DAENERYS

Todas las mañanas al despertarse sentía el agujero en su interior. No era hambre, era como un hueco en el corazón, allí donde habían estado Robb y Ned. Solo quiero pensar que Jon no estuviese en los Gemelos- Pensó. Esos Lannister borrachos se lo habían contado... Edmure se casó con una de las hijas de Walder Frey en los Gemelos. A la boda asistieron Robb y todo su séquito, pero era una trampa... Los mataron a todos.

Jaime le había dicho que en la taberna se enteró del matrimonio de Robb con una campesina, pese a que se había comprometido con una hija de Lord Frey. Ese fue su único error- Decía el Lannister. Para Dany lo mejor eran los sueños. Casi todas las noches desde que se enteró de la muerte de Robb soñaba con dragones. Tres dragones, grandes como montañas, enormes, fuertes y ágiles bestias. Cuando escupían fuego, todos huían de ellos, todos les tenían miedo, salvo ella, ella montaba en el mayor de ellos, negro y poderoso.

Y si sus noches estaban llenas de dragones, los días pertenecían a Jaime. El Lannister había suavizado un poco su sarcasmo al hablar con Brienne y ella. Brienne había dejado de llamarle Matarreyes, aunque seguía mostrándose algo distante, quizá por su forma de ser. Pese a todo, Dany sabía que la enorme mujer se sentía en deuda con Jaime desde que la salvó la noche que fueron capturados, y más aún ahora que sabía por qué mató a Aerys.

Daeneys por su parte buscaba cada vez más la compañía del Lannister. No lo decía en voz alta, pero lo cierto era que los únicos momentos en los que dejaba de sentir el hueco en el corazón era cuando hablaba con él en las largas jornadas a caballo.

Una semana después de enterarse de la muerte de Robb divisaron Desembarco del Rey, que se alzaba imponente en la bahía del Aguasnegras. Esta ciudad fue levantada por Aegon Targaryen, mi antepasado- Se dijo cuando la vio.

Hemos llegado a Desembarco del Rey, habéis cumplido vuestro juramento mi señora- Dijo Jaime mirando a Brienne.

Solo he cumplido medio juramento- Respondió la doncella de Tarth- Debo poner a salvo a las hijas de Lady Catelyn-

Desde que se enteró de la Boda Roja, Brienne parecía medio muerta. Ni si quiera cuando Jaime la llamaba moza conseguía provocar reacción en ella. Ni si quiera había conocido a Robb Stark, así que debía ser a Lady Catelyn a quien lloraba...

No podéis entrar con la cabeza descubierta- Dijo Jaime- Si os reconocen, podéis tener problemas-

Dany asintió y se puso la toga que ya usó en la posada cercana a Aguasdulces. Conforme se acercaban, le llamaron la atención las banderas a media asta y el tañir de las campanas.

Alguien ha muerto- Dijo Jaime con tono de preocupación, mientras aceleraba el paso.

Aún quedaba una legua para alcanzar las puertas, pero Dany ya podía distinguir algunas construcciones, pese a no haberlas visto nunca. La ciudad estaba organizada sobre tres colinas, en honor a los tres hermanos Targaryen que la levantaron, la de Visenya, la de Rhaenys y la Colina Alta de Aegon. Sobre la de Visenya se alzaba el Gran Septo de Baelor, sobre la de Rhaenys, Pozo Dragón. Y por últmo, gobernándolo todo desde la altura, la Fortaleza Roja.

No tardaron en llegar a las puertas, ya que el nerviosismo de Jaime había hecho que acelerasen el paso. Habían tenido que sortear carros y más carros que aguardaban a que se les permitiese cruzar las puertas.

¿A qué huele aquí?- Preguntó Dany- Qué peste...-

A humo, a sudor y a mierda- Respondió Jaime-

Al ver a dos guardias, Jaime se acercó a hablar con ellos.

