Muuuy buenas tardes, días, noches o el momento donde estén leyendo esta historia que tanto les gusta mis queridos lectores. Como les dije en el anterior capítulo m iba a tomar del día siete o seis hasta el quince de octubre para hacer unas cosas y que después del día dicho, que caía domingo, subiría con la regularidad que dije. Pero debido a ciertas del trabajo y que la vida parece paloma; viene, te caga y se va, me temo que mis publicaciones a partir de este cap, se harán por quince (cada quince días) PERO NO SE ALARMEN, seguiré subiendo y serán más largos que estos capítulos anteriores para que se tomen su cafecito y su cereal mientras lo leen porque tiempo les dará hasta de hacer palomitas ejejeje, sin más que decir les dejo con la historia. Nos leemos luego!

Capítulo 6: El Cazador de Dragones.

Después del incidente en el ruedo Gobber les concedió a los jóvenes cadetes un día libre para que descansaran e Hiccup aprovecho dicho día para pasarlo en la cala donde se encontraba ahora con Tooth, este tampoco lo puso a entrenar pues deseaba pasar un rato ameno con el castaño y decidió llevar a su pequeño a un lugar donde ambos podrían descansar. No les tomó mucho llegar a dicho sitio el cual era un campo no muy extenso con hierva lo suficientemente alta como para casi cubrir al castaño. Hiccup no conocía ese lugar, sin duda necesitaban explorar de manera minuciosa su propia isla, así que se absorbió entretenido dibujando el paisaje recargado en una tronco muerto mientras Tooth dormía plácidamente en la hierba donde de vez en cuando rodaba de un lugar a otro aplastando la hierba a su paso.

-Es un buen lugar- Hiccup sabía que realmente no estaba dormido su amigo, más bien descanzaba los ojos.

-Sí- estiró la sílaba de forma perezosa.

-Deberías vivir aquí si tanto te gusta la hierba-

-Aquí pega lo más duro de las lluvias y tormentas- respondió con experiencia previa el azabache- El terreno está un poco de bajada así que no almacena mucha agua, otro punto menos-

-¿Te haces el listo?- se burló el Haddock con gracia.

-Esos libros me ayudan a entender mejor algunas cosas- entre abrió los ojos y contemplo el cielo completamente despejado- Pero hablar contigo me ayuda más-

-Gracias-

-Porque eres un cerebrito- se mofó sin intención de ofender aunque no evitó que Hiccup tratara de darle con una rama que le arrojó, la cual Tooth la vio pasar muy lejos a su lado- Sino es con algo que te ayude a lanzar no tienes tino- se burló de nuevo.

Hiccup rodó los ojos con su usual sarcasmo. Volvió a su dibujo prefiriendo ignorar al azabache.

Tooth se levantó de un ágil brinco y estiró sus extremidades provocándole un delicioso crujido de huesos. A paso calmada se coloca de tras del Haddock en cuclillas encima del tronco donde se recargaba. A Hiccup no le molestaba que él lo observara dibujar, algo que ni a Gobber le permitía, pues a diferencia de su mentor o de cualquiera en la isla sentía una auténtica fascinación por parte de Tooth por sus dibujos.

Recordó con humor cuando éste intentó hacer su propio dibujo el cual resultó con muchas hojas repletas de tachones y garabatos sin sentido. Tooth adjudicó que el lápiz no cooperaba y eso sólo se ganó la risa de Hiccup ante la mala excusa del azabache que como niño berrinchudo puso el lápiz entre sus dientes para después empezar a mordisquearlo. Tardó mucho en quitárselo.

-Hiccup…- el tono en como lo llamó le previno a Hiccup que vendría una pregunta.

-Dime-

-¿Qué hace la gente de mi edad?-

La pregunta lo tomó desprevenido, ordenó sus ideas para darle la mejor respuesta posible pues no era que conociera exactamente lo que hacia la gente mayor… o los chicos de su edad.

-Bueno… he visto que trabajan- se sintió estúpido ante la primera respuesta- Bueno, cada quien se ocupa de su oficio-

-No, no- corrigió el azabache- ¿Qué hacen en sus… ratos librea?

Oh

-Bueno, usualmente veo que se juntan en grupos de diferentes cantidades y hablan de sus cosas- explicó más calmado.

-¿Qué clase de cosas?-

-Mmm… de sus intereses en común o…- Hiccup no sabía exactamente cómo seguir.

-¿No lo sabes?-

-Realmente no-

Tooth estiró su largo y fuerte brazo con calma hacia la libreta del castaño, el tomo con cuidado junto con el lápiz y buscó una hoja en específico. Hiccup resopló y a sabiendas que no podría quitársela mejor lo dejó ver a su antojo, después de todo, no había hecho mucho desde la última vez que se la mostró.

-¿Y qué hace la gente de tu edad?- preguntó mientras observaba los dibujos del paisaje que recién había hecho el castaño y comparándolo con el mismo.

-Adolescentes, bueno, casi adulto- corrigió el Haddock mientras se recargaba la cabeza contra el tronco- Los chicos de mi edad suelen hacer cosas tontas como romper, quemar, juegan bromas y otras tantas cosas más- Hiccup recordaba perfectamente las múltiples ocasiones donde el veía desde la fragua a los chicos de su edad correteando y jugando, conviviendo entre ellos- Un juego que popular es el de atrapa a la gallina-

-¿Gallina?-

-Sí, el que la atrapaba era el vencedor- decía con aire nostálgico, recordando su niñez de aislamiento donde sólo podía observar a la distancia, aunque eso también le empezó a gustar. Observar.

-¿Qué más?- Tooth le devolvió la libreta a su dueño.

-Suelen juntarse en el Gran Salón a beber aguamiel y comer-

-Agua… ¿Qué?-

¿Eh?

-Ya sabes… aguamiel- Hiccup había volteado a encararlo con confusión en su mirada, se imaginaba ya la respuesta pero aun así la formuló- La bebida de los dioses, el elixir de la felicidad ¿Nunca la has probado?

-…No… ¿Eso es malo?-

Hiccup parpadeó en confusión, seguro en la ninguna parte de la historia hubo un habitante de aquel archipiélago barbárico que no probara dicha bebida que si bien Hiccup no bebía mucho, cosa que también lo ponía en un punto de prejuicio, no significaba que no lo tomara de vez en cuando.

-Quiero probarlo- sentenció el azabache ante las caras que ponía su amigo.

