Hilos del Destino
Hola a todos les traigo el siguiente capitulo, se que tengo un par de errores con la trama, por lo general uso a betas para mis otros fics, pero no tengo asi q plis ténganme paciencia, espero con ansia sus RR
Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen sino a K. Mizuk Igarashi si fueran mios desde un principio hubiera dejado a Terry y a Candy juntos.
Capítulo 4
La noche llego a Real Colegio San Pablo, todos se encontraba en sus respectivos comedores cenando, muchos habían esperado ese día en especial, puesto que era cuando las cartas familiares llegaban, para aquellos que no podía salir los domingo libre, era como estar con sus familias nuevamente, para otros era simplemente para leer los regaños de sus padres, era uno de los momento más esperados.
La cena finalizo sin mucho problema por lo que en área de las chicas estaban ansiosas esperando a que las cartas llegaran, las hermana entraron trayendo consigo varios sacos de correspondencia, una a una las estudiantes fueron recibiendo sus cartas, varias tuviero cartas, otras en el caso de Candy tuvo más de 15, lo que fue una sorpresa para todas, en especial para Eliza que solo obtuvo una sola carta por parte de sus padres.
- Vaya Candy realmente eres muy querida – hablo Paty quien miraba el monto de cartas que tenía su amiga
- En serio lo crees? – Miro a su amiga confundida – en su mayoría son carta de mi padre, por lo general me enví cartas por semana – les mostro todas las cartas que su padre le había enviado dejado solo 3 cartas por fuera – lo vez
- Vaya realmente tu padre debe de quererte mucho
- Tú crees – le dijo con cierta tristeza – no lo he visto desde que desperté sin mis recuerdos, sé que existe por las cartas que me envía, pero su rostro esta en blanco en mi mente – guardo las cartas de su padre para leerla después, hubo una que le llamo la atención era un sobre dorado, con flores en las esquina, solo tenía su nombre, así que decidió leerla
Hola sé que no me recuerdas, pero durante mucho, mucho tiempo quería poder decirte estas palabras, te he extrañado todo este tiempo, tome la decisión de ser feliz, sabiendo que no te volvería a ver, pero siempre me había preguntado si fue la decisión correcta, tenía lo que quería, pero había perdido a quien representaba mi familia durante muchos años, soy muy cobarde, lo sé y lo acepto, pero gustaría que volviéramos a empezar desde cero, busca y ayúdame a salir de esta tristeza a cambiar quien soy ahora
Atentamente A.
- Candy ¿Qué pasa? – escucho decir a Paty, la rubia sintió algo recorrer por su mejillas, y entonces se dio cuenta de que estaba llorando
- No lo sé – seco sus lágrimas – solo… siento algo raro con esta carta – le tendió la carta para que la leyera
La chica empezó a leerla con cierta timidez, pero con cada palabra se sentía más curiosa
- ¿Crees que es parte de tu pasado? – pregunto, a lo que la chica no supo responder, Paty la abrazo mientras que la chica empezó a sollozar.
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- Candy es hora de levantarse – Paty abrió la puerta de la habitación de la rubia – Candy – caminando a su cama, solo suspiro al ver a la chica enrollada en su cobertor sin ganas de levantarse – Vamos a levantarse – golpeando el cobertor
- No quiero levantarme – murmuro la rubia
- Vamos haz estado actuando rara desde ayer, es hora de ir a clases
- No quiero – había un rastro de tristeza en sus voz – quiero regresar a casa
- Eh?... ¿Qué pasa Candy? – le pregunto preocupada
- Quiero regresar con la Tía Abuela, con todos los sirvientes – estaba sollozando, la peli-castaña presintió que algo le estaba pasando a la chica
- Sabes que puedes contarme lo que quiera no – sentándose en la cama, sintió la rubia moverse bajo el cobertor – Somos amigas, puedes contarme lo que sea y lo sabes verdad
- Me vas a odiar – hablo
- Eso no es verdad, eres mi mejor amiga, dime que pasa
Candy se quedó un rato sin moverse, pero cuando lo hizo Paty se levantó de la cama espero hasta que esta salió del cobertor para que la chica incorporarse, la peli-castaña no tardó mucho en notar la pequeña marca en el hombro de la chica.
