Hilos del destino

Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen sino a K. Mizuk y a Y. Igarashi si fueran míos desde un principio hubiera dejado a Terry y a Candy juntos.

Aki les traigo el siguiente capitulo, gracias por sus RR

Capítulo 2

El puerto se veía cada vez más cerca, Candy estaba emocionada por que llegaran pronto - el barco se había tardado más de lo previsto en llegar por lo que arribaron ya entrada la tarde y no en la mañana como se tenía previsto - la rubia se sentía aliviada desde la noche anterior se había encerrado en su habitación, por temor de ver a ese sinvergüenza que se había atrevido a besarla sin siquiera pedir permiso primero, por lo que cuando George la ayudo a levantarse le había pedido que la llevara a su habitación con la excusa de que no se sentía bien.

Pero desde ese momento se negó a salir de su camarote al menos hasta que llegaran al puerto, tenía miedo de encontrarse nuevamente con ese pervertido, cuando el barco anclo en el puerto Candy respiro aliviada, pero solo por si acaso no se separó de George en ningún momento, las persona empezaron a bajar de barco por lo que la rubia espero a ver a sus primos cosa que fue fácil ya que los escucho gritar su nombre.

- Candy por aquí – gritaron ambos al verla

- George – la chica miro al hombre ansiosa

- Vaya señorita – dedicándole una sonrisa

La rubia soltó su brazo para salir corriendo al encuentro de sus primos, teniendo cuidado de no tropezar y golpear a nadie corrió a todo velocidad por la borda hasta estar frente a ellos, antes de que los jóvenes reaccionaran salto sobre ellos rodeado por el cuello con sus brazos, los chicos tuvieron que equilibrarse para no terminar en el suelo, entre ambos rodearon a la chica con sus brazos por lo que la joven termino entre ambos.

- Los extrañaba chicos – su voz se escuchó ahogada ya que trataba de no llorar

- Hey gatita calma – Archie se alejó solo un poco para limpiar las pequeñas lagrimas que se habían escapado – ya estamos todos juntos.

- Así es los primos Andley estamos al fin juntos – una emocionado Stear abrazo a ambos con fuerza, Archie siguió su ejemplo por lo que apretó más su abrazo

- Chicos aire – se quejó Candy

Ambos jóvenes la liberaron de su poderoso abrazo, Candy tomo un fuerte bocazo de aire antes de mirar a los chicos con un puchero.

- Sé que me extrañaron, pero si lo hicieron porque no fueron en las vacaciones invernarles a verme – cruzando sus brazos y dándole la espalda a los jóvenes

- Candy no te enojes – le pido Stear preocupado de que su prima se hubiera molestado con ellos

- Vamos Gatita todo fue un pequeño malentendido – trato de explicarle Archie, pero la joven seguía molesta con ella – fue culpa de Stear, él y sus inventos hiciera molestar a la carcelera

- ¿La carcelera? – Eso llamo la atención de Candy, quien volteo a ver a sus primos – ¿Quién es?

- Es la directora de la prisión ya la conocerás – explico Archie rodando los ojos

- Es un versión de la Tía Abuela solo que a esta no la vamos a converse con pasteles y dulces sonrisa – se quejó Stear - nos ha castigado más veces que la Tía Abuela en toda nuestra vida

Candy hizo una mueca, si la famosa mujer era peor que la Tía Abuela tendría problemas.

- Vamos chicos ahí que ir al colegio que vamos retrasados – les aviso George llegando con los chicos con el florero de Candy

- Vaya trajiste las dulce Candy contigo – señalo Stear tomando el jarrón de las manos de George

- Si como Anthony las cultivos para mí, pensé que sería un buen inicio traerla conmigo – Por alguna razón esas rosas le traía una sensación de paz y tranquilidad cuando se sentía triste o preocupaba su olor siempre la tranquilizaba, también tenía un aroma a nostalgia

- Es verdad se supones que debía d a ver regresado hace 5 horas – Archie cayo en cuenta que deberían de a ver regresado hacia hora, habían pedido un permiso especial para buscar a su prima, por lo que después de mucho tiempo lograron obtener el permiso pero con la condición de que regresaran antes del anochecer, pero el barco se había retrasado por lo que esperaban que la Hermana Grey entendiera su retraso.

