Bien, a partir de aquí es donde reanude la historia, los capítulos anteriores solo los resubí aquí, espero les guste. El fic ya lo tengo terminado, los siguientes capítulos los subiré en estos días pues aún tengo que revisarlos bien

Brillo especial y polvo celestial

Con una enorme sonrisa de oreja a oreja se encontraba Karin caminado por las calles de Karakura, en ese momento se encontraba patrullando como era costumbre sin embargo esta vez había algo diferente en su vida que la hacía tener esa sonrisa a cada paso, cada que metía su mano en su bolsillo y sentía el frio metal del reloj esa torpe sonrisa regresaba a su rosto. Ya había pasado más de un mes desde el día blanco pero la sensación de alegría que le había proporcionado Toshiro aquel día no desaparecía.

Pese a que estaba en hora de trabajo nada evitaba que quitara esa sonrisa, al llegar la noche y regresar al mundo Binbougami su sonrisa seguía intacta incluso parecía que su cara tenía un brillo especial, tan metida estaba en su mundo que no se dio cuenta de que alguien estaba frente ella y solo se dio cuenta de ello hasta que choco con esta irremediablemente

—auchh lo siento fue mi culpa no me fije por don…— Karin para su disculpa en el momento en que se dio cuenta de que era su mejor amiga — ¿Inochi? —pregunto pese a saber que era ella pero no era para menos su angelical amiga que siempre resplandecía con su mirada ahora estaba demacrada y con unas enormes ojeras bajo sus lindos ojos

—Así es Karin—contesto somnolienta

— ¿Pero qué te ha pasado?— Cuestiono atónita la pelinegra

—Ya sabes lo de cada año, después de cada 14 de febrero nosotros tenemos mucho trabajo, ya imaginaras por qué— En ese momento recordó Karin que efectivamente eran en esas fechas cuando más trabajo tenía su amiga, con nuevas vidas por venir por donde quier Inochi no tenía descanso alguno

—No te sobre esfuerces Inochi hay muchos más con tu trabajo—

—Ya lo sé, pero no puedo evitarlo, la alegría de una nueva vida se apodera de mí— Contesto con mucho cariño pero no pudo evitar bostezar, estaba a nada de caer en u sueño profundo y sentía que sus ojos se le entrecerraban.

—Ya veo, quédate esta noche aquí sabes que mi casa es tu casa— Y acto seguido Karin la tomo del brazo y se encaminaron directo a su casa

—Gracias Karin eres muy amable— a cada paso sus ojos iban cerrándosele de a poco. Al llegar a su casa y cambiarse de ropa a una para dormir Inochi se encamino a la cama que le correspondía como era de costumbre. Con una mano restregándose sus ojos Inochi se disponía de despedirse de su amiga pelinegra

—Hasta mañana Karin— dijo en un enorme bostezo, sin embargo algo llamo su atención; al despedirse entre abrió un poco sus ojos para ver por última vez a su amiga ese día y algo la dejo en shock, podía ver un brillo muy pequeño emanando de su amiga, el mismo que había visto varias veces ese mismo día en varias chicas del mundo humano.

Antes de poderlo comprobar su amiga le contesto un —Hasta mañana— y desapareció en la oscuridad de una habitación.

Inochi no queriéndolo creer se froto sus ojos varias veces. —Tal vez estoy alucinando, trabaje mucho hoy— y sin más se fue a dormir

0

Era más que evidente, en la noche estaba cansada y no pudo concentrarse bien lo cual la decepcionó pues es su trabajo ver detectar ese brillo especial de manera eficiente y no lo pudo notar ni por que venía de su mejor amiga

Inochi estaba sentada en una silla del comedor viendo como Karin iba de allí para allá preparando el desayuno. Inochi en ningún momento le quito la vista de encima

—Inochi, aquí están tus panqueques— al notar a su mejor amiga usualmente callada se preocupó— ¿qué pasa? ¿No quieres? —

—Dime Karin cómo has estado, casi no nos hemos visto—

—Muy bien de hecho— Contesto sin poder disimular la enorme sonrisa

Para ello su amiga solo alzó un poco las cejar como ironía —Iré directo al punto, Karin tu sabes de que va mi trabajo ¿no?—

—Sí, vas por el mundo humano buscando a las mujeres que serán futuras madres y las rocías polvos dorados celestiales para que el futuro bebé nazca sano— Contesto tranquilamente caminado hacia la mesas mientras tomaba dos vasos de leche para acompañar los panqueques

—Así es— Hizo una pausa y prosiguió—Entonces entenderás la situación si yo en este momento te roció un poco de esos ¿verdad? — pasaron algunos segundos antes de que los dos vasos se estrellaran contra el suelo

— ¿DE QUE ESTAS HABLANDO? —Preguntó exaltada la pelinegra

—No sé, tú dime— pegunto tranquilamente mientras se llevaba un pedazo de panque a la boca.

0

No había pasado más de 1 hora desde que Karin recibió la noticia de su amiga y ahora esta sentado en la silla de la mesa —Inochi que voy a hacer—era evidente que era verdad no había necesidad de hacerse algún examen su amiga no jugaba con ese tipo de cosas

—Díselo al capitán shinigami, seguro le alegra— Contesto con simpleza

—No entiendes no hace mucho tuvimos un susto con algo así y dijo que no le molestaría pero que no era el momento, rayos ahora que voy a hacer—Dijo preocupada escondiendo su rostro entre sus manos.

—Yo te aconsejo que se lo cuentes a el capitán peliblanco y que después ambos tomen una decisión, esto es cosa de dos no te mortifiques por querer llevar las cosas tu sola; recuerda dos piensan mejor que uno— Y con una sonrisa se despidió para que su amiga pudiera tener un tiempo a solas para pensar.

« Inochi tiene razón debo contárselo a Toshiro cuanto antes, me preocupa que piense pero creo que es lo mejor»

Paso el resto del día meditando las palabras exactas con las que se lo diría y decidió que el día siguiente se lo contaría, entre más rápido mejor

Inconscientemente mientras pensaba recostada en su cama estuvo acariciando ese pequeño vientre inexistente por el momento, pues según sus cálculos tendría como más de 1 mes y medio. Si bien estaba aterrado por lo que pudiera suceder mañana de alguna manera está muy feliz, un pequeño ser producto del cariño de ella y la persona que amaba estaba dentro de ella creciendo poco a poco. Sin duda una mescla de emociones se apoderaba de ella.

Antes de que pudiera sumergirse en un pequeño sueño abrió sus ojos como plato, pues sí quería hablar con Toshiro mañana tenía que asegurarse de que él estuviera, no tenía pensado pasar horas buscándolo y esperándolo como el 14 de febrero; no creía tener la misma paciencia que tuvo aquella vez.

—Si bueno, escuadrón 10—

—Hola Matsumoto, soy Karin—

—ahh pero si es Karin, lo siento mi capitán ahora no está—

—no te preocupes solo quería saber si mañana Toshiro estará en el escuadrón, es que quiero pasar un rato con él—

—ahhh que bien Karin vendrá mañana— aclamo con emoción la teniente

—Entonces tomaré eso como un sí estará ahí—

—Claro que sí pero será mejor que vengas por la tarde, mañana estará supervisando a los nuevos reclutas hasta la tarde—

—Entiendo, gracias ahí estaré—

—Entonces, hasta mañana Karin— y así las dos mujeres terminaron la conversación, sin percatarse que alguien tras las puestas de la oficina del 10mo escuadrón escucho todo

—Así que la bimbogami vendrá mañana ehh— hablo para si una silueta —Esta es la oportunidad perfecta— dijo sin más y se retiró