Hilos del Destino

Summary: Algo había pasado cuando Anthony había caído del caballo, Candy había perdió no solo el conocimiento sino también sus recuerdos, la Tía Abuela Elroy toma una decisión que cambiara el destino de la joven.

Estoy de Regreso si lo se te tardaste años q paso contigo, es culpa del condenado técnico quedo en que vendría a mi casa y estuve esperando y esperando nada, al final me moleste y la semana pasada y se la lleve el sábado me la arreglo y el domingo fui a buscarla y tuve que transcribí todo lo que ya tenía escrito en una libreta, desgraciadamente mi tio abuelo murió el domingo y nosotros nos enteramos lunes en la madrugada y no tenia cabeza para nada, pero quería terminar este capi asi q aquí lo tienen

Capítulo 16

El sol golpeaba directamente su rostro, algo que realmente le molestaba siempre cerraba las ventanas y las cortinas de su cuarto, era una persona madrugadora pero era incomodo cuando el sol pegaba directamente su rostro, se removió en la cama un poco incomoda en la cama, la cual no era tan suave ni cómoda como lo recordaba, molesta abrió los ojos se sentía desorienta y asustada al no reconocer su alrededor, cerro nuevamente los ojos y se masajeo la cien, tratando de recordar cómo había llegado a ese lugar, todo llego de golpe sus cosas destrozadas su ropa cubierta de tierra y destroza, alguno de los regalos que le había dado sus tíos estaban aplastados, pero lo que realmente le dolió fueron sus rosas, las había cuidado desde el momento en que las encontró, cuando florecieron fue como si una parte de su pasado hubiera vuelto, recordó el momento en que Anthony las había bautizado con su nombre y el día de su cumpleaños.

Pero ahora estaban destruidas por Eliza, siempre supo que la odiaba pero jamás lo había demostrado al menos no a tal extremo, ahora conocía a que nivel esa chica la detestaba, juro que se vengaría podía perdonarle cualquier cosa a Eliza menos el que se haya metido con las rosas, podía ser dulce y gentil, pero también lograr a ser la persona más cruel y vengativa si se lo proponía.

- Señorita Andley ya despertó? - La puerta se abrió y la hermana Margaret entro

- Si ya estoy despierta - expreso la rubia sentándose en la cama

- La superiora vendrá en unos momento a hablar con usted con respecto a la pelea que tuvieron la señorita Leegan y usted - explico la hermana, Candy solo suspiro y espero a que la mujer llegara solo esperaba que no le pidieran que se disculpara porque eso jamás lo haría

Un par de minutos después la mujer entro, su expresión era dura e inexpresiva, la rubia se preguntó si esa mujer se reía o se hubiera reído alguna vez en su vida, se mordió la lengua para no expresas lo que se le estaba pasando por la cabeza

- Señorita Andley quisiera saber ¿Qué fue lo que ocurrió para que atacara a la señorita Leegan? - la mujer fue directo al tema, la rubia quiso rodar los ojos para que tenía que explicarlo si su cuarto respondía todas las respuesta.

- Eliza entro en mi cuarto y como pudieron ver todas mis cosas fueron destrozada en especial mis ROSAS - señalo fríamente

- Señorita esta consiente de que nadie vio a la joven Leegan entrar en su cuarto - la hermana Grey miro a la rubia buscando algún indicio de duda, pero no había rastro de ella

- Fue ella - inquirió - puede preguntarles a todas las chicas de nuestra clase, desde el momento en que llegue aquí ella empezó a atacarme - afirmo, la hermana Grey miro a la hermana Margaret quien asintió levemente - solo ella había algo así, ella no solo destrozo mis cosas sino que se metió con mis rosas, nadie excepto mi familia sabe lo importantes que son ellas para mí, y Eliza desgraciadamente forma parte de mi familia

- Aun así no era necesario que usara la violencia, pelearse directamente con otra chica es algo que está prohibido en este colegio - expreso la mujer - hasta nuevo aviso se quedara en esta habitación por lo que no podrá participar en el festival de mayo

- Por mí no se preocupe - la chica solo alzo sus hombros - es por Eliza quien debería de preocuparse, formara un escándalo y lo más probable es que necesitara que alguien la calme

Ambas mujeres vieron a la joven curiosas por su comentario, una vez que se retiraron de la habitación en donde estaba la rubia se encaminaron a la habitación de la Leegan quien al verlas entrar empezó a gritar y a llorar afirmando que ella era inocente y que la rubia era una salvaje campesina que no merecía estar en ese colegio sino en un establo como lo animales, a ambas mujeres no pudieron evitar que la chica chillara más fuerte al enterarse de que se iba a quedar en la habitación de castigo hasta después del festival de mayo, su alarido fueron tan fuerte que Candy pudo escucharlos desde su cuarto, por lo que sonrió antes el sufrimiento de su prima, sin embargo al recordar lo que le había hecho sintió sus ojos arde, pero se contuvo no iba a darle el justo a Eliza.

En vez de eso empezó a planear su venganza, Eliza iba a saber quién era Candice White Andley y se iba a arrepentir toda su vida de a verse metido con ella.

