¡Niñera al agua!
"Beep, beep, beep"
Anakin presionó el botón rápidamente para callar el molesto sonido del despertador. Era lunes, 6:10 am brillaba en la pantalla del aparato, a pesar de que no era precisamente su día favorito y obviamente el niño no era un madrugador, llevaba bastante rato despierto repasando su plan.
Hoy era el día, después de todo un fin de semana de perfeccionar sus planes, hoy iniciaba la cuenta regresiva de la señorita Kenobi. Veamos cuánto es capaz de aguantar...
La señorita Kenobi se iba los sábados después de las dos y no volvía hasta los lunes alrededor de las 7, exactamente a la hora que ellos iniciaban el colegio y tenían una coartada perfecta.
La puerta de su cuarto se abrió dando pasó a su hermana mayor, que como él había madrugado y ya se encontraba lista en su uniforme verde.
- ¿Tienes todo listo? ¿Conseguiste las llaves de la casa?
La rubia asintió agitando el llavero animadamente con una sonrisa victoriosa.
- Que comiencen los juegos del hambre, señorita Rey.
...
"¿Entonces simplemente no te habló más?".
La voz de su mejor amigo se escuchaba en los altavoces del auto mientras la joven niñera se dirigía a empezar una nueva semana en la mansión Solo, y vaya que el lunes no eran su día de la semana favorito.
- ¡Exacto! Finn, en serio he intentado hablar con ella para explicarle que no fui yo la que le contó a su padre, pero hace como que no existo. Todo mi progreso con ella se fue por el retrete.
"Seguro encontraras una manera de ganarte a esos niños, eres Rey; quiero decir, tu eres como una versión del encantador de perros pero para los niños..."
Rey suspiró y sonrió de lado ante el intento de su amigo por levantarle el animo.
- Ya han pasado tres semanas y siento que caminó en círculos con estos pequeños.
"Bueno, en mi opinión profesional, alguien necesita un trago".
Rey sonrió observando el reloj en el tablero del auto.
- Wow, apenas van 6 horas y 50 minutos de la semana y ya estas pensando en bebidas alcohólicas.
"Ya sabes lo que dicen, si bebes el lunes, bebes toda la semana".
La joven se rio con aún más fuerza.
- Oh créeme, si esta semana termina peor que la anterior iré por una botella entera.
"Te irá bien, además, ¿Cómo te podría ir peor?"
Rey suspiró, encendiendo la llama optimista que la caracterizaba, tenía algo de sentido.
- ¿Sabes qué? Creo que puedes tener razón.
"Claro que la tengo, reina del drama, todo lo que puede pasar ahora es mejorar y si no, yo pago la primera ronda en Maz's este sábado".
Rey suspiró y se despidió de su amigo, dando fin a la llamada al momento de detenerse en la casilla de seguridad en la entrada de la mansión.
Se sonrió a sí misma en el espejo retrovisor, dándose ánimos antes de atravesar las puertas de la propiedad, tal vez su amigo tenía la razón y tal vez, solo tal vez todo podía mejorar.
Y se mantuvo con el pensamiento positivo hasta que abrió la puerta de su habitación en la casa Solo.
- ¿Qué demonios?
Distribuidos por todo el suelo de la habitación se encontraban una gran cantidad de vasos de agua, haciendo que él moviendo de la puerta al abrirse derramara una gran cantidad de ellos.
Rey, cruzó cuidadosamente el umbral para intentar limpiar el desastre, pero fue muy tarde para darse cuenta que fue una mala idea cuando sintió el balde impactar sobre su cabeza.
Oh no...
Fue lo único que pudo pensar la niñera mientras se rascaba desesperadamente entre estornudos, lo que había sobre ella habían sido polvos pica pica.
Olvidando la situación de los vasos en el suelo, corrió hacia al baño de su habitación, dejando una estela de desastre por donde pasaba, necesitaba una ducha inmediatamente.
Una vez se hubo desprendido de la última de sus prendas giró con rapidez la perilla del agua helada, sintiendo un alivio casi inmediato.
