CAPÍTULO XVIII

Todos los personajes le perteneces a la grandiosa Rumiko Takahashi. Esta historia fue escrita sin fines de lucro.

-Inu...yasha-la escuchó gemir mientras sentía la humedad de su centro empapar sus dedos.

Definitivamente no había esperado verla con esa ropa tan provocativa, por alguna razón aquello solo había logrado excitarlo más de lo esperado -qué clase de prendas usan en este tiempo -pensó sonriendo contra su seguró de empezar una suave caricia sobre su sexo disfrutando del cargado aroma a deseo que empezaba a envolverla.

-¿tienes idea de lo loco que me vuelves Tsuma? -le dijo dejándola sentir la fuerza de su deseo en cada palabra.

-Mmjj-fue su única respuesta junto con el fuerte palpitar de su agitado corazón.

-Primero tus indecentes y malditamente cortas faldas…-continuó mientras aumentaba la presión de sus caricias sobre su centro -tus ajustadas hakamas….-deslizó su otra mano sobre su cadera aferrándola más cerca mientras continuaba besando su cuello hasta su oreja -y...ahora esto…-terminó deslizando la pequeña y escasa tela que cubría su intimidad la cual se deslizó con premura hasta sus pequeños pies. La tomó en brazos y en un rápido movimiento la tenia acostada en su cama.

Ahí, cubierta con la delicada y suave tela podía ver perfectamente el contorno de sus formas, la visión le parecía de lo más erótica. El pesado vaivén de sus pechos le decía lo impaciente que se encontraba, casi tanto como él, su aroma cada vez más denso, más incitante. La vio abrir sus piernas despacio en una clara invitación. Sonrió mientras relamía los restos de su excitación de sus garras. Por un segundo pensó en rasgar el atuendo pero se frenó pensando que tal vez no sería tan fácil reemplazarlo y realmente quería volver a verla de esa forma.

Se acercó gateando como vil cazador sobre su presa -Mmmgr -gimió al sentir sus miembro rozar con su mojado sexo. Atrapó sus labios en un demandante beso, asegurándose de probar cada rincón de su boca, luchando por controlar su fuerza y no lastimarla con sus colmillos, la mano que se encontraba en su muslo se abrió paso por su abdomen y su cintura hasta tomar uno de sus pechos y apretarlos suavemente haciéndola gemir de placer.

-Shhh...no estamos solos-le recordó y sonrió travieso al verla sonrojarse al recordar que estaban en la casa con su familia a escasos metros. La vio asentir y morder sus labios en un intento de controlar su voz la cual parecía querer escapar con cada vaivén de su miembro sobre su delicado lugar. Esta era una nueva clase de control que estaba descubriendo le complacía, si estuvieran en otra situación como el Sengoku donde no tenían que preocuparse por extraños escuchas no sería tan obediente.

Continuó su camino de besos y lamidas por su cuello y clavícula hasta llegar a sus pechos los cuales estaban cubiertos por al fina y transparente tela, Kagome leyendo sus intenciones desató el pequeño moño que unía lo extremos del conjunto dejando al descubierto su rosado y despierto pezón, complacido se aseguró de darle el trato que merecía mientras deslizaba su lengua sobre él, delineándolo tortuosamente antes de tomarlo entre sus labios. El delicado cuerpo de su compañera se removía incontrolable bajo él.

-Inu…-la escuchó suplicante mientras la sentía mover su cadera. Su miembro respondió ante el llamado irguiéndose en un espasmo de doloroso placer. ¡Kami si deseaba enterrarse en ella!- aún no…-le dijo juguetón ignorando su propia necesidad, disfrutando del control de su posición.-déjame saborearte...solo un poco más…-le contestó mientras se movía hacia su otro pecho y empezaba el mismo tratamiento. Una de sus garras deslizándose suavemente desde su cintura hasta sus muslos, erizando los delgados vellos a su paso, llenándola de anticipación. La sintió buscar con sus delgados dedos su excitación y rió ante el gemido de frustración al esquivar su atención. -ah ah...esta es mi recompensa…-le dijo. Tomó ambos brazos y los posicionó sobre su cabeza, sobre su espesa y azabache cabellera. La mirada de sorpresa le divirtió,le hizo sostenerse de uno de los barrotes de la cabecera mientras su lengua continuaba su camino delineando las finas líneas de su vientre acercándose peligrosamente a su parada final.

La vibración de su piel producto de los espasmos de placer que estaba provocando con sus caricias inflaba su pecho de satisfacción, se posicionó cómodamente recostando su cuerpo boca abajo entre sus piernas y la miró antes de enterrar su rostro en sus intimidad.

Mmmm! -la escuchó reprimir su gemido mordiendo uno de sus brazos. Sonrió contra sus pliegues al notar como la acción había hecho de mostrará su marca, todo su acto sin quererlo mostrándole clara y entera sumisión, su youkai complacido se volcó en atenciones hacia su compañera enterrando su lengua en su interior. -ohhmm- de inmediato la sintió temblar y derramar su delicioso néctar directamente en sus lengua, gustoso se hizo hasta del último rastro mientras sostenía sus temblorosas caderas las cuales parecía luchar contra las sensaciones que estaba experimentando. Aprovechó el momento para posicionarse y hundirse en ella en un rápido movimiento callando ambos gemidos en su boca mientras la besaba.

Sintió sus brazos rodearle con fuerza mientras su interior le abrazaba de la misma desesperada y necesitada forma. Buscó su mirada y empezó el delicioso vaivén de caderas.

-A..na..ta-la escuchó susurrarle perdida en su placer.

-Koishii-le respondió adentrándose en ella con más fuerza. Sus fuertes piernas se cruzaron con fuerza en su espalda impidiéndole salir por completo, complacido inició delicioso movimiento circular intentado sentirla lo más que podía desde esa deliciosa prisión entre sus muslos.

La había deseado todo el día, el cuarto mezclado con sus esencias y el fuerte aroma a deseo lo estaba llevando peligrosamente rápido al abismo de placer. En sus brazos no necesitaba más, ella era su cobijo, su hogar, su felicidad. Modificando su posición en un rápido movimiento la tomó de su trasero y la llevó hasta su escritorio dejándola asombrada mientras arremetía contra ella. Desde esa posición la luz de la luna que se colaba por su ventana la hacía ver aún más hermosa.

-¿estas bien? -le preguntó por el cambio. La vio asentir. -ahora...puedo verte mejor -le dijo haciéndola sonrojar mientras recorría su cuerpo desde sus pechos hasta su unión. Después de unas profundas embestidas la sintió apretarse a su alrededor mientras mordía su mano intentando acallar su segundo clímax.-¡mmmm.!- sin dejarle recuperarse salió rápidamente y la hizo hincarse frente a su pequeño espacio donde cepillaba su cabello.