- Espero que ya hayas terminado de planear tu venganza - la rubia se giró sorprendida de encontrar a Terry sentando en la ventana

- Terry - dijo asombrada, el joven duque simplemente entro en el cuarto y se sentó a su lado para luego sentarla a ella en su regazo

- ¿Como amaneciste pecosa? - pregunto preocupado

- Ya me encuentro mejor - trato de no mostrarse dolida

- Si digamos que no te creo - mirándola con ternura, deseaba profundamente tener a la chica en una bola de cristal para mantenerla alejada de todos los que quisieran hacerle daño.

-No lo quiero olvidar - susurro con dolor - no quiero olvidarme de Anthony

- No lo harás - le dijo abrazándola con más fuerzas - mi madre siempre decía que si amos a alguien aunque este lejos jamás lo olvidaríamos, porque nuestros corazones siempre lo recordara – le susurró al oído, Candy solo se aferró a él permitiéndole a sus lágrimas salir.

A pesar de que Terry quería consolarla, no podía sentía como si su corazón estuviera sufriendo aun cuando su mente no recordaba mucho de su pasado, su corazón sabia lo importante que había sido aquel chico para ella, por eso se sentía triste, aterrada, nerviosa pero sobre todo sentía como si un gran vacío se formara en su pecho.

.

.

Annie y Paty se encontraban aun molesta por lo que había pasado, ellas al igual que la rubia sabían que Eliza había destruido las cosas de la rubia solo necesitaba que su cómplice hablara, por lo que junto con los chicos y el joven duque habían planeado la manera perfecta de que Luisa hablara, por lo que dos días después de aquel evento, un nuevo rumor se había esparcido en todo el colegio.

- Pueden creerlo que quien entro en el cuarto de Candy lo hizo para robarse una gargantilla muy valiosa - comento una de chicas

- Eso es una gran deshonra para nuestro colegio, una ladrona entre nuestras compañera - hablo otra alterada

- Hola chicas que ocurre? - Luisa entro en el salón de clase curiosas por los murmullos que se escuchaban en los pasillos

- No te enteraste Luisas, las hermanas van a ir a revisar nuestros cuartos - se quejó otra estudiante

- ¿Por qué? Pensé que la revisión seria luego del festival - intrigada, normalmente las hermanas iba a sus cuartos para supervisar que todo estuviera impecable pero solo lo hacía dos veces cada tres meses

- Al parecer quien entro en el cuarto de Candy fue para robarse una de las joyas de su familia, las hermanas están horrorizadas antes eso y decidieron revisar todos los cuartos para encontrar tal joya – le respondió una pelirroja que estaba a su lado

-…- El rostro de Luisa se puso completamente pálido al escuchar eso

Eliza nunca le dijo nada sobre robarse una joya, solo quería darle una lección a su prima, ella por seguir a su amiga participo pero solo en embarra tierra en los vestidos de la rubia, jamás tomaría algo que no fuera de ella, eso sería una deshonra para sus padres ni que decir de su reputación, pero si eso era verdad y Eliza se había llevado una de las joyas de su prima, tendría serios problemas.

- Puedes creer que alguna de nosotras sea una ladrona - señalo otra escandalizada

- Tal vez sea un malentendido - Luisa trato de alejar esos conversación

- No - negó la primera estudiante - escuche a la hermana Silvana hablar con la enfermara sobre eso, los primos de Candy los hermanos Cornwell al enterarse de los sucedido fueron directamente a hablar con la superiora preocupados de que algunas de sus joyas faltaran y en efecto faltaba según escuche fue un regalo de parte de la familia de la novia de su hermano, era una reliquia que el antiguo Rey de Escocia le había dado y ella se la dio a ella como muestra de cariño

- Eso quiere decir que es una joya sumamente valiosa - hablo otra sorprendida

- Si - afirmaron todas

Ninguna noto como Luisa perdía por completo el color de su rostro, al menos no ninguna de grupo, Paty y Annie no se había perdido ningún detalle de la conversación, pero se había quedado alejadas para no atacar a la chica con preguntas, pero a ver que ella misma estaba escandalizadas fue suficiente para que la joven empezara a preocuparse, las chicas solo esperaba que Archie hubiera hecho su parte del trato.

- Chicas es horas de las clases todas a sus lugares - les dijo la hermana entrando en el salón de clases

Luisa se sentó en su lugar temblando y helada, espera… no rogaba que Eliza no hubiera algo tan bajo, por mucho que odiara a su prima se negaba a aceptar que la joven hubiera robado, aunque desde que llego la rubia su amiga había cambiado bastante, ella creía conocer lo suficiente a su amiga como para saber que ella jamás haría algo tan bajo, aun así la chica no pudo dejar de pensar en eso durante todo el día.

.

.

