Hilos del destino

Summary: Algo había pasado cuando Anthony había caído del caballo, Candy había perdió no solo el conocimiento sino también sus recuerdos, la Tía Abuela Elroy toma una decisión que cambiara el destino de la joven.

Hola gente bonita gente bella aquí les traigo el nuevo capi, tuve que dejarlo a media pues el próximo capítulo será algo más extendido espero q los disfruten.

Capítulo 17

- Si vacaciones – Candy corría por las colinas Escocesas emocionada, al bajar del auto lo primero que hizo fue admirar aquel bello paisaje antes de correr como una niña de 5 años, era extraño que se sintiera como en casa en aquel.

- Candy deja de correr y ven a ayudarnos – Escucho a Annie llamarla desde la casa, suspiro entristecida antes de regresa a la casa – en serio debías ayudarnos antes de ir a recorrer el lugar – la rubia se sintió como una niña de 5 años a la que su madre la regañaba

- Lo siento – murmuro tomando una de sus maletas

- Un lo siento no es suficiente, tú fuiste la que nos aconsejaste venir un día antes y lo primero que haces al llegar es irte a correr – siguió retándola

Stear, Archie y Paty veía la aquella escena con diversión, era extraño pero cuando la morena la reprendía la rubia solo asentía y bajaba la cabeza.

- Hermano creo que elegiste una buena candidata para ser tu esposa – Stear le susurró al oído a su hermano

- Cierra la boca –le respondió antes de sonreí de forma disimulada

Una vez que entraron a la mansión Andley, los sirviente los ayudaron con el resto de sus maletas, Albert no llegaría hasta dentro de 3 días y la Tía Abuela actualmente se encontraba en la mansión Grayton por lo que una vez que terminaron de arreglar sus cosas, los jóvenes se dirigieron a la casa de su nueva familia. Por decisión de la rubia fueron caminado así admirar un poco más el lugar la mansión Andley quedaba frente a Loch Laggan, divisaron a los lejos un par de botes con familias o jóvenes parejas, al parecer eso era muy común en esa zona, durante su camino se encontraba a varias personas las cuales al verlos por extraño que parecía hacer la señal de la cruz hasta de salir corriendo.

Al principio les parecía gracioso pero entre más personas se encontraban más raro se estaba volviendo todo, los 5 jóvenes se vieron entre si antes de aumentar sus pasos así llegar pronto a la mansión Grayton. Al llegar a esta la cosa se puso aún más raro pues había un grupo de jóvenes – todos hombres – quienes al verlo llegar se acercaron a recibirlo, pero antes de estar frente a ellos los jóvenes se paralizaron en su lugar, sus rostros perdieron todo el color y luego salieron huyendo gritando unas extrañas palabras.

- Bien, creo que eso fue extraño – menciono Candy al ver el camino por donde aquellos muchachos huyeron - y que significa aht aht…arg que rayos fue lo que dijeron – se quejó la chica

- Si mas no recuerdo creo que dijeron Taibhs – hablo Stear con expresión sombría – eso significa fantasma

- Eh! – la 3 chicas miraron al Cornwell asustadas

- ¿Es una broma verdad? – Paty trago con pesar

- No, la Tía Abuela nos enseñó un poco de Gálico Escoces y sé que esa palabra significa eso – admitió el joven

- Bueno porque mejor no entramos – señalo la rubia básicamente corriendo hacia la puerta de la mansión, no le gustaban los cuentos de fantasma ni nada de eso, no era por temor ni nada, pero en su experiencia si no lo podía ver simplemente no existía, al llegar a la puerta toco con fuerza, segundo después un hombre de traje negro abrió la puerta

- Sí que… - las palabras del hombre quedaron atoradas en su garganta al ver a la joven parada frente a ella – Señora Adaira – susurro antes de retroceder asustado

Stear y Archie escucharon lo que dijo el hombre, sus mirada recayeron en la rubia que estaba frente a ellos, antes de ver el cuadro que estaba sobre la escalera sorprendidos. Annie y Paty llegaron en ese momento al lado de los chicos, los cuales se habían quedados inmóviles en su lugares, siguieron la mirada de los chicos al igual que ellos se quedaron sin palabras al ver el cuadro de una mujer idéntica a la rubia solo que esta tenía el cabello rojos y sus piel era un tono más blanco que el de la Andley.

- Chicos que les pasa? – Candy sacudía su mano frente a los chicos que parecían estar en el otro lugar

- Oh ya llegaron – la voz de Meribeth saco a la rubia de su pensamientos, busco a la chica con la mirada y la encontró bajando la escaleras con una gran sonrisa en su rostro – Chicos que sorpresa verlos aquí un día antes – expreso la chica al llegar hasta donde estaba ellos, antes de abrazar a la rubia – ¿Cómo has estado cariño? – le pregunto a la rubia tomando su rostro entre su mano

- Bien – respondió un poco avergonzada por las muestras de cariño que tenía aquella mujer con ella – pero no sé qué les pasa a ellos desde que llegamos han estado como idos – señalo a los chicos que tenía la mirada perdida

Meribeth los vio intrigado antes de ver lo que ellos estaban viendo, era uno de los retratos de su madre cuando tenía más o menos la misma edad que Candy, el parecido era realmente aterrado y cualquiera que la viera pensaría que son la misma persona.

