Hilos del Destino
Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen sino a K. Mizuk y Igarashi si fueran mios desde un principio hubiera dejado a Terry y a Candy juntos.
Disculpe la demora estaba espera por mi beta, espero q regrese pronto pero decidi subir el nuevo capi, una cosa antes de seguir, en la historia original Albert nació en 1890 y Candy en 1898 por lo que este es 8 años mayor que Candy, tome la decisión de que Albert solo sea mayor que la rubia solo por 5 años asi la prometida de él, sea 10 años mayor, por lo que Albert en la historia tiene 25, Meribeth tiene 30, Stear y Terry tiene 15, Candy, Paty, Archie, Annie, Eliza y Neil tienen 14 al menos por ahora.
Capítulo 6
Candy respiro profundamente por décima vez, tenía más de 10 minutos frente a la puerta de la habitación sin tener el valor de entrar, el miedo de entrar y encontrarse con futuro duque, pero debía hacerlo, tomo una última bocanada de aire antes de girar la perilla.
- Señorita Andley que hace despierta tan temprano? – la voz de la hermana Margaret la asusto lo que causo que diera un ligero salto
- Hermana Margaret bueno días – se giró para mirar a la mujer con una sonrisa un tanto forzada
- Buenos días a usted también pero que hace despierta tan temprano, apenas son las 6:00 de la mañana? – le pregunto nuevamente
- No podía dormir así que salir a dar una vuelta por los alrededores – la rubia trato de verse como si la hubieran descubierto haciendo una travesura.
- Señorita – tuvo que reprimir un suspiro – sabe que no puede salir de su habitación hasta la hora del desayuno
- Lo siento – exclamo bajando la cabeza – solo quería tomar aire, no volverá a pasar – mostrando una mirada dulce e inocente
- Está bien que no se repita – retándola
La chica se sintió nerviosa al ver que la mujer no se iba por lo que tuvo que abrir la puerta de su cuarto lentamente cerro los ojos antes de escuchar los gritos que estaban por venir, seria expulsada de colegio, su padre, la Tía Abuela y Albert estarían decepcionados, Stear y Archie irían a la cárcel por asesinar al futuro duque, Eliza y su hermano se reirán en su cara.
- Señorita Andley – tuvo que cerrar los ojos antes de que los gritos empezaran – ¿Qué significa esto?
- Puedo explicarlo ayer… -
- Su cuarto esta hecho un desastre – esas palabras hicieron que abriera los ojos
Su cama esta desarreglada una de sus almohadas estaba en el suelo al igual que sus sabanas, la ventana está abierta y el viento que entraba había esparcido varios papeles al suelo, no estaba exactamente desarreglado, pero según las reglas del colegio sus cuartos deberán estar siempre impecables.
- Es mejor que arregle este desorden y recuerde que las reglas exigen que su cuarto debe permanecer siempre impecable – aunque la estaba retando la rubia se sentía aliviada de que el duque se hubiera marchado.
- Si hermana ya lo arreglare – se despidió de la hermana antes de entrar a su cuarto, cerró la puerta suavemente – Dios gracias al cielo que se fue – aliviada antes de caer de rodillas al suelo
- Si que bueno ya se fue no – la voz de joven Grandchester la hizo palidecer, sintió al chico acercarse a ella antes de sentir sus brazos rodeándola por la espalda – definitivamente creo que tenemos demasiada suerte
- ¿No te había ido ya? – pregunto con una voz ahogada, sentí su corazón latir corazón
- Y perderme tu expresión al verme aun en tu cuarto – su tono de burla hizo que la rubia deseara golpearlo
- Vete de aquí – le dijo entre diente, la rubia deseaba gritarle todo lo que pensaba sobre el chico, también golpearlo pero se resistió no podía arma un escándalo que no terminaría nada bien
- Jajajaja – el joven se rio al ver la expresión molesta de la rubia – cuando te enojas tu nariz se arruga de una manera tan tierna – tocando con sus dedos la nariz de la chica – pero no preocupes tarzan pecoso, ya me tengo que ir – le dio un suave beso a la rubia en los labios, antes de levantarse y caminar hasta la ventana – nos veremos después señorita Andley – dándole una última mirada antes de bajar por la ventana.
Candy solo se quedó en el suelo sin decir palabra alguna, lo único que podía escuchar eran los latidos de su propio corazón, que galopaba a toda velocidad.
