Capítulo 28: Durmiendo Juntas por Primera Vez

Todos se habían ido a sus respectivas casas. Sabían que la pareja necesitaba un tiempo a solas para poder disfrutar de la noticia. Tori subió hacia su habitación pensando en cómo se vería su hijo o hija.

-¿Ya se fueron todos?- preguntó Jade mientras buscaba su pijama

-Ya- respondió la morena -¿quieres tomar un baño?- Jade asintió sacando lo que usaría para dormir -ve desvistiéndote- agregó Tori caminando hacía el baño prendiendo la tina y arreglando todo

Jade no se quejó y se fue quitando la ropa, más su ropa interior aún seguía en su lugar. Tori salió del baño quitándose la camisa -Veo que aún no has terminado- dijo la mitad-latina mientras caminaba hacia la pelinegra -déjame hacerlo por ti- agregó pasando sus brazos alrededor de Jade, la pelinegra se sentía nerviosa, no era la primera vez que Tori la vería desnuda pero algo le estaba haciendo sentir de esa manera.

Tori logró desabrochar el sostén de Jade dejándolo caer, la pelinegra instintivamente cubrió sus pechos causando una risita en Tori -Siempre haces eso y sigo sin entender porque, eres hermosa-murmuró para deshacerse de las bragas de Jade, la gótica se sentía expuesta pero Tori no le dio mucho tiempo para pensar cuando con cuidado y delicadeza la cargo, la llevó hacía el baño, dejándola caer gentilmente en la tina llena de agua tibia.

Instantáneamente Jade se relajó, eso era lo que había estado esperando desde que había llegado del hospital; poder darse un buen baño de agua tibia para relajarse y poder dejar de preocuparse -Te molesta si te acompaño- preguntó la morena, Jade no se negó

Segundos después Tori estaba con ella en la tina, Jade recostada sobre el pecho de la morena mientras esta jugaba con la manos de la pelinegra -Sabes- susurró Tori atrayendo la atención de Jade -cuando estábamos en el último año en HA hice algo parecido a esto-

-Te molestaría decirme- susurró Jade acomodándose en el pecho de su pareja, para poder escuchar los latidos del corazón de esta, ese era su lugar favorito, estar entre los brazos De la Morena sintiéndose protegida y segura

...

Tori no sabía si eran las nueve o las diez de la noche cuando escucho que alguien tocaba el timbre, Trina ya no estaba en casa hacía mucho que se había mudado a su nuevo departamento que estaba más cerca de la universidad. Había sido un poco difícil adaptarse a la ausencia de su hermana en la casa pero lo había logrado. La mitad-latina no dudó en ir y atender.

-¿Jade? ¿Qué pasó?- preguntó la morena preocupada al ver a su novia en la puerta de su casa a esas horas de la noche

-Puedo pasar- Tori se hizo aún lado, Jade entró y se sentó en uno de los sofás rojos -mi padre se fue, dijo que ya no tenía nada que hacer aquí. Dijo que yo era una decepción y que seguramente las gemelas seguirán mis pasos y por eso no se quedará para ver cómo lo avergonzamos. Mi madre está de viaje en Miami junto con las gemelas- dijo la pelinegra encogiéndose de hombros

Tori no necesito de más explicaciones -Vamos arriba para que tomes una ducha y descanses, mañana arreglamos lo demás-

-Tus padres- dijo Jade un tanto preocupada por saber si a los padres de la morena no les molestaría que ella llegara a esas horas de la noche

-Están en Nueva York- dijo la morena encogiéndose de hombros. Jade no dijo nada solo asintió

Subieron, sabía que la habitación de Trina estaba vacía pero Tori la estaba guiando hacia la de ella.

-Te diría que te quedaras en la habitación de Trina pero no- dijo la morena al saber en lo que su novia estaba pensando -puedes quedarte aquí yo dormiré en el sofá-

-¿Qué pasa con la habitación de tu hermana?-

-Es un desastre total- dijo Tori encogiéndose de hombros -si quieres algo cómodo, en el gabinete hay pijamas, en el baño hay toallas limpias por si quieres tomar una ducha, iré por un cepillo de dientes-

Tori no quería hacerle preguntas a Jade, sabía que lo que la pelinegra necesitaba era un momento para relajarse, aclara su mente y asimilar lo que había pasado -¿Ya comiste?- preguntó Tori antes de salir de la habitación, Jade negó -te prepararé algo ligero-

Jade dejó salir un suspiro, se acercó al gabinete y sacó un set de pijamas, entró al baño y vio que todo estaba muy bien organizado, no esperaba menos de Tori. Busco una toalla limpia y prendió al ducha. No supo cuánto tiempo estuvo hasta que Tori tocó la puerta del baño preguntándole si estaba bien. Jade solo le respondió que en unos minutos salía

Cuando salió del baño, Tori la estaba esperando sentada en la cama y al lado de ella un emparedado y un vaso de jugo. La mitad-latina no preguntó nada, le ofreció la comida a su novia.