Candy termino de vestirse, sus primos le había enviado una carta con Terry informándole que se vería afuera de colegio, en la carta también había un mapa de como escaparse de la habitación de meditación y del colegio, por lo que se quitó su uniforme colocándose las ropas de hombre que le había dejado Terry, las hermanas no vendría hasta las 5 de la tarde por lo que tendrá bastante tiempo de irse y volver, salió por la ventana corriendo por el tejado hasta llegar a al lugar indicado en el mapa, el muro no quedaba lejos así que tomo algo de impulso antes de salta, le costó un poco de trabajo no perder el equilibrio pero una vez del otra lado de muro pudo respirar aliviada

- Tardaste más de lo esperado - la voz frente a ella la hizo salta un poco, pero al darse cuenta que era sus primos pudo respira aliviada

- Me asustaron idiotas - se quejó la chica antes de caminar hacia ella y abrazarlos - me tarde porque debía estar segura que no hubiera nada cerca

- Al menos ya estás aquí es hora de irnos - Stear le dedico una sonrisa antes de besarla en la frente

- Irnos a ¿Dónde? y ¿Cómo? - les pregunto al verse en medio de la calle sin ningún vehículo

- Es cierto donde esta ese idiota? se suponía que íbamos a esperarlo aquí hace media hora - se quejó Archie mirando hacia la nada

- Recuerda que dijo que se tardaría en encontrar un vehículo - Stear trato de defender al duque, pero no fue necesario ya que un auto se acercaba a ellos y Terry venia conduciéndolo

- ¿Por qué tardaste tanto idiota? - reclamo Archie subiendo de copiloto

- Crees que es fácil entrar en mi casa y sacar un auto - acuso el chico mirando al joven con molestia había esperado que la rubia se sentara junto a el

- Pues para la próxima avísanos si podría o no - respondió

Candy los miro confunda pensando en si en verdad abría una próxima vez, le agradaba que sus primos y Terry se llevaran bien, pero era extraños verlos bromear y discutir sin llegar a los golpees, el auto siguió su camino y la rubia se preguntaba a donde irían.

- Por cierto a donde nos dirigimos - pregunto luego de unos minutos

- Pensamos que querías ir a un lugar en donde puedas gritar todo lo que quieras - le dijo Archie mirando el camino

- Y ese lugar seria? - pregunto nuevamente inquieta

- El hipódromo - respondieron los tres a la vez

Candy sonrió ante la idea de ir a un lugar como ese, nunca había ido al menos no en compañía de la Tía Abuela, por lo que estaba emocionada de ir, podía aporta y gritar todo lo que quisiera sin que nadie la callara o la censurara, ahora entendía él porque debía vestirse como un chico. Aunque había una duda en su mente en esos momentos.

- Esperen como es que están afuera si se supone que no podemos salir en días normales - los miro a los tres chicos que solo sonrieron aún mas

- Bueno como decirlo, estamos castigado - respondió Stear entre comillas, la rubia lo miro esperando más que solo eso - nos metimos en una discusión y los tres estamos confinados a nuestros cuarto durante dos días

- Oh - jadeo antes de darse cuenta que los tres chicos parecía satisfechos con estar castigados - debo preguntar quién fue la persona con la que discutieron?

- Alguien sin importancia - señalaron los tres duramente

- Está bien no preguntare - dejo escapar un suspiro y se preguntó quién sería el pobre que se había metido con aquellos tres chicos

Pero esa pregunta quedo en el aire una vez aquel llegaron al hipódromo la chica estaba prácticamente brincando en su asiento, los tres jóvenes solo negaron con la cabeza antes de bajar del vehículo, Archie tuvo que tomar a la rubia por el brazo para que esta no corriera hacia adentro y se pidiera, su prima no tenía muy buen sentido de la orientación

- Tranquila gatita que si te pierdes nos meteremos en serios problemas - le dijo al odio a la rubia la cual se avergonzó un poco

- Podrías quitarles tus manos de encima - ladro Terry acerándose a la pareja molesto

- Deja tu celos duque es mi prima - señalo el joven besando la mejilla de la rubia, Terry juro por debajo antes de que Stear se interpusiera en medio

- Cálmense chicos - les dijo nervioso de que se pusiera a pelear - recuerden que venimos por Candy

- Pues dile que quite sus manos de ella - reprocho Terry señalando al joven

- Deja los celos enfermizos es mi prima - señalo el joven

- Me importa si es tu hermana suéltala - apretando con fuerza su mandíbula

Candy solo suspiro no todo podía ser bueno, Terry era posesivo o Archie era terco

- Ya basta - grito con voz baja antes de liberarse del agarre de su primo - por si no se dan cuenta estoy vestida como un hombre no pueden tratarme como una mujer, se vería extraño - señalo a su alrededor y en efecto muchos hombre los estaban viendo entre intrigados e incomodos

Archie se alejó un poco al igual que Terry no quería causar más espectáculos, Stear asintió complacido de ver como su prima había solucionar sus diferencias, por los que los cuatros entraron.

