Bien, bien... ¿por dónde debo comenzar?, no se me ocurre algo para empezar, primeramente disculpas por la tardanza gigante, casi cumplo un año desde el último capítulo publicado. Primeramente debo hacer hincapié en algo: a veces cuando era lector de fanfictions (antes de ser escritor oficialmente), cuando algunos autores se ausentaban; la mayoría explicaba que por la Universidad no podían escribir con constancia... en esos tiempos yo criticaba duramente esa actitud, porque pensaba que era una tonta excusa, pero ahora lo he experimentado en carne propia, y de verdad la universidad te exprime más de lo que imaginas, desde febrero de este año pasado (última actualización del fic) pasaron bastantes cosas, muchas reflexiones, muchos cambios, y sobre todo mucha madurez y absorción de conocimientos, cosas que he impregnado en estos últimos fics que he publicado...

Bueno, sin más preámbulos comencemos...


Capítulo 12: Un día en autobús

El rugido del motor, la vibración del suelo, un calor infernal. Dos horas dentro, multitud que absorbe oxígeno, un caldo de olores; desde el más delicioso hasta el más repugnante. Se sujeta con fuerza del tubo que está pegado al techo, mala suerte ha tenido que estar de pie por la hora pico del tráfico. Los autos avanzan lento, el verde de los semáforos apenas si dura diez segundos cada intervalo de tiempo.

El radio anuncia que la ola de calor durará una semana más, actualmente los treintaicinco grados dominan la ciudad. Su frente concentra todo el calor de su gorra. Es una tortura pero debe ser fuerte para evitarse la burla, e limpia las gotas que se deslizan a través de sus mejillas, se remoja los labios debido a la inmensa sed que tiene y no han avanzado más que diez centímetros.

Su desesperación crece al igual que su ira por no tener espacio siquiera para estirar su otro brazo, sus piernas ya estaban cansadas, quería sentarse si quiera para poder recargarse. Y la ironía radicaba en el cinismo del chófer de permitir que se subiese más gente aún sabiendo que ya no existía espacio alguno

–Mierda –murmuró para sí –, si tan solo apun tuviera mi bici no tendría que soportar esta tortura.

2

Reían con energía, asustando a cierta parte de las personas del autobús, pero ambos preferían ignorar las miradas acusadoras, desconocían cuánto tiempo llevaban ahí, pero tampoco les importaba en absoluto, se la pasaban muy bien los dos, como en los viejos tiempos.

–Steve, no me has contando por qué viniste aquí –habló la pelirroja.

–Es una larga historia, y por cierto no es nada interesante, pero te lo resumiré así nomás: voy a estudiar contigo –sonrió con coquetería, ella se sorprendió y lo abrazó.

–Genial, volveremos a ser la dupla peligro –el rio por ello.

–Puede ser, pero, ¿no tienes novio? –ella recordó eso.

–Cierto, tal vez no nos juntemos tanto entonces –su mirada decayó un poco y él lo notó.

–¿Pero él debe enterarse de nuestras aventuras? –sonrió ladino y ella se alegró un poco por eso.

–Cierto, mientras él no sepa todo estará bien –él la abrazó.

–Esa es mi chica.

3

Espera pacientemente en la parada, contempla su alrededor, cómo los autos van y vienen, la semana ha sido extraña, en toda su existencia nunca habían ocurrido percances como en estas ocasiones. Nada tenía sentido en ocasiones, pero podía descartar pocas cosas malas, porque la mayoría fue positivo. No entendía de dónde había tomado valor para golpearla… Ella era pacifista, pero fue algo que salió de su interior, sin siquiera pensarlo, fue un impulso, un reflejo, ¿o algo más?

Hizo la parada al autobús, el cuál no se detuvo, apretó los puños molesta, ya iban tres que no se detenían. Por suerte no estaba presionada por nada, si no colapsaría. Solo quería llegar a su casa y arreglar un poco el malentendido y entender sus razones.

4

Tenía un parche en su ojo, aún no superaba el hecho, nadie antes de la llegada de la latina le hizo frente a una confrontación, esa chica tenía ganada a una peligrosa enemiga, y lo peor es que lo ignoraba en su mayoría… aunque pasara todo el día en el maldito autobús, llegaría con él a tratar de resolver los problemas, porque no podía alejarse de él, era más débil de lo que creía de sí misma.

Es muy corto... lo sé y pido una disculpa por la pocaextensión del capítulo, pero cómo mencioné arriba, pasaron muchas cosas que hicieron que la premisa de este cap se fuera para ya no regresar, pero la escencia del fanfic aún no muere, así que el siguiente capítulo los sorprenderá mucho más (es una promesa), pero este cap marca mi regreso a esta historia y tenía que compartirselos... por ustedes mis lectores...

Hasta el siguiente cap, se despide su amigo y escritor:

CARPINTERO IMPERIAL