-Inu..qué…-la escuchó sorprenderse al ver su reflejo frente al respondió sonriendo mientras se enterraba nuevamente suave y firme en su aún palpitante interior. Se aseguró de acallar su gemido cubriendo su boca pues a ella le era imposible hacer algo con sus manos sosteniendo su ojos reflejaban la sorpresa y placer que estaba experimentando.

Sintiéndose cerca aceleró el ritmo hasta volver a sentirla apretarle tan deliciosamente y derramarse en su interior. Descansó su cabeza contra su espalda mientras terminaba de sentir las corrientes de placer por su cuerpo. Se separó suavemente de ella y se sorprendió al ver su semilla salir y deslizarse lentamente por su sexo hasta su muslo. Se apresuró a capturarla con su lengua antes de que llegara a manchar el piso. Se estremeció ante el sabor de ambos y no pudo evitar terminar de limpiar los rastros de su unión ante su sorprendida esposa la cual colapsó ante sus atenciones y tuvo que cargar de vuelta a la cama.

-Eso...fue…-la escuchó murmurar sobre su pecho mientras se aferraba a él en un cálido abrazo-increíble. No pudo evitar soltar una risa divertida ante su reacción.

-Valió la espera -suspiró -¿de dónde sacaste esta ropa? -le preguntó curioso mientras la sentía amarrar nuevamente los listones cubriendo sus pechos. La vio sonrojarse antes de contestar.

-Aquí...es muy común...ya sabes...que las parejas usen este tipo de ropa para...seducir… a sus...compañeros y las chicas me animaron a comprar algunos mientras buscábamos el vestido para la ceremonia .

-¡¿Hay más?! -le preguntó incapaz de esconder su sorpresa mezclada con clara anticipación. Ella solo asintió divertida. -no necesitas usar esto para seducir a tu compañero -le dijo mientras besaba su cuello - nunca me cansaré de tomarte...ya te lo dije…-la sintió estremecer ante sus palabras -sin embargo...no puedo decir que no disfruté del espectáculo -terminó divertido mientras dejaba un rápido beso en sus labios.

-¿Debo esperar otra recompensa el día de mañana si mantengo mi buen comportamiento? -le pregunto sugerente. No se esperó que su aroma se convirtiera tan rápidamente en nerviosismo.

-Sobre eso...hehe las chicas desean hacerme una despedida de soltera-su cara de confusión tenía clara la pregunta- es una pequeña reunión para celebrar que me uniré a ti por nuestras costumbres...así que pasaré la noche en cara de Eri-se tensó de inmediato al escucharla.-Seguramente el abuelo y sota querrán pasar tiempo contigo también. Solo será esa noche y al día siguiente nos veremos en la ceremonia. -terminó suplicante a pesar de no estar precisamente pidiendo permiso.

-¿Sabes lo difícil que será mantenerme alejado de tí? ¡Hoy solo lo soporté porque sabría que por lo menos durante la noche serías solo mía.!-la última oración no había salido tan calmada como esperaba, el aroma tristeza que empezó a envolverla le hizo arrepentirse de su desplante ¿por qué se estaba comportando como un idiota? Kagome también era parte de este mundo y estuvo alejada de su familia y amigos por tanto tiempo. -pero...lo soportaré.-le dijo resignado mientras la abrazaba.

-Solo serán unas horas y después seré toda tuya.-terminó por convencerlo mientras lo besaba cariñosamente.

-Mas te vale -el gran bostezo que dejó salir le hizo darse cuenta de lo tarde que era.-ahora duerme, necesitaremos energía si vamos a sobrevivir estos días con tu familia-la escuchó reír antes de desearle buenas noches y acurrucarse en su pecho.

La noche pasó sin eventualidades, se despertó como siempre mucho antes que todos y se dedicó a ver a su compañera dormir hasta que escuchó a la Sra. Higurashi empezar a preparar el desayuno.

-Es hora de despertar -le dijo suavemente mientras restregaba su nariz en su mejilla en un tierno gesto. Sintió su corazón saltarse un latido al verla sonreír antes de abrir sus ojos y atravesarlo con esa mirada cargada de sentimientos que solo ella podía regalarle. Sin poder controlarlo se sintió sonrojar.

-Ohayou…-lo saludó con voz adormilada -¿cómo es que mi esposo se sonroja después de todo lo que me hizo anoche? -le dijo divertida haciendo que escondiera su rostro en su cuello.

-Tu madre está preparando el desayuno pensé que querrías lavarte antes de bajar -la vio asentir y estirar su delicioso cuerpo, si se encontrarán en su casa la tomaría nuevamente en ese momento...pero no podía, suspiró frustrado y se paró frente a la ventana en busca de un poco de aire fresco para distraerse del exquisito aroma de su unión aún presente en el cuarto. La escuchó acercarse antes de sentir las suaves manos abrazarlo por la espalda y depositar un corto beso en ella antes de desaparecer en el baño. Frustrado palmeo su rostro en búsqueda de espabilarse un poco.

Buscó la ropa que habían comprado el día anterior y se vistió con mayor destreza. Recogió su cabello en una coleta como Sota había recomendado. Mientras terminaba de ponerse el extraño pero más cómodo calzado la vio salir envuelta en una pequeña toalla con pequeñas gotas aún escurriendo sobre su cuello y hombros. La noche anterior no había saciado por completo sus ganas de tomarla -kuso..será un largo día - te espero abajo -le dijo antes de salir por la puerta esperando distraerse con el aroma de la comida.

-Hola querido, veo que han madrugado, espero que hayan descansado -lo recibió Naomi.

-Eh si…-respondió avergonzado recordando lo que habían hecho y aliviado de que no lo estuviera viendo directamente pues no podría esconder su sonrojo.

-¿me ayudarías a poner la mesa? -le pidió aún dándole la espalda. Se apresuró a recoger los platos e imitar la distribución que tantas veces había visto exitosamente.

Una vez que todos hubieron bajado desayunaron animadamente y se pusieron de acuerdo para el itinerario de ese día. La sra. Higurashi se encargaría de confirmar algunas compras, a él le tocaba tomar clases de baile con Kagome y ayudar al abuelo a recibir y acomodar materiales para la fiesta la cual a diferencia del sengoku se llevaría a cabo pasado el atardecer más entrada la noche ya que algunos invitados llegarían de viaje por la tarde.

Si pensaba que el día anterior había sido ajetreado, este probó ser aún más caótico, un desfile de personas llegaban y salían del templo, dejando cajas, mesas y otros artefactos que no podía identificar. Se concentró en seguir las instrucciones del abuelo y ayudó a montar la mayoría de las mesas y sillas con ayuda de sota.

Kagome y la Sra. Higurashi no se despegaban del teléfono hablando con familiares y lo que parecía eran comerciantes.

Después de varias horas de ir y venir donde solo podía ver a su compañera de lejos, por fin pudo compartir un poco de tiempo en el almuerzo. Se encontraban en la banca al lado del Goshinboku comiendo un almuerzo que su madre había preparado. El día estaba fresco y por unos minutos disfrutarían del silencio ya que las entregas no se reanudarían hasta después del horario de comida.

