CAPÍTULO XIII

Todos los personajes le perteneces a la grandiosa Rumiko Takahashi. Esta historia fue escrita sin fines de lucro.

INUYASHA´S POV

Había recorrido el perímetro familiarizándose con los accesos y las dimensiones del lugar. -No puedo arriesgarme a que Kagome corra algún peligro -aún no podía confiar ciegamente en su medio hermano, incluso si su intención era unirse a Rin.

Sigilosamente, descubrió áreas de entrenamiento y Youkais peleando en un gran patio a uno de los costados del palacio.-por lo menos mantiene a sus hombres entrenando- pensó en aprobación. Aunque sabía que no lo hacía en espera de que un nuevo enemigo como Naraku Surgiera, era conocido que el territorio donde se encontraba era codiciado por su riqueza y extensión. Seguro había tenido que defenderlo constantemente. Intentó imaginar a su padre por aquel palacio, el sentimiento de nostalgia se hizo presente. Realmente le habría gustado entrenar con su padre. Se familiarizó con los extraños olores provenientes de lo que solo podía ser la cocina, podía identificar algunos alimentos youkais de su tiempo en los bosques. -¿ahora que lo pienso, significa que podré ver a ese bastardo comer?-siempre había imaginado a su medio hermano devorando algún animal indefenso mientras huía de él. Sintió un escalofrío recorrerle, no podía imaginarlo sentado o compartiendo comida humana con Rin y Jaken. Intentando borrar aquella imagen, se concentró en el olor de su compañera. Lo identificó de inmediato, al parecer Rin ya no se encontraba a su lado. Corrió rápidamente a su encuentro -ya era hora mujer-

Justo cuando logró divisar su figura de espaldas la escuchó -¿InuYasha?-lo llamó al aire apenas elevando su voz. Aquello le puso una traviesa sonrisa en su rostro mientras se acercaba sigilosamente por detrás.

-Aahhh! InuYasha, me has asustado -soltó la azabache seguida de una melodiosa risa, mientras era tomada al estilo nupcial por el oji dorado.

-¿por qué tardaste tanto onna? estaba empezando a aburrirme -le reclamó mientras la dejaba en el suelo y la acercaba a él tomándola de la cintura.

-Gomen ne, es solo que se nos fue un poco el tiempo platicando -le dijo poniendo sus manos en su pecho. El calor de su tacto le relajó.

-¿y bien? ¿cómo ha ido todo? - preguntó. La escuchó suspirar.

-Rin será la mujer más feliz la próxima vez que ve a Sesshomaru- la miró interrogante. -solo digamos que seguro mañana estará en la reunión con la sacerdotisa- la verdad no le interesaban demasiado los detalles amorosos de su medio hermano así que dejó el tema. La alcanzó pues ya estaba caminando de vuelta al palacio ofreciéndole su espalda.

-ah? oye solo son unos metros…-le dijo divertida.

-solo sube -le pidió. Cuando sintió su peso se dirigió al costado extremo del palacio. Kagome solo se aferró a sus hombros -¿A dónde me llevas? -le preguntó.

-Espera y verás-fue su respuesta. En su recorrido había encontrado algo que sabría le gustaría. Llegaron rápidamente. Había un pequeño estanque y un enorme Árbol el cual se asemejaba al árbol sagrado. Trepó en un salto hasta una de las ramas superiores y la bajo, manteniendo un firme agarre en su costado.

-InuYasha...por qué me has traído…-empezó a decirle sin prestar atención a su alrededor. Solo cuando le indicó con rostro que mirara al frente se regocijó de su buena obra -ohh es hermoso…-le dijo conmovida. Desde ese lugar podían apreciar el atardecer. La sintió acomodarse mejor y recargar su cabeza en su hombro. -Gracias -le dijo con aquella suave voz mientras jalaba unos de sus mechones gentilmente para poder besar su mandíbula. -Mhp...pensé que te gustaría…-le contestó sonrojado.

-Me ha encantado, estar rodeada de este ambiente es un poco abrumador, estoy feliz de poder tener un momento que se sienta como en casa- buscó su mirada y se precipitó sobre sus labios. La azabache lo recibió contenta. Era un hecho, jamás, jamás se cansaría de besarla. Se movió un poco recargando su espalda por completo en el gran tronco permitiéndole pasar ambas manos por su delgada cintura. La sintió estremecerse bajo su toque y sonrió en medio del beso. Despacio le pidió permiso para entrar en su boca y ella no opuso resistencia, pudo probar su sabor nuevamente, se tomó su tiempo jugando con sus labios, entre pequeños mordiscos,delineándolos con su lengua. Escuchó su respiración agitarse, las pequeñas manos se abrieron camino hasta su cuello asegurándose de acariciarlo en el trayecto -mmg-no pudo evitar deleitarse ante aquel toque, la sintió encajar sus dedos en la base de su nuca, atrayéndolo más cerca, profundizando aún más aquella caricia. Deslizó lenta y cuidadosamente sus garras más allá de su cintura posicionando su agarre en sus caderas.-Inu..-la escuchó decir su nombre en aquel delicioso tono mientras le concedía unos cortos segundos para recuperar su respiración antes de volver a asaltar sus labios. La ojicafé dejó descansar el resto de su peso sobre su cuerpo mientras se ponía de puntillas ocasionando que sus pechos se presionaran perfectamente sobre su torso -¡kuso! -se maldijo al sentir una corriente de excitación proveniente de la azabache, quiso alejarla pero su propio cuerpo empezaba a despertar ante aquel intoxicante aroma. Los recuerdos de aquella noche en la que se provocaron aquella fuerte liberación lo inundaron y la deseo con fuerza, deseo poder recorrer su cuerpo en ese momento, besar no solo su boca sino todo lo que había dejado pendiente. Quería sentirla -oh Kagomemmmghrr- gimió internamente mientras dejaba que sus manos tomaran su trasero -Mhaa! -la escucho gemir en medio del beso, fue todo lo que necesitó para que su miembro palpitara de necesidad. El cuerpo entre sus brazos reaccionó inmediatamente ante el cambio.

Rompió el beso y la vio, hermosamente sonrojada, agitada y excitada, sabía pues su aroma no mentía, que le deseaba tanto como él. -regresemos a la habitación…-la dejó apenas terminar antes de tomarla en brazos y correr directamente a su alcoba,acortó el camino en apenas unos minutos pues entró por una de las ventanas. Una vez dentro y sin dejar que sus pies tocaran el suelo le indicó con un rápido movimiento que se sostuviera de él. Rápidamente las torneadas piernas le envolvieron logrando que sus centros tuvieran contacto directo -ahhmm-gimieron al unísono. Se precipitó rápidamente al futón pues la repentina debilidad en sus piernas se lo ordenaba.

La brillante mirada que le dirigió le aceleró el corazón. Solo Kagome le podía hacer sentir tanto. Se inclinó sobre ella buscando ese delicioso aroma allá donde su marca se encontraría. Aunque el deseo de morderla persistía, no podía evitar desear acariciar aquel lugar, le besó fugazmente resistiendo el impulso, la simple acción de tocar aquel pedazo de piel terminó de despertar su miembro por completo-ohh-la escuchó gemir al darse cuenta. Dejó su cuello para subir besando su mandíbula, su lengua se abrió camino delineando su mejilla-In..ahh-la escuchó suspirar.

INUYASHA´S Y KAGOME´S POV

-N..No...de..oh..no deberíamos…-la escuchó murmurar a pesar de aferrarse a él con fuerza mientras atendía el otro extremo de su rostro -ha..hacer esto...aquí..-terminó de decirle con dificultad.

-¿crees que no lo sé...Kagome? -le preguntó con su enronquecida voz - todo esto...es tu culpa…-continuó mientras la alejaba de su cuerpo solo lo suficiente para rasgar su blusa lo suficiente para ver el inicio de sus pechos...no pudo evitar relamerse ante la visión había deseado besarla de aquella manera cada noche.