Dando un suspiro empezó a masajear su cabello para eliminar cualquier rastro del jodido polvo pica pica, pero el sentimiento de alivio se fue reemplazado por uno de confusión al sentir el gusto salado del agua... ¿El gusto salado del agua?
La niñera abrió los ojos como platos al encontrar que el agua que salía de la ducha era color amarillo.
- ¡¿Que demonios?!
Cerró la llave inmediatamente, notando que el cabezal de la ducha no estaba correctamente enroscado, y desenroscándolo encontró que en ella había... un momento ¿Qué?
Esto no podía venir de ningún otro lado que del niño Solo, como si todo lo anterior no hubiera sido suficiente ese pequeño engendro del lado oscuro había colocado un sobre de caldo de pollo en el cabezal de su ducha.
Tú pequeño Sith...
Pero Rey no podía tomarse toda la mañana quejándose, así que una vez bañada correctamente y envuelta en toallas abandonó la ducha, encontrándose con una gran declaración con labial rosa chillón en el espejo de su baño.
LOS SOLO 1 / NIÑERA 0
ESTO ES SOLO EL COMIENZO
Si había algo peor que tener a Anakin Solo en su contra, era tener a Anakin y Leia Solo en un mismo equipo en su contra.
"¿Cómo podrías estar peor?" Había dicho su mejor amigo, y definitivamente las cosas siempre pueden ir peor...
...
Luego de pasar toda la mañana con la pequeña Padmé, quien como sospechaba no tenía idea del plan de sus hermanos, llegó la hora de enfrentar a los niños mayores.
Y sentada en la mesa del restaurant del club campestre, pudo ver como a través de los grandes ventanales panorámicos como se acercaban los Solo vestidos a juego con su uniforme verde.
Esta vez había algo diferente en el pequeño Anakin, sin la sombra en su mirada de un niño que ha sido regañado, podía ver su caminar orgulloso, con el mentón en alto, mostrando un brillo de picardía en su mirada.
Finalmente veía al verdadero Anakin Solo.
- Buenas tardes señorita Kenobi, ¿Acaso es un resfriado lo que noto? - habló el niño.
Rey sorbió con la nariz ante la pequeña alergia que le habían causado los polvos pica pica, viendo el rostro orgulloso del rubio y la sonrisa burlona de su hermana mayor al tomar asiento en la mesa.
- Buenas tardes niños. Gracias por preocuparte Anakin, pero no es nada que no desaparezca con un par de antialérgicos, sin embargo no gustaría tener que tomarlos - respondió Rey escondiendo una advertencia en su voz.
- Pues en ese caso, la mejor solución para las alergias siempre es alejarse de todo aquello que las causa, señorita Kenobi - dijo la mayor de los Solo con una sonrisa burlona.
- Oh no es mi primera vez lidiando con alergias Leia, no iré a ningún lado.
- Ya veremos.
Ambas pudieron durar todo el día con el reto en sus miradas, pero se vieron interrumpidas por el mesero que venía a tomar sus órdenes.
Aunque la pequeña Padmé era Suiza, oficialmente había iniciado la guerra con los Solo.
...
"¿Siguen en pie esos tragos en Maz's?" - Rey (5:15 pm).
"¿Tan mal así?" - Finn (5:16 pm).
"Peor" - Rey (5:17 pm).
"Te cuento mas después..." Rey (5:17 pm).
"Wow, yo pago la primera ronda el sábado" - Finn (5:17 pm).
"Claro, si sigues viva" - Finn (5:18 pm).
"Gracias 77..." - Rey (5:19 pm)
"Que la fuerza te acompañe :D" - Finn (5:20 pm)
Rey bloqueó la pantalla de su teléfono y suspiró antes de dar un sorbo a su té. Por lo menos hoy Mario y Sonya estaban muy ocupados para ver su cara de frustración.
Pensar, debía pensar que hacer mientras Anakin y Padmé estaban en su clase de etiqueta, ¿Qué iba a hacer ahora? Lo que habían hecho los Solo había estado planeado, obviamente, ahora ella debía planear como iba a actuar antes de que realizaran el próximo movimiento.
