Del futbol y otros amores
Disclaimer:
Captain Tsubasa no me pertenece. Únicamente uso sus personajes y parte de su historia para entretenimiento. Créditos a su creador Yoichi Takahashi, el maestro que nos enseñó que el futbol es más que un simple deporte.
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Advertencias:
Puede haber algo de OCC.
Estos son una seria de oneshots independientes uno del otro, pero de alguna manera, relacionados entre sí. No siguen una secuencia temporal exacta, cada uno se lleva a cabo en distintos tiempos, y cada capítulo representa el punto de vista de algún personaje.
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Capítulo 19
Anuncio sorpresa
Machida Machiko
—Yoshiko, por favor tienes que descansar… —reprendía la señora Fujisawa.
—Pero madre… he estado descansando por días, sólo veré el partido. Tú puedes irte con confianza, Machiko cuidará de mí.
—Así es, señora, yo vigilaré a Yoshiko, puede volver al trabajo tranquila… ella se quedará descansando…
—Por lo menos la mayoría del tiempo… el doctor me dio permiso de andar en mi silla de ruedas por unas cuantas horas, porque salir de la cama me hace bastante bien… —alegó Yoshiko nuevamente.
—Hoy has estado todo el día acostada… —acusó su madre con una cara que se leería más como: «estás cansada, ¿cómo podrías andar fuera?».
—Eso se debe a que estoy guardando mis energías —murmuró Yoshiko como si fuera lo más obvio…
—¿Qué dijiste…?
—Nada madre, subiré el volumen de la televisión, no tarda en iniciar el partido…
Yoshiko cambió el tema y miró de manera cómplice a su amiga.
Su madre no regresaría al trabajo hasta no estar segura de que su hija se quedaría quieta en el cuarto.
Aunque le habían dado de alta, dudaba que su hija estuviera bien. Solo quería ser precavida.
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—¿Guardando energías? —Le susurró Machiko a su amiga una vez que su madre salió para traerle una bebida caliente.
—¡Para el festejo! —Los ojos de Yoshiko brillaban de emoción—. Ellos ganarán la final, ¡estoy segura! Y por supuesto, ahí estaré, aunque pocas horas… tengo que demostrarle a Hikaru mi apoyo, después de todo…
—Tu madre no estará de acuerdo con esa idea…
—Por eso hay que esperar a que se vaya, sabes que volverá hasta mañana… ¡tenemos que ir para mostrarles nuestro apoyo, Machiko!
La aludida quedó estupefacta por un momento.
¿Cómo podría contradecirla?
Aún ella misma estaba muy emocionada, ¡por supuesto que esperaba que ganaran!
—De acuerdo; irás al festejo, pero sólo un par de horas… si tus padres se enteran, me matarán…
—Nada de «irás», iremos, querrás decir… —le corrigió su amiga —no pienses que iré sola… eres mi amiga, no puedes dejarme cometer esta locura sola…
—Está bien, te acompañaré —se resignó.
Yoshiko sonrió ante la lealtad de Machiko.
—Me parece bien. gracias por todo, amiga…
Machiko le devolvió la sonrisa cálidamente mientras rememoraba cómo es que había terminado siendo amiga de esta chica…
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Fujisawa Yoshiko siempre había sido muy tímida. Tan tímida que por mucho tiempo se guardó los sentimientos que tenía para el entonces capitán del Furano. Pero tenía otras cualidades como la lealtad, y el deseo de ayudar a su prójimo.
¡Cómo le agradaba esta chica!
Matsuyama Hikaru, por otra parte, era bueno para el futbol, pero muy poco expresivo con sus propios sentimientos. Aunque en el fondo Machiko sospechaba que Hikaru gustaba de Yoshiko, no lo podría saber hasta que la propia chica confesara sus sentimientos.
