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Hola queridos lectores
lamento la demora pero aqui estoy de nuevo con un nuevo capitulo
espero que les guste ;D
nos vemos abajo
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CAPITULO 14 DERRITIENDO TU CORAZON I
CAPITULO 14 EL PLAN DE JACOB I
El amor, maravilloso sentimiento sin explicaciones y sin permisos entra por la puerta del paraíso para realizar cosas inexplicables y buenas en tu misma alma, si es que es la persona correcta, pues siempre el amor tiene el gran poder de cambiar, de llevarte al extremo de la felicidad pero también de soltarte en el mismo infierno.
Maldito juego sin retorno…
Maravillosa sensación de inmensa felicidad…
Sueño irreal que puede azotarse cuando la fragilidad de tal sentimiento se puede romper
Y llevarte a vivir el peor de los infiernos.
H.G.P
Helga miraba su celular, leyendo una y otra vez aquel texto de Arnold, su novio.
Era increíble como habían mejorado las cosas, como habían podido recuperar aquel amor que alguna vez ella misma pensó perdida, pero entre mas días pasaban pese a todo, se daba cuenta de que su Arnold, seguía ahí, tal vez bajo la sombra de la máscara que el mismo quiso poner.
Comprendía porque lo hizo.
Ella lo había hecho.
Pero se alegraba que no fuera tan tarde para poder reparar las cosas con su amado.
Lo amaba.
Lo amaba tanto.
Sonrío tontamente mientras dejaba el celular a un lado.
Tomo el libro rosa que tenia sobre su mesa de dormir. Pensando.
Tal vez era un buen momento para mostrarle a Arnold, alguno de los muchos que había escribido para el.
-Creo que tal vez sea buena idea –Dijo tomando su lápiz para comenzar a escribir una última pagina.
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Arnold miraba con dulzura la fotografía que Helga había colocado en su perfil, sonriendo.
Después de unos segundos soltó el celular suspirando con frustración ¿Qué demonios le estaba pasando?
En realidad no había planeado esto….el no quería estar con ella nuevamente ¿O si?
-Creo que debería hacerle caso a Gerald. –Susurro para si mismo recordando la conversación que tuvo con Gerald aquella tarde.
FLASH BACK
Arnold estaba regresando de la casa de la rubia, pensando en lo que había pasado y suspirando de vez en cuando al recordar los cálidos labios de la joven en su boca, ese sabor a fresa en ellos, el aroma de jazmín en sus hermosos rizos que ya en mas de una ocasión se la pasaba oliendo mientras la abrazaba.
Despertó de su letargo cuando llego al pórtico y vio a Gerald levantándose de las escaleras.
-Te tardaste un poco –Susurro un poco molesto el moreno
Arnold hizo una mueca pero no respondió.
-¿Qué? ¿Vas a ignorarme?
-No…es solo que… -Lo miro con desconfianza –¿Qué hacías con Helga?
-Hermano esto se esta saliendo de control –Gerald se acerco -¿Qué sientes por Helga?
-¿Qué debería de sentir por ella? –Arnold curvo en una sonrisa burlona –Esto solo lo hago por la apuesta
Gerald lo miro con molestia –Si esa es tu respuesta –Se alejó un poco –No tengo nada que hablar contigo
-Gerald
-Arnie te conozco desde que somos niños, eres como un hermano…no….eres mi hermano pero… -Respiro profundo –Se que sientes algo por Helga
El rubio intento replicar pero Gerald le hizo un ademan de que no lo interrumpiera
-Te conozco –Dijo mirándolo con severidad. Arnold solo bajo un poco la mirada –Jacob esta obsesionado con Helga desde que lo conocimos y tu lo sabes, Mike tal vez no sea tan inofensivo como tu y yo creemos aunque sabemos que también sabe cuando rendirse.
-Pero…
-Arnold he pensado mucho en este ultimo tiempo e incluso cuando paso lo que paso…en fin, ¿Qué tal si Helga estaba diciendo la verdad? ¿Qué si nunca te engaño ni nada?
