Hilos del Destino
Hola disculpen la demora al fin me arreglaron el internet ya tenía el capi completo pero solo con 8 paginas, pero pensé tengo internet a la mierda con eso de capítulos corto voy a actualizar con mi compu, así q me di el lujo de escribir todo el capi completo, a los q no le gusta los capi largo pues ni modo chicas, soy de q escribe capiulos largos, pero por cuestiones personales no pude escribir el capi que deseaba desgraciadamente le quitaron la vida a un amigo en la protesta de en ciudad Bolivar, Soy de Venezuela y no pude escribir nada hoy termine de escribirlo espero q les guste
Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen sino a K. Mizuk y Igarashi si fueran mios desde un principio hubiera dejado a Terry y a Candy juntos.
Capítulo 15
Candy estaba sorprendida luego de la revelación de Albert y Meribeth, sin darse cuenta en su corazón nacía un sentimiento que no podía explicar, el que ambos serian legalmente sus padres la llenaba de dicha y felicidad, pero quería respuesta, pero no las iba a obtener hasta que todos los invitados se hubiera ido.
Tres horas después y luego de que el ultimo invitado se hubo marchado la joven se encontraba agotada, sus ojos se cerraba por si solos, se iba a quedar dormida antes de poder hablar con su hermano, molesta solto un bostezo que provoco que su tía fijara su mirada en ella, ordenándole que se fuera a la cama, resignada subió a su recamara despidiéndose de todos.
Archie y Stear también se fueron a sus habitaciones, en el salón solo quedaron los adultos quienes esperaron a que todos los jóvenes se hubieran ido a sus cuartos, antes de empezar con sus preguntas.
- Albert cariño me podría explicarte decisión – Stella Cornwell no era de la que daba rodeos – le tengo mucho cariño a Candy, pero sabes lo que acabas de decir verdad
- Tía Stella se lo que estaba diciendo y es lo correcto – Albert la miro antes de ver a su Tía Elroy la cual dio su aprobación
- Creo que es mejor que se siente porque lo que tenemos que informales es algo muy importante – expreso Meribeth mirando a los Cornwell y al Brower
Una vez sentados Albert comenzó a contarles como había conocido a la rubia, su decisión de adoptarla a petición de sus sobrinos y su propia disposición de traer a su familia a aquella pequeña que le había robado el corazón, todos escucharon atentamente sin interrumpir, hasta que el rubio menciono el hecho de que la joven podía ser la desaparecida Blaire Grayton, la legitima heredera del clan Duncan, no podía explicar muchas cosas, pero la marca de nacimiento era algo que solo los Grayton poseía, la madre de Albert también había tenido una marca pero en el cuello, aun así la desconfianza no se había dispersado del todo.
- Están seguro de eso? – pregunto Vicent Brower con voz seria
- La marca no miente –respondió Meribeth encaprichada
-Lo se cariño, pero como pueden estar seguro, una marca de nacimientos no puede ser la única cosa – expreso Sebastián Cornwell
- En realidad señores – intervino George mostrándoles un sobre sin abrir el cual se lo entrego a Vicent Brower – le pedid a las mujeres que cuidaron de la señorita si me podía enviar una fotografía de ella cuando era una bebé, dentro del sobre esta la única que tenia de ella pocos días después de su llegada.
Vincet miro el sobre antes de tomar la decisión de abrirlo, Meribeth apretó la mano del rubio aguantando la respiración, si la bebe de la fotografía no era igual a la que ella tenía, su corazón iba a romperse, el hombre saco una carta seguido de un foto, doblada a la mitad, la desdoblo antes de verla y mostrársela a todo con asombros.
En ella se veía claramente un bebe la cual debía de tene meses tal vez menos, se notaba ver que su cabello había sido cortado sin tener el menor cuidado, como tratando de oculta su identidad, ella estaba dormida sobre una manta blanca abrazando una muñeca de trapo.
- Esa muñeca yo la hice – exclamo la pelirroja con voz solloza – tarde mucho en terminarla era mi regalo especial para ella – tomando la foto acariciando la fotografía – yo borde el nombre de Candy pues ese es su nombre
- Beth – Albert le extendió la muñeca que había guardo en su bolsillo esa noche – esta muñeca se las entregaron aquellas personas a la Tía Abuela el mismo día que se marcharon de ahí de Michigan
La mujer con la mano temblorosa tomo la muñeca antes de caer de rodillas llorando, aferrándose a aquella muñequilla como si su vida dependiera de ella, entonces recordó algo importante, volteo a la muñeca para luego quitarle el vestido, en la espalda del juguete sobresalían un hilo un poco más grueso en forma de lazo, la mujer deshizo el lazo antes de hurgar entre el relleno de la muñeca, sacando un pedazo de tela escocesa, abriendo la tela encontró el escudo de los Grayton un broche de oro en forma en formas de alas y un "G" en el medio.
- Mi bebé, ella es mi bebé – sollozo, Albert la abrazo sintió las convulsiones que provocaban los sollozos de la mujer.
