Para AlenDarkStar, spin-off de su fic La subasta, por el "Intercambio - fics de fics" de Proyecto 1-8. No hace falta leerlo para leer esta historia, solo está inspirado en un detalle, pero por supuesto os recomiendo que lo leáis.
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Verbo
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2. El esperpento del troll
«Esperpento: Extrapolación de situaciones corrientes de forma que llegan a un punto que se muestran ridículas»
«Troll: El noble arte de la autosatisfacción por medio de molestar a los demás»
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Taichi se moría de risa. Ese día especialmente.
Su entretenimiento favorito era entrar en todas las páginas de internet, especialmente redes sociales, sobre el grupo de Yamato. Los Teenage Wolves despertaban todo tipo de pasiones. Desde que empezaron, chicas locas, como la famosa Jun Motomiya, habían acosado a los integrantes. Jun había llegado al punto de tratar de colarse en cada camerino, seguir a su hermano cuando quedaban los amigos o esperar a Yamato en la puerta de su apartamento casi a diario.
Pero, con los años, el fandom había evolucionado. Y cómo le gustaba a Taichi. Era lo mejor del mundo. Su alegría en los días grises, lo que le sacaba sonrisas en cualquier situación… su alimento.
Ahora a las adolescentes locas les gustaba más imaginarse a los chicos juntos, entre ellos, que con ellas. Les iba el… ¿yaoi? ¿Slash (como el guitarrista de Guns N' Roses)? Le costaba saber qué término era el correcto. Pero lo que estaba claro era que aquello era todo un fenómeno.
Y, cuando más disfrutaba bucear por la red, era cuando Yamato y él habían quedado.
Con unas cuantas cervezas y algo para comer, le leía a su amigo (que quería matarlo) los últimos fics, si eran sexuales mejor, le enseñaba fanarts o vídeos con montajes de trozos de conciertos, entrevistas y fotos que las fans usaban para buscar pruebas de que su ship era real.
Él mismo tenía una cuenta de twitter, Tumblr y demás redes sociales, con una identidad falsa, para guardar todo lo divertido que quería enseñarle a Yamato y para alimentar a las fierecillas con rumores (algunos hasta tenían parte de verdad).
—Mira, mira, hay toda una guerra entre las Akimato shippers y las Yamaka —le decía un día—. ¿A ti quién te gusta más? ¿Akira y Yutaka? Yo te veo más con Akira, es más macho y tú claramente eres el femenino…
—Uy, están todos revolucionados hoy, ¿sabes? —le explicaba otro día, uno siguiente a un concierto—. En este vídeo… Espera, vi un gif con mejor calidad en Tumblr… ¡Aquí está! ¿Ves? Akira te mira justo cuando hablas de amor en la canción, y tú lo miras a él. Los fans del Yamaka han entrado en depresión y han empezado a shippear a Yutaka con Takashi. Y, claro, los que siempre han sido del Yutashi están indignados, diciendo que son los verdaderos fans…
—Mi corazón fangirl casi explota ayer —le decía otro día—. En una entrevista, le han preguntado a Akira quién de los del grupo considera más cercano, y ha dicho que tú. Han llenado YouTube de nuevos vídeos románticos vuestros. A ver qué te parece este, es mi favorito… Pero, ¿a dónde vas? ¡Esto acaba de empezar!
Yamato siempre acababa levantándose y marchándose. Sora le convencía de que perdonara al troll Taichi, que disfrutaba con su vergüenza. Y terminaba teniendo que volver a quedar con él… y enfadándose de nuevo. ¡Yagami no tenía límites!
Por eso, cierto día, decidió que merecía un escarmiento.
Poco a poco fue subiendo más fotos a su Instagram con Taichi, comentando que había ido a verlo a un partido de fútbol o que estaban cenando juntos. Lo mencionaba a menudo en twitter, su amigo le respondía a los tweets, que principalmente eran insultos, sin sospechar hacia dónde iba aquello. Esperó a haber quedado con él, al minuto antes de llamar al timbre, para soltar una pequeña bomba.
