CAPÍTULO XI

Todos los personajes le perteneces a la grandiosa Rumiko Takahashi. Esta historia fue escrita sin fines de lucro.

KAGOME´S POV

Kagome se encontraba completamente fascinada con la historia entre sus manos, Izayoi no solamente escribía hermosamente, realmente podía visualizar cada uno de los momentos que hasta ese momento había compartido con Inu no Taisho. -por supuesto que caería en sus garras - pensó divertida mientras terminaba de leer la última línea y cerraba el diario. InuYasha había permanecido en silencio durante su lectura y ni siquiera había notado que empezaba a oscurecer.

-Parece que acamparemos esta noche...- llamó la atención del peliplateado.

-Más adelante...hay una cabaña deshabitada -le escuchó comentar.

-por supuesto -dejó salir divertida.

-¿qué pasa? -le vio inclinar ligeramente sus orejas hacia ella.

-Solo tú puedes encontrar cabañas deshabitadas en medio de la nada -terminó admirando sus habilidades.

Fhe! no es mi culpa que los humanos sean lo suficientemente torpes como para hacer sus casas en medio del bosque- solo pudo reír ante su fingido tono molesto.-¿has terminado? -le preguntó refiriéndose a su lectura.

-¡oh si! fue realmente lindo -le dijo emocionada.

-¿más cursilerias ha? -se burló.

-No sé cómo con un padre tan claramente sensible y romántico me toco el Taisho refunfuñon - dejó salir bajito para burlarse del hanyou.

-¡oe! no sé lo que eso significa pero seguro no fue un cumplido...

-ya, ya…-intentó calmarlo mientras palmeaba su hombro y se inclinaba más cerca de una de sus orejas -así me gustas…-le dijo logrando apaciguarlo.

Mhj! -fue lo único que lo escuchó decir mientras se internaba más en el bosque olfateando.

Al paso de unos pocos minutos logró divisar la descuidada cabaña. Cuando estuvieron frente a ella la dejó que bajara de su espalda.

-Pues me alegro que tengamos un techo esta noche -le dijo mientras guardaba el diario en su mochila y volteaba a verlo -¿por qué no vas a buscar un poco de leña en lo que limpio un poco? -le dijo.

Lo vio asentir - no tardaré - y se perdió rápidamente en el bosque.

Ella por su parte Juntó sus manos en un sonoro golpe y se animó para tratar de lograr que aquel espacio fuera un poco más presentable. Encontró una escoba y aprovechó para sacar las viejas hojas esparcidas en el suelo por el abandono. El lugar era pequeño, más que el de la anciana Kaede, pero tenía lugar para el fuego y esta noche no necesitaban mucho.

El clima era perfecto, no hacía frío, pero tampoco calor lo que le permitiría dormir cómodamente abrazada a su hanyou. Rió feliz. Una vez que hubo limpiado lo suficiente para extender su saco de dormir. Decidió cambiar sus ropas por su adorado pijama roja. Ese día no podrían tomar un baño, pero por eso había venido preparada. Sacó el paquete de toallas húmedas que había traído de su época y estaba a punto de empezar a asearse cuando una pequeña sonrisa empezó a formarse en su rostro. -tal vez sea mejor esperar a que regrese - se dijo divertida.

Se recargó sobre el marco de la entrada esperando por su hanyou.

INUYASHA´S POV

Kagome había estado suspirando todo el tiempo mientras leía el diario de su madre - mujeres - Se dijo mientras la sentía removerse emocionada a su espalda. Era agradable tener un poco de silencio...aunque ya había pasado un buen tiempo y empezaba a idear alguna manera de llamar su atención para volver a escucharla. -maldición…-se reprendió ante el pensamiento, en el pasado siempre se quejaba de su parlanchina voz y ahora…

Afortunadamente no pasó mucho tiempo para escucharla cerrar el libro. Después de burlarse de su poco romanticismo lo estremeció nuevamente con aquellas simples palabras -así me gustas -le había dicho bajito peligrosamente cerca de sus sensibles orejas. Se apresuró a llegar a la cabaña que había olfateado más temprano y agradeció que la ojicafé le regalara unos minutos para despejar su mente y controlar su acalorado cuerpo ante el pensamiento de pasar la noche nuevamente a su lado.

Más temprano se había dejado llevar en medio del camino, el deseo lo había atravesado en un santiamén y la necesidad de tenerla entre sus brazos, sobre su cuerpo como la noche anterior había sido una tortura.

-esta noche será tranquila-...estamos en medio del bosque...no sería inteligente...si nosotros...-intentaba brindarse un poco de seguridad. Se apresuró a recoger leña y algunas frutas para regresar a su lado, aunque no se había alejado mucho tenía la necesidad de sentirla más cerca que de costumbre.

La visión de la chica esperando por él mientras recargaba su esbelto cuerpo sobre la entrada de la cabaña le pareció simplemente hermosa. Volvía a utilizar ese pijama que se había vuelto su favorito, sus torneadas piernas estaban ligeramente cruzadas haciendo que la curva de su cadera fuera más pronunciada, sus hombros estaban al descubierto y se le antojaron perfectos para besarles…

-Bienvenido -le dijo con una sonrisa, mientras le quitaba algunos leños y se adentraba a la cabaña. Sus ojos siguieron el peligroso baile de sus caderas. - esto será más difícil de lo que pensé ¡tsk! -

La vio dejar la leña cerca del espacio para la fogata para después rebuscar algo en su mochila. Él por su parte se concentró en prender el fuego para que tuvieran un poco de luz. Inclinada sobre el gigante bolso amarillo la azabache le regalaba una espléndida vista del inicio de su trasero con aquel corto pantalón. Trago despacio.

-InuYasha…-su voz lo alertó y desvió su mirada de aquel lugar antes de que la chica le descubriera. -¿me ayudarías a asearme un poco?-la escuchó intrigado - pero si no hay ningún afluente cerca ¿qué quiere decir...? - la vio entregarle una especie de pañuelo que contenía un aroma parecido al de su shampoo - Son toallas húmedas, las usamos en mi tiempo cuando no hay agua, pueden remover la suciedad simple como el polvo o el sudor ¿no sé por qué durante todo este tiempo no pensé en ellas? -la vio darse un golpecito en la cabeza divertida - hoy corrió mucho aire así que estoy cubierta de polvo…¿ te importa ayudarme?...no alcanzo mi espalda -le dijo mientras se daba vuelta regalándole la vista de su nuca mientras corría su espeso cabello a uno de sus costados, la visión de la desnuda piel cubierta apenas por aquella frágil tela... -¡shimatta! ¡por qué no me das un descanso onna! -la reprendió mentalmente. Tomó un respiro resignado y se acercó a la azabache.

-No entiendo porqué te preocupas por algo así...hueles perfectamente bien-le dijo mientras empezaba a pasar aquella toalla sobre sus hombros.

-Gracias. Supongo -la escuchó divertida -pero para mí es incómodo sentirme cubierta de polvo.

Fhe! -humana delicada - se quejó mentalmente. Estaba teniendo extrema cuidado en no dejar que sus garras le tocaras directamente para no acrecentar sus ganas de tocarla. Mientras repetía el movimiento en el otro hombro, la diminuta tira que sostenía la prenda se deslizó proporcionándole una visión perfecta de ese lugar donde llevaría su marca -¡kuso! -maldijo, la vio llevar su mano frente a su pecho para cuidar que la prenda no cayera demasiado pues sabía que no estaba usando esa ropa del futuro para cubrir sus pechos. Con sumo cuidado, tomó el tirante entre sus dedos y lo colocó en su lugar notando el estremecimiento de la chica bajo su tacto. No pudo evitar sonreír feliz de que ella fuera tan indefensa a su toque como él con ella.

