvieran en contacto mientras se sentaban y él agradeció aquel gesto en silencio. Comieron tranquilamente mientras escuchaban la corriente del rio, sus miradas se cruzaron un par de veces logrando sacarles sonrisas nerviosas y suaves sonrojos. Una vez que terminaron de recoger todo la vio dirigirse a uno de los árboles y recargar su espalda sobre él mientras extendía una mano en su dirección.
-...quedémonos unos minutos más antes de continuar...-incapaz de negarse aquella petición se acercó y sentó a su lado.
-Nee...InuYasha…-llamó su atención -hay algo que me gustaría probar... -lo miró con esos brillantes ojos llenos de emoción y dejó salir un suspiro resignado mientras asentía. La vio sonreír ampliamente antes de palmar sus piernas con ambas manos mientras un ligero sonrojo coloreaba sus mejillas.
-Recuéstate….-le dijo apuntando a sus piernas. Aquella instrucción aceleró su corazón y no pudo evitar recordar la primera vez que había hecho eso y bajo las extrañas circunstancias. Sintió su rostro enrojecer y con movimientos un tanto robóticos dejó su cabeza sobre los suaves y descubiertos muslos de la azabache. El familiar calor de la piel de Kagome sobre su mejilla le hizo estremecer. Sus manos se cruzaron fuertemente sobre su pecho tratando de controlar la sensación mientras cerraba sus ojos.
-Siempre quise hacer esto…-empezó la ojicafé -descansar una tarde cualquiera...contigo en mi regazo...acariciando tu cabello -terminó mientras sentía los pequeños dedos colarse entre las platinadas hebras provocándole pequeños estremecimientos de placer en la base de su nuca y espalda. Se entregó a tan deliciosa sensación mientras escuchaba los tranquilos latidos de la chica y el inconfundible aroma de felicidad flotando en el ambiente.
-Aquella vez…-continuó-fue la primera vez que dijiste que mi aroma te gustaba….-la escuchó reír tenuemente y supo perfectamente a qué momento se refería-sentí que mi corazón se saldría de mi pecho...era la primera vez que un chico me decía un comentario de ese tipo y estaba tan preocupada por ti…-su voz tembló por un momento.
-Kagome…-la llamó mientras abría los ojos para mirarla mientras tomaba la mano libre que descansaba a su costado entre sus garras -en ese momento... tu eras la primera persona que se preocupa sinceramente por mi...que lloraba por mí..-le dijo mientras llevaba su mano sobre su pecho en acto de agradecimiento. La vio negar mientras le sonreía diciéndole en silencio que aquello no hacía falta, que cada una de las acciones y sentimientos que le regaló habían sido puros y desinteresados.
Cerró nuevamente sus ojos con una sonrisa, perdiéndose en su aroma y caricias…
Segundos después el sonido de la femenina voz lo sorprendió,una suave melodía que nunca había escuchado antes lo envolvió, la tonada era tranquila y dulce...la vio concentrada y con los ojos cerrados… emitiendo aquella canción….el momento le pareció simplemente perfecto...cuando hubo terminado no pudo reprimir su curiosidad.
-nunca había escuchado algo así…-le dijo complacido de que le hubiera regalado aquel espectáculo.
-La música en mi tiempo es muy diferente a la de esta época-le contestó divertida.
-¿Me mostrarás? -le preguntó entusiasmado, la vio asentir sonriente. Siguiendo con su caricia.
-tu voz…-empezó nervioso mientras se sonrojaba…-no sabía que podías cantar...
-vamos...pero si no he cantado... -le dijo modesta.-aunque supongo que no soy muy mala...¿el primer año fui parte del coro en mi escuela sabías?...la última vez que canté fue…-la vio llevarse su mano a su mentón en un gesto pensativo -¡ah si! ¿en el festival de la escuela ¿lo recuerdas?
Las imágenes de aquel ruidoso festival lo inundaron, como no recordarlo cuando aquel hobo-bobo lo retó a duelo y encima confesó sus sentimientos por Kagome frente a toda esa gente. -¡Fhe como si tuviera una oportunidad!- se dijo orgulloso.-lo recuerdo-le dijo serio.