- Oh por dios – gritando un poco por lo que cubrió su boca con sus manos – Candy eso es? – pregunto avergonzada
-…- la rubio asintió
- ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Quién? – pregunto nerviosa, corrió a la puerta antes de pasar el seguro – ahí que esconderlo si alguien lo ve tu reputación quedara… - empezó a decir preocupada
- Lo se… - había tristeza en su voz – Paty te lo juro nada paso, ese pervertido empezó a decir que yo tenía algo con Archie y me ataco - trato de explicarle a la chica, quien buscaba entra las cosas de la rubia algo para cubrir la marca
- Archibald? ¿Qué tiene que ver el en esto? – pregunto mirando a la chica pero siguió hurgando las cosas de la rubia
- Pues ese tipo piensa que entre Archie y yo ahí algo – respondió avergonzada – es mi primo, ¿Por qué piensa que tengo una relación de esa clase con él?
- Tal vez sea porque que tú y Archie siempre se muestra muy cariñoso – exclamo caminando hacia ella – no quería decirte esto porque sé que es tu primo, pero a veces tú y Archie son demasiados cariños, casi como si fuera una pareja - se colocó en la espalda de la rubia y empezó a colocar polvo en su hombro hasta que la marca ya no fue visible
- Pero es que siempre he sido así con él, hasta con Stear – se quejó molesta
- Lo sé, pero dime qué pensaría si viera a una chica lanzarse sobre otro chico como lo hace tu – cuestiono mirándola
La rubia se quedó pensativa antes de suspirar resignada
- ¿Quieres decir que esto fue culpa mía? – le pregunto con tristeza
- Claro que no, una cosa es que sea demasiado cariñosa con tus primos y otra muy diferente es que alguien haya tratado de sobrepasarse contigo – explico – ¿Quién te hizo eso Candy?
- El arrogante – murmuro sonrojada
Paty no reconoció ese apodo al momento, pero cuando lo hizo su expresión fue de terror absoluto
- Candy – hablo con nerviosismo – no te refieres a Terrence Grandchester verdad – la chica quiso desear que la rubia se hubiera confundido de persona, pero al verla asentir, si nerviosismo de convirtió en pavor – ahí que hace algo, si le dice a tus primos lo van a matar o peor
- Ya lo sé – se levantó y se colocó su uniforme – pero no se me ocurre nada, ayer estaba como loco Paty, me da miedo
- A mi igual, pero no entiendo Candy si ustedes no se conocían hasta ayer, como es que se atrevió a serte algo tan indecente – se preguntó confundida, la rubia y esa persona jamás habían hablado antes, así que ella no veía la razón del porque el chico la había atacado
- Bueno… ahí algo que no te les había contado antes – revelo algo nervioso, lo que gano el intereses de la otra chica – él y yo veníamos en el mismo barco – la chica asintió para que siguiera hablando, por lo que la rubia suspiro – la última noche que pasamos en ese lugar yo bebí un poco por lo que salí a tomar algo de aire y fue que lo vi, se notaba triste por lo que me acerque a él, pero estaba fumando así que reaccione le quite el cigarrillo y le reproche que eso era un peligro para él pero se molestó y una cosa llevo a la otra y el me beso – su rostro estaba completamente rojo ante ese recuerdo
-… - Paty no dijo nada estaba en shock por lo que la chica le había dicho – ¿él te beso? – Pregunto a lo que la rubia asintió – ¿en los labios? –la chica volvió a asentir – ¿con nadie alrededor? – Nuevamente asintió – esto es grave entonces
- Ni me lo digas a mí, ese pervertido… - empezó a quejarse
- No Candy es que no lo entiendes – interrumpiendo a la joven – Grandchester no es solo un alumno normal – la rubia la miro confundida – es el futuro Gran Duque
- ¿Duque? ¿Qué Duque? – estaba confundida
- Candy la razón, por no a sido es expulsado, es porque su padre no solo es un noble y millonario, también es el Gran Duque de Grandchester, todos en este lugar saben que aunque Terrence haga lo que sea las hermanas nunca lo expulsaran, es prácticamente el dueño de este lugar, e escuchado que su padre es muy amigo del Rey – el rostro de la rubia se puso pálido
- Tengo que irme de este lugar ahora mismo – corrió a su armario para sacar sus maletas – no puedo quedarme, ese tipo me va a convertir en su querida
- Calma – tuve que detener a la rubia que estaba empezando a tener un crisis – no va a ocurrir nada, lo primero es evitar que los chicos se entere – la rubia asintió – no me voy a separar de ti ni un solo momento
- Tengo miedo
- No te preocupes nadie te hará daño te lo aseguro
Aunque Paty no estaba seguro de eso, ella no sabía hasta donde ese chico podida llegar, pero por ahora trataría de ayudar a su amiga y no la dejaría sola ni un momento.
