N/A: Criaturitas, este es el penúltimo capitulo de esta historia, espero que les guste
Capítulo 49: Advertencia
Jade no podía ocultar su felicidad, el ver a su esposa con su hijo en brazos hacia que una sensación cálida se esparciera por todo su pecho. Una semana había pasado desde el nacimiento de Nicholas.
Tori no podía dejar de sonreír, Jade estaba bien, su bebe estaba bien, no podía pedir más. Nicholas se había quedado dormido en los brazos de Tori, Jade ya se estaba preparando para ir a la cama.
-¿Quieres que lo deje en la cama o en la cuna? –pregunto la morena, sabía que a Jade no les gustaba moverse de la cama y cuando Nicholas se despertaba a media noche, la pelinegra se quejaba un poco, aunque la mayor parte la mandaba a ella.
-Déjalo en la cama—murmuro Jade
Tori hizo lo que Jade le pidió, recostó a Nicholas con sumo cuidado en la cama, la morena noto como el pequeño se apega a Jade, en busca de calor maternal. Sonrió.
…..
Un Mes después
Las chicas habían vuelto a su rutina, el haberse acostumbrado a los nuevos cambios con Nicholas no habían sido fáciles, pero tampoco imposibles.
Todos se habían quedado sorprendidos cuando vieron por primera vez los ojos de Nicholas, luego de dos semanas de haber nacido, eran como los de su madre pelinegra. Jade había quedado más que encantada con su bebe, y las gemelas ni hablar. Tori no podía ocultar la felicidad, ya muchas veces Jade le había dicho que parecía un unicornio vomita arcoíris.
Jade sabía que Tori estaría emocionada cuando Nicholas empezara a balbucear lo que sería muy pronto, así que, ella tendría que hablar con ciertas personitas para que no hicieran una de sus bromas y terminaran por matar las esperanzas de su morena.
-Vega—llamo Jade desde la sala de su casa, hacia dos horas habían llegado de la empresa y Nicholas se había quedado dormido en el camino.
-Dime—dijo la morena llegando al lado de Jade
-¿Puedes ir a comprar esto? –dijo la pelinegra dándole una lista de cosas a la morena. Tori leyó cada línea, todo lo que Jade le estaba pidiendo eran cosas para Nicholas.
-Okay—dijo Tori dándole un beso la pelinegra para luego tomar las llaves de su auto y salir. La pelinegra no se sorprendió ante la rápida aceptación de la morena.
Jade rápidamente tomo su teléfono, mandándole un mensaje a todos para que llegar a su casa, sabía que Tori se iba a tardar mucho comprando las cosas. Todos le dijeron que llegarían en unos quince minutos mientras esperaba por la llegada de toda su familia, la pelinegra fue a revisar si su bebe seguía dormido.
La pelinegra se quedó observando a Nicholas, era un bebe calmado, se podía decir que tenía la tranquilidad de Tori y eso le encantaba, muchas veces se preguntaba si Nicholas tendría su carácter o el de Tori, o quizás una mezcla de ambos. Escucho voces en la planta baja, sabía que Trina tenía una copia de la llave de la casa.
-¿Qué pasa? –pregunto Elizabeth con preocupación
-Solo quiero dejar en claro unas cosas—dijo Jade, Nicholas se había despertado justo con la pelinegra estaba a punto de salir de la habitación.
Todos dejaron de ponerle atención a Jade por ponerle atención a Mackenzie y a Nicholas. Jade noto lo que todos estaban haciendo y rodo los ojos en diversión.