Todo había pasado tan rápido, un minuto estaban besándose y al siguiente se encontraba en sus brazos, siento besada y acariciada por un apasionado mediodemonio -Kami…-era lo único que podía pensar mientras se derretía con cada avance del peliplateado,atrás habían quedado la cautela de sus caricias, la presión de las fuertes manos en su cintura...su cadera...y su trasero se lo confirmaron, lejos de molestarla aquello la excitaba en demasía -por supuesto, InuYasha siempre supera las expectativas después de cualquier entrenamiento -pensó divertida recordando su última sesión. La húmeda caricia sobre su mejilla la trajo a la realidad, intentó sin éxito tratar de recordarle dónde estaban y como no era para nada apropiado hacer esto...sobre todo en el palacio de Sesshomaru pero apenas y logró sacar unas pocas palabras, ¿a quién quería engañar? ella también le deseaba con locura. ¿con que ella era la culpable he? -rió internamente.

-mi culpa…-logró decir mientras sentía la suave brisa sobre sus recién descubiertos pechos. Por alguna razón el sonido de su blusa siendo rasgada le había ocasionado un pequeño espasmo de placer.

-tu...me convertiste en un pervertido onna…-lo escuchó decirle mientras sentía como besaba su clavícula.

-ohmm...lo siento…-le dijo con fingida culpa.

-Fhe!..demasiado tarde…-le contestó sacándole una pequeña risa. Aquella vez se le había dicho que podía tocar todo lo que estuviera a la vista. Agradeció que el diseño del conjunto que lucía ahora le permitiera explorar un poco más, tenía que reconocer que ese tipo de prendas hacían que la visión fuera más ó su camino dejando pequeños besos a lo largo del inicio de sus pechos, disfrutaba como la piel cedía ante su boca, un poco de presión y su nariz se hundía en ese lugar dejándole obtener un mayor contacto. Sintió las manos de la chica acariciar su cabello, un fuerte estremecimiento le recorrió al sentir el tacto de aquellos suaves dedos sobre sus sensible orejas, el hakama se sentía cada vez más apretado... Cuánto tiempo había esperado para sentir aquel placer, aquel gozo que solo su verdadera y única compañera podía proveer.

El intoxicante aroma de la excitación de Kagome le estaba nublando los sentidos,apretó el agarre de unas de sus manos en su cadera antes de subir por su espalda en una suave caricia dejando que sus garras tuvieran el mínimo contacto con su piel…-aahh..-la escuchó gemir mientras se arqueaba, aprovechó el movimiento para sostener el peso de su cabeza tomándolo de la nuca, jaló gentilmente su cabello hacia atrás en una muda petición de rendición, la sintió ceder de inmediato ante su acción, se sorprendió gruñendo ante la visión,-ggrrmhj-por alguna razón que sólo podía atribuir a su instinto, verla ceder ante su muda petición... exponiendo su garganta y dejando su pecho a su merced avivó el calor en su interior. De inmediato se encontró lamiendo el pequeño y delgado camino entre sus pechos...-in..ya…-la escuchó intentando llamar su nombre mientras sentía las piernas en sus caderas apresarlo fuertemente. Se sintió salivar ante el fuerte aroma de su placer, reconocía ese aroma, era el mismo que había emanado cuando sintió su intimidad contraerse sobre sus dedos.

Se sintió llegar ante aquella caricia...estaba aprendiendo que las caricias propiciadas especialmente con la lengua de su hanyou parecían ser su debilidad. Cuando sintió como tomaba suave pero firmemente su cabello en un intento por acceder mejor a sus pechos, solo pudo sonreír para sus adentros, en sus sueños húmedos, el ojidorado nunca aparecía dulce y atento, más bien apasionado y salvaje, y esa acción solo comprobó su hipótesis...sabía que esto solo comenzaba...además…Sango le había comentado que la Raza Inu-Youkai era la considerada más dominante y posesiva sobre su manada. Solo de imaginarse cómo se comportaría una vez que la unión fuera realizada le aceleraba el pulso en anticipación.

Lo sintió enterrar el rostro entre sus pechos y aspirar profundamente -mgrrr...hueles delicioso Kagome…-la enronquecida voz la estremeció. Sabía que su compañero tenía un gran problema aún, podía sentir la dureza del mismo chocar justo sobre su intimidad. -tu turno…-le dijo mientras luchaba por deshacerse del fuerte agarre del semidemonio quien la dejó ir a regañadientes, se hincó entre sus piernas y se acercó para susurrarle muy bajito en una de sus orejas…-¿cómo te gustaría…?-sabía que no tenía que terminar la oración para que su intención se entendiera. -será mejor que saquemos tu hakama...no será fácil limpiarlo...si-antes de que continuara lo sintió deshacer el nudo velozmente, lo siguiente que vio fue la hakama volar a un costado, mientras sentía como era levantada por los fuertes brazos del hanyou quien no perdió tiempo volver a dejarla justo sobre su necesitado miembro. - -gimió ante el calor de su sexo sobre el suyo. Aún con el fundoshi de por medio podía distinguir perfectamente la dureza y palpitar de su forma. -de..a..cuerdo-le dijo entendiendo lo que deseaba.

La abrazó enterrando su cabeza en el hombro contrario al lugar donde la marcaría, llevó sus manos hasta su trasero invitándole a empezar aquel delicioso vaivén -muévete...como...aquella...vez…-le dijo agitado,la sitió asentir y comenzar a frotarse lentamente...-mhgraah!-intentaba no dejar salir demasiados gemidos sin éxito.-kami...Ka...go...me..mmh-la llamaba impaciente mientras sentía como el placer escalaba cada vez más rápido, el aroma de la azabache empezaba a ser más fuerte también, sus manos le acariciaban desde su espalda baja hasta su trasero en cada vaivén, fue en una de esas caricias y gracias al ángulo de la chica en sus movimientos que la punta de sus dedos se coló ligeramente dentro del borde de su pantalón..haciéndole añorar más de aquel tacto. Detuvo su caricia al tiempo que la sentía parar.-necesito tocarte...Kagome...déjame tocarte…-le escuchó suspirar sobre su hombro mientras lo sentía empezar a deslizar una de sus manos dentro del espacio natural que creaba el borde de su pantalón-tócame...Inu…-se escuchó decirle ansiosa. Rápidamente sintió como su trasero era expuesto -oh! -dejó salir sorprendida. El peliplateado no había podido evitarlo, después de todo no le había dado permiso, le había demandado que la tocara, se encontró rasgando aquella prenda que cubría ese lugar que tanto deseaba acariciar. -puedo conseguir otros…-pensó la azabache sin darle demasiada importancia al hecho de que su ropa había sido arruinada por completo. El caliente tacto de las garras de InuYashas sobre su trasero lo valía.-mrgg…-lo escuchó gruñir mientras su otra mano encontraba el final de su manera en que jugaba con el filo de sus bragas le estaba desesperando.

El oji dorado se deleitó con la suave y firme piel bajo sus garras, no pudo evitar gruñir de satisfacción cuando apretó aquellas formas por completo. La acarició sobre la delgada tela de su ropa interior tratando de respetar los límites de la prenda que insistía en ceder un poco cada vez que repetía los movimientos circulares. La sintió aumentar la velocidad sobre él,la caliente humedad sobre su miembro había humedecido también la tela del fundoshi, casi le podía sentir directamente -kuso...esto es malditamente delicioso, solo un...poco más -se dijo antes de parar el movimiento y alejarla apenas lo suficiente para terminar de deshacerse del resto de la ropa de la azabache que se había acumulado en su cintura,, terminó de rasgar la blusa y la tiró a algún lugar de la habitación mientras rasgaba el pantalón de ambas piernas -ohm...ahh! -la escuchó pegar unos grititos de sorpresa ante la velocidad de sus acciones.-hermosa..-pensó al verla completamente sonrojada solo cubierta con aquellos pequeños pedazos de tela, la recorrió lentamente con la mirada...las perfectas curvas de su cuerpo, la delgada capa de sudor, el subir y bajar de su agitado pecho. Siguió su trayecto devorando su vientre con la mirada, no pudo evitar sonreír e inflar su pecho de orgullo al notar la increíble humedad en sus blancas, ahora casi transparentes pantaletas, podía apreciar perfectamente la forma de su intimidad, tragó fuertemente al sentir la saliva acumularse en su boca. ¡Como deseaba probarla nuevamente!

