Capítulo 5

Escocia

Albert termino de empacar sus cosas mañana estarían de regreso a Londres, tenía muchas ganas de ver a Candy y a sus sobrinos, solo 4 años atrás había recibido la noticia por George de la muerte de su amado sobrino, fue un fuerte golpe para él puesto que sintió como si hubiera perdido por segunda vez a su hermana, Anthony había sido el último recuerdo de su hermana y ahora este también se había ido, se hubiera sumido en una profunda soledad sino hubiera sido porque su amigo le había informado sobre la condición de Candy, tuvo que dejar de lamentarse por la pérdida de su sobrino y fue en búsqueda de su hija adoptiva solo para enterarse por parte de los cuidadores de que su Tía se había marchado junto con la joven a Nueva York.

Preocupado había viajo a Nueva York, al llegar se sorprendió del cambio de la joven, ya no era la misma niña revoltosa que había sido antes, se comportaba y actuaba como las niñas de sociedad, había perdido su lado rebelde y alegre, ahora solo era una vulnerable que estaba bajo las ordenes de su tía, eso lo molesto por lo que mientras todos dormía se encontró con su tía su deseo fue llevarse a Candy lejos de ese lugar pero eso no fue posible, la niña aunque se veía diferente por fuera seguía siendo la misma por dentro, no pudo alejarla de lo único que ella considera su hogar, se dedicó a viajar por todo el mundo conociendo nuevos lugares, pero con cada carta que recibía de la rubia sentía que no podía continuar con la mentira. En unos de sus viajes se encontró Meribeth la chica se había convertido en la líder del Clan Grayton y le propuso una idea para que las disputas entre los 3 clanes cesaran.

- Terminaste de empacar – la voz de Meribeth lo saco de sus pensamientos

- Si – respondió, la mujer camino hasta su cama y tomo asiento

- Espero que regreses pronto Albert – le dijo con una voz decaída y triste

- Descuida volveré antes de que te des cuenta que me eh ido – tomo su mano para apretarla suavemente – cuando regrese traeré a mi hermana vas a amarla en cuanto la conozcas

- Estoy ansiosa de conocerla, aunque sigo sorprendida de saber que tienes una hermana pequeña – seguía confundida al enterarse de la existencia de una última Andley

- Si Candy es un pequeño ángel que llego a nuestras vidas cuando el dolor y la desesperación se hizo presente – confeso con cierta nostalgia al recordar como había conocido a la pequeña cuando su hermana había muerto

- Si aunque el que tu padre se haya vuelto a casar a expensa de su familia y que la niña apareciera justo después de la muerte de tu hermana es asombroso – Meribeth aún estaba sorprendido sobre uno de los secretos mejor guardado de los Andley

- Si aunque como te dije antes Candy no sabe sobre eso, luego de la muerte de Anthony sus recuerdo se perdieron, para ella nosotros siempre hemos sido su familia desde que mi madre la dio a luz – Albert odiaba mentirle a Meribeth pero la procedencia de Candy tenía que ser un secreto para todos

- Descuida de mi boca no saldrá nada de eso – sellando sus labios con sus dedos, Albert se rio ante ese gesto

- Te llevarías bien con Candy

- Estoy segura de eso no la conozco aun y ya la quiero, me haz contado tanto sobre ella – había sentido celos de la chica pero entre mas Albert hablaba de la joven mas sentía ganas de conocerla – no siempre escucho hablar sobre una chica que se escapa de su casa, enlaza a sus enemigos y le lleva la contraria a todos, en como si hablaras de…

- De quien? – pregunto con una sonrisa

- Oh cierra la boca – avergonzada de que hermana de Albert se parecía a ella, la chica golpea al joven en el hombro

- Otra cualidad en la que son idéntica golpean con fuerza – se quejó en broma, la chica lo miro y le saco la lengua

- Albert estás seguro sobre la boda – pregunto con algo de preocupación

- Ya te estas arrepintiendo de casarte conmigo – pregunto levantando una ceja en señal de molestia

- Ya quisiera - jalo al joven y esta quedo acostado en la cama, ella se subió sobre el chico hasta quedar sentada en su regazo – tu cariño eres mío quieras o no – le dijo en un tono seductor – y más te vale que quiera

- Por supuesto que quiero – confeso antes de unir sus labios a los de la chica

Estuviera un rato comiéndose a besa antes de que ambos necesitaras aire y algo de espacio o iba a terminar consumiendo su matrimonio antes de que el sacerdote dijera algo.