-Gracias - le dijo mientras quedaba frente a él - me siento mucho mejor, ahora solo debo terminar el resto -retiró el fresco material de sus garras y la vio desecharlo dentro de una pequeña bolsa para sacar uno nuevo. -¿el...re...resto? -pensó repasando los lugares que habían estado expuestos -...sus brazo, piernas, rostro, cuello y el inicio de sus pechos…-antes de que fuera consciente de lo que estaba haciendo le arrebató la toalla de sus manos y tomo su brazo extendiéndolo frente a él mientras empezaba el mismo trabajo que había hecho con su espalda, deslizando aquel material sobre su piel. Podía sentir el fuerte sonrojo en sus mejillas, incapaz de mirarla a los ojos avergonzado por su arrebato se concentró en leer su reacción a través de sus otros sentidos. El aroma a felicidad que envolvía a la chica no mentía, aquella acción le había complacido -bien -se alivió. Podía escuchar el estrepitoso latir de su corazón. A ella le gustaba -si está contenta...está bien -se dijo.

Cuando terminó con el primer brazo se sentía mucho más seguro de sus acciones -es mi mujer después de todo… Hemos hecho...eso...ayer...y...Kagome confía en mí….puedo tocarla…-se repetía mientras veía a la chica entregarle una nueva toalla para que continuara con su trabajo. Esta vez sus miradas se encontraron fugazmente mientras terminaba con su otro brazo y la vio sonreírle contenta incapaz de controlarse se sintió devolverle el gesto.

En ese momento compartiendo otro momento tan íntimo mientras le permitía cuidar de ella de esa manera tan peculiar le hizo preguntarse... -¿me dejarás hacer esto… en las termas?

-Claro…-escuchó su respuesta nerviosa, -espera...acaso...lo dije…kuso- robóticamente alzó la vista para encontrarse a una sonrojada Kagome.

yo..no quise!..quiero decir..pensé...salió…- intentó disculparse avergonzado.

-InuYasha…-le dijo suavemente mientras tomaba su mano-soy tuya recuerdas, es normal…está bien...si tienes esos deseos...yo también...los tengo…. - No había mujer más perfecta que Kagome para él, que le entendiera de aquella manera, que deseara hacer aquellas cosas con él, que jamás habría imaginado antes sería capaz por su condición de hanyou. No había duda. -nací para conocerte Kagome -

Abrazando la cosquilleante sensación que aquella confesión le había provocado en su interior siguió con su tarea, cuando terminó con su brazo la miró nervioso -ahora...recuéstate…-le pidió. Había estado pensando de qué manera era la más conveniente para limpiar sus piernas y supuso que recostada estaría más cómoda. La vio seguir sus instrucciones mientras gateaba hasta acomodarse más cómodamente sobre el saco. Tomó otra de los extraños paños y se acercó a ella -será más fácil si-la imagen de él hincado entre las piernas de kagome le hizo recordar la noche anterior. -...tsk..no puedo solo...decirle...que habra sus piernas...eso...suena...arggg-frustrado atinó por apostar en que la chica le entendería con sus acciones, se acercó un poco más y ejerció presión en una de sus piernas indicandole que las abriera. Percibió el ligero cambio en su respiración, ahora ligeramente más pesada mientras cedía a su indicación. Se posicionó entre sus piernas, ante aquella perspectiva: su compañera a su completa merced, bajo él, literalmente abierta e indefensa, entregada a su comando. Bueno, estaba aprendiendo que le gustaba tener ese tipo de poder sobre ella. Un fugaz sentimiento de orgullo se anidó en su pecho.

Con cuidado y sosteniendo valientemente su mirada sobre la chica, tomó su larga extremidad por uno de sus tobillos y dejó descansar su talón sobre su hombro. -oh-la escuchó emitir en sorpresa no sabía si por el movimiento o lo comprometedor de la posición. Las suaves mejillas femeninas se tiñeron de un rosado más profundo, sintió el embriagante aroma de su excitación empezar a asomarse-¡kuso Kagome!- se dijo entre molesto por tener que batallar nuevamente con su autocontrol, pero complacido de poder provocar aquello tan fácilmente en su compañera.

Deslizó el paño suavemente desde su talón hasta su pantorrilla, el ligero temblor de la piel bajo su taco no le pasó desapercibido. Decidió concentrarse lo mejor que pudiera en su tarea y evitar el sonrojado rostro de la ojicafé el cual solo le provocaría. Con detenimiento limpió la parte frontal de su pantorrilla hasta su rodilla. Una vez que hubo terminado con aquella sección se alcanzó otro lienzo y repitió el movimiento en la otra pierna igualmente parando al llegar a su rodilla. La chica se empeñaba en provocarle emitiendo pequeños sonidos de satisfacción mientras le limpiaba- argh como si no tuviera suficiente con su endemoniado aroma -gruñia internamente.

Ahora venía lo difícil, había dejado sus muslos al final pues conocía que era el área más peligrosa, si planeaba seguir con su tarea tan eficientemente como lo había hecho...tendría que llegar un poco más allá del filo de aquella pijama y eso significaba que estaría a escasos centímetros del -caliente,suave y embriagante centro …-pensó sintiendo un ligero tirón en su miembro. Buscó la mirada de la azabache solo para verla con los ojos cerrados respirando agitadamente claramente afectada por su trabajo - ¡Kuso!- el delicioso aroma a su alrededor le decía que la chica estaba claramente excitada con sus caricias y sus respuestas estaban haciendo demasiados estragos en su cuerpo...no solamente quería limpiarla...quería tocarla.

Sacudió su cabeza tratando de aclarar su mente y tomó una nueva toalla, volvió a alzar su pierna mientras se acercaba para facilitar el acceso a la parte inferior de sus piernas -grr-se escuchó emitir sin poder controlar aquel gemido gracias a la oleada de aquel picante aroma que acababa de pegarle directamente gracias a la cercanía y posición en la que se encontraban. -Mhh-la escuchó gemir. Después de tragar fuertemente empezó a limpiar suavemente la piel de su muslo teniendo cuidado de no mover demasiado el filo de su pijama que ya se había corrido sin poder evitarlo debido a la inclinación en la que se encontraba la extremidad que descansaba en su hombro. Con cada movimiento podía ver la punta de sus garras perderse bajo la suave tela...intentándolo ir más allá -contrólate...no puedes...no ahora -se repetía intentando mantener la calma, sin embargo, aunque estaba logrando mantener un poco de control sobre su mente, su cuerpo era otra historia, su fundoshi empezaba a sentirse muy chico.

Siguió su camino empezando a limpiar la parte inferior de su muslo -ahh-la escuchó emitir bajito...intentando controlar su voz. -tsk..- el paño se deslizó lo suficiente para dejar que la punta de sus garras rodarán el inicio de su trasero, la sintió tensarse mientras el aroma su excitación se hacía más fuerte -maldición mujer...-retiró su mano con rapidez.

Dejó con cuidado la pierna que había terminado y tomó la otra iniciando el mismo trato, esta vez la sintió removerse más bajo su toque aun cuando intentaba acelerar el proceso para liberarse de aquella tortura. Con sumo cuidado evitó cometer el mismo error y cuidó no tener contacto directo con su piel, dejó su extremidad una vez que terminó su trabajo y la miró. Kagome le estaba mirando de esa misma forma que la noche anterior...con deseo.

-InuYasha…-lo llamó con aquella anhelante voz.

-Demonios Mujer -le dijo cediendo a su propio deseo mientras se abría paso entre sus piernas para inclinarse y tomar sus labios en un profundo beso. -Mhjjj-se escuchó gemir disfrutando de su sabor...de sus cuerpos en pleno contacto. Llevó una de sus manos hasta su nuca y la levantó ligeramente, la azabache sostuvo su peso en sus codos mientras continuaba disfrutando de su apasionado beso.

-¿Tiene que ser tan deliciosa…?-se preguntaba frustrado por haber cedido a su deseo por la simple mención de su nombre. Pero su compañera le había llamado...porque le deseaba...porque le necesitaba ¿no era su deber satisfacer todas sus necesidades?...incluso si eran de "ese" tipo. El aroma de su propia excitación empezó a mezclarse con el de la ojicafé provocándole una ligera intoxicación a su sensible sentido del olfato. Ejerció un poco de fuerza para que dejara de besarle y la vio: con su adorable sonrojo, sus hinchados labios y respiración agitada -Eres peligrosa onna…-le dijo con su enronquecida voz mientras tomaba su rostro y lo inclinaba hacia atrás exponiendo su garganta, el lugar donde llevaría su marca lo llamaba...sin embargo decidió evitarlo, desvió la vista de aquel provocativo lugar y optó por probar algo que venía dándole vueltas en su cabeza desde que la azabache le había lamido esa mañana.