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Annie seguía a la hermana Margaret con cierto nerviosismo, sus padres habían tomado la decisión de enviarla a estudiar a Londres, para que se convirtiera en una digna señorita, por lo que tenía tantas emociones reunidas que no sabía cómo controlarlas, sentía mariposas revoloteando en su estómago, el solo pensar que volvería a ver a Archie luego de un año sin verlo, aunque también estaba preocupada de volver a ver a Candy, ambas había sido las mejores amigas casi hermanas cuando ambas habían estado en el Hogar de Pony, pero ella fue adoptada por los Brighter a los 6 años, dejando no solo a su amiga atrás sino también su pasado, a pesar de que se había escrito por cartas durante un tiempo, sus padres adoptivos – en especial su nueva madre – le había prohibido que siguiera con esa comunicación, querían que la adopción de la chica siempre fuera un secreto, ella obedeció puesto que aunque quería a su casi hermana, amaba a su nuevos padres y deseaba que ellos fueran felices, pero 4 años después de a ver sido adoptada, su padre había aparecido una noche para revelarle que Candy había tenido un accidente en donde había perdido todos sus recuerdos sobre su pasado – una información que había conseguido gracias a la señorita Pony y a la hermana María – aunque la morena había deseado ir a ver a la joven, comprendió que era mejor no hacerlo, ya que la Candy que había conocido ya no existía.
Por lo que tomo la decisión de que ella también haría como si nunca hubiera existido, le pidió a sus padres que no mencionaran nuevamente ese lugar, rehaciendo así su nueva vida como Annabell Brighter quien había perdido a sus padres y había sido adoptada por los Brighter, aunque había ocasiones en las que deseaba volver a ver a su amiga, tanto que se sentía sola en muchas veces, pero aprendido a vivir con eso, pero ahora volvería a ver a su amiga y no sabía lo que pasaría.
- Bien ya llegamos señorita Brighter – la voz de la hermana la saco de sus pensamiento, la mujer toca la puerta del aula antes de que pudiera entrar
Al pasar por el puerta la chica ubico rápidamente a la rubia en una esquina hablando con una chica de cabello castaño corto, ambas estaba hablando sin notar su presencia, lo que le dio tiempo a Annie de apreciar el cambio de quien había sido su hermana antes, su cabello ya no lo llevaba con dos coletas con lazos, sino que lo tenía trenzado con listone que caían por su espalda, su rostro infantil poco a poco estaba cambiado, pero en lo demás seguía viéndose como siempre
- Señoritas quiero presentarle a una nueva estudiante – llamando la atención de todas – esta es la señorita Annabell Brighter
- Es un placer conocerla mi nombre es Annabell – haciendo un pequeña reverencia
- La señorita Brighter a partir de hoy estudiara con nosotras así que espero que la hagan sentir bienvenida – todas asintieron – bien entonces por favor siéntese detrás de la señorita O`Brien – Peli-castaña se levantó para que la chica supiera quien era
Annie respiro profundamente antes de caminar hacia donde está la chica en cuestión, ya que ella se sentaría entre Candy y la peli-castaña, sentía como su corazón estuviera a punto de salirse de su pecho, pero debía hacerlo, tenía que calmarse no podía derrumbarse ahora, ya que no solo estaba la rubia en el salón sino también Eliza Leagan, la hija de una amiga de su madre, al llegar a su lugar se sentó con delicadeza sin ver a la rubia en ningún momento.