- Me refiero a tu hermana – le dijo luego de logra recomponerse – no creo que a ella le guste la idea de casarse con un desconocido, no sería algo que ella haría

- No te preocupes por eso, nunca la obligaría a casarse con nadie a quien ella no amara – trato de tranquilizarla

- Pero dijiste…

- Se lo que dije recuerda que dije que eso sería cuando ella cumpliera los 16 años, aún falta más de medio año, conozco a mi hermana encontrara al hombre ideal para ella – afirmo – solo dije eso para que la Tía no la obligue a casarse antes de tiempo y con un desconocido, Candy me mataría si la obligo a casarse con alguien a quien no amara

- Bien porque mi hermano no es exactamente el mejor partido – confeso con molestia – estoy segura que tu hermana ya conoció a alguien en el colegio

- Eso espero, no quiero que por una decisión errada mía ella se vea en problemas

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A solo 2 semanas de la llegada de Annie, tanto Paty como Candy seguían cada movimiento de la chica, pero esta no había mostrado ningún síntoma de que pensara cambiar su actitud, solo hacia todo lo que la Leagan le decía, cosa que estaba empezando a molestar a la rubia, solo ver como la chica actuaba como la sirvienta particular de su prima la molestaba.

"Hay cosas que no cambian" pensó la rubia cuando les paso a las 3 chicas camino a su cuarto

Sentí la mirada de las 3 chicas sobre ella pero prefirió ignorarlas, no le caía mal ni Luisa, ni Annie, ella solo hacia lo que Eliza le decía, pero su prima no era su persona favorita, entro a su habitación se colocó su pijama, antes de que Paty entrara.

- Candy, ¿estas segura de esto¿ – le pregunto la chica sentándose en la cama de la rubia – sé que la señorita Brigther no ha cambiado en estas 2 semanas, pero intentar presentarle a Archie a otra chica no creo que él lo acepte

- Descuida sé cómo conversarlo de que haga lo que yo quiera – restándole importancia

- No sé, creó que estarás jugando con sus sentimientos Candy – Paty no estaba muy segura de lo que su amiga estaba haciendo – ambas sabemos que Archie, aunque lo niegue siente algo por ella

- Lo sé, eso es lo que me molesta, Archie es alguien muy sensible y dulce por no decir que es un arrogante – frunció el ceño ante eso – pero el tener a una chica que se deje pisotear como si fuera un tapete, no es la chica indicada para él

- Eso importa acaso? - pregunto

- Claro que si – respondió con tristeza – la familia Andley, es una de las más importante en América, la más mínima muestra de debilidad nuestros enemigos se va a aprovechar de eso

- Yo era igual que ella – murmuro con tristeza, Candy dejo de cepillarse el cabello

- Si pero cambiaste, te enfrentaste a la hermana Grey cuando Eliza me había acusado de algo que yo no hice, me defendiste aun cuando sabía que ibas a ser castigada – tomo la mano de la chica – eres tímida pero también eres decidida esa es un rasgo muy importante para los Andley

- Eres mi amiga eso era lo que debía a ser

- Ya verás que cuando conozca a la Tía Abuela ella te va a aceptar como la novia y futura esposa de Stear

-… - el rostro de Paty se tornó de color rosa intenso – Candy ya basta – le dijo avergonzada, mientras las chica se reía – Oh eres mala en serio – aunque no pudo evitar sonreía antes la idea de ser la esposa de Stear – siempre menciona a tu Tía Abuela como es ella

- Pues – se quedó pensativa un rato – si la viera pensaría que es una mujer amargada, fría y sin sentimiento – empezó a describirla – pero cuando la conocer mejor, te das cuenta de que tiene un corazón muy dulce, tras la muerte de Anthony se volvió muy fría, solía retarme por todo, en varias ocasiones inclusive sentía que me odiaba por alguna razón sabes