- Oh creo que se los que les pasa – la pelirroja señalando el cuadro

Candy miro el cuadro intrigada, confundida y asustada, la mujer en ese cuadro era igual no más bien idéntica a ella solo que su todo de cabello y piel eran diferente, sin saber porque camino has el cuadro, de cerca el parecido era mayor al que se imaginaba, leyó la placa dorada que había a pie del cuadro

- Adaira Grayton 15 años

- Es un retrato de mi madre cuando tenía tu misma edad – expreso la pelirroja con nostalgia, Candy no dijo nada solo se quedó viendo aquel cuadro sin saber que pensar, aquella mujer y ella podía ser gemelas

- ¿Por qué me parezco a ella? – miro a la pelirroja confundida y nerviosa, había visto cuadros de su madre y no se parecía ni un poco a ella, ahora estaba en una casa diferente y la mujer de aquel cuadro era idéntica a ella.

- Recuerda que nuestras abuelas eran primas, es normal que te parezca a nuestra familia – la tranquilizo – si te das cuenta Rosamery se parece también a mi madre

Candy volvió a ver el cuadro y encontró un parecido a su hermana mayor como sus ojos y su nariz, pero hasta ahí llegaba el parecido, tal vez Mierbeth tenía razón y el realidad era porque eran familias lejana que esa mujer y ella se parecían tanto.

- En fin es momento de que se preparen – Hablo Meribeth antes de llamar la atención de los jóvenes

- Prepáranos para qué? – pregunto Paty saliendo de su ensoñación

- Para la boda – revelo emocionada, los chicos la miraron confundida se suponía que la boda seria dentro de dos semanas – Perdón, lo que quise decir es que llegaron a tiempo para que se prueben sus ropas, tenemos que medírselos ahora por si hay que hacerle alguna modificación – tomo las manos de las chicas, antes de llevarlos a todos hasta el jardín donde había un gran número de personas arreglando el lugar – Atención todos – se aclaró la voz, todos la voltearon a ver mucho de ellos confundidos y otros tan pálidos como fantasma al ver a la rubia a su lado – ellos son Alister y Archivald Cornwell los sobrinos de William Andley, las señoritas son Patricia O´Briam la prometida de Alister y la señorita Patricia Brigther novia de Archivald y por supuesto esta que es aquí es Candice White Andley la heredera del Clan Andley – explico ante la mirada asustada de todos – todos son familias, así que por favor hagan correr la voz, los chicos irán a prepararse, Angus, Frey por favor lleven a los chicos para que se prueben sus ropas – los hombres asintieron antes de retirarse – bien, es hora de cambiarse

La mujer llevo a las chicas a su cuarto, al entrar las chicas admiraron un hermoso vestido de organza y encaje cpn mangas largas de encaje y pequeña cristales pegados al vestidos (NA: ver imagen en mi perfil para que se hagan una idea) alrededor de los hombros tenía un chal con los colores del Clan Grayton, a su lados había 3 vestidos dos de ellos tenían los colores de los Grayton y el de los Andley (NA: ver imagen en mi perfil por favor)

- Son hermosos – exclamo Paty acercándose a los vestidos juntos con sus amigas

- Verdad que si – sonrió la pelirroja - en cuanto regrese de Londres ordene los tres vestidos para mi cortejo, espero que se lo prueben

- ¿Seremos tu cortejo? – le pregunto Annie sorprendida

- Por supuesto ya pedí la autorización de la Tía Abuela, así que Annie y Paty usaron el vestido con los colores de mi clan y Candy usara el que tiene los colores de Andley – señalando cada vestido

- Espera no se supone que tu cortejo sean tus familia y amigas? – pregunto extrañada la O´Briam

- Se supone que debería ser así pero… - se removió un poco incomoda – alguna noto a alguna mujer en la casa

Las chicas la miraron confundida, antes de recordar que fueron recibidas por un hombre, las personas que estaba arreglando el jardín para la recepción, era solo hombres cuando subieron al cuarto de la chica todos los sirvientes eran hombres, las tres negaron con la cabeza

- Si lo que ocurre es que en mi Clan solo ahí hombres, soy la única mujer en todo este lugar – les dijo con una gran sonrisa, las jóvenes no sabían que decir solo se quedaron sorprendidas y en shock

- Espera un segundo me estás diciendo que en toda esta casa en todo este Clan la única mujer que existe eres tú? – señalo Candy nerviosa

- Así es, yo soy la matriarca de un grupo de hombres, no es maravilloso – aplaudió antes de reírse, en ese momento las 3 chicas comprendieron del porque aquella mujer era como era – por supuesto que ahí una que otra mujer que son primas o tías lejanas pero ellas viven en sus propias casas, pero en esta mansión yo soy la dueña y señora de todas, la última vez que conté solo había 20 mujeres y 60 hombres – les informo – bien basta de charla deben probarse los vestidos y así mandar a ser las modificaciones, Annie y Paty será mis damas y Candy serás mi madrina

- ¿Por qué yo? – pregunto la chica confundida

- Porque Bolita de lana será el padrino de Albert – informo – según las tradiciones la madrina y el padrino al final de la boda deben salir juntos detrás de los recién casados, así se trae la buena suerte a nuestro matrimonio, además Stear y Archie saldrán con sus respectivas pareja y no iba a permitir que tu saliera con un completo extraño – explico, la chica se dio cuenta que al mencionar al joven duque su hermana se había sonrojado luego interrogaría a Terry sobre cómo iba su avances.

.

.