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Candy se sentía extraña desde que la chica nueva había entrado, sintió un fuerte dolor en su pecho pero no entendía el porqué, estaba segura que era la primera vez que veía a la chica, pero al mismo tiempo sentía que no era así, pero no lograba ubicar su rostro en su mente, le preguntaría cuando las clases de la mañana terminaran.
Al final de la mañana las clases terminaron y poco a pocos las chicas fueron saliendo de salón de clases
- Hola mi nombre es Candy Andley – se presentó la chica colocándose al lado de la chica – es un placer conocerte
- Hola – susurro la chica sin levantar la vista.
- De donde es tu familia? – pregunto la rubia
- California – respondió en voz baja, la rubia frunció el ceño ante esa respuesta
- Annie es mejor que te mantengas alejada de ella – Candy solo rodo los ojos – ella no es como nosotras – apartando a la rubia a empujones
- Si es cierto se me olvido que nuestros niveles sociales no son igual Eliza – hablo Candy sonriendo – a diferencia de muchas chicas que estudian aquí tu padre no gana tanto como los padres de ellas verdad – hablo con inocencia – pero descuida a nadie le importa eso – Paty sonrió, el rostro de Eliza empezó a tornarse rojo de la ira – vamos Paty creo que necesito aire, el olor a Leagan me está molestando
Paty se levantó ocultando una leve risa, por lo que ambas chicas salieron de ahí con todo la gracia posible antes de reírse de manera desenfrenada
Dentro del salón Annie no pudo ocultar su sorpresa antes las palabras de la rubia, era como si la antigua Candy estuviera allí, solo que si usar su lazo para castigar a las personas, ahora lo hacía con comentarios inocentes y directos
- Hui como la odio – exclamo Eliza furiosa – Annie mantente alejada de ella me oíste – le ordeno a la chica que solo bajo la cabeza con pesar
- Eliza te estás pasando, recuerda lo que le paso a Neal la última vez – le dijo su amiga Luisa
- Pero no puedo evitar odiarla, ella no es como nosotras – comento, aunque la carta que les había llegado a ella y a su hermano por parte de sus padres había sido fuerte no podía evitar odia a la huérfana, ella simplemente no pertenecía aquí solo era un sirvienta sin familia, pero no podía decirles eso.
- Porque no vamos a fuera un rato – propuso Luisa
Annie solo las siguió no conocía a nadie y no se sentía muy segura de conocer nuevas personas, por lo que se quedó con Eliza y su amiga, por los pasillos pudo ver a fuera como Candy hablaba muy cómodamente con la chica, ambas se reían de un chiste que la rubia había dicho, lo que le trajo un sentimiento de molestia a la morena, era la forma en como ambas actuaban casi como si se conocieran de toda la vida, entonces vio como las dos se alejaban del resto de las chicas. Con cierta tristeza recordó la carta, se había armado de valor para enviarle esa carta a la rubia, no sabía si la carta llegaría a su destino, ya que no había puesto el remitente, pero al final si llego y ella se sentía aliviada, pero al mismo tiempo sintió celos al ver a su antigua amiga ser abraza por alguien que se había ganado la amistad de Candy en poco tiempo
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- Stear, Archie – grito la rubia al ver a sus primos en la colina
- Se tardaron un poco no creen – critico Archie quien llevaba más de 15 minutos esperando por ellas
- Es que Candy quería conocer a la nueva chica – les dijo Paty luego de darle un beso leve a Stear en los labios
- ¿Ya la conociste? – pregunto Archie algo nervioso
- Si… - sin darle mucha importancia – aunque no creo que sea la indicada para ti Archie
- ¿Por qué? – pregunto entre frustrado y aliviado
- Candy dice que es muy tímida y que eso no es bueno para una futura Andley – Paty hablo antes de que Candy dijera algo
- ¿Solo por eso? Paty también era tímida y mírala ahora – señalando a la chica que ahora estaba sentada en el regazo de Stear de lo más cómoda
- A Paty la pude cambiar en 2 días esta chica va a necesitar mucho trabajo – se quejó sentándose al lado de la pareja – una Andley necesita ser fuerte y directa ella no lo es
