Mil gracias a Altariel de Valinor por betear esto.
Cualquier error que persista es mio.

Capítulo 7

-Bastardo

-Francamente, Lestrade, tu vocabulario es bastante limitado en situaciones de stress.

El Inspector levantó la vista sobre el borde del vaso que temblaba cerca de sus labios. Casi había terminado el muy excelente whisky que Mycroft le había servido, aunque a decir verdad no lo había saboreado. Estaban en la biblioteca del mayor de los Holmes, Lestrade sentado en uno de los sillones, intentando aún que su respiración y pulso volviesen a la normalidad. Mycroft lo observaba por si volvía a repetirse el ataque de momentos antes, mientras que un Sherlock muy vivo se limpiaba con un pañuelo la sangre que manaba del labio roto gracias al puño de Lestrade. El detective vestía con un pijama y una bata que no eran de sus habituales, mirando con algo parecido a la diversión al desconcertado D.I.

-¿Cómo… tienes una maldita idea de lo que has hecho? –gruñó, dejando de lado los gritos de minutos antes.

-Creo que antes deberías dejar que te ponga al corriente de la situación –intervino Mycroft, lo que hizo a Sherlock rodar los ojos-. Mi hermano tenía pocas opciones, y optamos por la que tendría menos costo personal y le proporcionaría una cobertura más que idónea para la tarea que debe realizar.

-¿Es… por un caso? –Las palabras del Inspector destilaban veneno, pasando la mirada de un hermano a otro- ¿Has hecho creer a todos que has muerto… por un caso? ¿En qué mente enferma cabe que hacer pasar a tus amigos por esto para un puto caso es aceptable?

-¡No es un caso! ¡Es Moriarty! –Gritó Sherlock con los dientes apretados -. Es su red, la mayor organización criminal que existe, un gobierno en la sombra que abarca prácticamente toda Europa, Asia y el Norte de África. Sus agentes están en cada escala de poder, desde un insignificante policía a un primer ministro. Derribar su imperio no puede hacerse como si se tratase de un delincuente que puedes arrestar. Hay que desmembrarlo, cortar sus hilos uno a uno sin que sepan lo que está ocurriendo, desde las mismas sombras en las que se mueven. Aunque Moriarty está muerto su organización tiene vida propia, la habrá dejado en manos de alguien a quien haya enseñado cómo funciona, porque lo que construyó lo hizo para que perdurara. Así que sí, he muerto para el mundo para poder acabar con Moriarty.

-¡Acabas de decir que está muerto! –La confusión hizo a Lestrade arrugar el ceño- ¿Era el tipo de la azotea? ¿Richard Brook?

-¡Richard Brook no existe! ¡Nunca existió!

-Basta, Sherlock –intervino Mycroft con calma, ganándose la mirada enfurecida del más joven-. Sería conveniente que explicases desde el principio si continúas con la idea de involucrar al Inspector. Ya hemos hablado de que es necesario transmitir la información con palabras a quienes no tiene nuestra capacidad para el razonamiento…

-No soy idiota –gruño Lestrade apoderándose de la botella para volver a servirse -.

-Por supuesto que no, no estarías aquí de lo contrario. –Mycroft se sentó detrás del escritorio, apoyando las manos ante él, mirando a Lestrade con seriedad-. Lo ocurrido hace unos años nos garantiza que puedes ser discreto en asuntos delicados, Greg,…

-¿Por qué lo llamas Greg?

-Sherlock, por favor, - Mycroft se masajeó el puente de su nariz soltando un leve suspiro-. Como decía, si decides colaborar en esta empresa, necesitamos el mismo compromiso. Si aceptas, tendrás un objetivo que cumplir y un plazo para hacerlo; si decides que es demasiado, simplemente esperamos que la muerte de Sherlock siga siendo un hecho incuestionable para el resto del mundo.

-¿Piensas que alguien me va a creer si digo que un hombre que saltó desde el techo de un edificio anda por ahí haciendo… qué? ¿Turismo?

-Greg, por favor... –la voz de Mycroft sonaba exasperada.

-¿Y cómo…. cómo lo hiciste? –Dirigió su mirada a Sherlock-. Vi tu maldito cuerpo en la morgue…. Mierda…. Molly Hopper.

-Te dije que no eras del todo idiota –Sherlock le dio una pequeña sonrisa como si estuviese orgulloso-. Era colaboradora necesaria.

-¿Quién estaba entonces en la morgue?

-Haines –informó Mycroft-, el hombre que secuestró a los hijos del embajador. Encontraron su cuerpo en una casa de drogadictos esa misma noche. La doctora Hopper fue muy valiosa a la hora de localizarlo, estaba identificado como desconocido.

-Imposible, Haines atacó a Donovan y mató a Wilson hace unos días.

