Capítulo 46: Boda Parte I

Luego de la visita al doctor, Jade había llegado agotada a su casa. La pelinegra no negaría que se emocionaba el hecho de saber que su bebe estaba creciendo sanamente. El doctor le había dicho que tenía dos meses, tres semanas de embarazo.

Jade había observado como su morena reaccionaba ante todo lo que el doctor le decía, la gótica no pudo evitar sonreír al ver la sonrisa de niña pequeña que tenía su prometida.

-¿Quieres algo de comer? —le pregunto Tori sacándola de sus pensamientos

-No—respondió Jade con suavidad, no tenía ganas de nada, solo de estar acostada y relajarse un poco. Tori asintió y se sentó con su pelinegra en el sofá, ambas se miraron y sonrieron. Ya que les quedaba poco tiempo para que a boda se llevara a cabo.

-¿Cómo fue el empezar a vivir juntas? —pregunto Jade de la nada

Tori se acomodó en el sofá.

Los chicos estaban contentos y nerviosos, su etapa en HA daba fin, pero una nueva etapa empezaba para todos. La emoción en sus rostros no se podía esconder.

-Les mostré todo lo que se—les dijo Sikowitz

Trina y Tori habían decidido hacer una pequeña reunión en el salón de Sikowitz por supuesto que con el permiso de Helen.

-Ahora deben aprender de personas con más experiencia que yo—continuo el loco de los cocos –no duden que siempre estaré para ustedes cuando me necesiten—

-Quien te dijo que te desharás de nosotros por no tenernos en tu salón- dijo Jade con una ceja alzada

Sikowitz no pudo evitar sonreír ante eso, una sonrisa melancólica porque él había visto a esos siete chicos creer, convertirse en grandes alumnos que poco a poco lo fueron superando.

-Nunca pensé en eso—se sinceró el calvo

-Qué bueno—dijo Jade con una sonrisa en el rostro

Todos sonrieron al ver que a pesar de todo el respeto de Jade para el loco de los cocos iba creciendo con el paso del tiempo. Era cierto que Jade lo había respetado siempre, pero todo se volvió más serio cuando Sikowitz le ayudo cuando su padre se fue. Sikowitz estuvo en esos momentos los miedos de la pelinegra por lastimar a Tori se hacían grandes, él estuvo ahí cuando ella pensó que el no tener relaciones sexuales con la morena haría que su relación se hiciera monótona, él estuvo ahí cuando ella tuvo dudas sobre si era un buen ejemplo para sus hermanas.

Sikowitz había sido el pilar para cada uno de esos chicos y ahora que alzaban sus alas, él no podía más que sonreír con orgullo.

…..

-Sikowitz es el mejor—susurro Jade con una sonrisa

-De eso no hay duda—respondió la morena

….

Jade estaba ayudando a Tori a meter las cajas en el carro para instalarse en su nuevo departamento. No iba a negar que el vivir con Tori no le causaba nervios porque si lo hacía, todo iba a ser un tanto diferente solo esperaba poder acoplarse lo más rápido posible.

Terminaron de subir todas las cajas, Tori era la que iba al volante. Jade iba demasiado distraída como para manejar.

Horas pasaron en las que lograron subir todas las cajas al departamento.

-Bonito—dijo la morena al ver el color blanco y negro en las paredes, a petición de Jade quien quería hacer que el departamento se viera un poco clásico, Tori no se negó ya que a ella también le gustaba ese tema.

Jade no perdió el tiempo, saco su teléfono y le dio clic a su lista de canciones. Tori sonrió mientras empezaba a desempacar. Jade tomo las cajas que estaban enmarcadas con la palabra "Libros", se dirigió al estante para ponerlos en orden alfabético. La pelinegra sonrió al ver que su colección de libros había crecido gracias que Tori siempre le compraba cualquier libro que creyera que le encantaría a la gótica y también la colección de libros de Tori hacia que el estante quedara repleto.

-No creí que fueran tantos—comento Tori al ver todos los libros en el estante

-Yo tampoco—replico Jade –pero son tu colección y la mía—

Tori le dio un beso en la mejilla a la pelinegra para tomar la caja de zapatos y dirigirse al cuarto. Jade sonrió mientras tomaba la caja de camisas y seguía a la morena.

El departamento tenía dos recamaras, pero ambas habían decidido quedarse juntas y dejar la otra en caso de que uno de los chicos apareciera de forma imprevista. Música sonaba por todos lados, desde Jungle por Tash Sultana hasta Warrior de Aurora. Ambas chicas se movían por el departamento cantado y bailando mientras acomodaban todo a su gusto.

-Tengo hambre—comento Jade mientras ordenaba sus películas por nombres de productor.