La admiró a su lado, comiendo gustosa mientras veía distraídamente la copa del árbol. Sus miradas se cruzaron cuando volteó buscando otro bocado.

-Qué...pasa? -le preguntó sonrojada.

-¿No puedo disfrutar de ver a mi compañera?-le dijo levantando una ceja.- solo te he visto en la distancia todo el día.-termino sin esconder su molesto tono.

-Acaso estás diciendo que me extrañaste…-le dijo juguetona-pero si hemos estado compartiendo el mismo lugar.-le contestó divertida.

-Fhe! te dije que sería más posesivo los primeros meses de la unión, no es mi culpa...agrhh estúpidos instintos.-se quejó.

-Lamento que no podamos pasar más tiempo juntos InuYasha -se acercó a él con su dulce tono -pero solo es por este día...y….bueno parte de mañana...después estaremos juntos todo el tiempo ne? -terminó mientras lo tomaba del rostro para que la mirara en un intento de mejorar su ánimo.

-Lo sé-dejó salir resignado mientras la tomaba de la cintura y la atraía en un corto beso.

-¿Por qué no practicamos nuestro primer baile? -le invitó entusiasmada. Nada más de verla y oler el delicioso aroma a felicidad sabía que no había manera de que se salvara de aquello.

-¿por qué los humanos tienen esta costumbre?-le preguntó mientras la veía pensando.

-Bueno, es una manera de sellar la unión en este tiempo y durante el cual todos los invitados pueden tomar fotos de la pareja, además anima a los demás a unirse a la pista. -le dijo emocionada.

-Ahora, no necesitamos hacer algo demasiado elaborado...creo que sería difícil aprender un vals en este momento…-la escuchó murmurar más para sí.

-De acuerdo, ven aquí -le indicó con manos abiertas. -en esta época las parejas bailan muy cerca -continuó explicándole -pon tus manos en mi cintura -hizo lo que le indicó, disfrutando de la cercanía. Sobre todo cuando la sintió abrazarlo por el cuello -puedes inclinarte un poco para que sea más cómodo para los dos - se acercó hasta poner su rostro al costado de su cabello. -muy bien, ahora solo debemos movernos lentamente de un lado a otro -siguió sus movimientos. Después de unos segundos se movían de manera sincronizada.-¡Perfecto, lo haces muy bien! -se extraño del halago pues claramente no estaba haciendo nada extraordinario -Ahora solo hay que hacerlo al ritmo de la música -la vio sacar un extraño artefacto y de la nada una dulce melodía empezó a sonar. Siguiendo sus instrucciones volvieron a abrazarse flojamente mientras se movían de un lado a otro. -puedo acostumbrarme a esto si puedo tenerla cerca, sobretodo si significa que olerá tan delicioso y sonreirá todo el tiempo -pensó complacido por no haber arruinado el baile. Después de repetir una vez más la canción se despidió de él con un corto beso tras ser llamada por su madre para revisar unos preparativos.

Por alguna razón se quedó con la extraña sensación de que aquello debía ser más difícil de cómo su esposa lo había pintado, todo en este mudo era más complejo y extraño y sabía que incluso en el sengoku había danzas más elaboradas que eso. Se recordó preguntarle a la familia de Kagome cuando no estuviera si realmente lo había hecho bien.

Después de varias horas todo parecía estar listo. Habían arreglado el templo con ayuda de los trabajadores y la familia. Tenía que reconocer que lucía realmente bien a pesar de nunca haber visto una ceremonia de este tipo en ese tiempo. Kagome había insistido en decorar el lugar de manera simple. Habían traído flores que no había olido cerca del templo pero sabía se encontraban en los prados cercanos a la aldea en el Sengoku. Sonrió sabiendo que aquello había sido obra de Kagome seguramente tratando de que sintiera cierta familiaridad.

Había pocas mesas alrededor de lo que supuso sería el lugar donde llevarían a cabo la danza. Kagome había dicho que solo había invitado a sus amigos más cercanos de la escuela y poca familia vendría de fuera. Aquello lo hizo relajarse un poco pues no tendría que convivir con demasiada gente nueva.

No pudo evitar sentirse un poco frustrado, sobre todo porque en cualquier momento las amigas de Kagome vendrían por ella para llevársela a esa despedida que le había comentado la noche anterior. Lo que menos deseaba era separarse de ella en ese momento pero no había demasiado que pudiera hacer, incluso le había pasado por la mente ir a vigilarla sin que se dieran cuenta pero sabía que sería más difícil pues ahora ella podía percibir su energía con mayor claridad debido a la unión. Durante el día había sido descubierto varias veces mientras la miraba a la distancia. Resignado se dirigió a la casa cuando escuchó el llamado de la señora higurashi para la cena.

Cuando entró la vio con una maleta lista en la entrada. Seguramente su rostro lo había delatado pues pronto la escuchó.

-Es solo una noche InuYasha...créeme que yo también te extrañaré mucho -terminó dedicándole esa mirada que ponía cada vez que quería salirse con la suya y contra la cual no podía hacer nada. Suspiro derrotado y la acompañó a las escaleras del templo pues el aroma de sus amigas estaba cerca.

-Estarán aquí en unos minutos -le dijo mientras la atraía en un demandante beso. Sabía que en esa época los demonios eran prácticamente extintos pero no por eso se aseguraría menos de dejar la mayor cantidad de su aroma impregnado en su compañera como advertencia. La besó intensamente hasta que la sintió buscar aire.

-Inu..Yasha…-suspiró contra sus labios.

-Mañana serás solo mía ... .odio tener que compartirte con esas humanas. -la escuchó reír.

-Esas humanas son mis amigas, y prometo que después de la ceremonia seré solo tuya otra vez. -la aferró con fuerza contra su cuerpo y aspiró el aroma de su cabello antes de soltarla para recibir a sus amigas.

-Kagome! -la llamaron animádamente.

-Te veré mañana...te amo -se despidió con un rápido beso antes de subirse al coche de Eiri el cual seguramente sus padres habían prestado.

La vio partir entre risas y escandalosos gritos de sus amigas. Se quedó hasta perder su aroma y regresó cabizbajo a la casa.

La señora Higurashi ya le tenía preparado un gran tazón de Ramen especial.

-Ven querido, ya verás como la noche se pasa volando, pronto podrán regresar a la tranquilidad del Sengoku -intentó animarlo.

En medio de la cena recordó que quería conocer más a cerca de la danza que habían practicado.

-Nahomi-san, Kagome me enseño una clase de danza esta tarde…

-Oh si, me dijo que te mostraría cómo hacerlo. ¿qué te pareció?

-si..bueno...sobre eso...pensé que sería un poco más complicado...pero solo nos movimos de un lado a otro...siento que no quería ponerme incómodo para que no lo encontrara problemático.-terminó de explicarle. La vio pensativa y le regaló una cálida sonrisa.