- Escuche que ahí un caballo nuevo que venía desde América - hablo Terry caminado hacia la casilla de apuesta

- En serio - Candy se emocionó por que hubiera un caballo de América

- Si creo que se llama Pony Fash

- Perfecto entonces le apostaremos a ese caballo - afirmo antes de revisar sus pantalones pero no tenía ni un centavo

- Toma - Terry le acerco un par de billetes, la rubia frunció el ceño al ver el dinero y luego al chico - es para que apueste - le dijo al ver la mirada de la chica

- No voy a aceptar ese dinero - Candy lo miro firmemente

- ¿Por qué? - la miro intrigado - te lo estoy dando para que puedas apostar

- No voy a aceptar tu dinero - volvió a decirle antes de acercarse a sus primos quienes le dieron un par de monedas, la chica lo acepto sin objetar nada, antes de irse a la casilla de puesta

- ¿Por qué acepto su dinero y no el mío? - los miro molesto, Stear solo sintió pena por el en cambio Archie sonrió con aire de grandeza

- Ella jamás aceptaría tu dinero tiene orgullo, en nuestra familia se le enseño a que no debía aceptar dinero sino no los ganábamos - respondió con burla el menor de los hermanos

-Tiene que ser una broma - se quejó el chico mirando a Stear quien negó

- La Tía Abuela no quería que fuéramos niños mimados por lo que, si queríamos dinero debíamos hacer trabajos para ganarnos nuestro dinero – expreso el científico recordando las veces en que le toco trabajar en la empresa familiar como mensajero – ella pensó que así aprenderíamos lo difícil y valioso que era ganarnos cada centavo

Terry gruño molesto por aquella revelación, él había decido que le daría todo lo que la rubia quisiera, había ido a una de las mejores y exclusivas joyerías de Londres donde compro varias joyas y prendas como regalos para la rubia, el anillo de compromiso lo había mando a hacer de acuerdo a unos bosquejo que el mismo había diseñado, ahora no estaba muy seguro de si la joven aceptaría aquellos presente de muy buena gana.

Candy camino hasta la gaceta de apuesta emociona, no era de las que apostara al menos no si no valía la pena y el dinero hacerlo, pero que un caballo de América fuera a competir fue todo lo que necesito escuchar, decidió que apostaría todo lo que tenía a ese caballo, estaba tan emocionada que al escuchar a las dos hombres que estaba hablando del nuevo caballo se concentró en la conversación.

- Ese nuevo caballo que llego de América es muy rápido – el hombre debía tener la edad de su Tío Nicola aunque era un poco más bajo que él Grayton, Candy asintió antes esas palabras aun cuando no estaba hablando con ella

- Si pero será un desperdicio apostarle unos centavos a ese caballo – respondió el otro hombre las joven de cabello negro, aquellas palabra molestaron a la rubia – tengo entendido de que viene de finca ganadera, es la primera vez que un caballo llega a esta clase de competencia, lo más seguro es que termine en último lugar

- Si tienes razón es mejor aportarle al ganador de las ultimas 3 carreras

Candy los vio alejarse completamente roja de furia, jamás había tolerado a las personas hacían menos a otro, pero a un animal era algo que no perdonaría jamás a nadie, se dio media vuelta y busco a los chicos los vio caminar hasta ella, por lo que corto la distancia que los separaba.

- Necesito todo su dinero – les dijo antes de extenderle la mano

- Y eso como para qué? – Archie la miro desconfiado, su prima por alguna razón estaba molesta, su mejilla estaban sonrojada y su respiración agita

- Solo denme todo el dinero – exigió autoritariamente

Archie y Stear se vieron antes de darle el dinero que tenían encima, la rubia miro a Terry le extendió la mano ante la mirada asombrada de sus primos, la Andley jamás le había pedido dinero a nadie, el joven duque no lo dudo antes de entregarle lo que tenía encima, la chica no les dijo nada solo se dio media vuelta y volvió a la casilla de apuesta

- Todo esto a Pony Flash – le dijo al hombre quien la miro como si estuviera loca

- Joven está seguro, es un caballo nuevo no creo que…

- Le pedí su opinión? Quiero todo esto a ese caballo – fríamente, el hombre maldijo en voz baja antes de entenderle la catilla a la rubia

- Espero que no se decepcione cuando pierda todo – hablo el hombre

La rubia solo se alejó con una gran sonrisa en su rostro ella jamás perdía una apuesta, los chicos vieron aquel intercambio de palabras con suspicacia, alguien había hecho enfadar a la rubia al límite de que esta apostara todo lo que había traído consigo a un caballo al que nunca había visto correr antes, eso solo los dejaría sin un centavo y con una rubia furioso, Terry se rasco la cabeza antes de caminar hasta donde ella se encontraba buscando los mejores asiento, iba a tener una larga conversación con esa chica.