Por ironías del destino ambas familias habían perdido a una hermana, los Andley había adoptada a aquella niña traviesa e inquieta, la habían estado cuidado como si fuera una más de la familia sin saber el lazos que los unía, solo una muñeca de trapo contenía la verdad.
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Era extraño como si se encontrara flotando en una nube esponjosa, se sentía en paz y armonía, sin dolor y sin ningún dolor, quería seguir descansado pero algo la llamaba para que despertara, una voz a lo lejos que no lograba reconocer, aun así era familia quería abrir los ojos y saber quién la llamaba, pero se le hacía imposible, le costó trabajo pero logro abrirlos, noto que estaba acostada en el pasto con muchos flores a su alrededor, sentó y miro a su alrededor no reconocía nada pero al mismo tiempo se hacía familiar, no muy lejos vio un gran roble alzándose, su corazón empezó a latir con fuerza, camino hacia ese lugar con su pecho comprimo, los niños jugaban en lo que parecía una casa algo pequeña y antigua, una mujer con un habito azul y blanco era rodeada por los pequeños quienes cantaba a su alrededor, otra señora algo mayor caminaba hacia ellos, respiraba con pesadez entre más se acercaba, pero quería acercarse necesitaba hacerlos.
Las dos mujeres sintieron presencia por lo que voltearon a verla, pero no pude ver su rostro pues todo su alrededor se volvió negro.
- NO – escucho a alguien gritar, era una voz un poco infantil, empezó a buscar de donde provenían aquellos gritos
- ¿Dónde estás quién eres? – pregunto con desesperación
- ¿Por qué?, ¿Por qué? – busco el origen de aquella voz
- ¿Por qué? ¿Qué? – pregunto nuevamente
- ¿Por qué quieres recordar? – hablo alguien a su espalda
Candy giro a ver quién era, se sorprendió al verse a sí misma frente a ella, pero más joven era la niña de las fotos antes de la muerte de Anthony vestida con aquella ropa de caza con los colores de los Andley
- Eres yo – sorprendida al verse a su misma
- Tienes una nueva vida, ¿Por qué tratas de recordar el pasado? – le pregunto aquella niña con lágrimas en los ojos – no quiero, no quiero volver
- Porque, dime porque necesito recordar mi pasado – hablo von temor
- No, no lo voy a permitir – grito la niña antes de verla – no voy a regresa, no volveré a pasar por aquel dolor – hablo antes de mirarla fijamente
La rubia empezó a sentir mucho dolor, le estaba costando respirar antes de darse cuenta todo a su alrededor empezó a giro busco a la niña para verla lejos de ella aferrándose a sus piernas la podía escucha llorar.
Candy se despertó sudando y agitada ese sueño había sido tan real, miro a su alrededor estaba en su cuarto estaba a salvo, quiso encender la lámpara de gas que había al lado de su cama, pero sus manos estaban temblando, respiro profundamente para calmarse lo que le costó un poco cuando finalmente lo hizo, sintió las lágrimas caer por su mejilla.
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Meribeth logro calmarse luego de un par de horas, desde que vio a la rubia se sentido ligada a ella - si era parecida a su madre de eso no había duda – pero había algo más cuando vio la vio a los ojos lo supo, ella era su hermana, ahora todo estaba confirmado.
- ¿Estas mejor? – pregunto Albert sentándose a su lado
- Si – susurro apoyando su cabeza en el hombro del rubio, se quedaron en silencio durante unos minutos admirando el jardín desde el balcón de la habitación de la pelirroja.- Ella ha crecido mucho es dulce y alegre y estoy feliz de que ella haya convivido con tantas personas diferentes. Si ella recupera la memoria me gustaría que supiera la verdad – confeso
- ¿Quieres hablarle de sus padres? – preocupado
- Si sé que tú eres legalmente su padre, pero quisiera que ella supiera que era querida que no la dejaron ahí porque no la amaban, que hubieron personas que la alejaron de nosotros, pero que nuestros padres la amaron hasta su último aliento – dejo escapar un sollozo
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A la mañana siguiente el carruaje de los Andley se detuvo en el colegio, los tres jóvenes se bajaron sin mucho voluntad de volver a ese lugar, Meribeth y George sonrieron al ver la reacciones de los chicos, cuando la reja se abrió una vez que bajaron.
- Vamos chicos arriba esos ánimos – les dijo la pelirroja golpeándolos en la espalda con un poco de fuerza – solos unas semanas más y luego nos iremos al Escocia
- Claro animo – Stear trato de sonreír sin muchas ganas
- Piénselo así – parándose frente a ellos – dentro de ese lugar están las personas que quieren, van a dejarlos solos? – con una ceja alzada, los tres evitaron ver a la chica pero sus mejillas estaban sonrojadas, pero se encaminaron hacia el colegio arrastrando sus cosas
- En verdad sabes cómo lidiar con ellos – George le dedico una sonrisa
- Es fácil una vez yo también tuve su edad hace poco.- respondió camino detrás de ellos – o se me olvida pronto será el Festival de Mayo
- ¿Festival de Mayo? – Candy se detuvo y volteo a ver a Meribeth
- Si, durante la última semana de Mayo el colegio hace un gran Festival de Flores, ahí música, bailes disfrace y una gran carroza donde las chicas que nacieron en Mayo son el centro de atención – expreso la chica sonrieron – es el único evento que realmente me gusta ya que tanto chicas como chicos pueden hablar sin ninguna restricción
- Es conocido por los alumnos como el Evento de Matrimonio – agrego George
- Evento de Matrimonio – gritaron los tres sorprendidos, Stear y Archie no habían escuchado jamás hablar de eso
- Jajajaja – rio la pelirroja al ver la miradas de asombro de sus sobrinos – No se dieron cuenta que luego de ese evento el amor está en el aire – los chicos asintieron aun confuso – como es un evento que solo se hace una vez al año, muchas parejas se forman y generalmente esa pareja termina formalizando una relación, solo los del último año saben que la realidad de ese evento en formar parejas de tu mismo círculo social.