- Bien entonces andando – exclamo Stear

Luego de a ver guardado las maletas de Candy en el coche los 4 se encaminaron rumbo al colegio - aunque los chicos lo llamaban prisión – la rubia les informo como había sido su largo viaje logrado que los menores se rieran antes las pequeñas travesuras que esta última había ello, en especial la pequeña discusión que había tenido con algunos viajeros cuando había insistido en rescatar a los náufragos. También les conto como había sido la fiesta de navidad y año nuevo, aunque realmente esos 2 días estuvo algo triste ya que sus adorados primo no habían estado, por lo que solo tuvo que socializar con personas que era 10 años mayor que ella, claro estaban los Leagan pero ellos solo habían tratado de hacerle la vida imposible, por lo que tuvo que recurrir a nunca separarse de la Tía Abuela, para evitar a esos dos.

Los chicos le habían contando todo el famoso colegio al que ingresaría, al igual que las reglas de este no le gustaba mucho el hecho de que no podía salir sino hasta el 5 domingo, pero eso no hizo que se desanimara ellos encontrarían la manera de divertirse en ese lugar, sino bueno solo se escaparían, Stear también le conto por qué habían sido castigado durante las vacaciones invernales, el hecho de que unos de sus inventos destruyera unos de los salones, fue suficiente para tenerlo en la habitación de castigo durante 1 mes, con solo pan y agua, Archie al a ver estado con él en ese momento también fue castigado.

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Terry llego al castillo de los Grandchester no quería ir a allí pero no tenía otra opción si no iba, su padre supondría que se encontraba en el colegio y no quería tener que enfrentarse a la superiora y a su padre al mismo tiempo, eso solo lograría que le diera dolor de cabeza, por lo que prefiero enfrentarse a su padre primero y luego a la anciana, además no tenía nada que hacer ya que su padre había enviado un coche a que lo fuera a recoger.

Una vez que llego al castillo estaciono su auto, para luego encaminarse al encuentro de su padre, al entrar en el castillo pudo escuchar los llantos de su medio hermano, solo tenía 5 meses y el mocoso lo único que sabía hacer era llorar, ya su padre había contratado a 5 niñeras y ninguna duraba más de 1 mes hasta que renunciara, siguió el llanto de bebe que lo llevo al despacho de su padre, no dudo en que la nueva niñera se había marchado y su padre estaba al cuidado de niño, por lo que entro sin tocar

- Así que te toco ser niñero padre – dijo una vez que entro en el despacho

- Terry – lo miro sorprendido – veo que decidiste volver – meciendo a su hijo menor

- Si como sea solo vine a avisarte que me voy al colegio – miro al niño antes de darle la espalda a su padre

- Terry espero que esta vez entienda que solo hice lo mejor para ti – Richard solo quería que su hijo entendiera que todo lo que hizo lo hizo por él.

- Claro Gran Duque lo que usted diga – sin decir más nada se fue

No quería darle la razón a su padre, pero luego de ver a su madre tuvo que admitir que tal vez este tenía razón cuando le dijo que su madre había aceptado que ellos se fuera de su vida para siempre.

- Joven Terrence – Vicentio el mayordomo de la familia lo llamo

- ¿Qué paso? – pregunto con molestia

- Quiere que llame a Michael para que lo lleve al colegio, ya ha pasado el toque de quedad y no es seguro que las Hermanas lo dejen entrar

- Bah eso no importa, con solo decirse a la vieja que mi padre le dará una buena donación me dejaran entrar – restándole interés

- Como usted lo desee señorito – con una leve inclinación se marcho

Terry salió de la casa para subir a su coche, al menos en el colegio estaría alejado de su padre y de ese mocoso llorón, no es que le molestara el niño, eso no era verdad, el mocoso se parecía demasiado a él, excepto claro en que los ojos del niño era de color café mientras que los de él era de color azul verdoso, pero en todo lo demás el niño era muy parecido a él, el mocoso sería un rompe corazones cuando creciera pero mientras, el joven prefería mantenerse alejado de él.

Durante el camino al colegio el chico seguía recordado el beso que había compartido con la pequeña rubia, tal vez se había sobrepaso un poco, pero había valido la pena seguía teniendo el sabor de la rubia en sus labios, lástima que no la volvería a ver, solo sabía que su nombre era Candy pero de ahí más nada, aunque si de algo estaba seguro era que la chica pertenecía a una familia adinera había visto el vestido que había sido diseñado a la medida, no cualquiera podía pagar por algo así, además de que lucía joyas que debía vale un pequeña fortuna, mejor si no la volvería a ver, había intentado corromper a una señorita de buena familia.