Por eso siempre la incitó a confesarse. Aunque al final de cuentas, las cosas no salieron como lo esperaba, cuando Yoshiko se fue a Estados Unidos, esos dos hicieron la promesa de volverse a encontrar, se esperarían.
Un final temporal, verdaderamente romántico.
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—Ese tal Natureza parece ser el causante de la desgracia nipona. Será difícil que puedan ganar… —dijo la señora Fujisawa.
—Pero van a ganar, confío en que así sea —insistió Yoshiko aún con el corazón desembocado.
—Ellos pueden… —susurró Machiko.
La señora Fujisawa suspiró sonoramente. Para ninguna de esas chicas pasaba desapercibido que no era fanática del futbol. Pero no rompería las ilusiones de ambas, podría ser que hubiera un milagro de último momento, tal como el milagro que le pasó a su hija…
—Las dejo, chicas, cuídense. Volveré tarde, así que reposa hija —dijo mientras agarraba su bolsa —estoy segura de que ganarán—. Afirmó antes de salir.
Ambas amigas asintieron vagamente mientras estaban atentas al partido.
¡Tenían que ganar!
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Yoshiko había vuelto solo unos meses después para estudiar en una escuela media japonesa.
En esa época, se había vuelto novia oficial de Matsuyama.
Noticia de alegría para todos sus amigos, más para Machiko que siempre había tomando el papel de celestina… ¡sabía que esos dos debían de estar juntos!
Aún en los momentos más difíciles Hikaru y Yoshiko habían demostrado su amor, tan profundo que era causa de envidia para muchos.
Pero era de enorme felicidad para sus amigos más cercanos.
Machiko sabía que podía confiarle a Matsuyama su amiga y él jamás la haría sufrir.
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¡Es el gol de oro! ¡Ganamos! El campeón del mundo es… ¡Japón!
Habían ganado.
Contra todo pronóstico Japón le había ganado a Brasil en la final del World Youth.
Tanto Fujisawa como Machida gritaron de la emoción y se abrazaron con efusividad.
Los chicos habían cumplido su sueño… el primero de muchos…
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Ambas chicas estaban felices de camino a la reunión.
Tenía más de una hora que había terminado el partido y el festejo estaba en toda la ciudad… no que va, ¡en todo el país!
—Señoritas, hemos llegado—. Anunció el chofer.
La ceremonia de premiación acababa de terminar también y el discurso de Tsubasa fue el cierre perfecto para tal evento.
Una vez terminado el discurso, ambas habían salido a tomar transporte para alcanzarlos en el hotel donde festejarían.
Y ahí estaban.
Matsuyama las estaba esperando en la entrada y una vez las divisó, corrió a su encuentro.
—¡Yoshiko! ¡Machida! —asintió en dirección de la última mientras se acercaba a la altura de su novia para darle un efusivo beso de bienvenida.
Machiko sonrió ante la escena, aunque también se sintió un mal tercio sólo por un momento.
—¡Felicidades, Hikaru! —sonrió con timidez Yoshiko.
—¡Hey, par de tórtolos, sigo aquí! —Se burlo la exmánager a la pareja y ambos se apartaron un poco apenados, haciéndola reír—. Felicidades Matsuyama, han demostrado su valía en la cancha. Se merecían el triunfo.
—Gracias a ambas—, replicó el águila del norte—, y gracias por venir, aunque pienso que no es tan buena idea, Yoshiko, apenas estás recuperándote.
—¡Tonterías! ¡Tenía que venir a acompañarte en un momento tan importante…! —alegó la aludida.
—No te preocupes, que para eso vine, para vigilarla, sólo estaremos un par de horas, pero si se cansa, nos retiraremos primero —apoyó Machiko.
Matsuyama resopló sin que le quedara de otra, después de todo, también estaba feliz de que ella fuera a celebrar su triunfo con los demás.
—Está bien, pero díganme si te llegas a cansar o sentir mal, y nos retiraremos… —ambas asintieron —entremos…
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El ambiente era cálido, a pesar de que todos eran unos ruidosos sin control, la felicidad entre todos era inigualable.