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- ¿Segura que la hermana Margaret? – le pregunto Paty entre susurro durante clases
- Si él ya se había ido – le respondió evitando mencionar el hecho de que el chico se había escondido detrás de la puerta y la había besado
- Gracias a dios, eso fue muy arriesgado Candy – Paty nuevamente a retarla, la rubia solo escuchaba atentamente, anoche había escuchado las mismas palabras así que solo asentía y negaba cada tanto – no me estas escuchando verdad? – le dijo la chica suspirando
- Lo siento Paty, sigo preocupada por él – revelo con vergüenza
- Esta vez no nos descubrieron, pero tienes que tener más cuidado – Paty al lado de ella asentía de manera disimulada.
- Descuiden no lo volveré a ser – les dijo a ambas "Al menos no si es necesario" pensó
- ¿Por qué será que no te creo? – suspiro la peli-castaño, la chica solo le saco la lengua, las 3 chicas sonrieron sin que nadie se diera de cuenta, tuvieron que prestarle atención a la clase cuando la hermana a cargo les llamo la atención.
La puerta del salón se abrió y la hermana Grey entro por esta, el silencio reino en todo el lugar hasta que la mujer camino hasta el escritorio.
- Hermana Grey que sorpresa tenerla aquí – le dijo la hermana a cargo
- Disculpe la interrupción hermana Concepción – se disculpó antes de mira directamente a la rubia – Señorita Andley venga conmigo por favor – todas las chicas miraron a la rubia con cierta sorpresa en sus rostros solo 2 chica tenía una expresión de pánico plasmada
La rubia aunque estaba algo nerviosa se levantó sutileza, si habían descubierto que ayudado al joven Duque, ella no lo negaría pero tampoco diría que tanto Annie como Paty la ayudaron, era mejor que únicamente fuera castiga, no sería justo que ayudar a alguien más fuera reprendido, ambas salieron del salón y la más joven seguía a la mayor con la cabeza en alto, pero interiormente la Andley traba de pensar de cómo se enteraron, aunque su mente le decía que tal vez no fuera nada grave que la hermana Grey solo quería conversar.
"Claro hablar pero yo sería la última persona con la que ella desearía hablar" pensó, no estaban en muy buenos términos, a causa de un insulto que a la joven le dijo en los primeros días de su llegada tratando de defender a Paty, fue la única vez que la rubia sintió que era mejor quedarse callada, paso 2 días en la habitación de castigo, por lo que evitaba molesta a la mujer "Si tal vez no se trate de Terry, sino de otra cosa" deseaba creer eso "¿Por qué lo llame Terry?, no tenemos ninguna clase de confianza, si él me ha besado, pero no somos amigo o sí?" se preguntó a si misma sentía sus mejillas calienta
- Espere aquí señorita Andley – hablo entrando en la oficina y cerrar la puerta
La rubia empezó a caminar de un lado a otro preocupada, evitado morderse las uñas y salir corriendo de ahí, pero ella no era una cobarde sea lo que sea que le pasara iba a enfrentarlo con la cabeza en alto.
"Pero si me expulsa, el Grandchester me la va a pagar" pensó con molestia de no a verlo ayudado no estaría en esa situación "además fue su culpa, el por irse a un bar fue que se metió en problemas, además que hacía en un bar nunca me lo dijo" tanta preguntas que aún no tenías respuestas
- Gatita que haces aquí? – Candy se detuvo al oír la voz de su primo
- Archie, Stear que hacen aquí? – les pregunto al verlo llegar con uno de los sacerdotes
- Eso mismo te preguntamos, la Hermana Grey nos mandar a llamar – respondió Stear llegando hasta donde estaba la rubia
- Esperen aquí jóvenes – les dijo el sacerdote antes de entrar a la oficina
- ¿En que líos crees que no hayamos metido ahora? – pregunto Candy en voz baja
- Ni idea estoy seguro que no hemos hecho nada fuera de las reglas – respondió Archie, ambos primos voltearon a ver al mayor de los Andley
- No me mire esta vez no tengo nada que ver con este llamado – Stear se sintió ofendido de que ninguno de ellos confiaba en él – al menos no que recuerde.
Archie y Candy lo miraron con terror, ya se lo habían advertido si el mayor de lo Cornwell era nuevamente castigo los sacarían del colegio, por lo que tendría que empezar a trabajar en las empresa Andley algo que este no deseaba.
