Hilos del Destino

Hola disculpen la demora mi mente se había ido de paseo, en fin aquí les traigo el nuevo capi, la canción con la que me inspire para este capi y la que bailan es una que amo demasiado soy fans de Twilight y la canción de Christiana Perry "A Thousand Years" tenía que está presente, el que no la he escuchado le recomiendo escuchar la versión instrumenta es bellísima

Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen sino a K. Mizuk y Igarashi si fueran mios desde un principio hubiera dejado a Terry y a Candy juntos.

Colegio Real San Pablo

Paty y Annie había terminado de empacar en pocos minutos sus padres vendrían por ellas y no regresaría hasta mañana, a pesar de que seguían sorprendidas de que el día anterior al entrar al salón de clase vieron a Eliza, cuando se suponía que debía estar camino a la mansión Andley, pero ellas no dijeron nada en absoluto, fue la hermana Margaret quien le pregunto a la joven porque ella estaba ahí, la Leegan la vio confundida. La hermana iba a decirle algo cuando empezaron a llegar las otras estudiantes por lo que dio inicio a las clases.

- Annie ya estas lista – Paty entro a la habitación de la pelinegra cuando estaba cerraba sus maleta

- Si – respondió la chica antes de salir del cuarto – tu abuela vendrá por ti

- Si ella me llevara al hotel en donde mis padres debieran de estar esperándome – explico

- Entonces podríamos irnos juntas – a sus padres no les molestaría llevar a dos personas mas

- Seria una excelente idea – comento saliendo de cuarto

- Pero miren a quienes tenemos aquí – ambas chicas hicieron una mueca a escuchar aquella voz tan molesto – ¿Que ocurrió acaso los expulsaron del colegio? – Eliza sonrió al ver la maleta que ambas chicas portaban – claro es natural, personas como ustedes arruinan este prestigio colegio – Paty mordió su lengua para no dejar salir un impropio, pero Annie ya estaba cansada de esa chica

- Claro que no Eliza – educadamente – vamos a ir a la presentación oficial de William Albert Andley – explico con voz inocente

- ¿Qué? – Chillo sorprendida la joven Leegan – De que estabas hablando – pregunto

- Oh Eliza es que no lo sabias, hoy abra una fiesta en nombre de nuevo jefe del Clan Andley – le dijo fingiendo sorpresa – Candy y sus primos se marcharon ayer en la mañana

- Eso es mentira – tomando a la joven por los brazos – eso que dice no es cierto

- Claro que si – intervino Paty extendiéndole la carta que ellas habían recibido

- Dame acá eso – le dijo arrebatándose para leerla, antes de arrugarla – Ustedes planearon esto verdad – miro a las 2 chicas con odio – yo nunca recibí una carta, todo esto fue ideas de ustedes

- ¿De que estas hablando? – pregunto Paty confundida

- Ustedes y esa huérfana planearon todo esto – chillo

- Nosotras no planeamos absolutamente nada – respondió Paty seria – esta carta la recibimos personalmente de señor William, Archie, Stear, Neil y tu debían de recibirlas también

- A mí nunca me llego nunca carta

- Pues eso es extraño – intervino esta vez Annie – ayer ellos se fueron a la mansión Andley, por eso es extraño que tu aun continúes aquí

- Eso es una trampa, están mintiendo – chillo enfurecida

- ¿Qué está ocurriendo aquí? – pregunto una voz autoritaria

Las 4 chica giraron la cabeza para encontrase frente a la hermana Grey que como siempre tenía una expresión seria y sin emociones

- Hermana ellas me tendieron una trampa – señalo Eliza con lágrimas en los ojos

- Explique señorita Leegan – exigió

- Mire esto – mostrándole la carta arrugada, pero la mujer no la agarro

- Ya leí la carta yo misma autorice la salida de las señoritas Brigther y O'Briam – manifiesto

- A mí nunca me llego ninguna invitación, seguramente a mi hermano tampoco le llego ninguna carta ellas lo planearon todo – sollozo la chica tapándose la cara

- Señorita Leegan sabe que está mal comerte perjurio verdad – la mujer miro fijamente a la joven que asintió sollozando – ¿está segura que su hermano no recibió la invitación?

- Estoy segura esa huérfana nos odias, seguro oculto nuestras invitaciones, lo iré a buscar él le dirá lo mismo – estaba ansiosa necesitaba a su hermano de su lado

- Señorita Leegan su hermano me entrego su permiso hace una semana atrás, ayer al igual que sus primos se marchó a primera hora de la mañana, la única que no me entrego su permiso fue usted – autoritariamente – vuelvo a decirle que está segura de no cometer perjurio?