¡¿Pero cómo no estarlo?! ¡Acababan de ganarle al campeón del mundo!
Todos los jugadores sin excepción fueran a saludarlas en algún momento, dándole sus mejores deseos a Yoshiko para su recuperación.
Incluso, Wakabayashi le había mencionado el comentario de buenos deseos que hizo Stefan Levin para ella.
Machiko estaba más que agradecida de que su amiga no pasara por lo mismo que Katarina Karen… hubiera sido una pérdida dolorosa, ni siquiera se atrevía a imaginar cómo reaccionaría Matsuyama ante esa situación. ¡Ni hablar de lo que Levin había tenido que vivir en carne propia!
Pero ahora no era momento para pensar en cosas tristes. Su amiga estaba bien y se encontraban en el mayor festejo que había visto hasta el momento.
Machiko observó a su alrededor.
Además de los jugadores y cuerpo técnico de la selección, se encontraban varios familiares
Por un lado, observó a Hyuga hablando felizmente con su madre y sus hermanos. La familia entera estaba celebrando al hijo mayor. Había un brillo indescriptible en los ojos del Tigre Feroz. Era muy conmovedor.
Por otro lado, divisó a la famosa familia Ozora. Podía intuir que eran los padres de Tsubasa, y su pequeño hermano, quienes platicaban con el que según sabía (por mención de los demás), era padre de Misaki, quien también brillaba por su ausencia.
Era lógico, después de tremendas lesiones en el campo, lo correcto sería regresar a la clínica para ser atendido.
Observó a Ishizaki hablando con la que parecía era su madre, y a su lado Kisugi, Taki y Takasugi con sus respectivos padres.
Otros jugadores estaban conversando entre ellos, como Wakabayashi con el entrenador Mikami; Jito y Sano con el entrenador Gamo; Aoi con Ide y Akai…
Sea como sea, el ambiente era de paz y alegría.
Estaba tan sumergida en la celebración que se sorprendió cuando Misaki entró siendo empujado en una silla de ruedas por una chica que no conocía.
¿Ella sería su novia?
Inmediatamente, cuando Ishizaki notó ésto se acercó para molestarlos, al igual que algunos miembros del seleccionado.
Si realmente ella fuera su novia sería una gran noticia.
¡Ah! Luego preguntaría por esa chica misteriosa…
—¡Hey! ¡Hola! —Una voz energética interrumpió el hilo de sus pensamientos —ustedes vienen con Matsuyama, ¿cierto?
La chica venía con una sonrisa radiante. A Machiko pareció haberla visto antes.
—Sí, así es —respondió Fujisawa aún con un poco de timidez.
Machiko rió para sus adentros; al parecer su amiga seguía siendo tímida en alguna manera.
—¡Tú debes de ser Yoshiko! —Afirmó sonriente la chica castaña —he escuchado mucho de ti por los chicos, lamento lo que te pasó, pero me alegro de que estés recuperándote…—la chica parlanchina les sonrió a ambas —disculpen que no me haya presentado antes, ¡qué descortés de mi parte! Soy Aoba Yayoi, la novia de Misugi Jun…
Ambas chicas sonrieron ante la presentación.
—Hemos escuchado de ti también —respondió cortésmente Yoshiko —mi nombre es Fujisawa Yoshiko y soy la novia de Matsuyama… ella es mi amiga…
—Hola, qué tal, yo soy Machida Machiko, encantada, hemos escuchado de ti, incluso creo haberte visto en televisión.
—¿De verdad? —La incredulidad de la castaña parecía genuina.
—Así es —corroboró Yoshiko —siempre andas con Misugi, y él es muy famoso…
—Tanto como Matsuyama —contraatacó Aoba y todas rieron.
—Es verdad…
—¿Cómo sigues? Por lo que veo te has recuperado bastante —Yayoi comenzó una plática casual.