¿Qué ha ocurrido?- Dijo el Lannister- ¿Por qué las banderas ondean a media asta?-

Mi... Mi señor- El guardia abrió mucho los ojos- Vos sois Jaime Lannister-

¿No me habéis entendido?- Jaime había perdido el buen humor que tuvo durante todo el viaje- ¿Qué ha ocurrido?-

¿No lo sabéis?- El guardia estaba pálido- El rey Joffrey ha sido asesinado-

Jaime no se detuvo a escuchar más. El rostro se le ensombreció. Dejó de parecer un león brillante y poderoso a uno oscuro y temible. ¿Podría ser que fuese su hijo?- Pensó Dany. En todos los Siete Reinos se rumoreaba sobre la relación de Jaime con su hermana, pero nunca se había atrevido a preguntar. Entraron en la ciudad al trote, abriéndose paso entre la gente. Dany nunca había estado en una ciudad como Desembarco del Rey. Había mansiones, glorietas, graneros, almacenes, posadas, tenderetes callejeros, tabernas, burdeles... Al doblar una calle, divisaron al fin la Fortaleza Roja. Siete torres enormes, un inmenso edificio principal, puentes cubiertos, bóvedas, gruesos muros... Todo en piedra de color rojo claro.

Las puertas de la Fortaleza estaban abiertas, pero una docena de capas doradas cerraban el paso. Jaime se acercó al caballero de blanco que estaba al mando.

Ser Meryn...- Saludó.

¿Ser Jaime?- Los ojos caídos del Guardia Real se abrieron como platos.

Decidle a los hombres que se hagan a un lado-

Ni siquiera fue necesario que Ser Meryn diese la orden para que los hombres se apartasen. En cuanto estuvieron en el interior, Jaime se bajó del caballo.

Seguidme, os llevaré hasta mis aposentos- Jaime parecía querer ocultarse.

Entraron en la Torre de la Espada Blanca, en la que estaban las dependencias de los Guardias Reales. Tuvieron que subir cuatro pisos hasta que llegaron a las dependencias del Lord Comandante. La habitación era redonda con las paredes cubiertas de tapices de color blanco. Frente a la puerta, una chimenea que mantenía la habitación caliente y, junto a esta, la mesa del Lord Comandante de la Guardia Real, sobre la que descansaba el Libro Blanco que narraba las hazañas de todos los caballeros que tuvieron el honor de servir como espadas juramentadas.

Dany se fijó en que la cama también era de color blanco, así como los cofres y armarios. Aquí todo es blanco- Pensó la joven.

Esperad aquí hasta que venga a buscaros- Dijo Jaime- No salgáis hasta que yo regrese, no quiero que os vea nadie. Especialmente a vos, Daenerys-

El Lannister se dirigió hacia la puerta a grandes zancadas.

Jaime- La voz de Dany hizo que el caballero se detuviese- Joffrey era vuestro hijo... ¿Verdad?-

No lo preguntaríais si no supiéseis la respuesta- Con esas palabras el Lannister dejó la habitación.

Dany y Brienne quedaron solas entonces. Quedaron pensativas durante un largo rato. Si alguien me descubre aquí, lo más seguro es que no salga viva de la ciudad, y más aún ahora que el rey ha muerto y yo podría reclamar el trono- Pensó Dany. Esperaba que Jaime fuese capaz de sacarla de allí con vida pero... ¿Qué haría después?.

Decidme mi señora- La voz de Brienne rompió el silencio- ¿Confiáis en él?-

Sí- Respondió Dany- Hasta el momento no nos ha mentido ni una sola vez y... Nos ha salvado la vida a ambas-

Brienne asintió, aunque vio que en su mirada seguía habiendo duda. Así que eso es lo que ve Jaime en todos los rostros... Todos le juzgan- Pensó Dany.

JAIME

La Torre de la Mano estaba vigilada por guardias de la casa Lannister, que le reconocieron al instante.

Los dioses son bondadosos por haberos devuelto a nosotros, ser Jaime- Dijo uno de ellos.

Los dioses no han tenido nada que ver. Ha sido Catelyn Stark-

Jaime se sentía cansado, muy cansado. Nada más dejar a Brienne y Daenerys a salvo en su habitación fue en busca de su padre. Seguía vistiendo la misma ropa que saqueó de los cadáveres de los bandidos y llevaba semanas sin tomar un baño. Las ojeras por la falta de sueño y la barba y el pelo descuidados hacían que Jaime aparentase diez años más de los que tenía.

Pero aún no podía descansar, Daenerys y Brienne seguían en peligro, y no dormiría hasta estar seguro de que ambas estuviesen a salvo, por lo que subió por las escaleras de la Torre de la Mano en busca de su señor padre. Entró en la estancia sin avisar.

Su padre estaba sentado junto a la chimenea, a solas, circustancia que Jaime agradeció.