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Luego de a ver llegado al colegio y de que tuvieran que soportar un discurso sobre la puntualidad, Candy llego a una conclusión, sus primo habían tenido razón la famosa Hermana Grey no era una mujer fácil de maneja, la mujer los había retado como si hubiera sido culpa de ellos que el barco se hubiera retrasado, ni siquiera les permitió decir absolutamente nada ya había tomado la decisión de retarlos al mismo tiempo que le daba una charla sobre las buenas costumbre y todas esas cosas, por lo que una vez culminado su charla, dos hermanas llevaron a Candy a su nueva habitación mientras George se quedaba hablando con la superiora.

George vio como la puerta se cerraba una vez que los jóvenes se hubiera ido miro a la mujer

- Nuevamente me disculpo por nuestro retraso Superior – le dijo George antes de levantarse y extenderle un cheque – la familia Ardley le agradece por permitir que la Señorita pueda asistir aun cuando las clases iniciaron hace meses atrás

- Señor Wesley, entiendo la situación por la que la joven ha pasado, por eso fue que permitimos su entrada a este lugar, pero no crea que solo por eso seremos menos severa con ella – hablo la mujer tomando el cheque para guardándolo - trataremos de que la joven no tenga esos episodios de los que el señor Ardley menciono en su carta, pero no creen que la están sobreprotegiendo demasiado

- Entiendo lo que dice pero el Señor Ardley solo quiere lo mejor para su hija – el secreto sobre la verdadera identidad sobre Candy era uno de los secretos mejor guardado en la familia Ardley.

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Candy seguía a las hermanas que la estaba llevando al comedor para presentarle a las otras estudiantes, tenía un poco de miedo, aquí todos se conocía dese hacia tiempo atrás, por lo que ahora sería la nueva estudiante, por lo que quería dar una buena impresión en este lugar, la Tía abuela le había dicho que todos los estudiante pertenecía a su misma clase social, por lo que era importante ser amigos de todos así no dudaría de ser socios de las empresas Ardley

"Bien Candy solo tienes que sonreía" pensó un tanto nerviosa "No les muestre miedo a nadie tu puedes, tu puedes" se decía a sí misma, ya que a veces le costaba ser amiga de las personas de su misma clase social, ella se sentía más a gusto con las personas normales sentía que eran más sinceros que los ricos

Las puertas de comedor se abrieron frente a ella por lo que automáticamente sonrió, dándole un vistazo rápido vio que había chicas de todas las edades desde niñas de entre 10 a 13 hasta jovencitas de 18 años, todas vestía y lucia demasiado rígidas para su gusto, también noto que no había chicos en este lugar, pero recordó que la hermana Grey había mencionado que las chicas y los chicos no tenían contacto algo al menos que sea en la misa o en algún clases de evento.

- Señoritas quiero presentarle a una nueva estudiante – hablo una de las hermosa que si Candy no recordaba mal se llama Silvana – ella es la señorita Candice Andley – presentándola, Candy dio un paso adelante

- Es un placer conocerla, mi nombre es Candice White Andley – hizo una pequeña inclinación para mostrarle luego una sonrisa

- La señorita Ardley es la heredera del Clan Andley por lo que espero que sea amable con ella – hablo otra hermana llamada Margaret

Los murmullos no se hicieron esperar, así que Candy respiro profundamente, las hermana las llevaron a una de las mesas para que tomara asiento ya que la cena seria servida pronto, la rubia tenia demasiada hambre por lo que trato de contenerse cuando esta fue servida frente a ella, si hubiera estado en la mansión hubiera devorado la comida rápidamente, aunque esto siempre molestaba a la Tía Abuela la chica odiaba cuando la obligaban a comer lentamente, siempre se decía que era un desperdicio de comida.

La cena paso sin ningún problema aunque en un silencio casi absoluto, cosa que a Candy le dio algo de escalofríos, el silencio era aterrador, solo el sonido de los cubierto era lo único que al parecer se escuchaba, si hubiera estado en su casa ella hubiera hablado hasta por los codos aquí todo era diferente y no le gustaba.