Hiccup pensó en sus opciones. En casa los barriles de la bebida estaban en un pequeño cuarto adjunto a la casa conectado por una puerta, pero esta estaba bajo candado que bien Tooth podría reventar más no habría excusa o explicación de romper el candado ni menos aún de robarse las reservas de hidromiel que el guardaba en ocasiones especiales.

Tampoco podía pedírselo a Gobber, el fisgón más grande en toda la aldea no dejaría de preguntarle el para qué lo quería. Comprarlo estaba descartado, sus pocos ahorros eran para otras cosas.

Tooth se mantuvo en silencio esperando alguna palabra de su amigo. No sabía en lo que pensaba con exactitud, pero el tiempo que pasaban juntos le iba dando ciertas señas para interpretar a su singular amigo y por el movimiento de los hombros que hacía pudo deducir que no sabía dónde encontrar la popular bebida, era irónico, popular y difícil de conseguir; eso le parecía extraño.

-¿Dónde bebe aguamiel la gente?-

Las palabras de Tooth fueron como un rayo de luz mandado por el mismo dios Baldr para iluminar su cabeza.

-En el Gran Salón y es perfecto, casi no hay nadie ahí en estos momentos-

-¿Seguro?- preguntó con suspicacia el azabache- ¿No dijiste que no deben vernos juntos?

-Sí, tú confía, cada que hacen incursiones generalmente la gente prefiere quedarse en casa- manifestó el chico- Además… conozco el mejor sitio- sonrió de forma confiada el Haddock.

.

.

.

-Tenías razón- dijo Tooth concediendo la razón a su amigo- Este lugar es perfecto-

Tanto Hiccup como Tooth se encontraban sentados en la esquina más oscura y apartada de todo el Gran Salón. Estaba justo tapado por una de las columnas del lugar dejándolo libre de la vista de los pocos que entraban por la puerta y la gran hoguera y velas no alcanzaban a iluminar del todo dicho espacio, pero era lo suficientemente claro como para verse de cerca. Simplemente perfecto.

-Pero tengo una duda- dijo Tooth.

-¿Cuál es?-

-¿Y esta comida?- señaló la gran cantidad de delicias que despedían un aroma tan maravilloso que la boca se le hacía agua.

-Verás, el Gran Salón además de ser un lugar de reuniones importantes y refugio ante desastres de todo tipo, también es un comedor comunitario para los solteros o flojos que no quieren o saben prepararse algo-

-¿No cuesta?-

-No, las cocineras son en su mayoría mujeres solteras que buscan lucir sus habilidades culinarias para atraer posibles pretendientes, además la misma aldea provee este lugar "Vikingos sin hambre, son vikingos fuertes y felices"- imitó cómicamente la voz de su padre ganándose la risa del azabache ante la imitación.

-Así que gratis…- dijo de forma más apagada después de reírse- Y yo comiendo cosas crudas y quemadas…-

-Sí, es casi gracioso si lo miras en restrospecti…- Hiccup no alcanzó a terminar cuando Tooth se levantó de su lugar y se viró a la pared sólo para atinarle un fuerte cabezazo cuyo sonido seco petrificó en su sitio a Hiccup que quedó absortó sin decir nada- Putos dioses…- masculló el azabache recordando uno de los insultos que aprendió con Hiccup. Unos segundos después despegó la frente de la pared de piedra y volvió a su asiento.

-… ¿Qué fue eso?-

-Auto regaño- explicó de forma brusca dando por terminado ese tema- Bien, buen provecho- dijo para luego abalanzarse sobre una gran y jugosa pierna de pollo- ¡Esto es la gloria!- decía maravillado por el sabor.

-Sí, está bueno- dijo Hiccup mientras probaba su salmón.

-Deberías comer con las manos- dijo con voracidad el azabache mientras se metía un puñado de papa molida a la boca.

-No sabes dónde pusiste las manos- dijo Hiccup con un tenedor y cuchillo en cada mano para seguir comiendo su salmón.

-Tal vez por eso eres tan enano- repuso pensativo para después beberse toda la sopa de col de un solo sentón.

-Eso no creo que tenga nada que ver, sólo no me gusta comer tanto-

-Necesitas fuerzas, debes comer más-

-Ahora suenas como mi padre- dijo con cierto humor sarcástico el castaño- "Debes comer más, eres muy flaco, bla, bla, bla"…-

-Si comieras como hablaras- dijo Tooth con la boca llena de queso- Dios, esta buena la cosa amarrilla-

-Queso- corrigió el Haddock.

-Oh, con que esto era- dijo maravillado el azabache- Leí de el en un libro ¿Me pregunto qué pasara si lo pongo entre dos panes?-

-¿Ahora quién es el inventor?-

Ambos en la oscuridad y en cálida compañía reían y disfrutaban el momento. Hiccup le decía el nombre de cada cosa a Tooth que fascinado por el banquete trataba de memorizar cada uno de los platillos, poniendo en orden las cosas que se iba a comer primero y después.

No es que no disfrutara de aquel momento, peor Hiccup sentía cierta inquietud que le picaba la sien. Trató de ignorarla pero conociéndose así mismo sabía que sedería a esa pequeña y molesta voz en su cabeza. Cuando fue por el aguamiel le pareció muy extraño la suma cortesía con la que lo trataron, su desconcierto aumentó más cuando las señoras de la cocina le dieron una gran cantidad de bandejas llenas de la comida que ahora se estaba tragando su amigo, claro, además del alcohol.

Todo con una sonrisa… ¿Sincera?

Tal vez eso era lo que más lo turbaba.

Él estaba acostumbrado a las falsas sonrisas que le daba la gente sólo para caerle mejor a su padre o por respeto al mismo, pero sin duda aquellas señoras y jóvenes mujeres le estaban sonriendo… bien…

Sacudió su cabeza tratando de enfocarse en el ahora y en el momento. Estaba teniendo una cena tranquila con su único y mejor amigo en el mundo y estaba feliz por eso pues en serio la frase "la comida sabe mejor acompañado" cobraba fuerza en ese momento.

Sin embargo su mente tenía otros planes.

No hizo fila para recibir su turno, los adultos le dieron sitio y primicia, no dejaban de verlo y murmurar cosas que no entendió del todo pero involucraba su ser sin duda alguna. Por un momento pensó que lo vieron entrar con Tooth, pero lo descartó al instante, ya hubiera llegado un tumulto de gente a verlos.

¿Qué era?

-¡Oye, allí está!- gritó una voz que reconoció con un escalofrío.

-¡Tooth!...- iba a decirle a su amigo que se encendiera pero este ya se había adelantado, ahora estaba debajo de la mesa haciéndose ovillo pues apenas cabía abajo por su altura.