-Algo en específico—pregunto Tori mientras ponían sus pantalones en uno de los cajones

-Pizza—murmuro Jade

Tori salió del cuarto en busca de su teléfono. La morena frunció el ceño al no encontrar su teléfono.

-Jade has visto mi teléfono—grito desde la sala

La morena no obtuvo respuesta porque vio a la pelinegra salir del cuarto con su teléfono en las manos.

-¿Dónde estaba? —pregunto Tori con confusión

-Debajo de la caja de pantalones—respondió Jade divertida, no entendía como la morena podía perder el teléfono con tanta facilidad.

Tori sonrió con inocencia lo que provocó que la pelinegra rodara los ojos en diversión. Tori llamo a la pizzería más cerca, pero mientras estaba llegaba continuaron desempacando. Solo tuvieron que esperar unos diez minutos cuando la pizza llegó.

Se sentaron en el suelo ya que los muebles llegarían al siguiente día, daban gracias que el padre de Tori había mandado una cama una semana antes. Comieron en silencio mientras miraban que habían logrado acomodar cada cosa en su lugar.

-Dia pesado—dijo Jade recostándose en el suelo

-Bastante pesado—suspiro la morena sin poder evitarlo

Se quedaron tendidas en el suelo esperando a sentirse un poco más relajadas pero el cansancio había vencido a Jade provocando que se quedara dormida en el piso. Tori suspiro, se levantó y se dirigió al cuarto para acomodar la cama y poder llevar a Jade para que descansara mejor.

Tori se debatió en si despertaba a Jade o solo la tomaba en sus brazos. Decidió hacer la segunda opción para dejar que la pelinegra no se molestara con ella.

…..

Tori siguió acomodando cosas que aun hacían falta, de vez en cuando iba a la habitación para asegurar de que su ruido no despertara a su novia. La morena no se había dado cuenta de que tan tarde era hasta que por curiosidad miro su teléfono y se dio cuenta de que era media noche, decidió que era suficiente trabajo e irse a la cama.

La morena no se molestó en cambiarse de atuendo, solo se recostó al lado de la pelinegra, Tori se tensó un poco al sentir como la pelinegra la abrazaba, pero se relajó, sabía que Jade siempre hacia eso cada vez que dormían juntas. Ella aun no lograba entender por qué, pero el hecho de sentir el calor corporal de la gótica le hacía que se relajara al instante. Tori se relajó, poco a poco se fue quedando dormida con una sonrisa en el rostro.

….

Jade fue la primera en despertar cosa que le sorprendió ya que la morena a su lado era de las que se levantaba temprano. Frunció un poco el ceño quizás la morena estaba enferma así que como cuidado toco la frente de la morena, pero su temperatura era normal.

La pelinegra se levantó para asearse e ir por un café a la cocina. Por suerte para la pelinegra su madre y Holly había equipado la cocina con todo lo que pudieran necesitar. Cuando salió de la habitación y camino por el pequeño pasillo para llegar a la cocina noto que todo estaba ordenado, las cajas estaban en un rincón de la cocina. Ahora entendía porque su morena seguía dormida.

Para Jade el cocinar no era su fuerte, pero lograba defenderse un poco, así que sin más se dispuso a hacer el desayuno para ella y su novia. Todo estaba demasiado silencio para su gusto así que decidió poner un poco de musical instrumental, si la chica que amaba el negro, las películas de terror y el rock tenía un cierto gusto por la música instrumental en especial las piezas de Yurima.

Tori se despertó al sentir el aroma a comida y el sonido de la música, se sentó en la cama y se estiro un poco. Se fue dirigió al baño para asearse y luego ir hacia la cocina.

-Buenos días—murmuro Tori con voz soñolienta

-Buenos días—saludo Jade mirando con curiosidad a la morena, los cabellos castaños estaban desordenados parecían una melena de león, le gusto ese toque natural en la morena –¿café? —pregunto Jade

-Por favor—replico Tori sonriendo

Por un momento pensaron que sería incomodo el despertar juntas y darse cuenta de que en realidad estaban viviendo juntas. Tomaron el desayuno en un silencio cómodo pero que fue interrumpido cuando la puerta principal se abrió de golpe.

-Recuérdame porque tu hermana tiene una copia de la llave—murmuro Jade con el ceño fruncido

-Por si ocurre alguna emergencia—respondió Tori dejando salir un suspiro

-Llego por quien lloraban—dijo la mayor provocando que Jade y Tori rodaran los ojos, Trina era legítimamente la "Drama Queen" del grupo

-Buenos días chicas—saludo Cat un poco avergonzada

-¿Desayuno? —pregunto Jade dándose por vencida, el hecho de que fuera novia de Victoria "Tori" Vega quería decir que tenía que acostumbrarse a las locuras de la Vega mayor, aunque en más de alguna ocasión había querido degollar a la mayor por lo mismo.