-¿La cantarías…?-le preguntó sintiendo como se tensaba ligeramente ante la petición -¿cantarías esa canción...para mi…?.-le pidió tratando de usar ese tono chantajista que tanta veces la veía usar contra él cuando quería algo. Percibió el olor de nerviosismo empezar a emanar de ella y por un momento pensó que se negaría…
-¿a...ahora…?-le preguntó avergonzada…-él solo le sonrió socarronamente al saberse vencedor.
-etto...solo...solo si no me miras mientras lo hago…-le dijo sonrojada
-De acuerdo-le dijo un poco decepcionado de no poder verla, pero sabía que si insistía solo lograria que la chica cambiara de parecer -la próxima vez la convenceré…-se dijo decidido.
-cielos...por qué me pides algo así tan de repente -le dijo ofuscada.
-es tu culpa mujer...tu empezaste…-le dijo divertido mientras le regalaba una última mirada antes de cerrar sus ojos.
-mmm ten en cuenta que no tenemos música...así que tal vez...no se escuche muy bien...seria mejor si….
-¡Vamos Kagome no me burlaré de ti...lo prometo!-le dijo intentando animarla.
-Qué consuelo….-la escuchó decir bajito.
Los latidos de la chica se habían disparado en poco tiempo, la escuchó tomar un hondo suspiro y entonces...la escuchó:
Anata no Kami
Tu cabello
La delicadez de su voz le sorprendió...la sintió acariciar suavemente su cabello mientras entonaba las primeras notas...
Anata no mayu
Tus cejas
La sintió descubrir su frente mientras removía su rebelde fleco y delineaba sus cejas...el íntimo contacto lo estremeció sorprendiendose de la extrema sensibilidad de la zona…
Nando mo nadete miru
He tratado de acariciarlas tantas veces
El anhelo podía escucharse impregnado en su voz...era como si estuviera dedicándole esa canción especialmente para el.
Anata no yubi
Tus dedos
Mientras la mano que había acariciado sus cejas se posaba en su mejilla, sintió los delgados dedos de su otra extremidad entrelazarse con sus garras,el respondió aceptando y apretando su agarre sobre ellos...
Anata no ude
Tus brazos
Con pesar la dejo liberarse de su agarre para disfrutar del recorrido de su caricia sobre sus brazos…
Nando mo furete miru
He tratado de tocarlos tantas veces
La sintió ejercer un poco más de presión sobre sus brazo recorriendo el camino entre la punta de sus dedos hasta su hombro…
Anata no tashikamete
Quiero asegurarme de que eres real
La caricia en su cabello se reanudó...
Afureru
Este dulce sentimiento
La escuchó elevar su voz en un dulce tono cargado de sentimiento….
Itoshii kimochi ga ima ga
Estará desbordándose desde ahora
Deseaba tanto verla...y transmitirle que sus sentimientos por ella se venían desbordando desde hacía mucho...
Watashi no eien ni naru
y por el resto de la eternidad
Y que estaba seguro...que su alma se ataría a la suya a través del tiempo...y la distancia….
Dareka no koto Kon´nafuuni
Nunca pensé que llegaría el día en que
la letra le hizo recordar lo mucho que la había extrañado cuando la había obligado a regresar a su mundo...cuando la había perdido en la oscuridad...
Mitsumeru hi ga kuru nante
Anhelaría tanto poder ver a alguien
-y yo...Kagome...jamás pensé que encontraría a alguien que quisiera permanecer a mi lado para siempre...alguien que despertara el deseo de verle y tenerle cerca en todo momento.
Anata ni furete miru
Trato de tocarte...
Mientas la última nota resonaba en el viento...sintió su corazón latir con fuerza asimilando todavía el mensaje de aquella canción. Abrió los ojos para ver a una sonrojada Kagome mirándolo tiernamente. Alcanzó su rosada mejilla y presionó su pulgar contra sus labios entreabiertos, la vio besar la pequeña porción de piel sacándole una sonrisa ante el gesto.
-Kagome….no dejás de sorprenderme…-le dijo genuinamente impresionado con su talento. La vio sonreír avergonzada mientras desviaba su mirada, momento que aprovechó para impulsarse y atrapar sus labios. La inmediata y entregada respuesta de la chica no le sorprendió.La besó por un largo tiempo, pausada y detenidamente delineando sus labios, permitiéndole respirar por momentos mientras le daba pequeño besos en la comisura de su boca, aquel no era un beso cargado de deseo o desesperación...aquel era un beso dulce, impregnado de sus fuertes sentimientos de pertenencia el uno por el otro...de paz...y tranquilidad, de seguridad al saberse suyos.
