Nota de A: Este cap contiene Lemmon

Capítulo 29: Katrina's II

Cat y Trina habian llegado a su casa, ambas con una sonrisa en el rostro. Sin esperar ambas hicieron su camino hacia la habitación que compartían.

-La cena terminó mejor de lo que esperaba- comentó la morena mientras se desvestía para ponerse algo más cómodo

-La verdad no termino como lo esperaba- murmuró Cat quitándose los tacones -quería ser yo la que te lo dijera acerca del embarazo y no solo confirmarlo. Quería decírtelo cuando estuviéramos a solas- dijo haciendo pucheros lo que causó una sonrisa en la mitad-latina

-Lo se- dijo Trina abrazando a su esposa con cariño

-Estupido Ryder- murmuró la pelirroja escondiendo el rostro en el hueco del cuello de Trina tratando de relajarse

-Pero el que él haya hecho eso quita que ha sido la mejor noticia que he recibido-

-Cuando leí los resultados estaba sorprendida pero más que eso feliz y todo fue mucho mejor con lo de Jade y Tori- susurro Cat separándose de la morena para poder mirarla a los ojos, sin poder hacer nada se inclinó para poder besar a la mitad-latina, desde hacía mucho que quería hacerlo pero quería estar en un lugar privado, íntimo así nadie podría interrumpir.

Trina no dudo en responder el beso, un beso tierno, lleno de amor, alegría y agradecimiento. Sabían que era tarde y que si no se iban a la cama en ese instante llegarian tarde al trabajo el siguiente día pero no creían que los demás se molestaran porque se retrasarán unos cuantos minutos o quizás unas horas.

La camisa de Cat salió volando en algún lugar de la habitación, ninguna estaba prestando atención a lo que pasaba con sus vestimentas estaban tan concentradas en el beso y las caricias que ambas estaban compartiendo, las cuales se hacían cada vez más íntimas.

Trina se separó para poder coger un poco de aire. Cat suspiro cuando los beso de la morena bajaron por su mandíbula hasta llegar a su cuello, la mitad-latina con cuidado depositó a su esposa en la cama, mientras se deshacían de la ropa restante.

Ambos cuerpos se amoldaban perfectamente como si estuvieran hechos el uno para el otro, sus temperaturas subían con cada caricia, con cada beso, con cada suspiro, jadeo, gemido, cada movimiento era lento y con suavidad. No había lujuria en sus caricias no había prisa alguna solo puro amor y pasión.

Trina miró el rostro de su esposa, estaba sonrojada y los cabellos rojos esparcido por las sábanas blancas, la respiración agitada debido a los largos besos que habian compartido, no sabía cuánto tiempo había estado mirando a Cat hasta que sintió como la pelirroja le acariciaba la mejilla con ternura y gentileza.

Cat sonrió, eso era algo que la mitad-latina siempre hacía en sus momentos de intimidad, siempre se detenía a mirarla como si fuera lo mas hermoso del mundo, como si no creyera de que en realidad habian encontrado a alguien que en realidad la amara tal y como lo hacía Cat. Mas sin embargo la pelirroja no sabía que para la morena ella era lo mas hermoso del mundo; y eso nadie se lo iba a poder sacar de la mente jamás.

-Eres hermosa- susurro Trina para luego besar a su esposa, Cat no dudo en responder al beso, jadeo cuando sintió la mano de la morena posarse sobre unos de sus pechos, Trina sonrió ante eso.

La morena beso le cuello, pasando por sus punto de pulso, siguiendo su camino hasta llegar a los pechos de su esposa, tomando entre sus dientes el pezón de uno mientras que el otro era atendido por su mano, lamió, mordió, succiono mientras escuchaba los jadeos y gemidos por parte de Cat. Cambio dándole el mismo tratamiento al otro seno, abrió los ojos y miró la cara de su amada, los ojos cerrados, la boca entreabierta mientras trataba de regular su respiración, sonrojada. La morena sonrió, dejo los senos de Cat para comenzar a depositar beso en el abdomen de esta, se entretuvo en ese lugar por mucho tiempo, sabía que dentro que uno o quizás tres meses más ese abdomen marcado cambiaria dejando ver el crecimiento de su hijo o hija.

Cat había mantenido los ojos cerrados pero al sentir que Trina se había quedado mucho tiempo besando y acariciando su abdomen los abrió, mirando con ternura a la morena. Pero de repente dejó salir un gran suspiro, dejando caer su cabeza sobre la almohada. Trina había bajado su mano diestra hasta su sexo.

