Capítulo 12
Si sé que prometí actualizar en lunes, pero vinieron tantas ideas a mi mente, que tuve que plasmarla, asi que tuve que hacer unos pequeños cambios, pero aquí les traigo el nuevo capi y el martes el siguiente ya que estoy a la mitad de capitulo 13
Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen sino a K. Mizuk y Igarashi si fueran míos desde un principio hubiera dejado a Terry y a Candy juntos.
Eleonor Baker es mi madre – esas palabra seguían resonando en la mente de Candy, pero aunque seguía escuchando esas 5 palabras seguía sin creerlo, ella y sus primos eran grandes admiradores de esas actriz, tenían todas sus fotos y recortes de periódicos, jamás habían escuchado que se hubiera casado o que tuviera un hijo de la misma edad que ellos.
- ¿Cómo? – pregunto después de una rato en silencio
- Es una historia larga – respondió con pesar, antes de caminar hacia la colina, una vez sentando Terry empezó a contarle la historia de cómo se habían conocido sus padres, la vida que llegaron hasta el momento en que nació él, sus primeros años de vida hasta su cumpleaños número 6 donde todo cambio. – recuerdo ese día esperaba con ansia que mi madre llegara para corta mi pastel, pero nunca llego empecé a preocuparme entonces mi padre entro a mi habitación para decirnos que nos íbamos – recordó con tristeza – pensé que nos reuniríamos pero cuando subimos al barco le pregunte al duque por mi madre y me dijo que jamás la volvería a ver - sintió como la mano de la rubia apretaba la suya – poco después me dijo que yo sería el futuro duque, que la presencia de mi madre seria borrada y que la olvidara, nunca entendí porque me dijo eso estaba triste y odiaba a mi padre cuando conocí a mi abuelo el me hizo creer que le había pagado una gran suma de dinero a mi madre para que renunciara a mí – luego de que su abuelo le dijera eso él entro en una gran depresión no quería comer y solo deseaba estar solo, era un niño que había perdido a su madre, su padre nunca entendió por qué su hijo se encontraba en ese estado - fue entonces que me llevo a Escocia donde conocí a Meribeth, ella era molesta siempre estaba detrás de mí cuidándome, pensé al principio que ella deseaba casarse con mi padre, así que trataba de ganarse mi cariño, un día la enfrente y le dije que jamás seria mi madre – miro a la rubia con una pequeña sonrisa – sabes lo que me dijo "Lo siento ternurita pero me gusta los rubios ojos azules" no entendía esas palabras hasta el día de hoy que conocí a tu hermano. – Siguió contándole su historia hasta el momento en que fue a américa – la espere durante horas a que saliera, estaba feliz al verla pero ella simplemente me rechazo, me dijo que me marchara… -
- Por eso la noche que te conocí estaba llorando – interrumpir la rubia
- Te dije que no estaba… - intento enfrentarla pero la mirada triste de la rubia se lo impidió – ese día me prometí dejar el pasado atrás.
- Lo siento mucho – susurro Candy abrazando al joven no le importaba si los veían solo le importaba consolarlo.
Terry rodeo a la rubia con sus brazos para acercarla aún más a él, odia sentirse débil y frágil pero cuando estaba con ella era diferente, sin importa si estuviera triste o cuan molesto se sentía solo con ver a la rubia todo eso desaparecía, estaba empezado a tener sentimiento mucho más fuerte de los que creía por ella. Sin siquiera darse cuenta de lo que estaba haciendo alejo un poco a la rubia antes de tomar su mentó levanto su rostro para luego unir sus labios, pensó que la rubia se quedaría sorprendida como siempre lo hacía cuando la besa, pero esta vez él fue el sorprendido cuando la chica empezó a corresponderle.