-Gracias - le dijo conmovido por que le hubiera permitido escucharla.
-Me alegro...de que….lo disfrutaras…-le dijo avergonzada- la próxima vez prometo traer la música escuches la melodía…-el solo asintió. -De acuerdo...continuemos-se separó de él intentando esconder su avergonzado ser y él solo pudo reír.
Emprendieron nuevamente el viaje, Kagome iba maravillada disfrutando del cambiante se cansó de preguntarle sobre cuántas veces había vagado por esos rumbos y en qué problemas o aventuras se había metido se sumieron en un cómodo silencio.
InuYasha no era del tipo más platicador y aunque sabía que Kagome podría pasar todo el día hablando...sabía que la chica podría cansarse de sus cortas y escuetas respuestas a todo lo que le preguntaba...pero oye estaba hablando como nunca antes, tenía que darle un poco de crédito...hacía ya unos momentos que estaban en silencio y aunque él se encontraba tranquilo y contento con aquello sabía que no pasaría mucho para que a la chica se le ocurrieran otro mar de preguntas...se felicitó por la repentina idea que le cruzó.
-oe Kagome -llamó su atención…-¿por qué no lees un poco del diario de madre mientras viajamos...-la invito.
-¡oh tienes razón...lo olvidé por un momento!..si no te molesta que te ignore durante un buen rato…-le dijo divertida.
-Fhe! estás "sobre mi" no me siento ignorado…-le siguió el juego provocando las risas nerviosas de la ojicafé.
-De acuerdo...de acuerdo...-¿puedes parar un poco para sacarlo de mi mochila?-después de obtenerlo la sintió acomodarse en su espalda y correr su cabello sobre sus hombros para tener más espacio sobre su amplia espalda.
-Veamos...dónde me quedé…-la escuchó murmurar mientras pasaba las páginas….
CUARTA ENTRADA DIARIO IZAYOI
Han pasado dos semanas desde que lo ví...cada noche cuando todos duermen me escabullo de mis aposentos y me dirigo al jardín...creo que es el único lugar en el que puedo relajarme dentro de este palacio. Agradezco que padre me haya permitido encargarme de ese espacio de otra manera siento que perdería la cabeza encerrada entre las lúgubres paredes de mi dormitorio. Las noticias sobre el Inu-Youkai que derrotó de los youkais que estaban causando estragos al norte de la región no tardaron en llegar, ¿eso significa que está bien cierto? él los derrotó….pero...si es así ¿por qué no ha regresado? mi corazón se aflige cada vez más. Conforme los días pasan... los detalles de sus facciones se desvanecen en mi memoria. ¿realmente vendrá? ...ni siquiera tuve la cortesía de preguntarle solo le dije que le esperaría y corrí antes de que pudiera negarse... no fue precisamente el comportamiento de una princesa…
QUINTA ENTRADA DIARIO IZAYOI
Lo he terminado...después de pasar horas buscando en un regalo apropiado...solo pude pensar en esto...Yuki me ha ayudado a conseguir la tela, tuve que decir que era para mi padre después de todo sería extraño que me descubrieran bordando un obi masculino. Recuerdo que Inu- no Taisho -sama portaba un largo obi azulado con bordados dorados, era realmente hermoso por eso hice mi mayor esfuerzo...aunque mis habilidades en el bordado han sido elogiadas muchas veces temo que ante sus ojos mi trabajo no sea tan estilizado como el de aquellos...o aquellas que le proveen tan exquisitas vestimentas. Al final he elegido una base escarlata y tratado la tela para que termine un tonos azules como los de su kimono, me ha parecido apropiado bordar unas nubes al final sobre las cuales emerge una luna creciente... como la primera noche que nos encontramos…
SEXTA ENTRADA DIARIO IZAYOI
El tiempo en este palacio pasa con demasiada lentitud, ha pasado una semana más...Yuki ha intentado mejorar mi ánimo pero no ha tenido demasiado éxito, ahora su recuerdo me acecha incluso en mis sueños... ¿por qué? ¿por qué no puedo simplemente olvidarlo?