- No deseo estar en su zapatos – les dijo Stear a Archie al ver como el joven duque se acercaba a la rubia

- Esto va a ser interesante, él no sabe lo terca que es Candy cuando se lo propone – Archie sonrió divertido al ver como la rubia empezó a discutir con Terry y estaba trataba de calmarla

- Creo que debamos intervenir – miro a la pareja estaba vez Candy estaba señalando al joven con el dedo

- Para nada quiero ver hasta donde llegar – cruzo su brazos sobre su pecho

- Archie, Stear – ambos chicos giraron sus cabezas al mismo tiempo al reconocer aquella voz

El chico que tenía la misma edad que Stear, era igual de alto que el Cornwell pero un poco más fornido, cabello castaño igual de largo que el de Terry con ojos color ámbar oscuro, usaba un par de vaquero negros, camisa y su Stetson (sombrero de vaquero), los chicos lo reconocieron enseguida aunque hubiera pasado casi 5 años desde la última vez que lo vieron

- Tom – Stear se acercó al muchacho y lo abrazo – vaya que has cambiado llevas el cabello largo

- Al mi viejo le gusta así – respondió devolviéndole el abrazo – Archie vaya tu sí que sigues igual

- En serio quieres que te golpee – expreso el menor con burla antes de abrazarlo - ¿Qué haces aquí? En tu última carta nos decía que no podía viaja por tu padre

- Si pero se presentó un inconveniente con un caballo que iba a trasladar y tuve que venir con él – aclaro – mañana estaré regresando a casa

- Vaya así que solo estas de paso es una lástima – Stear suspiro con tristeza, la última vez que se vieron fue poco antes de que se mudaran a Nueva York, aunque se mantuvieron en contacto por medio de cartas extrañaba a aquel chico

- Lo sé, pero que hacen aquí no se suponen que este en la prisión – los miro intrigados

- Nos escapamos un rato y vinimos a este lugar – Archie sonrió con complicidad, Tom entendió lo que estaba pasando y rió

- Pues me alegra a verlos visto luego de tantos años – señalo el chico antes de bajar la mirada – ella como esta? - Archie iba a responderle cuando la voz de la rubia los interrumpió

- Chicos porque se tardan tanto – Candy camino hasta donde estaban sus primos seguida de una Terry molesto porque la rubia lo dejo con la palabras en la boca

Tom miro por encima de sus cabeza a su amiga de la infancia caminar hasta ellos, sin percatarse de su presencia fueron unos pequeños segundo en donde el joven la examino de pie a cabeza, la niña que el recordaba se había ido casi por completo, su cabello estaba más largo que antes ya no usa sus distintivos lazos su cabello estaba trenzado y caía a un lado de su cuerpo, no podía distinguir su cuerpo por aquella ropa masculina que usaba, pero noto que era unos 10 centímetros más pequeña que él, sus ojos estaba un poco oscurecidos y la soledad que la rodeaba, pero ella mostraba una sonrisa sincera, deseaba tomarle un fotografía y mostrárselas a la señorita Pony y a la hermana María, las cuales seguían preocupadas por la chica luego de que esta se mudara, por lo que cuando recibía un carta de los hermanos Cornwell en donde mencionaban a la rubia esta iba al Hogar de Pony y se la leía.

Candy sintió que alguien la estaba mirando, busco a la persona topándose con una mirada ámbar que la miraba con familiaridad y tristeza, sintió como su corazón daba un salto cuando la mirada de ambos se toparon, temerosa y algo agitada camino directamente hasta el joven, al pasar a un lado de sus primos estos se preocuparon por lo que pudiera ocurrirle, quisieron detenerla pero fue demasiado tarde, la rubia estaba frente al chico con su mano derecha tocando su rostro, Terry al ver aquella se molesto quiso apartarlo pero los chicos le dieron una mirada de que se detuviera. La Andley seguía mirando al joven buscando algún señal de reconocimiento pero nada su mente estaba en blanco, pero su corazón sabia la verdad esa persona era alguien importante, si no lo reconocía era porque era parte de su pasado.

- No te recuerdo, pero… - sus ojos se empañaron – siento que te conozco, nos conocemos verdad?

-… - Tom sintió un nudo en su garganta quiso responderle, pero las palabras no le salían, hizo lo único que podía hacer, abrazo a la chica con fuerza, la había extraño profundamente siempre supo que sus sentimientos por Annie y Candy no eran de amigos sino que las veía como sus hermanas pequeñas desde el momento en que las vio por primera vez, cuando fue adoptado estuvo feliz pero triste al mismo tiempo de ser alejada de aquellas niñas, luego de enterarse de lo sucedido con la chica fue a verla pero esta no lo reconoció, fue como si algo dentro de él se desquebrajara. La niña que había conocido hasta que fue adoptado, desapareció solo quedaba un caparazón vacío, la chica que tenía entre sus brazo no era la misma niña de antes aun así seguía siendo la Candy que él conoció aquel día nevado.

-… - Candy no dijo nada solo se dejó abrazar por aquel muchacho, su corazón se sentía feliz y triste a la vez, su aroma a canela era perturbado y familia, ansiaba recordad quien era aquel chico realmente quería hacerlo, pero su mente se negaba – no sé quién eres pero está bien si te abrazo – susurro antes de que el chico asintiera, con sus pequeño y delgados brazos la rubia abrazo al Tom, todo se sentía bien y perfecto.

Terry ardía de los celos al ver a su chica abrazando a otro hombre que no fuera él, Archie y Stear tuvieron que sujetarlo, o se lanzaría sobre aquel vaquero armado un gran escándalo, pero a él le importaba muy poco los rumores que podían iniciarse solo quería separara a su futuro esposa de los brazos de aquel hombre.