-Pongan atención, ya sé que mi hijo y sobrina son hermosos pero lo que tengo que decir es importante—
-Tú dirás—dijo André
-Se de antemano que todos se emocionaran cuando los bebes empiecen a balbucear. A lo que voy es que no quiero que uno de ustedes quiera hacer una broma con esto—dijo la pelinegra mirando a cada persona en la sala –no quiero le vayan a enseñar a Nicholas a que diga papa, sé que Vega esta ilusionada porque su hijo le diga mama— Holly y Elizabeth asintieron entendiendo lo que la pelinegra les estaba diciendo –y eso también va para Mackenzie, sé que la Loca espera que su hija le llame mama—
Trina sonrió al notar que la pelinegra la conocía y se preocupaba
-Nada de bromas de ese tipo—dijo Jade con seriedad –ya están advertidos y quien quiera dárselas de valiente me las pagara—ahora todos estaban asustados, hacía mucho que la pelinegra no los amenazaba –no me molestaría recrear la secuela de Tijeretazo y meter algunas ideas de El Juego del Miedo—
Todos asintieron vigorosamente, Jade cuando quería podía dar miedo. La pelinegra solo sonrió al ver las reacciones de todos, eso era lo que ella estaba esperando. La puerta principal se abrió dejando ver a Tori con muchas bolsas.
-Encontré todo—dijo la morena sin darse cuenta de que su sala estaba llena, estaba tan concentrada en no dejar caer nada –encontré algunas cosas para Mackenzie, ya que estaba comprando cosas para Nicholas y porque no comprar algo para mi sobrina—
Trina y Cat sonrieron al ver que Tori no solo se preocupaba por su propio hijo, sino que también por su sobrina. Tori levanto la vista para ver a todos en su sala, frunció el ceño causando que todos rieran.
-¿Cuándo llegaron? – pregunto la morena
-Hace rato—dijo Trina levantándose para ayudarle a su hermana con las bolsas
-¿Se quedan a cenar? –pregunto la morena menor mientras se acercaba y tomaba a Mackenzie entre sus brazos, la beba era lo opuesto a sus madres, era tranquila, no molestaba, la mayor parte del día se la pasaba durmiendo. Sam molestaba a las chicas diciéndoles que quizás las enfermeras les habían dado la bebe equivocada. Todo eso provocaba que Trina se pusiera a pelear.
Nadie se negó a tener una cena familiar. Emma y Sikowitz estaba entreteniendo a Nicholas mientras que Robbie y Sam entretenían a Mackenzie. Jade y Tori con ayuda de Beck y André arreglaban la mesa, David había ido por mas sillas. Elizabeth y Holly estaban en la cocina mientras que Cat y Trina sacaban todo lo que necesitarían para la cena.
Todos se movían con confianza en la casa, Jade y Tori a veces se distraían al escuchar pequeñas risitas de su hijo. Trina y Cat no se quedaban atrás porque hasta provocaron que Elizabeth y Holly las echaran de la cocina.
La cena estaba servida y todos estaban en la mesa.
-¿Buscaran niñeras para los bebes? –pregunto Holly
-No—dijeron Jade y Cat al mismo tiempo, risas se escucharon alrededor de la mesa ante esa sincronía
-¿Por qué? –pregunto Elizabeth con curiosidad
-Nuestros trabajos son importantes—dijo Cat –consumen mucho de nuestro tiempo, aunque hagamos lo posible para no tener mucho que hacer o dividir las tareas, pero no se puede—
-Queremos pasar tiempo con nuestros hijos—siguió Jade –así que los llevaremos al trabajo y en otras ocasiones nos quedaremos en casa y trabajaremos aquí—
Trina y Tori pensaron en lo que sus respectivas esposas estaban diciendo. No era una mala idea, además ellas también querían pasar tiempo con sus bebes.
-No podemos turnar—dijo Trina mirando a Cat, la pelirroja asintió
-Yo puedo cuidar de Nicholas cuando estén en grabaciones—dijo Tori mirando a Jade. Jade sonrió
Sikowitz miraba como sus ex alumnas y ahora hijas buscaban la manera de no dejar su lado materno de lado y no perderse las hermosas aventuras de ser madres.
-Nosotras también queremos pasar tiempo con nuestros sobrinos—replico André mientras Robbie, Beck y las gemelas asentían
-Que hay de nosotros—dijo Elizabeth
-Y de mi—agrego Sikowitz
Las parejas sonrieron con nerviosismos.
-Podemos dividirnos las horas—dijo Tori –los fines de semanas pueden venir aquí o podemos ir a la casa de Trina—
Todos parecieron pensar en la idea de la morena menor y asintieron.
…..
