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Hola queridos lectores

un nuevo capitulo

nos vemos abajo

disfrutenlo

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CAPITULO 10 GANADOR TEMPORAL


GERALD

¿COMO DIGERIR LO INDIGERIBLE?


El amor, puede tener mil formas y mil colores ¿Quién decide que amar a alguien está bien o mal? ¿Por qué el amor debe llevar etiquetas? ¿Cómo es posible que no podamos amar a quien el corazón eligió? ¿Quién dice que está bien o mal.

¿Por qué esta maldita monotonía no los aburre? ¿Cómo pueden decir que lo rutinario es siempre lo correcto? ¿Cómo puedes amar a quien ante los ojos de los demás no debería de ser?

¿Cómo rayos nos confundimos en un mar de cuestiones sin sentido? Por la misma razón el amor es tan complicado.

Porque los seres humanos somos únicos y complejos, por lo tanto tendemos a ser complicada nuestra existencia en base a nuestras decisiones mal tomadas e influenciadas por los demás…

¿A quién culpar?

Entonces ¿Quién va a solucionarlo?

Maldito en cuestionamiento irracional interno…

L.S.


Gerald miraba a su amigo quien estaba con Mike y Jacob, que frustrados por las pruebas pagaron la cantidad acordada para quien lograra una cita con la rubia y un beso…

Eso le hirvió la sangre a Jacob.

Mike solamente estaba mirándolo con molestia y curiosidad.

Arnold aceptaba el dinero pero pudo ver su culpa en el rostro.

¿Qué tan idiota se debe de ser? Pensaba Gerald mientras movía la cabeza

-¿Cómo lo hiciste?

-Seguro la obligaste –Dijo ácidamente Jacob

-¿Acaso se ve forzada a algo?

El pelinegro rodo los ojos y Mike rio ante esto.

-Bueno como sea, vas ganando –Miro suspicazmente al rubio -¿La harás tu novia? Eso sí sería una hazaña, verlos por los pasillos y demás como novios enamorados

Arnold guardo silencio

-Eso será imposible hasta para este –Espeto Jacob

Gerald observaba cada una de las caras de Arnold, primero el horror, después preocupación, luego una pequeña sonrisa disimulada como mueca de burla, pero el…el conocía a su hermano

Ya no era solo por apuesta

-¿Cuánto? –Pregunto

-Ya habíamos dicho Arnold, ¿enserio quieres seguir? –Mike también lo conocía –Creí que después de esto –Señalo la fotografía, de verdad parecían dos enamorados –Dejarías este juego para estar bien con la señorita modales

-¿Deliras cierto? –Dijo el rubio enarcando una ceja

-Eso espero –Murmuro el castaño mirando a Gerald quien le devolvió la mirada llena de preocupación.

-Seguiré en el juego –Sentencio el rubio –Y ganare como siempre –Añadió soberbio, alejándose del trio para ir a buscar a la rubia.

-¿No se percata aun verdad? –Pregunto Mike, Gerald no dijo nada.

-¿De qué hablas? –Pregunto Jacob sin comprender.

Pero Mike no agrego nada.

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Regla número cuatro, ¿Cómo comportarse después de una cita con Pataki?

Simple, llega con tu mejor sonrisa y lo que más ama la joven…seguro funcionara.

O eso esperaba.

Helga estaba en el salón ya cuando el hizo su aparición, no la había visto en toda la mañana, pues había decidido ir con los chicos caminando a la escuela, esperaba que eso no le causara tristeza a la rubia, esperaba que no pensara que la estaba evitando, pero claro ¿Quién puede controlar los pensamientos de los demás? Helga lo evadió cuando lo encontró a mitad del periodo y ahora no estaba en la cafetería, sino en un salón esperando que la otra clase comenzara, que sería en unos 45 minutos aproximadamente

-Geraldine buenos días –Dijo el rubio entrando al salón, donde se percató que la rubia no estaba sola. Ella Habia estado mirando hacia atrás y ahora comprendía porque. –Lila –Añadió de mala gana

Lila le miro con molestia -¿Se te ofrece algo? estábamos hablando.

-Quisiera hablar con Helga

-Lo siento mucho camarón con pelos pero alguien más necesita mi atención ahora –Dijo aburrida la rubia, ella estaba mirando su celular seguramente unos minutos antes, porque lo tenía en la mano.