-Bueno InuYasha, tal vez tengas razón, después de todo los bailes modernos son muy diferentes a los del antiguo japón y lo más seguro es que no quisiera estresarte con una coreografía .

-Kore...ha?, entonces -kuso...lo sabía-usted...podría enseñarme eso? -le preguntó decidido.

-Claro Inu-no nichan no creo que tengas problemas -le animó Sota -kasa...por qué no le enseñamos el video de Otosan y tu en su boda? -preguntó entusiasmado.

Que buena idea Sota!, terminando de cenar por qué no lo vemos todos en la sala.

Así lo hicieron, después de recoger la cocina el abuelo, sota y la señora Higurashi se reunieron en la sala y pusieron algo dentro de la caja que genera imágenes la "teve" como le decía Kagome.

Pronto la imágen de una muy joven Sra. Higurashi y su esposo aparecieron dando vueltas con la misma melodía que su compañera había usado para enseñarle los pasos -¡pero si eso no se parece en nada a lo que hicimos! -se quejó frustrado -¿acaso Kagome no lo creía capaz de hacerlo? -fhe! ya verás -La secuencia de movimientos era más elaborada pero no por eso imposible, jha! para el nada era imposible, mucho menos si se trataba de algo que tuviera que ver con complacer a su compañera.

-Esa es la melodía que Kagome tocó esta tarde-

-¿de verdad? -le preguntó sorprendida, -no pensé que quisiera replicar nuestro primer baile -le dijo conmovida. -Kagome era muy pequeña y tal vez no recuerde, pero su padre bailaba esa canción con ella en brazos cuando no podía dejar de llorar.

Escucharle decir aquello le hizo notar la gran importancia que todo eso era para su esposa.

-¿Podría...enseñarme? -le volvió a preguntar decidido.

-Claro que sí...estoy segura que a Kagome le encantará este detalle InuYasha -le dijo conmovida mientras el abuelo y sota hacían espacio en la sala.

Y así empezó su práctica.

KAGHOMES POV.

Había notado a su esposo más irritable de lo común conforme se acercaba el momento de irse con sus amigas. No había dicho nada, pero bastaba con ver cómo se movía y los constantes suspiros de resignación.-debo asegurarme de compensarselo muy bien - se dijo divertida mientras terminaba de empacar la maleta que se llevaría a casa de Eiri.

Se acercó a su escritorio para recoger su cepillo y notó el CD que contenía la canción que habían ensayado esa tarde. Inicialmente había pensado en enseñarle la coreografía que sus padres habían bailado en su boda, creía era un buen detalle hacia su madre y sentía que sería como tener a su padre acompañándola en ese momento. Pero desistió de la idea, InuYasha se estaba portando extremadamente bien para las condiciones y no sabía cómo tomaría su propuesta de enseñarle una rutina de un baile que nunca antes había visto y mucho menos practicado. Lo que menos quería era que se desencadenara alguna pelea por falta de paciencia por alguno de los dos.

Decidió que, bailar el Waltz de sus padre y tener a su esposo dispuesto a hacer aquello frente a sus amigos y familiares era más que suficiente.

Mientras se dirigía al a casa de Eiri dentro del coche no puedo evitar recordar el último beso de despedida que le había dado. Tan posesivo, profundo e increíble. Tenía que reconocer que como recién casados su posesividad cada vez le iba pareciendo más y más encantadora.

-Kagome! Kagome! La tierra llamando a Kagome! -los sonidos de la voces de sus amigas la trajeron de regreso a la realidad.

-oh lo siento chicas -

-Claro, con tremendo beso de despedida, cualquiera tardaría en salir de la ensoñación -se burló Eiri sacando la risa de las demás. Sintió sus mejillas colorearse.

-No te preocupes Kagome, solo están envidiosas -le dijo Ayumi apoyándola.

Entre pláticas de decoración, comida y el vestido llegaron a casa de Eri, sus padres se encontraban de viaje por lo que estarían solas, rápidamente subieron a su cuarto.

-y bien Kagome qué era lo que comentaste por teléfono que querías que te ayudáramos a preparar ? -le preguntó Yuka.

-oh si, verán….en uno de nuestros...em...citas -se corrigió antes de que se refiriera a sus viajes -InuYasha me pidió que le cantará y le prometí que lo haría de nuevo en un futuro...así que...pensé que sería un buen regalo de bodas ¿qué piensan?-les preguntó nerviosa.

-Yaaaay Claro, ¿ya tienes pensado qué canción? ¿Qué clase de música le gusta? ¡Nosotras te podemos ayudar con el coro! Es una idea genial-

Tras el entusiasmo y cumplidos de sus amigas se armó de confianza y decidió mostrarles la canción que había tenido en mente desde que se le ocurrió la idea. De alguna manera sentía que quedaba muy bien con la historia de ellos, no era una balada por lo que pensó que InuYasha la disfrutaría más.

Después de mostrarles la canción, todas la apoyaron y ensayaron los coros y una pequeña coreografía hasta que estuvieron satisfechas.

Una vez que terminaron, el momento que sabía llegaría se presentó.

La inundaron con preguntas sobre donde había sido la propuesta. Que tal había estado la ceremonia con su familia, que había usado, etc. Hasta que llegaron al tema el cual de no ser ahora una esposa en toda la palabra le había avergonzado pero no había nada de vergonzoso en compartir el acto más perfecto con su esposo.

-No puedo creer que eres la primera de nosotros en perder su virginidad! ¡Tienes que contarnos cada detalle! ¡cómo fue! ¿Es cierto que es rápido y doloroso?

-¡Tranquilas chicas!, bueno...para cada persona es diferente, en mi caso...fue...bueno, no puedo describirlo de otra manera más que simplemente perfecto, no fue rápido ni doloroso, InuYasha fue increíblemente paciente y todo se sintió completamente correcto.

-Awww -cantaron al unísono.

-Creo que tiene que ver con el hecho de que ya estábamos un poco familiarizados con nuestros cuerpos…-continuó ligeramente sonrojada.

Kagome! -gritaron escandalizadas y sonrojadas.

-Bueno...no tiene nada de malo experimentar con los límites si hay confianza y están prometidos ne? -les dijo divertida y por un momento sintiéndose años luz de sus días de colegiala, ahora todo parecía tan lejano.

La noche pasó entre risas, viejas anécdotas, felicitaciones y karaoke. Se aseguraron de ir a dormir poco antes de la medianoche para no arriesgarse a levantarse con ojeras al día siguiente para su maquillaje.

INUYASHA´S POV

Después de agotar a la pobre señora Higurashi, InuYasha siguió con el abuelo y Sota hasta que ellos también cayeron presa del cansancio.

La "Koreo.."como la llamaba la señora Higurashi no era demasiado difícil pero si el acostumbrarse a hacerla con los extraños zapatos que debía usar. Una vez que se sintió satisfecho con el resultado de su práctica y recordaba todos los movimientos decidió que pasaría la noche en el Goshinboku, la espera sería demasiado dura si se quedaba en su cuarto rodeado del delicioso aroma de su compañera aún mezclado con el suyo por las actividades del día anterior.