En un abrir y cerrar de ojos se encontró solo con su ropa interior. Los apresurados, casi desesperados movimientos del semidemonio por terminar de sacarla de su ropa lejos de molestarle le excitaron en demasí por el deseo llevó una de sus manos a su centro tomando la caliente excitación del ojidorado -mghkusoo..-lo escuchó gruñir mientras lo veía aferrarse al futó ó un suave pero firme movimiento a lo largo de su dureza acompañado de su movimiento de caderas. El fundoshi se encontraba mojado, un poco por el líquido que empezaba a salir de su punta y en gran parte por su propia visión de su hanyou frente a ella, con su agitada respiración, ojos cerrados, mejillas sonrojadas y sus labios entreabiertos, jamás se cansaría de aquella imagen, saber que solo ella tenía el privilegio de verlo, de hacerle sentir de aquella manera le provocaba un sentimiento de orgullo en lo más profundo de su ser. Sintió su propia intimidad palpitar cuando percibió como su dureza daba un tirón respondiendo a sus movimientos, lo tomó como una invitación y empezó a acariciarle y moverse con mayor rapidez. -grrrhmgh-lo escuchó gruñir nuevamente, intentando controlar sus gemidos. En un rápido movimiento se encontró bajo el cuerpo del peliplateado.

Le estaba volviendo loco, sentir su mano apretándole de aquella manera tan deliciosa le estaba provocando oleadas de placer, el aroma a la excitación de ambos le estaba nublando un poco los sentidos, decidió concentrarse solamente en las sensaciones y dejar de verla, tal vez eso le permitiría recobrar un poco de cordura. Cerró los ojos y se concentró en eso, la humedad y calor entre sus piernas, la sensación de su miembro siendo acariciado en una parte por aquellas suaves manos y por otra por aquel suave y delicioso lugar al cual pronto podría tener libre acceso,sentía la mirada de la azabache sobre él, recorriendolo, por alguna razón saberse observado con deseo por su compañera le ocasionó un tirón en su entrepierna, pronto sintió como la chica aumentaba la velocidad de sus caricias provocando que necesitara sentirla más a fondo. Se sintió fuera de control apenas por unos segundos y se encontró sobre la ojicafé que lo miraba sorprendida.

-lo..siento…-se disculpó rápidamente a lo que la chica solo negó restándole importancia y sonriéndole con aquel hermoso rosado en sus mejilla, la vio sonreírle antes de cerrar los ojos y acercar su rostro al suyo, sabía lo que quería, sonrió de lado. La beso suave pero profundamente, cuando terminó buscó su mirada. Se perdió en sus ojos chocolate, sintiéndose seguro, amado, posesivo...sintiéndose suyo. Presionó su cadera sobre su intimidad -ahhm-la vio gemir mientras mordía uno de sus labios sin despegar la vista de él, solo eso le había provocado una corriente de placer, volvió a repetir el movimiento, sin dejar de mirarla en ningún momento. Sus centros se llamaba, calientes, deseosos de llevar a cabo aquella unión, el aroma de la excitación de Kagome le estaba volviendo loco, la vio llevarse la mano que anteriormente había estado sobre su miembro a su frente retirando una pequeña capa de sudor con el costado de esta, el aroma de su excitación mezclado con el de la azabache no le permitió controlarse. Antes de que bajara su brazo lo tomó y lo llevó a su nariz aspirando probarla, los rastros de la humedad de ambos se encontraban aún en una delgada capa sobre aquella piel. Sacó su lengua sin pensarlo demasiado y lamió los restos…-gggrrrmmmgrg-escuchó un gruñido casi bestial salir desde su pecho, sus caderas se movieron en respuesta ante aquel estímulo buscando su liberación,-in...inu...ya...shaa!-la escuchó gemir fuertemente antes de detectar nuevamente el aroma de su máximo placer, fue todo lo que necesitó para sentir el mismo como su miembro liberaba aquel líquido dentro de su fundoshi. Se dejó caer sobre la ojicafé cuidando de no dejarle todo su peso.

Se quedaron unos momentos disfrutando de los restos de aquel explosivo placer, sus agitadas respiraciones buscando acompasarse con normalidad.

-yo…-lo escuchó empezar aún nervioso sin moverse sobre ella-

-está bien...InuYasha…-le dijo tranquila mientras acariciaba su espalda sobre la tela del ahori, se reprendió por no haberlo dejado en igualdad de posiciones aunque agradeció que por lo menos se hubiera desarreglado permitiéndole sentir su torso semi desnudo en aquel abrazo.

-Eres...demasiado onna...no he podido soportarlo….

-mi aroma? -preguntó divertida.

-todo….tu aroma...tu piel...tu cuerpo...tus besos…-lo sintió levantarse lo justo para verla a los ojos -mi instinto...me pide a gritos que te reclame -sintió su cuerpo empezar a acalorarse nuevamente ante aquellas palabras, lo vio cerrar los ojos rápidamente y aspirar fuertemente…- eso no ayuda...Kagome -se avergonzó al ser tan transparente.

-lo siento...mi instinto humano también te reclama…-le dijo defendiéndose. Lo vio reír antes de dedicarle una profunda mirada -lo sé…-le contestó mientras movía su nariz

-pervertido…-le dijo bajito sacándole una divertida sonrisa…

-tu tienes la culpa...creo que lo hemos dejado claro…-se sonrojó recordando como ciertamente ella tuvo mucho que ver en su despertar sexual.

-yo no fui...quien te raptó desesperada para dar rienda suelta a tus deseos…-le contestó siguiendo el juego.

-ah! yo no fui el que se excitó primero por un beso Ka-go-me-...-le dijo socarronamente

-de acuerdo...de acuerdo….que no me he controlado pero tu tampoco, estamos a mano si?-intentó dar por cerrada la conversación.

-Fhe! -dejó salir resoplando.

-Espero que resolvamos todo pronto...no podemos dejarnos llevar así...sobre todo cuando ni siquiera estamos en nuestra casa…

Como si los hubiera invocado unos golpes tras la puerta los alertaron, se tensaron y se vieron asustados.

-mj mj -escucharon carraspear a la voz antes de empezar -InuYasha-Sama -Kagome-Sama la cena está lista, Lord Sesshomaru se disculpa pero tomará sus alimentos en sus aposentos, por lo que me preguntaba si deseaban bajar al comedor o desean tomar su cena aquí.

-ehh...sí...aquí está bien-le escuchó decir nervioso.

-De acuerdo, en unos minutos envio a los sirvientes-

-Cenaremos en la habitación de Kagome -lo escuchó corregir

-Enterado -fue la única respuesta que recibieron.

-¿qué ha sido todo eso...crees que bueno…-empezó avergonzada. Si InuYasha contaba con un excelente olfato siendo mediodemonio seguro que los demonios del castillo…-oh cielos qué irresponsable he sido.-pensó mientras sentía el calor en sus mejillas.

-¿tu que crees Kagome? -le dijo un poco molesto

-¿por eso pediste la cena en mi cuarto?-preguntó cautelosa, solo lo vio asentir. -entraremos una vez que hayan dejado la comida...no quiero lidiar con las miradas. lo vio levantarse, no pudo evitar devorarlo con la mirada,su ahori desarreglado le dejaba ver parte de su bien esculpido abdomen, agradecía que el largo cubriera parte de su fundoshi pues no creía poder lidiar con una imagen frontal completa, tragó pesadamente mientras lo veía inspeccionar el cuarto con la mirada, se giró sacándole un suspiro de asombro al ver parte de su trasero libremente -cielos...por qué es tan perfecto - pensó mientras lo veía abrir las dos ventanas que habían permanecido cerradas.

-qué haces? -le preguntó curiosa.

-Fhe! no pretendo darles el gusto de olfaternos -le dijo molesto. Cuando terminó su cometido vio cómo arreglaba el ahori de espaldas a ella. Cuando lo vio caminar hacia su lugar lucia mucho mas...decente. Se agachó lentamente y atrapó sus labios en un beso.

-aunque no me molestaría tenerte así por lo que resto de la noche…-le dijo provocador recorriendola con la mirada- debo pedirte que tomes un baño rápido y te pongas una de las yukatas que hay en el baño -iba a decir algo pero la calló con un fugaz beso -solo tu compañero...puede tener el placer de disfrutar este aroma Kagome.-le dijo en aquel tono sensual provocándole un cosquilleo en la entrepierna -maldición Kagome...no creo que sea buena idea que durmamos juntos...si sigues así-le escuchó frustrado.