-Pero mira a quien tenemos aquí- dijo Blech sentándose al lado derecho de Hiccup.

-Al Horrendo- finalizó Barch sentándose a su lado izquierdo haciendo que Hiccup quedara en medio de los Gemelos Espantosos.

Sí, Hiccup se estaba cagando en los dioses en esos momentos.

-H-hola- dijo con temor el castaño aunque en ese momento también tenía miedo que descubrieran a Tooth escondido debajo de la mesa.

-Vamos, no seas tímido- Barch le sacude por los hombros con cierta brusquedad juguetona.

-Sí, estamos entre amigos- agregó Blech.

-¿Eh?- fue lo único que pudo articular el Haddock.

Hiccup pensó en cualquier momento de su existencia donde podría ser amigo de uno de los dragones… nop, no le venía ninguno.

-Sabes, lo que pasó en el ruedo…- continuó Barch con un tono que Hiccup pudo comparar con el pavor.

-Te prometemos no volver a meternos contigo, pero no vuelvas a hacer lo que hayas hecho ahí ¿Sí?- concluyó Blech por su hermano.

-¿Eh?- otra vez no pudo decir otra cosa menos patética.

-¿Eso fue un no o un sí?- preguntó Blech esperando una respuesta con cierta duda. Sin duda los dos gemelos Thorton estaban un poco desesperados por oírla, pues francamente ni ellos sabían cómo lidiar con aquello.

-Me… parece justo- titubeó el castaño.

Ambos gemelos chocaron los cinco por encima de Hiccup gracias a la gran diferencia de alturas.

-Vaya, incluso tienes un banquete listo- dijo animado Barch mientras veía toda la comida en la mesa.

-Sí que debes tener hambre si ya te comiste todo eso- señaló Blech justo a la comida que se estaba comiendo Tooth hace unos momentos.

-S-sí, es que estoy en crecientito- se justificó el Haddock tratando de no hacer ver mucho su nerviosismo.

-Ya te hacía falta ¿Si ofender, sí?- dijo Barch volviendo a su leve temor hacia el castaño.

-No, no, está bien-

Blech le dio un coscorrón a su hermano.

-No lo hagas enojar- lo regañó su hermano.

-Ya, ya lo siento- dijo con cierta despreocupación- Pero el cabrón este no se ofende fácil ¿Verdad?- Barch pasó su largo brazo por los delgados brazos de Hiccup atrapándolo en un abrazo amistoso.

-Estoy bien- él no estaba bien. creía que en cualquier momento rompería a risa sarcástica pues ni el que estaba escondido abajo se creía lo que pasaba.

-Quiero una salchicha- al parecer los pensamientos del azabache eran otros en esos momentos.

-Provecho- dijeron los gemelos para empezar a degustar el guiso de cabra con cebolla.

-Claro, coman- animó Hiccup tratando de crear una distracción para poder sacar a Tooth debajo de la mesa.

-¡Ustedes atolondrados!-

-Mierda- masculló Hiccup al escuchar la voz de Stormfly acercándose a ellos- Con que aquí estaban- dijo para después sentarse delante de Hiccup- Vaya, muy escondido el sitio pero está limpio.

Eso se debía a que Hiccup limpiaba esa esquina para estar más confortable.

-Sí, aquí estamos comiendo con nuestro amigo Hiccup- dijo con orgullo el Thorton de la derecha.

-¿Desde cuándo son amigos?- cuestionó la Hofferson al gemelo.

-Desde ahora- Blech localizó la dos jarras de aguamiel en la mesa- ¡Y mira que es considerado, ya nos tenía predispuesta la bebida de los dioses!- gritó alegre mientras se servía una tarra.

-¡Oye, perro, no te la acabes!- le gruño su hermano arrebatándole la jarra para servirse a él mismo- Aunque nos conoces poco, esto no nos alcanzará- ambos gemelos ríen con su propia broma, la rubia de mechón azul rueda los ojos divertida.

-¡¿Alguien me trae más aguamiel?!- gritó al aire.

Casi al instante varios sujetos llegaron de todas direcciones colocando grandes jarras en diferentes partes de la mesa, uno de ellos puso un barril mediano.

-Gracias Gagil- dijo contenta la Hofferson felicitando a un joven de cabellera marrón premiándolo con una palmada en el cachete. Este se retira con una boba sonrisa en su rostro seguido de los otros sujetos que lo miraban de mala muerte.

Hiccup olvidó aquel detalle de Stormfly. Ella era muy popular en los círculos masculinos y si bien ninguno se le ha propuesto en el pasado parecía más una competencia de llamar su atención, esperando tal vez a ser elegidos por ella.

-En serio que tu séquito es útil- dijo Barch sirviéndose más de aquella bebida.

-Sí, lo son- dijo de manera altanera- La belleza es una condena- dramatizó la joven mientras agitaba su trenza al aire.

-Pues la belleza bebe como ogro- se burló Blech.

Hasta Hiccup tuvo que aguantar las ganas de reír, salvo por Blech que te su casco lo salvó de que un cuchillo se clavara en su frente.

-Debo admitirlo, Haddock, sabes montar una buena-

¿Stormfly acaba de alagarlo? Pensó Hiccup confundido, supuso que se refería al mini banquete que estaban teniendo.

-Estoy curiosa- la Hofferson entre cruzo sus dedos debajo de su barbilla mientras sus codos la sostenían apoyados en la mesa- ¿Cómo venciste a este par?-

Hiccup se puso nuevamente nervioso.

-Los secretos no se divulgan gratis- defendió sorpresivamente Barch.

-Así es- secundó su gemelo. Tal parecía que ninguno quería que lo que fuera que haya hecho Hiccup para espantarlos se extendiera a otras personas.

-Él puede decidirlo por sí mismo- señaló la de mechón azul al castaño.

-Bueno, si tanto quieres hablar entonces hablemos de cómo te humilló en medio del ruedo con tu dios presente- se burló en un contra ataque muy efectivo contra la rubia, la cual apretó los labios y guardó silencio. Aquel recuerdo la mataba de la vergüenza. Cambió su atención al pollo que estaba enfrente tomándolo con su mano y dándole una mordida.

-Mmm… las de la cocina sí que se lucieron esta vez- alabó la joven.

-Pues claro, sólo lo mejor para el hijo del jefe y heredero- dijo con entusiasmo Blech mientras daba un largo trago a su bebida.

Hiccup quedó consternado ante los honoríficos. Nadie le dio nada bueno antes incluso siendo el hijo del jefe, mucho menos lo nombraban como "heredero" a nada.