Machiko pudo notar que, a pesar de ser hablantina, esta chica era muy confiable.
—Estoy bien, el doctor asegura que no tengo ninguna herida de gravedad y ya que milagrosamente he podido recuperar la consciencia de manera pronta, mi recuperación ha sido demasiado rápida…
—Así es, tanto que ya le permitieron salir sentada en su silla de ruedas, aunque sea unas horas… —aseguró Machiko.
—Eso es genial —se alegró Yayoi —pero aún más genial es que tengas una amiga tan confiable y leal que cuide de ti, estoy envidiándote un poco —bromeó.
Las dos chicas se miraron y rieron ante su comentario.
Machiko pensó que era de verdad una suerte el tenerse la una a la otra. ¡El destino las hizo amigas!
—¡Ah! Ojalá estuviera Sanae para que la conocieran, estoy segura de que les agradará… —aseguró Aoba.
—¿Sanae? —Machiko sabía que había escuchado ese nombre antes.
—¡Sí! ¡La novia de Tsubasa! Es un amor de persona, seguro se llevarán bien una vez que la conozcan…
—Pero… ¿no vino? —Preguntó confundida Yoshiko.
—¡Por supuesto que vino! ¡Ella jamás faltaría a esta celebración! Es sólo que se desapareció casi al comienzo…
—¿Se ha ido…? —Machiko seguía perpleja.
—Eso parece, los demás la andan buscando, pero ¿saben qué? —Aoba se acercó lo más que pudo a ambas, lista para compartir un secreto —se ha ido con Tsubasa, ¡yo los vi! —Susurró emocionada —parece que pocos han reparado en la ausencia del capitán, y aún menos han reparado que ambos son los que faltan… tardarán en atar cabos y para ese momento, puede que ya hayan vuelto… a menos que…
—¿A menos que qué? —Preguntó Yoshiko.
—A menos que decidan no volver… —dijo Yayoi con una cara de triunfo.
Las dos amigas quedaron estupefactas ante la revelación.
—Aunque realmente lo dudo —se contradijo la castaña sonoramente desilusionada —Tsubasa es un prodigio en el futbol, pero es demasiado lento para temas románticos, es bueno que Sanae le haya tenido paciencia todos estos años… —continuó murmurando de manera rápida.
—A lo mejor solo necesitaban un ambiente para hablar con tranquilidad… —dijo objetivamente Machiko. Después de todo, en ese lugar tan ruidoso era imposible tener una plática calmada.
—Sí, es probable, pero de todas maneras haremos que nos cuente Sanae cuando regrese… —sonrió triunfal Yayoi.
A las otras dos chicas les escurrió una gota de sudor por la nuca.
—¿Qué tanto secretean? —Cuestionó una voz masculina desde detrás de ellas.
Se trataba de Misugi.
—¡Jun! —Se levantó de inmediato Yayoi —¡te estaba esperando! Acabo de conocer a la novia de Matsuyama y su amiga. Ellas son Yoshiko y Machiko.
—Hola, ¿qué tal? —Las saludó cortésmente el as de cristal.
—Hola —respondieron las chicas al mismo tiempo.
—Me alegra saber que estás recuperándote rápido —se refirió a Yoshiko —todos estamos felices por Matsuyama y por ti.
—Gracias Misugi…
—Si nos disculpan, iremos a saludar a los demás —se excusó el príncipe del campo.
—¡Cierto! ¡Quiero saludar a los hermanitos de Hyuga! —Se entusiasmó Aoba —nos veremos al rato —se disculpó también con ellas.
—Claro, no se preocupen…
Machiko observó a la pareja retirarse.
Sí, los había visto antes por televisión, era la pareja que más causaba sensación entre los fanáticos del futbol, casi tanto como la de su amiga y el águila del norte.
Se preguntaba, quién de ambas parejas tendría más fanáticos.
