JAIME

El ruido de los tambores retumbaba, retumbaba y retumbaba. Los sonidos rebotaban en las vigas mientras los presentes comían, bebían y se gritaban para hacerse entender. En el exterior había empezado a nevar, pero tras los gruesos muros el ambiente era cálido y acogedor. En las chimeneas, el fuego centelleaba mientras que en las paredes, hileras e hileras de antorchas ardían humeantes.

Se habían dispuesto varias mesas, flanqueadas por largos bancos, donde se sentaban los nobles de baja cuna y los soldados de mayor rango, mientras que el resto de miembros del ejército cenaban en el exterior. En el extremo más alejado de la sala, a los pies del trono de Invernalia, habían dispuesto una mesa en las que se sentaban el Señor y sus consejeros y, en ocasiones, los invitados de honor.

Así se lo habían hecho saber a Jaime, que cruzaba el Salón a grandes zancadas. En la mesa estaba sentado Bran, en el centro. A su derecha, Jon y Tyrion, que ya tenía una copa en la mano y, a su izquierda, Daenerys, con una silla vacía a su lado. Ahí debo sentarme yo- Pensó Jaime sonriendo. Se detuvo a pocos pasos de Bran y le saludó en señal de respeto para después caminar hasta su sitio, junto a la joven de cabello plateado.

Nunca pensé que os vería saludando al señor de Invernalia- Le dijo Dany sonriendo.

Es lo que se espera de mí, ¿No?- Respondió Jaime mientras se sentaba- También sé comportarme como un leoncito bueno-

El Lannister se perdió mirando esos brillantes ojos de color violeta. Daenerys llevaba un vestido largo de color blanco, blanco como la nieve.

La cena fue abundante, cordero asado, guiso de ternera, un pavo servido con plumas y todo...

¿Os ocurre algo?- Preguntó Dany- Apenas habéis probado bocado-

Nunca me han gustado los banquetes- Respondió el Lannister- Todo lleno de falsas apariencias-

Si queréis podemos salir fuera a... Dar un paseo-

Jaime sonrió dando a entender que le satisfacía la idea. Ya se estaban poniendo en pie cuando una voz les interrumpió.

Mi señor de Lannister- Se giró para ver el rostro de Jon- Aún no he tenido la ocasión de agradeceros en persona que acudiéseis en nuestra ayuda-

Os lo debía por lo de...- Jaime señaló el rostro del joven con un gesto vago- Ya sabéis... Las cicatrices-

Jon Nieve tenía algunas marcas de pequeño tamaño, un recuerdo de la pelea entre Jaime y el en el Bosque Susurrate.

Me gustan las cicatrices- Jon se acarició el rostro- Los enemigos suelen tener más cuidado con los hombres que las lucen-

¿Me está amenazando este muchacho?- Pensó el Lannister.

Es una pena que yo no tenga- Jaime se puso en pie- Nadie ha conseguido arañarme aún con una hoja-

Extraño, puesto que os derrotamos en el Bosque Susurrante-

Tuve suerte de salir vivo- El Lannister sonrió- Igual que vos-

Daenerys se interpuso entre ambos, con aire enfadado.

Podéis parar cuando queráis de mediros vuestros miembros como mocosos-

Disculpad mi señora, es el frío, que agria mi carácter- Jaime acarició la mano de la joven- ¿Nos vamos?-

Dany asintió y después de despedirse de Jon, acompañó al Lannister hasta la puerta. Este miró un último momento hacia atrás, para ver como Jon los observaba con el ceño fruncido- Está celoso- Se dijo.

Daenerys salió del salón la primera, seguida por Jaime unos pasos más atrás. La joven se giró para mirar al Lannister a los ojos.

No me gusta que os peléeis- Dijo.

No lo hemos hecho- Jaime sonrió- Cuando peleo mi enemigo acaba varios metros bajo tierra-

No estoy bromeando-

Ni yo- Se acercó unos pasos hacia Daenerys, que se sentó en un banco de piedra que había junto al muro- Está celoso-

Dany agachó la cabeza para que Jaime no pudiese verla.