Dos meses después
Alejandra veía como los chicos se turnaban para cuidar o jugar con Mackenzie y Nicholas, pero a ella nunca le toca. Así que sin más se tenía que quejar, ella también era tía de los bebes, aunque nadie lo dijera, pero estaba segura de eso.
-Tori—llamo Ale sacando a la morena de su computador, Jade tenia a Nicholas y André a Mackenzie
-Dime—dijo la morena
-Yo también quiero pasar tiempo con los bebes—dijo la secretaria
Tori por poco y se reía, Alejandra ya se había tardado en pedirle eso –Ya te habías tardado—dijo la morena.
…..
Jade estaba trabajando en su nueva película, quería que todo saliera perfecto como siempre. Esa noche había llevado algunos papeles mientras tanto Tori se hacía cargo de Nicholas. La pelinegra estaba en el despacho mientras que la morena se había quedado en la sala jugando con su hijo, Jade había decido dejar la puerta abierta para poder escuchar las risas de su bebe.
Horas y horas fueron pasando en las que Jade se perdió entre muchos papeles, luego de tomar un respiro se dio cuenta que las risas habían cesado, la casa estaba en silencio. Frunció el ceño ante eso, quizás Nicholas estaba dormido, o Tori lo estaba bañando. La pelinegra decidió que ya era suficiente de tanto trabajo. Cerro la computadora, guardo las carpetas y de dirigió hacia su habitación.
Entro con sumo cuidado, al entrar se quedó parada mirando hacia la cama, no pudo evitar que se plasmara una sonrisa en su rostro, el cuadro ante sus ojos era hermoso. Tori estaba dormida con Nicholas sobre su pecho, el pequeño tenía sujeta a la morena por la camisa, los brazos de Tori alrededor del cuerpo del bebe evitando que este se cayera.
Rápidamente Jade busco su teléfono o el de Tori para tomar una foto, se acercó con cuidado de no despertarlos, tomo varias fotos. Guardo el teléfono, se dirigió hacia el armario y se puso algo cómodo para poder dormir.
Al recostarse quedo mirando hacia sus dos amores, los observo dormir e inconscientemente un suspiro escapo de su boca. Todo lo que estaba pasando en su vida era todo lo que había deseado desde Tori Vega le hizo ver que ella no tenía que cambiar para ser amada, que el hecho de ser ella le hacia el ser más hermoso del mundo.
Se acercó a la morena, pasando una mano por la cintura de esta, pero sin llegar a despertarla. Le dio un beso a su bebe en la mejilla y uno en los labios a su esposa. Cerro los ojos con una sonrisa en el rostro.
-0-
Cat miraba con Trina hacia reír a su hija, veía la felicidad en el rostro de la morena.
-¿Te quedaras mañana? –pregunto Cat, Trina le había dicho que se quería quedar en casa con Mackenzie
-Si—dijo Trina le daba un beso a su hija en la mejilla –André se encargará de todo mañana y Robbie buscará una asistente para mí—
-¿Qué hay de Tori? –pregunto otra vez Cat
-Dijo que Beck se haría cargo de las juntas de mañana, además la Bruja empezara con las grabaciones así que ella se quedara con Nicholas en la casa—
Cat se quedó pensando y Trina lo noto, la morena espero para que su esposa hablara –¿Hace cuánto no pasa tiempo con Tori? Me refiero tiempo de hermanas—
Trina frunció el ceño tratando de recordar –No lo sé—respondió con sinceridad
-¿Por qué mañana no lo pasan juntas? –
-Esa es una buena idea—murmuro la morena, pronto sonrió al ver que no era una mala idea. Ella y su hermana juntas por todo un día y con sus bebes.
Cat sonrió ante eso, le dio un beso a su hija y uno a su morena antes de dirigirse hacia su taller para terminar unos diseños.
…..
Cat sabía que podía confiar en su esposa, pero quería asegurarse de que tuvieran todo para su día.
-Amor—suspiro Trina al ver a la pelirroja toda preocupada –tenemos todo listo, no es la primera vez que me queda con la beba—
-Pero vas a salir—dijo Cat
-Si, y ya revisaste la maleta como diez veces, todo está en orden—
Cat dejo salir un suspiro, tal vez estaba exagerando, pero no lo podía evitar, era su instinto. La pelirroja se despidió de su hija y esposa para luego dirigirse hacia la empresa, pronto tendría un desfile que organizar.