- Stear si eres castigado nuevamente te van… - Archie se vio interrumpido cuando la puerta de la oficina se abrió
- Pueden entrar jóvenes – le dijo el sacerdote
Los 3 chicos entre ellos antes de caminar hacia la oficina, sea lo que sea que le esperaba ahí adentro iban a aceptarlo, aunque significaba renunciar a cierta cosas, al entrar vieron a la hermana Grey hablando con 2 personas que le estaban dando la espalda.
- Nos mandó a llamar Hermana – hablo Stear con voz calmada, aunque realmente por dentro estaba temblando
- Si jóvenes hay alguien que deseaba hablar con ustedes – señalando a las persona frente a ella
Poco a poco las 2 personas que estaban frente a ellos se dieron la vuelta, la primera era la reconocieron a George pero la otra persona no, rondaría los 25 o 30 años, su cabello era rubio un poco largo, ojos azules vestía de manera simple solo un par de pantalones azules, una camisa negra y una chaqueta de cuero rojizas y botas del mismo color, la rubio solo necesito ver esas chaqueta para reconocer al joven
- Albert – chillo emocionada al ver al joven
- Hola pequeña – le dijo abriendo sus brazos
La rubia no lo pensó mucho antes de correr a los brazos del joven, al sentirse en los brazos del chico no pudo evitar sollozar, lo había extrañado mucho, solía encontrarse con su hermano cuando más lo necesitaba, pero cuando se despedían sentir una gran tristeza que trataba siempre de esconder a todos
- Te había extrañado mucho – gimoteando
- Yo también pequeña – dejo un suave beso en su cabello – pero mírate como haz cambiando – alejándose un poco para ver a su protegida e hija adoptiva
- Tu también esta diferente – mirando al chico – eliminaste la barba y te mas como un caballero, no como un vago – esas ultima palabras las susurro
- Jajaja si tuve que cambiar – ambos se rieron antes de volver a fundirse en un gran abrazo, un carraspeo lo hizo separarse un poco
- Alguien me podría explicar que pasa aquí – exigió saber Archie molesto, se estaba conteniendo para ir y separar a la rubia del aquel joven
- Archie tiene razón ¿Quién eres? y ¿Por qué estabas abrazando a nuestra prima con tanta confianza? – exigió Stear caminando hacia los rubios para separar a la chica de aquel desconocido
- Stear, espera deja que te explique – trato de decirle Candy, pero nuevamente fue alejada del joven por Archie quien se posiciono detrás de su hermano dejando a la rubia apartada de lo que posiblemente se convertiría en una pelea
- ¡Señoritos por favor! – exclamo la hermana Grey alterada por lo que estaba pasando
- Descuide hermana yo me encargo – Albert solo sonrío ante el comportamiento de sus sobrinos – si me deja a solo con ellos yo podría explicarles
- Pero Señor William – mirando al joven durante unos segundo antes de suspirar resignada – está bien les daré un tiempo a solas para que puedan hablar – se levantó de su asiento para luego marcharse
Una vez que la puerta se cerró, el rubio miro a sus sobrinos, quienes ahora abrazaban a la rubia de forma protectora, ambos los miraba con cierto odio y molestia, la chica rodeo los ojos antes la actitud de sus primos.
- ¿Quién eres? – pregunto directamente Stear
- Chicos les estoy tratando de decir que él es… –
- Gatita silencio queremos que él nos responda – Archie la interrumpió
- Pero… -
- Yo me encargo pequeña – le dijo Albert, Candy hizo un puchero antes de asentir – veo que no han cambiado nada chicos, siguen siendo igual de protectores con Candy, si sus padres los viera ahora no los reconocerían, ya no son los mismo niños que solían corretear por la mansión, dándole dolores de cabeza a la Tía, aunque curiosamente Anthony siempre se salía con la suya, Stear siempre estuviste idea ingeniosas tu inventos eran un agasajo, aunque no siempre resultaban como tu deseabas, me gustaba verte trabajar en tu taller, continuamente debía colocarte una sábana puesto que te quedaba dormido mientras inventabas – Stear abrió la boca para decir algo, pero nada salió de esta, el rubio miro a su otro sobrino – Archie, que puedo decir de ti, desde niño eras único, odiaba ensuciarte o estar mal arreglado, pero si se trataba de Anthony y Stear eso no te importaba, al final de sus juegos arrastrabas a los chicos a los baños y tú no salías hasta que no estuviera perfecto .- alguien lo llamo vanidoso
- Quien eres? – preguntaron ambos sorprendido
- Ustedes me conocen como El Tio Abuelo William, Candy me llama Albert – respondió con una gran sonrisa
Albert deseaba poder capturar ese momento para siempre, ambos chicos tenían una expresión asombro, temor y horror, Candy por otro lado palmeaba la espalda de los chicos, 5 minutos después los chicos volvieron a reaccionar esta vez, el rubio no se sorprendió al ver como se aferraban a la rubia como si su vida dependiera de ellos.