Sintió como la rubia llevaba sus brazos alrededor de su cuello, al principio fue un simple roce de labios pero el joven duque no perdió tiempo antes de profundizar aún más el beso, al principio cuando introdujo su lengua en la boca Candy, la sintió tensarse, pensó en ser más suave pero cuando no lo alejo, mando al diablo ese pensamiento, solo se dejó llevar por su instinto, la tomo por la cintura para luego sentarla en su regazo y siguió besándola.
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Paty desde lejos miraba a aquella pareja de revoltoso, se sentía avergonzada de a verlos encontrado en una posición comprometedora, por lo que les dio la espalda estaba esperado a que su novio?, ella aun no podía darle un nombre a lo que ella y Stear eran, puesto que este tampoco le había pedido ser su novia, pero eso no significara que ellos son era igual de amorosos que aquella pareja – bueno al menos no tan amorosos como ellos – aun así ella seguía sin saber cuál era su status por lo que le había pedido a Cornwell que se reunieran, pero al parecer aquellos dos pensaron lo mismo, escucho unos pasos acercarse por lo que opto por alejarse todo lo posible para que nadie los viera. No tardó mucho en divisar a su propio príncipe dirigirse hacia donde estaba ella, sabía lo que pasaría si Stear veía a Terry besando a Candy, así que corrió hacia él.
- Disculpa la tardanza – hablo una vez que la chica se encontraba frente a él.
- No te preocupes – le dedico una sonrisa antes de tomarlo por el brazos derecho y caminar en dirección contraria a la colina
- ¿No íbamos a la colina? – le pregunto el chico confundido, giro su cabeza a ver porque no iba a ese lugar
- Es que quería hablar contigo de algo importante – trato de no sonar nerviosa
- Esta bien – no estaba muy seguro de lo que estaba pasando
Llegaron a un pequeño claro en donde estaba una fuente de la virgen María cargando niño Jesús, alrededor había bancos por lo que se sentaron en uno.
- Stear quería hablar de algo – empezó a decir jugando con sus manos sobre su regazo, había practicado lo que iba a decirle, que lo podía decir hasta dormida pero ahora simplemente tenía un nudo en la garganta
- Te importa si yo hablo primero – sintió como Stear tomaba su mano derecha, la joven asintió – sabes que a partir de mañana y hasta el domingo no estaré en el colegio por la presentación de Albert a la sociedad – la chica volvió a asentir – Annie y tu fueron invitadas a la fiesta el sábado y bueno yo quería saber – Paty se dio cuentas de que el joven inventor estaba sonrojado y nervioso – sé que Tu madre y Abuela estarán ahí, por lo que quería que nuestros familiares se conocieran
Paty se levantó sorprendida y sonrojada lo que el Cornwell le estaba diciendo era prácticamente una declaración de compromiso.
- Claro solo si tú quieres – agrego completamente sonrojado
- SI – grito emocionada, al darse cuenta de eso se aclaró la garganta – si me gustaría eso.
- En verdad – se levantó emocionado antes de levantar a Paty en el aire, empezó a dar vuelta entusiasmado, estaba nervioso porque la chica de la que estaba enamorado no aceptara su petición pero ahora todo sus nervios e inquietudes había desaparecidos.
Luego de unos minutos tuvo que detenerse ya que se había mareado, pero decidió ser más osado así que en vez de sentar a Paty a su lado la sentó sobre su regando mirándolo a él.
- Sé que es demasiado apresurado, pero desde que te conocí supe que era la indicada para mí – revelo con una expresión seria
- Yo igual, cuando te veía por los pasillos siempre quise acercarme pero me daba miedo y vergüenza – recordó aquellos días en que lo seguía con la mirada siempre imaginándose como seria hablar con él, pero nunca tuvo el valor al menos no hasta que conoció a Candy
- Si Candy es una persona única verdad – comento Stear al escuchar como la chica hablaba en voz alta de su prima
- Lo dije en voz alta – pregunto sonrojada
- No te preocupes, me alegra que tenga una gran respecto hacia ella – sonrió pero con cierta tristeza – Anthony estaría orgulloso de la persona en la que se convertido
- Casi nunca hablas de tu primo como era – sentía cierta curiosidad por esa persona.