Necesitaban un alto al fuego, una bandera blanca, una rama de olivo, lo que sea, pero para llegar a eso debía alcanzar a Leia, si tan solo la niña la quisiera escuchar...
- Vaya, vaya, esa si es la cara de una niñera de los Solo, se habían tardado esos aprendices de Sith - dijo el moreno mientras entraba a la cocina por la puerta trasera.
- Oh, cállate Dameron.
- Ya estas a la defensiva, cuéntame ¿Qué te hicieron esos pequeños monstruos? - y se recostó en la isla la cocina observándola atentamente con su característica sonrisa burlona.
Rey bufó molesta.
- Wow - exclamó Poe suavizando un poco el tono de burla al ver que no recibía respuesta de la niñera - ¿Tan mal así? Tal vez pueda ayudarte en algo
- Peor... - le respondió Rey para luego contar todo lo sucedido, vaya que necesitaba drenar todo el drama vivido en el día.
El moreno silbó impresionado antes de hablar.
- Vaya, Leia y Anakin trabajando en equipo eso no es algo que ves todos los días... Estas perdida hermana, fue un placer conocerte.
- Oh de verdad gracias por la ayuda - dijo sarcásticamente la niñera.
- Hey, tranquila, quiero decir la situación está mal, pero todavía puedes sacar ventaja de esto.
- ¿Y cómo me aconsejas hacer eso?
- Puedes hacer lo que ninguna niñera logró, ganarte a Anakin Solo.
- ¿Anakin? ¿Qué? Pero si... - habló Rey tan sorprendida como si le hubieran dicho que podía volar con simple hecho de saltar por la ventana.
- Créeme, conozco a esos niños, Leia ha sido freno de Anakin hasta ahora, pero él es la mente maestra y quien lleva a cabo cada uno de esos planes. Ella es una niña inteligente, no toma ningunas acciones en tu contra, prefiere hacer que él haga ese trabajo, así que si ganas a Anakin, solo tendrás a una adolescente enfurruñada en tu contra.
- ¿Y cómo lo hago?
- Es solo un niño, ¿Lo sabes? - dijo regalándole una sonrisa sincera y un tanto melancólica - puede volverse un poco revoltoso pero no deja de serlo, el solo... Es su manera de drenar, ¿Está bien? Tan solo ha pasado por un mal tiempo, pero es un buen niño, los tres lo son.
- Poe... - pero se vio interrumpida por el pitido de su teléfono, ya casi terminaba la clase de etiqueta de los Solo y solo le pudo sonreír apenada - yo debo irme, pero muchas gracias, de verdad.
- Parece una buena persona Rey, y yo solo quiero lo mejor para ellos.
Rey dejó su taza sobre el fregadero y con una última sonrisa sincera hacia Poe abandonó la cocina en busca de los niños menores mucho más animada que cuando los había dejado, porque esta vez si tenía un plan.
...
- Adiós señorita Rey - dijo Anakin desde el umbral de la puerta, quedando 20 minutos para su hora de dormir.
- Buenas noches Anakin - respondió la niñera, mientras le regalaba una sonrisa amable.
Amable, que raro, la señorita Rey no había intentado nada fuera de ser amable desde que hacia iniciado la batalla, la mayoría de las niñeras ya hubiera intentado castigarle o decirle a su padre, incluso ambas, pero ella seguía intentando acercarse.
Obviamente sus intentos de acercarse había sido rechazados por él, pero incluso cuando pasó de ignorarla a responder con sarcasmo ella seguía intentando ser amable con él, ya veremos cuanto dura su amabilidad señorita Kenobi...
Toc, toc, toc.
- Adelante, Barbie.
Y tal como había intuido su hermana apareció detrás de la puerta de su habitación.
- ¿Alguna novedad, mocoso?