Se separó de él rápidamente y corrió hasta el baño, antes de perderse tras la puerta la escuchó emitir un divertido -lo siento.

-Feh!

INUYASHA´S POV

El también necesitaba un baño y rápido. No soportaría demasiado la mezcla de aromas en su fundoshi. Al poco tiempo de verla desaparecer tras el cuarto de baño escuchó como los sirvientes dejaban la comida en la habitación contigua.

-La cena está servida InuYasha-Sama -escuchó tras la puerta.

-eeh, si gracias-

-estamos a su servicio, esperamos que disfrute de los alimentos. Si no desea que sean molestados nuevamente favor de dejar las bandejas en el pasillo- escuchó cómo se alejaban por lo menos tres pares de pies. Esperaba que no fueran a decir nada, era obvio que aún a un cuarto de distancia podrían distinguir parte de lo que había pasado solo por los aromas, eran youkais completos después de todo. Solo de imaginar que las noticias llegaran a su medio hermano le provocó un escalofrío.

Entró rápidamente al cuarto de Kagome el cual no difería demasiado del estilo donde se encontraba. Corrió al baño y se deshizo de su fundoshi, lo lavó rápidamente antes de enjuagar su cuerpo. -no puedo seguir teniendo estos arrebatos...sobre todo en este lugar...debes controlarte -se repetía mirando a su entrepierna. Cuando escuchó a la chica empezar a cambiarse se apresuró a secar su cuerpo y decidió usar una de las ropas que habían dispuesto para ellos mientras su traje se secaba por completo.

Se sentó frente a la comida esperando por la azabache. La vió entrar con una ligera yukata naranja, traía su cabello recogido y un pequeño sonrojo en sus mejillas -es hermosa -la vio sonreír y reprimió el deseo de ir y abrazarla -contrólate- se regaño nuevamente. La ojicafé tomó asiento a su lado y contempló la comida.

-vaya...esto parece un buffete -lo miró entre extrañado y divertido, por momentos olvidaba el extraño vocabulario que podía utilizar.

-bufe? -preguntó esperando que le explicara.

-si, en mi tiempo hay lugares de comida donde puedes comer todo lo que quieras durante todo el día por un solo precio -los ojos se le abrieron de sorpresa y sonrió,eso si que estaba bien pensado. -

-¿me llevarás alguna vez? -le preguntó entusiasmado.

-solo si te portas bien -bromeó mientras le acercaba una brocheta de carne para que empezara a comer. Él la tomó gustoso y disfrutaron de la cena en un cómodo silencio, solo roto por pequeñas sonrisas cómplices cada vez que sus piernas se rozaban.

Al terminar se encargó de dejar las bandejas en el pasillo como uno de los sirvientes había indicado.

Cuando entró nuevamente a la habitación la vio recargada en uno de los balcones. A la luz de la luna, su piel parecía resplandecer. Se acercó despacio y la abrazó ligeramente pasando sus garras por su cintura.

-Las estrellas nunca resplandecen con esta intensidad en mi tiempo -la escuchó comentar mientras miraba al cielo. Tomó el broche que había utilizado para sujetar su cabello y lo quitó, las cascada de azabache cabello cayó lentamente desprendiendo aquel delicioso aroma de aceites mezclado con su único e inigualable fragancia. -me gusta suelto…-se escuchó decir. La vio voltear y sonreírle ante el cumplido haciendo que se sonrojara.

-no entiendo como te sonrojas por algo así y cuando haces...otras cosas pareces tan seguro -le dijo entre divertida y avergonzada.

-Fhe! no estoy acostumbrado a decir todo lo que pienso...y eres mía…-afianzó más el agarre en su cintura -dijiste que puedo hacer...esas cosas.-le sonrió socarronamente haciendo que la chica le volteara los ojos en un divertido gesto.

-El día ha terminado -empezó -solo nos quedan unas horas más para conocer a la sacerdotisa. el aroma a nerviosismo la envolvía.

-Todo irá bien, ya verás…-intentó tranquilizarla mientras la abrazaba. El más que nadie necesitaba que todo saliera bien. -estaremos juntos...siempre -intentó transmitirle.

Se quedaron unos momentos en silencio disfrutando de aquel cielo que a Kagome se le ocurrió una idea.

-No creo que pueda dormir tan fácilmente…¿qué te parece si leemos un poco del diario de tu madre? -le preguntó entusiasmada.

-De acuerdo-aceptó. Haría lo que fuera para distraerla de cualquier mal pensamiento que pudiera surgir en esa cabeza sobre el día siguiente. La dejó ir de su abrazo en búsqueda de su mochila.

Una vez que tuvo el libro en su poder se sentó recargada en una de las paredes y palpó sus piernas invitándolo a recostarse en ellas. Rápidamente tomó su posición y disfruto de las caricias sobre su cabello mientras empezaba la lectura.

-Veamos...ah sí…

DÉCIMA TERCERA ENTRADA DIARIO IZAYOI

-Creo que tiene razón, un hijo es fruto del amor de sus padres, no merece discriminación, sino respeto y todos los derechos que cualquier otra persona. ¿ qué importa si tiene más de un padre que del otro? su mezcla es lo que lo hace especial, es lo mejor de dos mundos.

Nuestras miradas se cruzaron y por un segundo me pude ver perfectamente contenta con un ser como él a mi lado. Me sonrojé ante el pensamiento y desvié la mirada.

-Lo cierto es que a pesar de que no he tomado una compañera, tengo un hijo -aquella confesión me sorprendió. ¿cómo era posible? no había manera de que me atreviera a preguntarle, pero gracias a su increíble percepción no tuve que hacerlo.

-Una de las demonesas que estaba interesada en convertirse en mi compañera cuenta además de los poderes propios de la raza, con habilidades mágicas, es famosa por sus conjuros y pociones y me temo que cegada por un afecto no correspondido y en espera de que decidiera unirme a ella , me drogó en un lapso de debilidad pues me encontraba festejando tras una batalla y había bebido suficiente esa noche,tomó parte de mi sangre, aún no puedo comprender cómo es que logró concebir a Sesshomaru -es el nombre de mi hijo -de manera tan poco convencional. Pero apareció en el palacio unos meses después con él en brazos. El consejo no aceptó su petición de reclamarme como su compañero pues no llevaba mi marca o mi olor en ella, sin embargo el crió si llevaba mi sangre y no podía darle la espalda aún si no estaba comprometido con su madre, no puedo rechazar a mi sangre.

Jamás pensé que existiera este tipo de magia, no conocía a esa demonesa pero definitivamente había caído de mi agrado. ¿cómo había podido jugar con algo tan importante como un heredero y lo sentimientos de Inu -No Taisho, por alguna razón pensé que Takemaru y esa mujer seguramente se llevarían bien. Solo pude sentir orgullo al escucharle contar aquella historia, definitivamente era un hombre de honor e invaluables principios. Me intrigó el tipo de lenguaje que utilizó para referirse al matrimonio youkai...marca...aroma? ¿cómo funcionaba?

-Hizo lo correcto, aún si Sesshomaru -kun no fue concebido siguiendo sus costumbres, como usted dice, lleva su sangre y es algo honorable -le asegure, pues no quería que pensara que mi opinión sobre él había cambiado de alguna manera tras aquella confesión.

-Nuevamente...usted...me sorprende Princesa, la mayoría de mi clan estaba en contra de mi decisión pero han tenido que aceptarlo pues lo he reconocido. -sonrió con un dejo de asombro y miró hacia el cielo, parecía meditar sobre algo.

-Si no es demasiado atrevimiento...es solo…-

-Le recuerdo que puede preguntarme lo que desee, creo que hemos establecido cierta confianza ¿no le parece? -me animó mientras asentía.

-Bueno, ha dicho que sus costumbres son diferentes, simplemente...tengo curiosidad sobre...cómo es que funciona dicha unión para ustedes. Lo vi sorprenderse un poco pero sin apartar la mirada de la luna comenzó a explicarlo.