Las palabras no le salían a Eliza, ella había estado segura de que su hermano tampoco había ido, pero se había equivocado.

- Señoritas sus familiares han venido por ustedes – giro a ver a las dos chicas, quienes le dieron una última mirada a Eliza antes de marcharse – señorita a mi oficina ahora

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Richart Grandshester se encontraba en la biblioteca de los Andley hablando cómodamente con los más grande de aquella familia, había ido en buscada de su hijo menor dejando al mayor de muy mal humor puesto que él no le había permitido ir con él, si realmente quería cortejar a la menor de aquella familia, las cosas iban a hacerse de la manera correcta lo que significaba que él debía quedarse en el castillo Grandshester.

- Estoy feliz que mi hijo no les haya causado ninguna molestia – expreso viendo por la ventana a la rubia jugar con el pequeño

- En realidad es un niño encantador – respondió Meribeth sirviéndole un poco de té – aunque es un poco caprichoso, no quería que nadie más que Candy lo tuviera en brazos – dedicándole una sonrisa – creo que es algo de familia – tanto Albert como Richart se ahogaron con aquellas palabras

- Cariño por favor – se quejó Albert recuperando el aliento

- ¿Qué?, solo dije que los hijos de Richart al parecer siente cierto encantamiento con ella – aclaro – creo que tuvieran hijos serian encantadores no creen

Albert, George y Nicola se quedaron en silencio antes esas palabras, Elroy en cambio estuvo encantada con aquella idea, su sobrina era educada, sincera, amable y una digna heredera, como Duquesa seria la enviada de toda la sociedad, Richart en cambio se preguntó si aquella mujer estaba al corriente ido a la mansión, solo basto con mirarla para confirma su sospecha, ella lo sabía.

- Cariño no crees que Candy aún es muy joven para pensar en casarse – hablo Nicola seriamente.

- En realidad ella está por cumplir los 15 años querido tío – manifestó la pelirroja – no creen que es hora de ir pensando en buscarle un pretendiente

- Ya basta se trata de mi hermana de la que están hablando – expreso Albert con cierto tono de celoso, aquella rubia ante sus ojos seguía siendo la misma niña que conoció hace años atrás, es verdad que había planeado que se casara con el primo de Meribeth, pero él nunca iba a permitir que esa boda se realizara, encontraría cualquier excusa para impedirla.

- Cariño ya no es una niña – hablo Meribeth – Richart por que nos quería a todos aquí – miro al hombre quien empezó a sentirse un poco incómodo, pero se mantuvo serio

- Mi hijo Terrence ha expresado su interés en la señorita Andley, por lo que ayer me pidió el honor de hablar en su nombre para cortejar a la señorita… -

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Candy se encontraba en el jardín con sus primos comiendo unos bocadillos, cuando escucho un grito provenir de la casa

- ¿Qué fue eso? – pregunto Archie tomando unos de los pastelillos

- Creo que fue mi hermano gritando – respondió Candy intrigada su hermano era una persona muy calmada no se explicaba por qué había gritado

- Volviendo al tema me van a ayudar con mis padres y los de Paty – Stear mirando tanto a su hermano como a su prima

- Cuenta conmigo sabes que Paty es mi mejor amiga – expreso la rubia dándole de a saborear al bebe del dulce.

- A mí también me agrada, y creo que a nuestros padres le van a encantar – Archie estaba muy contento por la felicidad de su hermano, había sido muchos años de dolor que había oscurísimo a su familia – algo bueno ya que nuestros padres estaban empezando a considera arreglarte un matrimonio

-… - Stear se tensó un poco pero luego se relajó, siempre había estado en contra de los matrimonios arreglado – si bueno ya no es necesario que sigan buscado

- Estoy tan emocionada, hoy será una noche interesante – exclamo la joven con una sonrisa – es una lástima que Eliza se vaya a perder de este evento – tratando de sonar triste pero no lo logro

- Yo no contaría con eso Candy – Archie miro a su prima con una sonrisa cómplice – conociendo a la Tía Sara seguramente ira a buscar a Eliza y a traerla

- Déjame creer que eso no va a pasar – Candy hizo un puchero con molestia – pero sé que esa mujer va a ser eso

- Descuida no dejaremos que ella te haga nada – Stear estaba dispuesto a defender a su prima contra aquellas dos víboras

- No se preocupes tengo todo planeado en caso de ella se aparezca – sonriendo con malicia

- ¿Qué estas tramando? – preguntaron los dos hermanos en voz baja.