-Pero yo la vi y…
-Arnie hay que admitir que eres un celoso
Arnold bufo
-Arnold lo que trato de decirte es que si no quieres perderla de nuevo, te dejes de absurdas apuestas, ella es tu novia ahorita y ni aun así la dejan en paz ellos…
-Ni la dejarán si termino saliendo de la apuesta
-Pero al menos lograras no perderla por una estupidez –Gerald suspiro –Arnold…estaba con Helga esta tarde porque la encontré jaloneándose con Mike, él la estaba molestando e intento besarla pero Helga lucho para que eso no pasara pero recuerda que ella es una chica y ahora los que éramos niños somos mas fuertes que ella. Ella no puede hacer lo que solía hacerle a Harold en preescolar….las cosas cambian
Arnold apretó sus puños -¿Seguro que Helga no estaba cómoda en esa…?
-Arnold tu sabes que Helga no es mi persona favorita en el mundo, pero en verdad no estaba cómoda y además yo he visto…he visto como te mira
Arnold lo miro sorprendido.
-Siempre tuve la sospecha pero tu me confirmaste después de lo de FTI, pensé que era buena idea porque se veía diferente a tu lado. Pero cuando….no quiero que sufras, pero creo que tampoco ella merece sufrir de nuevo…yo veía su mirada cuando la tratamos como la tratamos pero cuando tu eras cruel con ella, realmente…realmente hacia que me sintiera mal por ella –Gerald lo miro un momento antes de agregar –Nunca les digas que dije eso.
-¿Decirles?
-A Phoebe y a Helga, se que ya no tengo oportunidad con Phoebe pero… -Suspiro –En fin Arnold solo…piénsalo
-Gracias Gerald, lo hare.
-Bien espero que como siempre hagas lo correcto
Arnold sonrió melancólicamente –Hace mucho que no lo hago.
Gerald rio un poco –En realidad no creo que haya cambiado tanto mi gran amigo –Hicieron su saludo especial. –Nos vemos mañana Arnie
-Hasta mañana Gerald.
END FLASH BACK
-Creo que debería hacerlo, pero es que… -Pensó en Jacob
Eso no lo dejaría…es que no podía.
Además el se convirtió en un experto casanova, su mayor pasatiempo durante estos años había sido ser el conquistador de cualquier chica y Helga…Helga solo debía ser una mas. El no podía ser tan idiota para enamorarse nuevamente de ella ¿O si?
Suspiro frustrado mirando la hora.
Ya casi era medianoche, seria mejor que descansara.
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Al día siguiente Arnold caminaba por la cafetería en búsqueda de su novia, no la había visto en todo el día y seguramente lo extrañaba, pensaba sonriente mientras buscaba donde se había sentado.
Cuando la encontró no fue tan agradable como había pensado en un momento.
Estaba en una de las mesas alejada, con Phoebe y…Lila.
Suspiro, era mejor no ocasionar el enojo de su novia, además de cierto modo el no debió haber llamado de ese modo a Lila, además el mismo puso en exposición los sentimientos de la pelirroja y ahora debía vivir con ello, porque Helga no se alejaría de ella.
Lo sabia.
Así que con su mejor sonrisa se fue acercando a la rubia, quien al verlo sonrió y alzo la mano para llamar su atención. Eso le agrado.
-Hola hermosa –Dijo una vez que estuvo cerca de ella, dándole un beso suave en su mejilla.
-Hola cabezón –Dijo sonriendo
Había cosas que tal vez nunca cambiarían.
Pero Arnold le tomo la menos importancia, además en el fondo le encantaba esa manera tan especial que siempre tuvo Helga con el, los apodos eran parte de su encanto.
-Hola Phoebe –Phoebe no lo miro siguió en su libro –Lila
La pelirroja lo miro aun molesta.
-Arnold quería decirte algo Lila –Intervino la rubia mirando a la joven y después a su novio, quien frunció un poco el ceño.