Luego de que las chicas se probaron sus respectivos vestidos, bajaron al comedor en donde las esperaban los chicos quienes estaban merendando el pastel de manzana que la Tía Abuela había preparado, la rubia al ver a la mujer se acercó a ella y la abrazo antes de sentarse a comer, la charla estuvo más centrada en la boda que en otra cosa, por lo que los chicos pronto se aburrieron, empezaron a querer irse en ese momento un joven de cabello rojizo y ojos verdes entro en el comedor

- Hey Beth mira a quien Alexander encontró – dijo el chico entrando, el joven tendría unos 20 o 21 años, su cabello era de color cobre con el mismo corte que tenía Stear, sus ojos eran verdes esmera, de 1.90cm de contextura musculosa parecía a un oso pero sin mucho vello fácil, llevaba pantalones negro y una camisa blanca – oh Hola señoritas, siéntanse agradecida de conocer a un ser tan maravilloso como lo soy yo – al ver a las chicas sonrió se acercó a cada una de ella y beso sus manos, ante la mirada molesta de los Cornwell, cuando fue el turno de la rubia el chico retrocedió asustado – Tía Adaira – hablo con pavor – por Jesucristo te lo juro Tía el que se comió la última galleta fue Angus – señalo el joven caminando hacia atrás

-… - Meribeth dejo escapar un suspiro, eso iba a ocurrir con mucha frecuencia al menos hasta que los rumores se expandieran – ella es Candice Andley la hermana menor del William recuerdas

El chico miro nuevamente a la joven antes asentir aun dudoso se acercó a la chica. Candy miro al joven de arriba abajo le había parecido simpático antes de que la confundiera con la madre de la pelirroja.

- Lo siento, pero como el demonio te parece mucho a la Tía Adaira – le dijo antes de tomar su mano – Soy Alexander Richarson Grayton para ti es un honor conocerme señorita

- Déjate las galanterías y aléjate de ella – Candy reconoció aquella voz masculina y celosa, miro por encima del hombro al Grandchester que entro en la cocina un tanto irritado por el comportamiento del su amigo

- Terry – exclamo la rubia antes de levantarse y correr a los brazos del chico – pensé que no vendrías hasta mañana – le dijo al estar en sus brazos

Terry la abrazo de forma posesiva antes de mirar a su amigo enviándole una mirada fulminante, conocía lo coqueto y mujeriego que era el pelirrojo, por lo que desde ya tenía que marcar a la rubia como su territorio, ante la mirada de todos se inclinó un poco antes de dejar suave beso en los labios de la rubia la cual se sonrojo un poco.

- Espera un minuto, pensé que Alexander seria el que se casaría con la hermana de William – las palabras del pelirrojo rompieron el ambiente en la comedor, Candy volteo a ver al joven y luego a Meribeth con furia en sus ojos

- ¿De qué está hablando ese hombre? – exigió la chica apartándose del Grandchester

- Espera deja que te explique… - Meribeth intento explicando pero fue interrumpida

- Si es que no lo sabias – Alexander empezó a decir confundido – en la reunión que se celebró hace un par de meses se llegó al acuerdo de que este guapo espécimen que ves aquí y tú se casaría cuando cumplieras los 16 años… - la pelirroja no lo dejo seguir hablando antes de golpearlo en el estómago con fuerza

- Cierra la boca – le dijo antes de mirar a la rubia la cual solo le dedico un mirada de odio

- Oh así que esa era la razón – hablo con frialdad – ahora comprendo quería que yo te aceptara en mi familia, por eso actuaste tan dulce y gentil conmigo, pero todo esto era parte de tu plan para casarme con ese – señalando al hombre con desagrado – pues escúchame bien se te acabo el teátrico no me casara con él y tampoco permitiré que te cases con mi hermano, era despreciable y te odio – le grito antes de salir corriendo seguida por Terry

- Candy espera – la llamo la Grayton al verla salir de ahí – ALE-XAN-DER – magullo antes de ver al joven que estaba en el suelo – mocoso del demonios, te dijimos que ese matrimonio había sido cancelado porque lo mencionaste? – le pregunto sujetándolo por el cuello de la camisa, a pesar de que el hombre era mucho más alto y fuerte que la chica este se puso pálido al ver lo ojos de la chica

- Oh es verdad – recordó el chico nervioso – creo que Alexander lo olvido – riendo frenético

- Se te olvido – chillo antes de golpear con su rodillas la entrepierna del chico – maldito chiquillo, si ella no me perdona vas a conocer cuan peligrosa puedo ser – amenazo al chico que estaba en el suelo aullando de dolor sujetándose sus nueces

Tras eso la pelirroja salió de la mansión en búsqueda de su hermana, les había advertido a todos no mencionar sobre el compromiso que había hecho meses atrás, luego de regresar reunió a todos los miembros de su clan y les explico sobre la cancelación del matrimonio entre Alexander y Candy, es más amenazó a todos aquellos que intentaron reprochar su decisión pero como siempre su primo tuvo que abrir su bocota, si no lograba explicarle las cosas a su hermana y ella lo odiaba, su primo se iba a arrepentir de por vida.

.

.

Candy corría a toda velocidad no sabía a donde iba pero tampoco quería saber, solo quería huir había confiado en aquella pelirroja, se ganó su cariño y ya la consideraba su hermana pero ahora se daba cuenta de que todo era parte de su plan para casarla con aquel sujeto, era demasiado bueno para ser cierto, tendría que a ver confiando en sus instinto que le advertía que algo estaba tramando, pero no ella cayó como una tonta confió en esa mujer y ahora estaba metida en un compromiso el cual no iba a aceptar, si fuera necesario huiría de su hogar al fin del mundo pero nadie la iba a obligar a casarse.

