¡Esto es guerra!

Rey se encontraba en la clase de ballet de la pequeña Padmé.

Rodeada de finas señoras y un pequeño grupo de niñeras, observaba a la pequeña versión morena de Shirley Temple en la comoda sección para mamás en el salón de baile.

La pequeña era talentosa y se veía realmente adorable en sus leotardos rosa, pero Rey no prestaba atención al estar perdida en sus pensamiento, pues habían pasado casi dos semanas desde que había llegado y no había tenido avances verdaderos con los otros dos niños Solo.

Había logrado que Anakin dejara de ignorarla por completo para dirigirse a ella con frases cortas y monosílabos, seguía sin existir un acercamiento personal, pero era como si el niño simplemente aceptara su presencia. Bueno, eso ya era algo...

Con Leia era otro caso, casi no tenía contacto con la adolescente y cuando sucedía era como una bomba de tiempo a punto de estallar. Debia encontrar una manera de ganarse su confianza...

"Beep, beep, beep"

Rey vio sorprendida la llamada entrante en la pantalla de su teléfono, venía del colegio de los Solo, salió hacia el pasillo de manera apresurada para atender, el colegio no la llamaría si no fuera importante.

- ¿Hola?

- Buenas tardes, ¿hablo con la señorita Rey Kenobi?

- Si ella habla.

- Señorita Kenobi, habla la secretaria de la directora Erso.

- ¿Esta todo bien? ¿Pasó algo con los niños?

- Todo está bien, señorita Kenobi. Pero, debido a usted se encuentra a cargo de los niños, está citada a la dirección para discutir una situación irregular que ocurrió el día de hoy con la señorita Leia Solo.

¿Qué? ¿Tenía que ir al colegio de los niños por una citación de Leia Solo? No había visto nada parecido en su historial. Había esperado algo así de Anakin, pero jamás de la señorita perfecta.

Debia hablar seriamente con la mayor de los Solo y esta vez la tendrá que escuchar.

...

Leia Solo no podía creer dos cosas, la primera, estaba sentada fuera de la dirección esperando a que llegara la niñera de sus hermanos. La segunda, iba a ser castigada por algo que ella no había hecho y no podía hacer nada al respecto.

Todo por culpa de la idiota de Annie, ¿cómo había permitido esto? Ella ni siquiera le agradaba...

"Que caos lo de hoy, mi mamá me hubiera asesinado por eso. Eres la mejor Le xoxo" - Annie (1:20 pm)

"Por qué no estás clase L?" - JJ (1:20 pm)

"Escuche a Cruella decir que estabas en la oficina de la directora, es cierto?" - JJ (1:22 pm)

"Ugh, realmente alguien la soporta? Súper F" - JJ (1:23 pm)

"Estás en problemas por su culpa?!" - JJ (1:23 pm)

"L responde en cuanto leas esto!" - JJ (1:23 pm)

Leia bloqueó su teléfono y se pasó las manos por el rostro desesperada. Nop, ni siquiera iba a abrir su bandeja de entrada, no estaba dispuesta a hablar con nadie en este momento.

¿Acaso pondrían un reporte en su expediente? Oh no, eso no podia pasar, tenía un expediente perfecto, incluso su asistencia era perfecta, no había perdido clases más que la vez que le habían sacado las amígdalas en el 7mo grado.

Su padre no se podía enterar de esto, era algo que podría esperarse de Anakin, pero no de ella.

- ¡Hola Leia!

Oh no...

Su hermana pequeña agitaba la mano que no tenía tomada a la niñera al otro extremo del pasillo mientras caminaba hacia ella.

Mordisqueó su labio inferior nerviosa cuando la joven mujer estuvo frente a ella y bajando el rostro evitó con todas sus fuerzas el contacto visual.

- Hola.

La rubia apretando con más fuerza su labio inferior, solo respondió con un movimiento de mano el saludo de la seria señorita Kenobi.