- Es difícil describirlo – sonrió con nostalgia – amaba la naturaleza, era demasiado positivo, valoraba a las personas, animales y flores para él eran los más importante, detestaba la maldad y la envidia esa seria sus virtudes – el recuerdo de su primo siempre lo entristecía – pero sus defectos era que tenía una cara de ángel y una dulce mirada logra manipular a la Tía Abuela librándose de los castigos, siempre fue su consentido – seguía molesto por aquellos recuerdos infantiles donde su primo siempre era el líder de sus travesuras.
- Es una lástima que haya muerto siendo tan joven – comento
- Si creo que por eso es que decidí hacer serio nuestra relación – Paty lo miro confusa - Anthony estaba enamorado de la misma persona que Archie y yo, pero ella solo tenía ojos para él, pero cuando él murió ella su dolor fue muy grande para ella, al recordar la muerte de mi hermano me di cuenta de que la vida es muy corta que uno no puede dar por asegurado nada – tomo la manos de Paty y la besos – no quiero arrepentirme en un futuro por no hacer las cosas, quiero vivir cada día como si fuera el ultimo
- Oh – jadeo antes de rodear su cuello con sus brazos – te amo – confeso con timidez
- También te amo – declaro antes de fundirse en un tierno beso
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Archie veía desde lejos a su hermano mayor besando a aquella castaña con dulzura tuvo una mezclas de envidia y tristeza, él deseaba tener a alguien igual de importante, pero había tomado la decisión de mantenerse alejado de quien había sido su gran amor en los último años, quería a Candy pero estaba simplemente lo veía como un hermano, la había perdido dos veces primo por Anthony y ahora por un miserable duque, si antes lo desataba ahora lo odiaba él había logrado ganarse el cariño de la rubia en cuestión de semanas, aunque su orgullo le dolía admitirlo estaba seguro sentía lo mismo por él.
"Nunca tuve oportunidad con ella verdad" pensó con la mirada perdida – ¿Qué es lo que debo hacer ahora? – pregunto en voz baja
- Archie – sintió un escalofrió cuando escucho aquella voz, miro por encima de su hombre aquella tímida chica
- Hola Annie – saludo antes de darle la espalda a su hermano y su novia – ¿Qué querías? – pregunto, vio como la chica libero el aire contenido en sus pulmones, ante de extenderle un paquete – es para mí – la chica asintió rápidamente, tomo el paquete y al abrirlo se encontró con una bufanda tejida a mano de color azul oscuro
- Cuando nos vimos la última vez note que tu bufanda se había destejido, así que pensé que te gustaría una nueva – explico con las mejillas sonrojadas, había tarda casi 1 mes tejiendo esa bufanda, había deseado que fuera su regalo de navidad el año pasado, pero no tuvo la oportunidad de entregárselo, cuando fue al colegio pensó en entregarla pero siempre se arrepentía por lo que la mantuvo escondida – sé que pronto llegara él verano pero pensé que te gustaría ya sabes guardarla – se mordió el labio inferior con nerviosismos
- Gracias – Archie reconoció que era una bufanda muy bonito y muy acorde a su gusto, se la puso alrededor del cuello, el aroma de las rosas le llevo – Orquídeas – reconoció el aroma de su flor favorita
- Sé que es tu flor favorita y quise que siempre que la usaras las recordaras, fue entonces que el joven noto el bordador en una de las puntas de una orquídea
Miro a la chica y luego la orquídea, tal vez no todo estaba perdido para él, no estaba enamorado de esa joven frente a él, pero podría hacerlo.