-Creo que el ya dijo suficiente
-Lila –Helga la miro con suplica –Solo escucha
Lila suspiro y asintió con su cabeza, resignada.
-Yo…. –Arnold tampoco tenia muchas ganas de hablar, pero la mano de Helga sobre la de él basto.
Estaba muerto.
¿Cómo con un simple podía provocar mil cosas en él? Incluyendo cambiarlo ¿Cómo?
Suspiro –Lamento mucho lo que hice Lila, no debí…perdóname por actuar como un idiota, no solo por lo de ayer…si no por todo.
Lila lo miro sin comprender
-En verdad lo siento…creo que… -Miro a Helga –Solo soy…algo posesivo creo y tengo…algo de celos cuando te veía cerca de Helga, quizás porque…porque no quiero que nada nos separe
Lila seguía algo sorprendida
Phoebe dejo su libro a un lado desde que escucho lo que pasaba.
Helga solo estaba sonrojada pero con una dulce sonrisa en sus labios.
Lila miro a la rubia un momento antes de sonreírle amablemente a Arnold –Esta bien Arnold, comprendo lo ultimo, aunque como dice Helga siempre has sido un idiota
Helga rio un poco ante el comentario de Lila, Phoebe cubrió sus labios para no dejar ver su risita
Arnold solo enarco una ceja.
-Lo siento Arnold, pero debes seguir siendo un denso para no darte de cuenta de lo obvio –Suspiro un momento –Yo no iba a hacer algún impedimento entre ustedes porque es claro los sentimientos de Helga –Arnold miro un momento a Helga, quien solo jugaba un poco con sus dedos –Solo algún ciego no lo vería como yo lo hice incluso antes de…
-¡Lila!
La pelirroja miro a Helga cuando esta grito un poco.
-Lo siento –Miro a Arnold –En fin, acepto tus disculpas
-Y por supuesto que esto no será un impedimento con mi relación que tengo con ambos –Dijo la rubia tomando su tenedor –Y Arnold si quieres seguir en mi vida, debes aprender a aceptar mis amistades como te dije ayer.
Arnold sonrió –Claro, ya habíamos hablado de eso, Helga.
La rubia solo sonrió antes de concentrarse en su almuerzo.
Lila y Phoebe solo se miraron antes de concentrarse en lo suyo.
Ambas pensando en lo mismo y esperando que esta vez no pasara nada.
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Jacob miraba con molestia Mike -¡No podemos suspender la apuesta así como así!
-No lo hagas, solo yo ya no quiero participar y Gerald también sabe porque.
-A mi no me metas
Gerald se levanto de momento de la banca donde estaban los cuatro chicos hablando sobre algo que ni estuvo de acuerdo él desde un principio.
-Te meto porque tu te metiste cuando…
-Gerald me dijo lo que paso y yo creo que estuvo bien que se metiera Mike, la apuesta era que la sedujéramos no obligarla –Dijo Arnold apretando sus puños
-Si pero esa Pataki es demasiado apretada
-¿No has pensado que es porque no le gustas?
Mike hizo una mueca de molestia –Por eso, mejor me salgo….no quiero perder mi tiempo con una monja como ella.
Arnold lo miro con enojo pero Gerald puso una mano en su hombro
-Creo que lo mejor es que esto se termine, porque si no lo que pasara es que terminaremos con nuestra amistad.
Mike miro a Gerald pensando en lo que dijo y suspiro
-Creo que tienes razón, además es solo una maldita vieja
Arnold gruño
-Tampoco es para que insultes viejo, a veces se pierde a veces se gana
-Como digas Gerald –Rodo los ojos –Como sea yo si quiero quedar fuera de esto
-¡Pues yo no! –Intervino Jacob mirándolos con molestia
-Yo también creo que lo mejor es terminar con esta apuesta estúpida –Susurro Arnold –Creo que es mejor
-Claro porque tu ganaste la primera parte de la apuesta pero yo aun quiero cogerme a esa vieja
Arnold se le fue encima en cuanto escucho lo que dijo
-¡Arnold!