- Un gran sabio dijo alguna vez, hay que tener a tus amigos cercar, pero a tus enemigos aún más cerca, Eliza se va a arrepentir de todo lo malo que ha hecho en todo su vida

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Esa noche la mansión Andley estaba en todo sus esplendor, miembros importes de la sociedad Inglesa estaban llegando, Duques, Condes, inclusive varios Jeque amigos de William habían llegado a la fiesta de presentación de nuevo jefe de la familia Andley, Terrence llego junto a su padre dejando al menor al cuidado de la nueva niñera de este, la cual el joven duque no había tenido el agrado de conocer, el hombre le había dicho que se la presentaría el día de mañana - detestaba cuando su padre le ocultaba la cosas, puesto que nunca sabía lo que este se traía entre manos -, en el momento en que trastazo el lumbar de la puerta se vio rodeado por varias mujeres quienes trataba de llamar su atención hacia sus hijas, el joven estaba acostumbrado a eso, al ser primogénito de los Grandshester llamaba la atención de muchas madres con hijas casaderas, aunque muchos en la sociedad inglesa conocía su reputación, eso no le quitaba el título noble que heredaría.

- Señoras no creen que este no es el momento para eso – escucho la voz de Meribeth acercándose

La mujeres se fueron alejado un poco de ellos para alivio de menor, quien le dio una mirada de agradecimiento a la mujer, antes de verla de arriba abajo sorprendido y cierta mente sonrojo, siempre supo que la mujer era hermosa, pero al verla con aquel vestido rojo que se ajustaba en los lugares perfectos, lo había dejado sin palabras.

- Vaya estas hermosa Beth – halago en Duque con una sonrisa antes de abrazar – realmente William tiene suerte de a verte elegido como sus futuro esposa – le susurró al oído

- Lo se muchos aquí al verme se quedaron sin palabras – mirando a su alrededor comprobando que todas las miradas masculinas estaba centradas en ella

- Es una lástima que hoy se dé a conocer su compromiso – fingiendo estar dolido – vas a romper muchos corazones el día de hoy

- Jajajaja – se rio la joven – pero todavía hay alguien que va a llamar mucho más la atención que yo – señalo la joven mirando al joven que aún no había dicho una sola palabra – Terry cariño cierra la boca o entraran las mosca – le dijo al joven

- Lo siento… es solo que… esta… no… – respondió al joven sin poder coordinar sus palabras - estas hermosa

- Gracias – le dijo antes de abrazarlo – pero temo decirte que Candy esta igual de hermosa que yo, vas a tener mucha competencia el día de hoy – le susurro al odio antes de separarse de joven con una sonrisa inocente – bien es mejor que vayan al salón, en unos pocos minutos bajaran – señalo antes de girarse a un grupo de personas que venía entrando

-… - Terry gruño pensado que tenía que romperle la cara a todos aquellos que se atrevieran a fijarse en su rubia

- Terry compórtate por favor – advirtió el Duque leyendo los pensamientos de su hijo.

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Arriba en la habitación de la rubia, las sirvientas estaban terminado se arreglarla, se sentía como una muñeca a la que tenía que vestir y prepara, por eso desteta tener a su servicio a tantas personas, no la dejaban a ser nada por su propia cuenta, su Tía Abuela Elroy se encontraba sentada en la cama viendo todo con una expresión seria y autoritaria, ya le había cambiado de vestido cinco veces y su peinado tres veces al final había decidido por un vestido verde esmerada que hacia juegos con sus ojos, habían optado por dejar el cabello semi-suelto con una pequeña tiara en su cabello con esmeras incrustados, no iba demasiado maquillada puesto que aún tenía 14 años, pero su mejillas estaba algo sonrojadas a causa de que el vestido le quedaba demasiado ajustado por los que sus pechos se notaba demasiado para el gusto de la rubia – quien nunca fue amante de los vestido con corsé -, la rubia al verse en el espejo no se reconoció a su misma.

Antes se veía como una niña con vestidos de mujer, pero ahora era una jovencita a un paso de convertirse en mujer, sus pechos había crecido en los últimos meses – segura de que no era por comer demasiado – su cintura se veía pequeña con aquel vestido y sus caderas se notaba demasiado, sus rostro estaba sufriendo los cambios de la infancia hacia la madures y ese día se notaba más que nunca, empezó a sentirse nerviosa de que todos los ojos se centraran en ella, pues no solo su hermano iba a ser presentando en la sociedad, sino también que iba a ser su debut en la sociedad.