- Entrare allí y Padmé se quedará contigo mientras hablo con la directora ¿entendido?

Leia se sonrojó violentamente, estaba avergonzada, le había hablado como a una niña... pero mordiéndose la lengua solo asintió, sabía que no estaba en condición de responder en este momento.

Después de dos toques, la niñera fue recibida por la secretaria de la directora Erso y desapareció detrás de la puerta de la dirección.

Padmé que estaba sentada a su lado, sacó un sándwich de su pequeña mochila y lo comía plácidamente mientras agitaba sus piecitos que no tocaban el suelo. Genial, también había interrumpido la rutina de su hermanita, era su hora de almuerzo.

- ¿Eshtas en pobemas?

- No hables con la boca llena.

La mayor se cruzó de brazos, respiro profundo y le lanzó una mirada fulminante, la pequeña que trago mirandola divertida antes de volver a hablar.

- Sip, estás en problemas.

...

Rey quedó en shock al escuchar que Leia Solo había sido conseguida por su profesora con una caja de cigarrillos dentro de su mochila al finalizar el tercer periodo de clases.

"Se que usted es nueva, soy amiga de Ben Solo desde antes que Leia naciera, ella es una buena niña, no es la clase de estudiante que encontrarías fumando a escondidas...".

Había dicho la directora Erso.

"Ha pasado un tiempo difícil, sus notas siguen iguales pero sus profesores me cuentan que se ha estado juntando con una estudiante difícil, cuando le pregunte si los cigarros le pertenecían lo negó, pero tampoco me dijo de donde los había sacado. Es la primera vez que la niña está en esta oficina por algo malo, no colocaré nada en su expediente por esta vez, pero debe decirle a Ben que si algo como esto se repite tendré que tomar cartas en el asunto"

La conversación con la directora se repetía una y otra vez en la mente de la niñera mientras estaba sentada en el asiento del copiloto dejaban atrás el colegio. Por lo menos Poe no había soltado ningún comentario...

Rey aún no había conocido a su jefe en persona, pero era responsable de darle a conocer esta situación.

¡Hola señor Solo! Soy la niñera de sus hijos ¿sabía que su hija mayor fue encontrada con una caja de cigarrillos en el colegio? Fue un placer conocerle señor, nos vemos luego.

Simplemente genial...

La niñera notó que Leia también estuvo nerviosa durante todo el viaje en el auto y aún más una vez hubo dejado a Padmé en su clase de claqué.

El pequeño Anakin por su parte parecía disfrutar la tensión de su hermana, con una expresión burlona que no desapareció ni siquiera cuando estaban comiendo.

Una vez terminaron su almuerzo en el restaurant del club campestre, el pequeño le dio un último sorbo a su bebida antes de dirigirse a la niñera en un tono de inocencia.

- Señorita Rey, en el parque están unos amigo, ¿podría ir allí mientras espero a que sea la hora de la clase de tenis?

La niñera volteó al área de juegos al aire libre al lado del lugar, para encontrar a dos niños de la edad de Anakin jugando naipes, ella los había visto antes en su clase de tenis.

Realmente el niño le estaba regalando la oportunidad perfecta para hablar con su hermana mayor, y lo estaba disfrutando. Eres malvado pequeño... y voy a aprovechar eso.

- Claro Anakin, solo mantente donde te pueda ver, te llamaré cuando sea la hora de tu clase.

La rubia le lanzó una mirada asesina a su hermano el cual sonrió más al levantarse de su asiento, y una vez estuvo en las espaldas de la niñera caminando hacia la puerta del lugar, se volteó para gesticular sin hacer ruido.

"Disfruta tu charla, Barbie"

La mayor entrecerró sus ojos y bufó ante la actitud infantil de su hermano que le había sacado la lengua, mocoso...

- Ok, son las 2:27 y Poe debe venir por mí como en 15 minutos para estar en mi clase de francés, así que hagamos esto rápido ¿quieres?

Rey suspiró ¿De verdad la niña iba a seguir actuando de esa manera?