-¡Y por el Cazador de Dragones!- gritó de manera victoriosa señalando a Hiccup con su tarra.

Hiccup, que apenas iba a darle un sorbo a su bebida por poco se ahoga con ella. ¿Cazador de Dragones? ¡¿Pero qué mierda?!

Los tres dragones presentes al darse cuenta de la confusión de Hiccup se percataron de que tal vez el muchacho no había escuchado los rumores que corrían por la aldea como fuego en pastizal seco.

-Es como te están llamando por la aldea, Cazador de Dragones, ya sabrás por qué por el título- confirmó Stormfly mientras bebía con su cuerno.

Hiccup podía darse una idea por el nuevo mote que le pusieron que se referían a sus victorias contra los mismos Dragones donde tres de ellos ahora estaban sentados justo a un lado de él.

-Te la tenías bien guarda para nosotros ¿No?- se rio Barch con sus propias palabras.

-Sí ¡Golpe avisa!- ambos gemelos vuelven a reír con sus malas bromas.

-No les hagas mucho caso- dijo Stormfly dirigiendo su vista a Hiccup- Son un par de idiotas, pero te acostumbras con el tiempo-Hiccup interpretó eso como si lo que estaba viviendo justo ahora se ia a repetir próximamente.

-No pasa nada- Hiccup se hacía más pequeño en su asiento tratando de desaparecer.

-¿Puedo sentarme?- preguntó Meatlug Hiccup con su clásica timidez.

El castaño después de recuperar de su conmoción mental iba a decirle que no tenía que pedirle permiso, pero los Gemelos Espantosos se le adelantaron.

-¿Y qué tienes que ofrecerle al gran y poderoso Cazador de Dragones?- cuestión Barch con altanería.

-Sí, no cualquiera puede sentar con el Cazador de Dragones- siguió su gemelo mentiras se cruzaban de brazos.

-…Tr-traje pan de cangrejo- dijo mientras enseñaba una bandeja llena de panes recién hechos pues de estos brotaban vapor.

-¿Los hiciste tú?- preguntó Barch con desconfianza.

-Sí-

La desconfianza despareció en ambos gemelos pues le arrebataron la bandeja para comenzar a comerlos. Meatlug, por señas de Stormfly, se sentó a su lado.

-No debiste molestarte- dijo en un arranque de valor el Haddock, aún no se podía creer que estaba sentado junto con los Dragones ¡Y era más! Estos disfrutaban de su presencia.

-Son un regalo de mi familia para ti- aclaro la Ingerman bajando los ojos con bochorno- Aunque creo que no te tocará ninguno- dijo mientras volteaba a ver a los Thorton comiéndose ya la mitad de los panes.

-No hay problema- aclaró el Haddock- Muchas gracias- la Ingerman sonrió ante el gesto amable del castaño, sin duda para ella el chico era amable.

-¿Ahora nos sentamos aquí?- dijo la agresiva voz de la Pesadilla Monstruosa a espaldas de Stormfly.

Todos los presentes en la mesa dejaron de hacer lo que estaban haciendo para voltear a ver al inmenso vikingo pelirrojo que los miraba con cierto enfado. Para los Dragones era habitual verlo siempre enojado, pero para primerizos como Hiccup su presencia resultaba tan intimidante que rosaba a provocarle un infarto al corazón.

-El Haddock nos invitó a comer- dijo Stormfly sin muchas ganas de responderle.

-¿Cuándo hice eso?- pensó Hiccup aun asustado del Jogerson.

-Sí y tenemos panes de cangrejo recién hechos por Meatlug-

Justo dijo esto y Hookfang se sentó a un lado de Stormfly de forma seca y callada para después esturar su musculoso brazo para arrebatarles la bandeja a los Gemelos Espantosos sin preguntar.

-¡Hijo de…!- Barch saltó la mesa y se abalanzó sobre él Hookfang, este sin casi esforzase lo toma de la cabeza con su inmensa mano y lo sujeta lejos de él y su ahora bandeja que devoraba cual oso después del invierno.

Todo esto pasaba mientras Blech animaba la lucha gritando precisamente la palabra "lucha" mientras movía los brazos hechos puño de arriba y abajo.

Stormfly reía a carcajadas ante la cómica escena, Meatlug soltaba pequeñas risitas tapadas con la mano e Hiccup, consternado y todo, no pudo evitar sonreír.

Eso le duró poco pues recordó que no estaba solo, y no se refería a los Dragones, sino a Tooth que seguía debajo de la mesa.

No supo en qué momento la lucha de Hookfang y Barch cesó, ahora el Thorton estaba al lado del pelirrojo con un único pan de cangrejo que comía como ardilla a una nuez. Necesitaba pensar en algo y ya, seguro que su amigo en cualquier momento se enfadaba y salía debajo de la mesa a hacer sepa Odín qué o alguno de los Dragones lo descubriera. Su temor aumento cuando vio una mano asomándose por el borde de la mesa justo frente a él. Tooth por debajo de la mesa tanteaba la superficie en un intento de recordar dónde había visto el plato con salchichas la cual estaba a unos centímetros de su alcance. Tooth ya podía saborearlas en su boca.

-¿Te pasa algo?- peguntó Stormfly percatándose de que la mirada de Hiccup se perdía en un punto de la mesa.

-¡Es que creí que estarían molestos ¡- soltó sin pensarlo demasiado, sólo quería distraer la atención de los presentes.

-Oh- soltó Stormfly comprendiendo la ahora justificada actitud nerviosa del castaño- Nah, sin rencores- dijo con largueza tomando por menos aquello.

-Sí, sólo el mejor gana, los demás se joden- agregó Blech estirando su brazo para coger sin ver la última salchicha.

Hiccup le corrió el sudor por la frente y agradeció a Odín de que el Thorton no viera la mano de Tooth, éste al poder por fin encontrar el plato tanteó su contenido para tomar su premio. Los gestos de la mano le revelaron a Hiccup lo que pensaba su amigo; primero palmeó desesperado el plato de madera, al no encontrar nada su mano hizo la clara señal de desconcierto al final volvió a meterse.

El Haddock por fin pudo respirar tranquilo.

-Las salchichas me gustaron más-

Tooth escucho al ladrón de salchichas responsable de no haber podido conseguir su deseado manjar, quiso golpearlo en la espinilla y rompérsela, pero haciendo uso del nuevo y gran autocontrol que Hiccup le enseñó respiró profundo para calmarse, ya buscaría la forma de tomar otra cosa. No lo sabía y era casi gracioso, esos eran los pensamientos que Hiccup temía.