- Te puedes calmar – murmuro Stear alejando al chico

- Que me calme? – miro al Cornwell con los ojos lleno de celos y odio – a mí no me permitían acercarme, llega ese tipo la abraza como si nada frente a ustedes y no hace nada

- Diablos quieres calmarte es un amigo de su infancia – explico Archie con fastidio – si la viera de la misma manera en que tú lo haces ya los hubiera separado, pero es solo la ve como una hermana pequeña así que relájate

- Hermana pequeña – con sarcasmo en su voz – claro y yo soy un monje

- Escucha si, él puede ser una de las persona que más conoce a la antigua Candy, si vas ahora y lo golpeas ella no te lo va a perdonar – Stear trato de hacerlo entrar en razón

- Malditos – gruño mirando nuevamente a la pareja que se estaba separando

Tom sonrió antes de limpiarle las pequeñas lágrimas que se le habían escapado a la chica.

- Te has convertido en un llorona – le dijo antes de besar su frente

- Lo siento – se disculpó antes de mirar al chico – realmente no sé quién eres, aun así – llevo sus manos a su pecho – mi corazón si lo hace, solo que mi mente no

- Lo sé, descuida cuando me recuerdes estaré feliz, ahora solo déjame verte has crecido mucho – la hizo girar un poco – mi padre no te reconocería, te has convertido en todo una señorita, no en aquella salvaje que enlaza y montaba como un chico - Candy se ruborizo un poco luego empezó a reírse, no recordaba ese joven pero definitivamente habían sido muy buenos amigos. – Hey chicos por están tan lejos – llamo a los hermanos Cornwell

Estos dos se acercaron junto con Terry quien antes de acercarse le dedico a Tom una mirada frial casi psicópata que congelaría el mismo infierno.

"A este sujeto que le pasa" se preguntó Tom ante la actitud del chico

- Hey porque no vamos por nuestros lugares – les dijo Terry antes de acercarse a la rubia y tomarla por el brazo – creo recordar que el caballo al que le apostaste va a correr en unos minutos

- En verdad vamos – la rubia no se dio cuenta de la mirada que Terry le dedico a Tom, ni tampoco su actitud posesiva, por lo que muy inocentemente tomo al vaquero por el brazo llevándolo consigo ignorando al Grandchester

- Lo mato – gruño Terry al verlos alejarse, Stear y Archie se rieron nerviosamente golpeando suavemente la espalda del chico.

- Cálmate solo son amigos

- Amigos claro y ¿Por qué diablos la miro tan intensamente? – pregunto

- Es un larga, larga historia – Stear se removió algo incomodo

- Chicos apresúrense – les grito Candy al ver que no los estaban siguiendo

.

.

Meribeth termino de empacar sus cosas, debía regresar esa misma tarde a Escocia, había dejado sus deberes en manos de sus empleados y familiares, pero ya no podía retrasar su regreso su compromiso ya estaba en boca de todos, debía empezar con los preparativos de la boda y la recepción, al igual que informarles a todos en su familia sobre la anulación del compromiso de Alexander y Candy, aun no sabía cómo explicarles a todos que la heredera de los Andley era realmente su hermana menor, lo bueno era que la Tía Abuela tomo la decisión de irse con ellos, al menos con la mujer cerca la pelirroja tendría un poca más de apoyo, también debía de realizar los cambios sobre la herencia de sus padres y el título de los Duncan sería demasiado trabajo para una sola persona.

- Cariño ya terminaste de empacar – Nicola Grayton entro en la habitación

- Si ya todo está listo – Meribeth termino de guardas las ultimas prendas – la Tía Abuela?

- Esa mujer sigue quejándose del porque tiene que ir conmigo, pero ya está preparada y lista – el Grayton le dedico una sonrisa pícara a la joven – esa mujer no cambia ni con el pasar de los años

- Creo que si fuera así no la amarías tanto – señalo de manera inocente

- Que puedo decir Elroy siempre ha sido la única mujer que puede conmigo – encogiéndose en hombros

- Tío aun no entendiendo porque simplemente no le dices que la amas – tomando la maleta por el aza – ya estamos cansados sobre sus disputas llevas más de 45 años discutiendo

- Todo a su tiempo, cuando esa mujer admita que me ama tal vez dejaremos las discusiones, de los contrario – miro a su sobrina con malicia – creo que seguiremos discutiendo y quejándonos como hasta ahora

Meribeth solo negó con la cabeza, todos los Escoses sabían que Nicola Grayton estaba perdidamente enamorado de Elroy Andley, estaba segura que inclusive los Andley estaban al tanto de eso todos menos aquella mujer, que seguía resentida por algo que había pasado 4 décadas atrás, pero era más que obvio que la mujer seguía amando al hombre, sus ojos no engañaba a nadie tras todos aquellas discusiones e insulto se encontraba una joven enamorada aun.

- Por cierto me entere que George regreso a América – platico bajando por las escaleras

- Si fue por unos documentos sobre la adopción de Candy

- Si eso es lo que le dijiste a Elroy pero hay algo más que no le dijiste verdad – El hombre no era todo había más de lo que su sobrina le había contado a su querida Elroy

- Nunca te puedo engañar verdad – la miro al hombre antes de dejar escapar un suspiro – George piensa que había más personas en el secuestro de Candy, por lo que decidió reunirse con el investigador que había llevado el caso.