- Señorita Ardley, ¿es verdad que eres la heredera de los Andley? – le pregunto una de las estudiante más grande una vez que estaba todos reunida en el salón de juegos

-…- Candy levanto la mirada ara ver a la chica, era de cabello negros con grande ojos de color violeta debía tenerte unos 17 o 18 años – si así es – respondió sin mostrar ningún interés en la conversación, esas siempre eran las típicas preguntas que le hacia

- Vaya entonces debes ser una chica con mucha suerte – le dijo otra chica – de seguro tu matrimonio ya fue planeado hace mucho

-…- Candy hizo una mueca odiaba eso, todos siempre pensaba que solo por ser la hija de los Ardley su vida ya estaba planeada – en realidad no mi padre aún no ha mencionado nada sobre eso

Nuevamente todas volviera a murmura cosa que empezaba a molestar a la rubia

"Es que estas chicas no saben hacer otra clases de pregunta" pensó con el ceño fruncido "al menos las cosas no podían ser peor"

- Vaya pero miren quien está aquí – una voz acida y mordaz hizo a la rubia suspira

"Hable demasiado pronto" levanto la vista para ver a su queridísima prima – noten el sarcasmos – venir hasta donde estaba ella con tres chicas mas

- Hola Eliza es un placer volver a verte – le dijo siendo sarcástica

- Pues para mí no es un placer verte campesina – le dijo con desprecio – tu no perteneces aquí – señalo otra serie de murmullos se hicieron escuchar en especial por el hecho de que Eliza la llamo Campesina

- …- Candy suspiro mientras se levantaba no quería hacer esto pero debía hacerlo – tienes razón yo no pertenezco aquí Eliza – mirando a la joven con desdén – yo pertenezco a Nueva York en donde puedo ir a donde quiera y comprar lo que quiera sin tener que pedirle permiso a nadie, donde mi opinión es escuchada, tú en cambio a donde perteneces Eliza? – dedicándole una mirada desafiante – si quieres algo tienes que llorarle a tu madre, yo simplemente lo pido y listo, si quieres ir al teatro debes suplicar, yo en cambio con chasquear mis dedos puedo ir, soy una simple campesina que algún día seré la cabeza de la familia Ardley, tú en cambio - la miro de arriba abajo – solo puedes esperar a aparecer en el testamento de MI familia, o casarte con alguien que pueda darte los lujos que yo disfruto ahora, me pregunto ¿Quién será la campesina aquí? – Tocando su barbilla con inocencia – en fin estoy cansada, nos veremos luego primita – dándole la espalda se dirigió hacia unas de las hermana para pedirle que la lleve a su habitación

Antes de salir le dedico a Eliza una última mirada antes de sacarle la lengua de manera discreta, la pelirroja quedo en el salón roja de la ira mientras todas se reían disimuladamente, nadie nunca se había atrevido a dejar en ridículo a Eliza.

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- Esta será su nueva habitación Señor Andley – la hermana Margaret abriendo la puerta de la habitación – sus cosa ya están aquí así que desempaque, en el armario están los dos uniforme uno para los días normales y otro para la misa, las luces se apagan en 1 hora, que tenga buenas noches – se marcho

Candy cerró la puerta y se recostó en ella, odiaba tener que comportarse de manera tan frívola, pero Eliza siempre lograba sacar lo peor de ella, aunque todo lo que dijo era verdad. Se separó de la puerto y empezó a desempacar, no había traído muchas cosas solos unos 20 vestidos, zapatos, un par de joyas entre otras cosas, las rosas estaban en su escritorio por lo que decidió colocarlas en el balcón ahí recibiría mejor los rayos del sol.

Abrió el pequeño armario, vio los uniformes uno blanco y otro negro, ahora venía la pregunta ¿Cuál era el indicado para las clases y cuál era el de la misa?, se le había olvidado preguntar

- Genial Candy, solo a ti se te olvida preguntar – se dijo con molestia, unos toque en la puerta la sacaron de sus pensamientos – Adelante – la puerta se abrió y por ella entro una chica de su edad, de cabello castaño claro y ojos cafés que ocultaba tras unos lentes, tal vez era un poquito gordita pero a Candy le agrado desde un principio

- Hola disculpe señorita Andley soy Patricia O´Brian – se presentó con cierta timidez

- Hola, cuántos años tienes? – pregunto intrigada

- Tengo 14 señorita Andley

- Tenemos la misma edad – Candy camino hasta donde estaba ella y tomo sus manos – llámame Candy, eso de señorita Andley, no me gusta – haciendo un puchero

- Esta bien – Paty sonrió con vergüenza

- Espero que seamos amigas, este lugar es nuevo para mí – caminaron hacia la cama de la rubia y se sentaron

- Yo igual, no tengo muchas amigas en este lugar – revelo con tristeza

- Y eso porque?