Las charlas consistían más entre Dragones con casi nula participación de Hiccup que sólo decía lo necesario pues su atención estaba en la mano de Tooth que sobresalía de vez en cuando en busca de comida. La situación era escalofriante como divertida a los ojos del castaño que veía la frustración de su amigo reflejada en su mano cuando no lograba alcanzar a tiempo algún plato o comida porque era tomada por alguno de los presentes o movida de lugar. Sostuvo la carcajada que amenazó con salir de su garganta cuando su amigo cogió un hueso de pollo y lo devolvió al instante arrojándolo con fuerza lejos de la mesa.

No muy lejos de la mesa estaban sentados Ruffnuf, Tuffnuf, Snotlout, Fishlegs y Astrid mirando el bizarro cuadro que sus ojos contemplaban pero su cerebro no procesaba; los Dragones sentados amenamente con el hijo de Stoick el Basto, el pescado parlanchín.

-¿Todos ven lo que yo?- preguntó Tuffnuf mirando con desconcierto lo que sus ojos le enseñaban- ¿O ya bebí mucho aguamiel?- dijo mientras miraba su cuerno con sospecha.

-¿Nuestros primos sentados con Hiccup? Sí, todos vemos eso- repuso su hermana en un parecido estado al de su hermano rubio, pero menos ebria.

-¡¿Por qué están sentados con ese huesudo?!- refutó el Jogerson con recelo- ¡¿Y desde cuándo demonios son tan amigos?!

-¿No has escuchado los rumores?- cuestionó Fishlegs uniéndose a la conversación- Toda la aldea habla sobre lo que ha estado sucediendo en los entrenamientos y dicen que Hiccup es un fraude- los presentes miraron pasmados al Ingerman.

-¿Fraude?-

-Sí, pero no como piensan ustedes- corrigió el rubio- Dicen que Hiccup fingió por años ser el hazmerreír de todos porque estaba escondiendo su verdadera faceta- Fishlegs tomo un poco de aire para continuar- Dicen que en secreto se interna en los bosques para entrenar arrojando rocas, gigantescas rocas al mar y que provoca grandes olas con ellas, luego unos dicen que no ha muerto en la fragua porque el fuego no lo quema y que tiene en su libreta una lista con los nombres de las personas de las que se vengará de forma malvada y que escucha las voces de los dioses en su cabeza…- Fishlegs es interrumpido por Snotlout de forma agresiva.

-¿Qué tanta pendejada estás diciendo?- el Jogerson da un golpe a la mesa con fuerza- ¿En serio crees todas las tonterías que oyes desde tu panadería? Además dime ¡¿Quién demonios finge ser un completo perdedor por años para luego aparecer como Thor montado en poni?!-

-Primero; es la panadería de mis padres, no mía; segundo, es toda la aldea la que está diciendo y fue tu tía Milda la que le dijo a mi mamá- esto dejó con la boca seca al Jogerson, su tía lo que tenía de chismosa lo tenía de musculosa y sus abrazos eran letales- Tercero; porque según dicen algunos el objetivo de Hiccup era poder entrar en los entrenamientos y vencer a cada uno de los Dragones, cazarlos, a palabras de la gente-

-¿Cazarlos?- cuestionó Snotlout- ¿Por qué los "cazaría" a nuestros primos?-

-Porque precisamente os Dragones son sin dudar a dudas los guerreros por excelencia en toda la isla. Cada uno de ellos posee habilidades y capacidades muy por encima del promedio vikingo, vencerlos…- fue interrumpido por Astrid con seriedad.

-Lo convertiría en leyenda- culminó por él la Hofferson que optó estar fuera de aquella absurda conversación, claro, hasta ese momento donde todo parecía cuerdo, pero ni eso lograba sacarle esa espina de duda que se incrustó en su mente, como si sus sentidos le gritaran que algo no olía bien y eso la irritaba, el no saber.

Todos los cadetes guardaron silencio fúnebre con cierto temblor naciendo de la quijada, querían decir algo más, pero no sabían de qué, tal vez eso era lo que más los sacaba de quicio.

Hiccup, el inútil de Hiccup era… ¿Un guerrero letal? Eso era complicado de digerir para cualquiera, no lo creerían de no estarlo viendo, de no haberlo visto en las pruebas. Él estaba ganando ¡Les estaba ganando el enclenque que molestaban casi a diario! Salvo que Astrid jamás se había metido con él, por supuesto, hasta el día en que casi muere a manos del Furia Nocturna.

-¿Entonces sigue tu primo?- rompió el silencio Tuffnuf con su pregunta encarando a Snotlout.

-¿Qué?- dijo desconcertado ante la pregunta.

-Ya sabes, él es el único que falta- explicó el rubio gemelo con un dedo hurgando su nariz.

-Sí, el último Dragón en pie- dramatizó en una burla exagerada la gemela de éste.

Si bien era un comentario tonto tratando de ser gracioso no le quitó ni un apéndice de verdad. En efecto, Snotlout sabía que su primo participaría en la última prueba, no sabía en qué, pero lo haría. También era cierto que era el Dragón que quedaba sin ser superado.

-No sean idiotas ¡Mi primo en invencible!- bufó molesto mirando su plato sin mucho apetito ahora.

-Nop, no lo es. Recuerda que ya ha sido vencido- le recordó con malicia Ruffnuf tratando de provocar al temperamental Jogerson.

Las palabras se quedaron en su boca cuando trató de decir algo, pero apretó los dientes en su lugar.

Desde pequeño siempre admiró a su colosal primo como guerrero. Era fiero, fuerte, valiente e infundía un miedo insano en sus enemigos y aliados. Él era un Jogerson por excelencia y llevaba el orgullo de todos grabado en su pecho sin importar que él no sería el próximo cabeza del clan incluso con eso representaba perfectamente a su casa.

Hasta ese día.

El día en que vio su primo derrotado y humillado cual cordero frente al lobo. Un lobo negro. Ese día no quiso admitir que temió por un momento que perdería a su primo, su modelo a seguir, ante las manos de muerte del Furia Nocturna. Recordó como su primo paso los meses con la boca entablada y vendada, comía sólo líquidos por un tubo de madera que le dieron o una que otra sopa desagradable y pudo comprobar en ese instante que incluso un dragón puede ser derribado.

Claro, cualquiera que pueda en realidad.

La imagen de un Hiccup venciendo a su primo en frente de la aldea lo turbó sus sentidos ¿Qué pasaría con su primo? ¿Sería echado del clan por la humillación? Una vez más temió por su primo. En serio que lo hacía.