- Comprendo creo recordar que ese hombre no creía que ella hubiera muerto aquella noche – recordó

- Si George y yo pensamos que alguien más cercano a la familia está involucrado en su secuestro, porque tío entiendo que no hayan asesinado porque era un bebé, pero ¿Por qué llevarla a un orfanato a un par de millas de la mansión? eso me parece demasiado raro – señalo – algo muy extraño está pasando y queremos saber que es

- Lo entiendo, si se enteran de algo mantenme informado

La pelirroja asintió, antes de reunirse en el carruaje con Elroy quien no oculto su molestia al estar sentada al lado de Nicola, la chica solo sonrió antes de decirle al cochero que se pusieran en camino, Escocia estaría sorprendidos de ver llegar a Elroy Andley y a Nicola Grayton en el mismo carruaje y vivos.

.

.

El sol estaba por ocultarse cuando los 4 chicos regresaron al colegio, la rubia seguía algo triste de a verse despido de Tom había deseado tanto quedarse un poco más junto al chico, más sin embargo en su situación no podía permitir que alguien se diera cuenta de que se habían ausentado, por lo que llorando le exigió al joven que se mantuvieran en contacto, también le prometió que le enviaría una invitación a la boda de su hermano, al mencionar la existencia de su hermano vio como el joven se removió incomodo, pero no le pregunto el porqué de eso, pero no lo dejaría pasar por mucho tiempo.

Ese día estuvo lleno de muchas emociones que ella apenas podía controlar, lloro al encontrarse con aquella persona a la que no recordaba pero que estaba segura que había querido en el pasado, celebro cuando el caballo por el que había apostado gano en su primera carreras, el cual casualmente le pertenecía a la finca de Tom, no supo eso hasta después que el caballo gano y luego de que le sacara en cara a aquellos personas que se habían negado a apostarle que jamás excluyeran a un caballo por ser su primera vez corriendo, mayor fue su sorpresa cuando fue a cobrar su premio y enterarse que había sido la única que le aposto al caballo por lo que ahora regresaba con 4 bolsa de dinero – eran 5 pero la otra se la había dado a Tom, quien renuente termino por aceptarla -, una vez que le pago a los chicos por su préstamo la joven seguía pensando en qué hacer con el dinero que había recibido. Temporalmente decidió que Stear se quedara con el dinero hasta que pensara en que iba a hacer.

Los días transcurrieron lentamente al fin el día del festival de Mayo llego y desde la habitación de meditación Candy vio la carroza de flores avanzar a lo lejos gracias al telescopio de mano que Stear le había dado visualizo que Luisa no se encontraba en él, intrigada se recordó que le preguntaría a las chicas del por qué aquella chica no participo?, realmente anhelaba estar en el baile el solo pensar que alguien más bailaría con Terry le provocaba un sabor amargo en su boca. Pero como si la hubiera Albert estuviera leyendo su mente ese mismo día le llego un paquete de su parte en donde había dos disfraces de Romeo y Julieta, se rio al leer la tarjeta

Úsalos de manera correcta – leyó la chica antes de que una brillante idea que tuvo, rápidamente se cambió colocándose el disfraz de Julieta, salió por la ventana dispuesta a disfrutar de la fiesta.

.

.

Vaya que la rubia disfruto bastante de aquel baila, sus primos no la reconocieron al momento, en el que entro en el salón de baile más si embargo Terry se acercó a ella y le pidió que le concediera aquel primer vals, Candy quiso golpearlo al verlo coqueteando con otra chica, aunque fuera ella misma disfrazada.

- ¿Sabía yo lo que es el amor? Ojos jurad que no, porque nunca había visto una belleza así. – Pronuncio el joven duque, ella lo vio intrigada - ¡Habló! Vuelvo a sentir su voz. ¡Ángel de amores que en medio de la noche te me apareces – enuncio, Candy entonces recordó esa cita en el libro que estaba leyendo

- ¿Romeo? – le pregunto al chico

- Eres mi Julieta y yo soy tu Romeo mi hermosa pecosa – le dijo tomando su manos y dejando un sutil beso

- Como supiste que era yo – cuestiono sonrojada

- Puedes usar todos los disfraces que quieres, eso no me importa siempre voy a reconocerte

Candy juro que estaba rotundamente y profundamente enamorada de aquel joven rebelde, él poco a poco se había adentrado tan profundamente en su corazón, que con cada palabra, cada gesto o un simple rose la cautivaba más y más.

.

.

Aquella noche Candy escucho pasos acercarse por lo que guardo telescopio entre su ropa y se sentó en la cama, a leer el libro que le había dado la hermana Margaret, segundo después la puerta se abrió

- Señorita Andley – Candy levanto la mirada del libro se sorprendió a ver a la madre superiora y a Luisa quien tenía la mirada puesta en el suelo

-… - la rubia miro a ambas intrigada

- La señorita Hale tiene algo importante que decirle – empujo a la chica para que entrara

- Lo siento – susurro la chica apena

- Disculpa?