-Es urgente –Se acercó y deposito en el pupitre de la rubia una malteada de chocolate –Sé que no es Slaussen's pero creí que te gustaría junto con el emparedado de Pastrami que hicieron hoy en la cafetería. –Deposito también otro empaque donde seguramente venia la comida, aunque era un poco más grande –Esperaba poder almorzar juntos –Se encogió de hombros ante la mirada de Helga

Lila bufo

Arnold lo noto

Helga se sorprendió

-Bien…creo que me iré –Dijo levantándose con molestia

-Pero…Lila, estábamos hablando y…

-Platicamos después Helga, cuando este –Señalo a Arnold con un movimiento de cabeza –Te deje en paz

Helga se sorprendió por el modo que hablo Lila.

Arnold le miro suspicazmente.

Pero se mordió la lengua.

Una regla que no debes olvidar con una Pataki o con cualquier otra chica, es que las amigas de estas deben ser tus amigas, o al menos llevar respeto, pues sus amigas serán tus amigas, al menos que quieras perderlas porque… antepondrían la amistad antes de que los hombres ¿Por qué? Simple cuando son amistades de años y tú solo llevas cinco minutos ahí.

Casos excepcionales, pero aun así es bueno no arriesgarse.

Lila salió, entonces Helga miro con algo de molestia al rubio -¿Y bien?

-¿Puedo saludarte como se debe hermosa? –Se acercó con la clara intención de besarla pero la rubia se novio incómodamente

-¡Arnold!

-Helga –Susurro burlonamente tomándola del brazo para evitar que se moviera

-Por favor –Dijo poniéndose de pie –Esto…da…algo de miedo –Dijo sincera

-¿Qué parte? ¿La parte donde intento besarte o la parte donde te mueres porque lo haga pero…?

-No es acerca de mi –Dijo la rubia mirándole molesta –Es acerca…de esta nueva versión de Arnoldo que no conozco

-No te entiendo Helga ¿Qué acaso no te gusta? –La halo hacia el –No era lo que deseabas

Helga le empujo suavemente –No de esa forma… -Le miro con molestia cuando la apretó más entre sus brazos –Eres un idiota ahora

-Eso mismo decías cuando éramos niños, que era un idiota ¿No lo recuerdas?

Helga rodo los ojos –Bien pues ahora si eres uno –Volvió a empujarlo pero Arnold sonrió burlonamente -¡suéltame!

-¿Por qué debería hacerlo? Es muy cómodo estar así –La volvió a acercar hasta pegar su frente con la de ella –Te ves hermosa hoy

Helga se sonrojo por el acercamiento y por lo que el rubio murmuro

Ella llevaba ese día una pequeña falda negra suelta, que le llegaba arriba de la rodilla, una blusa de color rosa que entallaba más su figura, un tolero de color negro que cubría sus brazos hasta la muñeca, y unos tenis negro con rosa.

-Por favor… -Susurro la rubia sin mirarlo –Necesito…mi espacio

Arnold no pudo resistir el modo en cómo le hablo, con necesidad, con miedo, urgencia, pero se perdió un momento en sus labios que le llamaban.

Tenía sed

Y sabía cuál era el modo de quitarla.

Se apodero de ellos sin permiso, sin dejarla reaccionar.

La beso.

Con dulzura y ternura…con un dejo de desesperación, pero supo que no era el único sediento, Helga paso su mano sobre su nunca después de unos segundos y quiso profundizar el beso.

Hasta que el aire les falto

Ella fue quien se separó un momento, pudo ver que estaba sorprendida y perdida por una fracción de segundos, quito rápidamente su mano y se alejó, esta vez no se lo impidió.

El mismo necesitaba espacio, el corazón se le salía, el aire entrecortadamente apenas era suficiente para que el mismo pudiera arreglar sus ideas en la mente.

Ella miro al suelo –Bueno…bien…gracias por el…emparedado Arnoldo, pero…

-Helga –Tomo su mano nuevamente –Me…gusta… -Helga le miro un momento antes de que el rubio tuviera el valor de continuar.

Tal vez antes de tiempo.

-Me gustaría que saliéramos hoy –Helga sintió decepción pero no entendía ¿Por qué?

-Hoy estaré ocupada tengo mi practica en béisbol –Dijo algo molesta sentándose en su pupitre

-Te esperare

-Pasara por mi Miriam, no creo que…

-¿Enserio? –Pregunto algo sorprendido y suspicaz

Helga bufo

Él lo sabía. Sonrió –Te esperare, ahora que tal si probamos ese emparedado –Saco de la bolsa el paquete que era para ella y el otro para el –Podemos ir a Slaussen's por una verdadera malteada como te gustan

Helga sonrió de lado –Pues es gratis, no puedo negarme –Dijo de mejor humor

-¿Y porque se comportó así Lila?