Restregó su nariz en la base de su cuello, disfrutando del aroma de su piel -Inu..-la escuchó llamarlo expectante. Sintió una sonrisa formarse en su rostro ante la vibración de su voz sobre su nariz. Sabía que la repentina necesidad por probarla, precisamente de esa manera no era otra cosa más que algo que su instinto le clamaba...pero Kagome confiaba en él...y lo aceptaba por completo…Después de la rápida afirmación decidió cumplir su deseo.

-Mmmgr-se escuchó emitir cuando su lengua por fin hizo contacto con la piel de su cuello-ahh-la sintió gemir bajo el mientras liberaba otra oleada de aquel dulce aroma. Complacido con su respuesta siguió su camino pasando su lengua en un lento y seguro movimiento hasta el inicio de su mentón. Además de disfrutar de los restos del sabor de su ligero sudor pudo percibir el fuerte flujo de la sangre contra la piel... el acelerado pulso de los latidos de su corazón...y.…por extraño que todo aquello parecía...se encontró realmente disfrutando de esa caricia.

Se aseguró de repetirla una vez más antes de dirigirse a una de las orejas de la chica-¿por qué te empeñas en jugar conmigo Kagome…

La sintió tensarse y olió su nerviosismo dispararse -baka -pensó divertido. Se alejó para mirarla a los ojos -lo deseo…-le dijo mientras reafirmaba sus palabras presionando su ligero pero perceptible despierto miembro sobre ella ocasionando una sorprendida expresión a la que solo pudo responder con su socarrona sonrisa -...aunque me gustaría...más de lo que puedo admitir…-trago pesado recordando los eventos de la noche anterior -repetir lo de anoche -la vio sonrojarse más fuertemente.-estamos en medio de un bosque desconocido...en una cabaña que no nos ofrece el mejor refugio...debo mantenerme alerta esta noche….debemos descansar….para llegar cuanto antes a nuestro destino -la vio relajar su expresión mientras le regalaba una enorme sonrisa y asentía, levantándose lo suficiente para dejar un corto beso sobre sus labios.

-lo siento -le dijo apenada -no pensé...que llegaríamos…

-Lo sé -le respondió mientras le daba espacio para sentarse y hacía lo mismo.

Se vieron sonrojados pero felices, a pesar del momento que acaban de compartir y aunque aún se podía percibir un ligero sentimiento de vergüenza, también se encontraban más seguros y confiados con sus muestras de afecto. Esto lo hizo sentirse orgulloso de todo lo que habían logrado en tan poco tiempo. Se animó y tomó la pequeña mano de la ojicafé entre las suyas.

-¿Tienes hambre? -le preguntó intentando cambiar la atmósfera, aunque sería difícil pasar la noche con el rastro de la excitación de Kagome flotando en el lugar, sabía que si se concentraba en otra cosa con suerte la presión en su hakama desaparecería.

-Muy poca -le respondió

-Toma -le alcanzó una manzana -yo no tengo hambre. Iremos a dormir cuando termines. -la chica asintió. La observó comer en silencio. Kagome le regalaba pequeñas miradas entre mordidas divertida.

- ¿Madre mencionó algo importante en su diario hoy? -le preguntó intentando hacer conversación…

-Mmm...bueno estás últimas entradas hablan del tiempo que esperó tu madre para poder ver a tu padre después de que le prometiera un regalo en agradecimiento por salvar su vida -por supuesto que madre querría agradecer a un Youkai Khe! -pensó divertido-el obi que porta tu padre en la portada del diario y...cuando lo vimos salir de sounga…-asintió recordando -fue el regalo que tu madre le obsequió.-había inspeccionado bien la portada de aquel diario cuando Kagome le había dicho que la imagen de su padre estaba en ella, ciertamente tenía una figura imponente y poderosa, su armadura y vestimenta era ligeramente parecida a la de sesshomaru pero en diferentes colores además de las armas en su cintura, recordó el elegante obi atado en su cintura y no pudo evitar sentirse feliz de que su padre hubiera portado el regalo de su madre tan orgullosamente.

-lo más increíble fue que...aunque tu madre tuvo sus propios -lo vio divertida y rolo los ojos antes de continuar -cursis motivos como tú los llamarías para bordar aquellos detalles...sin querer captó la esencia de tu padre...la luna...por su clan...y las nubes...por las que él disfrutaba volar en su verdadera forma.-Aquello sí que le sorprendió…¿su padre podía volar en su verdadera forma? sabía que sesshomaru podía viajar en esa bola de energía por los cielos...pero cuando luchó con él en su verdadera forma no lo vio ni cerca de volar…-¿solo padre podría?...aprovecharé para preguntarle al viejo de regreso- tu padre dijo que la luna alimentaba sus poderes...en tu caso...cuando la luna no se ve...tus poderes desaparecen….¿crees que tiene algo que ver?-aquello había sido una muy buena pregunta.

-Realmente nunca me he puesto a pensar porqué sucede solo en la luna nueva...tal vez esté relacionado...es cierto que cuando hay luna llena me siento con más energía-la chica tenía una divertida expresión de asombro mientras asentía efusivamente como si acabara de hacer un gran descubrimiento. Rio ante la visión.

-Preguntémosle a Totosai a nuestro regreso -le animó.

Cuando la chica hubo terminado de cenar se paró y encajó a Tessaiga en la madera al lado de la entrada de esa manera estarían más seguros. Cuando se dio la vuelta vio a la azabache acostada en el saco...esperando por él.

El clima estaba bastante bien no creía que refrescará demasiado y posiblemente si la chica se cubría con su saco le darías calor, así que decidió que la cubriría con su Ahori, se paró al filo del tendido y empezó a desanudar el ahori, de repente escuchó los latidos de la azabache acelerarse y alzó la vista para encontrarla sonrojada -Tzk...tienes que darme un respiro mujer…-le reclamó alzando la voz fingiendo enojo.

-¡Oye...no es mi culpa que seas tan atractivo baka! -se sonrojó ante el cumplido y se encontró soltando una carcajada al escucharle llamarle de aquella manera...le encantaba lo dulce que era Kagome ahora pero...siempre disfrutaba de su temperamento. La vio soltar una risilla divertida y darle la espalda mientras se acostaba sobre uno de sus costados. Cuando terminó de sacarse la el ahori cubrió las femeninas piernas y se puso tras ella, pronto la sintió acomodarse más cerca de él hasta estar en completo contacto con su cuerpo, permitiéndole enterrar su rostro en su cabello y pasar su garra por su cintura en un ligero abrazo.

-Descansa

La sintió relajarse contra su pecho y no tardó demasiado en escuchar la constante y relajada respiración propia del sueño. Cuidadosamente se alejó de ella y salió sigilosamente de la cabaña. Tenía que tomar aire fresco...el aroma de la excitación de la chica aún era bastante perceptible y necesitaba deshacerse de la sensación de opresión en su hakama -una inspección del perímetro no está demás -se dijo. Empezó a correr y olfatear a su alrededor en busca de algún rastro extraño, mientras saltaba entre los árboles se dejó disfrutar del fresco aire de la noche inundar sus pulmones. Una vez que se aseguró de que no había amenazas o demonios escondidos que pudieran detectar su presencia y la de aquella deliciosa humana, emprendió el camino de regreso. Se felicitó al sentir como su hakama ya no apretaba -estar alerta ante el peligro...parece ser una solución efectiva - pensó orgulloso.

