Buenas... sigo vivo, después de tres meses largos de ausencia, esto debido al trabajo de la universidad, casi no deja experimentar en otras áreas, por eso deje congelado un poco la continuación de esta historia, pero he aquí frente a ustedes el décimo capítulo, y estoy muy orgulloso de la aceptación que esta historia a tenido por parte de ustedes, eso me alegra, así que:
Sin más preámbulos comencemos...
Capítulo 10: Una bronca es una bronca…
Le daba un mordisco a su rosquilla, llevaba apenas unos dos minutos sentada en esa mesa, miraba para todos lados, en cualquier momento aparecería, revisó su reloj: las 9:00 A.M. No pediría alguno de los cafés hasta verlo llegar; después de ver el mensaje y revisar con cuidado el sobre rojo con líneas horizontales blancas se percató de que contenía el número de la mesa dónde la iba a ver.
Pasaron unos minutos y no llegaba, era muy extraño, pues muchos hablaban de su gran puntualidad ante los compromisos: tanto los de importancia vital cómo de los más superficiales. Algo empezó a preocuparla, ¿y si se le olvidó?, no era común pero podía ser… todo podía pasar.
—¿Qué haces aquí? —ella volteó a su derecha. La cámara disparó a dos metros de distancia: el individuo sonrió satisfecho con la toma.
1
Levantaba la barra boca arriba; cargaba quince kilos, arriba y abajo… llevaba una hora y media en el gimnasio junto con Kevin y Jonás, un amigo de la escuela que estaba dentro del club de basquetbol, en el cual estaba Rolf.
No tenía playera, lo que hacía resaltar los músculos que regularmente ocultaba bajo sus playeras holgadas, varias miradas femeninas estaban clavadas en él. Jonás arqueaba una ceja, sorprendido pero celoso a la vez.
—Debo decir Rolf que tienes mucha suerte —habló él, Kevin y Rolf dejaron de hacer las series que estaban realizando para verlo directamente.
—¿Por qué dices eso? —preguntó Rolf confundido.
—Sí, eso suena algo marica —mencionó Kevin haciendo que Jonás pusiera una mueca de molestia —. No te creas, uy, perdón señorita, no sabía que eras tan sensible —se colocó de nuevo en posición para seguir efectuando sus abdominales.
—Bueno, volviendo al punto —dijo Rolf —, ¿por qué dijiste eso?
—Porque mira a tu alrededor —señaló a muchas de las féminas que volteaban "discretamente" a verlo.
—¿Eso qué? —eso lo hizo confundirse.
—Que tienes un montón de peces que pueden morder tu anzuelo con solo verlo —Rolf hizo un ademán de ¿quién sabe? y siguió haciendo series dejándolo aún más confundido —. ¿Qué te ocurre?
—¿De qué? —preguntó de manera desinteresada.
—¿Por qué no haces nada? —estaba a punto de responder pero Kevin lo hizo antes que siquiera pronunciara una palabra.
—Porque él es muy exigente y… muy mamón a la hora de escoger una pareja—explicó haciendo que Rolf sonriera burlón.
—¿Cómo? —Kevin se rascó la barbilla tratando de hallar la manera de simplificarlo.
—Mira a esa chica en la caminadora —Jonás así lo hizo; cabello rubio, ojos verdes, vestía unos mallones negros los que hacían resaltar sus piernas, tanto así que muchos no dejaban de verla, una blusa sin mangas de cuello "V", sus pechos se delineaban, sus pezones se marcaban haciendo que su quijada se desencajara, ella volteó por casualidad y sonrió haciendo que Jonás casi se desmayara al ver su deslumbrante belleza —. ¿Qué piensas de ella?
—Qué esta excelente, es muy hermosa, la voy a invitar a salir —Kevin sonrió negando con la cabeza, algo que no comprendió Jonás.
—Rolf, haz lo tuyo —indicó Kevin, él asintió con la cabeza.
—Primeramente, tiene una estatura baja para mi gusto, por lo visto: 1.55 metros, su cabello tiene algunas líneas negras, lo que demuestra que está teñido, lo cual da a entender que es superficial y muy materialista. Contando que su nariz tiene una ligera curva que le imperfecciona su rostro y su cara es muy redonda, no me gusta mucho eso, sus pómulos están algo levantados.
La mandíbula de Jonás se le desencajó a más no poder por todo lo que había dicho con solo haberla visto una vez.
—Hay no chingues —dijo molesto por eso —, ¡cómo puedes hallarle defectos a tan bella obra de arte! —exclamó tan fuerte que todos el gimnasio lo oyó, incluyendo "la obra de arte" haciendo que se sonrojara y que Kevin y Rolf estallaran a carcajadas.
—¿Enserio crees eso de mí? —preguntó con un tono seductor la chica, dejó la caminadora y se acercó haciendo que el tono de piel de Jonás hiciera transición de blanquecino a rojizo en cuestión de segundos, él tragó grueso.
—S… sí —tartamudeó pero su respuesta fue contundente.
—Jamás nadie había dicho algo así de mi —eso lo hizo casi palidecer —, ¿tienes algo que hacer esta noche? —interrogó, Jonás volteó de manera veloz hacia sus amigos los cuales sonreían con
malicia.
—No —ella sonrió.
—Perfecto —se dirigió a la caminadora, tomó su mochila, sacó una hoja y escribió en ella —, pasas por mí a esta dirección a las 8:00 P.M. vamos a ir al cine, ¿te parece? —él asintió sin dejar de mirarla —. Por cierto me llamo Allison, ¿y tú?
—Jonás.