Helga mastico antes de responder –Como si no lo supieras

-¿Seguirá molesta por mi comportamiento?

-No es solo eso, si no tu repentino interés –Tomo un pequeño sorbo de la malteada, no estaba mal –Y creo que no es algo que puedas reprochar, después de todo, llevas tiempo siendo nuestro verdugo

Arnold se encogió de hombros –Me gustaría empezar de nuevo –Miro a Helga –Pero contigo

Helga suspiro profundamente –Tendrás que demostrarlo

-¿No me la dejaras fácil, verdad?

Helga se encogió en su pupitre –No es como si para mi fuera fácil

-¿Sabes que en algún momento tendremos que hablar de eso, cierto?

-No por ahora

Arnold suspiro algo frustrado –Bien

Ambos continuaron sus almuerzos, mientras alguien miraba por la pequeña ventanilla.

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Gerald miraba con algo de tristeza a la oriental que ahora almorzaba tranquilamente con uno de los chicos de química, o al menos era donde lo había visto, en su clase de química, seguramente era un superdotado en la materia, inteligente y además simpático, o eso podía ver.

Phoebe no Habia dejado de sonreír todo el tiempo que llevaban hablando.

Los celos lo iban a matar.

Vio cuando Arnold fue a buscar a Helga y se llevó con él, lo que sabía que le gustaría, ¿Cómo es que su hermano era tan ciego? Estaba perdido, perdido

Igual que el

Hizo a un lado su almuerzo, recordando, como había sido tan idiota, tan denso como ahora lo era su amigo, para perder a Phoebe.

Todo por sus amigos.

La relación se quebró cuando se quebró la de ellos.

Gerald de parte de Arnold y Phoebe de parte de Helga.

¿Cuál era la verdad? Solo ellos la sabían

Nadie más.

Al menos eso pensaba

Pero en ese momento debieron separar todo, al final ellos no tenían culpa, pero fue la rabia, los celos que lo invadieron al creer que ella…

Podría hacerlo también

Y el término siendo el peor

Ahora que lo pensaba ¿Arnold que buscaba?

¿Qué quería probar su hermano? Al final seguía siendo igual de denso.

Él sabía que no la había olvidado

Por más mascaras que pusiera.

No lo podía engañar.

La campana sonó y con ello tuvo que levantarse pero antes de que avanzara totalmente una joven se puso al frente.

-Gerald

-¿Qué se te ofrece Valeria?

-Arnold no me ha buscado ¿Saber porque?

Gerald rodo los ojos

-Quizás se hartó un poco ¿No?

Valeria le miro furiosa

-Diré que lo veré después de clases en la entrada y que no quiero excusas, debemos hablar

-No soy tu mensajero –Murmuro el moreno –Ni la secretaria de Arnold, es mi amigo pero no soy su recadero

-Gerald

-Si tanto quieres hablar con él, puedes enviarle un texto ¿No?

Valeria bufo molesta -¿Me das su número?

Gerald rodo los ojos, era lo que le molestaba de los tanto amoríos de Arnold en la preparatoria, siempre era lo mismo con cada rompimiento.

O aburrimiento.

Porque Arnold se aburría, y eso pasaba cada cinco minutos después de perseguir una chica.

Pataki rompió el record, el debió haber vuelto, y aunque Arnold dijera que es por la apuesta, él no se chupaba el dedo, Arnold era un tonto y ciego al no darse cuenta que este juego con fuego iba a salir mal, porque él no aceptaba lo que sentía por Helga…desde siempre.

Solo espero un pretexto.

-Gerald

-¿Eh?

-Dame el numero –Dijo sacando su teléfono

-No lo siento, si Arnold no te lo dio fue por algo y yo no puedo dar su información personal, es mi amigo

-¡Y yo su novia! –Dijo fuera de si -¡dámelo!

-Lo siento no –Valeria comenzó a dejar escapar lagrimas traicioneras de sus ojos –Búscalo mejor después de clase, yo…ya me voy

-Pero…

Pero no espero, era mejor irse. Odiaba cuando las mujeres lloraban, no era que no le importaba simplemente le hartaba, ninguna era realmente sincera y eso se notaba. No sabía cómo podía o tenía ese detector pero siempre notaba eso, ya que ninguna era como Phoebe, como su Phoebe en esa tarde…donde se separaron.