- En verdad

- Si, luego de la muerte de Anthony, tuve una crisis por lo que tuvieron que llamar al médico de la familia, y cuando volví a despertar

Flash Back

La rubia se sentía confundida al abrir los ojos nuevamente, no recordaba mucho lo que había pasado antes, solo sentía dolor y un profundo dolor en su pecho, pero trataba de recordar por qué, todo estaba confuso en su mente, por lo que evito forzase

- Estas despierta – miro a su lado para ver a una mujer de expresión seria y ojos triste sentada a su lado

- Quien… Quien es usted – pregunto con cierto temor

- Realmente no sabes quién soy? – la voz de la mujer asusto un poco a la rubia quien se encogió, la mujer suspiro con pesar

- Lo siento yo… yo – las lágrimas empezaron a fluir en el rostro de Candy, no le gustaba sentirse así, pero no sabía cómo calmarse

-… - escucho a la mujer respirar profundamente antes de colocar su mano en la cabeza de la chica – Tu eres Candy White Andley naciste el 7 Mayo, tu madre murió al darte a luz por lo que ha estado bajo mi cargo durante toda tu vida, tu padre vive constantemente de viaje junto con tu hermano, tenías una hermana mayor llamada Rosemary murió cuando eras una niña, desde ese día su hijo y primos, han vivido aquí

La mujer siguió explicándole quien era ella, al igual que todos aquellos que estaba a su alrededor, aunque la joven trataba de asimilar toda aquella información, se sentía confundida y al mismo tiempo perdida, trato de recordar algo pero simplemente todo estaba en blanco, cuando la señora le explico el accidente y la muerte de su primo, un fuerte dolor se plantó en su pecho nuevamente las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos.

- Llora pero recuerda que las lágrimas solo muestran debilidad, eres una Andley y nunca debes ser débil – esas palabras sonaron crueles, pero la rubia solo asintió y siguió descargando todo el sufrimiento que sentía - de ahora en adelante tienes que ser una digna heredera, nunca debes bajar la cabeza antes nadie, nadie puede humillarte – le susurró al oído – es hora de que el pasado quede atrás

Luego de ese día cuando la rubia pudo levantarse de la cama, conoció a cada miembro de la casa, muchos de los cuales no recordaba otro como su sirviente personal le traían un extraño sentimiento de nostalgia, pero cuando conoció a sus primos – que realmente eran sus sobrinos fue diferente – solo al verlos sintió como si su corazón los recordaba

- Hola Gatita – le dijo el chico de cabello castaño

La rubia solo corrió a los brazos del chico, sintió como el otro chico también la abrazaba fue como si todo estuviera bien, aunque los 3 empezaron a llorar sentía como en casa, ellos eran lo único que sentía como si fuera real en su vida

Fin del Flash Back

- Así que los chicos son realmente tus sobrinos y no tus primos – hablo la chica tras escucha la historia

- Si, pero como tenemos la misma edad preferimos decir que somos primos, Archie es solo unos meses menor que yo y Stear es un año mayor

- Y tu hermano, nunca lo mencionas – nunca había escuchado hablar de él

- Es cierto, pues él… como decirlo – no sabía por dónde empezar, amaba a su hermano simplemente que su hermano era un completo misterio para ella – es difícil explicar ya que si lo conociera pensaría que es un vago

- ¿Un vago?

- Si, la Tía Abuela y mis primos no saben que lo conozco.

- No comprendo – estaba confundida

- Bien pero esto debe de quedar entre nosotras 2 ni Stear, ni Archie tienen que saber esto entendido – la joven asintió – veras una noche meses después de que nos mudamos a Nueva York, no podía dormir por lo que salí de mi cama, seria pasado las 12 de la media noche, y escuche a la Tía Abuela discutir con alguien en él despacho.

Flash Back

Candy caminaba por los pasillos hacia la cocina quería un vaso de leche tibia para conciliar el sueño, cuando escucho voces venir del despacho de su padre, confundida y al mismo tiempo curiosa camino hasta este sin hacer el menor ruido

- William no puedo creer que haya llegado en este estado – la voz escandalizada de su Tía se escucho

- Vamos Tía tranquilízate – esa voz era desconocida para la rubia, por lo que se asomó por la puerta entre abierta.