- Tu… - pregunto todos mirándola
- Yo siempre estuve enamorada de Albert – encogiéndose en hombros – así que todos sabían que está comprometida
"Demente" pensaron los jóvenes, George solo se reía.
- Bueno les enviare sus disfraces así que no se preocupen por lo que usaran – iban a protestar pero la mirada demandante de la pelirroja los hizo callar – así me gusta, bueno adiós – se despido una vez que estuvieron dentro del colegio, le dio un beso en la mejilla a los chicos seguido de un abrazo – animo sí, no me gusta verte triste – le susurro a la rubia, la cual solo le dedico una sonrisa, una vez que estuvieron fuera se su vista ellos se marcharon
- ¿Cuándo te marchas? – le pregunto la mujer al hombre
- Hoy en la noche el barco partirá antes de la media noche – informo sacando su agenda
- Me informaras todos sobre lo que encuentre ¿verdad? – mirando a quien consideraba un buen amigo
- Si, como ya les dije a todos tengo mis dudas sobre la desaparición de la señorita cuando era una bebe – George no era la ciego como muchos en su familia, la desaparición de aquella niña siempre le había parecido una muy extraña coincidencia pero jamás revelo sus dudas, hasta ahora.
- Lo sé, yo también tengo muchas preguntas, pero sé que puedo confiar en tu buen criterio – el hombre asintió antes de endurecer su expresión
- ¿En cuánto a Sara Leegan? – pregunto con seriedad
- Quiero todo sobre ella, esa mujer ha cruzado la raya, si es posible contrata un detective privado, quiero todo sus secretos sucios sobre la mesa – fríamente
- Eres una mujer vengativa – sonriendo débilmente
- Por mi bebe soy capaz de todos
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Luego de separarse de sus primos la rubia fue directamente a su habitación, seguía cansada y quería recostarse un poco, esa mañana le habían informado que su hermano había salido de la ciudad por lo que no pudo hacerles las preguntas que quería, y su cuñada era una tumba con respecto a sus preguntas, pero ella no era de las que se rendía tan fácilmente iba a conseguir respuesta.
Seguía pensando en aquel extraño sueño el cual no tenía sentido, todavía era muy confuso pero esas mujeres de su sueño, ellas si se le hacía familiar pero al no ver sus rostros no sabía de donde, solía ayudar en los orfanatos nunca supo de donde provenía ese deseo de ayudar a los niños, pero amaba ir a esos lugares y jugar durante unas horas con ellos, su Tía solía decirle siempre le gustaron los niños, ella no estaba segura de eso.
- Candy – Annie y Paty llegaron corriendo hacia ella
- ¿Qué ocurre chicas? – le pregunto al verlas agitada
- Que bueno que ya llegaste andando – le dijo Annie tomándola del brazo derecho antes de arrastrarla
- ¿Oigan que les pasa? – le quejo al ver como Paty tomaba su maleta y la lanzaba dentro de su habitación
- Tienes que inscribirte en el Festival – Respondió Paty a su lado también corriendo
- ¿Inscribirme en qué?
Pero las chicas no contestaron, hasta que llegaron al comedor donde había un gran cartel, con varios nombres.
- Princesa de Mayo – leyó la joven
- Si desde el año pasado las hermanas decidieron hace una especie de concurso, todas las chicas que nacieron en Mayo pueden participar – le una emocionada la pelinegra – obtendrá el titulo el ultimo día del Festival y podrá elegir a su pareja durante el cierre del evento.
Candy miro el famoso cartel ganar, debía tener la aprobación de las hermanas, realizar varias evento durante el festival y ganarse la aprobación de las estudiantes pero más importante aún debía realizar una acción que se pudiera considera desinteresada ante los ojos de todos.
- Vamos Candy escribe tu nombre – insistió Annie teniéndole una pluma
- No lo hare – expreso Candy antes de darse media vuelta
- Pero Candy – se quejó Paty confusa
- No me gusta los eventos en donde tengo que actuar igual que los demás – mirando a las chicas, antes de ver a las otras chicas que no estaban actuando como ellas misma – soy fiel a mí misma no participara en esa competencia
Las dos chicas se miraron y luego sonrieron antes de caminar hacia la rubia, ninguna se dio cuenta de mujer que había visto y escuchado aquella conversación, tenía la hoja de inscripción en su manos y anoto el nombre de la rubia.