…
Jade estaba chequeando las cosas que Tori iría a necesitar para Nicholas. Tori miraba a Jade con curiosidad a pesar de que la pelinegra no parecía estar nerviosa, ella sabía que lo estaba, la conocía demasiado bien.
Tori se acercó a Jade por la espalda, la abrazo provocando que Jade dieron un saltito –No estés tan nerviosa—susurro la morena
Jade se relajó un poco –Lo intento—susurro Jade de regreso
-Estaremos bien—agrego Tori –solo iremos de paseo al parque, te visitaremos en el almuerzo y regresaremos a casa. Además, Trina también estará con nosotros—
Jade se giró si soltarse del abrazo, miro a su morena a los ojos. Dejo salir otro suspiro, pegando su frente a la de Tori –Solo tengan cuidado si—susurro la pelinegra
-Lo tendremos—susurro Tori dándole un beso a Jade
Jade se fue un poco más tranquila, el saber que la morena tendría más cuidado.
….
Trina y Tori no podían dejar de reír porque al poner a Nicholas y a Mackenzie muy cerca ambos se miraban con curiosidad y luego volteaban a ver a sus madres. Las morenas no podían evitar reírse ante la curiosidad de ellos, eran muy adorables.
Hablaron de cosas del pasado, de las travesuras que hacían de pequeñas, de todos los cambios que sus vidas habían sufrido con el paso de los anos. Ambas estaban alegres por todo lo que habían logrado, el siempre estar juntas, apoyándose, cuidándose, dándose el valor y animo que necesitaban.
Trina sabía que no era la mejor hermana del mundo tenía sus defectos, pero había, hacia y haría lo que fuera para que su hermanita este feliz. Ella sabe que momentos tristes vendrán, pero ella no dejara sola a Tori. Tori era su pilar, tenía a todos a su alrededor, pero sabía que si caía su hermanita estaría ahí para sostenerla. La mayor sabía que tenía a Cat que nunca la dejaría sola y estaba feliz de tenerla en su vida. Estaba feliz de tenerlas. Tori, Cat y Mackenzie eran sus tres pilares más grandes y aunque le causara un poco de risa sabía que tenía a Jade. Podía sonar egoísta al tener a los demás, pero ella más que nadie sabía que esa era la verdad.
No sabía si sus padres se quedarían por mucho tiempo, no estaba segura de que los chicos pasarían mucho tiempo con ellas, ellos tenían sus vidas por hacer. Las gemelas se tenían que concentrar en sus estudios. No sabía que cosas podían pasar en el futuro, pero sabía que ellas estarían para ella.
-Es mejor que nos vayamos—dijo Tori sacándola a Trina de sus pensamientos –le dije a Jade que iría a la empresa para almorzar juntas—
-Buena idea—dijo Trina –yo no le dije nada a Cat así que será una sorpresa—
Tori asintió, ambas empezaron a guardar los juguetes, mantas, biberones y demás. Trina había ido a la casa de Tori así solo usarían un auto. Acomodaron a los bebes en sus sillas especiales. Mientras iban Tori se concentraba en el camino, Trina iba atenta a los bebes.
No tardaron en llegar.
Trina se dirigió a la oficina de su esposa, fue con cuidado de no alertar a la pelirroja. Cat estaba de espaldas en su taller, la morena entro con cuidado, al estar cerca de Cat, Mackenzie balbuceo asustando un poco a Cat, pero más que susto había sido sorpresa.
-Hey—dijo Cat mirando con su hija le estiraba los brazos para que la cargara –no me dijiste que vendrías—la pelirroja le dio un beso a Trina, haciendo que la morena sonriera como boba.
-No tenía planeado, pero ya que Tori venia para acá decidí venir y darte la sorpresa—
Cat sonrió como niña pequeña, ella seguía amando las sorpresas y más si venían de su morena, e indiscutiblemente esta había sido una hermosa sorpresa.