Cuando volvió a entrar en la cabaña el rastro de aquel picante aroma era apenas perceptible -esto está mejor - se dijo antes de tomar su lugar al lado de la azabache. La chica se acurrucó contra el en cuanto tuvo contacto con su pecho, como si su cuerpo le hubiera extrañado. Con seguridad, deslizó nuevamente su garra sobre el plano vientre de la ojicafé siguió su camino levantando ligeramente la tela, lo suficiente para tener contacto directo con la suave piel. Se permitió acariciarla lentamente y disfrutar del calor que emanaba aquel lugar, paró de inmediato al verla removerse y decidió que había tenido suficiente por esa noche.

Se concentró en los sonidos de la noche y preparó su cuerpo para estar alerta mientras aspiraba nuevamente el dulce aroma del cabello de su compañera ante de cerrar los ojos.

AL DÍA SIGUIENTE

KAGOME´S POV

Hoy era día de escuela, se apresuró a bajar las escaleras al escuchar el grito de su madre llamando todos al desayuno.

-Buenos días Mamá- le sonrió mientras ayudaba a poner la mesa -Abuelo déjame ayudarte -le dijo al anciano mientras movía su silla.

-Vaya...alguien se ha levantado de buen humor hoy -le contestó divertido.

-Qué esperabas abuelo...mi hermana se gradúa hoy...milagrosamente debo agregar -le contestó sota mientras le regalaba una burlona mirada.

-Oe ten un poco más de respeto por tus mayores jovencito- le dijo fingiendo enojo mientras le sacaba la lengua.

-Basta… no peleen tan temprano -les reprendió su madre -Kagome hice tu sopa favorita para desayunar.

-Gracias mamá -le contestó conmovida mientras su estómago rugía ante el delicioso aroma.

-Itadeikimasu - agradeció emocionada mientras se llevaba la cuchara a la boca…

Abrió los ojos para encontrarse con la dorada mirada observándola a pocos centímetros de distancia. Le veía claramente divertido -pero que…¿estaba soñando?-

-¿Hambrienta? -le preguntó burlón, a medio despertar como se encontraba el tono del ojidorado no le molesto y solo asintió mientras sentía su estómago gruñir.

-Eso pensé -le dijo mientras le daba la espalda y removía algo en la cacerola sobre el fuego. -Has estado hablando bastante esta mañana-le dijo divertido. -¿qué estabas soñando? -le preguntó.

Frotándose los ojos mientras bostezaba logró articular-el desayuno...el día de la graduación…-

-Eso explica por qué no parabas de dar gracias por la comida jhe!- le regaló una fingida mirada de indignación por su burla y le sacó la lengua.

-Así que me levanté al primer itadaikimasu y decidí hacer el desayuno...las sopas...no son mi fuerte, pero...está comestible-lo vio encogerse de hombros mientras se sonrojaba ligeramente. Se acercó al fuego y le tendió su tazón cuando lo vio pedírselo.

-¿sopa…?-se extrañó por su elección, el peliplateado pareció comprender su expresión y se le adelantó.

-no dejabas de murmurarlo...así que pensé que era lo que querías-le dijo mientras terminaba de servir su porción.

Lo volteó a ver enternecida y cuando sus ojos chocaron se aseguró de sonreírle como solo lo hacía para él, su sonrojo se intensificó logrando que su enamorado corazón palpitara de la emoción al sentirse tan querida por ese pequeño gesto -Gracias...InuYasha...- se apresuró a llevarse una cucharada a la boca -wow para ser algo que no está acostumbrado a cocinar…es casi tan buena como la de la anciana kaede -Mmm ¡está deliciosa! -

- ¿De verdad? -le escuchó emocionado. Ella solo asintió y lo vio tomar una cucharada. -Nada mal -concordó después de probar su creación.

Mientras tomaba un poco de caldo volteó a ver la puerta, el sol aún no salía -vaya...sí que te has levantado temprano -

-Empezaste a hablar desde hace una media hora...así que supuse que no tardaría mucho en despertar, además si salimos temprano llegaremos más pronto-lo vio tensarse un poco ante esto último.

- ¿Estás nervioso? -le preguntó.

- ¿Tu qué crees? -le contestó burlón mientras sonreía socarronamente.

-Todo irá bien, ya lo verás-le aseguró dejando su tazón y acercándose a su lado para recargar su cabeza en su hombro. Pronto lo sintió pasar su garra sobre su hombro acercándome más a su lado.

-Tiene que ir bien -lo escuchó decir seriamente.

Tomaron su desayuno disfrutando el plácido sonido del bosque despertándose. Se apresuraron a recoger todo y emprendieron el viaje en cuanto los primeros rayos de sol surcaron los cielos.

-Kagome -lo escuchó llamarla cuando apenas tenían unos minutos de camino. -deberías aprovechar y dormir un poco más, además podré ir más rápido si relajas tu cuerpo.

-Mmmoaa -le contestó mientras bostezaba -creo puedo hacer eso -le dijo mientras se acomodaba sobre su espalda. Era aún muy temprano y ciertamente podía aprovechar unas horas más de sueño y era un extra si eso ayudaba a su hanyou.

INUYASHA´S POV

Sintió el el peso de su compañera relajarse sobre su espalda. Se encontraba demasiado ansioso esa mañana y deseaba llegar lo antes posible a las tierras de su medio hermano. Necesitaba un tiempo a solas con el camino, encontraba refrescante el choque del viento es su rostro cuando aumentaba la velocidad. Con Kagome dormida sobre él no tenía que preocuparse por que la chica se mareara o se molestara por la fuerza del aire en su rostro ya que iba bien abrigada bajo su espesa melena.

-Kagome dijo...que se convertiría en mi igual…-aquellas palabras no dejaban de rondar su cabeza. Lo que más deseaba era tenerla a su lado para siempre, lo suficiente para que pudieran envejecer juntos... realmente no importaba si era una vida humana o hanyou para él. Aunque tenía que aceptar que una Kagome más resistente no estaría mal, él se enamoró de ella como humana, justo como ella se había enamorado de él como mediodemonio.-¿es que no puede simplemente existir una forma para alargar su vida o acortar la mía...kuso! Kami...déjame tenerla. -

El corto tiempo que llevaban juntos plenamente conscientes de sus sentimientos solo había alimentado el intenso deseo en su interior de ligar su vida a la de esa humana, intrépida, temperamental, chillona, valiente, pura, generosa…perfecta para él. Y aunque había una pizca de temor por tener que exponer a su compañera a una gran cantidad de demonios de alto rango al estar en las tierras de Sesshomaru, tenía fe de que podía defenderla a toda costa si alguien osaba ofenderla o intentaba dañarla. - Fhe! cualquiera tendrá que pensarlo dos veces...después de todo ese maldito tiene aún a Rin a su cuidado...una humana…- No podía terminar de entender por qué aquella chiquilla se empeñaba en seguir a su medio hermano y por supuesto menos que aquel la dejara hacerlo.

Nunca había visto una pizca de emoción en el youki salvo la de la sádica satisfacción cada vez que vencía a un oponente. Aunque era claro que Jaken le exasperaba mucho más que Rin, pues siempre amenazaba con matarlo. -¿que pretende manteniéndola a su lado...la chiquilla debe aprender a convivir con humanos si desea una vida normal...rodeada de demonios...tendrá suerte si llega a la adultez humana?...tal vez Kagome la convenza de regresar...podemos cuidar de ella en la aldea…-Sonrió ante la idea de Kagome haciéndose cargo de Rin y Shippo.

¿cuánto tiempo habría tardado su padre en encontrar la respuesta para que él y su madre pudieran estar juntos? Totosai lo había hecho sonar como algo peligroso y lo que menos quería era hacer sufrir a su compañera -juro que te protegeré Kagome...no dejaré que nada malo te pase - se repetía constantemente mientras aceleraba el paso.

El tiempo pasó más rápido de lo que pensó, tras unas pocas horas de camino había logrado acortar bastante camino, el rastro de Sesshomaru ya era detectable, ligero pero detectable, seguramente de alguna vieja patrulla en esas tierras. Lo más sorprendente es que también había captado el olor a aldeas humanas. Si no recordaba mal, este había echado a todos los humanos de las aldeas más cercanas a su territorio cuando su padre había muerto o eso era lo que Myoga le había contado alguna vez. -extraño…-Cuando comenzó a percibir que la azabache se movía más constantemente, bajó la velocidad y esperó a que despertara.