Las cuatro chicas estaban contentas, aunque el rostro de Jade dijera lo contrario, todas sabían que en el fondo de ese ceño fruncido había alegría.

-Veo que ya terminaron—dijo Trina mirando el lugar lleno de vida por todas las cosas de las chicas

-Vega lo termino—dijo Jade levantando los platos de la mesa con ayuda de Tori y Cat

Trina se levantó de la mesa y se dirigió al estante de libros, noto que habían algunos libros que eran sus favoritos y otros de los cuales tenía curiosidad de leer. Jade miro como la mayor inspeccionaba el estante.

El timbre de la puerta principal sonó, Tori se dirigió para abrir mientras que Jade seguía viendo a Trina con curiosidad. Jade sabía que Trina a pesar de aparentar ser una idiota como ella le llamaba tenía cierto amor por la literatura cosa que hacía que admirara un poquito a la mayor.

André, Robbie y Beck entraron en el departamento quedando sorprendidos al ver todo en orden. Bueno, a excepción de los muebles.

-Veo que todo está en orden y nosotros que veníamos a ayudar—dijo Robbie

Jade se acercó a Trina para ver qué era lo que había capturado la atención de la mayor. Los chicos miraron con atención a Trina y Jade ya que esas dos chicas casi nunca tenían un tema de conversación serio.

Y sus temas siempre eran sobre el cine clásico, la literatura, pero luego terminaban en insultos

-¿Qué pasa loca? —pregunto Jade al lado de la morena

-Ese libro- dijo Trina –The Catcher in the Rye, lo he querido leer desde hace mucho pero no he tenido tiempo de buscarlo—

-Tómalo—dijo Jade –pero si algo le pasa terminaras muerta—

Trina solo sonrió y rodo los ojos ante la amenaza de la pelinegra, Jade ya sabía que Trina cuidaría de ese libro, pero a ella siempre le gustaba amenazar.

Semanas fueron pasando en las cuales las chicas se acoplaron a su nueva rutina en la universidad, era difícil porque el hecho de tuvieran una clase por dos horas quería decir que tenían dos horas de tarea.

Tori había sido la primera en llegar al departamento, decidió hacer la cena seguramente Jade llegaría con hambre luego de tres clases seguida de dos horas cada una. Tori no era tonta había notado que la pelinegra había estado un poco distraída y no sabía porque, tres años de relación sabía que algo estaba provocando que la pelinegra se sintiera insegura y ella averiguaría que era.

La morena decidió llamar a Sikowitz y platicar con el sobre el comportamiento de la pelinegra, sabía que su maestro él podría ayudar. La única información que Sikowitz le dio fue el hecho de que Jade quería dar el siguiente paso en su relación pero que no sabía cómo. La morena después de hablar con su maestro se detuvo a pensar.

Recordó que días antes ella y Jade había estado a punto de tener relaciones pero que Jade no pudo seguir debido a sus nervios y a que tenía un poco de miedo. Ese día la morena había sido comprensiva, ella también estaba nerviosa de lastimar a la gótica. No era la primera vez que lo intentaban, pero siempre algo las detenía, ninguna se molestaba eso les daba a entender que aún no estaban preparadas mental y físicamente.

Tori no se había molestado, ella entendía perfectamente que para dar ese paso se tenía que estar completamente segura y preparada en todas las formas posibles. La morena siguió pensando en eso mientras seguía cocinando, ella no forzaría a Jade hacer algo de lo que no estaba segura, tenían mucho tiempo por delante, tenía muchas cosas por vivir y el sexo no era su prioridad.

La morena salió de sus pensamientos cuando escucho la puerta principal abrirse y dejar ver a su pelinegra quien traía cara de pocos amigos. Tori se acercó cautela, le dio un beso en la mejilla a su novia y un abrazo, noto como la pelinegra se iba relajando un poco.

-¿Estás bien? —pregunto Tori acariciando los cabellos ónix

-Abrumada—murmuro Jade contra el cuello de Tori sintiéndose más relajada

-¿Por qué? —pregunto la moren mientras caminaba hacia el sofá sin deshacer el abrazo

-Me encontré con Ryder—

Jade pudo sentir como la morena se tensaba al mencionar al chico.