(arroba)YamatoWolf: Tengo una cita con (arroba)BraveTaichi, así que os leeré en unas horas para ver qué os ha parecido la nueva canción. Me he puesto guapo para la ocasión
Guardó el teléfono en el bolsillo antes de llamar a la puerta. Taichi, sin saber la que le iba a caer encima, abrió con una sonrisa traviesa. Yamato conocía ese gesto, aquel día pensaba volver a hacerle una encerrona y, después de distraerlo con videojuegos o alguna película, iba a abrir Tumblr.
Pues se iba a encontrar con una sorpresita.
La tarde transcurrió tranquila, tal y como Yamato habría pronosticado. A la hora de la cena, con ramen instantáneo recién calentado y un par de cervezas, Taichi fue a por su ordenador portátil. No sospechaba que el rubio había dejado su teléfono estratégicamente sobre el mueble de la televisión. Grabándolo todo.
—Bueno, bueno, Yama… Es hora de la diversión, ¿no te parece? —El aludido frunció el ceño, fingiendo enfado—. Tranquilo, esta vez no tengo nada preparado. Con ese examen ya te dije que me propuse estar alejado de internet dos semanas. ¡Pero valió la pena, lo aprobé! Y este va a ser mi premio.
Con gestos rápidos, de quien está bastante acostumbrado, entró en Tumblr y buscó la etiqueta #TeenageWolves. Cuál fue su sorpresa al descubrir que había un nuevo ship, una nueva guerra entre fans de distintas parejas y un montón de tweets, fanarts… que él no había visto nunca.
—¿Pero qué mierda…? ¿Taito? —Normalmente estaba muy moreno, pero había perdido todo el color de la cara—. ¡¿Qué es esto?!
—Nuestro amor, Tai.
La primera carcajada de Yamato salió cuando su amigo tuvo que cerrar los ojos por un montaje fotográfico. ¡Casi parecía de verdad! ¡Casi parecían ellos desnudos, abrazados y besándose! ¿Qué clase de pervertida adolescente tenía tan buen manejo del Photoshop y lo malgastaba en eso?
¡¿Cuándo el juego se había vuelto en su contra?!
—Mira, aquí hay drabble muy bien escrito —lo detuvo el rubio, mientras seguía bajando por la página, tratando de encontrar el origen de aquello—. «Taichi no podía más. Verlo allí, a aquel que había sido siempre su amigo, pero también quien le hacía la vida imposible. A ese niño rubio que había crecido y empezado a vestir como un rockero, volviéndole loco. A ese hombre, a quien querría llamar su hombre, que cantaba sobre el amor, sin saber si alguna de esas palabras podía ser para él. Por eso, cuando el concierto acabó, harto de los gritos de las Akimato shippers, fue hasta el camerino de Yamato y lo acorraló contra la pared. No dijo nada, solo aplastó su cuerpo contra el suyo y lo besó con toda la pasión que había estado soportando…».
—¡Vale, ya! ¡Cállate! —El color había vuelto a la cara de Taichi. Pero era mucho más rojo de lo normal—. Dame mi ordenador, tengo que saber qué es lo que…
Siguió navegando por la página. Entró en la etiqueta #Taito, tanto de Tumblr como de twitter (que, por cierto, ya había usuarios en ambas cuentas dedicados exclusivamente a la pareja, Taito4ever y TaitoIsReal eran los más famosos) y leyó y leyó. Vio imágenes que no querría ver, fanarts súper cursis llenos de corazones y brillos y otros demasiado explícitos como para ser compartidos por ahí; leyó fics por encima y quiso morirse (o matar a Yamato, parecía mejor opción) con cada declaración de amor o roce indecente; quiso replicar acerca de ciertas fotos y vídeos de ellos juntos que estaban completamente tergiversados.
—Esto es un esperpento —dijo, derrotado, casi tras una hora de búsqueda.
—Me extraña que sepas lo que significa esa palabra…
—¡¿Cómo puedes no estar enfadado?! Es una completa locura, y necesito saber quién la empezó…
—Sora siempre ha dicho que nos shippearían si descubrieran tu existencia.