- Candy – Escucho a lo lejos que alguien la llamaba, pero la rubia siguió caminando molestas, maldiciendo su suerte y a la pelirroja, escucho el relinchar de una caballo acercándose y su corazón empezó a latir con fuerza, sintió como si el aire le estaba faltando, por lo que empezó a correr, antes de que pudiera reaccionar sintió unos fuerte brazos que la elevaban hasta quedar sentada sobre el asiento del caballo, el chico le ordeno al caballo que empezara a galopea

- No, no, no bájame – empezó a chillar al borde del colapso nervioso

- Ya basta cálmate – reconoció la voz de Terry pero se negó a abrir los ojos

- Por favor bájame de aquí – rogo empezando a llorar – te lo suplico – aferrándose al chico

- Pecosa abre los ojos no hay que temer – Terry miro a la chica preocupado no quería que la chica sufriera

- Por favor, bájame – le dijo antes de que su cabeza empezara a dolerle

Los recuerdos de aquel día empezaron a reproducirse en su mente a toda velocidad, sus respiración se aceleró al igual que los latidos de sus corazón, sintió temor al ver aquella escena Anthony tendido en el suelo, Terry se asustó al oírla gritar, los ojos de la rubia se abrieron pero estaba completamente ido, el chico asustado se bajó del caballo ya frente a su casa, Candy se alejó del chico tropezando.

- Pecosa… – intento acercarse a la chica, pero estaba cayo de rodilla y empezó a vomitar – Candy – corrió a su lado, la chica estaba helada, preocupado de quito su cacheta colocándola sobre los hombre de la chica la cual seguía devolviendo lo que había consumido, el chico intento hablarle cuando vio a la joven desmayarse, actuó rápido y la sostuvo por la cintura

Llamo a sus sirviente los cuales salieron de la mansión preocupados al ver a su amo, con una joven inconsciente en sus brazos, el ama de llaves fue la que reacciono, le ordeno al joven duque que llevara a la chica a una de las habitaciones disponibles, Terry llevo a su habitación en donde la acostó en su cama, sin darle tiempo de quejarse el ama de llaves aparto al joven, antes de tocar la frente de la chica que estaba empapada de sudor, le ordeno a una de la sirvienta que trajera un tazón con agua fría y un par de trapos.

Terry fue obligado a salir de su habitación por las mujeres que se apropiaron de su cuarto, una vez fuera escucho a la chica gritar seguido de los sollozos de esta, los grito de la chica hicieron que su corazón se encogiera, no había pensado que la rubia se pondría en esa situación al subir a un caballo, había pensado que esta reaccionaria y perdiera el miedo que tenía por los caballos pero no fue así, ahora la chica se encontraba en una crisis nerviosa y todo era por su culpa.

.

.

Archie y Stear esperaron a que Annie y Paty se fueron con la prometida de Albert antes de girar a ver a su Tía Abuela la cual lucia preocupada, al sentir la mirada de sus sobrinos trato de ignorarlos hasta que el mayor de los Cornwell se levantó y camino hasta ella.

- Tía Abuela creo que necesitamos hablar – le dijo con expresión seria

- Alister no es momento de hablar hay que buscar a Candice y…

- Sobre ella es que necesitamos hablar – la interrumpió Archie mirando a su abuela

- De ella? Si es pos su compromiso ya escucharon a Meribeth este fue cancelado

- No se trata de eso y tú lo sabes – acuso Stear molesto – Tía Abuela nos puedes explicar por qué hay una retrato de una mujer que es idéntica a Candy y no nos digas que es solo coincidencia porque es obvio que ambas se parecer demasiado

- No es momento de hablar sobre eso, es mejor que vayan a buscar a su prima – ordeno la mujer levantándose de su silla

- Ya basta – Archie golpeo la mesa antes de mirar a la mujer – Tía Abuela te respetamos demasiado y siempre hicimos los que nos pediste, pero merecemos una explicación ahora mismo – exigió – ¿Por qué esa mujer es idéntica a Candy?

Ambos chicos vieron a la mujer removerse inquieta en su lugar

- Candy es realmente la hermana menor de Meribeth – Stear miro fijamente a la mujer que se sorprendido ante esa afirmación al igual que Archie

- De que estas…

- ¿Cómo lo supiste? – pregunto la mujer interrumpiendo a Archie

- El día de la presentación de Albert esa noche cuando nos mandaron a dormir yo me quede afuera escuchando su conversación – le respondió el Cornwell – me pareció demasiado extraños aquellos retratos de cuando Candy era bebé, aun cuando pudieran ser de otra persona era demasiado parecido a ella, además note el gran parecido que tenía ella y Meribeth, por lo que me quede y escuche lo que decían

- Eso es cierto Tía – Archie miro a la mujer boquiabierto, pero la mujer se quedó callada molestado a ambos – Tía basta no somos una niños merecemos una respuesta y la querremos ahora

- Es mejor que la digas la verdad Elroy – Nicola entro al comedor con una actitud fría – ellos ya se dieron cuenta de la verdad, ¿Por qué ocultándoselo cuando son las personas que mejor conocen a Candy?

- No intervengan Nicola – advirtió la mujer viendo al hombre con molestia

- Elroy se te olvida que Candy es mi sobrina de sangre y que en cualquier momento puedo decirle la verdad y tú no podrás detenerme – respondió el hombre antes de caminar hasta una de las sillas una vez sentado miro a los jóvenes – creo que debo empezar por el principio, el verdadero nombre de Candy es Blaire Aila Grayton es mi sobrina hija de mi hermana mejor Adaira Grayton y Laeton Franw Grayton, el 17 de Diciembre de 1898 ella desapareció de la mansión de los Andley en Lakewood.