- Mi padre trabaja en un banco, no pertenece a la nobleza como muchos de las personas de aquí

- Oh, pues eso a mí no me importa realmente – se cruzó las pierdas – a mí me agrada más estar con los sirvientes, al menos son más sinceros que muchos de los que conozco

- ¿Cómo tu prima Eliza? – pregunto

- Exactamente como ella – rodo los ojos – esa chica solo saber lanzar veneno te lo juro – Paty volvió a sonreí

- Realmente no eres como imagine que sería – trato de ocultar su risa

- Como una señorita que mira a todos por encima de su hombro – señalo a lo que la chica asintió – no esas es Eliza yo soy más de las que le gusta explorar y meterme en problemas, ¿Qué te gusta hacer?

- Me gusta tejer, leer y tocar el violín

- En serio?... no te preocupes me encargare de echarte a perder - prometió

Ambas chicas empezaron a reír como locas estuviera durante un rato hablando de sus gustos y de su familia, rápidamente se hicieron muy buenas amigas, al menos Candy sentía que había hecho al fin una verdadera mejor amiga.

- El vestido blanco es el que deberás usar para las clases y el negro para la misa, como mañana es domingo deberás usarlo – le informo antes de despedirse

- Gracias Paty me salvaste, ahora no hare el tonto mañana – la abrazo antes de que la chica se marchara

- Adiós que tengas una linda noche

Gracias a Paty había terminado de desempacar rápidamente, por lo que se quitó su ropa para colocarse su pijama, tomo su cepillo y empezó a trenzar su cabello había aprendido que era mejor tener el cabello tejido cuando iba a dormir así era mucho más fácil de manejar a la mañana siguiente, camino hasta el balcón para admirar todo a su alrededor, el lugar era bonito para ser una prisión estudiantil, aunque seguía siendo una cárcel, al menos aquí podría ver a sus primos más seguido.

Volvió a entrar pero antes se acercó a aquellas flores que su primo había cultivado para ella para su cumpleaños, toco los botones que aún no se había abierto, mañana le preguntaría a algunas de las hermana si había un vivero ahí, quería plantar esas hermosas rosas, deseaba que el legado de su primo siguiera con vida aun cuando él había muerto, en su casa en Nueva York había sembrado aquellas planta en todo el jardín, lo que haría aquí también.

- Buenas noches Anthony – susurro al aire

Entro a su habitación para descansar, antes de cerrar los ojos la imagen de aquel chico apareció al momento de cerrar los ojos.

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A la mañana siguiente Candy seguía a Paty a la capilla que se encontraba dentro del colegio.

- Así que todos los domingos debemos ir a la misa? – pregunto la chica siguiendo a su nueva amiga

- Si, aquí es algo obligatorio, los sacerdotes suelen rotarse las misas así que unas serán más larga que las otras – le informo

- Vaya… crees que veré a mis primos una vez que termine la misa – le pregunto en voz baja para que nadie las escuchara

- ¿A Eliza y a su hermano Niel? – pregunto confundida

- Que? No para nada – abanicando su mano en señal de negación – me refiero a Archie y Stear – la castaña la miro confundida – Al chico que hizo estallar unos de los salones y a su hermano

- ¿Los hermanos Cornwell son tus primos? - con sorpresa y algo sonrojada

- Si, los conoces

- Aquí son leyendas, nadie nunca había hecho estallar un salón de clases antes...

- Si ni me recuerdes eses suceso – rodo los ojos – ese incidente hizo que ellos estuvieran castigado durante un mes, no pudieron ir para pasar la navidad conmigo – se quejo

- Eres muy apegada a ellos?

- Si

Las chicas no siguieron hablando ya que llegaron a la capilla, una vez ubicada en sus lugares la misa dio inicio, Candy busco a sus primos de manera disimulada, vio a Niel a unos 10 bancos, a Stear y a Archie al lado de este, por las cara de los chicos se dio cuenta que estaban molesto por eso, sonrió para sus adentro al menos ella no sería la única en aburrirse.