-Dejare el cepillo de dientes en el baño, traeré algo para desenredar tu cabello-

Jade asintió, segundos después cuando ella estaba tomando un poco de jugo Tori salió del baño, la morena hizo una seña para saber si podía peinarla, Jade asintió.

-¿Traes más ropas?- preguntó la morena mientras desenredaba el cabello de Jade

-Las maletas están en el carro-

-Te importa si las bajamos mañana-

-Está bien, en cuanto a ti puedes dormir aquí, la cama es muy grande así que podemos compartir- dijo la pelinegra con un tono cansado

Tori asintió, sabía que detrás de esas palabras había algo más. La morena termino con el cabello de la pelinegra, recogió los utensilios que Jade había comido, los llevó a la cocina los lavo y subió. Jade ya estaba recostada.

-¿Quieres hablar?- pregunto Tori metiéndose en la cama

-Solo quiero dormir- murmuró Jade dándose la vuelta dejando descansar su cabeza en el pecho de la morena, por un momento pensó que Tori la iba hacer aún lado pero en lugar de eso la morena atrajo más a la gótica abrazándola. No había necesidad de palabras cuando con acciones se podían demostrar lo que querían.

Jade no dijo nada más, cayendo en los brazos de morfeo. Tori por su parte se quedó despierta un poco más hasta que por fin el sueño llegó a ella. Ambas parecían estar tranquilas en esa posición sabían que nadie les iba a molestar.

..

Una alarma sacó a Tori de su profundo sueño, rápidamente la apago, se levantó con el cuidado de no molestar a Jade. Cuando se levantó miró su pantalón de dormir tenía sangre en él, por un momento pensó que Jade se había quedado dormida con las tijeras en su cintura o algo asi, pero las tijeras estaban en la mesita de al lado. Así que con sumo cuidado movió las sábanas y se dio cuenta que a Jade le había venido su periodo.

No se alarmó sabía que eso era algo natural en una mujer, también sabía del dolor que una mujer sufría en esos días desastrosos, Trina se lo había hecho vivir en carne propia con sus quejidos, malhumor y gritos de dolor. Sin pensarlo mucho se dirigió a su baño arreglo todo, prendiendo el grifo del agua caliente. Bajo a la cocina mientras la tina se llenaba, puso agua para poder preparar un té de manzanilla con miel, sabía que eso era bueno porque se lo preparaba a Trina.

Volvió a subir y directamente al baño ya todo estaba listo. Ahora la parte más difícil despertar a Jade a las seis de la mañana, en un día de escuela cuando recién le baja su periodo y aun no tenía su café, el infierno en la tierra.

-Jade- susurró Tori mientras movía el hombro de la pelinegra -Jade despierta-

Jade le dio la espalda y tapándose con las sabanas -Jade tienes que despertar- volvió a decir Tori -vamos tienes que duchar y quitarte la sangre- dijo la morena, ante la mención de sangre Jade abrió los ojos, deseo que no fuera lo que estaba pensando pero cuando movió las sábanas y vio todo lo que había hecho gruño en vergüenza, dolor y frustración. Tori al ver que Jade estaba despierta le quitó la sabanas y la tomo en brazos para llevarla al baño. Si antes no estaba del todo despierta con esa acción por parte de la morena Jade se había despertado por completo.

-Allí hay toallas limpias, iré a traerte un té y toallas sanitarias- dijo la morena mientras deposita a Jade en el suelo -también iré por tus cosas, las dejare en la cama- Jade no quería ver a Tori a la cara, su mirada se dirigía al piso y se dio cuenta de que Tori también estaba llena de sangre, gruño por lo bajo y no dudaba que las sábanas también estuvieran en ese mismo estado, ya ni sabia que era lo peor si estar en sus días femeninos o que su novia actuará de lo más natural con eso.

-No tienes porque sentirte avergonzada es algo normal- dijo la morena mientras tomaba a Jade por la barbilla para que la viera, depositó un beso en la frente de esta salió del baño

-Quisiera morir- murmuró Jade mientras se desvestía para tomar un baño

Media hora después Jade salió del baño envuelta en una toalla, se dio cuenta de que las sabanas de la cama habían sido cambiadas, sus cosas estaba sobre esta, un té en la mesita de al lado. Jade no sabía si reír por todo lo que morena estaba haciendo por ella o quejarse por el dolor que estaba sintiendo.

-Muy atenta- dijo Jade levantándose para envolver su cuerpo en una toalla

-Siempre lo he sido- replicó Tori siguiendo los mismos pasos que Jade

-Sabes las fechas en las que estoy en mi periodo- preguntó Jade con curiosidad

-Sip- respondió la morena sin dudar -así se como calmar a Trina y sus bromas para que no salga asesinada-

-Eres muy atenta- dijo la pelinegra mientras salía del baño para poder vestirse

-Eso es bueno o malo- preguntó Tori yendo hacia el guardarropa

-Bueno- murmuró Jade mientras se metía en la cama -entonces te hubieras dado cuenta de mi retraso ante que yo-

-Así es- Jade no sabía si sentirse más segura de lo que ya se sentía estando al lado de la morena o avergonzada de no saber las fechas en las que tenía que pasar por el infierno cada mes.