-No. –Mycroft acercó una de las carpetas que estaban perfectamente alineadas en la mesa y se la pasó a Lestrade, quien acabó el contenido del vaso antes de dejarlo en la carísima mesa de roble sin el más mínimo cuidado-. La Sargento Donovan tenía información de una irregularidad en los registros de armas que debían haber sido destruidos. –Lestrade abrió la carpeta para ver en primer plano una foto de Wilson, agregada a un informe detallado de sus destinos desde que dejó la academia-. Se la dirigió sutilmente para que pusiese en marcha una investigación sobre el sargento Wilson, lo que habría dado a conocer un numeroso grupo de policías afiliados a la red de tráfico de armas, el primero de los pasos en desarticular la red de Moriarty a nivel policial aquí en Londres. Ella no debía haberse involucrado en los tratos con este hombre hasta el punto de que decidieran que era una molestia. Tuvimos que intervenir de forma prematura o dejar que la sargento Donovan saliese del esquema, imagino que no habrías apreciado esto. –Una imagen granulada de una cámara de seguridad al final del informe mostraba la figura borrosa de Sally con las dos manos e Wilson en su cuello y una sombra en plena carrera lanzándose sobre la pareja-. Las imágenes de todas las cámaras de la zona han sido eliminadas y registrado como fallo eléctrico masivo, no podemos correr riesgos, aunque con el testimonio de la sargento Donovan y las evidencias forenses no se pondrá en duda de que Haines mató a Wilson.

-¡Fuiste tú! –murmuró Lestrade mirando a Sherlock, y una vez más la imagen. Distinguía apenas la figura alta y desgarbada del detective, y lo que no cuadraba cayó por su propio peso. Sherlock había matado a Wilson, salvando la vida de Sally, quedándose junto a ella hasta que llegó la ambulancia...

-Irrelevante –dijo Sherlock, leyendo el curso de sus pensamientos-, esa acción ha retrasado en días mi salida al continente.

-El ADN encontrado corresponde a Haines… ¿cómo…

-Repites mucho eso últimamente, Lestrade.

-Sí, corresponde a los registros etiquetados como Haines –contestó Mycroft-. Los del cadáver enterrado como Sherlock Holmes corresponden a los pocos que hay en la base de datos con el nombre de mi hermano, así como sus huellas y sus registros dentales. Ya hemos jugado a esto Lestrade, el problema a solucionar ahora es que Haines –señaló sutilmente en dirección a Sherlock- también debe morir. No podemos permitir que comience a circular el rumor de que se ha visto a alguien igual a Sherlock, aún bajo el efecto de una droga.

-Sally –murmuró Lestrade, consciente de que la confesión hecha por la sargento horas antes no la había compartido con nadie.

-Tu cercanía con ella te permitirá dirigir su confusión y hacerla saber que puede ser apartada de su puesto para evaluaciones psiquiátricas por ver fantasmas. Cuando aparezca el cuerpo que será identificado como el de Haines debería terminar el asunto. Asesórala para que confirme que es la persona que vio la noche que la atacaron. Por otra parte, la muerte de Wilson soluciona uno de nuestros tres problemas principales, tu libertad de movimiento. –Mycroft volvió a poner las manos cruzadas sobre la mesa, fijando la vista en Lestrade-. ¿Entras? No habrá vuelta atrás, nada de lo que hablemos podrá ser repetido y no podrás compartirlo con nadie, especialmente la doctora Hopper, la Sra. Hudson o el doctor Watson. La muerte de Sherlock no puede ser puesta en duda y tendrás que rebatir cualquier noticia o posible avistamiento con total convicción.

-Tendré que hacerlo también si me quedo fuera ¿no es así?

-Te será más fácil guardar secretos desde una aldea al norte de Harris Island.

Una sonrisa se instaló sin pretenderlo en el rostro ambos hombres, era la misma amenaza del día que se conocieron.

-Bien, ¿qué tengo que hacer?

-Tu trabajo –murmuró Sherlock, molesto-.

-Te contactará un reportero de un periódico digital en unos días, querrá una entrevista, será el momento de hacer saber que estas revisando los casos particulares de Sherlock durante la investigación de Scotland Yard y te empeñas en limpiar su nombre. Eso te permitirá hacer preguntas sobre él y todo lo relacionado con los últimos acontecimientos antes de su suicidio. Después de unas semanas podrás empezar con Richard Brook. Apareció hace siete años, es una identidad creada por Moriarty como tapadera, se ha servido ella en numerosas ocasiones, así que tendrás que desmontarla con toda la evidencia que puedas encontrar, hablar con sus supuestos jefes, amigos y familia, conectarlo con Jim Moriarty para sacar a la luz que son la misma persona. Como ha dicho Sherlock, trabajo policial de calle. Tendrás fondos para lo que necesites, saldrán de una cuenta vinculada a la señora Hudson, con donaciones de antiguos clientes agradecidos. Deja constancia de tu paso por los lugares donde debería haber vivido Richard Brook, deja que te vean y tengan la atención sobre ti, estarás más seguro teniendo a la ciudadanía al tanto de tus pasos, estén a favor o en contra de lo que haces. Tienes seis meses para reunir todo lo que puedas antes de que la investigación oficial llegue a la conclusión de que Moriarty no era una invención y tomen en serio el caso de Sherlock.