En medio de la misa la puerta se abrió en un estruendoso ruido, lo que hizo que todos se quedaran en silencio, la rubia levanto la mirada y deseo no a verlo hecho ahí en la puerta se encontraba el pervertido que anteriormente le había robado un beso, ella intento esconderse en su asiento para que ese tipo no la viera

- Terrence que significa esta interrupción – reclamo la superiora

- Nada hermana solo quise venir a ver a todos estos idiotas tratando de parecer santo en este lugar – respondió con desagrado – a ver cuándo termina esto quiero dormir un poco

- Terrence – la hermana se levantó de su lugar para retar al joven quien empezó a caminar hasta donde esta ella

Al chico no le importa mucho que le dijera la mujer igual no era como si la mujer lo fuera a expulsa, su padre pagaba el suficiente dinero para que lo mantuvieran en este lugar, miro a cada persona sin darles mucha importancia aun no podía creer que este lugar estuviera lleno de tanta gente falsa, la hermana llego hasta donde estaba el futuro duque y lo tomo por el brazo

- A mi oficina ahora – lo jalo hasta afuera

- Si, si voy – el chico se dejó manejar por la mujer, pero por el rabillo de sus ojos noto una cara familia, por lo que se soltó del agarre de la mujer para ver si era quien pensaba que era.

Candy trataba de ver hacia cualquier lado menos al joven que estaba viéndola, sabía que era a ella a quien estaba viendo, por la sonrisa perversa que el joven tenía en su rostro, el tipo estudia aquí, sentía como su cara estaba ardiendo en llamas, esta debía ser un muy mala broma del destino.

-…- Candy lo miro por un segundo y pudo leer en sus labios "TE ENCONTRE"

La rubia lo sabía su vida había llegado a su fin en ese momento, la hermana volvió a tomar al joven por el brazo para sacarlo de ahí.

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Al finalizar la misa Candy logro arrastras a su amiga lejos de la multitud para poder buscar a sus primos, Paty se notaba un poco nerviosa pero la rubia se aseguraría de cambiar eso, caminaron durante un rato hasta que logro visualizar a Archie y a Stear cerca de lo que parecía una pequeño claro rodeado de grande árboles.

- Hey chicos – los llamo jalando a Paty con ella

- Gatita al fin llegas – Archie iba a abrazarla cuando noto a la otra chica que venía con Candy – Oh y ella quién es? – pregunto

- Esta es mi nueva amiga Patricia O'Brian, para todos nosotros Paty – presentando a la chica – Paty, ellos son Archibald y Alistear Cornwell, mejor conocido como Archie y Stear – señalando a cada uno

- Es un placer conocer a la amiga de nuestra primita - le dijo Archie alborotando el cabello de Candy antes de tomar la mano derecha de la chica para besarla

- El placer el mío – murmuro con timidez

- Stear preséntate – Candy tuvo que golpear al mayor de los hermano para que este saliera de su pensamientos

- O si lo siento – sacudió su cabeza antes de tomar de manera torpe la mano de la chica para deposita un suave beso

Los dos chicos se sonrojaron pero ninguno soltó la mano del otro, Archie miro a Candy quien solo asintió con una gran sonrisa.

- Eres una pequeña metiche lo sabias – le susurró al oído, Candy lo golpeo con su codo en el estómago con delicadez

- Cuando le mencione a Stear ayer esta se sonrojo, no tengo la culpa de que se hayan gustado mutuamente – también le susurro, le gustaba la chica para su primo, así que solo hizo lo que mejor sabia a ser, juntar a las personas, solo faltaba buscarle una chica a Archie y todo serie perfecto

- Claro y tu simplemente decidiste a ser de cupido – Archie la abrazo por la espalda para levantarla un poco

- Bájame Archie – se rio ante eso, amaba a su primo

- Vamos acepta que te encanta a ser de cupido – le dijo antes de que empezaran a gira, Candy tuvo que aferrarse al chico ya que se mareaba con facilidad.

Los dos terminaron en el suelo riendo como locos, mientras tanto Stear y Paty seguían sumergidos en su mundo, ambos chicos los miraron antes de reírse aún más fuerte.

- Te extrañe mucho gatita – confeso el chico arrastrándola hasta que la rubia que casi encima del joven

- Yo también Archie – declaro antes de darle un beso en su cuello, ambos chicos se acurraron juntos mientras hablan un poco, Stear y Paty se encontraba también sentado en el pasto pero sin hablar solo mirándose

Ningún se dio cuenta de que cierto joven duque había visto todo aquello desde la parte de arriba de unos de los árboles, el chico vio aquella interacción de la rubia con el chico Cornwell con odio en su mirada, pesaba que aquella chica era una virginal señorita y la verdad era que era un mujerzuela cualquiera al parecer era la amante del señor elegante, al ver como la chica besaba el cuello de aquel chico con tanto amor, sintió como si por sus venas nos único que corría era el odio puro, tuve que irse si seguía ahí iba a matar a ese tipo.