- Bueno, la clave del WiFi sigue siendo la misma así que no ha intentado ningún castigo, además revisé su teléfono cuando fue al baño mientras hacía la tarea, ¿Quién lo tiene sin clave en este siglo? - habló mientras se sentaba en el extremo de su cama.
- ¿Y?
- No le ha dicho nada a Phasma, ni a papá, de hecho no habla con muchas personas, pero leí algo divertido en el chat con algún Finn o algo así, ¿tu sabes lo que es Maz's?
- Recuérdame nunca dejar mi teléfono desbloqueado a tu alcance.
- En fin, no creo que sea una chismosa Leia, es decir, si fuera a delatarnos ya lo hubiera hecho.
- No puede ser, primero Padmé y ahora tu también, ¿Qué sigue? ¿Se convertirá también en tu mejor amiga? - exclamó molesta la rubia.
- Oh por favor Leia...
- Tranquilo Ani, yo misma puedo hacerles el té y las galletas para que jueguen a las tacitas - dijo la rubia burlándose, mientras se sentaba de mala gana en la silla de su escritorio y antes de poder decir algo más ambos fueron sorprendidos por el gran estruendo de una bocina - ¿Qué?
Ambos se vieron sorprendidos, Leia rápidamente volteo la silla del escritorio mientras el pequeño cruzaba la habitación.
Debajo de la silla se encontraba la bocina que él había colocado detrás de la puerta de la señorita Rey, junto con una gran bolsa de papel atada con cinta que contenía cada una de las bromas escondidas en su habitación, desde la lata de aromatizante de camarón en aerosol a la que había cambiado la etiqueta para hacerla pasar por el desodorante, los huevos que había colocado en sus almohadas, las chinches, los insectos de plástico escondidos en las lámparas... Sip, todos están ahí.
Pero lo que más lo divirtió fue la nota de la niñera.
LOS SOLO 1 / NIÑERA 1
¿Sabían que todas las guerras tienes leyes? Aquí la primera:
¡Vamos a mantenernos fuera de las habitaciones!
Anakin sonrió divertido, probablemente el dejar su teléfono había sido un señuelo para mantenerlo ocupado mientras regresaba el golpe, pues había estado tan concentrado que no podía recordar cuanto tiempo se había ido. Muy inteligente de su parte señorita Rey...
- Oh vamos Leia, debes admitir que eso fue algo divertido - dijo el rubio divertido ganándose una mirada fulminante de su hermana mayor.
...
Al día siguiente Rey despertó con los molestos rayos del sol sobre su rostro... Un momento, ¿Por qué estaba tan alto el sol?
No, no, no, pensaba mientras tomaba el teléfono de la mesa de noche, confirmando sus temores al ver que la pantalla anunciaba que eran las 8:10 de la mañana.
¡Ese pequeño aprendiz del lado oscuro desactivó las alarmas!
Sin tiempo para perder corrió al baño a lavarse la cara, cepillar sus dientes y atar su cabello en una cola alta. Ya tendré tiempo para cambiarme cuando Padmé estuviera en sus clases particulares, pensó mientras se colocaba las pantuflas y tomaba su teléfono para abandonar la habitación.
Y lo hubiera hecho de no ser porque la puerta no abría, incluso cuando podía girar completamente la perilla no lograba que se moviera ni un milímetro.
- ¿Es en serio Anakin? - exclamó frustrada en voz alta, aunque sabía que el niño estaba muy lejos para escucharla.
8:20 vio en la pantalla de su teléfono, no tenía nada de tiempo, así que tomando sus llaves de la casa Solo agradeció que estuviera en la primera planta y sin pensarlo mucho abandonó la habitación por la ventana.
La niñera casi sufrió un ataque al corazón al pisar el césped frente a su ventana, cuando estallaron bajo sus zapatos los pequeños petardos para niños que explotan al lanzarlos contra el suelo, esos que no recordaba (ni le interesaba recordar) su nombre.
- Ese pequeño demonio...
Pero aún así la niñera seguía estando en contrarreloj, así que huyendo de la zona de petardos corrió hacía la puerta trasera de la casa, la que daba hacía la cocina, atravesándola mientras Mario terminaba de preparar el desayuno de la pequeña Padmé.