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Mansión Andley (Londres)
Los preparativos estabas casi listo para la presentación de Albert el sábado ante la sociedad, Elroy y Meribeth se encontraba revisando que cada cosas estuviera perfecta para ese evento, además de que el día de mañana vendría un periodista y fotógrafo a hacerle una entrevista que saldría el sábado en todo los periódicos, en dicha fotos saldrían los sobrinos y la hermana de este por lo que habían tenido que pedir un permiso especial para que los más jóvenes pudieran salir el día de mañana del colegio. La Tía Abuela quería que todo el mundo conociera al futuro de su familia – y porque negarlo quería que Nicola Grayton se disculpara por a encararle el hecho de no tener hijos propios – todos conocería a la próxima generación de los Andley.
- ¿Señora Andley este son los cuadros que quería? – pregunto una de las empleada señalando los cuadros que traían 5 sirviente.
- Si – se acercó a los cuadros, al verlos fijamente se dio cuenta de que algo andaba mal – no, no van a servir
Meribeth estaba bajando las escaleras cuando vio a la Tía Abuela rodeada por los sirvientes que tenían diferentes cuadros, sonrió al ver que la mujer ya se había dado cuenta de ese pequeño detalle.
- Tía te diste cuenta que esos cuadros van a funcionar verdad – comento al llegar junto a la mujer
- Los cuadros son perfectos pero… - viendo a la joven para luego mirar los cuadros
- Candy no sale en ellos, o al menos no cuando era bebe – en cada cuadro se veían a Albert y Rosemary solos o juntos con sus sobrinos antes de que la mujer muriera, pero como ella murió cuando aún era joven los chicos no llegaron a tener más de 2 año de vida, por lo que Candy no aparecía en la mayoría de esos retratos – si colocan esos cuadro ella empezara a sospechar
- Todo estaba perfecto pero no podemos colgar esos cuadros – expreso la mujer con pesar, podía colocar esos cuadros pero entonces su sobrina empezaría a sospechar y le aterraba la idea de que le ocurriera algo. Ya habían colocado los otros cuadros donde ella aparecía pero luego de que fuera adoptada por William. – ¿Qué es lo que podemos hacer?
- Descuida Tía yo ya me hice cargo de eso – le dijo la pelirroja con una gran sonrisa – Dorothy y Amber traigan eso por favor – llamo a las 2 sirvientas más jóvenes
Elroy vio como las dos mujeres traían un gran cuadro con una sábana blanca encima, 2 de los sirvientes tuvieron que ayudarlas al bajar el cuadro por la escaleras, una vez que estuvieron en la sala, Meribeth le quito la sabana
- ¿Qué te parece este cuadro? – le pregunto a su Tía la cual estaba sorprendida
Frente a ella estaba un retrato de Rosemary sentada con un vestido de color verde esmeralda su cabello estaba recogido con una cola de cabello con risos cayéndolo alrededor de su cara, a su lado se encontraba Albert – el cual solo tenía 10 años - con un esmoquin negro y el cabello corto, pero lo que más llamo la atención de Elory fue a la bebe que estaba en las piernas de Rosemary, la cual tenía el cabello rubio a la altura de los hombros con un vestido de color azul oscuro con un gorro de mismo color azul y con encaje, con grande ojos esmeralda y una gran sonrisa en su rostro y a sus espaldas se veía un gran jardín de rosas
- ¿Eso es? – con la mano temblorosa toco el retrato sin creer lo que veía
- Me costó algo pero logre terminarlo justo a tiempo – comento con una sonrisa
- ¡Tú lo hiciste! – volteando a ver a la mujer más joven
- Si, aunque claro fue fácil terminarlo cuando solo estaba reproduciendo una fotografía – mostrándole la foto que ella tenía en sus manos donde estaba en mismo pero con la excepción de que atrás de ellos había un gran árbol de navidad y que Albert tenía a Anthony en brazos- esta fotografía fue tomada por mi padre un día antes de la desaparición de mi hermana, es uno de mis recuerdos más preciado – apretando la fotografía contra su pecho
- Es hermoso – sintió las lágrimas acumularse en sus ojos, pero logro componerse – este será el cuadro que va a ir sobre la chimenea y…
Se escuchó un carruaje detenerse frente a la mansión
- Oh creo que ya regreso – Meribeth abrió la puerta antes de que alguien tocara – Por favor tenga cuidado con esos cuadros
Elroy tuvo que salir a ver con quien hablar la mujer, a fuera Nicola Grayton bajaba de carruaje mientras otros 2 bajaban 2 cuadros más de la diligencia
- Disculpa la demora, realmente tuve que movilizar a todos en la mansión ya que estos cuadros estaba ocultos en el ático – le dijo a su sobrina antes de girarse a ver a Elroy y dedicarle una sonrisa – ¡Querida no has cambiado en estas 2 semanas?