Su Tía Abuela se encontraba camino de un lado a otro y frente a ella un hombre de aspecto desamparado, un par de pantalones sucios y desgastados, una camisa que había visto sus mejores días y una cacheta de cuero marrón igual de usado, un largo cabello castaño y larga barba y gafas oscura con un bebe zorrillo en su cabeza que parecía dormir tranquilamente.

- Tranquilizarme – la mujer se detuvo molesta, la rubia tuvo miedo por el joven – explícame porque aparecer luego de meses sin saber de ti, en esta condiciones con una animal en tu cabeza, pareces un vagabundo y no el futuro jefe de la familias – Candy tuvo que toparse la boca antes de gritar sorprendida

- Estuve de un lado a otro Tía, no podía enviarte carta de todos los lugares en donde estuve – tratando de tranquilizar a la mujer – además George conocía mi destino

- George? Ese hombre me va a escuchar cuando lo vea – refunfuño molesta

- ¿Cómo sigue Candy? – pregunto por la rubia

- Sigue sin recordar nada de su pasado – informó con cierto pesar

- ¿Por qué te la llevaste de Lakewood¿ – la rubia noto como la actitud de joven cambiaba de estar relajado a serio y autoritario

- Ese lugar le hacía daño a Candice, te envié una carta en donde te decía explicaba las razones para mudarnos de ese lugar

- La alejaste del único lugar que ella conocía como su hogar

- Ese lugar le hacía daño a Candice, cuando esas mujeres vivieron, sufrió una crisis, crees que la iba a dejar ahí, no la iba a dejar así sabiendo eso – el joven se encogió en su silla – ella merece algo mejor que está en ese lugar William

- Su pasado…

- Su pasado no importa ahora, ella es la futura heredera de los Andley y tu hermana no vas a cambiar eso – el joven se quitó los lentes mostrando unos ojos azules los cuales se le hicieron familiares a la chica – espero que entiendas que aceptes mi decisión William

- Entiendo tu decisión pero no la acepto por completo – levantándose – estaré pendiente de ella Tía, sé que estará bien a tu cuidado – empezó a caminar hasta la puerta

- ¿A dónde vas William? – pregunto al verlo irse

- Aun no estoy listo para asumir la responsabilidad de la familia – le respondió antes de llegar a la puerta – cuida de ella Tía

- Lo hare como si fuera mi propia hija

Candy corrió para esconderse en una esquina, vio la puerta abrirse antes de él joven saliera y cerrara la puerta, camino hacia donde ella estaba escondida, tenía miedo de que la viera, si lo hiciera estaría en problemas, por lo que se agacho para hacerse invisible o eso era lo que esperaba.

- Veo que sigues igual de curiosa que siempre pequeña – escucho decir al hombre, antes de sentir su mano en su cabeza

- Por favor no le digas a la Tía me va a retar – le suplico antes de levantar la cabeza, pero al toparse con esos ojos el reconocimiento llego a su corazón, fue como si el conociera a ese joven, impulsada por algo extraño llevo sus brazos al cuellos de la chico antes de abrazarlos.

- También te extrañe pequeña – acariciando su cabello con suavidad logro calmar los espasmo de la joven – haz cambiado mucho – le dijo a lo que la chica asintió – pero sigues siendo la misma niña traviesa de siempre

- Oye – se quejó antes de golpea al joven en el hombro

- ¿Me reconoces? – se atrevió a preguntar

- No – susurro con tristeza – pero cuando vi tus ojos fue como si mi corazón si te reconociera – aspiro su olor – es igual que con Archie y Stear

- En verdad, les tienes mucho cariño a ellos – rodeo las piernas de las chicas con sus brazos y la cargado, ante la queja de la chica – te gusta este lugar

- Si la Tía Abuela es muy seria y siempre me está retando, pero soy feliz aquí – respondió apoyando su cabeza en su pecho - además están Stear y Archie con ellos aquí no me siento sola

- Me alegra oírte decir eso, ellos siempre te van a cuidar

-Lo sé, aunque Stear siempre estaba inventando cosas que terminaran por hacernos a todos estallar – ambos se rieron – ¿te iras verdad? – le pregunta luego de unos minutos

- Si aún no estoy listo para asumir el liderazgo de la familia – Candy apretó con fuerza su camisa antes de que su pecho se contrajera

- Volverás?