¿Celoso?... No- Dijo la joven- Él solo está... Está un poco raro...-

¿Y por qué creeis que es?

No... No lo sé- dijo mirándole con los ojos muy abiertos- ¿Qué pensáis vos?-

A Jaime se le ocurrió una docena de respuestas ingeniosas, a cada cuál más hiriente, pero se limitó a encogerse de hombros.

La oscuridad imperaba sobre el patio, solo rota por la luz amarillenta que se derramaba por los ventanales del Gran Salón. Nevaba copiosamente, provocando un frío gélido, casi mortal. La helada hacía que el Lannister casi no sintiese las manos. Pero eso a él no le importaba. Solo le interesaba el rostro de Daenerys, blanco por como la nieve debido al frío. Tenía el pelo plateado salpicado por pequeños copos de nieve, que cubrían también su vestido.

Jaime se acercó aún más, como empujado por su corazón. Nunca me había sentido así- Pensó. Él, que siempre era fuerte e inquebrantable, se sentía desnudo ante la chica Targaryen.

Acercó los labios a los de ella y la besó con delicadeza. Primero un roce, casi como una caricia. Se separaron un instante para mirarse a los ojos, antes de volver a juntarse. Jaime sintió el calor de sus labios... -el fuego de los Targaryen-

Acarició su cabello con dedos torpes, entumecidos por el frío mientras que ella le rodeaba con sus brazos. Pasaron unos minutos, o quizás fuesen horas, no sabría decirlo. Ya no existían ni Cersei, ni Jon Nieve, ni Tywin Lannister ni nadie. Solo ellos dos.

Jaime... No sé qué hacer- Dijo Daenerys.

¿Y quien lo sabe?- El Lannister se separó un poco para poder mirar fijamente sus ojos.

¿Qué pasará con vuestra hermana? ¿Y con Bran, Jon...?-

Por mi pueden irse todos al infierno- Jaime la abrazó- Esta noche solo estamos tú y yo-

Subieron juntos hasta la habitacón de Daenerys. Una sensación de calor invadió sus cuerpos al entrar. Era muy parecida a la de Jaime, con una gran chimenea y una alfombra que cubría el suelo. Nada más cruzar la puerta volvió a besarla, con fuerza. Notó la respiración acelerada de la joven, que le acariciaba con ansiedad. Comenzaron a desvestirse sin dejar de besarse una y otra vez.

Daenerys se detuvo de pronto cuando ya se habían dejado caer sobre la cama.

Jaime...- Dijo mirándole con sus ojos violetas- Yo nunca he estado con un hombre...-

En ese caso estamos empate- El Lannister sonrió- Yo nunca he estado con un dragón-

Y león y dragón fueron uno esa noche.

Ninguno de los dos habría sido capaz de describir cuanto tiempo habían pasado juntos, uno dentro del otro. Él nunca había estado con una mujer que no fuese Cersei... Y de todos modos Daenerys no se parecía a ninguna otra. En su interior ardía el fuego de los Targaryen.

Jaime despertó cuando aún no comenzaba a mostrarse el Sol. Se giró hacia la mesilla, de donde venía la única luz de la habitación. La vela estaba casi consumida. Apenas quedaba un dedo sobre el charco de cera que se había estado formando durante la noche. Sobre la cama la tenue luz que emitía ya parpadeaba.

Pronto se apagará- Supo Jaime- y la noche habrá llegado a su fin.

Si pudiera habría hecho que el amanecer nunca llegase, pero tuvo que conformarse con saborear la dulzura de cada momento antes de que se hiciese de día.

A su lado, Daenerys Targaryen dormía con placidez. Según le había dicho tenía problemas para conciliar el sueño, pero en ese momento dormía como un recién nacido. Jaime se alegraba de que la joven pudiese dormir- Quizá haya sido gracias a mi- Pensó con una sonrisa.

El Lannister pasó su mano por la espalda de Daenerys, a lo largo de la columna- Tiene la piel suave- Pensó, más suave que la de Cersei- Le gustaba notar el tacto de su piel en los dedos, acariciar su pelo, masajear sus piernas... Con gusto pasaría la vida haciéndolo. Recordó las noches que pasó con su hermana.- Sin ternura, solo sexo, solo hambre- Pero esa noche había sido distinto.