-… - Elroy evito responderle pues sentía curiosidad por esos cuadros que aquellos hombres llevaban dentro de la casa, ambos fueron colocarlo a un lado de la escaleras por ellos, luego de despedirse los 2 hombres se fueron
- Espero que puedas colocar también estos cuadros – Meribeth les quito las sábana blanca revelando en el primer cuadro se apreciaba a 6 bebes todos en una manta roja con ropas abrigadas de colores rojos y verdes, el segundo era más pequeño y solo estaba una bebé rubia con vestido blanco sentada en el pasto con una mariposa en su pequeña nariz. – los hice hace año atrás también reproduciendo unas fotografías – toque el cuadro más pequeño – esta fue ella seria para su primer cumpleaños, me todo mucho tiempo terminarlo, pero estaba feliz de haberlo terminado – miro a la mujer con tristeza – sé que es peligroso decirle la verdad por lo que pensé que era mejor mandar a traer estos cuadros
- Gracias – fue todo lo que dijo la mujer antes de mandar a colocar el retrato y algunas fotografías de Candy cuando era una bebe.
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Colegio Real San Pablo
Luego de la cena Paty les conto a sus amigas lo que Stear le había dicho, Candy no soporto mucho antes de que empezara a gritar emocionada, al mismo tiempo de que empezar a planear la boda de Stear y Paty, esta última estaba tan sonrojada que estaba al borde del desmayo, la rubio sola se reprimo cuando Annie señalo el hecho de que aun ellos no habían planeado casarse todavía.
- Mou por ahora pero cuando mis tíos conozcan a Paty ya vas a ver que la Tía Stella no se va a reprimir. – señalo la rubia ella se aseguraría de eso.
- ¿Ya terminaste de arreglas tus cosas?.- le pregunto Paty para evadir el tema
- Si, aunque solo serán 3 días, ya tengo todo listo para mañana – respondió la rubia de camino a su habitación
- ¿A qué hora vendrá por ti el carruaje? – le pregunto Annie
- A las 7 de la mañana más tardar a las 8, tenemos que estar antes de la 9 pues el periodista llegara a esa hora – explico
- Entonces no te veremos hasta el sábado en la fiesta – pelinegra estaba seguía desanimada solo Paty y Candy le hablan el resto de las chicas ni la miraban
- Tranquila Annie, ya verás que después de la presentación de mi hermano, todas las chicas olvidaran lo que Eliza te dijo – la animo Candy con una sonrisa
- Nos vas a contar que estas planeando – Paty estaba más intrigada por las palabras de la rubia, quien afirmaba que todo se calmaría después de ese evento
- Ya lo verán, solo puedo decirle que a mi queridísima prima aprenderá su lección – su voz sonaba tenebrosa que asusto a las muchachas – oh y hablando de ella – alzando la vista para ver a Eliza junto a Luisa de camino a sus cuarto – Eliza – la llamo pero estala ignoro – en serio – se quejó antes de correr hacia ella, le tomo el brazo para detenerla
- Sueltas campesina – chillo la Leegan golpeando la mano de la rubia – no vuelvas a tocarme con tus sucias manos – expreso con odio, la rubia tuvo que morderse la lengua para no decirle sus cuantas verdades.