El hombre empezó a relatarle lo sucedió luego de la que la rubia fuera secuestrada de su habitación aquella noche de invierno, lo ocurrido con el quiebre de ambas familias, el sufrimiento de sus padres su muerte hasta el momento en que la vieron en la mansión de Londres donde sus sospechas empezaron a crecer hasta ese momento. Archie y Stear solo escuchaba en silencio sin aun creer lo que estaban escuchando pero a la vez aceptando la realidad, Candy no solo era idéntica aquella mujer, sino que también tenía un aire familia a la madre de Anthony, ambos lo había notado desde el primer momento en que la conocieron, en aquel entonces pesaron que era solo coincidencia por lo que le restaron importancia, pero con el pasar de los años la chica se fue pareciendo a su Tía y ahora sabían la razón de ese parecido.

- Pero no entiendo, ¿Por qué secuestrar a una bebé para después dejarla en un orfanato? – cuestiono Stear

- Eso es lo que no sabemos, en un principio pensamos que se la habían llevado para pedirnos dinero por ella, pero eso jamás ocurrió si a eso le agregamos la mancha de sangre cerca del lago, hay demasiadas dudas con respecto a su desaparición – Nicola suspiro frustrado

- No sé todo esto me parece demasiado raro – se quejó Archie pasándose la mano por su rostro – Candy no es Candy sino alguien llamada Blaire que es realmente nuestra prima lejana, eso suena casi improbable

- Sea como sea es importante mantener a Candy protegida no sabemos si las personas que la secuestraron hace 15 años vuelvan a aparecer – señalo el hombre, escucharon pasos acercarse y guardaron silencio

Al comedor entro un hombre de 35 años y de un 1.80 de alto contextura delgada, cabello alborotado y ojos azules claros, vestía un par de pantalones negros, camisa blanca y zapatos negros, su nariz era un poco ancha, pero por el resto podría ser un hombre atractivo, él recién llegado al ver a la visitas ni se molestó en saludarlos.

- Nicola en donde esta Meribeth se supone que debíamos vernos en la oficina hace 1 hora y aún no ha llegado – hablo con frialdad en su voz

- Vika que bien que has saludo a nuestras visitas – ladro el Grayton en el mismo tono del hombre

- No tengo tiempo para estas tonterías, donde estas Meribeth las acciones que necesitamos se supone que debían de cerrarse hoy – expreso

- Mi sobrina, es decir, la cabeza de la familia se encuentra ocupada en asuntos personales – respondió el Grayton antes de mirar a los jóvenes

- Asuntos personales siempre son asuntos personales, voy a hablar con el consejo para que esto se soluciones ahora – exclamo el hombre molesto – una mujer no puede ser la líder de nuestra honorable familia, debería de a ver sido yo

- Se te olvida Vika – interrumpió el hombre mayor mirando al más joven con severidad – que solo los Grayton de familia directa son los dirigentes de nuestra honorable familia – recalco – esa ha sido la tradición durante los ultimo 350 años, tu solo fuiste el esposo de mi difunda prima, quien se casó contigo cuenta ella tenía 60 años y tú 19 años, aun cuando adoptaste nuestro apellido sigues siendo un intruso así que no venga a exigir algo que no te corresponde

- Soy un Duncan se te olvida eso – señalo el hombre – por lo que también tengo el derecho de ser el heredero de esa familia, en cambio decidieron darle ese título a una mocosa que tiene sangre Andley – escupió con rabia, Archie y Stear se pusieron el guardia al escuchar a aquel sujeto hablar mal de la rubia, iba a decir algo cuando

- Y a ti se te olvida Vika – empezó a decir Elroy caminado hasta el hombre – que esa mocosa como tú la llamas es nieta de Evelinde quien resulta ser prima sanguínea de Merry Duncan, ambas nietas de Kade Duncan quien hace 350 años dividió ambas tierras y se las dio a sus nietas como dotes para su boda con los jovenes Cullen Grayton y Aumaury Andley – señalo – con la única condición de que solo los hijos y nietos de sangre serían los únicos herederos de ambas familias, es verdad que eres la que eres un Duncan pero realmente no tiene sangre directa de ellas, pero mi nieta si la tiene por lo tanto es su derecho heredar las tierra y la herencia de los Duncan o es necesario que te muestre el testamento que dejos mi difunto Tatarabuelo – reto la mujer

Vika solo lo miro con odio antes de darse media vuelta, juro por su orgullo que ambas familias iba a pagar por lo que le estaban haciendo, su plan de casarse con la menor de los Grayton fallo cuando fue adoptada, pero ese no sería su última jugada, ellos no sabían de lo que él era capaz de hacer, si era necesario mataría con sus propias manos a Meribeth y William, también a esa supuesta hermana que heredaría las tierras Duncan, pero primero iba a tener que necesitar la ayuda.

Los hermanos Cornwell vieron alejarse a aquel hombre con un muy mal presentimiento, esa persona no les dio muy buena espina desde el momento en que lo vieron, la mirada de odio que les dedico a su Tía Abuela y al Tío Nicola lo rectifico aún más, al igual de su manera de expresarse de su futura tía.

.

.

Meribeth llego junto con Annie y Paty a la residencia Grandchester uno de los sirviente les informo que la rubia se encontraba ahí, por lo que le ordenaron a Alexander que las llevaras, el cual sin decir una palabra la llevo y ahora las esperaba afuera, no deseaba tentar a su suerte su prima era la persona más vengativa que él conocía en su vida, por lo que era mejor mantenerse alejado durante un tiempo hasta que ella lo perdonara o su hermoso rostro seria dañado por las garras de esa mujer.