La vela parpadeó una última vez y finalmente se apagó. La oscuridad engulló la habitación y a sus dos amantes. Jaime rodeó a la joven con los brazos, se apretó contra su espalda y se empapó de su olor, saboreando cada instante.

No olvides nunca esta sensación-Se dijo.

Jaime- Dany se dio la vuelta hacia él, con los ojos violetas medio abiertos, y le sonrió perezosamente-¿Está ya amaneciendo?

Todavía no- Dijo el Lannister- Aún podemos quedarnos otro rato-

Estás mintiendo- Respondió mientras se incorporaba- Pronto será de día-

Pero sigue siendo de noche-

Jaime nunca había hablado de esta forma a Cersei. No lo hacía porque temía que se burlase de él por hacerlo. A Cersei no le gustaba abrir su corazón- Pensó. Daenerys cogió una manzana de su mesilla y ofreció otra a Jaime. Este la cogió y se levantó de la cama para abrir las ventanas. La brisa matutina le rozó la cara y terminó de despertar al caballero. Al fondo, mucho más allá de las murallas de Invernalia, vio que empezaba a salir el Sol. Jaime se giró para volver a mirar a la joven.

¿Qué tenéis pensado hacer esta mañana?- Preguntó-

¿Creo que podemos empezar a tutearnos no?- Respondió Dany.

Como ordene mi señora- Contestó Jaime con una sonrisa mientras se vestía.

La joven agachó la cabeza sin ocultar la sonrisa

- Eres muy guapo ¿sabes?- Dijo de pronto mientras él se calzaba.

Lo sé- Respondió Jaime en tono de broma- Suelen decírmelo-

¿Los mismos que te llaman Matarreyes?- Dany se puso de pie.

Esos mismos-

Daenerys se acercó y besó dulcemente a Jaime. Al Lannister le encantaba besarla. Es dulce y suave- Pensó.

Tengo que irme ya- Dijo el Lannister- El noble señor de Invernalia tiene que decidir si me permite quedarme-

No te va expulsar, ya me he encargado de eso- Daenerys le cogió la mano- Quédate un poco más-

No puedo- contestó- Los nobles caballeros tenemos muchas tareas, ya sabéis. Matar dragones, rescatar doncellas, liberar castillos... Si quieres podemos bajar juntos de la mano-

No cambiarás nunca- Dijo Dany negando con la cabeza.

Jaime sonrió antes de marcharse de la habitación. Quien me lo iba a decir cuando escapé de Aguasdulces- Se dijo. Había pasado de prisionero de los Stark a liberar Invernalia... Y a estar enamorado hasta las trancas de la hija del Rey Loco.

AL FIN VUELVO A ACTUALIZAR DESPUÉS DE VARIOS DÍAS SIN CAPÍTULO. ES MÁS CORTO DE LO HABITUAL PERO QUERÍA DEDICAR ESTA PARTE A JAIME Y DAENERYS ÚNICAMENTE. HE PUESTO A LOS PERSONAJES UN POCO MÁS SENTIMENTALES Y NO ESTOY DEL TODO CONVENCIDO DE QUE ESO GUSTE. SI CREÉIS QUE EL CAPÍTULO ES DEMASIADO ``EMPALAGOSO´´ PODÉIS DECIRLO, Y A MI NO ME IMPORTARÁ REESCRIBIRLO O AL MENOS TENERLO EN CUENTA PARA LAS PRÓXIMAS ACTUALIZACIONES. TAMBIÉN HE EVITADO NARRAR LA ESCENA DE SEXO PORQUE HAY GENTE A LA QUE NO LE GUSTA QUE LEERLAS, PERO SI LO PREFERÍS PUEDO DESCRIBIR LAS SIGUIENTES.

TAMBIÉN TENGO QUE DECIR QUE DESGRACIADAMENTE EL RITMO DE PUBLICACIÓN SERÁ MÁS LENTO, PERO INTENTARÉ ACTUALIZAR TODAS LAS SEMANAS.