- Claro que sí, tengo que cuidarte eres mi responsabilidad y mi… hermanita pequeña – Candy sintió una risa en el pecho del chico – pero estaré siempre cerca por si me necesitas – entro en la habitación de la joven y la dejo en su cama – ahora descansa, nuestro encuentro debe quedar siempre entre nosotros

- Esta bien – empezó a sentir los parpados pesado – cuídate

- Tu también pequeña, si me necesitas solo escríbele un mensaje a… nuestro padre y yo te responderé

- ¿Cómo sabré que eres tú? – pregunto casi cerrado los ojos dejando salir un bostezo

- Lo sabrás, siempre lo sabrás – depósito un beso en su frente

- Adios Albert

Fin de Flash Back

- Albert no está listo para asumir el jefe de la familia, así que hasta que eso pase todos deben pensar que yo seré la futura cabeza de lo Andley

- Ahora entiendo por eso Eliza y Neal suelen decir que no perteneces aquí, tú no eres la verdadera cabeza de los Andley – la rubia asintió – tengo una duda, como sabes cuándo es tu hermano el que escribe

- Es fácil – abrió uno de los cajones de su escritorio y saco dos cartas de ellas, ambas tenían el nombre Sr William pero una tenía una pequeña huella de un animal en una esquina – esta es la de mi hermano y esta es la d mi padre – cuando estaba sola y quería huir el aparecía, casi como si supiera como me siento, sé que puedo confiar en él

- Señoritas ya es hora de irse a dormir – la hermana Margaret entro a la habitación – Señorita O´Brian a su cuarto

- Esta bien – se levantó de la cama para marcharse – hasta mañana Candy

- Hasta mañana Paty, buenas noche hermana

Cuando la habitación estuvo a oscura la chica salió al balcón, se quedó viendo al cielo durante unos minutos antes de entrar.

"Buenas noches Anthony, buena noches hermano"

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Un fuerte ruido hizo que la rubia se levantara algo asustada, afuera aun esta oscuro por lo que dudaba que pronto amaneciera, el ruino volvió a escucharse, por lo que tomo su bata antes de levantarse de la cama, camino hasta la puerta y la abrió lentamente sin hacer el menor ruido, se asomó pero no había nadie levantado, nunca había sido de sueño ligero, por lo que se sorprendió de que fuera la única en despertarse.

Salió de su cuarto en dirección a donde ella había escuchado aquel ruido, algo se rompió en el pasillo cerca de la entrada por lo que armándose de valor camino a oscura a ese lugar, rezando por dentro porque no fuera un fantasma.

"Aunque si fuera un fantasma no es nada silencioso" pensó con una sonrisa

Se quedó parada en medio del pasillo cuando vio una sombra caminar hasta ella tambaleándose de un lado a otro.

"Corre" se gritó a si misma pero sus pies no le respondieron "Que estás haciendo corre no es tiempo de hacerse la valiente" pensó con temor, se dio media vuelta cuando escucho un quejido de dolor, trago profundamente antes de darse la vuelva y corre hacia el fantasma o lo que sea que está sufriendo

- Maldición ese maldito bastado me lastimo seria mente – escucho una voz demasiado familia para ella, sin darse cuenta estaba a solo 10 pasos de su peor pesadillas

- ¿Qué haces aquí? – le pregunto al joven entre murmuro

- Oh dios ahora estoy alucinando – le dijo el chico viendo a la rubia como si estuviera viendo su pastel favorito – estoy viendo la cosa más hermosa y seductora de todas

-… - la rubia se sonrojo antes ese comentario – baja la voz antes de que alguien te escuche

- Eh? Porque debería bajar la voz, que haces en el área de los chicos, acaso estabas durmiendo con el Cornwell – la voz del chico se hizo cada vez más fuerte