Las 3 mujeres entraron en la mansión donde un arrepentido Terry las esperaba, la pelirroja no pidió explicación alguna solo se dejó guiar hasta la habitación de chico en donde encontró a su hermana profundamente dormida pero con el rostro plagado de lágrimas.

- Candy – Meribeth corrió a su lado y tomo su mano – ¿Qué fue lo que paso? – exigió saber

- Fue mi culpa – respondió el chico con arrepentimiento

- ¿Que le hiciste Terrence Graham Grandchester? – pregunto la mujer mirando al chico con furia, Annie y Paty que estaba del otro lado de la cama viendo a la su amiga sintieron pena por la chica

- No hice lo que estabas pensando – respondió rápidamente – luego que salió de la mansión la seguí con mi caballo y…

- La seguiste con el caballo – Paty se alarmo, su amiga le tenía terror a los caballos

- Si, sé que les tiene pavor, pero antes de perder la memoria ella amaba galopar, pensé que si la confrontaba ella dejaría su miedo atrás, pero no fue así – bajo la mirada avergonzado – cuando la subía a Atendora, se puso pálida y empezó a chillar, aunque le suplique que se calmara no lo hizo y luego llegamos aquí al bajarla ella empezó a devolver todo, se puso helada y luego se desmayó, el ama de llaves la reviso y le dio un té para que se calmara pues estaba teniendo una crisis y yo… - una sonora chaqueta interrumpió al joven miro a la pelirroja sorprendido antes de llevarse la mano a su mejilla – Beth

- Eres un idiota Terrence, sabias de la condición de Candy aun así te atreviste a tomar una decisión por tu propia cuenta sin contar los sentimiento de ella – le reclamo – estoy muy decepcionada de ti, pensé que la amabas

- La amo – respondió alterado – realmente la amo, pero no pensé que se pondría así, pensé simplemente

- Ese fue el problema solo pensaste, debiste de preguntarle a la Tía Abuela, Albert, George o la los chicos del porque el miedo que Candy sentiente hacia los caballos – reprocho antes de mirar a joven por tristeza – su miedo no es solo por estar sobre un caballo va mucho más que eso Terry

- Lo siento, en verdad lo siento – agacho la mirada con llorando, no pensó que todo se podría a si y se sentía decepcionado él había jurado protegerla y ahora su preciosa pecosa estaba sufriendo, si el pudiera movería cielo y tierra para alejar aquellos recuerdos dolorosos.

- A mí no es quien debes pedirme disculpa – señalo la mujer antes de mirar a su hermanita que se estaba moviendo

Candy sintió su cuerpo pesado antes de que su cabeza empezara a dolerle, poco a poco abrió los ojos un poco desorientada, miro a su alrededor encontrándose con personas que no conocía, reacciono rápido y se alejó de aquellas personas

- Candy ¿estas bien? - le pregunto Paty acercándose a su amiga

- ¿Quién eres tú? – le pregunto a la chica de gafas confundida de que aquella chica conociera su nombre

- Soy Paty no me recuerdas – vio a su amiga confundida

- Por supuesto que no ni siquiera sé que eres – señalo antes de notar a la pelicastaña detrás de ella – Annie – chillo emocionada antes de saltar sobre su vieja amiga – no sabes cuánto te e extrañado – le dijo – Espera porque estas tan cambiado – notando el cambio de su amiga antes de alejarse – te vez más grande ¿Por qué?

Annie abrió los ojos con sorpresa a ver lo que estaba pasando, esa era la Candy que ella había conocido años atrás, la que si la recordaba pero no recordaba a su actual familia, la Brigther miro por encima del hombro a Meribeth que la veía con una expresión seria al igual que Paty, la chica trago con dificultad antes de responderle a su amiga.

- Candy, ¿Qué es lo último que recuerdas? – pregunto con cierta dificultad

- Lo último que recuerdo – la chica la miro confundida antes de cerrar los ojos – Era mi presentación ante la familia Andley, había ido de caza y entonces… - la rubia intento recordar que había pasado luego de que ella y Anthony se alejaron pero le era imposible – no, no lo recuerdo – murmuro con ansiedad – porque no recuerdo que paso, ¿Dónde estoy? – le pregunto a su amiga aterrada

- Estas en la mansión Grandchester – respondió la mujer de cabello rojo, Candy la miro confundida esa mujer se le hacía familia pero no sabía en donde

- Grandchester y quienes son ellos? – le pregunto nuevamente a su amiga intrigada

- Soy yo – Terry se acercó a la rubia quien al verlo se quedó sorprendida, era un chico muy atractivo, y por alguna razón su corazón empezó a latir como loco. – Hola me llamo Terrence Graham Grandchester futuro duque de Grandchester – le dijo antes de tomar su mano y besarla

Candy sintió sus mejillas arde, ante el gesto de aquella atractivo chico, trato de sacarse aquellos pensamiento de su cabeza, se suponía que ella estaba enamorada de Anthony no debía de dejarse asombrar por aquel chico, aunque fuera solo un poco más guapo que el rubio.

- Me llamo Candy – le dijo colorada la rubia antes de desviar la mirada azorada

- Es un placer señorita – Terry le sonrió con cierta tristeza al ver que la rubia había recuperado la memoria

En ese momento la puerta se abrió, el ama de llaves entro con su hermano pequeño en brazos que estaba llorando, instintivamente Candy volteo a ver a la mujer antes de caminar hasta el bebé, el cual al parecer la reconoció pues estiro sus brazos a la rubia para que esta lo cargara.