- Elisa y yo fuimos la que destruimos tu habitación – pronuncio con lágrimas en los ojos – yo no sabía lo que iba a ser hasta que estamos en tu cuarto te lo juro, yo solo ensucie tu ropa nada más, no tengo nada ver con el robo de tu collar

- Perdón – Candy la vio confundida de que collar hablaba

- Por favor perdóname yo no lo sabía – rogo la chica tomando las manos de la rubia – mi familia no tiene nada que ver en esto

- Espera de que estas hablando? – le pregunto Candy confundida

- De la desaparición del collar que tu cuñada te dio en la presentación de tu hermano – los engranes en la mente de la rubia empezaron a funcionar, Stear le había mencionado sobre el plan para presionar a la joven para que hablara

- Oh si ya recuerdo, pero ese collar no estaba entre mis cosas – fingiendo inocencia

- Como dijo? – la madre superiora se acerca a la chica

- Si es que esa noche a mi sirvienta de le cayó y varios diamante cayeron al suelo, así que Meribeth decidió mandar a arreglarlo, creo que el estuche lo guarde vacío entre mis cosas – apenas la rubia miro a la mujer – siento mucho si eso causo algún tipo de problema

- No se preocupes creo que no le preguntamos a usted antes de sacar nuestras propias conclusiones – expreso la mujer aliviada por la reputación del colegio

- No se preocupe – se forzó a sonreír, Luisa por su cuenta estaba aliviada de no estar implicada en un robo

- Creo que sería justo levantarle el castigo señorita Andley – miro a Candy quien trato de no salta sobre su lugar – la Señorita Hale y la Señorita Leegan permanecerán durante un par de semanas mas

Candy sintió pena por Luisa mientras que su mente exigía venganza hacia su prima, pero trato de que no se reflejara en su rostro, solo asintió con la cabeza antes de seguir a la mujer, ya encontraría la manera de vengarse de Eliza. Abajo en las escaleras Annie y Paty la esperaban emocionadas al fin la había liberado de su castigo, por lo que al verla corrieron a abrazarla, se rieron y lloraron entre ellas misma, la Hermana Grey le pidió que llevaran a la rubia de regreso a su cuarto, a lo que las chicas aceptaron sin rechista, en el camino estas le contaron todo lo que habían hecho hasta que Luisa no pudo soportar más y confeso que entre Eliza y ella había interrumpido en el cuarto de la rubia.

- En serio hubiera visto a Luisa esta mañana tenia grande ojeras y se sobre saltaba por todo – menciono Annie

- En verdad es que ambas cuando se lo proponen pueden ser cruel – Candy tenía una gran sonrisa

- Ella se lo busco en primer lugar, si no hubiera seguido a Eliza tal vez la historia fuera otra – exclamo Paty antes de detenerse en el cuarto de la rubia – bueno nosotras no iremos a nuestros habitaciones

- ¿No quieren pasar? – les pregunto confundida

- No Candy ya es un poco tarde y tendremos que ir a descansar – se apresuró a decir Annie

- Esta bien, entonces hasta mañana – se despidió de ambas antes de entrar en su habitación, confundida por la actitud de sus amigas, nada más al entrar el dulce aroma de las "Dulces Candy" la golpeo

Sintió un dudo en su garganta al ver aquellas jarrones con su flores por toda su habitación, sino por la persona que estaba parada frente a su ventana con una rosa en mano.

- Terry – susurro antes de llevar sus manos a su boca

- Este día de Mayo agradezco a la vida que te haya traído hasta mi – empezó a decir caminando hasta ella – por lo que de ahora en adelante atesorare cada momento, cada segundo en que te pueda ver – sin más se arrodillo frente a ella movió la rosa que estaba en su mano revelando una estuche rectangular de color blanco – Feliz cumpleaños amada mía

Candy sintió como las lágrimas se escapaban de sus ojos, pero no eran de dolor o de nostalgia sino lagrima de felicidad, temblando tomo el estuche al abrirlo se encontró con una delicada gargantilla de oro con una rosa ella completamente de diamante, levanto la mirada encontrándose con la del rubio quien le mostro el brazalete que tenía en su mano derecha donde había una rosa también de diamante y similar al de ella.

- Es un recuerdo de que nuestras vidas siempre estarán unida – revelo con una tierna sonrisa

- Oh Terry –

La rubia solo se lanzó en su brazos antes de unir sus labios, al principio solo fue un choque un poco brusco por lo que el joven duque tuvo que dominar el beso, al principio fue algo violento y ansioso, pero poco a poco se fue volviendo lento y dulce, solo un roce de sus labios fue suficiente para el chico, por primera vez en mucho tiempo él no pensó en llevársela a la cama y marcarla como suya, simplemente quería sentir y saborear aquellos dulces labios. Se burló de el mismo era un casanova alguien que jugaba con las mujeres de dudosa reputación, ahora mismo solo quería besar a aquella rubia que había llegado para cambiar su vida y eso era algo que no le molestaba.