Se quedó escuchando los sonidos de la extraña ciudad hasta que vio el amanecer. Los sonidos de la casa empezaron a hacerse presente y pronto olió a la señora Higurashi empezar a preparar el desayuno, acompañado de esos aromas distinguió el de su esposa que se acercaba velozmente. Corrió a recibirla al pie de las escaleras, una de sus amigas se despidió de él con un movimiento de su brazo mientras dejaba salir a Kagome del coche. En el momento en el que salió de la caja metálica la tomó en brazos y hundió su nariz en su cuello dejando pequeños y húmedos besos -Kami como la había extrañado - su risa nerviosa le hizo parar a regañadientes.

-InuYasha...estamos en la calle...alguien podría vernos…-le dijo riendo divertida.

-Arggg, no hay nadie cerca -le dijo haciendo uso de su sensible olfato mientras empezaba a subir las escaleras con la chica en brazos y sin dejar de besar su piel.

-Yo también te extrañe anata -le dijo acariciando sus orejas y sacándole un gemido de placer.

-¿descansaste? -le preguntó ignorando el estremecimiento que aquel sonido le había provocado.

-Las ramas de Goshinboku son igual de cómodas a pesar de haber pasado 500 años -fue su contestación.

-¿por qué no dormiste en mi cuarto? -

-Mujer...¿no escuchas lo que te digo? -comenzó frustrado -¿cómo se supone que descansaría en una habitación impregnada de nuestros aromas de apareamiento? -le dijo fingiendo molestia.

-oh…

-Deja de hacer tantas preguntas y saluda a tu compañero como se merece -le indicó mirándola intensamente a sus labios. La vio sonreír antes de acercarse e iniciar un dulce y tentador beso que solo lo dejó con ganas de perderse en ella en ese instante.

-Mj Mj -escucharon a Sota avergonzado quien intentaba no verlos.-el desayuno está listo.

La dejó en el suelo y le robó un corto beso antes de entrar a la casa.

Se reunieron todos en la mesa y disfrutaron de un animado desayuno, todos se encontraban realmente emocionados. Pocas horas después empezaron a llegar los últimos proveedores.

Las horas pasaron mucho más rápido que el día anterior. Poca horas antes del atardecer las señora Higurashi se había llevado a Kagome a un lugar para que la peinaran y lo dejaron con el abuelo y Sota para que lo ayudarán a cambiarse, los dos se sorprendieron al ver por primera vez el cambio de apariencia a su lado humano ya que esa noche era Luna nueva.. Poco antes de que Kagome llegara sus amigas llegaron para recibir a los amigos y familiares que estarían presentándose desde temprano.

Estaba jugando videojuegos con Sota cuando sintió el aroma de Kagome.

-Ya llegó -le dijo nervioso a Sota, se paró rápidamente para ir a recibirla pero fue detenido a tiempo.

-Inu no Nichan recuerda que es de mala suerte ver a la novia antes de la ceremonia -

Recordó que Kagome le había comentado lo mismo durante su enlace en el Sengoku y suspiró resignado mientras la escuchaba subir las escaleras directo a su cuarto. En su forma humana todas sus emociones se precipitaban con mayor fuerza y no podía negar que a pesar de haberse unido ya bajo sus leyes estaba nervioso de hacerlo en su tiempo, frente a su familia y amigos. Agradeció que con su actual sentido de audición no pudiera escuchar a toda la gente murmurando en el templo. Se miró al espejo una vez más, traía el traje que habían elegido para el tanto sota como el abuelo, la ropa estaba más apretada de lo que recordaba pero ahora salvo por la coleta que portaba se veía como un humano más de ese tiempo.

Un golpe en la puerta lo sobresaltó.

-InuYasha, querido ya es hora de que vayas a tu puesto -le dijo la señora Higurashi. Sota se puso de pie y lo acompañó afuera donde se impresionó de como lucía ahora decorado el lugar, cientos de pequeñas luces adornaban alrededor, las measa estaban ya llenas de gente que no conocía salvo los amigos de Kagome, gruño al toparse con la mirada sorprendida de Hobo bobo quien era en único que claramente no estaba tan feliz de estar ahí, no pudo evitar sonreírle socarronamente mientras pasaba a su lado y tomaba su lugar al frente de todas las personas.

Solo tuvo que esperar unos minutos antes de que el abuelo se presentará con su traje tradicional frente a él y le hiciera la señal de que volteara al inicio del pasillo. Cuando volteó sintió que su pobre y débil corazón humano se saldría de su pecho. Kagome se acercaba a él de la mano de su madre, portaba un vestido blanco que dejaba sus hombros al descubierto y se cernía a su cuerpo como una segunda piel cayendo grácilmente de manera más holgada a sus pies, lucía increíblemente hermosa, en sus manos llevaba un ramo de flores y un pequeño velo sobre su rostro. ¿cómo había sido tan malditamente suertudo de haber hecho que aquella mujer aceptara ser su compañera? las expresiones de asombro de los invitados poco le molestaron, lo único que podía pensar en ese momento era en lo orgulloso que se sentía de llamarla suya.

Cuando su mano tomó la suya se sintió en casa, cualquier preocupación o nerviosismo por estar frente a aquellas personas desapareció y solo estaba ella, la mujer que amaba, su compañera, su esposa frente a él. El abuelo le indicó que removiera el velo con un gesto y al hacerlo no pudo más que sonreír, se veía tan diferente a como la habían arreglado para la ceremonia en el Sengoku pero no por eso menos hermosa, llevaba un recogido simple solo adornado por pequeñas perlas, sus labios eran de un rojo profundo y quiso besarla en ese momento.

La vio recorrerlo con la mirada en un rápido movimiento y le sonrió al verla sonrojarse. En ese momento no podía oler sus emociones pero estaba seguro de que la había complacido.

El abuelo llamó su atención y comenzó la ceremonia. Recitó unas oraciones, bebieron del sake nuevamente solo que esta vez, el abuelo ató sus dos meñiques con un hilo rojo y recitó.

"Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar el tiempo, el lugar o circunstancias, el hilo se puede estirar, contraer o enredar pero nunca se romperá"

Unió sus manos y le indicó que podía besar a la novia para la cual no perdió tiempo acercándola a el con su brazo libre mientras tomaba sus labios en un lento, suave y profundo és firmaron unos papeles extraños y acto seguido los vítores y aplausos no se hicieron separó solo lo necesario para decirle:-Te amo Kagome. la vio sonreír mientras respondía.

-Y yo a ti InuYasha -le dijo con una gran sonrisa.

La familia no dejó de aplaudir hasta que caminaron por el pasillo hacia la carpa bajo la cual servirían la comida y realizarían su primer baile.

-Estás muy apuesto anata -la escuchó decir.

-Si,bueno tu abuelo y sota lo escogieron -le contestó nervioso pero feliz de saber que le había gustado.