- Estas hablando como la Tía Abuela Candy – le dijo Stear quien termino ganándose una mirada retadora de la Candy – sabes que es verdad
- Bah, ella no es la indicada, así que buscaremos a otra que sea más adecuada para ti Archie no te preocupes – el menor de los Cornwell suspiro con molestia ante la mirada decidida de su prima
- No estoy interesado en conocer a más chicas gatita – le dijo sentándose a su lado
- Silencio – tocando los labios de su primo con su mano derecha – yo encontrare a una chica idea para ti, así que más te vale que te quedes calladito sin decir ni una palabra
- Gatita…
- Gatita nada, no será el único soltero del grupo
- Te recuerdo que tu no estas saliendo nadie – exclamo Archie
- Porque mamá primero le da de comer a sus hijos antes de ella comer – le dijo como con toda sabiduría posible, lo que hizo que los dos hermanos rodaran los ojos y Paty sonriera
- Claro lo que tú digas Gatita – burlándose de la chica
- Vamos Archie dime porque no quieres conocer a una buena chica para asentar cabeza – le pregunto jalando su brazo
- La chica de la que estoy interesado no me nota – revelo encogiéndose en hombros
- ¿Quién es? – le pregunto interesada
Stear empezó a reírse con desesperación ganándose una mirada de molestia por parte de Archie.
- Vamos dime Archie, tal vez pueda convencerla de que te dé una oportunidad, puedo explicarle que eres una buena persona – Candy coloco su mano en la su barbilla – voy a tener que mentir un poco pero luego podemos arreglar eso
- Mentir? – pregunto confundido
- Claro, seamos sinceros Archie, eres un galán para cualquiera, pero tienes un ego muy grande – todos asintieron cuando el joven negó – además creo que la chica ideal, tiene que tener mucha paciencia, controlar tu ego
- Oye que significa eso – ofendido
- Hermanito eres el único hombre que conozco que pasa tanto tiempo viéndose al espejo – el joven Cornwell se sonrojo – hoy llegamos tarde a clases, porque según tú no te veías presentable
- Mi cabello no estaba presentable – se quejo
- Presuntuoso – murmuraron Paty y Candy para que el chico escuchara
- Cállense – mirándolas con molestia, pero ellas solo se rieron
- Por cierto chicos yo conocía a esa chica antes? – les pregunto Candy
- Te refieres a Annie verdad – Stear vio a la joven asentir – ahora que lo pienso, Candy nunca fueron presentadas, el año pasado cuando la Tía Abuela cumplió año, tú te había enfermado por lo que no estuviste presente cuando ella llego – la chica recordó ese día
- Si ya recuerdo, aun así – se quedó pensativa, si no había visto a la chica antes porque se le hacía tan familia – siento que he visto a esa chica antes
- Tal vez la vista cuando fuiste con la Tía Abuela en alguna tienda de ropa, o algún evento social – Stear le restó importancia
- Si tal vez la haya vista de pasada – aunque no estaba convencida
Algo dentro de ella le decía que se habían visto mucho antes.
Al final del receso las chicas volvieron al área de al salón de clases, para ningún de las dos paso desapercibido como la chica nueva era la mandadera de Eliza y Luisa, durante toda la tarde si ambas necesitaban algo era a Annie a quien enviaba, cosa que las molesto a ambas.
- Esas dos se pasan usan a la chica como si fuera su sirvienta – le susurro Paty a la rubia durante la cena
- Así es Eliza siempre usa al más débil – Candy siguió con la mirada los movimientos de la chica nueva – Aunque tengo que admitir que la chica al parecer le gusta que la usen de esa forma – suspiro
- Archie parece interesada en ella aunque trate de ocultarlo – recordó como el joven se encontraba frustrado cuando Candy le dijo que la chica no era la indicada
- Bien si quieres la ayudaremos, a que deje esa timidez
Al final de la cena las chicas se encaminaron a sus habitaciones, Annie se le dio la habitación que estaba en frente de la rubia, por lo que ambas chicas aprovecharon para interceptar a la chica antes de que esta entrara en su habitación.