-Bueno, como le comenté, los Inu -Youkais solo toman una pareja a lo largo de su vida. Somos una raza muy instintiva, territorial y posesiva con nuestra manada, nos guiamos mucho por nuestro sentido del olfato. Es el aroma de la hembra lo que llamá primero la atención, es un aroma único para cada compañero, aunque para otros youkais puede resultar agradable para su compañero es simplemente irresistible. -no podía evitar sentirme nerviosa por el tipo de conversación tan íntima que estaba compartiendo conmigo - A eso le sigue la necesidad constante de estar a su lado y protegerla sobre cualquier amenaza. Hasta ahora es casi inevitable para la hembra no darse cuenta que su compañero la llama por eso es muy fácil entre la misma raza encontrar pareja siempre y cuando el despertar inicial provenga del macho. Recientemente me he topado con unos antiguos escritos que detallan el llamado Inuyoukai entre otras razas, en ese caso el macho no siempre tiene suerte, además de que es algo poco probable, al ser una raza diferente no tiene manera de saber si es correspondido solo por sus sentidos. Es por eso que la hembra puede rechazarlo y jamás ser correspondido lo que los obliga a vivir con ese sentimiento hasta su muerte.- aquello me pareció tan triste y desgarrador, vivir con un sentimiento no correspondido que no te permita entregar tu corazón a nadie más. -es por eso que la mayoría de los machos en nuestro clan no se permiten entablar relaciones aún de amistad con las féminas de otras razas, además de que está prohibido tomar a alguien fuera del clan por el consejo.

Si el macho es correspondido por la hembra realizan el ritual de apareamiento -oh cielos porqué he preguntado esto, me regañe ante el giro de la conversación sin evitar sonrojarme. Agradecí que no mirara en mi dirección. -durante ese ritual, el macho realiza la marca, la cual consiste en encajar sus colmillos en el lugar del cuerpo de la hembra que más llame a su instinto. Debe beber un poco de su sangre y la hembra debe hacer lo mismo. Eso finaliza la unión y formaliza la pareja o en su costumbre, el matrimonio. A diferencia de los humanos, no se realiza una celebración o ceremonia, en el momento en que la marca sea hecha jamás podrá ser revocada y la formalidad es absoluta por ende todos deben respetarla.-Mis impuros pensamientos me jugaron una mala pasada y por un momento me imaginé entre sus brazos, un calor antes desconocido en mi interior aceleró mi corazón y me sentí falta de aire, en el instante que sentí aquel sentimiento su mirada atrapó la mía y me sentí completamente expuesta, era como si todo mi ser le dijera que deseaba ser suya.

INUYASHA´S POV

-Detente Kagome -le dije antes de que imaginara algo indebido por el tono de aquella historia…-como se le ocurre a madre dar tantos detalles…-pensó frustrado. -No leas, más, no puedo escuchar en que puede terminar esto. la vio reír divertida.

-No es gracioso...te gustaría bueno...saber si tus padres...los detalles… de si…-la vio sonrojarse y hacer una mueca de horror-

-Exacto, tu...puedes leerlo solo no me compartas esa clase de detalles de acuerdo -le pidió firme mientras la veía asentir.

-Será mejor que intente dormir…-la vio con ademán de seguirlo y solo negó -no creo que sea mala idea dormir separados esta noche -la tristeza en su aroma no tardó en reflejarse. Rápidamente la tomó en brazos y la llevó al futón cubriendola suavemente.-no tiene nada que ver con que no desee pasar la noche a tu lado...créeme…¿confía en mí quieres? -terminó de pedir casi en súplica mientras depositaba un casto beso en sus labios.

-De acuerdo -la escuchó a regañadientes.

-Vendré a despertarte a primera hora de la mañana -se despidió mientras se dirigía a su cuarto.

Lo mas seguro es que no pudiera pegar un ojo esa noche y tenerla tan cerca solamente acrecentaría sus miedos. Prefería poner un poco de distancia para despejar su cabeza. Se sentó en el balcón a admirar la noche. Mañana se definiría todo. La ansiedad lo estaba matando. No podía imaginarse en un mundo donde no pudiera permanecer por siempre a su lado, debía confiar en que su padre había encontrado la manera y mañana simplemente la descubrirían.

KAGHOME´S POV

No estaba contenta con dormir lejos de su compañero esta noche, pero entendía que necesitaba un tiempo a solas. Decidió mejor adelantar un poco de lectura sobre el diario de Izayoi.

DÉCIMA CUARTA ENTRADA DIARIO IZAYOI

.-Mis impuros pensamientos me jugaron una mala pasada y por un momento me imaginé entre sus brazos, un calor antes desconocido en mi interior aceleró mi corazón y me sentí falta de aire, en el instante que sentí aquel sentimiento su mirada atrapó la mía y me sentí completamente expuesta, era como si todo mi ser le dijera que deseaba ser suya. Por un momento me pareció haber visto un destello rojizo en sus ojos.

-Debe luchar…-me encontré diciéndole sin poder frenarme, aún si había entendido que me había enamorado de aquel perfecto ser frente a mí y no tenía la más mínima esperanza de que pusiera sus ojos sobre mí deseaba su felicidad más que nada. -debe luchar para estar con aquella que su corazón a elegido.

-Aún no estoy seguro de que corresponda a mi llamado…-dijo para sí.

-Estoy segura que si le conoce no le rechazará...y si aún no lo hace, cuando pase tiempo con usted estoy segura que responderá…-terminé diciendo con más tristeza de la que debía. Lo pude ver, al lado de una bella demonesa feliz...y aunque mi corazón dolió ante aquella ilusión, desee que fuera realmente amado, unas inmensas ganas de llorar me embargaron, no deseaba mostrarme de aquella manera frente a él, así que lo único que se me ocurrió fue terminar la reunión aunque aquello seguro suponía que no le vería en mucho tiempo. Me levante a prisa sin cuidar demasiado mis maneras y le di la espalda para evitar que viera mi rostro el cual amenazaba con liberar mis lágrimas.

-Princesa…¿se encuentra bien? -lo escuché preocupado

-Claro...solo estoy cansada, discúlpeme será mejor que regrese a mi habitación. Le deseo toda la felicidad de este mundo, sé que volverá muy feliz a la demonesa que ha elegido.En el momento que me escuché decir aquellas palabras en voz alta no pude detener que una de mis lágrimas saliera…¿por qué tenía que conocer la dicha del amor y la pérdida del mismo en tan poco tiempo? me dispuse a entrar rápidamente a mi alcoba pero una de sus garras de lo impidió tomando mi mano con fuerza y delicadeza haciendo que lo mirara sorprendida.

-El aroma a tristeza la envuelve princesa...ha encubierto aquel que tanto disfruto-sus palabras hicieron que mi corazón saltara. ¿Estaba diciendo que mi olor le agradaba? -no deseo que se vaya de esta manera, si hay algo que pueda hacer para aliviar la tristeza que emana en este momento, solo dígalo y lo tendrá. Con suma delicadez una de sus garras limpio mi mejilla de aquella humedad que había salido sin mi permiso. Tal vez sería la última vez que le vería...si tomaba a su compañera no estaría bien que estas visitas continuarán… decidí ser tan egoísta y atrevida como podría ser en ese momento.

-sé...que es impropio de mi parte que pida esto...por favor no me juzgue..podría solo abrazarme un momento.-vi sus ojos abrirse ligeramente ante la sorpresa solo para relajarse y con la mano libre desprenderse de parte de la armadura que cubría su pecho, supuse para no lastimarme. Me acercó lentamente rodeando con una mano mi cintura y descansando la otra sobre mi cabello. Aspire profundamente tratando de guardar su aroma, llevé mis temblorosos brazos tras su espalda y dejé que mi peso descansara en él. Incluso si no estaba lo suficientemente cerca podía escuchar su corazón palpitando fuerte. Aquello me relajó y me dejé envolver en aquel sentimiento de calma, por lo menos había amado...fue el último pensamiento que recuerdo antes de despertar en sus brazos.

