JAIME
La nieve llegaba ya a la altura de los tobillos. Escuderos, mozos de cuadra, pajes de alta cuna e incluso caballeros volvieron a ser niños bajo el hechizo blanco, y organizaron una guerra de bolas de nieve en los patios y a lo largo de las almenas. Jaime había salio con ellos a hacer bolas de nieve que había tirado a Tyrion cuando se acercó con sus andares de pato y para metérselas por el vestido a Daenerys en cuanto pudo encontrarla.
Pero por desgracia no tenían muchos momentos para el esparcimiento. Pocas horas después ya habían partido hacia Harrenhal. A medida que se acercaban al oscuro castillo el mundo era cada vez más gris. Cabalgaron bajo cielos plomizos, junto a aguas que brillaban tan viejas y frías como una lámina de acero batido. Jaime no pudo evitar preguntarse si Brienne los habría precedido. En otra época podrían haberse encontrado con viajeros y lugareños a los que podría preguntar si habían visto pasar a una doncella grande y fea con una cara que cortaba la leche. Pero en los caminos no había más que lobos y sus aullidos no le dieron la respuesta.
Una de las jornadas de viaje, vio que Dany le preguntó a Tyrion acerca de Harrenhal, y Jaime se acercó a escuchar. El Gnomo les explicó que el castillo fue levantado por Harren el Negro para ser el más grande jamás construido. Y lo fue. Un monumento enorme, con grandes murallas y un gran salón tan enorme que podía albergar un ejército entero. Pero cuando Aegon el Conquistador llegó hasta sus puertas con sus hermanas, montados sobre tres grandes dragones, nada pudo hacerles frente. Arrasaron la fortaleza, acabando con Harren el Negro y todo su linaje.
Cuando al fin divisaron las torres negras de Harrenhal, Jaime trató de imaginar como debieron ser antes de la llegada de los dragones. Ahora no eran más que unas construcciones retorcidas de piedra negra y deforme que se alzaban hacia el cielo.
Encontraron el castillo prácticamente despoblado, con la única presencia de unos pocos bandidos que escaparon a caballo en cuanto les vieron acercarse.
Cruzaron las puertas en formación. Las murallas de la locura de Harren el Negro debían tener más de veinte metros de anchura. La fama del castillo no era infundada. Todo el ejército pudo resguardarse tras las murallas, aunque no había dependencias para todos. Dany decidió que los soldados podrían levantar sus tiendas en el interior del Gran Salón, apodado el salón de las cien chimeneas por razones evidentes. Los oficiales ocuparían las habitaciones de las torres que aún eran habitables.
Dany y él se alojarían en una de las habitaciones de las primeras plantas de la Torre de la Pira Central. Era espaciosa, aunque la piedra de color oscuro le daba un aspecto tétrico.
Es un lugar lúgubre- dijo Dany- Ser Barristan dice que Harrenhal está maldito-
Este castillo ha presenciado más horrores en trescientos años que Roca Casterly en tres mil-
Estaremos aquí solo el tiempo necesario- respondió ella.
Bajaron juntos hasta la habitación que habían habilitado para el consejo. Allí se reunieron Tyrion y Ser Barristan, sentados en una mesa junto a una gran chimenea, que derramaba su cálida luz por toda la sala.
Lord Tyrion- dijo Dany una vez estuvieron sentados- Coged pluma y pergamino. Es hora de redactar la carta para vuestro señor padre-
Pasaron varias horas redactando, corrigiendo y proponiendo. Jaime y Daenerys se unirían en matrimonio y reinarían juntos. Tywin Lannister abandonaría el cargo de mano del rey, pero recuperaría el de señor de Roca Casterly. Se indultaría a todos aquellos que se hubiesen levantado en armas contra Daenerys y el Norte, a excepción de la Casa Frey, que debía pagar por los crímenes cometidos en la Boda Roja.