- Señorita Brigther – la llamo Paty
-… - Annie se detuvo antes de entra y miro a las chicas
- Sabes no deberías dejar que Eliza te use así – le dijo Candy con los brazos cruzados sobre su pecho
- No sé de qué hablan – su voz baja y sumisa irrito a Candy
- Sabes si te gusta ser la sombra de alguien, - le dijo molesta - bien sigue siéndolo, pero escúchame muy bien, sé que estas interesada en mi primo Archie, así que te voy a dar una advertencia mantente alejada de él
- ¿Qué? – Annie empezó a alterarse – ¿Por qué involucras a Archie?
- Porque yo no voy a aceptar que mi primo este con alguien tan débil – mirándola con desdén, el rostro de Annie mostro dolor antes su palabra – no aceptare a alguien que se deje humillar por otro, alguien tan débil y frágil no es la indicada para mi primo – dicho esto le dio la espalda
- ¿Por qué? – La voz rota de Annie la detuvo antes de irse – ¿Por qué eres así?
- Porque no soporta a las personas que no se defiende y siempre esperan que otros la cuiden – mirándola por encima de su hombro – si quieres que te acepte como posible pareja de mi primo es mejor que cambies – dio dos pasos antes de detenerse – y bájate ese peinado que no es tu estilo.
Paty solo le sonrió débilmente antes de seguir a la chica.
- No crees que fuiste algo dura con la chica – le dijo una que estuvieron en la habitación de la rubia
- Tenía que decírselo, ella es débil la escuchaste hablar solo susurra y baja la mirada, si la acepto en la familia, se la comerán viva
- Estas preocupada por ella verdad – sonriéndole a la rubia
- Un poco – camino hasta el balcón para tocar las flores de Anthony – es curioso pero siento que debo hacerla cambiar
- Tal vez es porque la conociste antes no crees – sentándose en el suelo junto a ella
- Tal vez…
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Escocia
Las tierras altas escocesas eran uno de los pasajes que hacía que cualquier escoses se sintiera como en casa, los prados verdes, campos cubiertos de flores, los ríos y lagos cristalinos, el sonido de las gaitas, era el orgullo de cualquiera que hubiera nacido en ese lugar, pero para la matriarca de los Andley en estos momento no era así, estaba molesta 1 mes atrás Candice había sido enviada a Real Colegio San Pablo, para que se convirtiera una digna heredera, no era que eso le molestara, sino el hecho de que fuera sin ella, pero la carta que había recibido de William era urgente, por lo que se dirigió a Lakewood solo para recibir la noticia que debían viajar a Escocias lo antes posible. Por la reunión de los Clanes, odia esas reuniones más porque debía encontrarse con el Clan Grayton.
- William me podrías explicar ¿Por qué debemos ir a esa reunión? – pregunto Elroy en un tono hostil, detestaba tanto a los Grayton que no era necesario esconder su desagrado hacia ellos
- Ya te lo dije tía lo sabrás cuando lleguemos – respondió William, mejor conocido como William Albert Andley
- William si esto es para librarte de tu deber como Patriarca de la familia Andley estabas muy… - empezó a retarlo la Tía Abuela
- Calma tía, no se trata de eso – sonrío un poco avergonzado – es algo muy importante pero lo sabrás cuando lleguemos a la casa principal
- Esta bien, espero que la reunión no tarde mucho
- Tardara lo necesario tía
Albert sabía que la sorpresa que le daría a la Tía Abuela no le gustaría, esperaba que cuando conociera la razón de dicha decisión ella escucharía antes de empezar a gritar, al menos eso era lo que él deseaba, no tardaron mucho en llegar a la Casa Principal, antiguamente había servido para que los todos los Clanes se reunieran en terreno neutral donde las disputas se pudieran arreglar de manera pacífica, hoy en día tenía el mismo uso solo que sin las armas y la hostilidad – o al menos sin las armas –, al bajar del carruaje Albert sonrío al ver la expresión de molestia de su tía.