- Buenos días Rey... Wow, ¿Qué te paso?
- Buenos-días-te-explico-luego - respondió rápidamente mientras seguía a paso firme hacía la habitación de la menor.
Tal como había sospechado, Padmé Solo se encontraba profundamente dormida babeando sobre su tigre de peluche.
- 5 minutos más, Rey - se quejó la menor mientras la agitaba suavemente para despertarla.
- Son las 8:27, ya tuviste más de 5 minutos, apresúrate - habló mientras escudriñaba el closet de la pequeña - ¿Azul o Amarillo?
- ¿Por qué sigues en pijama? - dijo la pequeña mientras bostezaba, señalando el vestido amarillo - ¿Y por qué tienes hojas en el pelo?
La niñera suspiró.
- Hablaremos de eso después, ahora anda a cepillar tus dientes.
Un rato más tarde, cuando ya había recibido la mirada juiciosa de la tutora de Padmé por su aspecto fue que pudo regresar a su habitación, encontrando la causa de que su puerta no abriera.
El niño había atado el pomo de su puerta con el de la habitación frente a esta, haciendo imposible que cualquiera de las dos se pudiera abrir, y colgando de la puerta se encontraba la respectiva nota con una letra infantil cuyo dueño no podía ser otro que el mismo autor intelectual de las bromas
LOS SOLO 2 / NIÑERA 1
Aceptamos no entrar a su habitación, pero nadie dijo nada sobre los alrededores.
Esos niños podrían llegar a ser grandes abogados, definitivamente esta mañana había empezado con el pie izquierdo, y definitivamente ya quería que el día acabara.
...
- Okey niños, es hora de hablar - dijo Rey seriamente, una todos habían terminado de almorzar en su mesa habitual del restaurant del club campestre
Los hermanos compartieron una mirada cómplice divertida antes de verla a ella, siendo Anakin el que tomó la palabra.
- ¿Acerca de qué, señorita Kenobi? La verdad estoy algo somnoliento - contestó fingiendo un bostezo - creo que nos costó despegarnos las sabanas esta mañana, ¿cierto Leia?
La rubia mayor solo asintió lanzándole una mirada orgullosa.
- Están siendo malos - dijo la pequeña Padmé frunciendo el ceño, haciendo que se viera aún más tierna de lo que ya era al hacer pucheros.
- No tengo intenciones de irme pequeños, así que deberíamos juntos buscar una solución a lo que sucede, utilizando nuestras palabras como personas grandes y no comportándonos niños pequeños haciendo rabietas - dijo Rey con todo el tacto posible, pero sin restarle firmeza a sus palabras.
Anakin bajó la mirada un poco... ¿Apenado tal vez? Pero Leia frunció el ceño ante sus palabras antes de hablar.
- Señorita Rey, la verdad es que solo existen dos soluciones - dijo la rubia contando con los dedos - irse, o ver hasta qué punto soporta, pero tarde o temprano la segunda opción siempre llevará a la primera.
Y sin darle tiempo a la niñera de responder tomó fuertemente la mano de su hermano menor antes de continuar.
- Nos vamos Anakin, tenemos que ir a los vestuarios, ya casi es hora de la clase de natación.
Rey se frotó su rostro con la manos para drenar su frustración, seguida por una mirada triste de parte de la pequeña Padmé.
- ¿Es cierto que te iras, Rey?
- Espero que no, pequeña, espero que no - dijo entre suspiros, regalándole un intento de sonrisa tranquilizadora.
...
Horas más tarde ya en la casa Solo, el pequeño Anakin observó atentamente desde el umbral de su puerta como la niñera
- ¿Qué estás haciendo, Ani? - exclamó Padmé molesta al despertar de manera abrupta de su siesta.
El rubio sonrío inocentemente fingiendo no haber sido atrapado intentando robar el tigre de peluche favorito de su hermana mientras dormía, fracasando estrepitosamente claro está.