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La tarde paso rápidamente hasta que llegara la hora en que se suponía que Helga saldría de su práctica, Arnold la esperaba pacientemente en la entrada de la escuela.

-Arnold –Valeria en cuanto le vio se echó a sus brazos.

-¡¿Valeria?! ¿Qué haces aquí?

-Esperándote amor, ¿Nos vamos?

-¿Qué? No…yo estoy esperando a alguien

-¿Alguien? ¿Gerald no te dio mi mensaje? Por eso estas aquí ¿No?

-No –Dijo Arnold soltándose de la joven quien le miro molesta

-¿Cómo qué no? Entonces ¿a quién esperas? –Valeria le miro molesta y se acercó una vez más -¿Estas engañándome?

-Tu y yo no somos nada –Dijo Arnold filoso –No hubo nada entre nosotros porque tú misma así lo decidiste ¿No te acuerdas?

-Pero ahorita iba a decirte que si…

-Ya es algo tarde, la verdad es que no me interesas –Dijo Arnold algo nervioso

-¡¿Qué?! Pero tu…

-¿Arnold?

-Hola hermosa –Arnold se acercó a la rubia inmediatamente -¿Cómo te fue en la práctica?

-La verdad estoy algo cansada –Dijo la rubia sincera –Y…veo que estas algo ocupado

-Por supuesto que lo está, mi novio y yo debemos hablar. –Dijo Valeria sin perder el tiempo

Pero Arnold le miro molesto –No es verdad que soy tu novio, ya te lo dije, perdí el interés –Dijo sin importancia –Además si quieres saber la verdad, solo estaba contigo por un pequeño favor, no porque me gustaras

-¡Arnold! –Helga le miro reprobatoriamente

Valeria tenía lágrimas en los ojos

Y él no comprendía.

¿No es el tipo de cosas que quieren que hagan las mujeres, cuando una persona resbalosa como Valeria se te acerca?

Otra regla universal, no comprendas a las mujeres, perderías el tiempo, solo dales por su lado y amaras con todo, si no la amas o no te sientes a gusto, es porque no es la persona indicada para ti y es momento de huir.

-¿Qué? –Pregunto con inocencia –Es la verdad y la verdad…puede doler

-No tienes por qué decírselo así

-No abogues por mí, ¡baja novios!

-¡No es tu novio! –Grito la rubia molesta

-¡Cualquiera!

-Bien ahora si te sacaste pase, hermana –Pero Arnold la detuvo

-Sera mejor irnos

-¡Arnold por favor!

Helga rodo los ojos mirando como la otra chica trataba de detenerlo del brazo

-No –Arnold se soltó –No sé cómo decirlo de manera menos grosera, pero realmente no me gustas –Miro a Helga –Quien me gusta es otra persona –Susurro mirándola directamente a los ojos.

Helga se perdió en sus bellos esmeralda

Valeria casi vomita –Te arrepentirás

-No –Dijo en automático el rubio, pero no espero respuesta, tomo la mano fuertemente de la rubia y avanzo.

-Ya verás.

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Lila miraba a Phoebe con preocupación, Habia estado demasiado alterada en los últimos días, había estado confundida, cansada, molesta, harta, no entendía ¿Qué demonios pasaba con ella?

Cuando ella dijo aquella palabra enloqueció.

-Amor –Repitió

-Sí y que ames a esa persona no significa que la perderás para siempre.

-No Phoebe yo no… -¿O sí? -¿Qué voy a hacer? Phoebe si es…es verdad –La tomo de los brazos –Helga…va a odiarme… ¿Entiendes? ¡Me va a odiar!

-Lila

-No, no puedo decírselo yo…

-Lila debes ser sincera con las amigas

-¡Ella me odiara!

-Ella no te odiara –Phoebe se acercó a la pelirroja –No es tan mala como aparenta recuérdalo

Lila dejo caer su cabeza entre sus manos. Ahora si estaba metida en una grande, ahora si no sabrá como…ahora estaba en un gran problema…

Y lo peor…sabía que podía obtener a cambio la furia Pataki y la repulsión de muchos ¿qué haría?


Hola queridos lectores

espero que les haya gustado este nuevo capitulo

gracias a los que siguen enviandome reviews pues hacen que siga escribiendo :D me dan animos jejeje

espero sus votaciones por favor

voten ya que no lo hacen y pues el no recibirlas me pone algo triste jejeje

saludos