- Entonces ya fijaron la fecha de su boda.- Pregunto Candy a Paty sin ninguna delicadeza
- Candy – chillo la joven sonrojada
- Vamos dime, ayer no tuve tiempo de preguntarte por todas las cosas que sucedieron – suspirando – así que dime cuando será la boda – Annie solo se rio ante la insistencia de la rubia
- Bueno tu tío dijo que aún era muy pronto para pensar en un matrimonio, ya que Stear no está trabajando y según tu tía somos muy jóvenes – le rubia se quejó antes eso, su Tía Stella tenía 32 años por el amor a dios tuvo a Stear poco después de cumplir los 16 – Se lo que piensa yo también lo hice, pero la señora Stella nos pidió tener un poco de paciencia al menos hasta que Stear cumplirá los 19 años, pero oficialmente soy su prometida – mostrándoles el anillo de oro con un diamante de 30 quilate en el medio
Las dos chicas empezaron a gritar antes de lanzar sobre la chica, empezaron a hacerles pregunta sobre donde harían la boda y quienes estarían invitados, durante un minutos todo estuvo tranquilo hasta el momento de la verdad inicio.
- ¿Quién será la Dama de Honor? – pregunto Candy fijando la vista en la chica
- Pues… - se puso nerviosa al ver a ambas chicas
- Seré yo – dijeron ambas al mismo tiempo que se miraba
"Creo que acabo de inicia una guerra" pensó al ver como las chicas iniciaban una lucha verbal de quien sería la mejor dama de honor.
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- Vaya pero miren a quienes tenemos aquí – Terry no estaba sorprendido al ver a los primos de su rubia esperándolo frente a la puerta de su habitación
- Tenemos que hablar – Archie le dijo plantándose firme frente al futuro duque
- Si vienen a decirme que me olvide de ella, será mejor que se larguen – expreso fríamente, si ellos creían que lo intimidaban estaba muy equivocados
- Ni siquiera sabes nada sobre ella – exclamo Archie molesto
- Tenemos muchos años para conocernos tanto emocionalmente e íntimamente – mostrándole una sonrisa pícara a los chicos los cuales solo se sonrojaron
- Si les pones una mano encima – advirtió Archie tomándolo por la solapa de la camisa
- Voy a serle muchas más cosas que solo ponerle una mano encima – espetó
- Maldito voy a romperte la cara – lanzo Archie un puñetazo directo a su cara, pero fue detenido por el inventor
- Es mejor que hablemos en otro lado – mirando a su hermano con dureza.
El menor murmuro entre diente molesto, pero siguió a su hermano jalando al duquesito hacia su habitación una vez adentro Stear cerró la puerta, escuchando como su hermano se quejaba, lo vio doblado en el suelo con las manos en su estómago y el duque sentando de lo más normal en su cama.
- Antes que nada quiero saber una cosa – mirando al pelinegro ignorando a su hermano – está enamorado de Candy -
- Me gusta si esa es tu pregunta – respondió
- La amas – insistió haciendo que el joven se removiera incomodo en su lugar
No le gustaba el rumbo en que estaba yendo la conversación.
- ¿Por qué quieren saber eso? – pregunto incomodo
- Responde la amas – inquirió Archie
- No tengo porque responderles esa pregunta – expreso evitando la mirada de ambos chicos
Archie y Stear se miraron antes de que el mayor de los hermanos le lanzara un álbum de color blanco, Terry los miro con la ceja levantada, pero igual lo abrió al hacerlo se sorprendió, era fotografía de aquella chica pero había algo extraño, en la fotos se veía una niña diferente a la que él conocía, aquella tenía una mirada traviesa e inquieta, se la veía montano un caballo salvaje, en la siguiente foto enlazando a un caballo, o un toro, inclusive había una en donde ella estaba sentando encima de Neil Leegan con las manos y los pies atado con un pesado de trapo en su boca, cada foto que veía lo atrapaba más y más, otras hacían que su sangre hirviera como en donde ella estaba junto a un rubio en lo que parecía un picnic cualquiera que viera pensaría que era hermanos, pero la mirada que ambos se dedicaban no era nada fraternal, ese rubio aparecía en muchas de la fotos, en otras estaban los dos hermanos Cornwell en diferente escenas con la rubia siempre en ellas, la última foto del álbum le hizo un nudo en el estómago.
Los 4 jóvenes estaba frente a una casa blanca llevando con los colores de la familia Andley, todos tenía una gran sonrisa en sus labios abrazando a la rubia quien estaba completamente sonrojada, sintió ganas de golpear golpearlos a verlos abrazar a lo que él consideraba suyo, paso la página pero regreso a la anterior había algo que no encajaba, siguió pasando las fotografías a pesar de que seguían aparecía su rubia y sus primos, el rubio ya no se encontraba en ninguna de ellas, además los ojos de la joven parecía diferente, como si algo hubiera opacado su brillos.