- Bien – tocándose la mano lastimada – solo quería decirte que te espero en la entrada a las 7 de la mañana por favor no te retrase – le dijo para luego marcharse
- Eliza de que se trató eso? – escucho a Luisa preguntarle a su prima
- Pues no me interesa y si cree que voy a ir está muy equivocada – manifiesto la chica siguiendo su camino
La rubia sonrió con malicia su plan estaba yendo de maravilla, Eliza se iba arrepentir de ser tan orgullosa y arrogante, ella seria quien más iba a disfrutar de eso. Las dos muchachas las vieron intrigadas pero Candy solo le dedico una sonrisa tranquilizadora.
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Al día siguiente Candy ya estaba lista y con su bolso preparado, no era más de las 7:30 de la mañana por lo que decidió de que ya era hora de empezar, salió de su cuarto para dirigirse al cuarto de Eliza, toco varias veces antes de llamarla.
- Eliza, Eliza estas lista – hablo en voz alta
- Señorita Andley – la hermana Margaret se acercó – ¿no debería estar en la entrada esperando a que los venga a buscar?
- Si pero pensé que Eliza aún no se había levantado – mirando la puerta de cuarto la otra chica
- Son más de las 7:30 así que ya debe estar junto con sus primos, es mejor que se vaya – exclamo con seriedad – no es aceptable que una señorita llegue tarde
- Esta bien – suspiro con pesar, antes de correr
- Señorita no corra por los pasillos.- reto antes de negar con la cabeza continuando con sus tareas
Candy se tomó todo su tiempo antes de llegar a la entrada principal de colegio, diviso el Vehículo de los Andley, pudo ver a Stear, Archie y Neal esperando afuera, pero no a Eliza tuvo que reprimirse para que no notaran que está feliz, así que echo a correr hacia ellos.
- Lo siento me quede dormida – se disculpó agitada.
- Señorita se supone que debía estar aquí a las 7 ya son las 8 – la reprendió George abriendo la puerta del auto
- Lo siento es serio anoche, me quede hasta tarde hablando con las chicas, no me di de cuenta de la hora hasta que las hermanas nos llamaron la atención – eso era verdad había planeado quedarse hasta tarde así nadie podía sospechar de ella.
- ¿Oye dónde está mi hermanita? – le pregunto Neal con una voz nasal
- ¿No está aquí? – fingió ver a su alrededor preocupada – llame a su puerta pero nadie salió, la hermana Margaret me dijo que tal vez estaba aquí – trato de sonar angustiada
- ¿Señorita le informo a la señorita Eliza que nos veríamos a esta hora? – le pregunto directamente George
- Si, ayer de caminos a nuestros cuartos le dije que debíamos reunirnos aquí entre las 7 y las 8 de la mañana – se mostró preocupada.- tal vez aún no está lista es mejor esperarla
Transcurriendo 30 minutos más y la chica seguía sin aparecer, George volvió abrir su reloj de bolsillo por decimoquinta vez, no podía seguir esperando.
- Ya es demasiado tarde – hablo Stear al ver como el hombre mayor se encontraba frustrado
- Es que no entiendo le dije que nos encontraríamos aquí a la 7:00, será mejor que la vaya a buscar – dijo dispuesta abriendo la puerta del vehículo
- Señorita Candy, por favor vuelva a su asiento – le dijo George – le entrego la carta a la señorita Eliza verdad – no es que desconfiara de la rubia solo era extraño que la otra no hubiera llegado aun
- Lo intente pero ella simplemente me ignoraba así que le di la carta a Neal para que él se la entregara – señalando al chico quien estaba preocupado por su hermana – Neal le entregaste la carta a Eliza verdad
El joven tardo un poco en responder, su rostro paso desde confundido a estar completamente pálido.
