DAENERYS

Dany se acercó a la ventana para ver entrar a los visitantes. Eran muchos, quizás más de trescientos. La flor y la nata de Desembarco del Rey: caballeros, espadas juramentadas... Sobre ellos ondeaban multirud de estandartes en los que se veía el venado coronado de los Baratheon.

Daenerys no conocía a ninguno de los caballeros allí presentes, pero estaba segura de poder distinguir a algunos. Allí estaba el que seguro era el Gnomo, pequeño y atrofiado, no podía ser otro. Tras el llegaba un niño alto y delgado, de cabello color rubio, que debía ser Joffrey Baratheon, el príncipe heredero. Junto a el cabalgaba un hombre alto y fuerte, con un yelmo en forma de cabeza de perro, que Daenerys imaginó que sería Sandor Clegane y, finalmente, Ser Jaime Lannister, con su armadura dorada y pelo del mismo color.

El hombre que mató a mi padre- Se dijo Daenerys en voz baja.

Pero todo dejó de importar a la joven cuando Robert Baratheon entro en el patio. Era un hombretón grande y fuerte, con algunos kilos de más y una barba poblada que le cubría la gran parte de la cara. Bajó del caballo con pesadez y se acercó con premura a saludar a Ned. Daenerys estaba demasiado lejos para escuchar nada, así que se detuvo a observar al resto de la comitiva. Allí estaba Cersei Lannister, reina y madre de tres hijos de Robert. También supo distinguir a los caballeros de la Guardia Real gracias a sus capas blancas que lucían con orgullo.

Robert y Ned estuvieron unos minutos hablando y presentando sus respetos a sus respectivas familias, para después apartarse del resto. En ese momento la puerta de la habitación se abrió y por ella entró Jon. Junto a él caminaba sigiloso fantasma, su lobo huargo.

¿No sales a recibir a Robert?- Preguntó Dany.

No es mi sitio- Dijo Jon con tono melancólico- No soy un Stark-

Ya te lo he dicho, tienes el mismo derecho de estar ahí que tus hermanos. Tienes su misma sangre-

Sabes que no eso no es cierto, nunca seré un Stark-

A Daenerys le entristcía ver a Jon así. Ambos estaban muy unidos. Si Daenerys tenía algún problema siempre corría a pedir consejo a Jon, y este siempre la buscaba cuando necesitaba a alguien con quien hablar. Había pasado semanas muy tristes cuando se enteró de que Jon se marcharía para servir en la Guardia de la Noche. Era su misión hacer que los últimos días de Jon en Invernalia fuesen lo más agradables posibles.

Parece que tiene hambre- Dijo Daenerys mirando a Fantasma, tratando de distraer la atención de Jon.

Siempre la tiene- Dijo Jon sonriendo- Es un lobo...-

Un lobo atípico- Dijo Daenerys- Es blanco, los demás son de color oscuro-

Por eso se llama fantasma- Contestó Jon- Por eso y porque es muy tranquilo, nunca hace ruído-

Jon cogió pedazo de carne seca de su zurrón y se lo entregó al lobo, que comenzó a mastivcarlo silenciosamente. El norteño sonrió, un poco más animado.

Está noche hay un banquete, al que por supuesto no puedo asistir ¿Puedo contar al menos con tu compañía?-

Espero que sea suficiente para vos, mi señor- Enunció Daenerys divertida.

Jon asintió satisfecho y salió de la habitación. Al ver esto Fantasma engulló de un bocado el trozo de carne y se levantó para seguir a su dueño, dejando a Dany sola de nuevo.

La joven Targaryen añadió otro tronco al fuego, mientras reflexionaba sobre lo que dijo Jon. Ned le había advertido del peligro que corría si Robert la veía, y por esa razón, ni se le pasaba por la cabeza asistir al banquete, y ciertamente se alegraba de que Jon tampoco lo hiciese, así al menos tendría compañía. Lo cierto es que tampoco se sentía muy dolida por no estar presente en la ceremonia. Verse rodeada de Lannister no era un escenario especialmente agradable, y menos ahora que sabía que entre ellos se encontraba el asesino de su padre.