-Pues hicieron un excelente trabajo. -

-Tu...también, estás muy bonita Kagome -le dijo susurrando en su oído.

-Gracias. ¿estás listo para nuestro baile? -le preguntó emocionada, el solo asintió. Tomaron asiento y esperaron a que todos se posicionaran en sus mesas. Yuka hizo de presentadora y una vez que todo estuvo listo les pidió que se prepararan para su primer baile.

Busco con la mirada a la señora Higurashi quien solo asintió infundándole confianza. Cuando Kagome se acercó para colgarse de su cuello la detuvo y posicionó uno de sus brazos en su cintura mientras con el otro tomaba ágilmente su mano.

(Me inspiré con la música de Waltz -Magic Kaito 1412 - The Message from The Past)

-InuYasha...que pasa? -le dijo confundida, pero contestó iniciando la secuencia de pasos que había aprendido al son de las primeras notas, la vio reír sorprendida mientras seguía su ritmo -pero...en qué momento… -le dijo mientras se deslizaban por la pista.

-Tu madre...todos me enseñaron -le dijo mientras le daba vueltas -vi el video de tus padres, pensé que te gustaría -

-oh InuYasha...es el mejor regalo -le dijo conmovida mientras veía como una lágrima se deslizaba de su ojo derecho.

Continuaron dando vueltas a lo largo de la pista, recibiendo aplausos y ánimo de los invitados. Cuando terminaron todos se pararon y los felicitaron.

-Mi turno -la escuchó decir cuando lo dejó sentado en sus lugares. La vio dirigirse a sus amigas quienes rápidamente pusieron unas delgados y pequeños pilares frente a ellas. Fue entonces que la música comenzó y la dulce y melodiosa voz de su esposa es todo lo que pudo escuchar.

Canción:ONE N' ONLY MY LOVE

My love daera toki kara, My life subete ga kimi de ippai sa

Mi amor desde que nos conocimos, My vida todo esta lleno de ti

Le fue imposible no sonrojarse al escucharla llamarlo de aquella manera frente a toda esa gente aunque también sintió un orgullo difícil de explicar al verla aclamar su amor únicamente a él sobre todo por la cara de sorpresa de hobo bobo.

Guuzen no juuryoku ni mo sakarau unmei o shitta, hora, mitsume au tabi ni

Sabía que tu eras mi destino, incluso contra la gravedad, mírame cada vez que tu me miras

Sonrió al asentir mientras escuchaba la letra, había sido obvio que Kagome siempre supo que estaban destinados. Mientras la escuchaba se convencía que no dejaría que escondiera su melodiosa voz nunca más.

Your eyes soko ni utsutteru My eyes, hanasanakute mo kimi o kanjite iru yo My love

Tus ojos, está reflejado ahí, puedo sentirte sin necesidad de hablar, mi amor

Y ahora más que nunca sus energías estaban más familiarizadas con sus presencias. Kagome siempre lo había comprendido y sentido en cada uno de sus estados de ánimo incluso antes de que él se diera cuenta.

So you are my destiny

Tu eres mi destino

Por siempre y para siempre, no habría nada que pudiera separarlo de ahora en adelante.

Surechigau hito sono naka de doramachikkuna bamen o egaki tsudzuketa

Gente que pasa el uno al lado de otro, continué dibujando escenas dramáticas

Las diferentes escenas de peleas tontas con y sin sentido pasaron frente a sus ojos y solo pudo reír.

nandaka senchida yo ne, kime rarete iru, monogatari no ichi page no yoo ni kimi ga

Es como si un centímetro fuera decisivo, está decidido tú eres como una página de la historia

Ella era quien había empezado a escribir su historia, antes de ella no era nada.

yooi suru mamonaku boku no te o hiita, kidzukanai mama kimi ni suikoma rete

Te acerque mi mano cuando estuve preparada, ,me atrapaste sin darme cuenta

Cada vez que tomaba su mano, le abrazaba y acariciaba y cuidaba de él.

kakegae no nai shunkan o tsunaide iku, sono negai hitotsu mo nokosazu kanaete agetai to

Hemos conectado momentos irremplazables, Quiero dártelo a ti, y que nuestros deseos se realicen

No dejaría que nada se interpusiera en su felicidad, de ahora en adelante crearían nuevos y más momentos irremplazables.

tada sou omotta

Eso fue lo que pensé

Mune ni yorisou yasashi-sa o, arinomama de uketometai

La amabilidad se acumula en tu pecho, quiero tomarla tal como es

bukiyona no sa kimi o aisuru hodo, katachi no kanjoo ga kasanari

Me vuelvo más torpe cuanto más te amo, las emociones sin forma me sobrepasan

-Esa es mi línea- pensó, recordando todas las veces que actuó como estúpido por celos y ser incapaz de enfrentar sus sentimientos.

Tashikana omoi no kakera tsunaide yiku, arikitarina serifu ja yoso o doori to warau kimi o

Conectaré las partes de mis pensamientos,mientras observaba tus pequeños gestos, tu risa apareció como esperaba

Zutto dakishimetai

Me gustaría abrazarte para siempre

Jamás te dejaré ir a Kagome.

Tatta ichido no mirai ni, imai hajimari o tsugeta no sa

Solo hay una persona para mi en el futuro, te lo dije desde el principio

Y solo tu eres para mí, mi única compañera para toda la eternidad.

Don´na kanashimi mo kowaseru unmei o shitta,

Sabía que el destino podría romper cualquier tristeza

Rompiste todas las cadenas que me aferraban al pasado, reemplazaste los momentos tormentosos por recuerdos felices.

Hora, wakachi au tabi ni, your heart soko ni saite iku, My heart

Mírame,cada vez que tú me miras, tu corazón, florece justo en mi corazón

Sin darse cuenta se encontró aplaudiendo al ritmo de los invitados sin dejar de mirarla a los ojos.

Hanasanakute mo kimi o kanjite iru yo My love,

Puedo sentirte sin necesidad de hablar, mi amor

Nando mo junkan suru tokei no hari o tométe itsu made mo kiminosabade waratte itai

Detén las manos del reloj que no dejan de circular, quiero reír a tu lado para siempre

Ya no tenemos que preocuparnos por el tiempo, el destino y el espacio, permaneceré a tu lado por siempre.

So you are my destiny

Tu eres mi destino

Los aplausos y gritos de emoción de la gente inundaron el lugar, él no perdió el tiempo y se dirigió al escenario donde la vio lanzarse a sus brazos, la acción pareció enloquecer al público y otra ronda de vítores los envolvió.

Sin dejar de abrazarla le susurró al oído -jamás dejas de sorprenderme Kagome...solo tú puedes hacerme sentir tanta felicidad, gracias por estar a mi lado koishii. - el suave beso que sintió sobre sus labios fue su respuesta.