¡Jaime!- Lord Tywin se levanto bruscamente de la silla. Su padre no era un hombre que se dejase llevar por sus emociones, por lo que se vio sorprendido por tanta efusividad- Pensé que habías sido capturado de nuevo por la Compañía Audaz-

Solo me retrasaron un poco- Dijo mientras cerraba la puerta con suavidad- ¿Cómo sabes que fui apresado-

El eunuco me informó de que habías escapado. Envié hombres a buscarte por las Tierras de los Ríos. Ser Gregor, los hermanos Plumm, Ser Addam Marbrand... Pero semanas después me dijo que habías sido apresado-

Mierda, si Varys sabe que me apresaron sabrá también que iba con compañía- Pensó Jaime.

Padre... Me acabó de enterar de la muerte de Joffrey. ¿Cómo fue?-

Veneno. Intentaron hacer que pareciese que murió atragantado, pero los maestres dicen que no hay duda de que fue envenenado en su propia boda-

¿Se sabe ya quien lo hizo?- Preguntó Jaime.

Todo apunta a tu hermano. Le entregó una copa de vino envenenado ante los ojos de un millar de personas. Dicen que con la ayuda de Sansa Stark, que se ha fugado-

A Jaime se le congeló la sangre al escuchar el nombre de su hermano.

Sabes tan bien como yo que Tyrion no es tan estúpido-

Yo no sé nada- Lord Tywin parecía impasible- Se hará la justicia del Rey-

¿De verdad ejecutarías a tu hijo?-

Ha sido acusado de regicidio. Si es inocente, no tiene nada que temer. Lo primero que tenemos que hacer es valorar las pruebas que hay contra él-

Jaime se imaginaba el tipo de pruebas que presentaría contra él...

Dejemos el tema de tu hermano- Dijo Tywin de nuevo- Tengo un regalo para ti. Por tu regreso-

Lord Tywin se sentó y metió la mano debajo de la silla de la Mano del Rey para sacar un objeto envuelto en pliegues de terciopelo escarlata. Jaime se acercó y apartó la tela con cuidado, como si se fuese a romper. Los rubíes centellearon a la luz. Cogió el objeto con ambas manos y cerró los dedos en torno al puño de cuero. Muy despacio, desenvainó la espada. Las ondulaciones brillaban de color sangre y negro. Un dedo de luz se reflejaba a lo largo del filo.

¿Es acero valyrio? Nunca había visto colores como estos-

Ni yo. Tras la muerte de Ned Stark, su mandoble quedó en manos de Ilyn Payne. Pero no podía permitir que una espada de tanta calidad en manos de un verdugo. Hice que fundieran Hielo y la volvieran a forjar. Hubo acero suficiente para forjar dos espadas nuevas. Una ha sido entregada al rey Tommen. Y la otra es para ti-

Jaime la blandió a un lado y al otro ante la sonrisa de su padre.

Es ligera- Dijo Jaime- Muy ligera-

No existe un arma mejor- Respondió Tywin.

Jaime volvió a guardar la espada en su funda, satisfecho, y se sentó frente a su padre.

Esa espada tiene un precio- Dijo Tywin de nuevo- Ahora que has vuelto tienes un deber en con la Casa Lannister. Es hora que asumas el cargo como heredero de Roca Casterly. Tommen te acompañará como pupilo y escudero hasta que cumpla la mayoría de edad-

No puedo hacerlo- Dijo Jaime alarmado- Los caballeros de la Guardia Real servimos de por vida-

Eso lo cambió Cersei cuando sustituyó a ser Barristan por motivos de edad. Un regalo adecuado para la Fe persuadirá al Septón Supremo para que te libere de tus votos. Reconozcó que tu hermana cometió una estupidez al prescindir de Selmy, pero ahora que ha abierto las puertas...-

¡No!- Jaime se levantó- No. No. No. No. No. ¿Cuántas veces tengo que decir no para que lo entiendas?- A mi nadie me preguntó si quería ser Lord Comandante de la Guardia Real, pero por lo visto lo soy. Ahora tengo que comprometerme con ello-

Las llamas de la chimenea arrancaban destellos del pelo y la fina barba que enmarcaba el rostro de Lord Tywin. Una ligera sonrisa se dibujó en su rostro.

Muy bien, como tú prefieras hijo mío- Dijo el señor de los Lannister- Por cierto, no me has hablado de las dos jóvenes que te acompañaban. Lord Varys me dijo que una de ellas tiene unos rasgos muy particulares-

Padre yo...- Jaime volvió a sentarse.