El sonido de un pequeño bostezo le sacó una sonrisa al imaginar su adormilado rostro.

- ¿Descansaste? - le preguntó.

-Vaya que si...dormí profundamente, gracias -le respondió con una adorable voz ligeramente enronquecida por el sueño.

-He logrado ganarnos bastante tiempo, creo que para el almuerzo podremos estar llegando.

-Eres increíble -la escuchó decir emocionada. Aquel cumplido le provocó una agradable sensación en su pecho y sonrió ante el sonido de su voz.

-Fhe! no es nada -intentó sin mucho éxito disimular su poca modestia. - ¿tienes hambre...quieres que paremos un momento o puedes seguir?

-La verdad es que preferiría llegar cuanto antes y.…no tengo mucho apetito y tú?

-yo estoy bien...solo quiero llegar lo antes posible -le contestó determinado.

- ¿Te parece si retomamos la historia de tus padres? seguro nos distraerá y bajará nuestro nerviosismo -Solo Kagome podía leerlo de esa manera.

- ¿quién está nervioso mujer? -le contestó fingiendo molestia.

- ¡Los dos lo estamos y no trates de ocultarlo! -dejó salir mientras jalaba juguetonamente un mechón de su cabello -es normal, estarlo -continuó con un tono más calmado -nos espera información importante...para nuestro futuro-la última frase le salió casi en un susurro y podía percibir el olor a nerviosismo en su cuerpo.

-Creo que lo mejor será distraernos con una lectura ne?-la escuchó entusiasta.

-Fhe! tu solo quieres seguir leyendo el diario de madre-le contestó con falta molestia mientras paraba y le indicaba con un movimiento de cabeza que sacara el libro, completamente resignado a sus deseos. Una ligera sonrisa nerviosa escapó de los labios de la oji café y fue todo lo que necesitó para olvidar su molestia.

Al siguiente minuto ya la tenía completamente inmersa en la lectura, los sonidos de su respiración y corazón eran demasiado irregulares - ¿pero qué tanto puede estar pasando? -pensó frustrado - ¿no piensas decirme qué está pasando? -le preguntó.

-ah? pensé que solo quería que te contara lo más importante -

-tal vez...si controlarás mejor tus reacciones no sería tan molesto-

-si...claro…acéptalo...estás realmente curioso de saber qué pasó -le contestó burlona.

-Khe!

-No me importa leerte...pero podrías haberlo pedido más amablemente-la escuchó en un falso tono triste. y tras unos segundos inició la lectura.

OCTAVA ENTRADA DIARIO DE IZAYOI

-Espero no ofenderla en ninguna manera por lo que voy a decirle. -me miró detenidamente por unos segundos antes de continuar-simplemente me parece un ser realmente fascinante. -dejó salir ocasionando que mi corazón quisiera salir de mi pecho.

-Pocas personas se tomarían la molestia de agradecer a un ser como yo -estoy segura de que sus ojos mostraron un dejo de tristeza cuando dijo aquellas palabras.

Por una extraña razón que no termino de entender me encontré compartiendo abiertamente mis pensamientos - Pocos Youkais de su rango se tomarían la molestia de salvar a un humano, a diferencia de lo que mi padre y la mayoría de las personas que he conocido, no creo que la rivalidad entre humanos y Youkai deba de existir...estoy segura que existe cabida para las alianzas...si tan solo las partes no se cegaran por el poder…-para cuando me di cuenta de mi descuido y voltee a verlo preocupada, su mirada lejos de demostrar asombro, enojo o inquietud era de completo entendimiento-discúlpeme me he dejado llevar.

-No tiene por qué disculparse princesa, es grato encontrarme con personas que compartan las mismas ideas que uno. -por alguna razón, saber que coincidimos incluso en estos temas no me sorprendió sobre manera, ahí supe que podía ser completamente sincera con él.

-En mis tierras, a pesar de que todos obedecen mi mando, principalmente por la protección que esto supone, sienten cierto rechazo -me compartió mientras se concentraba en la luna, aquello me permitió disfrutar de mi escrutinio sobre su rostro un poco más de tiempo -verá, cuando tenemos ideas como las que me acaba de compartir, humanos y demonios conviviendo, negociando o formando alianzas y familias -me dijo mientras volteaba a verme logrando que me sonrojara -solemos ser a los que rechazan por tener pensamientos contra el "orden natural de las cosas" creo que es un poco ingenuo de nuestra parte pensar que en unos pocos años podamos llegar a convivir en armonía pero por mi parte intento transmitirle a mi gente la importancia de respetar cualquier vida, humana o Youkai y escoger cuidadosamente a mis aliados.

¡Lo sabía! Sabía que existían seres como él en este mundo, sentí mi corazón llenarse de emoción y alivio por toparme con una persona que compartiera mis ideas. Incapaz de reprimir aquel sentimiento me encontré sonriéndole abiertamente. Lo vi sorprenderse un poco ante mi reacción, pero me regresó el gesto y en ese momento, mientras saboreaba aquel momento, entendí que deseaba que este ser frente a mi fuera parte de mi vida.

Esa noche, me platicó acerca de la extensión de sus tierras, de cómo había aldeas humanas a su cuidado y su gente tenía prohibido infligir daños sobre ellas. De lo mucho que le gustaba viajar por los cielos estrellados y como disfrutaba una buena batalla amistosa. Por mi parte le platiqué a cerca de mi familia, de lo poco que conocía el mundo fuera de las paredes de los palacios, de cómo me hubiera gustado estudiar más que artes y prepararme para ser solo una buena dama que a lo único que puede aspirar es a una unión ventajosa y planificada por mi padre. Cuando menos lo pensé le vi levantarse extremadamente cauteloso.

-Princesa me temo que he abusado de su hospitalidad y privacidad, en unas pocas horas empezará a amanecer y la he privado de su descanso, lo lamento, a veces suelo olvidar que nuestro ciclo de sueño es muy distinto. -La angustia que experimenté al saber que debía marcharse es una que no había sentido antes, ni siquiera cuando padres salía a peligrosas batallas. ¿volvería a verlo? ¿cuánto tiempo transcurrirá hasta nuestra próxima reunión? el tiempo para los Youkais pasa tan diferente al de nosotros. Lo vi perderse en la luna nuevamente antes de volverse a mí.

- ¿Si no es demasiado atrevimiento, me permitiría visitarla nuevamente? He disfrutado nuestra conversación y por su puesto su agradable compañía.

- ¡Por supuesto! - dejé salir más abruptamente y emocionada de lo que quería. - Quiero decir...que para mí. También fue muy agradable su compañía.

- ¿Me alegro, entonces se encontrará aún en este palacio dentro de 5 lunas? -solo pude asentir. -vendré a verla cuando la mayoría del castillo esté durmiendo si no le molesta, después de todo dudo que sea bienvenido si pido una audiencia ¿no lo cree? - me dijo en un tono que solo pude identificar como divertido. Yo solo pude continuar asintiendo. Lo vi guardar el presente dentro de su armadura.

-En ese caso, ha sido un placer poder conversar con usted princesa y estoy realmente agradecido por el fino presente, permítame regresar el favor la próxima vez que nos veamos -extendió su mano y torpemente alcé la mía. La suavidad de su piel me tomó por sorpresa, apenas y pude sentir el cosquilleo del filo de sus garras cuando me dejó. Lo último que vi fue su larga cabellera perderse tras una nube.

NOVENA ENTRADA DIARIO DE IZAYOI

Yuki regresó esta tarde, solo puedo clasificar las noticias que traía como desafortunadas. Mi padre le ha encontrado esposo, un noble de una provincia aledaña al que Yuki una vez había servido una ceremonia de té mientras hacía una visita diplomática. Sé que para Yuki este matrimonio son buenas noticias y aunque deseo ser feliz por ella el trasfondo de esta decisión no me lo permite. Padre le ha encontrado esposo a Yuki porque ya no puede ser mi dama puesto que también pretende comprometerme con Takemaru. Desde hacía tiempo había sospechado sobre el cambio en el corazón de Takemaru, le aprecio pues nos criamos juntos en el castillo y le he visto crecer hasta convertirse en el mayor protector de nuestro hogar, padre y su ejército, pero nunca he albergado sentimientos más allá de los de una hermana.