- Vamos tía, ¿no deseabas ver nuevamente a tus amigos? – Albert se encontrar fuera del carruaje esperando a la Tía Abuela
- Cariño amigos… no a los Grayton, ellos no son amigos – comento con desagrado, para luego tomar la mano de su sobrino – vamos a terminar con esto
- Ahí que dejar el pasado atrás – hicieron su camino hacia la puerta de la casa
Al abrirla la Tía Abuela no pudo evitar un sensación de nostalgia, hace más de 60 años atrás ella había estado en ese lugar cuando sus padres había concretado su matrimonio con el hijo menor del que había sido en aquel tiempo el Patriarca del Clan Grayton, aunque ese matrimonio jamás se realizó, Elroy tenía buenos recuerdos de aquel lugar.
- Vaya pero miren quienes al fin llegaron – Elroy tuvo que reprimir un insulto ante aquella voz, levanto la mirada bajando las escaleras había un hombre un poco mayor que ella que debía rondar los 79 años, su cabello ahora blanco en algún tiempo atrás era de un color rojizo intenso, su cara ahora tenía arrugas pero aquellos ojos verdes bosque aún seguían robando uno que otro suspiros – Elroy veo que no has cambiado – mirando a la mujer con una sonrisa – sigues igual de serie que hace 20 años atrás
- Nicola veo que no has cambiado en lo más mínimo – respondió con molestia – igual de impertinente que siempre – abriendo su abanico para ignorarlo
- Al menos yo no tengo que aparentar se la señora perfecta – exclamo serio
- Como te atreves – cerrando su abanico con fuerza
Lo que inicio una pequeña disputa entre ambas personas, todas las que se encontraba en la entrada o los que iban llegando veía aquellas pequeña riña con una risa disimulada, más que todos los mayores los jóvenes era otra cosas, jamás se hubieran imaginado que dos personas mayores – en este caso una mujer y un hombre - perteneciente a dos clanes antiguos tuvieran un enfrentamiento verbal de esa clase.
- Si los chicos vieran están estaría sorprendido – le dijo George a Albert en un tono algo bajo
- Me imaginaria la cara de Candy al ver que la persona, que ella describe en sus carta, como un señora de expresión seria y gruñona, llegase a comportase como una chiquilla de 13 años
- Es normal el Tío Abuela Nicola y la Tía Abuela Elroy estuvieron comprometido hace años atrás – hablo un voz dulce y suave llegando a ellos – quien no conoce la historia pensaría que se odia a muerte y no que han estado enamorados durante tanto tiempo
- Meribeth – George identifico rápidamente la voz de la joven
- George, William ¿Cómo han estado? – la mujer se colocó al lado de William
- Tan bella como siempre Beth – Albert tomo su mano para depositar un beso
La joven en cuestión tenía el cabello de color rojo borgoña, aunque para William era el mismo color de las rosas era tan largo que la joven optaba por tejerlo, por lo que llegaba hasta las rodillas, tenía grandes ojos verdes, una pequeña y perfilada nariz con pecas cubriendo esta, con una altura de 1.78 cm era una de las mujer mal alta de su Clan, el mismo patriarca de los Andley estaba sorprendido de lo mucho que la chica había crecido en solo 5 años
- ¿Cómo estas pequeña traviesa? – le pregunto Albert con una sonrisa coqueta
- ¿Pequeña? ¿En serio? ¿Albert tú me llamas pequeña a mí? – Señalo soltando una estruendosa carcajada – te recuerdo querido – tomando al joven por el cuello de la camisa – soy 5 años mayor que tu
- Aun así yo crecí más que tu – le respondió sin soltar su agarre
- Eres 2 cm más alto no te creas la gran cosa – soltando con un puchero – condenado chiquillo ¿Cómo es que creció más que yo? – se preguntó entre diente – Por cierto hace cuanto empezó la discusión – les pregunto mirando a los mayores seguir su disputa
- No llevan mucho ya deben estar por terminar ya que no han mencionado el tema aun – le respondió George antes de acomodar la corbata de Albert