-¿Qué paso? —pregunto Tori un poco seria

-Dijo que él puede darme lo que tú no—dijo Jade –que el hecho de que yo estuviera contigo era porque Beck no fue bueno en "eso" y que él puede hacer que yo me vuelva hetero—

Tori no puedo evitar rodar los ojos ante la estupidez de Ryder –Si supiera—murmuro Jade –que nunca estuve con Beck de esa manera—

-¿Qué le respondiste? —Tori tenía curiosidad, sabía que su novia tenía una manera muy peculiar de responder

-Digamos que mis tijeras volando hacia su cara dijeron más que suficiente—respondió Jade con una sonrisa socarrona. Tori no pudo evitar reírse al imaginar la cara del chico al ver las tijeras de Jade volando hacia él.

-Lo bueno que ya no nos tenemos que preocupar por el—dijo Jade dejando salir un suspiro de comodidad

-Pero siempre había que estar atentas a sus movimientos—replico Tori acariciando los cabellos de la pelinegra

-0-

Emocionada y feliz era como Tori se podía describir en esos momentos. Estaba a punto de casarse con el amor de su vida, no podía pedir más.

Todos los preparativos estaban listos para la boda solo faltaban las novias. Tori se quedó en su casa mientras que Jade se había ido a la casa Vega-Valentine a petición de la pelirroja. Tori no dejaba de jugar con sus manos mientras que su madre terminar de arreglar su cabello.

-Tori deja de moverte—se quejó Holly por milésima vez en menos de diez minutos.

-Lo siento—se disculpó la morena tratando de no moverse, pero los nervios podían con ella. Holly sonrió ante eso, Trina se había puesto peor el día de su boda

-Por lo menos no eres como tu hermana—suspiro Holly –si estuvieras bailando y cantando con ella juro que te tiro por la ventana—

Tori hizo un puchero ante la amenaza de su madre –Trina canta feo yo no—se defendió la menor

-¿Qué dijiste? —dijo Trina entrando en la habitación

-Que cantas feo—repitió Holly mirando como sus hijas hacían una competencia de miradas

-Eso quisieran—dijo la mayor en modo de diva

Tori y Holly solo pudieron negar. Aun no entendían como era que Cat podía soportar es lado de la morena.

-¿Cómo van las chicas? —pregunto Tori levantándose ya que su madre había terminado

-Digamos que Jade fue la que se puso a cantar—dijo Trina riéndose –y las gemelas le siguieron la corriente así que hay un karaoke en mi casa, lo cual tiene loca a Elizabeth no haya como callarlas—

Tori no pudo evitar sonreír ante eso, sabía que Jade siempre calmaba sus nervios cantando, en cierta manera eso hizo sentir a la mitad-latina más tranquila, el saber que no era la única nerviosa.

…..

-When I got you right where I want you—cantaba Jade mientras dejaba que Cat y su madre la maquillaran

-I been pushing for this for so long—le siguió Emma mientras ponía el vestido de Jade en la cama

-Kiss me, just once, for luck—siguió Sam pasándole una de las cajitas a Cat para que le pudiera poner los aretes a Jade

Elizabeth suspiro al escuchar a sus hijas en ese momento, todas estaban emocionadas, pero cuando se ponían a cantar quien las detuviera. No era que le molestara solo que esas tres chicas sacaban todo el repertorio de canciones que tuvieran.

-And you know what he says next—dijo Jade mientras que las gemelas se le quedaban viendo para sonreír

-What he say? — dijo Sam riéndose al saber que su madre las iba a reganar por gritar

-Pomegranate—dijo Emma riéndose

-POMEGRANATE!—grito Jade haciendo que su madre gruñera por lo bajo

-AWWWWWW MAN—gritaron todas hasta Cat incluidas y luego a reír al ver la cara de resignación de Elizabeth

Cat, Emma y Sam siguieron cantando mientras que Jade solo sonreía al verse en el espejo. La emoción era tan grande que no la podía contener, la pelinegra llevo la mano a su vientre. Cat noto la acción de Jade provocando que ella también lo hiciera, sus vientres habían crecido un poco en los últimos tres meses. Todos estaban perdiendo la cabeza buscando regalos, ropas, juguetes para ambos bebes.

-¿Lista? —pregunto Cat

-Nerviosa, pero si estoy lista—dijo Jade

Elizabeth y Cat ayudaron a Jade a ponerse el vestido de novia. Cat había decidió hacer un vestido que fuera un poco suelto en el abdomen, el diseño de una rosa al lado de la cintura, sin tirantes, largo y con detalles de flores al final del vestido.

Tori no dejaba de moverse de lado a lado, la ceremonia se llevaría a cabo en el lugar donde todo dio inicio, eso quería decir Hollywood Arts. David y Trina habían logrado que Helen les diera permiso claro que Sikowitz tuvo mucho que ver