Yuka los volvió a felicitar a través de ese artefacto que la hacía sonar increíblemente fuerte y animó a todos para que tomaran asiento para cenar. Kagome lo llevó de la mano a una gran mesa donde estaba su familia y ellos en el centro.

Pronto la comida fue servida y se deleitó con la nueva comida, jamás había probado cosas tan deliciosas en el Sengoku, su mujer parecía complacida cada vez que devoraba otra plato, por su puesto que se había asegurado de que la comida fuera de su agrado, su compañera siempre pensaba en él.

Después de la comida yuka empezó a invitar a todos a que bailaran mientras ellos eran llevado a un costado para tomarse los retratos mágicos con los invitados. La familia de Kagome lo felicitó calurosamente, todos los tomaban de la mano y abrazaban deseándole una larga y próspera unión así como muchos cachorros, nunca había recibido tantos elogios de desconocidos y por un momento todo le pareció demasiado abrumador, pero la pequeña mano de su esposa le transmitió la calma y apoyo que necesitaba y pronto se encontró charlando con algunos de los familiares y amigos, agradeciendo sus buenos deseos y el hecho de que los hubieran acompañado con tan poco tiempo de notificación.

No pudo evitar tensarse al ver a Hobo bobo acercarse a felicitarlos.

-Higurashi…-se dirigió a su esposa con una reverencia, más no pasó desapercibido la mirada que había dedicado a todo el cuerpo de su compañera.- InuYasha-san -se volvió con él -los felicito por su unión, les deseo mucha felicidad - terminó en un claro tono de tristeza. Solo respondió con un gesto de cabeza y la mirada asesina que le dirigió lo hizo salir disparado del lugar.

-InuYasha...no tienes por qué ponerte celoso…¿acaso no soy doblemente tuya ahora?-le preguntó divertida.

-Feh! ese tonto humano quería lo que es mío-fue su única respuesta.

Después de posar y platicar con el resto de los invitados volvieron a sus lugares a disfrutar de la música. Kagome lucía realmente feliz, cantando canciones desconocidas y sonriendo constantemente.

-¿Quieres bailar? -le preguntó entusiasmada. Un espasmo nervioso le recorrió, una cosa era seguir las instrucciones que le habían dado y otra esa clase de melodías. Sin embargo, incapaz de decirle que no ese día, solo asintió. La siguió hasta el centro donde todos se movían al compás de la música. No entendía una palabra de lo que aquellas canciones decían pero la melodía era atrayente y antes de que se diera cuenta su cuerpo empezó a seguir el de su compañera. A su lado el resto de la gente no parecía prestarle demasiada atención por lo que el miedo de hacer el ridículo pronto fue olvidado concentrando toda su atención en los movimientos de las caderas de su mujer y lo feliz que lucía moviéndose de un lado a otro, regalándole miradas y sonrisas en cada así un rato hasta que Kagome los llevó a su mesa nuevamente, mientras se refrescaba estudió el lugar, nunca antes se había sentido tan bienvenido en un lugar tan repleto de gente y sabía que incluso si en ese momento estuviera por tanto su extravagante cabellera y ojos dorados el sentimiento de plenitud no se extinguiría, estaba entre la gente de Kagome, su familia y amigos siendo completamente aceptado.

La fiesta siguió por varias horas, se sorprendió al verse divirtiéndose mientras bailaba con sota, su suegra y por supuesto su mujer. Se deleitó viendola bailar con sus amigas en la distancia siempre buscando su mirada cada ciertos minutos. La comida era deliciosa y la gente lo felicitaba a cada momento.

Pronto anunciaron que era tiempo de que los novios se retiraran, buscó confundido la mirada de su esposa quien le sonrió divertida mientras se acercaba a él y le susurraba -Es un regalo del abuelo y mamá, te gustará -le dijo mientras daba las gracias a todos por acudir al festejo y los invitaba a divertirse por el resto de la velada.

Se dejó llevar por Kagome hasta un vehículo negro conducido por un desconocido. Una maleta había sido cargada. La miró confundido -tranquilo, se acostumbra que la pareja descanse en otro lugar por privacidad -le contestó a su muda pregunta.

Durante el trayecto, la escuchó hablar de lo feliz que estaba y lo mucho que había disfrutado ver a los familiares y amigos que habían acudido, volvió a felicitarlo por su increíble habilidad en la pista de baile y le agradeció por permitirle disfrutar una ceremonia de unión en su tiempo.

Cuando menos esperó el coche paró y se bajaron frente a un enorme edificio a las afueras de la ciudad -Es un hotel -le dijo. Había visto grandes posadas en las aldeas más ricas pero nunca una de ese tamaño, sabía que con sus poderes de vuelta no podría llegar de un solo salto a la azotea. Pero qué tanto podía asombrarse si estaba 500 años en el futuro.

Los recibieron en la entrada como Sr. y Sra. Taisho, el reconocimiento le hizo sentirse orgulloso del nombre de su familia y de su compañera quien lo portaba con honor, intentó concentrarse en ella y no en las miradas que sabía estaba robando de cada hombre que la veía. Kagome recogió un pedazo de plástico que supuestamente era una llave ¿qué clase de llave no tiene para nada la forma de una? pensó. Entraron a un pequeño cuarto donde apenas cabían una cuantas personas y sintió como pronto se movía a velocidad hacia arriba. Segundos después vio cómo dejaban varios pisos bajo ellos. Lo miró fascinado y ella solo le sonrió. Tras unos minutos, las puertas se abrieron y la personas que los acompañaba con su maleta les deseo buenas noches y se puso a su servicio por si necesitaban algo más adelante.

-Wow-se escuchó exclamar sin poder refrenar su asombro. El cuarto donde se encontraban era gigante y dos de las paredes eran completamente de vidrio permitiéndoles así ver las luces de la inmensa ciudad a lo lejos. La decoración era una mezcla entre lo tradicional de su época y lo moderno de ese momento.

-Es una suite, -le dijo antes de que preguntara -un cuarto para que las parejas pasen ocasiones especiales, se acostumbra que los novios pasen la noche en lugares como este antes de que realicen su viaje de luna de miel, mamá pensó que querríamos más privacidad este día -terminó mientras se acercaba y lo abrazaba.

-Se puede ver toda la ciudad -le dijo asombrado mientras recargaba su mentó en su cabeza -nunca pensé que fuera tan grande.

-¿Te gusta? -la escuchó preguntarle. Él solo asintió.-¿quieres que nos refresquemos un poco? apuesto a que tienen una tina enorme -la escuchó emocionarse.

-De..acuerdo -Lo guió tras una puerta donde encontraron otro gran espacio con una espaciosa regadera de un lado y como ella había pensado una enorme tina con vista hacía la ciudad también. La vio abrir las llaves de agua y derramar unos de los botecitos que se encontraban cerca, la sustancia pronto empezó a hacer espuma. Cuando volteó a verlo pudo distinguir la mirada de deseo, se maldijo por no poder oler su excitación en ese momento, pero pronto recordó que también podría hacer más como humano esa noche.