- Neal le entregaste la carta a Eliza sí o no – insistió la rubia
- Bueno, creo que si –respondió nervioso
- ¿Como que crees que si? – Pregunto preocupada la chica – te pedí ese favor porque Eliza no me habla, como es que se te olvido fue hace dos semanas que te di la carta con la autorización – se levantó alterada
- Candy cálmate – pido Stear antes obligarla a asentarse – Neal explícate – mirando al chico cuyas manos estaba temblando
- Sé que me diste la carta pero no recuerdo si se la he dado o no
El terror apareció en el rostro de la rubia, su pecho subía y baja antes de librarse del agarre de Stear y bajar del auto.
- A dónde vas – pregunto Archie también bajando del carro
- Voy a buscar a Eliza, jamás debía de confiar en que Neal le entregara la carta, la Tía Abuela me va a retar si ella no llega con nosotros – expreso preocupada
- Señorita ya no tenemos tiempo el periodista ya nos debe estar esperando, son casi las 9:00 de la mañana – George estaba preocupado pero no tenían tiempo de esperar por Eliza
- Entonces que vamos a ser – pregunto Stear intrigado
- No dos queda de otras más que dejar a la señorita, yo personalmente le explicare a la Tía Abuela lo que pasa – explico
- Neal y yo iremos contigo, fue mi culpa confiar en que le entregaría la carta y Neal vas a tener que explicar lo que paso – Candy vio al chico con la mirada fija
- Esta bien – susurro
Nuevamente subieron al auto, Candy fingió estar preocupada todo el camino, ella sabía que estaba mal culpa a Neal, pero él y su hermana la habían culpado de muchas cosas que no había hecho, por lo que ahora no se sentía realmente mal.
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Al llegar a la mansión Candy tuvo que respira profundamente antes de seguir con la falsa, la más mínima muestra de que ella estaba involucrada en la falta de Eliza sería perjudicial, pero claro había planeado todo tan perfectamente que nadie sospecharía.
- ¿Como que Eliza nunca recibió la carta? – pregunto una Tía Abuela furiosa golpeando el escritorio, Candy se encogió en su asiento ante el golpe de la mujer
- Lo siento Tía fue mi culpo – respondió Candy antes de contarle todo lo que ocurrió desde el momento en que intento entregarle la carta a la pelirroja, como está la ignoraba o la humillaba, se cansó de ser tratada de esa manera por la chica por lo que le entrego la carta a su hermano para que este se la entregara
- Neal eso es cierto – la mujer desvió su mirada de la rubia al mayor de los Leegan, el joven estuvo a punto de asentir
-No digas mentira – habla Sara Leegan entrado a la biblioteca molesta por que su hija no hubiera llegado
- Sara – exclamo Elroy alterada ante la forma irrespetuosa en que entro la mujer
- No voy a permitir que ensucies la integridad de mis hijos – ignorando a la matriarca de los Andley - porque simplemente no dices que no quisiste entregarle la carta a mi querida hija porque la detesta – escupió la mujer furiosa antes de tomar a la rubia por el brazo levantándola de la silla – estas diciendo mentiras sobre mi hijo, Neal jamás le haría daño a su hermana – zarandeando a la chica, la cual hizo una mueca de dolor – responde porque estas mintiendo
- Sara ya basta – Elroy se molestó al ver como la mujer trataba a su sobrina
- Pero Tía no vez que esta moza está difamando el nombre de mis hijos – miro a la mujer angustiada – dime porque estas mintiendo sobre mi hijos ahora mismo
- No estoy mintiendo – se quejó tratando de liberarse del agarre de la mujer la cual le estaba clavando la uñas en sus brazos
- Ya basta Sara suelta a Candy de inmediato – la mujer rodeo el escritorio, dispuesta a separar a la mujer de su protegida.
- Deja de mentir ahora mismo – grito la mujer levantando su mano derecha para golpear a la joven en el rostro.
El sonido de aquella bofetada fue tan fuerte que se escuchó en la biblioteca, justo en ese momento Meribeth entraba junto con Albert ambos al ver aquellos se quedó estáticos en su sitio. Candy sintió un punzante dolor donde la mujer la había golpeado, jamás se imaginó que su plan iba a resultar tan doloroso.