- Te diste cuenta verdad – le dijo Stear el joven levanto la mirada y se encontró con una melancolía por parte de los que él consideraba sus rivales – la última foto antes de pasar a las más reciente fue antes de accidente de Anthony
- La pecosa me conto sobre eso, su primo murió a causa de un accidente a caballo – recordando la conversación que había tenido al inicio de su relación.
- Su caballo quedo atrapado en un trampa de cazador, el cayo de su montura y murió al instante, Candy había ido a cazar a su lado al ver a nuestro primo se desmayó golpeándose la cabeza y perdió la memoria – explico Archie tomando con sutileza el álbum de las manos del rubio
- Perdió la memoria – sorprendido no recordaba que la joven hubiera mencionado eso
- Si eso fue hace casi 4 años, desde entonces ella ya no es la misma de antes – Stear dejo escapar un suspiro antes de continuar – la joven que viste en las primera fotografías es la verdadera Candy, la niña dulce, traviesa e inquieta, la que tú conoces no es la misma, es verdad a veces puede ser muy parecía a la que nosotros conocíamos pero…
- Nunca será la misma, la muerte de Anthony y su pérdida de memoria hizo a nuestra prima diferente – Archie miro al futuro duque con frialdad – los doctores dicen que puede recuperar la memoria en cualquier momento, y lo que ha vivido hasta ahora puede que se le olvide por completo
- Están tratando de decirme que es posible que ella no me recuerde si recupera la memoria – pregunto molesto, los dos jóvenes asintieron – eso tiene que ser una mentira – levantándose de la cama y caminando hacia la puerta
- Tu haz visto una de sus crisis no es así – objeto Stear lo que hizo que Terry se detuviera
- Cuando ella tiene una crisis en ocasiones fragmentos de su pasado regresa, pero no recuerda quienes son las personas a su alrededor – expreso Archie – Los doctores piensa que si ella recupera por completo la memoria lo que ha vivido durante estos 4 años será olvidados por completo
- ¿Por qué? – pregunto con cierto pesar en su voz
- Ellos no lo saben, nuestra familia ha ido con los mejores expertos y todos nos dan la misma repuesta – contesto Stear caminado hacia el joven – dime estas dispuesto a cortejar a nuestra prima aun sabiendo que es posible que no te recuerde en el momento en que recupere la memoria
Terry se quedó en su lugar sin saber que responder, si la rubia recuperara la memoria realmente de olvidaría de él?, de lo que había vivido durante todo ese tiempo?, sus sentimientos hacia él?, es más él estaba dispuesto a vivir con esa incertidumbre de que una mañana ellos despertara y ella implemente no lo recordaría?, era demasiada cosas en las que debía pensar, aun cuando tenía fuerte sentimientos hacia la rubia, no estaba seguro de que pudiera soportar el que ella se olvidara de él, iba a responderles cuando recordó el momento en que conoció a la rubia por primera vez, en sus ojos había triste y dolor pero cuando sus ojos se encontraron vio una chispas que no había visto antes.
- Aunque ella me olvidara yo intentaría una y otras vez enamorarla - respondió con una ligera sonrisa – mi respuesta a tu pregunta en si la amo, pues esa es tu respuesta si se olvidara de mi seguiría enamorándola una y otra vez, no la voy a dejar tan fácilmente.
- Idiota – magullo Archie antes de mirar a Stear quien le entrego un álbum un poco más pequeño al duque
- ¿Qué es eso? – preguntaron ambos al mismo tiempo
- Vi cómo te quedaba mirando las fotos de Candy, así que pensé que te gustaría tener un par de sus fotos – Stear no quería entregarle algo tan valioso a ese duque pero quería hacerlo – no son todas, pero si algunas igual tengo más de ella
Terry tomo el álbum abriéndolo mirando con devoción cada fotografía, como si fuera su más preciado tesoro.
- Si intentas algo raro con ellas te juro que voy a despellejarte – Archie fríamente
- No soy un pervertido – protesto el duque no muy convincente
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- Bien entonces así quedamos – Candy había logrado llegar a un acuerdo con respecto a quien sería la dama de honor en la boda de Paty – Yo seré la dama de honor de Paty, Paty será la de Annie y Annie será la mía así todos tendremos una oportunidad
- Sigo confundida porque tu será la primera – se quejó Annie, pensando en el absurdo juego que había definido quien sería la dama de honor – como se puede resorber algo así con piedra, papel o tijera
- Era eso o una competencia de carrera y obviamente yo iba a ganar – se jacto la rubia
"Eres una tramposa" pensaron las 2 chicas viendo como la chica se reía
- Así que ya volviste – Candy escucho la voz nasal de su prima a su espalda pero ni siquiera se giró a verla
- Dios creo acabo de escuchar a un mosquito – se quejó la rubia ignorando a su prima
- Como te atreves – chillo la joven antes de tomar a la rubia por el hombro para que mirara
La rubia solo rodos los ojos, ya se estaba empezando a molestar por el comportamiento tan infantil de Eliza.
- ¿Qué es lo que quieres? – le pregunto sin ganas
- Solo quiero informarte que Luisa va a ganar la corona de princesa de Mayo ya tiene la aprobación de todas las hermanas – señalo con aire de grandeza, la rubia voltea a la amiga de Eliza quien tenía una gran sonrisa en sus rostros, ella no tenia en nada de Luisa solamente le parecía algo engreída.