- Leia, lo que dijo la directora es algo serio, dices que estás muy grande para tener una niñera, bueno, pruébalo comportándote tal.

- Yo sólo... en serio lo siento, ¿Ok?

Leia bajó la mirada avergonzada, mientras jugaba con el dobladillo de tu falda

- Leia, tendré que decirle esto a tu padre y si voy a hablar con él me gustaría tener tu versión de los hechos.

La mayor de los Solo levantó la cara escandalizada con los ojos cristalizados, toda la fachada de dureza se había ido, solo quedaba la niña de 15 años que era.

- No señorita Kenobi, no le diga a papá, no me dejaría salir hoy, por favor. Fue solo un error tonto, no volverá a suceder, ni siquiera...

La rubia se detuvo en seco, en su desesperación había estado a punto de decir la verdad pero una vez más se la había callado.

- No quiero regañarte Leia, de verdad, quiero estar de tu lado... podríamos incluso tratar de ser amigas.

Rey sonrió comprensivamente a la niña con los ojos llorosos, estirando una de sus manos aprentando una de de la niña sobre la mesa.

- ¿Amigas, tú y yo?

- ¿Por qué no? Los 28 son los nuevos 15, créeme.

La niña le dio una pequeña sonrisa de lado.

- Y que tal si, como prueba de mi amistad te confieso que la directora por ser la primera vez que ibas a dirección, decidió no colocar nada en tu expediente de vida.

Los ojos de la rubia se abrieron esperanzados y le devolvió el apretón de manos a la niñera.

- ¿En serio? Oh gracias a la fuerza...

- En serio, te salvaste por esta vez. Ahora es tu turno de ser mi amiga.

Leia asintió lentamente armándose de valor antes de hablar.

- No eran míos, eran de Annie Thomas, ¿está bien? Es como "súper popular" y se la pasa con chicas de años mayores que no me agradan, por su cumpleaños le dieron una caja, pero su mamá es súper estricta y si la encontraba con eso iba a ser un gran problema. Ella tuvo la idea de que ya que no tenía a nadie que me revisara, se la guardará hasta su fiesta en la tarde y si su mamá la veía siempre podía decir que era de alguien más. Pero la "genial idea" se arruinó cuando se me cayó la mochila mientras arreglaba mis cuadernos frente a mi profesora de lengua. Suena estupido, lo sé, yo ni siquiera sé porque acepte hacerlo...

- ¿Por qué no le dijiste eso a la directora?

- ¿Estás loca? No me agrada realmente pero no le podría hacer eso, es como el cliché de chica popular. Acusarla sería cometer un suicidio social, a nadie le agrada una soplona.

- ¿Y si no te agrada por qué irás a su cumpleaños de todos modos?

La niña Solo suspiró antes de hablar.

- Todo el mundo irá, absolutamente todos. Yo... se siente bien ser parte de "el grupo", los chicos geniales, ¿sabes? Ser algo más que la "pequeña señorita perfecta". Pero no lo sé, después de lo de hoy quiero ir a esa fiesta y terminar definitivamente con todo, ¡Un placer conocerlos y adiós! Se que suena tonto...

Rey sonrió comprensiva a la rubia que se mordía nerviosamente el labio inferior. No había olvidado lo que se sentía ser una adolescente.

- Entonces, hablemos de está fiesta, ¿Dices que será algo alocado? Porque no pienso dejarte ir a algo de ese tipo.

- ¿Estás diciendo qué...?

- Debo hablar con tu padre, pero tal vez podría decidir hacerlo mañana, de todos modos suele llegar hasta altas horas de la noche.

La cara de la adolescente se iluminó totalmente ante la respuesta de Rey.

- ¿En serio señorita Kenobi? ¡Oh gracias, gracias...!

- Ey, detente pequeña, solo con si me convences de que esa fiestas será segura, no te dejare ir de lo contrario.