Un hombre con un sentido del deber tan grande como el tuyo comprenderá que no podemos permitir que la hija legítima de Aerys Targaryen escape de Desembarco del Rey-

Su padre siempre conseguía lo que quería. Es algo que había aprendido con los años.

No es un peligro- Dijo Jaime, ahora con humildad- Permitid que se vaya-

Será enviada a Invernalia con un tratado de paz para Brandon Stark y su hermano... El hijo bastardo de Ned Stark. Así todos podremos pasar el Invierno en calma- Dijo Tywin- Se le proporcionará escolta y un salvoconducto para cruzar las Tierras de los Ríos. Pero a cambio tu abandonarás la Guardia Real y ocuparás el cargo que te corresponde-

Hecho- Dijo Jaime resignado- Pero no quiero que sea perseguida. Dejarás que viva tranquila en Invernalia y no se volverá a hablar de ella. Si es así, tienes mi palabra-

Y yo te doy mi palabra de que se le dejará en paz siempre que se quede tranquila en Invernalia- Respondió Tywin- Voy a disponer la escolta. Dile a tu Targaryen que envíe un cuervo una vez esté a salvo en Invernalia. Cuando ese cuervo llegue, dejarás la Guardia Real-

Jaime asintió y salió de la habitación, con la espada de acero valyrio en la mano. Bajó las escaleras a grandes zancadas y cruzó el patio para entrar en la Torre de la Espada Blanca. Encontró a Daenerys y Brienne sentadas junto a la chimenea. Dany le miró con esos ojos violetas. Tiene unos ojos asombrosos- Se dijo.

He hablado con mi padre- Dijo Jaime- Está disponiendo una escolta para llevaros a Invernalia a ambas... Jon Nieve os estará esperando allí-

¿Jon está vivo?- Dany esbozó una sonrisa.

Sí. Mi padre firmará la paz siempre que el Norte deje las armas- Dijo Jaime- Y me ha dado su palabra de que no seréis perseguida. Cuando lleguéis me enviaréis una carta para informarme de que estáis a salvo-

¿Sabe que yo soy...?-

Lo sabe- Intervino Jaime- Pero me ha jurado que no seréis perseguida... Podéis confiar en mi-

Jaime...- Daenerys se acercó a él- He visto lo suficiente para saber que en política no se de nada sin pedir algo a cambio... ¿Qué le habéis dado a cambio?-

Eso no importa. Estoy pagando mis deudas com todo leoncito bueno. Os dije que os sacaría de aquí con vida y es lo que estoy haciendo. También prometí a Lady Stark que le devolvería a su hija. Lady Brienne, lo último que he oído sobre Sansa Stark es que se ha dado a la fuga después de matar al rey Joffrey. Tenéis una difícil tarea para encontrarla, pero si lo conseguís, llevadla a Invernalia. Allí estará a salvo-

No puedo creer que esa dulce niña sea una envenenadora- Dijo Brienne tensando los labios- Fue vuestro hermano-

Jaime agachó la cabeza. Tengo que hablar con Tyrion, no puedo creer que lo hiciese, él no es así- Pensó Jaime.

Vos no creéis que sea culpable- Dijo Dany mirándolo.

Parece que hemos llegado a conocernos bien- Jaime le dedicó una sonrisa burlona- Tyrion ha querido ser como yo toda la vida, pero nunca seguría mis pasos en lo de matar reyes. Sansa Stark mató a Joffrey y mi hermano calla para protegerla. De vez en cuando le dan estos ataques de caballerosidad-

No- Dijo Brienne- No ha sido la hija de mi señora. No ha podido ser ella-

Esa es la moza testaruda que quería ver. Espero que seáis igual de cabezota para encontrar a Sansa y ponerla a salvo-

Brienne se puso roja, mientras que Dany no pudo ocultar una sonrisa.

Me llamo...-

Brienne de Tarth...- Jaime suspiró- Será mejor que os vayáis, a mi padre no le gusta esperar-

La moza salió a grandes pasos de la habitación, mientras que Dany se acercó a Jaime.

Jaime, antes no me contestásteis- Dijo en voz baja- Joffrey era vuestro...-

Era mi rey. Dejadlo en eso-

Decís que Sansa lo mató. Entonces, ¿por qué la protegéis?-

He puesto y quitado reyes, pero esta es mi última oportunidad de demostrar mi honor- Jaime sonrió- Además los matarreyes tenemos que ayudarnos entre nosotros-

A mi ya me habéis demostrado vuestro honor- Dijo Dany antes de salir por la puerta.