- No nos creemos ni por un segundo eso – hablo Stear con molestia – el Tío Abuelo es un señor mayor, casi de la misma edad de la Tía.
- Jajajaja – Albert soltó un gran carcajadas – en serio creen que yo tengo la edad de la Tía, aunque claro es normal, luego de la muerte de mis padres yo pase a ser el líder de clan, pero como aún era un niño la Tía decidió que era mejor si mi identidad se mantenía en secreto, ella creo al Tío Abuelo William, fui enviado al extranjero a estudiar para convertirme en la cabeza de la familia Andley, aunque realmente a mí no me gustaba mucho eso.
Albert miro a la rubia, había revelado que su padre estaba muerto, una de la falsa creada por la Tía se estaba desmoronando, los chicos también vieron a la chica, quien tenía la mirada distante, antes de dejar salir un suspiro
- Yo ya me lo imaginaba – les dijo encogiéndose en hombros
- ¿Desde cuándo lo sabes? – le pregunto Archie
- Luego de que nos mudamos a Nueva York – miro a George antes de sonreí con tristeza – la Tía solía hablarme mucho de mi padre, pero cuando lo hacía su voz se volvía triste, como si hablaba de alguien que ya no estaba, además Albert – fijo su mirada en su hermana – crees que no me daría cuenta que tu letras y la de Padre eran muy parecidas – el chico se avergonzado – cuando llegue aquí me di cuenta nunca antes lo había visto, no soy tonta chicos, pero no estoy triste sé que lo hicieron por mi salud
- Lo siento pequeña – Albert camino hasta donde estaban sus sobrino, coloco su mano derecha en la cabeza de la rubia – nunca te haríamos daño
- Lo se… - sonrió débilmente – pero no entiendo Albert que hace aquí?
- Es cierto creo que nos hemos desviado del tema principal – les hizo señas a los chicos para que tomaron asiento en el sofá que estaba en una esquina, una vez todos sentado Albert empezó a halar – bien, dentro en un par de días seré presentado en la sociedad como el Jefe de la familia Andley, ustedes como mis sobrinos y mi hermana van a estar presente, vine a pedirle un permiso especial a la hermana Grey para que pudieran salir el día de mi presentación
- ¿En verdad vas a asumir el compromiso de nuestra familia? – pregunto la rubia sorprendida – pero siempre me había dicho que amabas la libertad e independencia, ¿Por qué cambiaste de parecer tan pronto?
- Porque me voy a casar en el verano – respondió directamente
Candy se levantó como resorte antes de señalar a su hermano.
- ¿Casarte? ¿Cómo es posible? Nunca me había dicho antes que estaba saliendo con nadie – exigió respuesta - ¿Quién es? ¿Desde cuándo la conoces? ¿Quiénes son sus padres? Y lo más importante ¿Por qué yo no sabía absolutamente nada sobre esto William? –la rubia estaba empezando a molestarse
- Cálmate Candy deja que te explique – la rubia empezaba a respirar con dificulta por lo que volvió a sentarse – la señorita con la que me voy a casar se llama Meribeth Grayton, es la líder de uno de los Clanes más importante de escocia… - Candy lo interrumpió
- Espera un minuto – la rubia tenía el ceño fruncido – ¿Grayton? ¿no es ese el apellido que según la Tía está prohibido decir?
- Es una larga historia, el año pasado Meribeth y yo nos reencontramos en áfrica, no nos habíamos visto desde hace años, pero cuando nos encontramos fue como si todo estuviera encajando – los tres jóvenes se sorprendieron como el hombre hablar sobre la chica
- Está enamorado de ella – chillo Candy emocionada, Albert se sonrojo antes ese hecho – perfecto, ¿Cuándo la vamos a conocer?