- ¡Totalmente, será en su casa y su mamá es súper estricta, ella no permitiría eso, ademas la mamá de JJ nos llevara y nos buscara, tampoco nos dejaría...!

Y la adolescente continuó hablando y hablando hasta que su teléfono vibró anunciando que había llegado Dameron para llevarla a sus clases privadas de francés avanzado en la mansión Solo.

- Nos vemos más tarde, señorita Kenobi.

- Mis amigos me dicen Rey.

La niña sonrió mientras se levantaba de la silla.

- Entonces, nos vemos más tarde Rey.

Rey sonrió satisfecha una vez se había ido la mayor, levantó la vista hacia el área de juegos donde Anakin jugaba cartas con los otros pequeños, realmente este día no había sido tan malo como ella habría esperado. Dos de tres pequeño, ahora voy por ti.

...

Las horas habían pasado, ahora después de haber terminado de colocarse la máscara de pestañas y de finalizar su maquillaje con el labial rosa viejo que le había traído su madre de París, Leia Solo se encontraba saliendo de su habitación para ir a la fiesta de cumpleaños de la desagradable Annie Thomas.

- ¡Ay no! Ese gato no es sincero. No hables con ese gato, ese gato con sombrero. Hace demasiados trucos, no le prestes atención. Ya tú sabes lo que hizo en la última ocasión...

Leia se detuvo en el pasillo sonriendo con nostalgia para si misma al escuchar la voz de la niñera a través de la puerta del cuarto de su hermana menor, el gato con sombrero viene de nuevo, ella también había amado los libros del Dr. Seuss cuando era pequeña.

Al final no había sido tan desagradable tener a Rey después de todo...

La chica iba a seguir su camino cuando tropezó en el pasillo con el pequeño Anakin que venía saliendo del cuarto de baño, el niño rápidamente escondió las manos detrás de su espalda.

- ¿Qué haces con el bicarbonato, mocoso?

- Qué te importa, barbie, ¿No deberías que estar en una fiesta?

Iba a responder al insolente menor cuando su teléfono zumbó.

"Afuera!" - JJ (8:57 pm)

- Tienes razón, no me importa... mocoso.

La rubia siguió con su camino no sin antes voltear los ojos, si el niño estaba tramando algo se arreglaría con el luego, pero ahora tenía un lugar a donde ir.

Bajó las escaleras rápidamente y una vez en la puerta principal fue sorprendida con la imagen de su padre hablando con la madre de JJ en la ventanilla del auto, ¿por que estaba aquí? Solía llegar por lo menos una hora más tarde.

Una vez que el Audi de la mamá de su mejor amiga desaparecía, vio que su papá atendía una llamada de teléfono y se dirigía hacia la entrada de la casa sin haberla visto aún. La joven quedó perpleja, ¿Que acababa de pasar? ¡No!

- No, dile que necesito ese contrato terminado para mañana a primera hora si o si, te llamaré luego, está bien, adiós... ¿Nada que decirme, señorita?

Oh no, su padre estaba muy serio y había cortado una llamada del trabajo, el jamás cortaba una llamada del trabajo. ¿Por qué había hecho eso? Pero si la señorita Rey no le iba a decir aún... ¿acaso le había mentido?

- ¿Qué? Pero papá, la fiesta, yo... ¿Por qué? ¿Que acabas de hacer?

- ¿Te parece poco el hecho de que hoy fuiste llevada a la dirección porque te encontraron con una caja de cigarrillos, señorita? No, tú te quedarás en casa y hablaremos.

¡Lo sabía!

Leia palideció sin que nada más saliera de sus labios y sintió una punzada de rabia en su estómago, ¡Le había mentido para ganarse su confianza! Pero que tonta había sido ¡La niñera le había visto la cara de tonta!

- ¡No me puedes hacer eso!, no puedo simplemente no ir papá, todo el mundo irá a esa fiesta, ¡yo debo ir papá!, ¡no es justo!

- Dije que no señorita y eso es definitivo. Ahora, ¿puedes explicarme que es lo que paso hoy?