….
Tori sabía que Jade estarían en su oficina, sabia el horario en el que la pelinegra hacia sus grabaciones. Entro en la oficina con cuidado, vio a Jade en su escritorio demasiado concretada en su computadora.
Nicholas balceo cosas al ver a su madre pelinegra, provocando que Jade frunciera el ceño y levantara la visto para luego sonreír al ver a sus dos amores.
Jade se levantó para acercarse a su esposa y tomar a su hijo. Nicholas instantáneamente sonrió, Tori sentía que se derretía al ver a sus dos oji azules-verdosos sonreír.
….
Tres meses después
Jade había estado intentado concentrarse para terminar de revisar unas tomas de la película, pero le era imposible, las risas de Tori y Nicholas la sacaban de concentración con demasiada facilidad. No podía culpar a su esposa porque ella había dejado la puerta abierta y no la quería cerrar. Salió corriendo al escuchar un grito proveniente de Tori
-¿Qué pasa? –pregunto Jade bastante preocupada, pero al ver a Tori sonriendo y casi llorando, frunció el ceño
-Dijo mama—murmuro Tori, Jade abrió los ojos como platos y se acercó a su hijo y esposa.
Ambas estaban riendo, estaban felices. Trataron de hacer que Nicholas volviera a repetir la palabra. Jade no podía creer que todo eso era real, que tenía una familia hermosa.
….
Trina no dejaba de moverse de lo feliz que estaba, Cat sonreía mientras sostenía a Mackenzie. La beba acaba de decir sus primeras palabras. La pareja no podía hacer nada más que sonreír y darle besos a su hija.
-0-
Tres años después
Jade se sentía plena con su vida, su trabajo, su esposa, su hijo, su familia. Ella no podía pedir más, tenía todo lo que quería. Sus hermanas estaban a un año de graduarse de la universidad. Cat y Trina estaban más que felices con su hija Mackenzie, la pareja Catrina estaba planeando tener otro bebe.
André se había casado, Robbie tenía novia y Jade sabía que pronto el chico de lentes se armaría de valor y le pediría matrimonio a su novia. Beck estaba de viaje.
La pelinegra se encontraba en uno de los sets de grabaciones, se asustó cuando sintió un algo o mejor dicho alguien se aferraba a su pierna. Bajo la mirada para encontrarse con su hijo, el pequeño era un poco imperactivo, Jade decía que eso lo había heredado de la Loca de su tía. Bajo hasta ponerse a la altura de Nicholas.
-¿Qué pasa? –pregunto Jade con cariño
-Nada—respondió el pequeño mirando con detenimiento el rostro de su madre.
Jade lo había notado, Nicholas había adquirido el habito de su madre morena, Tori siempre la veía de esa manera y aun no entendía el porqué.
Jade ya no se molestaba al ver a Nicholas correr por los pasillos, era casi imposible detenerlo más cuando alguien mencionaba a su madre mitad-latina. Mackenzie volvía loca a sus madres cuando a escondidas se salía de la oficina de Cat o del Jodo de Trina y se iba junto a Jade o Tori para que le dieran algo de comer o cualquier dulce.
…
Cat estaba preparando uno de los desfiles más grandes de Los Ángeles, tanto que toda la banda había cancelado todos sus pendientes para poder ayudarle. Tori, Trina, André, Robbie y Beck estaba movilizándose por toda la Ala de desfile. Cat y Jade habían llevado a los niños al médico.
-Ya viste—murmuro Robbie
-¿Qué? – dijo André en un susurro
-Aquellas chicas están tratando de coquetear con Trina y Tori—el chico de lentes se rio por lo ajo porque ninguna de las dos morenas se daba cuenta de que les estaban coqueteando
-Es que no se han dado cuenta de que están casadas—se acercó Beck
-No tengo idea—dijo André –pero quiero ver las caras de Jade y Cat cuando vean eso—
-Quieres invocar al diablo—dijo Robbie con cara de susto
André y Beck no pudieron aguantar la risa, pero era una risa nerviosa, sabían que eso no iba a ser bueno. Los chicos siguieron empacando algunos materiales ya que el desfile seria en la playa de Santa Mónica.