Cat tomo las sabanas entre sus manos haciendo puños con ellas, Trina seguía acariciando su sexo solo pasando sus dedos por encima, caricias tiernas que poco a poco la estaban volviendo loca, Trina estaba jugando, la estaba torturando de la manera más delicada y amorosamente posible -Trina- fue lo único que la pelirroja pudo articular y quizás sería la única palabra que sería capaz de articular, sin saber como lo había hecho pero eso le dio a Trina la señal que estaba esperando.

Sus besos fueron bajando poco a poco hasta que su respiración chocó contra la intimidad de su esposa, haciendo que esta se encorvara un poco ante la sensación del aliento caliente en esa zona sensible. Una sonrisa maliciosa apareció en el rostro de la morena, deposito un beso fugaz en la intimidad de Cat haciendo que esta gimiera, una risita escapó de la boca de la morena.

Cat sabía que Trina solo estaba jugando con ella, ella no quería jugar pero a la misma vez no tenía cabeza para decirle a la mitad-latina que parara su juego. Y como si hubiera leído la mente de la pelirroja, Trina decidió dejar los juegos de una buena vez, pasando sus dentro entre los labios y el clítoris de la pelirroja haciéndole sacar un gemido y que encorvara la espalda, acercó su rostro al sexo de Cat y empezó a pasar su lengua por este, jugando con su clítoris. Cat puso una mano en la cabeza de la morena al mismo tiempo que trataba de regular la respiración. No pudo. Y no podría.

En un momento cuando Trina dejó de moverse Cat no se relajó sabía que con la morena nunca era bueno relajarse, en cualquier momento la tomaría de sorpresa. Trina se incorporó y fue besando desde el abdomen de Cat hasta llegar a su cuello para luego pasar a su boca.

El beso tomo a Cat desprevenida pero lo que la hizo gemir en la boca de la morena fue cuando está inserto dos dedos dentro de ella. La morena había creado un vaivén lento, poco a poco fue haciéndolo rápido. Cat pasó sus brazos por la espalda de la morena; se estaba acercando a su clímax cuando pensó que llegaría, Trina bajo el ritmo haciéndolo más lento. Amaba y a la vez odiaba cada vez que Trina le hacía eso, llevarla cerca la cima para hacerla bajar y mantenerla en ese vértigo de placer.

Cat pasó una de sus piernas entremedio de las de Trina para luego encogerla rozando la intimidad de la morena haciéndola gemir, si otra fuera la situación Cat se hubiera reído pero ese gemido solo provocó que quisiera besar a la morena. Trina aceleró el movimiento de sus dedos haciendo gemir a Cat más alto. Los gemidos de Cat fueron subiendo de volumen, la respiración cada vez más irregular, la presión de sus uñas en la espalda de la morena.

Trina sabía que la pelirroja ya estaba cerca de su orgasmo, esta vez le iba a permitir llegar el movimiento de sus manos tomaron el mismo ritmo que el de las caderas de la pelirroja, sintió como las paredes de Cat apretaban sus dedos para luego escuchar un grito de placer indicando que su esposa había llegado al clímax.

Retiró su mano, escuchando un suspiro por parte de su esposa. Se recostó al lado de Cat, la pelirroja la miró dándole a entender que ella quería devolver lo que le había hecho. La morena negó, Cat hizo un puchero pero la verdad era que el a se había corrido al escuchar y ver cómo la pelirroja llegaba al orgasmo.

-Te amo- susurro la pelirroja con una sonrisa boba en el rostro

-Te amo- le respondió la morena depositando un pequeño beso en los labios para luego caer en un como silencio. Cat sonrió, y se recostó sobre el pecho me la morena, ninguna quería romper el silencio tan cálido que se había creado entre ellas, poco a poco el sueño fue vencido a Cat y las caricias que Trina le brindaba no hacían más que llevarla a los brazos de Morfeo.

Trina se levantó gruñendo al escuchar el sonido de su celular. Tomo el celular y miro que era una llamada de su madre

"Bueno" dijo la morena con voz ronca

"Se puede saber ¿dónde están?" preguntó Holly claramente molesta

"En mi casa ¿porque?" replicó Trina aún sin captar el enojo en la voz de su madre, la morena aún estaba más dormida que despierta

"Se supone que hace una hora tenían que estar aquí, tú y tu hermana son unas irresponsables"

"Madre estoy de tan buen humor y eso de que me acabas de despertar así que voy a ignorar el comentario que acabas de hacer acerca de Tori y de mi. Llegaremos en unos 30 minutos"

"Eso espero, tenemos junta de accionistas"

Trina no dijo nada más, corto la llamada. No entendía el porqué del enojo de su madre. Pero ya lo averiguaría por el momento se preocuparía de despertar a su esposa como se debía. Llenándola de besos y caricias.