- ¡El día de nuestra boda! – exclamo Albert pero deseo no hacerlo al ver como la rubia se levantaba y estaba vez su rostro estaba completamente rojo
- Eso no va a ocurrir Albert – miro a su hermano – no pienso darte mi aprobación si no conozco a esa chica antes, así que será mejor que le digas que esté presente el día de tu presentación o olvídate de casarte con ella, te recuerdo hermano, que tú me dejaste a cargo de la Tía – señalo – quien puso el peso de la futura generación en mis manos, así que cualquier chica que quiera entrar en la familia va a tener que enfrentarse a mí – sonrió ante la sorpresa de Albert y George, los hermanos Cornwell solo asintieron – así que si quieres casarte yo conocerá a tu futura esposa, quiero conocer a tu prometida pasado mañana en la mansión de Londres – Albert miro a la rubia como si estuviera loca – si no está ahí, yo buscare a una nueva esposa – le dijo para luego marchase
- Vaya eso fue interesante – dijo Albert luego de la rubia se hubiera marchado azotando la puerta
- Creo que está molesta – Stear dejo escapar un suspiro – ¿realmente eres el Tío Abuelo William? – el chico seguía confundido durante años le había dicho que el jefe de la familia era un hombre mayor que solo se dedicaba a trabajar por el bienestar de la familia, la persona que estaba frente a ellos no era nada de eso – no es que no lo crea solo que eres… -
- Lo entiendo chicos, la familia Andley es una de la más prestigiosa, honorable e importante, es por eso que tenemos enemigos, que un niño se hiciera cargo de las empresa era un peligro, por lo que mi identidad se mantuvo en secreto, pero siempre vele por ustedes trataba de estar cerca cuando ustedes me necesitaban – confeso
- ¿Eras tú el hombre que me apoyo cuando Anthony murrio? – pregunto Archie viendo al hombre, cuando su primo murió el sintió que su mundo no valía la pena, pero un hombre de aspecto desgastado fue su confidente le conto todo lo que siempre se había guardado y lloro como un bebe en su hombro
- Así es, yo también estaba triste, pero tenía que velar por ustedes, los ayude a ambos cuando necesitaba desahogarse, quería ayudarlo aun cuando yo estaba triste por la muerte de mi sobrino – un silencio triste cayo en el salón
- Fue gracias a ti que Candy llego a nuestra vidas verdad? – Stear recordó la carta que él le envió a quien creía que era un dulce anciano para que adoptara a la rubia.
- Si, yo la había conocido cuando ella era una niña de solo 6 años, poco después de la muerte de Rosemary la encontré llorando en el bosque, fue como si un rayos de sol traspasara las espesas nubes – sonrió ante el recuerdo de una joven Candy – como si Rosemary me hubiera guiado a ella, saben en ese momento desee llevarme a esa niña a vivir conmigo, pero no fue posible, luego la volví a ver unos años después y esta vez ustedes también me rogaban que la adoptara, entonces lo supe que ella pertenecía a nuestra familia
Los chicos solo asintieron, siguieron hablando durante una par de minutos, hasta que la hermana Grey volvió, nuevamente el joven le explico lo importante que era que todos los miembros de Clan Andley, estuvieran libre para el próximo fin de semana, también tuvo que pedir un permiso para que su hermana tenga la tarde libre 2 días, como lograría que Meribeth llegara en menos de un día no lo sabía pero tendría que hacerlo.
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Candy había llegado a la colina en la que siempre se encontraba con los chicos, no tenía ganas de volver al salón al menos no con su humor como estaba, estaba molesta y triste el matrimonio de su hermano había sido un golpe duro, pero no tanto como saber que él no le había dicho en sus cartas que había conocido a alguien, eso era lo que más la entristecía, creía que no se guardaban secretos pero al parecer si lo hacía, llego hasta el gran árbol se sentó en el pasto recostando su espalda en el tronco.