Estaba tan agusto en aquel lugar, olía delicioso y era realmente suave. Acaricie suavemente la superficie donde me encontraba y la sentí vibrar. Cuando abrí mis ojos lo vi observandome con aquella profunda mirada mientras sonreía sonrojé al percatarme de la posición, estaba envuelta en parte en su mokomoko pero podía sentir claramente que estaba sobre su regazo. -Disculpeme Inu-no Taisho -Sama, no sé que me ha sucedido. -intenté ponerme en pie pero su agarre no me lo permitió -no es ninguna molestia, puede descansar tranquilamente.-cualquier otra mujer habría hecho lo posible por alejarse de aquella poco decorosa situación pero al parecer yo no, pues ni siquiera intenté salir de sus brazos nuevamente.

-Pensé que estaba enferma cuando la sentí perder el conocimiento, pero no se despide ningún aroma de enfermedad, simplemente cayó dormida. -nuevamente sentí mi rostro arder completamente avergonzada. -no tiene de qué avergonzarse, -leyó fácilmente mi expresión -después de todo usted misma dijo que estaba cansada.

-Princesa -llamó mi atención por su repentino tono tan serio y solemne. -Solo diré esto una vez...pues la posibilidad es escasa e incluso alguien como yo puede equivocarse, solo lo he percibido apenas un segundo -¿ a qué se refería? - quiero dejar claro que lo último que deseo es ofenderla pero debo utilizar un lenguaje directo y claro...Desde el momento en que la he visto mi corazón y mi instinto la han reclamado. -me llevé las manos a mis labios para acallar el sonido de sorpresa que escuchar aquello me provocó…¿me estaba diciendo que me quería... - hace unos momentos, fue apenas un segundo pero pude distinguir el aroma de deseo de su parte, lamento si esta referencia le incomoda pero debo saber si sus sentimientos hacia mi persona son más que eso...sé que para los humanos el amor y el deseo no siempre van de la mano, pero para los Inu Youkai si, así que necesito saberlo...si usted no alberga ningún sentimiento por mi persona no hablaré del tema jamás, dejaré de visitarla si así lo desea...pero si su corazón también me reclama seré suyo y usted mía...y mi vida la dedicaré a protegerla y hacerla feliz.-mis lágrimas se perdieron rápidamente en el cuello de mi kimono. ¿estaba soñando? ¿podía ser esto cierto? este maravilloso ser ¿me estaba pidiendo que le amara? En un arrebato de la emoción que sentía me colgué a su cuello feliz. Lo sentí corresponder a mi abrazo y ahí cerca de su oreja le susurré mi respuesta -Seré suya y lo reclamaré como mío mi señor. -fueron las palabras que salieron antes de sentir sus labios en un suave contacto. Desde ese día, haría lo necesario para verle sonreír de aquella manera por siempre.

-Ahora...me disculpo de antemano pero debo hacerlo -en cuanto terminó aquella oración lo sentí hundir su rostro en mi cuello y aspirar fuertemente mientras un pequeño gruñido se formaba en su pecho aquel extraño calor volvió a mi cuerpo en una rápida ráfaga tomándome desprevenida, me escuché emitir un vergonzoso sonido.

-Ahora no hay duda -dijo con su nariz aún sobre aquel pedazo de piel. Se quedó varios minutos ahí...mientras yo disfrutaba de su cercanía, aún flotando sobre aquel momento, sentirme correspondida era el mejor sentimiento que había separó de mi y volvio a mirarme mientras sonreía. -Me ha tomado varios cientos de años...pero te he encontrado -me dijo. Me sonrojé ante la falta de honoríficos y lo percibió rápidamente -puedes llamarme Toga de ahora en adelante, es el nombre que solo mis padres utilizaban conmigo y el cual mi futura compañera tiene todo el derecho de utilizar. ¿yo también puedo llamarte Izayoi? -un cálido sentimiento inundó mi pecho al escuchar su llamado. Solo pude asentir avergonzada.- Entonces...Izayoi mi futura compañera -empezó mientras tomaba mi rostro.-he esperado por tí lo que para mucho corresponde a varias vidas, por mi honor, prometo protegerte y dedicar mi vida a hacerte feliz.-no pude evitar sonreír ante aquellas palabras mientras tomaba la mano que descansaba sobre mi mejilla - Jamás pensé que encontraría a alguien a quién deseara entregarle mi corazón, soy feliz de que sea a ti a quien hago esta ofrenda le respondí.

Fin entrada Diario de Izayoi

KAGHOME´S POV

Kagome cerró el diario en aquella página. Conmovida por las palabras que se habían dedicado y el romántico momento que habían compartido, deseo con más fuerza que nunca poder vivir un amor tan fuerte con su compañero. Sabía que sería difícil que su hanyou descansara esa noche y lo más seguro era que ese fuera su motivo por no compartir su lecho en ese momento. -Se que todo saldrá bien, tiene que salir bien...si lo deseamos con la fuerza que lo hacemos todo es posible-se repetía mientras cerraba los ojos y trataba de descansar.

AL DÍA SIGUIENTE:

Una caricia sobre su mejilla la despertó, cuando abrió los ojos lo vió sonreírle de aquella manera tan especial. Lo jaló rápidamente a su lado y se refugió en sus brazos.

-Extrañé el no poder abrazarte…-le comento dolida.

-Lo sé...yo también…-le dijo mientras la apretaba más. -es momento de levantarse, he percibido un aroma diferente hace unos momentos, creo que la sacerdotisa ha llegado, no deben de tardar en mandar por nosotros.-al escuchar aquello se paró de inmediato y corrió hacia el baño para asearse un poco y cambiar sus ropas. Solo pudo escuchar una corta risa a su espalda.

INUYASHA´S POV

La escuchó arreglarse deprisa y esperó paciente. Había escuchando la llegada de un carruaje minutos antes de que alcanzó a ver a la sacerdotisa pero olía a hierbas y aceites, seguro era ella. -¿por qué demonios tardan tanto? - se preguntaba desesperado. Un golpe en la puerta lo hizo ponerse de pie al instante y atender.

Un sirviente le esperaba del otro lado con una reverencia. -InuYasha-Sama, Lord Sesshomaru los espera en el salón, ha dispuesto que los alimentos sean servidos después de su reunión -en ese momento Kagome salía a prisa vestida con un vestido de finos tirantes, trago en seco ante lo hermosa que se veía, agradeció que el largo de aquel vestido le cubriera hasta los tobillos y no marcará todo su cuerpo.-¡Estoy lista, vamos allá!-la escuchó nerviosa pero decidida.

La tomó de la mano y siguieron al sirviente hasta el mismo salón donde los habían recibido el día anterior.

Dentro se encontraba Sesshomaru, sentado solemnemente con una sonrojada Rin por un lado,-supongo que no me sorprende -pensó divertido ya que al parecer le había informado sus intenciones. La sacerdotisa se encontraba de frente a Sesshomaru, los cientos de aromas que detectaba no le permitían identificar si realmente era un youkai, tenía aspecto humano, pero sus ropas eran una especie de armadura hecha de pieles de youkai, su cabello era largo y estaba trenzado en su totalidad, lleno de accesorios. Llevaba una especie de cinturón del cual colgaban muchas bolsas, supuso que contenían, hierbas, polvos o materiales para sus conjuros.

La sacerdotisa los inspeccionó rápidamente e hizo una reverencia. Vio a Kagome responder y él la siguió, había algo en la presencia de aquella mujer que le decía que debía comportarse con respeto -además de que tiene su destino en sus manos…¿necesitas otro motivo? -se reprendió.

Se sentaron en los cojines dispuestos al lado de Rin, vio a Kagome tomar con su mano libre una de las de Rin en señal de apoyo. No pasó desapercibida la mirada asesina que Sesshomaru le dirigió antes de disfrazarla por su normal apatía.

-Esta es Natsuki, la hija de la sacerdotisa a la que padre acudió por consejo -empezó Sesshomaru.

-Este medio demonio es mi medio hermano y la mujer a su lado es su compañera -le sorprendió que reconociera su parentesco sin su normal tono despreciativo. - Ella es Rin, mi prometida-continuó- Haz sido convocada para compartir los conocimientos que tu madre dejó respecto a la unión entre Humana e Inu Youkai. Habla. -le ordenó.