Takemaru ha venido a visitarme las últimas dos semanas. A pesar de que nos conocemos desde pequeños, poco antes de mudarme de palacio he identificado un cambio es su atenciones hacia mí persona, temo que albergue esperanzas de una unión entre nosotros. Los últimos años ha traído grandes victorias a mi padre convirtiéndolo en un excelente candidato para una unión ventajosa entre importantes casas... Sin embargo no se ha prometido a pesar de las diferentes candidatas que su padre le ha presentado y temo...que yo sea la razón. Temo que albergue la esperanza de que mi corazón cambie….de que mi padre me obligue a aceptar su propuesta...de no volver a verlo...me gustaría solo por una última vez...ver su rostro…
SÉPTIMA ENTRADA DIARIO IZAYOI
Esta mañana me desperté con una desconocida inquietud en mi pecho...sentí que algo se avecinaba, Yuki fue solicitada en el palacio central por mi padre...aquello me extrañó enormemente, aunque padre trata a yuki como parte de la familia nunca antes ha tenido una audiencia privada o formal con ella, aquello sólo logró fortalecer mi ansiedad. Sin mi leal acompañante, la soledad se coló con más fuerza en mi interior.
Cumplí con mis lecciones del día, y decidí ayudar a preparar mi cena aprovechando que yuki no estaba para recordarme que aquellas no eran actividades de una princesa.
Al caer la noche en busca de liberarme de mi melancólico sentimiento decidí practicar mi Koto en la terraza que daba al jardín.
...incapaz de seguir alimentando aquel anhelo sin fundamento...decidí que aquel sería el último día que le esperaría…
Mientras las notas salían de mis dedos….mi corazón agradecido sentía una pequeña liberación...me reprendí por no haber acudido a mi amigo antes, disfrutando y recordando los innumerables momentos de placer que me regalaba cada vez que lo tocaba, me dejé envolver en la dulce melodía, liberé mis sentimientos mientras fluían a través de cada nota. Cerré mis ojos intentando evocar su imagen con la mayor claridad posible, no pude evitar sonreír ante la figura formándose en mi memoria…
Entonces lo sentí...el cambio en el aire...su presencia a mi alrededor…el acelerado palpitar de mi corazón me estremeció y me regocijé ante la claridad con la que recordaba su energía...estuve tentada abrir mis ojos...pero temerosa de que todo aquello fuera una fantasía creada por mis anhelos se abstuvieron de la decepción y permanecieron cerrados hasta que la última nota flotó en el aire.
Llevé mis manos a mi pecho tratando de controlar las lágrimas que amenazaban con salir mientras asimilaba que aquel día sería el último que me permitiría recordarle, incapaz de detener más aquel sentimiento, sentí como una solitaria lágrima se deslizaba sobre mi mejilla…
-Me pregunto…¿Qué pensamientos pueden valer sus lagrimas princesa? - me estremecí al escuchar su voz tan cerca...al sentir la piel de uno de sus garras borrar el húmedo rastro en mi mejilla, estaba aquí...por fin estaba aquí! - Abrí mis ojos lo más rápido que pude temerosa de que aquello fuera sólo una ilusión...pero al paso de los segundos la imponente figura inclinada frente a mi no se desvaneció...incapaz de apartar mi mirada de su rostro, sentí mis mejillas enrojecer, mis recuerdos no le habían hecho justicia...sus atractivas facciones con ese delicado acento salvaje, las púrpuras marcas a través de sus mejillas, sus penetrantes ojos dorados...me reprendí por mirarle con tan poca educación y desvié mi mirada hacia mi koto.
-Disculpe mi tardanza...he tenido que resolver ciertos asuntos que me tomaron más tiempo de lo estimado - vi sus botas alejarse unos pasos y supuse que lo hacía por mi comodidad, agradecí mudamente el gesto y me armé de valor para encararle nuevamente.
-Me...me alegro que haya regresado victorioso Inu no Taisho -Sama y….- le dije sintiendo su curiosa mirada sobre mi... entorpeciendo mi habla - que haya accedido a mi poco cortés invitación.