Padre no me ha comunicado la noticia directamente pero no debe de tardar en llamarme al castillo o presentarse aquí. Estoy segura que sabía que Yuki me comunicaría la noticia y espera que para cuando estemos frente a frente me haya serenado. ¿pero cómo podría? ¿cómo? cuando mi corazón solo palpita por un ser que ni siquiera es de mi mundo.

DÉCIMA ENTRADA DIARIO DE IZAYOI

Se rumorea en los pasillos que padre planea visitar el castillo en una o dos lunas. Sé perfectamente que viene a darme la noticia y no me extrañaría que Takemaru le acompañe. Solo espero poder hablar a solas con él y hacerle ver que un matrimonio sin afecto nos haría infelices a los dos. Kami, por favor concédeme la oportunidad de hacerle entrar en razón. Quiero pensar que padre no me obligaría a casarme si sabe que no albergo ese tipo de sentimientos por Takemaru, tal vez se haya confundido con nuestra cercanía y piensa que esta unión me traería felicidad. Yuki ha intentado animarme sacándome a paseos a las afueras de palacio, cantando y bailando para mí, pero mi mente está completamente inundada de él. Por momentos me he sentido a punto de confesarle a Yuki todo lo que ha pasado, pero al mismo tiempo quiero guardar estos recuerdos celosamente. ¿por qué el tiempo transcurre tan lentamente...?

DÉCIMA PRIMERA ENTRADA DIARIO DE IZAYOI

Esta mañana me desperté con la noticia de que padre llegaría en cualquier momento a palacio.

Yuki y yo nos preparamos con premura para recibirlo en el salón principal. Como había previsto, Takemaru le acompañaba. Después de las respectivas cortesías pasamos a desayunar, pude sentir la mirada de Takemaru sobre mi durante varios momentos. El ambiente era ligeramente incómodo, aunque padre se empeñaba en hacerlo ameno.

Cuando terminamos me pidió que me le uniera en el jardín.

-Supongo que ya sabes el motivo de mi visita hija - me dijo con una sincera sonrisa.

-Lo sospecho padre-

- ¿y bien...estás feliz? -me pregunto, y pude percibir que realmente esperaba que así lo estuviera.

-Padre, puedo preguntar ¿qué lo llevó a tomar esta decisión sin consultar mi opinión en dicho asunto?

-Vamos hija, no es un secreto que tú y Takemaru se llevan de maravilla desde pequeños y que eres la luz de sus ojos -me comentó como si fuera lo más natural del mundo.

-Padre, entiendo que los sentimientos de Takemaru pudieron influirlo en esta decisión y aunque le tengo gran cariño y siempre lo tendré en mi corazón como un preciado familiar y amigo, Mis sentimientos por Takemaru no son los de una novia. -pude ver la sorpresa en sus ojos, pero para mí alivio esta siguió de una carcajada.

- ¡Vaya! definitivamente si tu madre viviera no me permitiría pasar por tantos problemas. -se sentó en una de las bancas y puso sus manos sobre su ya abultada barriga. - Le dije al pobre muchacho que lo consultoría contigo antes de hacer cualquier comunicado oficial. He cumplido. Pero ahora me temo que deberás darle la noticia, creo que al ser amigos desde hace tiempo debes dejarle claro tus sentimientos de una vez por todas y romperle el corazón de manera limpia y directa. -me dijo divertido mientras se paraba y avanzaba hacia la salida. -Lo mandaré a la batalla -me dijo riendo mientras se perdía tras la puerta.

Tengo que reconocer que me sorprendió la manera en la que padre abordó el tema y me dejó una sensación de intranquilidad la manera tan fácil en la que desechó el compromiso. Pero no se comparó en nada con la inquietud que dejó mi charla con Takemaru.

A los pocos minutos Takemaru entró al jardín, yo me encontraba sentada en la banca que mi padre había dejado. Se acercó y tomó mi mano como siempre que me saludaba, esta vez su cercanía fue mayor y me hizo sentir incómoda. El tacto de su mano era firme y posesivo, completamente opuesto a la última caricia que había recibido esa noche.

-Takemaru, me da gusto verte con bien -le di la bienvenida y le animé a que se sentara a mi lado cuidando siempre una distancia prudente entre nosotros. Nuevamente lo vi acercarse lentamente un poco más de lo que normalmente acostumbraba. Aquello solo me animó a terminar lo más pronto posible con ese encuentro.

-Izayoi...mi señor…-empezó nervioso. Incapaz de hacerlo pasar por un momento más penoso me adelanté.

-Takemaru-kun, siempre te he tenido un gran cariño, has sido un gran amigo y siempre has cuidado de mi -podía ver el impacto de mis palabras en la expresión de felicidad que se iba formando en su rostro, y aunque me sentía mal por romper su corazón sabía que no podía unirme a él.- hable con mi padre y comprendió mis sentimientos, creo que sin que fuera mi intención le hice pensar que estaría de acuerdo con una unión entre nosotros- Pude ver el dolor que mis palabras le causaron en ese momento -yo siempre te he visto como mi familia, como el hermano que nunca tuve...pensar en ti de otra manera...me resulta imposible. Espero que puedas comprender mis sentimientos y entiendas que siempre tendrás un lugar muy preciado en mi corazón y solo deseo una inmensa felicidad para ti.

-Izayoi - la desesperación cubría su voz.- sabes que puedo hacerte feliz, miles de uniones entre completos desconocidos se llevan a cabo día a día, muchos de ellos terminan en prósperos matrimonios, tu misma lo has visto, nosotros nos conocemos desde siempre, en estos tiempos de guerra…¿crees que conocerás a alguien mejor que yo si apenas puedes salir de palacio? -pero lo había hecho...había conocido al hombre que hacía latir mi corazón y con el que por primera vez me sentía libre de compartir mis verdaderos pensamientos-

- ¿Es que acaso has conocido a alguien? -me sobresalté al saberme descubierta y por la intensidad de su voz. Era la primera vez que la elevaba a tal grado en mi presencia. Intenté serenarme en vano, Takemaru como había dicho conocía mi exterior y sabía cuándo estaba ocultando algo.

-No es así -traté de sonar lo más segura que podía.

-No mientas Izayoi...te conozco, ¿acaso fue aquel que te salvo del asalto y te dejo cerca de palacio? -por supuesto que los guardias le habían contado.

-Takemaru...no tengo porque responder esa clase de preguntas- me paré lista para irme a mi cuarto. Estaba molesta, por haberle roto el corazón a uno de mis amigos, por la manera en que me estaba tratando y por dejar que mis sentimientos me delataran.

-Ah! -no pude evitar gritar al sentir la fuerza con la que su mano apresaba mi brazo y me hacía encararle nuevamente, pude sentir la proximidad de su cuerpo y solo experimente un profundo rechazo - averiguaré su paradero…-me dijo en ese tono de voz que conocía tan bien, era el que usaba cada vez que daba caza a un enemigo. Antes de que pudiera decir nada más Yuki entró corriendo alarmada por mi grito seguramente.

- ¿Princesa, estás bien? ¿qué ha pasado? - me preguntó, completamente en shock no pude articular palabra -está bien resbaló y la atrapé justo a tiempo. -fue entonces que me soltó bruscamente y pude apreciar con más claridad el dolor en mi extremidad. Salió a prisa del lugar. Yuki me ayudó a sentarme nuevamente mientras me tranquilizaba.

- ¿Le has rechazado cierto? - me preguntó triste. Yo solo asentí. - ¿realmente resbalaste? - negué.

-No te dejaré sola mientras este en palacio -me aseguró y le agradecí mudamente mientras tomaba su mano.