- Albert idiota – empezó a decir antes de rodear sus piernas con sus brazos – al menos deberías pensar en mí, idiota
- Vayas que pensara las hermanas si supiera que la señorita Andley tiene una boca muy sucia – esas voz y esa risa molestaba hizo que la joven enfureciera
- Lárgate de aquí Gradnchester no estoy de humor – si sacar su cabeza de sus piernas
- Realmente estas molesta – el joven bajo del árbol de un solo salto hasta quedar al lado de la chica – ¿Qué podría molestar a una chica? – se sentó a su lado
- Como si te importara – murmuro con cierta molestia
- Es verdad que no me importar solo tengo curiosidad – vio a la joven suspirar antes de levantar la cara
- Pues mi hermano acaba de llegar y nos dijo que se va a casar
- Y eso te molesta?
- Claro que no – contesto – solo que me hubiera gustado conocer de la existencia de esa persona antes – Terry noto la tristeza en sus ojos
- Creo que te entiendo – coloco su mano en la cabeza de la rubia – siente que tu hermano te traiciono porque no te dijo a ti primero que se iba a casar, es dulce que te preocupes por tu hermano sabes – la chica se sonrojo un poco, la rubio lo golpeo levemente – ¿Por qué no le dices cómo te sientes?
- Porque de seguro ya se fue – respondió antes de apoyarse contra el chico
- Pero lo volverás a ver no? – Sintió a la rubia asentir – entonces solo habla con él, no creo que él te odie por decirle cómo te sientes
- Creo que tienes razón – suspiro ante de sonreí – eres muy dulce cuando no tratas de propasarte conmigo
- No te acostumbre aún tengo intensión de que seas mía – revelo antes de entregarle un rosas roja a la rubia
- No voy a ser tu amante – le dijo tomando la rosa
- No pienso convertirte en mi amante – la rubia lo miro a los ojos con cierta confusión
- ¿Entonces qué quieres?
- Que no es obvio – tomo la barbilla de la chica acercando poco a poco su rostro – Te quiero hacer mía – intento besarla pero la rubia fue más rápida, interpuso la rosa entre sus labios y los del duque
- Si sigues con eso vas a ganarte mi desagrado – inclino su cabeza hacia un lado – si quieres que te dé una oportunidad, vas a tener que esforzarte mucho
- ¿Esforzarme? – Sonrió con ironía – ¿quieres decir que voy a tener que luchar por ti? – la chica asintió – bien eso me parece interesante – soltó a la chica y se alejó de ella – si quieres que sea un caballero lo seré – se puso de pie y le entendió la mano a la rubia para que se levantara, está la tomo, cuando ambos estuvieron de pie – bien señorita Andley entonces luchare por ganarme su mano – tomo su mano derecha y le dio un beso – seré un caballero, pero entiende algo – la jalo hasta que estuviera cerca de él – tu eres solo mía, si alguien más se acerca me encargare de desaparecerlo.
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Albert y George llegara a la mansión que tenías las Andley a las afueras de Londres, era una pequeña mansión que estaba muy cerca del castillo de los Duques de Grandsherter, los cuales eres conocidos de los Andley, la Tía Abuela siempre quiso que los Duques fueran más cercanos a los Andley, pero no lo había logrado hasta ahora, al traspasar la reja vieron un carruaje frente a la entrada.
- ¿Tenemos visitas? – le pregunto a George que se veía igual de sorprendida que él
- No sabía que tendríamos visitas – le informo antes de que ambos bajaran del auto
La puerta principal se abrió y solo vieron una rayo rojo dirigirse al Jefe de los Andley quien solo tuvo tiempo de parar aquella joven antes de que ambos chocaran contra el auto.
- William te extrañe tanto – hablo Meribeth Grayton abrazando al joven Andley por el cuello
- Beth, ¿Qué haces aquí? – le pregunto entre sorprendido y emocionado
- Vaya no suenas muy feliz de verme – la chica se separó del chico dándole una mirada de molestia
- No es que no esté feliz, solo estoy sorprendido eso es todo – trato de arreglar las cosas, no deseaba que otra chica se molestara el día de hoy con él
- Pues más te vale – lo golpeo en el hombro antes de volver a abrazarlo – le dijo a mi Tío que debíamos venir a Londres, tenía la sensación de que me iba a necesitar aquí
- No sabes lo feliz que estoy de que este aquí – la levanto por la cintura dándole una vuelta – mi hermana quiere conocerte en 2 días
- Vez sabía que ibas a necesitarme – les dijo con una sonrisa
- Espera dijiste que había venido con tu Tío – George interrumpió a la feliz pareja
- Si porque… -
- Lárgate de mi casa Nicola Grayton – escucharon un fuerte grito provenir de la casa