Ajeno a los pensamientos de su primo se encontraba Hookfang comiendo lo que quedaba del pan de cangrejo. En ningún momento despego su afilada mirada amarilla de la menuda figura de Haddock, intentó encontrar algún indicio de musculatura o un gesto feroz en su mirada.

Sólo veía a un conejo asustado.

Eso era lo que no comprendía e irritaba ¿Cómo ese escuálido chico venció a todos sus compañeros dragones sin la ayuda directa de un dios? Conocía a cada uno de ellos, todos eran fuertes, él era fuerte. Hiccup no lo era. No a su parecer. Tomó la jarra de aguamiel y sin baso se lo bebió de golpe. No se percató de que una mano se había llevado la bandeja vacía.

-Vaya, Hookfang, tómatelo con calma- dijo Barch con su usual tono perverso burlón.

-Así bebo- respondió a secas el peli rojo.

-¿No será que estás nervioso?-

Hookfang casi aplasta la jarra entre sus manos de lo duro que la sostuvo.

-Ilústrame ¿Por qué estaría YO nervioso?- restó con dureza el Jogerson.

-Bueno, porque estás en presencia del Cazador de Dragones- señaló Blech siguiendo el juego de su hermano.

-Y tú eres el que queda jejejeje- terminó su gemelo.

Los ojos amarrillos llenos de violencia se clavaron en Hiccup que se encogió en su lugar intimidado por la mirada que le daba el pelirrojo.

-¿Crees que podrás conmigo, enano?- casi deseaba que le contestara, cosas más amenas lo han provocado para iniciar una pelea.

-Vamos, no te pongas así- dijo de manera relajada el Thorton a su lado.

-Sí, no queremos que te incapaciten antes de tiempo-

En ese segundo Hiccup juró ver fuego salir de la boca del Jogerson. Tragó un grueso bulto de saliva que cayó como piedra en su estómago.

Stormfly miraba la escena en silencio y con una sonrisa con ávida curiosidad por ver cómo terminaban las cosas, por eso su falta de intervención.

-Escúchame bien flacucho- la voz de Hookfang destilaba furia como lava de un volcán en erupción- Cuando sea mi turno tendrás suerte de sólo perder un brazo porque pienso despedazarte y luego quemar tu cadáver hasta volverlo un mancha negra en medio del ruedo- finalizó su amenaza el pelirrojo mientras dejaba de endurecer su mirada sin quitar su semblante serio, esperando a que el castaño le respondiera.

Hiccup quería responderle al acto con una disculpa, pero al ver mejor pudo percibir un objeto punzante asomándose por detrás del hombro del peli rojo. Era un enorme tenedor y sabía quien lo empuñaba.

En un desesperado intento de detener a su amigo de cometer una locura estiró su pierna con toda la fuerza que poseía para patear a Tooth y comunicarle que se detuviera.

Pero como dijo antes; el mejor pasatiempo de los dioses era joderlo. Joderlo a lo lindo mientras comían pasas.

-¿Me acabas de patear?-

Las palabras de Hookfang le confirmaron a Hiccup que al que pateó no fue a Tooth.

-Me. Pateaste. A mí.-

Ante los otros tres Dragones Hiccup se había convertido en una especie de semi-dios del coraje hecho carne. Patear a Hookfang justo en su cara era sin duda un acto de suicidio y de valor y agallas verdaderas y nervios de hierro. Para ellos era clara una cosa. Hiccup era valiente.

Claro, eso era para ellos. Porque Hiccup poco más y se desmaya en su sitio.

Maldijo a todos los dioses de manera distinta a cada uno, un detalle para que lo recordaran escupiendo a sus pies uno por uno. Hizo nota mental rápida enumerando todas las cosas que no hizo y se despidió de su amada libreta que quedaría desamparada.

-En el ruedo… te haré pedazos, quemaré tus restos y los podré en una bolsa que llevaré colgada de mi cuello por lo que me reste de vida- Hookfang se levantó de su sitio y se retiró a paso calmado del Gran Salón. Hiccup pudo ver que Snotlout lo siguió a distancia y desaparecieron en la noche.

-Eso. Fue. De. Puta. Madre- gritó extasiado Barch que se sacudía sus cabellos sin creer lo que acaba de ver.

-Ni pestañeaste cuando lo pateaste, viejo, ¡Eres el puto amo!- declaró a grandes voces Blech mientras aullaba como loco parándose en su asiento.

-Lo admito, eso fue impresionante- admitió la Hofferson que tampoco creyó capaz al pequeño Haddock de tal acto de bravura.

-¿Impresionante? ¡El chico las tiene de acero!- siguió gritando Barch igual de emocionado que su gemelo.

-¿No crees que fue peligroso?- le preguntó la tranquila Meatlug mirando a Hiccup al rostro.

-¿Qué no ves gordita? Este cabrón no le teme a nada ni nadie- sacudió como trapo al Haddock con un brazo- Eres libre de venir conmigo y mi hermano a rodar ovejas por la colina- ofreció el rubio con gran entusiasmo.

-Deberíamos ir de caza algún día, sin duda un guerrero como tú prefiere la adrenalina de perseguir y matar a rodar animalitos por colinas empinadas- ofreció esta vez la Hofferson.

-También puedes venir a la panadería, podría prepararte postre dulce con mantequilla de yak- sugirió la Ingerman con dulzura.

Las invitaciones entraban a oídos sordos en esos momentos donde la angustia de Hiccup alcanzó un nuevo nivel. No sentía el cuerpo, la lengua se le volvió arena y su sangre dejó de correr por su corazón. Estaba muerto. Bien muerto si se enfrentaba a Hookfang que tuvo la amabilidad de esperar su venganza hasta la última prueba.

Esta vez no maldijo a los dioses sino al que estaba debajo de la mesa. Con esos amigos no necesitaba enemigos.

-Deberías aprovechar y retar también al Furia Nocturna-animó Barch sacándolo de sus pensamientos con la mención del azabache.

-No seas estúpido, nadie sería tan valiente ni tan loco como para hacerlo- lo regañó la Hofferson que ante el nombramiento de su amor platónico intervino de inmediato.

-Pues yo digo que Hiccup los tiene enormes y ni el famoso Furia Nocturna lo atemoriza- añadió Blech en secuencia de su hermano.

-No deberías escucharlos, esos dos están locos- aconsejó Meatlug con su tono calmado de siempre.

-Una cosa es que lo hagas con Hookfang, pero el Furia Nocturna es otro nivel- advirtió la rubia al castaño.