Bajaron hasta el patio, donde Jaime encontró a dos Guardias Reales que no lo eran antes de su captura. El joven y gallardo es Ser Loras Tyrell, al otro no lo conozco.

Ser Loras...- Dijo Brienne con gesto estúpido.

¿Por qué?- Gritó Loras caminando hacia la moza a grandes zancadas- ¿Por qué lo matásteis?-

No lo maté. Habría muerto por él-

Por el moriréis- Ser Loras desenvainó la espada.

No fui yo-

Dentro sólo estabáis Lady Stark y vos. ¿Queréis decir que fue ella quien lo mató?-

¡Había una sombra! Sé que parece cosa de locos, pero... ¡Yo no lo hice! Os lo juro por mi honor-

Vos no tenéis honor- Loras se acercó aún más- Desenvainad la espada, no os mataré estando desarmada.

Guardad la espada, Ser Loras- Dijo Jaime interponiéndose entre ellos.

Ser Loras dio un paso a un lado para esquivarlo, pero Jaime volvió a ponerse delante.

Esto no os concierne- Ser Loras lo apartó a un lado. A Jaime se le ensombreció el rostro.

Soy el Lord Comandante de la Guardia Real, mocoso arrogante- Jaime agarró al muchacho con ambas manos y lo zarandeó- Soy tu comandante, al menos mientras ambos vistamos la capa blanca. Ahora, envaina esa puta espada, o te la quitaré y te la meteré hasta un lugar que ni siquiera Renly encontró jamás.

El muchacho titubeó un segundo, pero finalmente envainó la espada y se marchó airado.

Sois increíble moza. No lleváis ni un día en Desembarco del Rey y casi organizáis un baño de sangre-

Jaime escoltó personalmente a Brienne y Daenerys hasta los establos, donde ya aguardaba su escolta.

Encontraré a Sansa Stark- Dijo Brienne entonces- Por ella, por mi señora... Y por vos-

Espero que lo hagáis, moza- Dijo Jaime dándole la mano para después acercarse a Daenerys.

Cuando nos conocimos en Invernalia, me dijísteis que esperábais que volviésemos a vernos- Dijo Daenerys con una sonrisa pícara- Ahora soy yo la que os dice que quiero volver a veros-

No suelo decir estas cosas pero... Yo también lo espero- Dijo Jaime.

Se miraron a los ojos. Jaime creyó perderse en ese mar violeta. Por primera vez se atrevió a acariciar ese cabello plateado que tanto le gustaba, ese rostro dulce y joven... Y por un momento, solo por un momento, Jaime se imaginó como sería besarla.

Será mejor que os marchéis- Dijo Jaime-

Sí...- Dany le sonrió- Quizá podamos...-

Sí, cuando volvamos a vernos- Respondió el Lannister- Un Lannister siempre paga sus deudas-

Daenerys montó sobre su caballo y se despidió de Jaime con la mano. El Lannister vio como se alejaban, quedando solo. En su cabeza aparecía una y otra vez el rostro de Daenerys... - No tengo tiempo para pensar en esto- Se dijo. Tengo muchas cosas que hacer antes de dejar la guardia. Mañana hablaré con Tyrion y... Con Cersei.

HOLA A TODOS

COMO VÉIS HEMOS LLEGADO A UN PUNTO EN EL QUE LOS DOS PROTAGONISTAS PRINCIPALES DE MI HISTORIA SE SEPARAN. AHORA VENDRÁN UNA SERIE DE CAPÍTULOS POR SEPARADO ANTES DE QUE VUELVAN A JUNTARSE.

POR ESO QUERÍA PREGUNTAROS SI OS GUSTARÍA QUE ESCRIBIESE ALGÚN CAPÍTULO DESDE EL PUNTO DE VISTA DE ALGÚN PERSONAJE QUE NO HAYA TENIDO CAPÍTULO DESDE SU POV, COMO TYRION O BRAN. HABRÁ SEGURO UNO DE JON, PORQUE YA LO TENGO ESCRITO, PERO SI OS GUSTARÍA ALGUNO MÁS DE JON O DE CUALQUIER OTRO PERSONAJE ESCRIBIDME UNA REVIEW O UN MENSAJE PRIVADO Y ME PONDRÉ CON ELLO.