- Ok Paddy - habló el niño suspirando - necesito tu ayuda y la de Nieve para una misión especial.
- No - dijo rotundamente la menor frunciendo el ceño.
- ¡Oh vamos Paddy, somos el equipo dinamita! Será como cuando hicimos que Jane huyera.
- Dije que no, Ani - respondió molesta la niña - me agrada Rey y tu tu lo sabes, quiero que se quede, es momento de que paren.
- ¿O que harás? - dijo el rubio en tono de burla.
- Le diré a papá lo que tú y Leia están haciendo.
- No te atreverías a delatarnos - le respondió el mayor dudoso.
- Lo haré si no se detienen - exclamó molesta la niña aferrándose a su animal de peluche - Si Rey cae, ustedes caerán con ella.
Anakin observó sorprendido y molesto como su hermana menor siempre neutral lo traicionaba tomaba el bando opuesto.
- Oh, ¿Con que así quieres jugar? - habló el rubio frunciendo el ceño - muy bien.
Y después de un intercambio de miradas asesinas, Anakin Solo abandonó el cuarto de su hermana tomando el walkie-talkie que estaba en su bolsillo.
- Leia, adelantamos el plan buscando a Nemo, ahora esto es personal.
...
Luego de haber dejado a Anakin Solo en el salón de juegos al haber terminado su hora de tareas, Rey se encaminó al cuarto de la pequeña Padmé, encontrando a la pequeña bastante angustiada.
- ¿Qué pasa, Padmé? - exclamó preocupada la niñera al ver que la pequeña rompía en lagrimas al entrar a su habitación.
- ¡Nieve se ha ido! - respondió entre lagrimas - Anakin debió haberla tomado.
- ¿Cómo estás tan segura? - dijo recorriendo con la mirada la habitación buscando al peluche.
- El lo hizo porque está molesto conmigo porque no lo quise ayudar.
La pequeña salio molesta con destino al salón de juegos, que sorpresivamente se encontraba vacío cuando Rey había dejado al rubio allí minutos atrás.
- ¡Lo quiero de regreso Anakin! - gritó enojada corriendo fuera de la habitación, chocando con su hermana mayor que cruzaba el pasillo hacia su habitación y golpeandola los mas fuerte que podía con sus pequeños puños - ¡Tu también eres mala, mala, mala! ¿Donde está?
- Hey calma pequeña - la reprendió Rey mientras tomaba en brazos a la niña que se retorcía violentamente.
- ¿Cual es tu problema, mocosa? - dijo la mayor molesta y luego le lanzó una mirada de desprecio a la niñera - ¿No es tu deber controlar a las pequeñas bestias? Ugh...
Volteando los ojos la rubia les dio la espalda a ambas caminando hacia su habitación, deteniendo el paso antes de cruzar el umbral.
- Si buscaban a Anakin, lo vi caminando por los alrededores de la piscina - mirandolas por encima del hombro les dirigió una ultimas palabras antes de perderse en su habitación.
Esas palabras fueron suficiente para que la pequeña Padmé se escurriera de los brazos de la niñera, y saliera corriendo a todo lo que daba de aquel lugar.
- ¡Padmé, espera! - escuchó Leia la voz de la niñera alejarse por el pasillo.
- Cayeron - dijo sonriente la rubia presionando el botón del Walkie-Talkie - ambas van en camino, mocoso.
...
- Copiado Barbie - dijo sonriendo el rubio sonriendo mientras escuchaba los gritos de su hermana menor acercase rapidamente por las escaleras - aquí es donde comienza la diversión.
Anakin se encontraba escondido detrás de un gran mueble en la sala de la casa, ubicado en undun punto estratégico donde sería imposible ser visto pero tenía una visión completa del área de la piscina por los grandes ventanales que daban hacia esta.
El plan era sencillo, había amarrado el peluche de su hermana al carrito a control remoto a prueba de agua, lo había ubicado con bastante distancia de la orilla, lo suficiente como para que la niñera tuviera que estirarse en algún ángulo inestable pero no tan lejos como para buscar algo para atraerlo, entonces la tomaría por sorpresa el tirón del juguete y la niñera caería al agua.