-Sería un deshonor rechazar una invitación mucho más...un presente de una princesa- respondió sereno. Al recordar el presente me levanté apresuradamente para alcanzarlo trás de mi pero al haber estado sentada por un tiempo mis piernas entumecidas hicieron que perdiera el equilibrio...mis ojos se cerraron fuertemente preparándose para el impacto contra el suelo… sin embargo este nunca llegó, sentí uno de sus fuertes brazo sobre mi espalda, mientras el otro descansaba sobre mi cintura, abrí los ojos de la impresión y juré que no era la única que escuchaba los estrepitosos latidos de mi corazón, completamente avergonzada intenté disculparme mientras me ayudaba a ponerme de pie.
-Parece que cada vez que nos encontramos usted termina en mis brazos princesa -me dijo mostrando un fugaz movimiento de su comisura...dejando apenas entrever el inicio de una sonrisa.
-Disculpe mi torpeza-me disculpé nuevamente mientras me giraba por el paquete que había intentado alcanzar. Cuando lo tuve entre mis manos, me embargó el miedo de que no lo encontrara de su agrado, el color, bordado o la simple elección del presente. Respire hondo y me volví para entregarlo y terminar con mi autoinfligida tortura. Mientras lo veía ahí parado frente a mí... expectante... caí en cuenta de mis pocos modales.
-Lo siento...por favor tome asiento -le indiqué unos de los cojines que había traído de mi cuarto, con gráciles movimientos lo vi asentir mientras tomaba posición al lado de mi koto inspeccionándolo- -Debo decirle que me ha complacido mucho su interpretación princesa, tengo unos años sin disfrutar de una melodía en un instrumento como este- aquel cumplido me hizo realmente feliz y me atreví a pregunta -permítame entonces tocar una melodía para usted...como parte de mi agradecimiento -
Pude ver sus ojos abrirse ligeramente... imagino un poco sorprendido- si no es inconveniente, me gustaría aceptar su proposición-
-¿Tiene alguna melodía que le gustaría escuchar especialmente? -le pregunté tratando de identificar si realmente conocía una,
-¿Conoce usted..Sakura? -Asentí complacida y emocionada porque ambos disfrutáramos de aquella pieza. Tomé mi posición frente a mi koto y dejé el presente a mi costado decidiendo entregárselo al término de mi presentación.
Intenté relajar mi cuerpo, junté mis manos y las acaricié tratando de deshacerme del ligero temblor. Estaba complacida tan complacida como nerviosa. Tomé un hondo respiro y comencé a tocar la melodía. A medida que avanzaba podía sentirme más relajada e incluso logré mirarlo fugazmente sólo para descubrir sus ojos fijos sobre mí provocando que mi corazón se exaltara.
La última nota vino a mí con demasiada prisa, dejé mis manos en mi regazo y disfrute los pocos segundos de silencio entre nosotros.
-La ha tocado perfectamente princesa -su halago logró que me sonrojara.
-Tocar es uno de mis más grandes placeres -le compartí -me sorprendió un poco que usted conociera esta melodía...es una de las que personalmente disfruto -su flequillo se movió fugazmente en reacción a mi respuesta.
-Me complace que podamos compartir algo más que el peligro-su voz sonó un poco apagada al final. Debí quedarme viendo su rostro demasiado tiempo porque le ví inclinar su rostro ligeramente y en sus ojos pude distinguir la duda y expectativa, me reprendí mentalmente por mi falta de modales nuevamente y me giré para buscar el presente.
Deslice el paquete frente a él mientras me inclinaba para agradecerle -le pido acepte este humilde presente en forma de agradecimiento por su asistencia- seguí sus elegantes manos mientras lo tomaba y comenzaba desenvolverlo, aquello logró mi asombro pues no pensé que lo haría frente a mi. De repente todos los miedos de que no fuera de su agrado hicieron que mi vientre doliera de la incomodidad. Sin importarme las convenciones o decoro inspeccione su reacción con detenimiento...fue entonces que pude apreciarle completamente...su amplia sonrisa cruzó su rostro dejándome ver sus colmillos, aquella visión logró estremecer mi cuerpo y sin darme cuenta me encontré sonriendo genuinamente feliz de que lo encontrara de su agrado.
-Pocos seres en este mundo me sorprenden princesa…-me dijo mientras inspeccionaba el obi con detenimiento y acariciaba el bordado -y definitivamente usted se ha convertido en uno de ellos.