- Si pues me alegro Luisa espero que ganes – comento la rubia antes de darle la espalda y continuar su conversación con Annie y Paty
- Eso es todos – comento Eliza intrigada, había esperado que la rubia empezara a decir que ella ganaría pero no lo hizo
- Candy no se inscribió en el evento – Annie le respondió la duda que ambas chicas tenían
- Oh ahora entiendo tienes miedo de que Luisa te ganara no te preocupes eso es normal nadie puede ganarle – Eliza no paraba de sonreí
- En realidad no me inscribir porque me parecía algo falso y sin sentido – comento Candy levantándose – si Luisa piensa que puede ganar pues me alegro, yo en cambio no participare en algo que no considero digno de una dama, competir para que otros te digan que eres la mejor es absurdo, pero si tú necesitas eso para sentirte mejor contigo misma perfecto pero creo que debería pensar seriamente si necesitas que otros te digan que eres la mejor, si es así significa que no te quieres a ti misma tal y como eres, pero como dije antes si te siente mejor así pues creo que no podría decirte nada para que cambiaras de idea - Candy tuvo el placer de ver como Eliza y Luisa se quedaban sin palabras y pálidas antes las palabras que había dicho – chicas es mejor que regresemos ya se está haciendo tardes, adiós Luisa, Eliza – despidiéndose de la chicas antes
Cuando estuvieron lejos de ella las tres empezaron a reírse como posesas, tuvieron que limpiarse las lágrimas que había soltado antes de burlarse de las expresiones de las chicas, no le dio tiempo de ir a sus cuarto pues ya era la hora de la cena por lo que fueron directamente al comedor aun riéndose de las dos chicas, al poco rato entro una pálida Luisa seguida de una altanera Eliza, la rubia tuvo un muy mal presentimiento ante la mirada de superioridad que le dedico la Leegan, en cambia su amiga solo la miro con arrepentimiento.
Al finalizar la cena Candy se levantó a toda velocidad y corrió aun cuando la retaron varias veces, algo le decía que fuera a su cuarto a toda prisa, algo había hecho Eliza, escucho los pasos de Annie y Paty a su espalda pero los ignoro, estaba frente a su cuarto la puerta estaba entre abierta y la chica sintió como su respiración se hacía pesada, empujo levemente la puerta la cual se abrió mostrando su habitación, su maleta se encontraba abierta y su ropa estaba esparcida por toda su habitación destrozada y llena de lodo al igual que su cama había pétalos de rosas blanca por todo el lugar, la maseta en donde había estado las "Dulces Candy" había sido lanzado contra la pared por lo que había fragmentos sobre su cama, en el suelo y sobre su escritorio.
La rubia escucho varios jadeos a su espalda, pero los ignoro camino por inercia hacia donde quedaba una flor algo estropeada y pisa en el suelo se dejó caer impotente, tomo la rosa entre sus manos, no pudo contenerse las lágrimas empezaron a deslizarse por sus mejillas, los sollozos no se hicieron esperar, sentía como si su alma se le escapara de su cuerpo, no le importaba los vestidos o las cosas materiales, pero esas flores, ellas era importante para ella aunque no recordaba nada de su pasado, esas flores era un vínculo muy importante, las había encontrado cuando estaba a punto de colapsar.
Todos le decían quién era y como era que debía comportarse pero ella sentía que muchas de esas cosas no era verdad, por eso un día había escapado de la mansión, no sabía hacia donde ir no le había permitido salir de ese lugar, pero ese día simplemente se dejó guiar hacia un invernadero que estaba descuidado, la naturaleza estaba empezando a tomarlo, fue extraño pero en cuanto entro el olor de esas flores las llamaba, al acercarse vio brotes de una hermosa flor blanca, supo su nombre nada más al verla y la imagen de Anthony vino a su mente ese día lloro como nunca, pero seguía recordaba el rostro de ese joven la hizo sentirse segura, había cultivado esas flores con tanto amor, aun cuando no sabía cómo hacerlo, cuando se abrieron en Mayo volvió a lloro y recordó que Anthony era quien las había nombre en honor a su cumpleaños.
- ¿Candy? - escucho a lo lejos la voz de Annie, sintió como alguien tocaba su hombro
- ¿Quién haría esto? – Paty se preguntó preocupada, la habitación de su amiga alguien se había dedicado a destruir sus cosas
- Oh pero miren quien haría algo así – esa voz tan desagradable y culpable
La rubia se levantó de golpe giro a ver a la peli-castaña que se estaba riendo junto con su amiga, había varias chicas detrás de ella quien intentaban ver lo que había pasado, pero para la Andley solo había una persona culpable de que sus amadas rosas hubiera sido destruida.