Yayoi y Jun se veían bien juntos, eran el uno para el otro. Incluso en ese momento, parecían estar en sintonía, como toda una pareja de la realeza…
El as de cristal había vencido su enfermedad y en sus entrevistas dejaba ver que no lo hubiera logrado si su novia no hubiera estado con él en todo tiempo. Él parecía alguien serio y centrado, además era un jugador notable y muy guapo, Yayoi estaría realmente mal de la cabeza si no hubiera aceptado salir con él. Cualquier chica mataría por estar en su lugar…
Pero tampoco era que Yayoi no tuviera lo suyo. Ella también era muy hermosa, demasiado energética según su parecer, pero esa era una de sus mejores cualidades según podía notar. Era amable y a leguas se notaba que era bondadosa y servicial… Jun hubiera sido un completo idiota y desalmado si hubiera dejado pasar la oportunidad de estar con ella. Él también era la envidia de muchos hombres…
¡Ah, qué romántico!
Casi parecía rodeada por un cuento de hadas…
—Hola, Machiko-san, Yoshiko-san, ¿cómo están?
Kumi venía acercándose junto a Yukari, ambas sonriéndose de manera cómplice.
—¡Hola Kumi! —Saludó Machiko.
—¡Kumi! ¿Qué tal? —Asintió Yoshiko —gracias nuevamente por tus atenciones en el hospital, por favor agradécele nuevamente a tu abuela…
—¡Oh, descuida! No lo hicimos para que agradezcas, fue porque realmente estábamos preocupadas… por cierto ella es Nishimoto Yukari, mi amiga, ¿la recuerdas, Machiko-san? Yukari-senpai, ella es Fujisawa Yoshiko —presentó Kumi.
—Claro que la recuerdo, ¿cómo estás, Yukari? —Respondió la aludida.
—Hola Machida, hola Fujisawa… estoy bien, gracias —respondió Yukari siempre risueña.
—Hola Nishimoto, escuché de los chicos que estuviste ahí cuando estaba en coma, gracias por preocuparte… —saludó Yoshiko con la amabilidad que la caracterizaba.
—No fue nada, en realidad. Lamento no haber estado ahí cuando despertaste, pero tenía que ir a apoyar a los chicos en el partido contra Suecia…
—Oh no te preocupes, lo entiendo. Gracias por sus atenciones, ¡después de todo, Japón ha ganado!
—¡Así es! ¿Acaso no es emocionante? —Machiko no pudo evitar expresar su felicidad.
—¡Por supuesto! Digo, ¿cada cuánto tiempo los chicos pueden lograr un suceso histórico como ganar la copa del mundo juvenil…? —apoyó igual de emocionada Yukari.
Las otras dos chicas rieron al ver lo parecidas en carácter que eran Machida y Nishimoto.
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—Lamento la tardanza —les interrumpió Hikaru en medio de una plática sobre sus carreras—. Los chicos no me dejaron ir hasta que encontraran a Tsubasa…
—Probablemente jamás te dejarían ir… —comentó misteriosamente Yukari.
—¿A qué te refieres? —Cuestionó intrigado el águila del norte.
—¿Quién sabe? —Esta vez contestó Kumi —puede que Tsubasa-senpai todavía tarde en volver… ya les dijimos a los chicos que los dejen tranquilos…
—Pero ellos son tercos, no quisieron escucharnos —secundó Yukari.
Ahora Machiko entendía por qué tantas miradas cómplices tenían esas dos. ¡Sabían que Tsubasa y Sanae se habían ido juntos! ¡Y los estaban encubriendo ante los demás!
Pero esos chicos tontos, no los habían visto ni se dieron por entendidos.
Yayoi, la única que los vio escabullirse, tampoco les comentó nada.
¡Ah, eso era amistad!