Esto realmente estaba pasando, probablemente había acabado su vida social, adiós reputación. La rubia estaba hecha una furia mientras su padre la miraba expectante.

- ¿No piensas responder?

Leia le lanzó una risa indignada y negó con la cabeza. Estaba más allá de molesta.

- ¿Acaso te importa, papá? Digo, no te importó mi versión antes de decidir que no iba a salir.

- Leia, por favor...

- ¿Por favor papá?, si de verdad te importara, ¡me hubieras escuchado antes de no dejarme ir!

- Estoy dispuesto a escuchar tu versión ahora y no quieres decir nada.

- Bravo, denle el premio el padre del año, está escuchándome. Wow, dime papá, ¿que se siente llegar un día relativamente temprano del trabajo solo para castigar a tu hija? No debe caberte el orgullo en el pecho de la excelente labor que realizas.

Ben Solo respiró profundamente al escuchar los sarcásticos aplausos de la adolescente, no sabía si habían sido las palabras o su tono acusador los que le habían generado un sentimiento de vacío en el estómago.

- Controla tu tono conmigo, señorita.

- ¿Por qué debería? Anakin recibe por lo menos una llamada de la dirección por semana y tú no haces tanto revuelo por eso ¡Pero recibes una por primera vez EN LA VIDA de mi parte y pierdes la cabeza!

- Tal vez sea por que a Anakin no le han encontrado una caja de cigarrillos en la mochila del colegio. Leia, puedo entender que estas creciendo, pero existe un tiempo para todo y tu no eres así...

- ¡Oh no papá! No me sermonees, no pienso escuchar que todo tiene su tiempo en boca de la persona que me tuvo a los 19 años ¡Tu realmente respetaste tus tiempos papá!

- Eso fue bajo, incluso para ti.

- No, ¿sabes que es bajo, papá? No tener ni idea de lo que sucede en esta casa y aún así intentar jugar a ser padre y actuar como si todo estuviera bien... al menos mamá siempre sabía lo que sucedía en esta casa.

La rubia se arrepintió en cuanto las palabras salieron de su boca, pero su molestia y orgullo no iban a permitir que se retractara. Para Ben escuchar esas palabras y la carga de ira en el tono de su primogénita fue como si le hubieran dado una patada en el estómago.

- Muy bien, si así es como quieres actuar ahora, dame tu teléfono y vete a tu habitación, estarás castigada hasta que decidas ser una persona razonable.

La rubia negó la cabeza con rabia e indignación mientras dejaba el teléfono en la mano extendida de su padre y le dio la espalda caminando hacia las escaleras.

Ben se dejó caer en el mueble de cuero del recibidor una vez escuchó el lejano portazo de Leia entrando en su habitación.

"No me encargaré de darte tu merecido Ben, un día de eso se encargarán mis nietos"

Eso le había dicho su madre un día mientras peleaban cuando tenía la edad de su hija, y que ironía tan grande que se haya cumplido con aquella que había heredado su nombre. Odiaba que esa mujer siempre terminaba teniendo la razón...

Su teléfono empezó a vibrar pero lo lanzó sobre el sofá ignorandolo. Frotó con fuerza sus palpitantes sienes, podía sentir como empezaba una gran jaqueca. Pero ni siquiera el dolor de cabeza se comparaba al desastre de emociones que sentía en ese momento, ni a lo mucho que le habían dolido las palabras de su hija.

...

Leia Solo nunca se había imaginado que iba a caer tan bajo al estar de pie ante la puerta de la habitación de su hermano menor, detuvo su mano insegura antes de tocar, pero terminó haciéndolo de todos modos.

- ¿Qué haces aquí, barbie?

- Relájate niño, vengo en son de paz.

El rubio la miró dudoso desde la puerta entrecerrada donde sobresalía su cabeza, antes de abrirla en su totalidad para permitirle el paso y volver a tomar el control del videojuego que había abandonado para dejarla entrar, y que definitivamente no debería de estar jugando pasada su hora de dormir...