-No puedes permitir que John te ayude, aunque lo ofrezca –la voz de Sherlock, que se había sentado en una silla lejos de la pareja surgió en tono tenso, con la mirada fija en la chimenea apagada-. Él aun tiene su sombra activa, Wilson era la tuya…

-¿Por qué no haces tú mismo todo esto? –Preguntó Lestrade a Mycroft-, eres su hermano, esperarán que quieras hacer algo.

-Mi hermano no movería un dedo por mi memoria –Sherlock se levantó de nuevo acercándose a la mesa con la vista fija en Mycroft-. Él tiene un puesto "menor" que debe cuidar. Durante años ha mostrado el desapego que tiene por la familia, lo poco que le importaba la vida que pudiera llevar su drogadicto hermano menor mientras no lo afectara en su dedicación al país y a la Reina ¿verdad? Debía de estar claro que amenazarme a mí no lograría nada de él, del mismo modo que amenazarlo a él me dejaría indiferente. Así que el frío y despiadado Mycroft Holmes nunca se preocupará por la memoria de su hermano muerto, atrayendo sobre él la indeseable atención y perjudicando su valiosa posición si en algún momento hace algo que pueda ser considerado sentimental. –Se volvió para mirar a Lestrade dándole una falsa sonrisa toda dientes-. Además, echaría a perder meses de trabajo. Como dije, la organización de Moriarty tiene miembros en todos los niveles, y el personal de Mycroft está incluido. Por eso debo estar muerto y trabajar solo, por eso dejaré el país en dos días, y por eso debes dejar a John fuera de esto.

Lestrade pasó la vista entra ambos hombres, él sabía positivamente que Mycroft amaba a Sherlock, que se preocupaba por él… ahora entendía la falta de emoción en los días posteriores a su supuesta muerte.

-¿Y no podría yo ayudarte? ¿ser una especie de respaldo si no sabes en quien confiar? –Ofreció mirando al que aún a veces veía como un muchacho-, lo has dicho, no soy de todo idiota.

Durante un segundo la mente de Sherlock se detuvo, haciendo el intento de hablar un par de veces antes de que su voz saliese de forma adecuada.

-Cuadro me vaya no regresaré. No puedo mantener el contacto… con nadie. Sería… arriesgado, tendría que saber…

-Sherlock, detente –cortó Mycroft con voz firme-. Ya lo hablamos, estar solo es lo que los protegerá.

-¿A quién? –preguntó Lestrade, sin quitar la vista de Sherlock. Un segundo después el detective salió de la biblioteca cerrando la puerta con fuerza tras él- ¿Mycroft?

-Agradezco tu ofrecimiento hacia mi hermano –el mayor de los Holmes por un momento miró a Lestrade con la tristeza que a veces había dejado traslucir en los momentos más oscuros de Sherlock. – Cuando planeamos esto había una posibilidad de que no fuera necesario llegar a este escenario, pero Moriarty nos sorprendió y sacó a la luz lo único que movería a Sherlock. Si no lo hubiésemos previsto, puedes estar seguro que realmente estaría muerto.

-Pero está abandonado su vida Mycroft, sus amigos, su familia…

-Lo haré volver, encontraré una manera para que pueda recuperarlo todo, Greg, pero antes hay que eliminar la red de Moriarty, y Sherlock es el único que puede hacerlo.

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Escuchó como Mycroft entraba en la habitación, casi pudo oír la mueca que hizo ante el humo de los cigarrillos que había fumado uno detrás de otro durante la hora y media que había permanecido solo mientras Lestrade y él se ponían al día de lo que estaba por venir.

-No puedes permanecer en contacto –dijo, apropiándose de un cigarrillo -. Sería como matarlo tú mismo.

-Sácalo del país, secuéstralo, haz algo…

-Sherlock…

-¿Para qué sirves si no puedes traerlo? –gritó agarrándose el pelo, cerrando los ojos con fuerza y respirando-.

-Tres años Sherlock, en tres años lo arreglaré. No será a Londres, pero podrás volver y retomar tu vida…

-¿Qué vida, Mike? –que Sherlock usara el nombre que una vez dio a su hermano cuando aún eran niños en apenas un hilo de voz le dijo a Mycroft mucho más del estado en que se encontraba su hermano que cualquier demostración de frustración o rabia-. De una forma u otra Jim Moriarty ha ganado, me ha quitado todo lo que tenía… -se calló cuando las manos de Mycroft lo sujetaron por las muñecas y con suavidad las apartó de su cabeza-.

-La señora Hudson ha llamado a John, van a visitar tu tumba mañana. Habla con tu gente para que vigile el lugar, yo sólo confío en Anthea y Collins, ellos se encargarán de tu transporte. Son personas sentimentales, hablarán como si pudieras oírlos… despídete y luego haz tu trabajo para que estén a salvo. –La frente de Sherlock descansó sobre el hombro de Mycroft-. No puedes echarte atrás ahora hermano mío, hay mucho en juego para los dos.

-Lo sé, Mike, sólo… sólo imagina que desaparecieras sin poder decirle a Anthea…

-Ya lo hice Sherlock, y no fue aceptable.*