Tuvo que cerrar los ojos antes la sensación de malestar que estaba formándose en su estómago, trato de aplacar la náuseas que sentía, respiro profundamente varias veces antes de calmarse.

- Te ves hermosa cariño – sintió la manos de su tía posarse en sus hombros – hoy es un día muy importante para familia, solo sonrió y se amable con todos

- Esta bien – su voz sonó aguda, carraspeo varia veces antes de volver a hablar – lo hare tía

- Bien creo que ya es hora – dijo la mujer al escuchar los pasos acercarse

La puesta se abrió mostrando a los tres Andley, Albert lleva puesto un traje de color negro con una corbata negra y una camisa blanca debajo, Stear un traje azul marino y una corbata de mismo color y Archie un traje verde oscuro y una corbata de ese mismo color, las mancuernillas de los chicos tenia grabado el escudo de la familia Andley, los tres tenía el cabello peinado hacia atrás.

Candy se levantó de su asiento con rapidez lo que le causo vértigo, por lo que tuvo que sujetarse al tocador para no caerse, los tres chicos corrieron hasta situarse a su lado, Archie pasó su brazo por la cintura de la joven para estabilizarla

- ¿Te encuentras bien? – le pregunto Albert preocupado por la palidez de su hermana

- Si – su voz se escuchó débil, por lo que tuvo que cerrar los ojos.

Sintió como si estuviera cayendo al vacío, antes de verse a su misma con un vestido muy elegante, pero más joven de lo que era ahora, se estaba viendo a través de un espejo pero con solo 10 años Archie estaba a su lado derecho, Stear detrás de ella y a su lado izquierdo había un joven que le parecía familia.

- Anthony – murmuro al reconocer al joven que estaba a su lado

- ¿Candy? – pregunto Stear mirando confundido

- Hubo una fiesta cuando yo era más joven – respondió la chica con su cabeza apoyada en el hombro de Archie – ustedes estaba ahí y Anthony, ustedes bailaron conmigo, me sentía como una princesa en ese momento – sonrió con tristeza – Ustedes arreglaron que usara un hermoso vestido, los tres se encargaron de eso

Todos los que se encontraba en la habitación guardaron silencio, Elroy sabía que se refería a la fiesta que se hizo en su nombre en Lakewood, esa fue la primera vez que había conocido a la rubia, también la primera vez que había visto a sus sobrinos felices

- ¿Quieres sentarse? – le pregunto Stear rompiendo el silencio que se había formado

- No – negó la chica – estoy bien es mejor que bajemos antes de que todos se preocupen – respondió con una sonrisa

- Bien pero antes – Albert se separaron antes de extenderle una caja cuadra a la joven – ábrelo pequeña

- ¿Qué es? – pregunto la chica curiosa, abrió la caja quedándose sin palabras a hacerlo, en la caja había una gargantilla de oro blanco y un diamante en forma de corazón, aretes también de diamante en forma de corazón y un brazales de oro blanco con dijes con las letras, Un león de Oro con una A en el medio, unos libros con otra A, una Rosa con una A, un espeso con una A, y Cuatro Corazones unidos por una C/B, y el escudo de la familia

- Son nuestras iniciales – respondió Albert a la pregunta no hecha de la rubia, tomo el brazalete para luego colocárselo – si quieres agregar algún otro dije – alzo la almohadilla que había en la caja en donde había otras dije con letra – Es un regalo que ha pasado de generación en generación en nuestra familia – explico

- Gracias – susurro con los ojos rojos

- Nada de lágrimas señoritas, vas arruinar tu maquillaje – advirtió la mujer

Archie le coloco los aretes y Astear le coloco la gargantilla.