-¡Basta chicos! –Mike tomo a Jacob mientras Gerald agarraba a Arnold
-¡No te le acerques mas!
Jacob rio un poco a pesar del puñetazo que le había propinado Arnold -¿Qué? ¿Acaso te enamoraste de nuevo de ella?
Arnold no dijo nada
Gerald solo intento sacarlo de esa situación al final sabia que aun no quería gritar a los cuatro vientos lo que tanto intentaba cerrar y sabia porque era.
Tenia miedo
Y lo comprendía.
-Solo ya no queremos problemas entre nosotros Jacob, míranos –Gerald puso a Arnold a un lado de él –Peleando entre nosotros, no podemos estar juntos ya.
-Eso es porque Arnold se enamoró de nuevo de ella.
-No es eso –Intervino Arnold –No es agradable escucharte decir eso de una chica, menos de alguien que es novia de uno de tus "amigos"
-Arnold siempre le ha desagradado como te expresas de las mujeres –Añadió Gerald
-Si pero….nunca me había golpeado por ello –Dijo Jacob señalando su boca
-Tu te lo ganaste por ser tan necio –Dijo Gerald
-Bien, como sea, esto no se termina –Jacob se acercó a Arnold –Esto no se quedara asi, por mi cuenta no pienso dejar a Helga así que prepárate, porque esto es la guerra –Lo empujo –Ella será mía cueste lo que cueste.
-Sobre mi cadáver
Jacob rio –Ya veremos
Dio media vuelta y se retiro dejándolos.
-Ese si que esta loco de remate –Murmuro Gerald –Sera mejor que hables con…
-No
-Arnold
-No Gerald –Lo miro y Gerald pudo ver en sus ojos….estaba mas que asustado.
Mike los miro un momento antes de hablar –Bueno como sea…yo si me retiro –Vio a Arnold –Yo que tu…le hacia caso a Gerald, al menos que no te importe Pataki, entonces deja las cosas como están pero si es lo contrario, creo que el consejo de nuestro querido amigo es la mejor opción
Arnold suspiro
No quería.
Es mas no podía.
Estaba atado de manos.
En el infierno que el mismo propicio y ahora no sabia como salir de ahí
¿Dejarla? Ya no era una opción.
¿Qué haría si…?
Perderla de nuevo era perderse de nuevo y salir de ese infierno no había sido sencillo ¿Cómo saber que ahora si lo seria?
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Helga miro a Arnold acercarse a ella, sonrió dulcemente cuando este estaba llegando a ella.
-Hola Arnoldo, te tardaste
-Disculpa Helga –Dijo sonriéndole con pena –Me entretuve en algo, princesa
-Espero que no haya sido con alguna de tus conquistas Arnoldo porque…
-Helga ¿Qué estas diciendo? –La tomo de la cintura –Si solo tengo ojos para ti hermosa
Helga se sonrojo fuertemente ante la cercanía del rubio
Arnold sonrío amaba sentir el poder sobre de ella, era hermosa, frágil y fuerte a la vez, su belleza era incomparable, era simplemente perfecta.
La beso, la beso diferente, con pasión, desesperación, dulzura y con…amor.
Amor, suspiro entre sus labios, ¿a quién quería engañar?
A él mismo, esa era la respuesta
Cuando se separaron miro la azulada y dulce mirada de su novia.
-Bueno –Helga se separo un poco mas de él, necesitaba su espacio para no perderse completamente ella misma entre los brazos de Arnold. –Te tengo…ten….tengo un regalo para ti
Arnold la miro sorprendido -¿Qué es?
-Solo…promete algo
-Lo que quieras hermosa
-Que no te burlaras ni…ni lo usaras después…en mi contra –Lo miro con seriedad
Arnold tomo su mano –Jamás
Helga sonrió dulcemente mientras sacaba de su mochila un pequeño libro rosa –No lo leas aquí
Arnold vio el libro, se parecía mucho a aquel que encontró aquella vez.