Más tarde cuando entré a mis aposentos para cambiarme para la cena pude notar mi brazo enrojecido por la fuerza de su agarre. Nunca antes se había mostrado de esa manera frente a mí, mucho menos tratado de aquella forma, lamenté su conducir y deseé que solo fuera un impulso causado por la tristeza de mi rechazo. Cené con Padre y cuando pregunté por la ausencia de Takemaru me comentó que había decidido patrullar el perímetro. El resto del día lo pasé en mi jardín privado en compañía de Yuki, leyendo y disfrutando del sol. Por la noche tomé una cena ligera en mi cuarto y me preparé para dormir.

Un ruido me alertó bien entrada la noche, cuando abrí los ojos lo vi...la silueta de Takemaru afuera de mi cuarto, aún recuerdo el escalofrío que recorrió mi cuerpo. Cuando estaba a punto de tocar la campanilla de servicio la silueta desapareció. No pude conciliar el sueño después de eso.

DÉCIMA SEGUNDA ENTRADA DIARIO DE IZAYOI

Nunca había estado más ansiosas por despedir a padre. Hoy era el día. Habían pasado 5 lunas desde la última vez que lo había visto, esta noche me visitara. Takemaru apenas se había dejado ver por el palacio, pero la noche anterior había vuelto a sentir su presencia afortunadamente Yuki estaba a mi lado, esa noche le había pedido que se quedara conmigo debido a la sensación de inseguridad que me embargaba.

Cuando fui a despedir a Padre me comentó que Takemaru se había adelantado esa mañana al Palacio principal, saber aquello me permitió respirar más tranquilamente, además nuestra despedida habría sido más que incómoda. A partir de mediodía el tiempo parecía pasar con demasiada lentitud. Preparé mi juego de té, no sabía si sería de su agrado, pero esperaba que sí. Me excusé para tomar mis alimentos en mi habitación y preparé uno de mis Kimonos favoritos antes de darme un baño con los nuevos aceites que padre me había traído de regalo. Estaba por pedir a Yuki que me ayudara con mi cabello, las últimas veces lo había recogido pero no tendría sentido peinarme solo para irme a dormir, así que lo dejé suelto, después de todo era mucho más cómodo y tenía entendido que la visión de mi cabello complacía a más de un caballero, pero él no era un hombre normal y su cabellera era sin duda muchísimo más fina y hermosa que la mía, de repente me sentí nerviosa de mostrarme de esa manera.

Traté de distraer mi mente tocando un poco mientras esperaba a que la luna brillara en su esplendor. Los sonidos de palacio se fueron apagando poco a poco. Y mientras apagaba la mayoría de las luces en mi cuarto sentí su presencia. Mi corazón se aceleró de inmediato y respire hondo tratando de relajarme. Mis pies solo querían correr y abrir la puerta que me separaba del jardín, pero moderé mis pasos y me recordé que era una princesa y debía comportarme. Corrí la puerta que conducía al jardín y entonces lo vi.

Su imponente figura de espaldas a mí, cuando cerré la puerta tras de mí se giró e hice una reverencia antes de poder mirar su rostro para darle la bienvenida. -Inu Taisho-Sama -cuando levanté la mirada no pude evitar mi asombro. En su cintura descansaba mi presente fuertemente amarrado. No pude evitar sentirme alagada por aquel gesto. Seguramente se dio cuenta ya que se acercó lentamente mientras posaba una de sus manos sobre la tela.

-Princesa -me saludó inclinando su cabeza en manera de respeto. ¿Hace una noche realmente maravillosa no lo cree? - me preguntó mientras alzaba la vista.

-Lo es, ¿ha disfrutado su viaje? Espero que haya podido resolver los asuntos que le trae por estas tierras. - le pegunté.

- Siempre disfruto mis viajes por los cielos, sobre todo cuando nada tiene que ver con asuntos políticos o de batalla. -me dijo mientras se acercaba y me ofrecía sentarme, lo hice y lo vi tomar lugar a una distancia prudente. -me he escapado de palacio con la excusa de hacer una inspección más minuciosa de esta región-me dijo mostrando una ligera sonrisa, podía distinguir un poco de travesura en sus ojos. Y no pude más que alegrarme de que estuviera aquí simplemente porque deseaba hacerlo.

De repente su mirada se endureció y me desconcertó, pero desapareció tan rápido como llegó. Desvió su mirada y lo escuché tomar aire profundamente. Cuando sus ojos encararon los míos quise preguntar qué pasaba, pero volvió a sorprenderme.

-Princesa, ¿cuál es el nombre del hombre que la ha lastimado? - instintivamente me llevé la mano a mi brazo lastimado. Esa tarde, mientras me bañaba había notado las marcas del agarre de Takemaru que empezaban a cambiar de color. - ¿cómo...? -intenté preguntar.

-El olor lo delata -se puso de pie y se paró justo fuera de mi alcoba- ha estado en su alcoba.

-Pensé que había sido una pesadilla, una ilusión -le dije

-Ese humano...debe mantener las distancias princesa.-me dijo con gran seriedad.

-Lo sé...yo...he rechazado su propuesta de matrimonio -sus ojos parecían ligeramente sorprendidos -es un amigo de la infancia, siempre había podido contar con el para mi protección...pero desde ese día...su actitud cambió...nunca antes me había lastimado -le confesé mientras aún agarraba mi brazo lastimado.-pero es el protector de palacio de padre y General de su ejército.- No había duda que se encontraba molesto. En un abrir y cerrar de ojos lo tenía a escasos centímetros, había usado una increíble velocidad imperceptible para el ojo humano y sostenía mi brazo con extremada delicadeza. Su tacto a diferencia de Takemaru provocaba una cálida sensación hormigueante. Tan rápido como me tomó se alejó de mí.

-Disculpe mi atrevimiento -se disculpo -pensé que podía ayudarla a sanar, por un momento olvidé mi naturaleza -se excuso

-¿pero cómo podría…?-deje mi pregunta incompleta segura de que me entendería. ¿acaso tenía poderes sanadores también?, era un simple magulladura que desaparecería en una o dos semanas.

-Los Inu no Youkai tenemos ciertas propiedades sanadoras- parecía un poco nervioso, me dio un ligero vistazo y caminó unos pasos alejándose de mí mientras me daba la espalda.-Nuestra saliva, tiene poderes curativos, acelera la restauración de tejidos.-inmediatamente sentí el calor de mi sonrojo inundar mi rostro ¿acaso se había acercado con la intención de ofrecerme dichas propiedades? eso significaba...kami ni siquiera puedo escribirlo. Algo tan íntimo.

-Lamento haberla incomodado, estoy acostumbrado a actuar por instinto cuando se trata de la seguridad de aquellos que son importantes para mi.

¡Había dicho que era importante para el! Trate de esconder mi emoción mientras me dirigía a mi alcoba. -Descuide, le apetece una taza de té? -le ofrecí.

-Si es tan amable, sería muy agradable.

Me pregunté si dentro de las costumbres Youkais existirían este tipo ceremonias. Padre sabía de mi predilección por el té así que había dispuesto en el jardín el espacio necesario. Me acerqué después de posicionar los utensilios y elegir uno de mis cuencos favoritos con flores de Sakura. Le animé a tomar asiento en unos de los cojines a mi lado e inicie la ceremonia. Puse extremo cuidado en mis movimientos y traté de ser lo mas elegante posible como mi tutora me había enseñado. Pude sentir su mirada siguiendo en cada uno de mis movimientos. Solo se escuchaban los sonidos de la leña calentando la tetera y mis manos trabajando las herramientas. Cuando terminé, me giré para hacer una pequeña reverencia y ofrecer el té. Con elegantes movimientos, me devolvió el gesto y lo vi seguir la ceremonia con cuidado, girando lentamente el cuenco para poder acabarlo en tres sorbos.

Sonreí complacida de que conociera el ritual, proseguí a lavar el cuenco para poder preparar mi taza. Tal vez estaba siendo un poco atrevida al utilizar el mismo recipiente pero no creí que se ofendiera. Preparé mi taza e igualmente terminé el delicioso líquido en tres sorbos. Sus ojos siempre sobre vi.