- Ya estamos todos listo – Nicola entro en la habitación seguido de Neal Leegan quien traía un esmoquin de color canela oscuro

- Bien ya está toda la familia es hora de bajar – hablo Elroy con voz autoritaria

- Tía Abuela – la llamo Neal con cierto temor – Eliza también está aquí – mostrando a su hermana que estaba detrás de él, con un vestido de color rosado suave, Elroy la vio de arriba abajo, la joven ciertamente se veía hermosa con ese vestido de no ser por la expresión hostil en su rostro se vería perfecta

- Tía lo que paso fue… - la joven empezó a hablar pero se calló antes la mirada molesta de la mujer

- No quiero excusas Eliza, hablaremos más tarde, hoy nada arruinara este evento entendido – sentencio, todos asintieron

Eliza está molesta si la Tía Abuela le hubiera explicado lo que había pasado, en estos momento ella no estaría siendo echada a un lado por sus primos, pero se quedó callada no iba a darle el gusto a esa huérfana de verla molesta, ella iba a ser el centro de atención, con altanería levanto su rostro en señal de orgullo, más si embargo al ver a la vestimenta de la rubia no pudo evitar sentir celos, el vestido de Eliza era uno de alta costura hecho a la medida que hacia lucir su cuerpo mejor que el de cualquiera, pero el de la rubia era superior al de ella, se notaba a simple vista que había sido confeccionado por una de las mejores costureras de toda Inglaterra, se notaba las pequeña diamante que habían sido pegados al vestido, también llegaba las joyas de la familia Andley, joyas que debía de ser entregadas a ella en vez de aquella mujer.

- Hermanita cálmate que se nota a simple vista tu molestia – le susurro Neil al oído cuando caminaba por los pasillos

- Esa maldita lleva las joyas de la familia, esas debía de a ver sido dadas a mí que soy la única mujer Andley en la familia no a ella – chillo en voz baja apretando con fuerza sus puños

- Trata de mantener la compostura ya sabes lo que dijo mamá – le advirtió a su hermana

Eliza tuvo que tragarse todos los insultos que iba destinado a la rubia, su madre la fue a buscar en el internado molesta por no estar presente el día de ayer, le costó un poco explicarle a su madre la vedad, pero estaba se había negado a escucharla, solo pido el permiso especial y se la llevo pero no a la mansión Andley como la joven creía sino a un hotel en donde se hospedaba su familia, luego de la explicación de su madre Eliza pensó en que jamás odiaría a otra persona en su vida como lo que sentía por aquella intrusa que había entrado en su familia, robándose la atención de todos, pero su madre le había advertido que se mantuvieran alejada de aquella malnacida para evitar problemas con la Tía Abuela.

Pero en esos momentos las únicas cosas que estaban pasando por la mente de Eliza era lanzarla por las escaleras y que desapareciera de sus vidas.

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Terry estaba empezando a impacientarse había llegado hacía más de una hora a aquella fiesta y no había rastro de la rubia, Meribeth tuvo que acercarse en varias ocasiones para calmarlo y que no golpeara a las madres que le estaban lanzando a sus hijas, estaba irritados y cansando de todo esto, estaba a punto demandar todo al demonio, cuando la sala quedo en silencio, todas las mirada se posaron en la escalera que daba a la sala, por la cual estaba bajando tres jóvenes que él conocía muy bien, todos vistiendo muy elegante, detrás de ella bajo la hermana del Leegan, la cual se pavoneaba como si fuera la reina del lugar, lo que llamo la atención de muchos caballeros, pero sus miradas quedaron en la joven pareja que venían detrás de la chica, la vista se Terry quedo centran en aquella rubia, quien para él se veía igual que las ninfas retratadas en las pinturas que su padre tenía en el castillos.

Si antes se había quedado mudo al ver a Meribeth, ahora no solo había perdido el habla sino también el aliento, aquella rubia era hermosa con su uniforme pero ahora las misma diosas griegas sentirían enviada de aquella joven, Terry no se dio cuenta cuando la pelirroja se posó al lado de la rubia – dejando a Candy en el medio, Albert a su lado derecho y Meribeth a su izquierda -, tampoco cuando su amigo empezó a hablar y agradecerle a todos lo que estaba ahí presente, solo reacciono cuando todos aplaudieron al mismo tiempo sacándolo de su estado de shock.

La música empezó a sonar y nuevamente la fiesta volvió a la normalidad, estaba vez el joven duque estaba agradecido de que ahora las mujeres estaba centrando su atención en los jóvenes de la familia Andley, los cuales estaba rodeado a las dos chicas evitando que cualquier chico se acercara a ellas – el noto que los Cornwell protegían más a la rubia dejando por fuera a la Leegan -, Terry quiso acercarse pero conocía las reglas de la sociedad – aunque le importaron muy poco – debía ir con su padre a felicitar a la cabeza de la familia y luego podría sacar a bailar a la rubia. Busco a su padre con la mirada encontrándolo al otro lado del salón hablando con un grupo empresarios, deseo matar a su padre por hacerle eso en estos momentos, volvió a mirar a aquellos jóvenes, estaba vez varios jóvenes se había acercado y el sabia con qué intensiones, mandado al demonio los reglas se encamino hacia ellos.