- Entonces barbie, ¿Qué necesitas?

- ¿Por qué crees que necesito algo?

- ¿Por qué otra razón estarías aquí?

Leia bufó ante la mirada burlona que el niño pequeño le daba sin apartar realmente la vista de su videojuego. ¿Realmente valía la pena la humillación?

- Necesito tu ayuda.

- ¿Qué?

- Ya me escuchaste.

- No me quedo realmente claro barbie, quiero escucharlo de nuevo.

- No lo diré de nuevo mocoso.

- Suficientemente bueno para mi.

La rubia se cruzó de brazos con una mirada molesta hacia el pequeño, pero la sonrisa de este solo se ensanchó aún más mientras pausaba el juego dejando el control a un lado.

- ¿Y que será eso tan urgente que hizo que la señorita perfecta ignorara su castigo para acudir a mi?

Una punzada de molestia creció cuando las palabras de su hermanito le recordaron la razón de su castigo.

- Quiero ver a la señorita Kenobi fuera de aquí.

- La señorita Kenobi ¿eh?, ¿Que te hizo la niñera? La última vez que las vi parecían las mejores amigas. Además, ¿Que ganó yo con eso? Después de todo, si papá castiga a uno nos castigará a todos, no querrás ser castigada ¿cierto?

El pequeño le sonrió divertido, de verdad el mocoso lo estaba disfrutando. Pero la rubia ya había llegado muy lejos para retractarse, y no podía hacer esto sin Anakin.

- Anakin, no dejarías atrás la oportunidad de hacer correr a la niñera, esta vez me encargaré de papá si es lo que te preocupa.

- Sigo sin escuchar ofertas...

La rubia bufó.

- Bien, te ayudaré en tus planes para sacar a la niñera.

- ¿Y...?

- Te daré el 30% de mi mesada.

Murmuró molesta la mayor.

- Que sea el 50% y tendré helados ilimitados en la cafetería del colegio.

- El 25% y los helados, es mi última oferta.

- Trato.

Dijo el niño complacido, estrechando la mano de la mayor.

- Te hubiera dado el 50%.

- Y yo lo hubiera hecho por el placer de sacar a la niñera. De hecho ya tenía planes...

Anakin corrió hasta su cama, sacando debajo de ella una caja de zapatos repleta de diversos artículos bien conocidos para ella, revelando así el plan hasta ahora oculto del pequeño. La mayor negó divertida jugando con el cabello del niño.

- No tienes remedio, enano.

- Nop, bienvenida al equipo, la señorita Kenobi no sabrá que la golpeó.

- Oh señorita Kenobi, esto es Guerra.


¡Hola habitantes de toda la galaxia!

Que difícil es tener un 90% de un capítulo listo y no poder terminarlo, es en serio frustrante créanme. Literalmente tenía casi todo listo un día después que subí al capítulo anterior, pero fue hasta hoy que logré terminar esos 10% con los que lucho y hacer el corte definitivo.

Rey y Ben debían de haberse conocido en este como prometí (lo sé, soy la peor), pero la idea original de capítulo quedó demasiado larga y tuve que dividirla en dos. Pero les puedo dejar el adelanto de que nuestros amados se conocerán en plena batalla de Rey contra Anakin y Leia. Eso lo tengo planeado desde hace bastante tiempo.

Después de eso podremos ver como se empieza a desarrollar el romance entre nuestra diada favorita.

Pd: pobre Rey, obviamente ella no le había dicho nada al señor Solo.

Pd2: tuvimos unos vistazos breves a la mamá de los chicos, pero ahondaremos en ella más adelante.

Prometo actualizar lo antes posible, sus reviews, follows y favs en serio me han alegrado el día cada vez que los veo, son increíbles.

Y también prometo que no abandonaré este proyecto, de hecho desde el inicio tengo casi toda la estructura de la historia, solo debo organizar bien mis ideas.