-De acuerdo –Tomo el libro de la mano de Helga pero antes de que ella lo soltara.
-Esto…es…es muy importante para mi, es un tesoro, por favor…no…lo…
-Comprendo Helga –Sonrío con dulzura –No hare nada con él, lo cuidare bien y prometo no hacer nada estúpido
Helga sonrió
-Bien –Soltó el libro, se mordió el labio mirando al rubio con inmenso amor, mientras el guardaba el libro en su mochila.
Su corazón estaba por saltarle del pecho.
Era confesar todo su amor.
Con sus palabras mas profundas de su alma, el alma que vibraba con cada centímetro de su ser de amor por él.
Era arriesgarse demasiado pero…
Lo amaba.
Quería hacerlo.
Se fue acercando poco a poco mientras el terminaba de acomodarse la mochila y entonces lo tomo del cuello y con la mayor tranquilidad que pudo lo beso.
Intentando dejar su amor, su alma, su vida impregnada en los labios del rubio.
Por un momento Arnold no reacciono, pero segundos despues dejo llevarse por el beso de la rubia, quien jugueteaba no solo con su cabello, sino que acariciaba con dulzura su rostro.
Arnold sintió a Helga diferente, sentía demasiadas emociones en sus labios, en su aliento, su cuerpo, despedía demasiado para él, para poder asimilar lo que pasaba pero sentía algo diferente, su corazón palpitaba con emoción, con amor…puso sus manos en la cintura de ella para acercarla mas en cuanto reacciono. En ese momento se sentía en el cielo.
Poco a poco el beso fue aumentando con mas pasión por parte de ambos. Bajo un poco su mano para explorar su espalda de la rubia, y otra se fue hacia su cuello para acercarla mas.
Helga suprimió un gemido y Arnold comenzaba a sentir el bulto entre su entrepierna, la deseaba demasiado, la amaba, quería demostrárselo de todas las formas posibles.
Se separaron un momento a tomar aire y Helga lo miro sonrojada tratando de separarse de él –Creo que… -Susurro algo avergonzada –No…no es…
Arnold comprendió –Si –Puso sus brazos en la cintura de ella –Helga yo…
-Te amo –Dijo la rubia de pronto mirándolo a los ojos para después darle un tierno beso en los labios –Debo irme
-¿Qué?
-Lo siento es que… -Sentía el corazón salirse de su pecho –Miriam me espera…mi hermana se va a ir por unas semanas y prometí estar en la hora de la comida, solo te estaba esperando porque era importante para mí, decirte esto y darte…el libro
Arnold bufo un poco pero acaricio la mejilla de la rubia –Ya te extraño –Dijo sincero
Helga rio un poco, por sus nervios –Yo también Romeo, pero en verdad debo irme
-¿No quieres que te acompañe?
Helga negó –Quisiera caminar un momento antes de llegar a casa
-¿Sola? –Le dolió eso
-Necesito hacerlo, perdóname
Arnold sonrió –Si comprendo
Helga lo volvió a besar dulcemente –Nos vemos después cariño –Dijo sonriendo mientras se alejaba.
Arnold quedo un momento hipnotizado por lo que escucho, en realidad por todo…
Era tan perfecta.
Tan dulce.
Tan romántica.
Era todo lo que deseaba.
Sacudió su cabeza, maldita sea, Helga G. Pataki en realidad era una persona malvada. Lo tenia loco por ella desde que eran unos niños.
Suspiro -¿Qué voy a hacer contigo Helga Geraldine Pataki?
No se percataron que enfrente de la calle había mas de una persona viendo la escena, una que se alegro y otra que le molesto pero sabia perfectamente como utilizaría su descubrimiento a su favor.
Al fin que en la guerra y el amor todo se vale.
Hola queridos lectores
espero que les haya gustado este nuevo capitulo
muchas gracias a todos por sus hermosos reviews y por su paciencia :D
por favor no olviden votar por su fic favorito
para saber que fic quieren que actualice la semana que entra
:D
saludos desde mexico