- Ya cállate – se agacho a altura del joven para taparte la boca – idiota este es el lado de las chicas

- Que? – el chico intento mirar a su alrededor pero todo estaba a oscura – diablos él se equivocó de área

- Él de quien hablas? – Le pregunto pero recordó en donde estaba – escucha necesitas irte si alguien te ve estarás en problemas

- No puedo hermosa pecosa – tomando las manos de las chica para jalarla más cerca de él – estoy molido

- Suéltame pervertido – estaba sonrojada pero también molesta – esta entero no molido

- Eres tan inocente – tocando su rostro – eres tan hermosa que debería ser un pecado

- Apestas a alcohol es mejor que te marche antes de que te vea – intento zafarse del joven pero la expresión de dolor y los quejidos del chico la detuvieron – estas herido – afirmo preocupada – ¿Qué te paso?

- Me metí en una pelear en un bar – respondió haciendo una mueca cuando la joven logro colocarse de pie

- En un bar, que hacías en un bar?

- Embriagándome? – le dijo como si fuera lo más lógico, Candy suspiro con molestia

- Idiota – murmuro antes de ayudarlo a levantarse – tengo que sacarte de aquí si alguien te vez, te van a expulsar

- Ja quiero ver que lo intente mi padre es el mayor benefactor de este lugar no me van a echar aunque quieran – el tono arrogante del joven molesto a la chica

- Cierra la boca y ayúdame a sacarte de aquí

- Candy que crees que haces – la chica entro en pánico cuando escucho esa voz

Soltó al joven quien cayó al suelo en un estruendoso golpe y empezó a quejarse

- Lo siento está bien – ignoro a la peli-negra se agacha a ver al joven

- Podrías ser más dulce pecosa – se quejó antes de que la chica lo ayudara a levantarse nuevamente

- Candy te vas a meter en un problema si lo ayudas – escucho decir a la chica

-Esta lastimado debo ayudarlo – exclamo cuando logro estabilizarse con el peso del chico

- Pero…

- Si no vas ayudar muévete – la rubia levanto la mirada al ver a su amiga correr hasta ella para ayudarla – en serio Candy tienes que dejar de meterte en tantos problemas – se quejó antes de colocarse al lado izquierdo del chico para ayudar a cargar con el peso del joven

- Vamos cuando tu vida va a ser tan divertida como ahora – le dijo con una gran sonrisa – ahí que llévalo a mi cuarto

- A tu cuarto estas loca – le reprocho Paty

- No podemos abrir la puerta y lanzarlo a afuera o si – la peli-castaño dudo antes de asentir – bien en mi cuarto puedo curarlo y luego lo lanzamos a fuera

- Hey no soy un perro herido – se quejó el chico

- Cierra la boca – lo reto Candy

La peli-negra se hizo a un lado cuando los 3 pasaron a su lado, no quería meterse en problema, pero al ver como las dos jóvenes ayudaban al joven, en especial la rubia se sintió perdida, en el Hogar de Pony ella siempre ayudaba a Candy, aun cuando llevara a los castigo y regaños, pero siempre la había apoyado, ahora simplemente se había quedado a un lado, apretó con fuerza sus manos antes de correr hacia las chicas que estaba llegando a la habitación de la rubia, se adelantó y abrió la puerta para que esta pasaran.

- Colóquelos en la cama iré por algunas cosas – les indico antes de salir de la habitación e ir a la suya

- Creo que nos va a ayudar – le dijo Paty a la rubia antes de colocar al chico en la cama

- Eso parece

La peli-negra volvió al cuarto de la rubia con un botiquín de primero auxilio, cerró la puerta con el cerrojo antes de encender una vela

- Hay que quitarle la camisa para ver si tiene alguna herida abierta – las 3 se sonrojaron antes esa idea y Terrence solo se rio

- Vamos quien va a ser la primera en desvestirme – les rio con picardía

- Cierra la boca pervertido – le dijo Candy antes de mirar a las chicas – ustedes con la vista a la pared y tu es mejor que no te pases de listo – señalando a las chicas y luego al joven

Terry solo sonrió levanto la mano en señal de paz, Candy respiro profundamente antes de empezar a quitarle la camisa, sentía su corazón latir con rapidez pero trato de no prestarle atención, pero claro el chico no la estaba ayudando mucho ya que con cada botón que ella soltaba el joven la veía con más intensidad.