Aquellas palabras me parecieron el mayor halago que había recibido hasta ese momento, había elegido cuidadosamente sus palabras…"seres" había dicho...no "humanos" eso solo reforzaba mi sentir, él era definitivamente un Youkai diferente.
Lo vi llevar la prenda a su fina nariz y aspirar suavemente mientras sonreía -Tiene muchos talentos princesa, es un fino bordado y tratado de la tela.
Me sorprendí - ¿cómo…- dejé mi pregunta en el aire pues se adelantó a contestarme.
-Su olor la delata -dijo en un tono ¿divertido?, por supuesto que mi rostro debió parecer vil fuego ante mi avergonzado ser.
-Tengo que reconocer que estoy sorprendido por la elección de los diseños…le importaría compartime ¿que la llevó a elegirlos? -aquella pregunta disparó mis nervios…¿qué se supone que le diría….la luna es por nuestros encuentros nocturnos...y las nubes pos nuestro último viaje por los cielos? afortunadamente pudo ver a través de mi incomodidad.
-No pretendía incomodarla, discúlpeme. Tal vez en el futuro tenga el placer de conocer la respuesta.
-¿Había dicho "futuro"...acaso planeaba volver a visitarme? ante aquella posibilidad solo pude abrazar el sentimiento de completa satisfacción.
-El símbolo de mi casa es la media luna -aquello me sorprendió - mis poderes se alimentan en gran parte de ella-sonrió nuevamente- y en mi verdadera forma disfruto en gran medida viajar entre las nubes, así que comprenderá mi asombro por su bordado.
-¿verdadera forma? -no pude contener la pregunta. Solo lo vi asentir ante de explicarme.
-Soy un Inu no Youkai después de todo, puedo mantener un aspecto hasta cierto punto "humano" pero mi verdadera forma es...más...canina y de más grandes proporciones. -no pude evitar sorprenderme ante aquella información, sabía que solo los Youkai más poderosos podían adoptar formas cercanas a las de un humano pero nunca había visto u oído sobre una real y actual "verdadera forma" hasta entonces no había notado con detenimiento la blanca piel que caía por su espalda en forma de capa, pero que por momentos parecía tener movimientos propios…¿ese sería...algo así...como su pelaje? mi rostro debió delatarme nuevamente porque atrajo aquella gran piel sobre su hombro y la descansó en uno de sus piernas mientras la acariciaba y se dirigia a mi.
-Este es mi mokomoko es una extensión de mi y se podría decir que es parecido a la piel de mi verdadera forma - mi primer deseo al verla fue poder tocarla, parecía tan suave era realmente blanca y cualquiera podría haberlo confundido por una capa o abrigo de la más fina piel. Mis dedos conquillearon y batallé con el impulso de tocarle. Realmente era un ser de otro mundo...sabía que estaba frente a un Youkai, uno muy poderoso, sus afiladas garras, sus colmillos, sus armas, todo lo que debería asustarme me atraía de la manera menos pensada, quería conocerlo, quería saber más acerca de su mundo...de él.
-Tengo que reconocer que sus reacciones son poco predecibles princesa - ¿a qué se refería? por un momento me sentí avergonzada…¿mis reacciones no son propias de una princesa? ¡por supuesto no he sido para nada educada o decorosa dentro de los estándares de la realeza eso lo sabía...pero no pensé que le molestaría, afligida estaba punto de disculparme cuando me sorprendió nuevamente…
-Espero no ofenderla en ninguna manera por lo que voy a decirle..-me miró detenidamente por unos segundos antes de continuar-simplemente me parece un ser realmente fascinante.-dejó salir ocasionando que mi corazón quisiera salir de mi pecho.
Comentarios Finales:
Lamento la tardanza, la verdad es que tenía el capítulo terminado desde hace tiempo pero no había tenido oportunidad de revisarlo y no quería publicarlo sin hacer mínimo una revisión, la verdad tal vez se me pase una que otra cosa pero he estado enterrada en pilas y pilas de trabajo y estas últimas semana se me hizo bastante difícil encontrar tiempo para concentrarme e inspirarme. Espero que valga la pena la espera y disfruten.
Mata ne.