-Hacía bastantes años que no participaba en una ceremonia de té, a última y única vez que lo hice fue con una pareja de ancianos de una de las villas a las afueras de mi territorio. Olvidaba lo elegante y fascinante que es poder compartir un momento como este.-Sus cálidas palabras me hicieron feliz.

-Me complace que haya sido de su agrado Inu Taisho-Sama.

-Princesa, podría abusar de su gentileza y pedirle si es tan amable de tocar nuevamente una melodía para mi.-me pidió sereno.

-Por su puesto, permítame ir por mi instrumento-Decidí tocar una melodía que había estado practicando en la versión china de mi instrumento.

-Recientemente descubrí esta melodía en Guqin, y me ha parecido hermosa- empecé a tocar intentando transmitir mis sentimientos de expectativa por el futuro, dejando en cada nota mi deseo de volver a vernos y repetir momentos como estos. Me dejé envolver por el momento y solo al terminar me di cuenta de cuan cerca se encontraba. Me sobresalté ligeramente mientras me sonrojaba.

-Ciertamente es una hermosa melodía, ¿cuál es su nombre? -me sentí sonrojar aún más si eso era posible.-Koi No Yokan-dejé salir nerviosamente.

-Interesante, creo que la melodía logra invitarte a evocar ese sentimiento.-

De repente pensé siendo un youkai tan poderoso…¿no tenía familia, una prometida...una esposa? sin pensarlo demasiado dejé que mi curiosidad se apoderara de mí. -Inu Taisho- Sama...usted tiene familia?-me volteó a ver con una ligera sonrisa a la que solo pude sonrojarme.

-Disculpe mi atrevimiento..-intenté disculparse.

-No se disculpe Princesa, la curiosidad es simplemente natural -me pareció que lejos de una ofensa aquello le parecía divertido - Mis padres fallecieron ya hace unos cientos de años -no pude más que sorprenderme ¿cuánto años podía tener?- Realmente quedan muy pocos Inu-no Youkais en estas regiones, hace muchos años hubo una guerra contra uno de nuestros enemigos naturales, hubo demasiadas bajas en ambos bandos y aunque salimos victoriosos nuestro clan se dispersó. Soy el único descendiente de mi padre, aunque madre siempre quiso tener más cachorros su salud se lo impidió -no pude evitar sentirme mal al escuchar aquello, en este mundo cuando una esposa no puede engendrar más descendencia es la excusa perfecta para tomar concubinas, por supuesto que parecía leer mi pensamiento porque pronto agregó - Los Inu-no Youkais solo toman una compañera/ pareja por el resto de su vida, una vez que se hace la elección y se crea el vínculo, es imposible de romper. Aún cuando madre dejó este mundo mucho antes que Chichi-ue sus sentimientos siempre fueron fieles a su compañera hasta el día de su muerte.

-Es tan increíble y honorable-le hice saber - No he conocido un señor que haya sido fiel a su esposa incluso aún en vida, en mi mundo es tan aceptable tomar concubinas que incluso las mismas esposas aceptan la práctica. Yo...no podría,-le dije mientras negaba efusivamente- por eso he rechazado casarme tantas veces.

-Para nosotros no es que no sea una práctica aceptable, el sentimiento de desear estar con alguién más que nuestra compañera es desconocido. Nuestros instintos no lo permiten.

-La pregunta me estaba matando así que la hice - ¿y usted...ya encontró a su compañera?-la mirada que me dedicó pareció atravesar mi alma.

-Recientemente creo que me he topado con ella...aunque es una situación inusual- ¿quién era yo para desear que un ser como él se fijara en alguien como yo? ¿ en qué momento albergué esperanzas de que sintiera un mínimo de la atracción que sentía hacia él?

-Ya veo -la tristeza en mi voz fue difícil de camuflar- ¿por qué es inusual si me permite preguntar? -

-Bueno...acabo de conocerla y pertenece precisamente a mi clan.

-¿Las uniones entre diferentes clanes no son permitidas? -pregunté completamente intrigada. Lo vi negar.

-No lo son, normalmente son desterrados de ambas familiar si deciden proseguir con la unión.

-¡Oh pero que tragedia! ¿por qué no pueden aceptarlo si el deseo es mutuo?

-Porque su descendencia sería Hanyous- era la primera vez que escuchaba ese término.

-¿a qué se refiere, nunca había escuchado antes ese término?

-Es el nombre que se les da a los niños nacidos de padres de diferentes clanes, no son 100% de un clan, comparten solo la mitad o menos de las características de sus padres. Viven menos que un un youkai nacido dentro de la misma raza. Sus poderes pueden ser limitado. Siempre se ha rechazado la práctica porque se considera que "mancha la sangre pura" de los clanes.

-oh cielos, y ¿cuál es su opinión sobre eso? -le pregunté intrigada por lo que podría opinar, en mi corazón no había cabida para que aceptara dicha discriminación pero era un Youkai después de todo y aunque sintiera que lo conocía apenas era nuestro cuarto encuentro.

-Creo que independientemente de la raza o clan al que pertenezcas, si encuentras a la persona con la que deseas pasar tu vida y tener descendencia, debe ser una decisión entre ellos, no entre las familias, cualquier, cría nacida del vínculo de sus padres debe ser tratada con el respeto que su legitimidad otorga.-Sonreí contenta al escuchar su respuesta.

-Creo que tiene razón, un hijo es fruto del amor de sus padres, no merece discriminación, sino respeto y todos los derechos que cualquier otra persona. ¿ qué importa si tiene más de un padre que del otro? su mezcla es lo que lo hace especial, es lo mejor de dos mundos.

FIN ENTRADA DIARIO DE IZAYOI

INUYASHA´S POV

Escuchar las palabras de su madre de la voz de Kagome habían provocado que su pecho se inflara de orgullo. Su madre siempre le había dicho que le amaba, con sus actos y cuidados, pero nunca la había escuchado opinar sobre los Hanyous, y pensaba así cuando ni siquiera lo llevaba aún en su vientre. Paro en seco tras escuchar el relato de Kagome y la abrazo fuertemente.

-Inu...Yasha…¿estás bien? -la escuchó confundida mientras la sentía responder a su abrazo. -¿cómo pueden existir personas de tan puro corazón? -pensó recordando a su madre y al ver a su compañera entre sus brazos. La separo solo lo suficiente para poder apoderarse de sus labios en un beso cargado de gratitud. Cuando el beso hubo terminado la miró a los ojos.

-Inu…?-volvió a llamarlo.

-Es increíble, la suerte que tuvimos. -

-¿A qué te refieres? -le preguntó una desconcertada Kagome.

-De encontrarlas...Chichi-ue a mi madre...yo de encontrarte a tí.-la vio sonrojarse mientras sus ojos se humedecían y en los siguientes segundos sintió los delgados brazos alrededor de su cuello.

-Y nosotras, somos afortunadas de haberlos conocido.-le susurró mientras escondía su rostro en su cuello.

Comentarios Finales:

Primero que nada una super mega disculpa por el retraso. Tuve muchísimo trabajo y otros asuntos personales que no me dejaban tiempo para terminar el cap. Pensaba todos los día en lo mucho que quería terminarlo y las circunstancias me alejaban. Fue horrible. Espero que lo disfruten, tuve que hacer una revisión rápida así que espero que no haya muchos errores, igual prometo con más calma editar cualquiera la próxima semana que ya estaré mas liberada. Pensé subirlo hasta entonces, pero justo ayer me llegó un review y me dije -¡Subelo ya! hahaha. Ya muero porque lleguen con Sessh me estoy tardando un poquitín pero ya en el próximo capítulo hay Sesshrin.

Les dejo un pequeño glosario:

Koi No Yokan:"la sensación que produce cuando al conocer a alguien sabes que inevitablemente te enamorarás" "el presentimiento de que pasará"

Guqin: instrumento musical chino de siete cuerdas de seda. La idea de Koin no Yokan me vino porque estaba escuchando la canción "First Sight" en este instrumento y me pregunté si existía ese término en japonés.

Ceremonia del té: La ceremonia japonesa del té es una forma ritual de preparar té verde o matcha, influenciada por el budismo zen.

Mata ne!