- Tu – acuso la rubia viendo a la chica con odio – tu hiciste esto – señalo
- Yo – haciéndose la ofendida – yo no hice nada estuve con Luisa todo este tiempo verdad – mirando a su amiga quien asintiendo débilmente – seguramente alguien más entro y destruyo tus amadas rosas, debías de a ver cerrado tu cuarto mejor
Eso fue todo lo que necesito escuchar antes de lanzarse sobre la peli-castaña, Eliza grito en el momento en que el puño de Candy golpeo su ojo derecho, las dos rodaron por el suelo y los gritos no se hicieron esperar, la Leegan quedo a arriba de la rubia y comenzó a cachetearla, pero la Andley no se intimido golpeo con sus brazos las manos de la otra chica, usando su peso logro empujar a la chica luego se subió encima de la rubia y empezó a jalarle su tan preciado cabello, Eliza gritaba pero también le jalaba el cabello a su rubia, ambas tenían una sola cosa en mente hacerle pagar a la otra, nuevamente giraron y Eliza volvió a quedar sobre Candy, estaba vez llevo sus manos a la garganta de la rubia y empezó ahogarla. La Andley golpeaba con fuerza los brazos de la Leegan tratando de alejarla de ella.
A Eliza no le importaba nada más que apretar con todas sus fuerza la garganta de aquella maldita huérfana desde sus llegada todo su mundo se había ido a la basura, todos la querían y amaban, inclusive su propio padre parecía querer aquella molestia más que ella que era su propia sangre, su estómago era golpeado por las rodillas de la chica, pero no se iba a rendir no hasta que esa mujer no diera su último aliento. En eso pensaba antes de que alguien la tomara por la cintura y la apartara de la rubia.
Annie y Paty ayudaron a la rubia a sentarse quien empezó a toser con zozobra tratando de recuperar el aliento débilmente pudo ver a Eliza siendo sostenía por unos de los sacerdotes pero la Leegan seguía peleando, la hermana Margaret llego corriendo juntos con varias hermanas quien traían un botiquín de primeros auxilio, Candy como pudo se levantó pero no se quedó quieta se volvió a lanzar sobre la peli-castaña quien se tambaleo pero pudo librarse del agarre del sacerdote, así que también se arrojó contra su enemiga jurada.
- ¿Que está ocurriendo aquí? – resonó la impotente voz de la hermana Grey, nadie respondió, ambas chicas se detuvieron por lo que las hermanas las agarraron por los brazos evitando que volviera a pelearse. – Eh preguntado que esta pasando aquí – la voz de la superiora exigía respuesta, ambas jóvenes tenia golpes y heridas no muy pero no muy graves.
- Candice fue la que empezó hermana – expreso Luisa nerviosa
- Ella empezó esto hermana ella me ataco y yo solo me defendí – sollozo Eliza haciéndose la víctima.
Candy solo las miraba sin poner decir nada, le dolía la garganta
- Hermana, Eliza entro al cuarto de Candy y lo destrozo – Annie señalo el cuarto de la rubia que se encontraba claramente arruinado al igual que su ropa
- ¿Eso es cierto? – pregunto la mujer viendo a la joven Leegan quien solo negó
- Es verdad hermana nosotras hemos estados todo el día afuera hasta hace un rato regresamos encontramos su habitación así – explico Paty fulminando con la mirada a Luisa
- Yo jamás haría algo así, ellas me culpa porque me odian – chillo Eliza cubriendo su rostro con sus manos sollozando con exageración
- Eres una… - Candy quiso hablar pero su voz sonaba mas como un graznido
- Basta Señoritas Leegan y Andley a mi oficina ahora – reto antes de darse media vuelta
Ambas chicas fueron llevada por los hermanas seguidos desde muy cerca por sus amigas y una que otra curiosas, al no poder entrar todas se apegaron contra la puerta a escuchar como la madre superiora retabas a las dos chicas por comportarse como salvaje y no como dignas señoritas, más de una ocasión se escuchaban los lamento de Eliza, pero en ningún momento Candy hablo.
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- ¡Como que Candy estaba en la celda de castigo! – grito Archie pero fue callado su hermano quien cubrió su boca con su mano
- Hubo una pelea el cuarto de Candy junto con su ropa y sus rosas fueron destruidos, Eliza y Luisas iban pasando, luego Candy se lanzó sobre Eliza y terminaron a los golpees, la hermana Grey las castigo a ambas y las envió a las celdas de castigo hasta que ella decida un mejor castigo o expulsarlas – le explico Paty, quien no podía quedarse quitar y luego del toque de queda, había decidido junto con Annie ir a área de los chicos.
- Eso fue obra de Eliza de eso no hay duda – Stear estaba furioso solo pocas personas conocía lo importante que era esas flores para la rubia y Eliza es una de ellas
- Que podemos hacer, la hermana estaba furiosa Eliza tenía el ojo derecho hinchado y el labio roto, Candy ni se diga tenía un horrible moretón en el cuello de cuando Eliza intento ahogarla – Annie estaba preocupada por su amiga siempre se había molestado pero nunca había visto a Candy tan furiosa en su vida ni cuando Tom le había puesta un ratón en su cama
- ¿Que esa perra hizo que? – Terry entro en el cuarto furioso
Las dos chica dieron un brinco al ver al joven duque con los ojos lleno de rabia.