Stear y Archie estaba empezando a molestarse con aquellos chicos que se había acercado con el claro propósito de hablar con sus primas, a ellos le importaba muy poco lo que le pasara a Eliza, pero con la rubia era algo distinto sobre sus cadáveres dejaría que algunos de ellos posaran sus manos sobre ella.

- Hola como estas chicos – escucharon decir entre el grupo de jóvenes quienes se hacía a un lado para darle espacio al peor de sus problemas

- Tú – gruñeron los dos jóvenes al mismo tiempo

- Veo que tienen problemas en alejar a estos sujetos – mirando al grupo de jóvenes quien al ver la expresión sombrías del joven duque decidieron marcharse – ven problema resuelto

- Lárgate de aquí – rezongo Archie controlando su impulso de golpear a duquesito

- A mí también me da gusto verlos – sonrió el chico acercándose más a los dos jóvenes para luego bajar la voz – quitante de mi camino que me estorban – les dijo con autoridad

- No dejaremos que te le acerque –expreso Stear en el mismo tono que el Duque

- ¡¿Quieren apostar?! – cerrando sus puños

- Oh Terry veo que ya conociste a mis sobrinos – la voz de Meribeth saco a los tres chicos de su lucha de miradas

- Si Beth somos grandes amigos – le dijo rodeado con sus brazos los hombros de los hermanos

- Oh me alegra tanto, pero ven a conocer a la familia – jalando al joven para acercarse a su familia – creo que ya conoces a Albert y a el Tío Nicola al igual que George, pero creo que no conoces a la Tía Abuelo Elroy, Stella y Alfonso Cornwell los padres de Alister y Archibald, El Capitán Vicent Brower, el viudo de Rosemary Andley la hermana de Albert y Candy, y también el tío Thomas y Sara Leegan – presento a cada miembros de la familia, pero para nadie paso desapercibido el tono molesto al presentar la madre de los Leegan – él es el Terrence Graham Grandchester futuro duque de Grandchester y un muy buen amigo, y su padre Richart el actual Duque.

Terry no se había dado cuenta el momento en que su padre había llegado a su lado, pero fingió se un caballero para no entrar en una pelea, poco a poco el ambiente se vio más amigable, por lo que ahora su padre se encontraba hablando de negocios con la familia Andley, Terry aprovecho eso para sacar a bailar a Candy antes la quejas de los chicos, Meribeth tuvo que intervenir al buscar a las amigas de la rubia y a su familia, ahora en el medio de la sala Archie bailaba con Annie, Stear con Paty, Terry con Candy, Eliza fue sacada a bailar por un que debía de tener la edad de su padre y Neil baila con una joven conocida de sus padres, varias pareja también se encontraba en la pista bailando, cuando los jóvenes entraron la banda empezó a tocar una nueva canción "A Thousand Years"

- Estas bellísimas – Le dijo Terry a la rubia colocando su brazo en el cintura de la rubia

- Gracias – susurro la chica sonrojada – tú no estás tan mal... para ser una rebelde que se escapa del colegio – miro al joven con picardía

- Señorita me ofende jamás me escaparía del colegio de dónde saca tan acusación – teatralmente se hizo el dolió

-… - la chica solo se rio antes de golpear su hombro antes de apoyar su cabezo en el hombros del joven

- Cariño dejas de apretar tanto tus diente puedo escuchar el choque de ellos – le dijo Paty a su novio sonriendo al ver a su amiga en los brazos del Grandchester

- Ese malnacido está pasándose de la raya – gruño el inventor dispuesto a matar a aquel joven le pasaba su mano por la espalda de la chica en una íntima caricia y lo veía desde su lugar con desafío

- Pero Candy se ve feliz eso no es lo importante? – señalo la chica un tanto sonrojada al ver a la joven con su cabeza apoyada en el pecho del joven

- Si lo es – suspiro antes de alejar la mirada de aquella pareja – no te había dicho lo hermosa que estas hoy – expreso con una sonrisa

- Gracias, tú también estas guapo – respondió la chica sonrojada

- Archie – Annie tuvo que pisar el pie del su compañero de baile para llamar su atención

- ¿Por qué hiciste eso? – se quejó el joven molesto

- Porque tu intención de golpear a Terrence es demasiado obvia – respondió la chica con molestia antes de soltar al joven – si quieres ve iré con mis padres – dijo con pensar antes de empezar a alejarse, Archie vio a la pareja y luego a la joven alejarse, se debatió entre que era lo que debía hacer, pero opto por seguir a Annie, se había prometido no intervenir entre la felicidad de Candy pero seguía sin confiar en ese sujeto.