Hiccup comenzó a sudar, sabía que ellos desconocían que dicho personaje se encontraba justo debajo de mesa pero imploraba que se callaran con la mirada e imploró a los cielos que no dijeran algo fuera de lugar-

-¡Que venga el maricón si se cree hombre! Es más, seguro es un cobarde y por eso se esconde en el bosque- exclamó Barch con un valor encontrado sólo al final de su copa de aguamiel- Seguro es una anormal que… ¡AAAAAH!- gritó adolorido mientras a empujones y brincos sale de su asiento dando saltos con su pierna derecha mientras alzaba la derecha con dolor.

-¡¿Qué mierda te pasa?!- le preguntó alarmado su hermano que brinco la mesa para llegar a su hermano.

-¡Puta mierda madre!- maldijo al aire con sus manos en la rodilla- ¡Algo me mordió!- Hiccup palideció ante los gritos del Thorton lo cual empezó a atraer miradas curiosas.

-Déjame ver- dijo Stormfly acercándose para examinar la herida- A la mierda- susurro sorprendida al ver una marca extraña de dientes en la rodilla del Thorton que emanaba sangre-

-Madre de… te mordió un perro desgraciado- dijo su hermano al ver la herida.

-¡Un puto oso por lo que me dolió!- gritó aun adolorido.

-No seas ridículo, un oso no cabe debajo de la mesa- le regañó la joven de mechón azul.

-No hay nada debajo de la mesa- advirtió la Ingerman.

-Oye, Hiccup…- iba a llamarlo pero descubrió que había desaparecido- ¿Dónde se metió?

-Quiero picarla- dijo Blech con su dedo ya aproximándose.

-¡No, aléjate cabrón!- decía Barch mientras trataba de alejarse de su hermano a brincos.

-Deja de moverte, te llevaremos con los sanadores, no vaya ser que el perro tenga algo-

En ese momento los cadetes se apresuraron a acercarse para ver lo ocurrido, por lo que escucharon un perro había mordido a Barch, cosa que no era extraña. Por lo general se dejaba entrar a los perros al salón para que se comieran todo lo que estuviera tirado en el suelo y mantener en cierta medida limpio el salón. Que una que otra persona resultara mordida era común.

Pero uno de ellos no miraba la escena.

Astrid miró como Hiccup se escabulló en silencio de la mesa para correr lo más rápido y sigilosamente posible a la salida. Lo que le pareció extraño fue que antes de él era que una sombra veloz salió antes y parecía que Hiccup la perseguía. No lo veía posible, pero sus instintos le decían que era una persona ¿Pero cómo? Se sacudió esas ideas, debía ser su imaginación… o tal vez no…

.

.

.

En la cala Hiccup encontró a Tooth dentro del árbol acostado tranquilamente como si no pasara nada con el mundo.

-¡Lo mordiste!- le reprendió el castaño.

-Me hizo enojar- se excusó el azabache mientras escupía al suelo- Sabía horrible demonios- se quejó mientras lamía su propio brazo en un intento de quitarse el repugnante sabor de su lengua- ¿Cómo le hacen los Salvajes? Lo hacen ver fácil-

-También estuviste a punto de apuñalar con un tenedor a Hookfang- siguió Hiccup enumerando las malas acciones de su amigo.

-Él se lo buscó- dijo de forma seria y sombría- Nadie te amenaza en mi presencia y se va caminando-

-Espera, espera ¡No le vas a hacer nada!- le advirtió el Haddock prediciendo lo que vendría después-

-Le romperé la quijada de nuevo, no lo mataré- aclaró el azabache-

-Eso no me alivia- le espetó con desesperación.

-¿Entonces lo mato?-

-¡No, Tooth, por el Hel!- Hiccup estaba hiperventilándose- Me has metido en un lio muy grande-

-Oye, tú lo pateaste- le recalcó el azabache.

-¡Porque quería patearte a ti!-

-Que simpático- bufó Tooth mirando hacia otro lado.

-Sal de ahí- exigió el castaño.

A regañadientes Tooth sale con su espesa cabellera negra más desordenada de lo habitual, apenas y no le cubría los ojos.

-Ya es muy tarde, deberías regresar pronto- sugirió con doble intención.

-No te salvarás de esta- le rebatió el castaño.

-Bueno, dime, genio… ¿Cómo saldrás de esta? ¿Con palabras?- no había ni un deje de burla en su tono.

En efecto, las palabras no servirían ahora, Hiccup meditó eso por el camino. Podría tratar de disculparse, pero conocía la fama del Jogerson y en ninguna vida pasada o futura podría contra é uno a uno.

-Puedo escapar- dijo con desgano el Haddock realmente no pensando en eso.

-¿A dónde?- el tono de Tooth cambió a uno de desconcierto.

-No lo sé- estaba desesperado a ese punto- Déjame pensarlo, hablaremos luego- Hiccup le dio la espalda con la intención de volver a su casa.

-Lo siento…- el tono de Tooth marcaba verdadero arrepentimiento. Hiccup se detuvo.

-No es tu culpa- intentó consolarlo el Cataño.

-De no ser por mí no estarías en tantos problemas-

-De no ser por ti yo no sería nadie- se volvió para verlo.

-Lo eres- le explicó el azabache recordando el poco aprecio que se tenía Hiccup.

-No, para el resto no. Sólo tú- no estaba molesto con Tooth, no podría aunque quisiera, él no tenía- De ser más como tú podría importarme poco si muere o no alguien-

-Pero no eres así, tú eres bueno- las palabras de Tooth liberaron un peso invisible que acongojaba el pecho del castaño y un alivio se trasladó en su lugar.

-¿Por qué los demás no lo pueden ver así?-

-Porque son idiotas sudorosos y muy peludos- se burló el azabache.

-Y gritones- agregó Hiccup.

Las risas provenientes de los dos quitaron la calma del bosque. Eso era todo lo que necesitaban, el apoyo del uno y del otro. Todo lo demás podría venir al tiempo que quisiera, ellos lo esperarían juntos.

-Al final no bebí aguamiel- dijo con melancolía el azabache, recordando el objetivo inicial de a ver ido al Gran Salón.

-Oh, casi lo olvido- Hiccup sacó una cantimplora de piel de su abrigo de piel de oso- Para ti, provecho- dijo mientras se lo arrojaba.

Tooth atrapa con naturalidad la cantimplora, no era la primera vez que veía una, lo usual era llenarlas de agua, pero al abrirla un olor diferente entró a sus fosas nasales. Una sola mirada a Hiccup y supo que el contenido de la bolsa de piel era lo que esperaba probar esa noche.