—Como sea… —dijo Matsuyama —¿cómo te sientes, Yoshiko? ¿Estás bien? ¿O prefieres que nos retiremos ya? —Le preguntó un poco preocupado a su novia.
—Me la estoy pasando agradable con las chicas, no te preocupes, Hikaru…
—¡Ah, eso es amor! —Comentó emocionada Kumi y Yukari la secundó.
Así que ambos se sonrojaron demasiado apenados.
Machiko se rió ante ese gesto. Esos dos no habían cambiado a pesar de los años.
¡Qué tiempos!
Antes de que pudieran comentar más, escucharon como alguien pedía silencio a todos.
Machiko y los demás miraron en la dirección del escenario y vieron como era detenida la música por nada más y nada menos que Tsubasa.
—Hola a todos —saludó y hubo varias voces de alegría devolviendo el saludo—. Gracias por venir. Hoy hemos hecho un juego histórico, pero deben de saber que nuestros sueños no se detienen, ¡pues nuestra meta será ganar el mundial de mayores!
Hubo muchos aplausos, silbidos y gritos de apoyo de parte de todos.
—¿A dónde había ido Tsubasa y por qué está dando un discurso motivacional? —Se cuestionó Hikaru.
—Nos seguiremos esforzando, y contaremos con todo su apoyo… ahora… —hizo una leve pausa y miró en dirección a Sanae que estaba abajo del escenario, haciéndole señas para que suba.
La chica subió algo sonrojada, y a todos desconcertó esta acción inesperada.
—También les queremos dar una noticia… —todos guardaron silencio viendo la seriedad del asunto —Sanae y yo nos vamos a casar pronto —al decir esto, levantó mano derecha de la chica donde reposaba un anillo de compromiso.
La multitud quedó en silencio.
Machiko podía jurar que se escuchaban el cantar de los grillos a lo lejos.
¡Ese sí que era un anuncio sorpresa!
¡Todos habían quedado pasmados!
Fueron pocos segundos, pero parecieron eternos.
Fue una sonora carcajada la que les hizo salir del trance. Y el dueño de dicha carcajada era nada más y nada menos que el SSGK.
Todos lo miraron como si estuviera loco, pero por lo menos, reaccionaron.
—¡Era tan obvio! —Gritó el portero tratando de calmar su risa —lo siento por eso, ¡enhorabuena por su compromiso! ¡Mis mejores deseos!
—Es cierto, ¡felicidades a ambos! —Yukari se subió al escenario a felicitar a la pareja y poco a poco todos siguieron su ejemplo.
—Eso verdaderamente no me lo esperaba… —susurró Matsuyama.
—Tan jóvenes… —susurró Yoshiko.
—Pero realmente no creo que sea una mala decisión—. Confirmó Machida.
Sus amigos la miraron un momento y asintieron sonriendo.
—Es un anuncio sorpresa, pero para nada desagradable… —alegó Hikaru.
—Supongo que la selección se juntará para otro festejo próximamente… —apoyó Yoshiko.
—Y si ustedes se animan, puede haber otro detrás de ese… —bromeó Machiko haciendo sonrojar a los dos.
¡Ah, que giro tan inesperado!
Pero como había dicho Matsuyama, para nada desagradable.
¡Eso era el amor!
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Machida Machiko sonrió mientras miraba la invitación en su mesa, antes de que pasaran a buscarla Yoshiko y Hikaru.
Hoy, una pareja de jóvenes enamorados cumpliría uno de sus sueños.
Y ella misma esperaba en un futuro ser partícipe de otros muchos sueños…
Porque tenía el presentimiento que esos desconocidos jugadores, se estaban convirtiendo en una gran familia…
Y en unos pocos años, empezando por el par de tórtolos amigos que tenía, estarían llenos de más anuncios sorpresas.
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Capítulo dedicado especialmente a Lety Jiménez:3
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¿Qué les pareció?