Dejó pasar el tiempo hasta que llegó la hora del banquete. Desde su cuarto podía escuchar el crepitar de platos y copas, que se mezclaban con los murmullos de cientos de conversaciones ebrias. Esperó hasta asegurarse de que la oscuridad cubría cada uno de los rincones de la fortaleza para salir en busca de Jon. No podía permitir que Robert la viese, o podía meterse en problemas. Encontró al joven Nieve sentado en un banco junto a una hoguera, con un plato de asado apoyado sobre sus piernas y una jarra de vino junto a él.

Empezaba a pensar que no venías- Dijo Jon.

Puedes dejar de sufrir, aquí estoy- Dijo mientras se servía la cena y llenaba una copa de vino.

Te has perdido el desfile que han organizado para entrar al salón- Dijo Jon con la boca llena- Lo cierto es que el Rey me ha decepcionado un poco, esperaba ver a un guerrero alto y fuerte, el demonio del Tridente... Pero ahora es un hombre gordo y de rostro congestionado...-

Vaya, cuanto lamento habérmelo perdido- Intervino Dany en tono irónico.

No solo estaba el Rey, también he visto a la reina, tan hermosa como cuentan de ella... Tiene unos ojos muy verdes-

Dany y Jon no eran hermanos, pero muchas veces lo parecían. Jon era como su mejor amigo y tenían la suficiente confianza para hablar de cualquier cosa.

Vaya, y ¿a quien más?- Daenerys quería escuchar qué opinaba Jon de Jaime Lannister- ¿Estaban también los hermanos de la Reina? Ya sabes, el Gnomo y... ¿Cómo se llamaba...?

¿Jaime? ¿Jaime Lannister?- Intervino Jon.

Eso... Jaime- Dany se hacía la tonta.

Si, claro, también estaban. Entraron juntos, el Gnomo, que parecía algo ebrio y Jaime, con su armadura dorada reluciente y los mismos ojos que su hermana. La verdad es que tiene aspecto de rey, mucho más que Robert al menos-

Daenerys siguió escuchando con atención la narración de Jon, riendo y bebiendo, con los murmullos del banquete a sus espaldas. Pasaron así un largo rato, hasta que ambos coincidieron en que habían bebido demasiado, por lo que decidieron levantarse y pasear a Fantasma, para despejarse un poco. El patio estaba silencioso y desierto, estaba oscuro y no se veía a nadie.

Vaya, qué hermosa pareja- Una voz les llamó a sus espaldas. Ambos se volvieron rápidamente. Tyrion Lannister estaba sentado sobre una cornisa, sonriendo- ¿Eso es un lobo?-

Sí, un lobo huargo- Respondió Jon- ¿Por qué no estás en el banquete?-

Hace demasiado calor, demasiado ruído y he bebido demasiado vino- Replicó el gnomo- ¿Puedo ver a tu lobo de cerca?-

Jon asintió extrañado. En cuanto vio esto, Tyrion bajó de un salto de la cornisa y se acercó al lobo. Estiró la mano para acariciar el pelaje del animal.

Vaya, veo que es muy manso-

Si no estuviera aquí te habría hecho pedazos-

Entonces espero que no te alejes- Tyrion parecía divertirse. Entonces dirigió la mirada hacia Jon y Daenerys y, inclinando la cabeza a un lado dijo...- Soy Tyrion Lannister-

Lo sé- Dijo Daenerys adelantándose- El es Jon y yo... Me llamo Daenerys-

Rápidamente se dio cuenta de su error. El Gnomo no parecía alguien estúpido... Podría sospechar.

Daenerys... Exótico nombre para una norteña... Igual que tu cabello- Tyrion clavó sus dispares ojos en los de Daenerys- Vaya, tienes los ojos violetas...-

Mi nombre me... Me... Me lo pusieron por mi madre- Daenerys trató de escapar de la trampa del enano- Murió al darme a luz-

Vaya, lo siento mucho. La mía también murió al darme a luz- Tyrion decidió aflojar la tensión- Bien, no tengo ganas de volver al banquete pero sí que las tengo de seguir bebiendo. ¿Qué os parece si jugamos a un juego?-

Jon y Daenerys se miraron sin saber bien qué decir.