-Déjame ayudarte Anata -le dijo dulcemente mientras empezaba a desabotonar su ropa. El nerviosismo propio de encontrarse en su forma humana no se hizo esperar. Sin embargo decidió no luchar contra él esa noche, estaba con su esposa, su compañera, se había encerrado y luchado con sus emociones tanto tiempo durantes esas noches por temor a sucumbir a sus sentimientos pero esta vez no debía frenarse, esta vez dejaría que las barreras que había impuesto sobre él todos estos años cayeran a los pies de la mujer frente a él.

-Kagome..-le llamó dulcemente mientras disfrutaba de la sensación de sus manos sobre su cuerpo, mientras lo desprendía de su ropa. De alguna manera agradecía no contar con sus desarrollados sentidos, pues le permitían concentrarse aún más en lo que Kagome le hacía sentir, siempre se encontraba pendiente ante el más mínimo cambio en su compañera, su aroma, su respirar, sus sonidos, esta vez no podía evitar concentrarse en lo que él estaba sintiendo, y aunque un flash de egoísmo pasó por su cabeza, sabía que Kagome jamás le recriminaria algo así.

-Mmmm.se escuchó gemir al sentir sus manos deslizarse por su torso hasta el filo del apretado hakama que vestía, registró el ligero temblor en su cuerpo, esa era una de las razones por las cuales rehuía su contacto en las lunas nuevas, las reacciones de su cuerpo eran aún más difíciles de controlar que sus pensamientos y sentimientos. Sin embargo esa noche, se repitió -no hay nada que controlar - Kagome…-su nombre era lo único que parecía poder vociferar.

-Eres perfecto...anata...en cada una de tus formas…-le escuchó decirle mientras depositaba un beso en su cadera, los zapatos había desaparecido en algún momento y ahora se encontraba saliendo del hakama, completamente expuesto frente a ella vio como su miembro terminó de erguirse hasta casi hacer contacto con su vientre. La vio a punto de tomar su dureza entre sus manos pero la detuvo, quería verla en las mismas condiciones.

Kagome sonrió respondiendo a su muda petición y le dio su espalda para que recorriera el cierre. Sintió su miembro crecer conforme la piel se iba exponiendo, cuando llegó cerca de su trasero se dio cuenta que estaba usando esa diminuta prenda que se perdía entre las mejillas de su trasero. La vio salir rápidamente de la prenda y patearla al costado mientras le encaraba. Sus pechos completamente expuestos, su sexo apenas cubierto por aquel pequeño triángulo de tela. Podía sentir el fuerte calor en sus mejillas, tal vez como hanyou aquello apenas hubiera sido perceptible, pero como humano sentía sus reacciones más fuerte.

Tomó los pequeños hilos en sus caderas y los deslizó hasta sus pies, hincándose en el proceso -Kami...lo que daria por poder oler tu deseo en este momento…-la sintió emitir un pequeño sonido de sorpresa, aquello originalmente había sido un pensamiento pero con su mente humana libre de cualquier sello lo había dicho fuerte y claro, la ayudó a salir de la prenda y la llevó a su nariz, aspirando fuertemente -mmm-gimió al sentir el aroma de su intimidad no tan fuerte como antes pero no menos intoxicante por ello.

-Inu..Yasha..-la escuchó llamarlo con clara necesidad, cuando volteo a verla pudo ver el hambre en su mirada.

-Amo tu aroma de tu piel Kagome...es lo mas delicioso que he olido en todos mi años...tan embriagante…-le dijo mientras pegaba su nariz en una de sus muslos, continuo su camino hastas el inicio de su sexo-pero el olor de tu deseo-continuó mientras la tomaba de las caderas y empujaba su centro hacia su rostro-es mi favorito -aspiró -me vuelve loco Tsuma…-termino encajando su nariz lo mas que pudo entre los suavez vellos de su sexo.

-Ahhh Inu...espe…-

-Pensé que no podría disfrutarlo...como humano...estaba equivocado…-terminó de decir sintiendo la humedad propia de su centro mientras se abría paso entre sus labios. Si bien su aroma y sabor no era tan fuerte, era igual de intoxicante, igual de tentador. Deslizó su lengua por su sexo, disfrutando de los suavez gemidos de satisfacción de su mujer hasta que sintió sus piernas vibrar, se alejó de ella y se irguió tomándola en brazos mientras se adentraban en la tibieza de la tina. Agradeció que tuviera un cómodo asiento en el borde. La sentó a horcadas justo sobre su necesidad.-Mghhmm ahhh-gimieron al unísono ante el contacto.

Descansó una de sus manos en su cadera indicándole el ritmo en el delicioso vaivén que iniciaron. Su otra mano se deslizó desde su vientre hasta su cuello sosteniéndola mientras la observaba reclinar su cabeza hacia atrás perdida en el placer que la suave fricción de sus cuerpos les estaba regalando.-Eres tan hermosa Kagome….y eres mía…-le dijo sin poder evitarlo, la vio buscar su mirada y sonreír.

-Solo tuya anata...por siempre...tuya…- la atrajo en un rápido movimiento y capturó sus labios, la beso profunda y lentamente hasta que a ambos les faltó el aire, una nueva experiencia en esa forma. La abrazó y escondió su rostro en su cuello, dejando besos hasta su oído-no tienes idea...todas las veces...que soñé contigo ... .así...desnuda...entre mis brazos ... .desde esa noche en la playa-le confesó. La sintió parar sus movimientos y lo miró a los ojos mientras sostenía su rostro en sus pequeñas manos, ojos sorprendidos pero con una amplia sonrisa.

-Te necesito -le contestó parándose de la tina y empezando a caminar hacia la cama…

Comentarios Finales:
Al fin, ya sé que tarde demasiado como siempre hehe Gomen,Gomen! Pero en mi defensa tuve demasiados acontecimientos en mi vida recientemente, uno me dejó literal incapacitada así que no pude escribir en un tiempo, después sufrí con la inspiración. Y reconozco que aún ahora no estoy al 100% satisfecha con el cap pero ya no quería hacerlos esperar, tal vez más adelante realice algunas modificaciones. Muchisismas gracias por sus reviews siempre, siempre, me levantan el ánimo y me motivan a continuar. No tienen idea del poder de sus palabras de apoyo. Espero que lo disfruten. Tal vez nuevamente se venga un OneShot antes del próximo capítulo porque leí unos fanfics SasuxSaku que me dieron la idea de intentar algo nuevo. Con suerte lo publico antes de que termine el año. Para quienes festejan las Fiestas pasenlo genial, para quienes no también hehehe les deseo un Feliz Feliz año nuevo en caso de que no nos leamos antes que ustedes mis fieles lectores y sus familias tengan mucha salud y sus nuevos, o proyectos en curso terminen de manera exitosa. Gracias por acompañar esta historia desde hace tanto,espero poder terminarla en los primeros meses de 2021 para poder empezar con el longfic de SessRin.

Mate Ne!