No dudo mucho y empezó a beberlo de golpe y sin pausas. Hiccup no se preocupó, seguro de que Tooth poco podría pasarle sólo con una pequeña bolsa.

-Mmm…-

-¿Qué tal te supo?-

-Creí que sabría a miel-dijo con cierta desilusión el azabache.

-¿Creías que por llamarse aguamiel sabría a agua con miel?-

-La verdad, sí- Hiccup se rio de su incredulidad- ¿Por qué llamarían aguamiel a esta cosa si casi ni dulce sabe- refutó en berrinche infantil mientras le pasaba de vuelta la cantimplora al castaño.

-Porque para los adultos en un escape al cielo- aclaró el Haddock.

-¿Eh?- ahora fuer el turno de Tooth de decir esa ridícula palabra y expresión.

-Lo sabrás cuando te embriagues- agregó el castaño.

-Genial, ahora tengo sed- dijo con irritación mientras iba al lago a beber del agua.

-Eso es lo que lo hace el alcohol, te da más sed y ganas de beberlo-

-¿Y a sabiendas de eso lo siguen bebiendo?-

Hiccup quedó ante la lógica aplastante de Tooth. Era cierto, beber algo que te da más se y torpeza indefinida debería catalogarse como algo tonto de hacer. La otra parte le decía que Tooth necesitaba conocer sus efectos pasa saber de lo que se estaba perdiendo. No es que él tenga experiencia borrachera, pero conocía las capacidades relajantes de la bebida.

-Un día beberemos más, lo disfrutarás-

-Lo dudo-

Hiccup se fue entre risas contenidas y una enorme sonrisa. Tal vez Tooth le estaba ocasionando problemas como nunca los tuvo antes, pero también le dio un nuevo significado a su vida y eso no lo cambiaría ni volviendo al pasado, es más, lo hubiera hecho antes.

La vuelta a casa fue silenciosa para él. Eran pocos los habitantes que seguían despiertos en sus casas alumbradas por velas y el fuego de la chimenea. Sintió el cansancio llegar a él como nunca lo sintió así que decidió mejor ir a la fragua a dormir en su cuarto privado, ahí tenía una cama y al estar cerca de un horno en constante calor el lugar era cálido.

No tardó en llegar, no había candado en la puerta del lugar, los robos en Berk eran prácticamente cero. Los habitantes ya tenían suficiente con las incursiones de los Salvajes como para fregarse unos a los otros. Sin duda un pueblo unido donde lo que pasaba todos se enteraban de lo que pasaba.

Eso lo llevó a recordar lo que pasó en el Gran Salón.

¿Cazador de Dragones? ¿Él?

No se imaginaba así mismo haciendo lo que la gente creía que hacía. Puntualizó las cosas en orden para entenderlo mejor. Era cierto que había sido el vencedor de cada una de las pruebas y claramente superó a los Dragones en ellas, pero no de la forma sobre exagerada en que la gente seguro lo ponía. Simplemente uso un poco de astucia y ayuda para enfrentar a los Dragones. De no ser por Tooth seguro estaría muerto desde la primera prueba con Meatlug.

Ahora los Dragones se juntaban con él como si de amigos de toda la vida fueran. Eso le daba una rara sensación.

No estaba molesto incluso cuando era una mancha invisible para todos ellos, no les guardaba rencor, no, él no era así. Tampoco les recriminó nada y no dijo la verdad cuando lo aclamaron con tantos halagos y títulos que no sentía que merecía.

Porque lo había disfrutado.

Disfrutó no ser la burla o el desprecio de todos por una vez en su vida. Se sintió apreciado por su pueblo y eso era algo con lo que soñó toda su vida y nadie podría culparlo de sentir aquello.

Ahora se sentía mal. Mal por no decir la verdad. No mintió pero tampoco dijo nada aun sabiendo la verdad y eso lo mortificaba. Tarde o temprano los aldeanos se enterarían y le esperaría una muy mala cuando eso pasara… por el momento se dejó caer en su cama y se permitió ser egoísta al menos por esa noche. Sólo esa noche, ya vería mañana lo que le esperaba.

Jajajajaja qué tal? A que no de la esperaban? Seguro los que bebían algo escupieron en su ordenador el líquido con las risas que sacaron XD. Díganme en sus comentarios lo que les gustó, las dudas que quedaron del cap por si no entendieron alguna parte será todo un gusto responderles, también recibo sugerencias para leer otras historias que se conozcan por hayan. Les agradezco de antemano por los comentarios y les animo a seguir dejándolos porque me inspiran a seguir, difundan la palabra lectores. Sin más muchas gracias a:

NAZH045: muchas gracias por comentar.

Fantasy Branca Snow: se, pero el que avisa no traiciona XD, pero como dije antes, me puse un horario y unos días exactos, ahora será cada quince días y así será para siempre al menos que me quede sin brazos jajajaaj incluso en navidad jaajaj. E gusta tu animo, me ayuda a pensar y decirme: hay gente que te espera, tú no lo hagas esperar demasido y ponte a teclear XD. Espero por ver más de tus comentarios y que hayas disfrutado el cap, nos leemos luego!

Monkeyd95: compañero, para alguien que fue a matar un oso con una piedra habrá pocas cosas a las que le tema ajajajajaj Hiccup es un vikingo cauteloso, por eso no le ven con buenos ojos algunos y Tooth pues… es Tooth jajajajaj y este capítulo lo confirma jejej, pronto habrá algo que todos esperan jejejejej no digo más porque el pecado se disfraza de spoiler.

: tus comentarios nunca me parecerán ni cansinos y menos aburridos, de hecho es uno de los que más me gusta compañera Gaby, puedo decirte Gaby? Bueno, jajajajaj en serio nadie lee las letras negras? Debo hacer algo para hacerlas más llamativas XD porque decidí poner plan de entrega de capítulos y he estado cumpliendo hasta ahorrita. Jajajaja si, sin duda Hiccup demostrará muchas cosas y apuesto lo que quieras a qe este cap te sacó risas de las buenas y sanas ajajajaj. Espero que lo hayas disfrutado tanto como yo y recuerda; 15 días a partir del domingo 22, cuentalos bien jejjeej. Nos leemos luego!

lady-werempire: ajajajaj enserio revisaste tantas veces? Jajaaj me alaga, descuida, verás como los mismos personajes evolucionan y el hiccstrid ajjaaj tendrá muchas sorpresas por delante e.e, jejejej soy una mente maestra para el drama amoroso, mexicano debía ser XD. Muchas gracias por comentar y espero que el cap haya sido de tu agrado porque pase unas risas muy buenas con él XP.