Trina y Tori seguían en su mundo, moviendo materiales y chequeando sus celulares por si sus esposas les llamaban o mandaban un texto para saber de los pequeños.
André, Beck y Robbie decidieron sentarse por unos minutos, observaron que Trina y Tori estaban platicando y luego la morena mayor se alejaba para revisar unas carpetas. Los chicos vieron que una de las modelos se iba acercando a Tori y otra a Trina.
Risas escaparon de los labios de los chicos, no lo podían evitar. Segundos después vieron entrar a Jade y Cat con Nicholas y Mackenzie.
-Se armó la grande—dijo André
-Donde están las palomitas—dijo Robbie, Beck solo podía negar ante las cosas que decían sus hermanos, pero no los culpaba
Tori se había quedado mirando su celular, tenía que organizar algunas cosas. La morena no se había percatado de que su esposa e hijo se dirigían hacia ella, y tampoco sabía que una de las modelos estaba a punto de tocarle el hombro. Se asustó cuando alguien se abrazó a su pierna
-Mama—dijo Nicholas sonriendo
Tori sonrió de regreso, se agacho a la altura de su hijo y lo cargo, luego miro a Jade -¿Qué paso? –pregunto
-Todo está bien—dijo Jade con seriedad, Tori frunció el ceño, pero noto que la pelinegra tenía una mirada asesina y supo que no era para ella. miro sobre su hombro y vio a una de las modelos cerca de ella.
-Jade—se quejó la morena
-Mia—murmuro Nicholas mirando a la chica detrás de su mama morena
André, Robbie y Beck estallaron de risas al ver los pucheros en el rostro de Jade y Nicholas, Tori tenia a dos personas celosas en su vida que no la querían compartir. Tori dejo salir una sonrisa ante la reacción de Nicholas
-Mia también—dijo Jade
Nicholas solo miro a su madre pelinegra solo asintió y le sonrió, ella sería la única persona con la que compartiría a su madre morena. Tori podía esos destellos divertidos en los ojos de sus dos amores y no podía evitar sonreír.
Trina seguía revisando la carpeta, hasta que sintió un par de brazos en su pierna, instantáneamente sonrió –Hey hermosa—dijo la morena mirando a su hija
Mackenzie solo le sonrió para luego mirar a la mujer que se estaba acercando a su madre morena. Trina noto hacia donde se dirigía la mirada de su hija y sonrió.
-Así que celosa he—molesto la morena a su hija
-Trina—
La moren levanto a mirada para encontrarse con la de su esposa. Trina podía decir que se sentía feliz al saber que las mujeres más importantes de su vida solo la querían para ellas.
Todo el día los chicos se la habían pasado riendo porque Nicholas y Mackenzie habían pasado pegados a las piernas de sus mamas morenas, todo porque aquellas modelos se les estaban acercando. Jade y Cat solo se ponían a reír al ver a los niños ponerse celosos.
…
Tori había notado el cambio en Jade, la pelinegra había estado actuando raro en las últimas dos semanas. Tori no sabía si preguntar o esperar a que Jade le dijera que era lo que le pasaba. Tori dejo a Nicholas en su cuarto y se dirigió al que compartía con Jade.
Jade estaba sentada en la cama con una sonrisa en el rostro, Tori se le quedo viendo y no entendía nada. Jade había estado rara, nerviosa, podía jurar que preocupada y con miedo.
-Jade—llamo la morena sacando a Jade de su ensimismamiento -¿Qué pasa? –pregunto
Jade se levantó de la cama y camino hacia la morena, Tori sintió como Jade la abrazo y podía sentir la sonrisa de Jade contra su cuello –Estoy embarazada—susurro la pelinegra
Jade sintió los brazos de Tori rodear su cintura y apegarla a su cuerpo con mucha delicadeza, sintió la sonrisa de Tori contra su cuello. La pelinegra había estado rara, nerviosa, preocupada y con miedo porque no quería darle falsas esperanzas a su esposa de su embarazo. Espero hasta tener el tiempo necesario para ir al médico y asegurarse de sus sospechas.