—También tienes otros amigos…
—No tan especiales como tú —le susurró, cerca del oído, y se llevó un buen golpe en el estómago.
—Cállate, imbécil, esto es serio. ¿Cuándo…? ¡Un momento! ¡Aquí está!
Encontró un post de lo más completo en Tumblr, que recogía los que llamaban «momentos canon que confirmaban el Taito». Así fue recordando los tweets de antes de su respiro de internet para intentar centrarse en estudiar, además de encontrar otros en los que Yamato le había ido mencionando. También vio fotografías para las que había posado, y otras que no conocía de nada, además de lo que su amigo había escrito en la descripción de cada una. Encontró algún vídeo que alguna fan había hecho a la banda llegando a sitios de conciertos en el que se veía a Taichi (¡y al resto de sus amigos, pero eso no parecía importar a nadie!) o colgado por algún miembro del grupo (¡estúpido Yutaka!) en alguna fiesta a la que Taichi había ido con ellos y que, maldita casualidad, siempre parecía estar al lado de Yamato y tener que decirle algo al oído o incitarle a bailar.
Aquello era su ruina, definitivamente. No podría volver a salir a la calle. Sería imposible conseguir una pareja en serio…
Y llegó a lo que de verdad estaba revolucionando al fandom aquel día, al por qué #Taito era trending topic desde hacía un par de horas. Llegó el tweet de Yamato diciendo que tenían una cita y todo encajó.
—¡Has sido tú! —gritó, furioso.
El rubio solo pudo romper a reír.
No le importaron los gritos, los insultos ni los golpes que recibió. Todo había merecido la pena por la cara de Taichi. Encima, lo tenía todo grabado.
Editó el vídeo, que duraba demasiado para subirlo entero, con los mejores momentos de su amigo poniéndose colorado, indignándose, o con gesto de querer morirse allí mismo; más una breve explicación final, con fondo negro y letras blancas, en la que decía que Taichi se merecía un escarmiento por estar siempre molestándolo.
Los mayores fans del vídeo, fueron sus propios amigos. Mimi especialmente, estuvo riéndose días enteros, aunque la muy… empezó a shippearlos también (y colgar fotos o vídeos por ahí para saciar a las fans). Takeru se puso de foto de perfil, durante semanas, una captura del vídeo en la que ambos se miraban, editada con un corazón justo en el centro.
El plan no había salido como esperaba. Subió el vídeo, demostrando que todo había sido una broma a Taichi, pero eso no convenció a todo el fandom. Muchos (o más bien muchas) seguían shippeándolo locamente con Taichi, hasta el punto de que ese vídeo se convirtió en una prueba para ellos. Había teorías de lo más extravagantes, como que lo cierto era que sí que estaban juntos pero lo escondían, y esa broma había sido en realidad que Yamato fingía que hacía que salieran públicamente del armario sin consultar a su novio.
Los fanarts, las guerras entre shippers, los vídeos y los tweets y fotos compartidos se multiplicaron. El Taito se convirtió en la pareja estrella, haciéndole una dura competencia al Akimato. Llegó al extremo en que se escuchaba en los conciertos que coreaban «Taito», que pedían que subiera a Taichi al escenario, que les preguntaban en entrevistas y los seguían por la calle para hacerles fotos cuando quedaban (tanto en el grupo de amigos como solos). Sus compañeros de banda no ayudaban, porque cada vez que les preguntaban si el Taito era real, respondían con sonrisas y nada más.
Vale, la broma no había salido como esperaba… Pero, al menos, si Yamato tenía que pasar por aquello, que molestara a Taichi también. Y otra cosa buena sacó, pues su amigo nunca más le enseñó Tumblr.
Se convirtió en tierra prohibida.
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Las arrobas se borran, así que imaginémoslas. ¿Muy tonto el fic? Yo me he divertido escribiéndolo jajaja. Siento el retraso, Alen, muchas cosas me han pasado, pero espero que, con retraso y todo, te haya gustado.