Creo que esta chica siempre jugó un papel fundamental en la pareja más querida por todos (Yoshiko-Hikaru, por supuesto… aunque también quiera a las demás parejas por igual jaja) y también merecía un capítulo. Aunque tal vez me haya quedado algo flojo… espero sus comentarios…
Si encuentran algún error gramatical en estos capítulos, ustedes perdonarán…
Me disculpo nuevamente por mi desaparición tan larga, no sé exactamente cuando vuelva a actualizar, pues apenas me amoldaré nuevamente a mi rutina profesional/escolar/personal… así que puede que me tarde otro poco… pero espero que no sean tantos meses, ¡trataré de que no sea así!
Por favor, déjenme saber si hay alguien todavía por ahí, siguiendo este fic de su humilde servidora…
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Contestando los reviews anteriores:
Mhialove02: ¡gracias por tu comentario! ¡Me alegra saber de ti! Espero te gusten estas actualizaciones, déjame saber pronto tu opinión. ¡Saludos!
Lety: amiga, ¡cuánto tiempo! ¡Te he extrañado bastante! Lamento el abandonarlas por tantos meses, las cosas no han sido fáciles para mí y he pasado por momentos duros en mi vida personal y profesional además la inspiración se fue por mucho tiempo… pero aquí estoy… Siento mucho no haber podido comunicarme antes, pero no tengo otra forma de «hablar» contigo más que por este medio y como todos notarán (y acabo de explicar) no había podido actualizar… realmente siento bastante tu pérdida, sé que las palabras nunca son suficientes para expresar mi pésame, pero de todo corazón espero que Dios te siga dando fortaleza tanto física como emocional y espiritual; aunque he tardado mucho en contestar, desde que leí tu review he tenido pendiente por ti, espero que estés mejor de salud, y también saber pronto de ti. Estos dos capítulos te los dedico totalmente, esperando que sean de tu agrado. Estos últimos días pensando en nuestra pareja favorita, llegó la inspiración de la nada, y dije: ¡éstos los tiene que leer Lety! Nuevamente disculpa por la tardanza, ¡Dios te bendiga! ¡Ánimo y fuerzas! Cuídate, nos leeremos pronto (espero que sí). ¡Besos y abrazos!:*
AsukaHyuga: ¡No sabes cómo te he extrañado! Tú eres de las personas que más recuerdo y cuyos comentarios siempre me animan. ¡Sigo viva! ¡Y te agradezco tu apoyo! Takeshi merecía su capítulo, ¿y cómo no? Es el más leal a su capitán y a la vez el más entrometido, jaja. Me alegra que te haya encantado ese capítulo, espero te guste esta actualización doble y me dejes saber de ti pronto. Sé que he estado muuuy perdida, pero espero de verdad no tardarme taaanto esta vez… [tengo todavía un fic pendiente de cierto Tigre Feroz 😉] ¡Gracias por seguir ahí! Besos y abrazos:3
PrincesaLirio: ¡mil gracias por tus palabras! Lamento la tardanza, pero vengo con actualización doble y espero te gusten estos capítulos. Me encanta Takeshi, por eso tenía que incluirlo en algún oneshot… aunque he estado algo perdida, siempre recuerdo con mucho cariño a algunas personas que comentan ¡y entre ellos estás tú! De verdad que las he extrañado… ¡Gracias por seguir este fic a pesar de que me desaparezco por mucho tiempo! ¡Espero saber de ti pronto! Besos y abrazos:3
Guest: ¡gracias por comentar! Me gustaría que dejaras tu nombre a la próxima para poder agradecerte como se debe. Espero te guste la actualización.
¡Gracias Khris-san por tus palabras! ¡Espero saber de ti pronto! ¡Saludos!
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¡Ah! ¡Qué bien se siente volver!
¡Mis mejores deseos para cada uno de ustedes!
¡Espero nos leamos pronto! (Cruzo los dedos para que así sea).
¡Saludos!
Ja-ne!
ShelenyPrice.