—Nos vemos en la noche Jonás —ella se alejó contoneando las caderas de forma seductora haciendo que él diera un gran trago a su agua.
—¿Y dices que yo soy el suertudo? —cuestionó Rolf con mofa.
—Cállate —dijo algo sonrojado pero sonriente por lo que acababa de suceder.
2
Cada uno estaba en un mundo distinto, universo; o más bien dicho historieta… Desde una distopía apocalíptica, una ciudad sumergida en el fondo del mar, hasta la vida de un asesino serial que narra todas sus vivencia desde su punto de vista; desde lo más ridículamente gráfico hasta lo más visceral.
—Oye Doble D —habló sin dejar de leer la historieta.
—¿Qué ocurre Ed? —preguntó de la misma manera que Ed.
—Muchos acontecimientos, situaciones, pero sobre todo relacionado a May —dijo con un tono muy neutral.
—¿Qué?, ¿ya son novios? —escupió haciendo que Ed dejara de leer y le asentara un golpe en el hombro tan fuerte que hizo que el comic de Doble cayera de sus manos —. ¿Qué ocurre contigo idiota?
—Te quiero comentar algo serio y sales con tus estupideces —Doble D solo se sobaba el hombro.
—Ya, está bien, dime, ¿qué ocurre? —preguntó con
seriedad.
—Me dijo que la acompañara a la cena que tendrán ella y sus hermanas con su padre —dijo mientras sus mejillas se enrojecían, la expresión de Doble D revelaba su sorpresa.
—Bueno, no sé que decirte, porque regularmente cuando una chica hace eso es a su novio o viceversa —rio un poco por esa mención haciendo que Ed frunciera el ceño —, pero bueno cada quién, ¿no?
—No sé, no tengo idea de nada de lo que ocurre en vida y ciertamente me está volviendo loco —dijo mientras se estiraba el pelo.
—Pues solo ve, no te hará daño hacerlo y actúa natural, tal vez te agrade su padre —aconsejó con sabiduría, Ed asintió aceptando el consejo.
3
El tiempo se encontraba congelando, Marie bufaba molesta, no deseaba encontrarse con ella. Ailin no sabía cómo reaccionar, estaba igual de sorprendida que ella. La mirada fría de Marie ocasionaba un terror indescriptible y una incomodidad tremenda, parecía lanzar fuego, su vestimenta combinaba con la sensación que producía mirarla a los ojos.
—Vine a una cita —Marie arqueó una ceja mientras que Ailin enrojecía temerosa.
—¿Se puede saber con quién? —pero entonces Ailin frunció el ceño.
—Que te importa —esa respuesta la hizo enojar, apretó los puños conteniéndose, por alguna razón fuera de su conocimiento esa chica le daba mala espina y le caía mal —. Es mi vida, ¿tú para que preguntas?
—Es cierto, que me importa la vida de una chica hueca y "latina indocumentada" —dijo despectiva y burlonamente haciendo que Ailin enfureciera y le diera un puñetazo tumbándola al suelo, los comensales voltearon a ver el escandalo recién formado y los meseros se interponían entre las dos en un intento de evitar que se agrandara ese problema. Ignorando que la silueta apuntaba algo en una libreta.
—¡Nadie se burla de mí ni de mi familia!, ¡y menos una chica común que no tiene familia ni estabilidad y que no sabe lo que quiere! —la gente pronunció un fuerte "uh" mientras que Marie tensaba los dientes y fruncía el ceño, se levantó.
—Lo siento, pero debo decirles que se vayan —dijo uno de los meseros, ellas asintieron y se retiraron.
En una de las mesas alguien se reía, estaba muy feliz con la situación, terminaba de beber el café, guardaba la libreta en su mochila y salía del lugar.
—Esto va a atraer mucha gente —dijo para sí mismo.
4
Traía unas flores detrás de su espalda, masticaba un chicle de menta, vestía muy bien y olía a perfume, su cabello peinado hacia atrás con una gran plasta de gel. Quería invitarla al cine, traía las entradas en sus bolsillos.
Tocó el timbre, ella salió y le extendió las flores sonriéndole, pero sus ojo derecho estaba morado, eso lo sacó de su órbita, ella frunció el ceño y le dio una patada en su "amigo" sofocándolo y sacándole lagrimas por el dolor.
—¿Qué te ocurre? —preguntó con voz débil casi a punto de tener un ataque respiratorio.
—Eres un cerdo y un pendejo Doble D —le arrojó dos sobres, él miró sin entender eso Marie rodó los ojos —, y todavía te haces la víctima, ábrelos —él con un trabajo inimaginable lo hizo y los leyó. Una simple invitación, pero su nombre estaba al final, él no entendía nada —. Cuando llegué estaba Ailin ahí y después de que ella me golpeó descubrí en su bolsillo la invitación que tú me habías dado —él negó con la cabeza aun sobándose.
—Yo no escribí eso —ella entrecerró los ojos furiosa consigo misma y con él —, lo juro, ni siquiera es mi letra, la mía es más…
—¡No trates de defender lo indefendible! —gritó, la fuerza de esas palabras era descomunal —, jamás vuelvas a hablarme, olvídate de estas —señaló su busto —, y se acabaron los amigos con derecho —cerró la puerta dejándolo en el suelo confundido, dolido y sufriendo.
Espero que les haya gustado, los invito a que dejen sus comentarios, críticas constructivas, etc... No sé cuando publicaré el siguiente capítulo y no quiero mentirles que será pronto porque no lo veo así, pero estén al pendiente porque puede que me equivoque...
Sin más que agregar;
Se despide su amigo y escritor:
CARPINTERO IMPERIAL