- Oh que lindo eres? – tomo al niño antes de tambalearse un poco, Terry corrió a su lado y la sostuvo

- Estas bien – pregunto preocupado, la rubia tenía los ojos cerrado frunciendo el ceño

- Te sientes bien – Meribeth se acercó a la pareja preocupada por la condición de su hermana

- Si – murmuro la chica antes de alejarse del chico – pero sigo molesta contigo – le dijo a la pelirroja antes de mirar al bebe – Hola Richart como estas? – miro al bebe antes de besar toda su cara, no se dio cuenta de la mirada sorprendida de todos, al menos no hasta que sintió sus ojos puesto en ella – Les pasa algo?

- Candy sabes quiénes somos? – le pregunto Paty temerosa

- Pero que pregunta es esa por supuesto que se quiénes son – exclamo antes de suspira – Annie, Paty, Terry y la traidora que me quiere comprometió con un completo desconocido – mirando a la pelirroja con molestia

Terry suspiro aliviado la chica lo recordaba, pero como era posible si hace menos de un segundo no sabía quién era, miro a las tres chicas quienes también asintieron confundidas.

- Escúchame por favor – Meribeth la toma por el brazo – es verdad que Albert y yo te comprometimos, pero cancelamos el compromiso, cuando regrese a Escocia

- No me importa, ustedes se atrevieron a tomaron una decisión sin pensar en mis sentimientos – acuso molesta

- Lo sé y te pido disculpa en serio no queríamos hacer algo contra tu voluntad – suplico, la chica dudo antes de asentir

- Estas a prueba no te voy a perdona pero te daré el beneficio de la duda – le dijo antes de arrullar al pequeño que exigía su atención

Terry le dijo que fuera al jardín a jugar con el pequeño, Paty animada camino hasta su amiga y la siguió Annie quiso acompañarla, pero Meribeth la tomo del brazo antes de exigirle una respuesta. La Brigther entendió que ya no había salida debía revelar el secreto de quien era realmente, desde la ventana vio a su amiga saliendo con Paty y Terry, sintió dolor al ver que su amiga había vuelto a ser aquella niña que recodaba, al menos por unos segundos.

- Yo conocí a Candy en el hogar de Pony, nos encontraron el mismo día – empezó a decir aferrándose a sus brazos – crecimos como hermanas en aquel lugar, fui feliz pero a veces quería una familia – miro a la mujer con tristeza – cuando yo tenía 6 años fui adoptada por los Brigther, quienes perdieron a su hija hacia poco, aunque la decisión de adoptarme fue porque Candy se negó a ser adoptada por ellos, al principio pensé que había tomado la mejor decisión, pero mi madre pensó que era mejor que nadie supiera que yo era adoptada y menos que provenía orfanato por lo que me hicieron pasar por su sobrina lejana que había perdido a sus padres

Por lo que me prohibieron seguir escribiéndole a Candy, poco a poco deje de hacerlo y me aleja de todos aquellos que recodaban mi pasado, entonces conocí a la Eliza y nos volvimos amiga casi de inmediato, pero yo no sabía que Candy había sido adoptada por los Leegan así que cuando nos volvimos a ver simplemente la ignore – dijo al borde de las lágrimas – no quería que Eliza supiera que yo también provenía de un orfanato por eso fingí no conocerla, deje que ella fue acusada de un robo que realmente nunca cometió, luego de eso me entere de que los Leegan había tomado la decisión de enviarla a México y cuando quise hablar fue que los Andley la adoptaron, pensé que podría ser amiga en ese momento pero luego Anthony murió y ella se fue a Nueva York, no la volví a ver hasta hace unos meses que nos encontramos en el colegio pero ella ya no me reconoció y pensé que era lo mejor, me volvería a ganar su amistad pero sin contarle la verdad

- Hasta cuando piensas mentirle a todos – cuestiono fríamente

- Yo… - sintió un nudo en la garganta – no quiero en verdad no quiero mentirle – miro a la mujer preocupada – pero tengo miedo de que me rechacen solo por mis orígenes – sus piernas les templaron y cayó al suelo llorando – amo a Archie tengo miedo de que me odie se sabe la verdad

- Si realmente lo amas debes de decirle la verdad – le dijo Meribeth caminando hasta ella, toco su cabello y le dedico una sonrisa – si en verdad él es tu otra mitad te aceptara tal y como eres

- ¿Y si no es así? – le aterraba el solo pensar que Archie no era su tan anhelado príncipe

- Entonces debes aceptarlos, pero debes de decirle la verdad – sugirió la mujer

- Pero yo… -

- Si él se entera por otra persona es posible que si te llegue a odiar – Annie la miro preocupada antes de asentir – ahora vamos antes de que alguien sospeche

.

.

Al llegar caer la noche las 4 chicas regresaron a la mansión Grayton, la rubia ignoraba categóricamente al pelirrojo, el cual había intentado en más de una ocasión sacarle alguna conversación pero esta simplemente lo ignoraba, no fingiría que le agradaba aquel chico, aunque no le caía mal era suficiente con saber que una vez estuvo comprometida con él para que le cayera mal, al llegar a la mansión una a una fue bajando cuando fue su turno sintió como si alguien la estaba mirando por lo que levanto la mirada y se encontró a un hombre que la estaba viendo desde la ventana del piso de arriba.