Bien, imagino que eso es un sí- Tyrion cogió una jarra de vino y le entregó una copa a Jon y otra a Dany- El juego es muy simple, haré una afirmación sobre vosotros. Si acierto, bebéis, si fallo, bebo. Y, por supuesto, no se miente, si lo hacéis, lo sabré-

Daenerys iba a decir que no quería jugar, pero Jon se adelantó.

¿Por qué no?, parece divertido- Dijo el norteño.

¡Eso es!- Dijo Tyrion soltando una carcajada- ¡Y eso que pareces bastante aburrido, sin duda el vino es el mejor elixir que existe!-

Creo que será mejor no decir lo que vos parecéis- Dijo Jon riendo- Vamos, empieza-

Muy bien- Tyrion dejo de reir y clavó su mirada en los ojos del norteño- Te molesta que te llamen bastardo, te molesta enormemente-

Jon dejó de reir, y tras titubear un poco, bebió.

Vamos, puedes hacerlo mejor- Jon miró al enano.

Eso creo- Tyrion sonrió antes de decir- No sabes nada sobre tu madre, y el honorable Lord Eddard se niega a hablar sobre el tema, lo que te enfurece-

Daenerys observaba espantada la mirada de Jon mientras volvía a beber. Esto no puede acabar bien- Pensó.

Jon, déjalo, tengo frío- Daenerys tiró del brazo del joven, que se negó a levantarse.

¡Vamos, no te alarmes!- Dijo Tyrion- Es solo un juego, para divertirnos-

Eso es- Jon estaba totalmente borracho- Vamos, sigue-

Por supuesto- Tyrion estaba degustando cada momento- Nunca has estado con una mujer, y querrías que la primera fuese ella- Dijo mirando a Dany.

Bebe- Contestó rápidamente Jon- No la deseo, es como una hermana para mí-

Qué extraño- Dijo Tyrion mientras bebía- Vamos, es tu turno-

El enano miró a Daenerys a los ojos. No quería jugar, no podía jugar, podría descubrirla.

No quiero jugar- Dijo Daenerys.

No tienes elección- Tyrion sonreía mientras se llenaba la copa- O quizá debería hablar a mi querido cuñado sobre la hermosa joven de pelo plateado y ojos violetas-

Daenerys sintió un escalofrío. Tras meditarlo unos segundos, se sentó frente al enano.

Muy bien...- Miró a Jon, que parecía no entender nada- No más de tres preguntas-

No tengas miedo, es solo un juego- El enano miró hacia arriba, como si estuviera pensando- No conociste a tus padres, ni si quiera sabes quienes fueron-

Daenerys dudó un instante. Sé quienes son, pero si bebo, no podrá seguir preguntando sobre ello. Sin pensarlo más, Daenerys bebió de su copa.

No, estás mintiendo- Dijo Tyrion- Has dudado, ¡sabes quienes son!-

La joven Targaryen se quedó sin palabras. Notó como Jon la miraba de forma acusadora.

¿Los... Los conoces?- Dijo el joven- ¿Desde cuando?-

Jon, no...- Daenerys no estaba disfrutando del juego-

Segunda pregunta- Dijo Tyrion- Tus padres están muertos. Ambos-

Dany bebió de nuevo, esta vez sin titubear.

Muy bien, última pregunta- Tyrion se acercó a ella- Tu padre fue asesinado-

Sabe quien soy- Se dijo Daenerys. Lo sabe, estoy perdida.

No es necesario que bebáis, alteza- Tyrion se levantó- Y no temáis, será nuestro secreto-

El Gnomo se levantó para dirigirse de nuevo hacia el banquete.

Lo he pasado bien, pero debo volver al banquete, no quiero dejar a mi hermano solo, rodeado de Stark, no me lo perdonaría jamás-

Alteza... ¿Te ha llamado alteza?- Dijo Jon.

Está borracho... No sabe lo que dice- Daenerys se levantó y tiró de Jon- Vamos, hace mucho frío-

Los dos emprendieron el camino de vuelta. Dany estaba asustada, desde ese momento su seguridad estaba en manos de Tyrion Lannister...