- Sabes que Nicola no sé porque pierdo mi tiempo discutiendo contigo, es obvio que nunca sabrás elegir bien nada en tu vida – escupió la mujer molesta
- Al menos yo elegí casarme con alguien y tú me querida Elroy decidiste quedarte soltera toda tu vida – respondió el hombre con el mismo tono
- Al menos yo no elegí a una persona débil físicamente sino de salud – cuestiono – la cual ni siquiera te pudo dar un solo hijo, te quedaste sin descendiente, yo en cambio crie a todos los sucesores de mi familia los cuales por cierto son más que los de la tuya
-… - el rostro de hombre empezó a tonarse rojo – Al menos mi familia no tiene la culpa de la desaparición de la heredera del Clan Duncan
- ¡Como te atreves! – Golpeando al hombre con su abanico en su pecho – mi familia no tiene nada que ver con eso
- Si claro, que conveniente que la única vez que hicimos el festival de Hogmanay en américa mi sobrina haya desaparecido de su cuarto en la mansión Andley – acuso – título que debería de a ver sido para el menor de los Andley no
- Te recuerdo que sobrina Rosemary murió 2 años después de la desaparición de la niña convirtiendo a William hijo en el heredero de los Andley – señalo – no tuvimos nada que ver con eso, en cambio tu familia…
- Bueno ya basta – Meribeth tuve que intervenir antes de que esta discusión llegara a otro nivel – Tío lo que le ocurrió a mi hermana no tuvo que ver con los Andley – mirando a su tío quien se encogió en hombros – todos sabemos que ese hecho fue causado por aquellos que no están en favor que una niña con sangre Grayton fuera la que llevara el mando de su clan
El silencio lleno la habitación, todos lo que se encontraban en ese lugar bajaron la mirada con cierta tristeza, ese año se cumplirían 15 años desde que la heredera al Clan Duncan e hija menor del Clan Grayton hubiera desaparecido de su cuna en la mansión de los Andley, la niña solo constaba de 8 meses de vida cuando desaparecido, lo que desato una guerra entre los Andley y los Grayton que se acusaban mutuamente de la desaparición de la niña, al final había descubierto que miembros del Clan Duncan tuvieron que ver con dicha desaparición, estos jamás había hablado sobre lo que le habían hecho a la pequeña niña, pero una mancha de sangre cerca del lago, ofreció una idea algo escabrosa del destino de la pequeña niña
- No estamos aquí para hablar de mi hermana Blaire, William y yo tenemos noticias importantes – usando un tono autoritario – así que si pasamos a la sala principal estaría perfecto
La chica empezó a caminar seguido de George y William el resto los siguió, tanto Elroy como Nicola al entra se colocaron al lado derecho de sus sobrinos en la enorme mesa rodeado por todos los miembros de los Clanes Grayton, Duncan y Andley
- Bien ahora que estamos todos reunidos – empezó a hablar Albert mirando a todos en la mesa – como todos sabemos una guerra está iniciando entre Austria y Serbia, nadie de las Tierras Altas quiere verse involucrados en dicha guerra al igual que aquellos de la Tierras Bajas, luego de la última guerra todos prefieren que Escocia se mantenga al margen de esta disputa, pero…
- El Clan Duncan no tiene un líder, por lo que estos pueden decidir entrar en la guerra y nunca permitiríamos que ningún hermano fuera a la guerra y perdiera la vida – mirando a los Duncan quien bajaron la cabeza – William y yo tenemos sangre Duncan por parte de nuestras madres, por lo que cualquiera de nosotros podría ser el líder del Clan, pero esto significaría abandonar nuestra Clan actual
- Por lo que llegamos a un acuerdo que podría arreglar esto – todas las miradas se centraron en ambos jóvenes – Meribeth y yo nos casaremos al inicio del verano y nuestro primer hijo será el heredero del Clan Duncan, mi hermana Candice Andley si no se ha casado al cumplir los 16 se casara con Alexander Grayton.