-Lord Sesshomaru, InuYasha-Sama -se dirigió a ambos con respeto -Mi madre me habló de su clan apenas empecé a practicar nuestros poderes, me dijo que en unos cientos de años por lo menos uno de los herederos del gran general Inu no Taisho acudirían por nuestros servicios.-quiso reír ante la pequeña muestra de molestia que inevitablemente se formó en el ceño del gran lord del oeste. -Cuando el General acudió a mi madre, buscaba una forma de fortalecer a su compañera una vez que esta diera a luz a uno de sus herederos -lo miró amablemente - En ese entonces madre preparó una pócima que fortalecería su sistema hasta el punto de no verse afectado por las enfermedades comunes que llevan a los humanos a una muerte prematura, además de un ungüento que aplicado correctamente mejora las propiedades regenerativas de la piel, por lo que de lastimarse o herirse podría sanar mas facilmente. Sin embargo el humano aunque con excelente salud luciría propiamente como un anciano ya que esto no frena el envejecimiento natural de su especie-miró a Kagome quien compartía su asombro y hasta podía jurar que Sesshomaru estaba intrigado por aquella información, -pero si esto existe desde los tiempos de padre…¿cómo es que nunca hemos escuchado hablar de ello antes? -se preguntó internamente confundido.-seguramente se preguntarán cómo es que algo así puede existir. La realidad es que he intentamos replicar esta pócima para otro tipo de especie pero no hemos encontrado aún una que se acerque a la compatibilidad que logró la sangre de su padre -¿sangre? ¿aquello había sido realizado con su sangre? -creo que es propio de su clan ya que su sangre no solamente les permite sanar con rapidez como la mayoría de los demonios, también su saliva tiene poderes curativos.

La pócima que madre creó para su compañera permanece sellada y resguardada pues no puede ser utilizada por nadie más que el propio general o su compañera.

-¿Por qué no puede ser utilizada por alguien más? -escuchó preguntar a Sesshomaru.

-La pócima contiene la sangre de su padre y la de la princesa Izayoi, se ha tenido que realizar una mezcla perfectamente compatible para que el riesgo de rechazo sea menor.

-Madre analizó la sangre de su señor padre y la mezcló con la de la princesa, fue añadido también entre otros elementos unas gotas del elixir de la fruta de la juventud la cual me encargué de cultivar en espera de este momento. Como he dicho anteriormente, tras la muerte de madre intenté replicarlo entre otras especies Youkais que deseaban unirse a un humano. La pócima funciona, solo con menor intensidad que la de su señor padre, dependiendo de la sangre del youkai puede llegar a extender la vida del humano hasta unos 300 años que es lo máximo que he presenciado al día de hoy, por supuesto que depende del estado de salud actual del humano y como dije el tipo de sangre y cualidades de la misma del youkai.

-creo que en su caso, siendo descendencia directa del gran general no deberíamos preocuparnos.

Inuyasha sentía que su corazón se saldría de su pecho…¡existía!, había una forma de mantener a Kagome a su lado por cientos de años, podría ver crecer a sus cachorros, apretó su mano y la miró, lágrimas recorrían sus rosadas mejillas, sabía que no estaba triste pues su aroma era de pura felicidad. La vio lanzarse sobre él y plantarle un beso frente a todos logrando que se sonrojara hasta sus peludas orejas pero le respondió tratando de transmitirla lo feliz que aquello también lo hacía.

-InuYasha, controla a tu compañera -escuchó decir al malhumorado Lord. Se separó de Kagome y vio a la sacerdotisa sonreírles logrando que su sonrojo permaneciera en su lugar. Rin miraba al suelo mientras jugaba con sus manos completamente avergonzada también. -fhe! es Kagome…¿qué esperaba? -se aclaró la garganta y habló:

-entonces,¿qué necesitamos hacer? ¿cuándo puede estar listo? -preguntó impaciente. La risa de Natsuki no se hizo esperar.

-Solo necesito extraer un poco de su sangre, el resto de los ingredientes están en mis pertenencias, solo una cosa más…-Pudo oler la tensión en el ambiente.

-La sangre debe ser extraída una vez que se ha realizado la marca. Todos los presentes se tensaron. -es cuando ambas están mezcladas a un nivel básico y facilita que la pócima se integre al 100% logrando mejores resultados. Veo que ninguna de las parejas a llevado a cabo el ritual - Todos se sonrojaron a excepción de Sesshomaru - por lo que habría que cumplir con este paso antes de proseguir.

Kuso! le prometí a Kagome que nos casaríamos bajo sus costumbres antes de tomarla! Aún si nos vamos en este momento, ¿cuánto tiempo podrá retenerla en el palacio? - Empezaba a dolerle la cabeza de tantos pensamientos cuando lo escuchó.

-InuYasha realizará su ceremonia de Unión en una aldea a unos días de aquí. Viajarás con ellos escoltada por los guardias de palacio. Una vez terminado el ritual regresarás a palacio y esperarás el tiempo necesario para la ceremonia de este Sesshomaru. Podrás seguir con tus servicios desde aquí. Se te proveerá de lo necesario, mas no dejarás este lugar hasta cumplir con tu obligación a este clan.-terminó de ordenarle a Natsuki la cual solo realizó una reverencia seguida de un -como usted ordene Lord Sesshomaru, mi familia está a su servicio -

Se paró y caminó hacia la salida parándose frente a él. Sin mirarlo a los ojos le dijo -saldrás hoy mismo, mandaré por el monje y la Taijiya, se reunirán en la aldea.

-Rin asegúrate que sean atendidos y estén listos para el viaje -

-Claro mi señor -

lo vio salir tranquilamente. Quería agradecerle pero las palabras no salieron.

-InuYasha - sama regresaré por ustedes una vez que todo esté listo. -le comento Rin antes de dirigirse a Kagome.

-He pedido que su desayuno sea servido en el jardín, estoy muy feliz por todos nosotros, Kagome, gracias por tu consejo-le dijo antes de salir y dejarlos solos.

Una vez que Rin cerró la puerta atrapó a la azabache en un abrazo. La acercó lo suficiente para besarla dulcemente, mirándola a los ojos le dijo: -En tan solo unos días...serás completamente mía...solo un poco más duradera -le sonrió divertido.- ¿no te molesta que tengamos que hacer la ceremonia aquí antes que en tu época? -le preguntó precavido.

-Por supuesto que nó, además no creo que mi madre se moleste si le explico la situación, estoy segura que se pondrá muy feliz por nosotros... no puedo esperar a compartir mi vida contigo-le dijo antes de volver a besarlo.

-mm..no..-intentaba hablar en medio de aquella deliciosa caricia -de...be...riamos…-la alejó -hacer esto en el salón de Sesshomaru-hizo una mueca de disgusto que solo hizo reír a la ojicafé. Deshicieron aquel cómodo abrazo y salieron rumbo al jardín.

-¿qué tanto pueden necesitar….? -se preguntó en voz alta mientras seguía con atención el escándalo de los sirvientes dentro y fuera de palacio que no dejaban de cargar cosas al carruaje donde transportarían a la sacerdotisa.

-Bueno, es un viaje de más de una semana InuYasha, ¿tal vez convendría parar a descansar en la casa de tu madre de regreso no lo crees?-la escuchó preguntar.

-Son demonios Kagome, no necesitan parar tanto a descansar, podremos viajar aún mientras duermes en mi espalda -la vio reír.

-Fhe! ¿por qué me miras así mujer? -le reclamó su burlona mirada.

-Yo también...no puedo esperar…-se limitó a responderle ocasionándole un ligero sonrojo.

-Regreso en un momento...hay algo que necesito arreglar con Sesshomaru…-no necesito explicarse. Sabía que Kagome comprendía que aún le quedaba algo por hacer.

-De acuerdo, aprovechare para ir por mis cosas y revisar si Rin necesita ayuda.

Asintió y empezó a rastrear el aroma de Daiyoukai, no tardó mucho en detectarlo. Se encontraba en una habitación con un fuerte olor a acero y otros materiales preciosos. Se disponía a tocar cuando lo escuchó.

-Entra- ¡Tsk Desearía que dejara de darme órdenes! - abrió la puerta sigiloso y se asombró de lo que tenía frente a él. La habitación estaba llena de diferente clase de espadas, armas de combate y armaduras. Al fondo se encontraba una colección de pinturas de su padre y Sesshomaru en su verdadera forma, así como otra que los capturaba ataviados en completa armadura un lado del otro, en aquella pintura Sesshomaru lucía más joven.