- Listo ahora haz lo tuyo – le dijo a Annie antes de alejarse del joven

La morena abrió el botiquín, empezó a revisar al joven no había heridas abiertas solo un par de moretones por todo su cuerpo y uno que otras rasguños pero nada grave, tuvo que pedirle ayuda a las otras 2 chicas para limpiar los rasguños y aplicarle la pomada para los moretones, entre las 3 lograron acabar en menos de 5 minutos.

- Listo con esto te recuperas pronto – le dijo Annie guardando las cosas en el botiquín

- Gracias señoritas fueron de mucha ayuda – les dijo antes de acostarse en la cama

- ¿Qué estás haciendo tienes que irte? – Candy estaba histérica al ver al joven acomodarse en su cama

- Estoy cansado me iré en la mañana – arropándose con la sabana para darle la espalda a las chicas

- Eres un...

- Candy silencio – le dijo Paty

Todos guardaron silencio al escucha pasos y voces venir del pasillo, Candy apago la vela antes de que el cuarto se quedaran en penumbras.

- Al parecer solo fue la brisa que golpeo el jarrón – escucharon decir a una de las hermanas

- Si igual iré a revisar a fuera tú revisa a las chicas – las tres se miraron aterradas

Los paso empezaron alejarse por lo que Candy fue la primera en abrir la puerta para asomarse a ver si había alguien cerca.

- No hay nadie es mejor que regresen a sus cuartos chicas – les pido a las 2 chicas quienes miraron primero al chico que estaba en la cama cómodamente dormido

- Y tú? – le pregunto Paty preocupada

- Estaré bien, ya veré que hago con este – señalando al chico

- Es demasiado arriesgado, es mejor que te vengas a dormir con alguna de nosotras – le dijo Annie a lo que Paty estuvo de acuerdo.

- Ella tiene razón Candy, es mejor que vengas a dormir a mi cuarto, su las hermanas te ven compartiendo tu cama con otro chicos estarás en serios problema

La rubia iba a rechazar la invitación, pero luego lo pensó mejor, camino hasta la cama, hasta cubrir al joven lo suficiente para que no notaran nada raro.

- Si haces algo raro te matare – le susurro al joven en el oído antes de irse con las chicas

"Creo que me puedo acostumbrar a este olor" pensó Terry acomodándose lo mejor que pudo en la cama antes de caer en un profundo sueño.

Fuera de la habitación las chicas se dirigieron en sus habitación – Paty y Candy hoy competirían la cama – antes de que las 2 chicas entrar al cuarto de la O´Brian, la rubia volteo a ver a la morena.

- Annie – la llamo en voz baja – gracias por ayudarnos

- De nada – susurro antes de entrar

Las 2 chicas entraron al cuarto, una vez en la cama pudieron suspirar con alivio

- Eso fue algo muy arriesgado Candy – la acuso la chica

- Lo sé pero… que querías que hiciera estaba herido – seguía preocupada por el chico

- Te gusta – no era una pregunta sino una afirmación, la chica empezó a sonrojarse – o mi dios te gusta

- Silencio nos van a oír – la silencio antes de meterte a la cama – y no me gusta estoy preocupada que es otra cosa

- Creo que Archie no es el único que trata de ocultar sus sentimiento – canturreo la chica metiéndose a la cama

- Bah, como me gustaría un idiota, pervertido, egoísta y que tome, no sea tonta – aunque dijera eso estaba avergonzada

- Claro, lo que digas

- Ya duérmete, mañana será un largo día.

La rubia tardo en conciliar el sueño, el solo pensar que ese chico estaba en su cama en esto momento oliendo sus sabanas hizo su corazón latir con fuerza, no estaba interesada en ese idiota, la visión del pecho desnudo del chico vino a su mente, se sentido como tonta cuando empezó a sonrojarse con mayor fuerza

"El no me gusta, no me gusta" trato de conversarse a sí misma, deseaba creer eso realmente lo deseaba