- ¿Cómo te atreves? – gruño Meribeth furiosa caminado a pasos fuerte hasta donde se encontraba ambas. La Grayton no lo pensó antes de cachetear a la mujer quien se tambaleo un poco pero soltó el agarre de la joven – ¿estás bien? – pregunto preocupada tomando el rostro de su hermana entre sus manos, la zona rojiza en la cara de la chica fue un como encender una fogata en la mente de la mujer, quien en ese momento veía todo rojo - ¿Cómo te atreviste a lastimar a mi bebe? – grito la mujer, se giró a ver con los ojos encendidos de ira, estuvo a punto de brincarle encima pero fue detenida por Albert quien al verla reacción de la mujer se movió con rapidez para detenerla. – suéltame Albert voy a matar a esas zorra – chillo tratando de librarse del agarre de su prometido
- Cálmate Beth estas asustando a Candy – señalando a la chica quien estaba en los brazo de la Tía Abuela temblando, Meribeth miro a su hermanita y luego a la Leegan, tuvo que relajarse antes de separarse de Albert para abrazar a la rubia – lleva a Candy a su habitación – ordeno sin ver a las dos mujeres su vista estaba centrada en Sara Leegan
La pelirroja asintió pero antes se salir le dedico una mirada iracunda a la mujer, jurando venganza hacia aquella mujer que se atrevió a lastimar a su hermana.
Una vez que estuvieron solo Albert tuvo que respirar varias veces para calmar su humor, estaba furioso y quería golpear a Sara Leegan pero se contuvo el no sería un salvaje que golpeaba a las mujeres, aunque la mujer que estaba frente a él se lo merecía, camino hasta su escritorio y una vez sentando juntos sus manos apoyando su cabeza miro a la mujer
- Tía Sara tienes 24 horas para que te vayas de esta casa – su voz sonó fría y distante
- ¿Qué? – la mujer se puso pálida antes eso
- Acabas de golpear a mi hermana, la acusaste de mentir, da gracias a que no te eche a la calle ahora mismo, solo lo hago porque el respeto que te tiene mi Tía pero te quiero fuera de mi casa en 24 horas – mirando a la mujer
- No puedes hacerme esto, Tía por favor – busco ayuda en Elroy pero esta tenía la misma expresión que la cabezas de los Andley – me están corriendo a mí, que soy su familia por una, por una….
- Candy es mi hermana o se te olvida eso – señalo el rubio con los ojos entrecerrados
- No tiene sangre Andley es solo una huérfana que adoptaron…
- En eso te equivocas – hablo una voz gruesa, todo miraron hacia la puerta por donde se encontraba parado Nicola Grayton – Candy tiene más sangre Andley de la que tú y tus hijos tienes
- Nicola abstente de eso por favor – pidió Elroy
- Elroy acordamos que haríamos estos a tu estilo, pero esa… - Nicola estuvo a punto de insultar a la mujer pero se abstuvo - mujer se atrevió a golpear a mi sobrina y eso no lo voy a perdonar
Albert estuvo de acuerdo, él conocía todo el sufrimiento que la rubia había pasado a manos de los Leegan en especial de Eliza y Neal, pero jamás pensó que la madre de ellos le levantaría la mano a la rubia, si no hubiera sido por que Meribeth reacciono antes, quien hubiera golpeado a la mujer hubiera sido él.
- Es mejor que tú y tu hijo se entere ahora – mirando al chico deseando hacerse invisible en el sillón – Candy es legalmente la hija de Albert Andley por lo que eso la convierte en la única heredera de los Andley, una vez que este se case con Meribeth Candy pasaría a ser no solo la hija de Albert sino la de mi sobrino por lo cual sería también la heredera de los Grayton y si eso no te parece poco, Candy es realmente mi sobrina desaparecía Blaire Aila Grayton quien fue secuestrada hace casi 15 años atrás, creo que tú lo sabias verdad – inquirió, Sara Leegan se había quedado sin palabras antes esa acusación.