- Rayos bajen la voz quieren que nos metamos en problema – riño Stear antes de cerrar la puerta – Estabas escuchando nuestra conversación – le pregunto al Grandchester
- Eso no importa como que esa perra intento ahorcar a Candy – ignorando la pregunta de Stear.
- Eliza estaba sobre Candy tratando de ahogarla, si no hubiera sido por las hermanas la historia hubiera sido otra – Paty estaba algo nerviosa al ver como la cara del joven duque empezó a volverse más y más roja
- Maldita perra la voy a matar – gruño golpeando sus manos – dices que la tiene en la celda de castigo
- Si Candy y Eliza fueron llevadas ahí – hablo Annie
- Voy a ir a verla – le dijo dándose la vuelta
- Espera – Archie lo retuvo del brazo – sabes que no podemos ir y si están encerrada no podrá abrir la puerta
- ¿Quién te dijo que voy a ir por la entrada? – Cínicamente – hay una forma de entrar sin que nadie me vea
- Vamos a ir contigo – Stear con firmeza
- Nosotras también – se atrevió a decir Annie
- No ustedes vuelvan a sus habitaciones ya se expusieron demasiado, si alguien las llega a ver aquí se pondrán meter en un gran aprieto – Archie tomo la mano de Annie y la apretó suavemente – regresen ahora
- Esta bien – suspiro la peli-negra – tenga cuidado
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Terry corría a toda velocidad por encima del tejado seguir a duras penas por los hermanos Cornwell, quienes en ese momento no les importaba si se caía y se fracturaban algún hueso debía de llegar con su prima lo antes posible, preocupados por la rubia si tenía una crisis y ellos no estaban ahí no sabían que podría ocurrir.
- Rayos ¿cuánto falta para llegar? – le pregunto Stear a Terry al ver a un grupo de hermanas caminar a los lejos
- No mucho, solo que vamos a tardarnos un poco en encontrar cual es la celda de ella – le respondió voz cierta preocupación
- Solo ruega que no nos encontremos a Eliza primero porque no respondo – Archie no se iba a contener estaba en contra de golpea a las mujeres pero su prima se lo iba a merecer.
- Solo déjenme a esa mujer a mi va a prender a no tocar lo que me pertenece – gruño molesto
Stear iba a decir algo cuando escucho unos sollozos
- Escucharon eso – los otros chicos asintieron – viene de ese ventana – señalando la ventana que estaba más alejada
- Andando
Con la cabeza baja llegaron hasta su destino los tres chicos palidecieron ante la imagen que veía, la rubia se encontraba en un rico con las rodillas flexionadas y su cabeza apoyadas en ella, aunque trataba de amortiguar su llanto era imposible, los chicos entraron y corrieron hacia donde estaba la chica
- Candy – vocifero Stear en voz baja
La chica se tensó al principio, pero lentamente levanto la mirada, Archie y Terry dejaron salir una exclamación de odio hacia la Leegan mientras Stear la abrazo para consolarla.
- Se fue Stear – murmuro con voz ronca - El en verdad se fue
- Shhh no hable pequeña – le susurro Stear besando su cabello y tratando de arreglar
Su cabello rubio y estaba revuelto y enredado su rostro estaba rojo y tenía el labio partido, sus brazos tenia golpees rojos que se iba a convertir en horrible hematomas, estaba seguro que para mañana todo el cuerpo de la rubia iba a dolerle.
- Espero que Eliza haya quedado peor – Archie trato de romper aquel silencio triste y deprimente y lo logro al escucha la risa de la rubia
- Su ojo se verá horrible durante unos días – se jacto con molestia – lo siento – murmuro con tristeza
- No te disculpes vamos a traerte más "Dulces Candy" es más las traeremos aquí si es posible – le dijo Stear tomando su rostro entre sus manos
- Ella destrozo las rosas – nuevamente sus ojos se llenaron de lágrimas – quise… quise…
- Lo sabemos – Archie la interrumpió – nosotros nos encargaremos de que ella se lamente por lo que hizo
- Gracias – miro por encima del hombro de Stear y logro sonreírle a Terry
Terry ya había visto suficiente, había agradecido que ellos hayan consolado a su chica, pero ya estaba empezando a molestarse de que estuvieran estrechándola más de la cuenta, así que cuando la chica lo vio camino hasta ellos y los alejo sin ninguna delicadeza, antes de levantarla del suelo y llevarla a la cama.
- Bien señorita trata de descansar como dice el Elegante nosotros nos vengaremos de esa… - reprimió el insulto dirigido hacia aquella molesta chica – nos quedaremos contigo hasta que te quedes dormida – dedicándole una sonrisa seductora
- Gracias – volvió a decir antes de cerrar los ojos
Como había prometido los chicos se quedaron hasta casi la media noche, la había visto removerse incomoda llamando entre sueño a "Anthony pidiéndole que no se vaya", Terry se sentía celoso, pero comprendió que esa persona "había" significado alguien muy importante en la vida de aquella rubia, aunque no lo recordaba en su corazón si lo hacía, solo por eso él no iba a molestarse con alguien que ya estaba muerto.