- Oye Beth ¿Quién es ese? – señalo la chica al hombre que estaba mirándolos, la pelirroja levanto la mirada para ver al Vika

- O ese es Vika es un pariente hostil – señalo restándole importancia

- Si es como dicen los americanos un clavo en el trasero – le dijo Alexander colocándose a su lado

- ¿Cómo? – pregunto la rubia intrigada

- Es una molestia, ha querido ser la cabeza de la familia desde antes de yo naciera – explico caminado a su lado – pero como solo es pariente lejano no lo lograra

- Ya veo es un ambicioso – recalco la rubia

- Si, imagínate que se casó con la prima mayor de Tío Nicola que tenía 60 años y él tenía solo 19 años, no duraron más de 5 años juntos pues ella murió en extrañas circunstancia – murmuro solo para ellas

- Alex, la prima Fiora murió de un infarto no son extrañas circunstancia – le recordó la chica

- Eso dijo el medico pero tú y yo sabemos que la prima Fiora estaba más fuerte que una caballo, cada año participaba en los juegos Highland con Caber Toss* y siempre superaba a todos los hombres jamás perdió, y de repente una noche sufre un infarto? como no – musito rodando los ojos – es como decir que yo no soy el más guapo de todo Highland y ambos sabemos que eso es un gran mentira

Las 4 chicas rodaron los ojos ante ese comentario, las tres Americanas entendieron prontamente que Alexander Grayton poseía uno de los ego más grade de todo el lugar, no solo se auto nombrado el mismo adonis de las tierras altas, sino que hablar de sí mismo en primera persona y si a eso se le suma su obsesión por verse en los espejos, da un egocéntrico en todos los sentido de la palabra.

- Sí, si lo que tú digas Alex – Meribeth solo lo ignoro – solos les digo que no se acerque ni se queden a solas con él – señalando al hombre de la ventana

- Entendido – expresaron las 3 antes de reírse

Vika seguía mirando a aquellas chicas desde que llegaron con Alexander, su mirada recayó rápidamente en la pelirroja pronto no sería más que una molestia para sus planes, al menos eso fueron sus pensamientos hasta que aquella rubia bajo del auto, aun desde la distancia se quedó mudo y por un momento pensó que era el fantasma de aquella mujer, pero al ver que hablaba con aquellas personas quedo claro que no era ningún fantasma. Entonces se preguntó quién diablos era esa niña y porque se parecía tanto a Adaira, solo rogo por el bien de esa mocoso que no fue la hija de la mujer, porque de ser así lo lamentaría terriblemente, no se había arriesgado para esconderla como para que esta se apareciera así como así frente a ellos.

Los vio entra en la casa por lo que opto por ir a recibirlos y así aclarar sus dudas con respecto a su origen, salió de la oficina desde el pasillo podía oír la voces de aquellas mujeres, al llegar a la escalera vio como Elroy Andley abrazaba a aquella chica con demasiada confianza como para ser una desconocía.

- Vika que bueno que bajaste – le dijo la pelirroja sin mucha emoción - quiero presentarte a Candice White Andley la hermana menor de William la futura heredera del Clan Duncan – presento

El hombre se quedó mudo es no solo era parecida era la viva imagen de Adaira solo que rubia, sino que ella era la heredera de los Duncan, cuando la chica lo miro el hombre maldijo en voz baja, era la mocoso que había escondido en el orfanato, forzosamente sonrió antes de acercarse a la chica, la cual lo vio intrigada

- Es un placer conocerla señorita Andley – le dijo antes de tomar su mano y besarla

- Igualmente – le dijo entre diente la rubia antes de alejarse de aquel hombre que le daba una muy mala sensación, Stear y Archie entraron en ese momento por lo que la rubia corrió a su lado antes de fingir cansancio.

Se despidieron para luego irse directo a la mansión Andley, antes de irse la rubia miro hacia la mansión en donde aquel hombre aun los miraba, su rostro frio y molesto le dio miedo por lo que se apretó más a sus primos quienes iban hablando con sus respectivas novias, estos al sentir el acercamiento de la rubia miraron hacia atrás al hombre que seguía mirándolos, esa sensación de que algo malo iba a pasar no los dejo tranquilos hasta que estuvieron en su coche.

.

.

Vika llego a la pequeña cabaña que había detrás de la mansión Grayton, entro golpeando la puerta antes de agarrar un jarro y lanzarlo contra la pared, Ivan y Annabel bajaron las escaleras asustados por el ruido que había en la entrada, ahí se encontraron con un furioso Vika que los veía a los 2 con odio en sus ojos

- Ivan – grito asustando a hombre – llama a Sebastian dile que lo quiero aquí mañana mismo

- Pero hermano él esta… - trato de decir el hombre asustado antes de callarse al ver la mirada de odio del otro hombre – si hermano enseguida le enviare un telegrama

- Dile que si no estaba aquí para mañana yo mismo me encargare de que todos conozca sus orígenes – advirtió al ver al joven marcharse

- ¿Que ocurre Vika? ¿Por qué estás tan molesto? – pregunto la mujer al verlo sentarse en el sofá furioso

- ¿Por qué? – Miro a la mujer encolerizado – la maldita mocosa está aquí por eso

- No… No entiendo… de quien hablas? – le pregunto Annabel nerviosa antes de entregarle un copa con Wisky irlandés

- De Blaire Grayton de ella hablo, la mocosa está viviendo con los Andley no sé como pero ahora supuestamente es la hermana de William, quiero respuesta y las quiero ahora – exigió tomando la bebida de golpe – ¿Cómo esa mocosa llego a esa familia?