Si todo salía de acuerdo al plan, claro...
Desde su escondite pudo ver como como pasaba su hermana menor hecha una furia, seguida por la niñera que intentaba calmarla.
Una vez fuera, en el área de la piscina observó la interacción entre ambas, la emoción de su hermana cuando vio a su animal de peluche flotando en la parte más alejada de la piscina y como esta le hacía ojitos para que lo alcanzara, gracias factor ternura.
Entonces vio duda en la mirada de la niñera, ¡NO!
La mujer giró la cabeza en varias direcciones, probablemente buscando algo con que alcanzar animal de peluche, pero no lo entraría, había encargado a Leia esconder los limpiadores de piscina.
Solo hágalo señorita Kenobi, vamos...
Entonces la niñera se arrodilló en la orilla de la piscina y fue estirandose poco a poco hasta el peluche de su hermana.Y apenas tuvo el animal entre los dedos accionó los botones del auto de juguetes, y la niñera desapareció en un inesperado chapuzón nocturno.
¡Si!
LOS SOLO 3 / NIÑERA 1
Supere eso señorita Kenobi, pensó orgullosamente el rubio.
Pero el sentimiento no le duró mucho cuando se sintió palidecer y el ambiente fue llenado por los gritos desesperados de su hermana menor.
La señorita Kenobi no salía del agua.
...
Rey Kenobi no sabía nadar.
Una vez empezó a trabajar profesionalmente eso se convirtió en un obstáculo, pues la mayoría de las familias preferían niñeras que supieran nadar, pero Rey se encargó de conseguir la mayor cantidad de credenciales suficientes para que el hecho de no saber nadar se convirtiera en algo insignificante.
Rey tenía diplomas en emergencias y primeros auxilios pediátricos avalados por la sociedad nacional de medicina, sabía conducir en situaciones de riesgo, títulos de chef en comida de todo tipo (incluyendo vegana y libre de gluten) , era cinta negra en Taekwondo, Nidan en Kendo, niveles avanzados en varios idiomas, y aún así podía ser descartada a la primera por no saber nadar. Y aunque ella lo entendía completamente, no tenía intención alguna de aprender desde que era muy pequeña.
Bastante tiempo atrás, cuando tenía tan solo 6 años (y tan solo 6 meses después de haber iniciado su nueva vida con el abuelo Ben), Rey había sido invitada a la fiesta de cumpleaños de una de sus vecinas. Madison, o Alison (no recordaba realmente el nombre la otra niña) había decidido hacer una fiesta en la piscina y tal había sido su emoción cuando pequeña que había olvidado decirle al abuelo cierto detalle sin importancia.
Cuando el día llegó y estuvo ante el cuerpo de agua, la pequeña Rey decidió no prestarle atención a dicho detalle, ya que la mayoría del tiempo el grupo de niñas se mantuvo jugando en el área de menor profundidad bajo dirección de los adultos. No fue hasta más tarde, cuando las niñas se encontraban correteando alrededor de la piscina que el detalle cobró importancia.
Un pequeño resbalón había sido suficiente para que la niña de 6 años diera hasta el fondo de la porción más profunda de la piscina, Rey no recordaba nada más que el sentimiento de terror y la gran cantidad de agua que había tragado mientras se ahogaba, desesperada y sin poder hacer nada. Y luego de lo que para ella fue una eternidad, sintió unos brazos que la jalaban hacia la superficie. Lo próximo que supo es que se encontraba llorando entre toces en los cálidos brazos del abuelo Ben.
Y con esa experiencia Rey había terminado con todo lo relacionado a actividades acuáticas en su vida, si bien el viejo Kenobi había intentado que tomara clases de natación mientras crecía, ella no se sentía cómoda con el hecho de tener que apartarse del lugar donde sus pies tocaban el suelo en ningún cuerpo de agua.