- Espera Annie lo siento – la detuvo tomando su brazo – que tal si vamos a la terraza entre más lejos de ellos mejor

- Esta bien – sonrió emocionada

La velada paso lentamente, Albert trataba de hablar con todos sus invitados saludando a sus amigos y familiares, mostrándole a todo que era un líder aunque no era algo que le gustaba, trato de parecer interesando en la mayoría de las conversaciones, gracias a cielo Meribeth estaba a su lado para darle ánimo y apoyarlo, por lo que fue fácil presentarla a todos como su prometida y futuro esposa dentro de poco, Elroy se cercioraba de que todo estuviera perfecto y sin ningún inconveniente, el único momento en que tuvo que alejarse fue cuando Stear le presento a sus padres oficialmente a la chica con la que quería casarse, su madre fue la más emocionada ante esa idea y junto con la madre de Paty y su abuela empezaron a hablar sobre la mejor fecha para la boda.

Lo único que no le pareció correcto a la mujer fue el que Candy no hubiera aceptado bailar con nadie más que no fuera el joven Duque, aunque había dado su autorización del cortejo, la mujer veía incorrecto que la rubia no aceptara bailar con nadie más, pero había aceptar respectar los deseos de sus sobrinos, vio a Archibald hablando con la señorita Brigther, le agrada mucho esa jovencita, puesto que era educada y paciente, además sería una buena esposa, estaba feliz porque todos sus sobrinos hubiera encontrando a sus parejas, los únicos aún no había encontrado a nadie eran Eliza y Neil. La joven Leegan ya había bailado con 3 caballeros pero ahora se encontraba sentado en una silla junto a su madre mientras Neil estaba con Albert hablando de negocios, al menos el chico estaba haciendo algo productivo.

- Elroy aún son jóvenes no crees que es muy pronto para buscarle compromiso matrimoniales – Nicola Grayton conocía perfectamente a Elroy y sabía lo que estaba pensado

- Nicola no es de tu incumbencia lo que haga con mi familia, quiero ver a mis bisnietos antes de morir – replico la mujer apretando el abanico

- No creo que vayas a morir todavía, además deja que ellos elijan si los obligas cometerán errores, son jóvenes aun – tomando su mano – solo mantén la calma

Elroy no respondió pero tampoco alejo su mano, siguió mirando la pista de baile y las parejas en ella.

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Candy y Terry caminaba por el jardín de la mano, luego de bailar una última pieza ambos habían optado por tomar algo de aire fresco, se habían mantenido en silencio entraron al laberinto de rosas, continuaron su camino hasta que llegaron al centro en donde había una fuente de agua, la rubia camino hasta ella y sentó a admirad la estrellas.

- Entonces señorita Andley que le pareció su primera fiesta inglesa – le pregunto el chico con educación

- Aburrida si no fuera por el baile ya me hubiera dormido – fingió indignación

- Dios no mencione eso si la hermana Grey, le escuchara – se burló el chico sentándose a su lado

- Es aburrido, mi hermano solo está hablando de negocio, Stear y Paty están junto con sus padres encerrados en la biblioteca hablando de la boda y Archie y Annie no…

- Espera el inventor y la tímida se van a casar – Interrumpió Terry sorprendido

- Si – asintió la joven mirándolo a la cara – aprovecharon el día de hoy para que Stear expresara sus intenciones con Paty

- Pero si apenas tienes unas semanas conociéndose – aun sorprendido

- Y eso que? ellos están felices juntos

- Están locos – se alejó y empezó a caminar de un lado a otro – aún son jóvenes no conocen de la vida, y estoy seguro que el inteligente nunca ha estado con una mujer en su vida, si no le gusta hacerlo con ella terminaran separados y luego quien sabe, por el amor de dios yo podría enseñarle un par de cosas pero de ahí a casarse se ha vuelto loco

Candy solo fruncía el ceño cada vez entre más hablaba Terry, a pesar de que solo estaba hablando consigo mismo, muchas de las cosas que se decía no las entendía, que cosas según él debía enseñarle a su primo.