Entonces cayó en cuenta de que la habitación no solo contenía el aroma de Sesshomaru, había un vestigio de un aroma desconocido pero al mismo tiempo familiar.

-Padre guardaba aquí su colección - le escuchó contestar a su muda pregunta.

-Yo…-empezó nervioso-solo quiero agradecerte...por Natsuki…-Kuso ¿por qué es tan difícil..?.si no fuera tan estirado….tomó aire y terminó-sé que no lo haces precisamente porque te importamos...y tu también lo necesitabas...de cualquier forma...estoy en deuda contigo.

-Me aseguraré de cobrarla cuando sea conveniente-se limitó a a punto de salir cuando lo escuchó continuar -he dispuesto que sean cargados dos atuendos para su ceremonia, tengo entendido que es lo que se acostumbra entre los humanos. Tu madre lo utilizó en la ceremonia unión con nuestro padre.-Aquello le sorprendió y no pudo evitar sentir cierto orgullo ante el logro que que se refiriera a su madre como algo más que la humana que le había arrebatado a su padre.

-Rin ha mostrado el interés de seguir viendo a tu compañera. Asegúrate de notificar con tiempo cualquier visita.

-De...acuerdo…-se apuró a contestar aún un poco en Shock con aquella conversación. ¡Acababa de invitarlos abiertamente a visitarlos!-Que todo vaya bien...con Rin.-le dijo nervioso.

-Así será-le respondió volviéndose a ver uno de los cuadros, momento que aprovechó para salir de aquel ambiente. Aquello había sido demasiado extraño. Se apresuró en encontrar a Kagome.

Cuando salió por la puerta principal vio a Rin y Kagome abrazándose. -supongo que estaremos de vuelta en poco tiempo -pensó parecía estar listo para partir.

-InuYasha-Sama, todo está listo. Han salido mensajeros para informar a la Señorita Sango y Houshi-Sama, así como a la Anciana Kaede.-

-Gracias Rin...y por favor dime solo InuYasha -le dijo rascándose la cabeza en signo de incomodidad. Kagome solo soltó una pequeña risilla.

-Rin gracias por la hospitalidad, asegurate de pasarlas en mi nombre a Sesshomaru, estoy segura que nos veremos pronto. Recuerda que puedes escribirme y mantenerme informada de como va todo -le guiño el ojo logrando que se sonrojara.

Natsuki ya se encontraba en el carruaje leyendo algunos pergaminos. Los dos guardias que le fueron asignados tenían aspecto muy humano a excepción de las típicas, garras y colmillo, y unas marrones marcas que cruzaban su frente. El carruaje iba arrastrado por una especie de dragón parecido a Ah-uh pero de menores proporciones y un poco más amable a la vista. De cualquier forma no pretendían pasar por alguna aldea así que no deberían llamar la atención hasta que llegaran a su destino.

Se hincó en espera de sentir el familiar peso de su compañera la cual había entendido que con aquellas ropas de la mañana no podría viajar y ahora portaba uno de esos atuendos deportivos que por suerte eran pantalones. Afirmó su agarre en sus piernas y emprendieron el camino.

-Es hora de irnos- ordenó. Inmediatamente los dos guardias tomaron asiento tras el dragón y le siguieron.

El viaje el primer día transcurrió tranquilamente el dragón mantenía la velocidad de InuYasha cosa que agradecía y Natsuki estaba muy concentrada en sus pergaminos así que a menos que Kagome preguntara algo no los importunaba. Los guardias se mantuvieron en silencio, durante las paradas para comer Kagome le convenció de hacer guardia para que ellos también pudieran terminar su comida juntos a lo que a regañadientes tuvo que acceder. Durante la noche se vio en la necesidad de pedirle a Kagome que durmiera en el carruaje para seguir avanzando cosa que no agradó demasiado a la azabache que le reclamó por no poder dormir a su lado creando un bochornoso momento frentes a los guardias y la sacerdotisa. Al final había accedido y pudieron adelantar más de un día de camino a paso normal. Kagome ni siquiera se dió cuenta de la velocidad a la que avanzaban dentro de la comodidad del carruaje.

AL DÍA SIGUIENTE EN EL MONTE DEL MONJE MUSHIN

Miroku se despertó con el cantar de los pájaros y el característico aroma a alcohol de aquella habitación gracias a los poco saludables hábitos de Mushin. Había pasado la última semana ayudando al viejo a darle mantenimiento al templo, meditando y pensando en Sango.

El día que se despidieron de la anciana Kaede, estuvo tentado a pedirle que le dejara acompañarla después de todo el solo necesitaría un poco más de una semana en el templo y el resto del mes acordado podría pasarlo nutriendo su relación. Sin la maldición ahora podía entregarle su corazón sin reservas, además su compromiso estaba formalizado desde el día que había aceptado tener a sus hijos en aquella colina. Es cierto que no habían vuelto a tocar el tema o compartir un íntimo momento sin contar cuando prefirió morir a su lado dentro del cuerpo de Naraku que dejarlo.-Se estremeció ante el recuerdo pero no pudo evitar que una sonrisa se formara en su rostro - no había declaración de amor más clara que preferir morir al lado de la persona que amas a vivir sin ella-

Su intento había valido en vano pues las palabras murieron en su boca al ver como abrazaba a Kohaku quien lo acompañaría a brindar sus respetos en la aldea. Decidió darles aquel merecido tiempo y sufrir su añoro a distancia. En unas semanas más se reunirían en la aldea y podría empezar su cortejo formalmente.

Se levantó veloz al sentir una presencia demoníaca no amenazante cerca del templo. Mushin aún dormido ni siquiera se inmutó, meneó la cabeza en señal de desaprovación y se dirigió a la entrada del templo. Frente a él un demonio de felino aspecto le esperaba.

-¿Es usted Miroku-sama el monje del templo? -preguntó educadamente.

-Así es…¿a qué debo esta visita? - contestó cauteloso.

-Cumpliendo las órdenes de mi amo y señor Lord Sesshomaru señor del Oeste, le hago entrega de un mensaje urgente. -comenzó mientras le entregaba un pergamino sellado -Se requiere su presencia en la aldea del Señor InuYasha-Sama para oficiar su ceremonia de unión con la sacerdotisa Kagome-Sama. InuYasha...se casa…¿¡con la señorita Kagome?! -La Taijiya Sango -Sama también está siendo notificada. Tenga un Excelente día. Hasta Luego - terminó mientras lo vio partir a toda velocidad.

Es cierto que espero que sus amigos avanzaran en su relación ahora que no tenían otras preocupaciones e impedimentos, pero honestamente no pensó que se casaran antes que él y Sango con la personalidad del tímido Hanyou -Supongo que algo ha tenido que ver Kagome en este cambio tan repentino y…¿cómo es que Sesshomaru ha mandado el mensaje? ¿acaso estaban con él? Kami ¿qué tanto ha ocurrido desde que nos separamos?- pensó asombrado.

Tenía que reconocer que estaba halagado en que confiaran en él para oficiar su ceremonia de casamiento. Y podría ver a Sango antes de lo previsto. Con una gran sonrisa se adentró en el templo listo para partir a su encuentro.

Comentarios Finales:

Hola. Agradezcan a la cuarentena que tenemos en México que me ha permitido avanzar en el fic en mis horarios de comida gracias al Home Office hahaha. Al parecer la próxima semana tampoco requeriré ir a la oficina así que posiblemente pueda dejar otro capítulo el próximo fin. Hagamos changuitos porque así sea.

Me estuve matando la cabeza pensando cómo lograr que Kagome pudiera alargar su vida sin perder su humanidad por completo y que no fuera el mismo cliché de que con la mordida ya todo se soluciona. La verdad mis ideas en este aspecto no fluían demasiado así que terminé con esto, espero no decepcionarlos mucho, de cualquier manera no planeaba que fuera el gran clímax todo esto de la transformación o si terminaría convirtiendola en hanyou etc. sino ya saben….el acto de unión hahaha entonces espero que no sea demasiado cliché.

Si todo sale bien, el próximo capítulo será el tan esperado Lemon un poco de SangoxMiroku

Mata Ne!