Por lo tanto, ese recuerdo fue lo primero que la niñera pensó cuando fue a dar a lo más profundó de la gran piscina climatizada de los Solo.
Rey agitaba sus brazos desesperadamente, buscando subir o aferrarse de un "algo" inexistente, aguantó la respiración todo el tiempo que pudo, hasta que involuntariamente inhaló bajo el agua, siendo azotada un terrible ardor, desesperándose aún más entre toses, y sintiéndose más débil cada segundo que pasaba.
Que irónico que sentía su pecho en llamas cuando se encontraba a dos o quizás más metros bajo el agua, no tenía idea de cuanto tiempo llevaba en esta situación, pero al igual que en su infancia, se sintieron como mil años.
La única diferencia era que esta vez no estaba el abuelo para salvarla.
...
- Mierda - susurró para misma Leia Solo, sintiendo como el sabor a triunfo se convertía en cenizas en su boca, al ver desde la ventana de su habitación como la niñera no salía del agua.
Mierda, mierda, mierda - se repetía una y otra vez mientras bajaba de dos en dos los escalones de la escalera principal, dejándola rápidamente atrás.
De todas las niñeras que habían pasado por la casa tenían que lanzar al agua precisamente a la única no sabía nadar.
Mierda, mierda, mierda...
Llegó rápidamente al área de la piscina, dejando atrás a un Anakin paralizado y en shock que la miraba con ojos aterrados, y abriéndose paso a los gritos histéricos de la pequeña Padmé al pie del borde de la piscina.
Sin pensarlo dos veces se lanzó al agua completamente vestida, en pocas brazadas ya había alcanzado a la niñera el área más profunda de la piscina y aferrándose con fuerza a su costado nado en dirección a la superficie.
Una vez en el aire Leia las arrastró a ambas a la escalera metálica más cercana, a cuál la niñera desesperada entre toses y jadeos se aferró como si nada vida dependiera de ello, lo cual era de cierta manera cierto en esta ocasión.
Pasaron unos segundos más (aunque para Leia fueron como años) aferradas a las escaleras metálicas, completamente inmóviles y sin decir una sola palabra, mientras ambas recuperaban la respiración, especialmente la niñera quien por lo menos ya había dejado de toser.
Pero su silencio fue interrumpido por unos pasos firmes, y Leia que hasta ahora no había sentido el frío nocturno se sintió helada al ver unos zapatos de vestir masculinos muy familiares de pie al borde de la piscina.
- ¿Alguna de ustedes puede explicarme que está pasando aquí?
Mierda...
Hola habitantes de una galaxia muy, muy lejana! ¿Cómo los trata la cuarentena? De verdad espero que todos estén bien.
¿Pueden creer que en todos los meses de cuarentena no había podido terminar de escribir este capítulo aunque está prácticamente terminado? Y he tenido tantas otras ideas fluyendo tan tranquilamente pero no las he podido montar porque siento que está lleva siglos detenida.
Por mucho tiempo tuve el inicio y el final de este capítulo terminado pero simplemente no lograba conectarlo de manera satisfactoria y es en extremo frustrante. Pero en fin, ya está terminado y ¡FINALMENTE SE CONOCIERON! (Y vaya manera de conocerse...)
No tienen idea de cuánto tiempo he quise lograr unir mi comienzo y mi final, y cuando lo logré termine cambiando completamente el final. Pero esto hará que lo que viene a continuación fluya como leche y miel.
¿Alguien notó el pequeño guiño a Ben en el "Ya veremos" de Leía? Aunque debo admitir que tiene mucho más estilo el "Will see" de la escena del interrogatorio en el idioma original, no soy fan de colocar términos en inglés en un escrito totalmente en español, incluso cuando hay partes donde simplemente piensas "no hay termino equivalente al español que suene tan bien como esto" pero ponerlos se me hace un poco cutre.
Espero haber compensado mi ausencia con la longitud del capítulo y muchísimas gracias por el apoyo, no saben lo mucho que lo aprecio, déjame saber que te pareció el capítulo con tus reviews.
Autora fuera, paz...