- Voy a tener que hablar con él, demonios esa es una decisión muy grande – murmuro antes de detenerse – pero de qué hablar no somos amigos, por mí que se case ya me vendrá a ver cuándo necesite consejo sobre el sexo y como complacerá su pareja, ese idiota no sabe en lo que se está metiendo – sonrió con petulancia

- Así que tu podrías explicarle no – Terry no percibió la molestia en las pregunta de Candy

- Pues claro pecosa, soy un experto en los placeres de la mujer, tal vez debería darle uno que otro consejo – se rio en voz alta

Candy molesta se levantó de su lugar para emprender el regreso a la fiesta, Terry al darse cuento la alcanzo y la detuvo

- ¿Qué ocurre? – intrigado

- Nada que te incumba – respondió irritada

- Todo lo que tenga que ver contigo me preocupa – expreso con sinceridad antes de tomarle por los brazos – ¿Qué ocurre?

- O dime tú, eres el que sabe cómo complacer a las mujeres no – con ironía, Terry entendió lo que pasaba y maldijo en voz baja

- Escucha si – levantando el mentó de la rubia – no soy una santo cometí muchas tonterías antes de conocerte – confeso "Y aun conociéndote" pensó recordando la mujeres con las que se había acostado, porque trataba de olvida a la rubia – pero créeme cuando te digo que en estos momentos solo me importas tú – la rubia evadió su mirada – soy un tonto lo admito y tal vez arrogante y todo lo que quieras decirme, pero te estoy siendo sincero – Candy lo vio de reojo – me gusta

- Tu también me gusta – respondió sonrojada – pero no me gusta escucharte hablar de otras mujeres

- No lo haré lo prometo – manifestó, antes de atraer a la joven y besarla durante unos segundo – me gusta que seas celosa conmigo

- Arrogante – señalo antes de llevar sus brazos hasta su cuello para luego besarlo

Ambos estuvieron besándose durante unos minutos sin darse cuenta de que era observado por la joven Leegan quien echando humos por todos lados.

"Maldita no te voy a permitir ser feliz" pensó antes de alejarse, sabía cuál era el punto débil de la chica y la golpearía en ese lugar, la rubia se iba a arrepentir de a verse metido en su camino.

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Cuando regresaron a la fiesta ya no había tantas personas como en un principio, era familiares y amigos cercados, por lo que Albert aprovecho eso y les pidió a todos que los acompañaran a la sala, intrigados lo siguieron hasta el lugar, muchos se sorprendieron antes la pintura que había sobre la chimenea, principalmente Archie y Stear quienes reconocieron a Candy aun siendo un bebe.

- Solo quería darle una noticia a todos ustedes, Meribeth cariño – extendiéndole la mano a la pelirroja quien se acercó con una gran sonrisa – sabes que tenemos muchos años conociéndonos, siempre supiste que nos casaríamos aun cuando yo te evitaba, pero tu seguías insistiendo, una tragedia nos a lejos a todos aun cuando podía arreglar las cosas, siempre hubo discordia entre nuestras familias, pero hoy en día quiero que sepas que ocupas un lugar muy importante en mi vida y me harías las persona más feliz – se arrodillo mostrando una pequeña cajita con una anillo dentro – si te casaras conmigo

- Si, si mil veces si – grito la mujer antes de lanzarse en los brazos de Albert

Los aplausos y silbidos no se hicieron esperar, Elroy tenía lágrimas en los ojos al ver aquella escena durante año espero que su sobrino encontrara a alguien que lo hiciera feliz, ahora al fin la había encontrado y aunque ya había visto aquella petición en Escocia aquí con sus familiares y amigos la hacía mucho más real.

- Hoy delante todos nuestros amigos y familiares me comprometo contigo Meribeth Elizabeth Evangelin Grayton, para unir a nuestras familias y nuestro corazones – declaro antes de ver a su pequeña hermana la cual los veía emocionado y con lágrimas en los ojos – también aquí y delante todos ustedes, quiero presentarle a alguien muy importante para nosotros – los ojos de la pareja se centraron en la rubia a quien ambos estiraron su mano para que se acercara, Candy no sabía lo que estaba pasando pero se acercó a ellos – oficialmente y ante los ojos de todos quiero a nuestro futura hija Candice Blaire White Andley

- ¿Qué? – grito la rubia mirando ambos sorprendida

- Luego de nuestro matrimonio la adopción será oficial – mostrándole los papeles de adopción

- Por lo que te convierte en la heredera de Clan Duncan – explico Meribeth con una gran sonrisa – lo que te da el título de Condesa Duncan

- Eso no puede ser – grito Eliza furiosa mirando a la rubia con puro odio en sus ojos