Cuando al fin terminaron, Jaime decidió salir al exterior, buscando aire fresco. El patio resonaba con la canción de las espadas. Cientos de jóvenes soldados se adiestraban bajo el frío que había traído el invierno. Apoyó la espalda en la piedra negra de una de las torres y fijó su mirada en una de las parejas que se estaban batiendo en duelo. Uno de ellos era grande como un toro, el otro, pequeño y ligero. Cuando el grande alzó la espada, el otro aprovechó el huevo para lanzar un ataque con un movimiento de barrido que dio a su contrincante en la pierna y lo dejó cojeando, aunque pudo recomponerse y contraatacó con un golpe descendente, que el pequeño también pudo esquivar y responder con un ataque que impactó directo en la cabeza. El grande intentó un último ataque lateral, que fue desviado y respondido con un golpe en la muñeca que le arrancó un grito de dolor.
¡Hijo de puta!- exclamó apretándose la mano- me has roto la muñeca-
Te ha dejado cojo, te ha abierto esa cabea que tienes y te ha cortado la mano. O es lo que te habría hecho si esa espada tuviese filo-
El grande se levantó pesadamente y se alejó sin responder, con gesto contrariado.
Ese pequeño se mueve bien- dijo una voz a su espalda.
O el otro muy mal- respondió Jaime, girándose para encontarse de frente con ser Barristan.
Tiene madera- dijo el anciano- quizá algún día pueda ser nombrado caballero-
Cualquiera puede llegar a ser caballero. He peleado con escuderos más hábiles que ser Meryn Trant-
Es el código de caballería, no la espada, lo que hace a un caballero... Sin honor, en nada se distingue de un vulgar asesino-
Otra vez- se dijo. Viene solo para juzgarme.
¿Créeis saber lo...-
Teníais razón- ser Barristan interrumpió al Lannister- no hay honor en defender a un rey loco. No fue honorable permitir su descenso a la locura sin intervenir-
Jaime no supo que responder.
Esta mañana hablé con vuestro hermano- dijo de nuevo el anciano- me contó vuestra versión de la muerte de Aerys-
A mi hermano siempre le ha gustado contar historias-
Me ha hablado del fuego valyrio, de vuestro padre, de lo que hizo con...-
Vaya, parece que sabéis incluso más que yo-
No juegues conmigo, Matarreyes- Selmy dio un paso al frente- ¿Por qué nunca habéis contado vuestra versión?-
¿A qué viene esto ahora?- se dijo.
¿Acaso a alguien le importa mi versión?- dijo el Lannister.
Aerys era mi rey y vos mi hermano juramentado- respondió Selmy- a mi si me importa-
No parecía preocuparos cuando me llamábais Matarreyes-
Y qué esperáis ahora, ¿una disculpa? Salvásteis miles de vidas, pero matásteis a vuestro rey. Había más formas-
No quería hablar más. Jaime se giró para marcharse. Si quiere juzgarme, que lo haga- Se dijo. El león no se preocupa por las opiniones de las ovejas.
Decidme, si en lugar de Aerys hubiese sido Daenerys, ¿habríais actuado igual?-
No respondió. No era necesario, ambos sabían la respuesta.
Las semanas continuaron pasando en Harrenhal y ningún cuervo llegaba desde Desembarco del Rey. En Harrenhal todos empezaban a impacientarse. Cada día que pasaba hacía más frío y no tenían provisiones suficientes para aguantar mucho más. Si no recibían respuesta a su carta, se verían obligados a marchar contra la capital.
La brisa helada del amanecer recibió a Jaime cuando abrió la ventana de su habitación. Hacia el oeste, la luz arrancaba destellos de la piedra negra de las grandes torres y proyectaba sombras que hacían aún más oscura las torres que no recibían los rayos de Sol. Vio como los dragones jugaban a pelearse entre las nubes, dibujando estelas de un humo gris cuando escupían fuego.
¿Ha llegado algún cuervo?- le preguntó Dany levantándose de la cama.
No- respondió él.
No podemos demorarnos más- la joven se acercó y abrazó a Jaime por la cintura.
Lo sé-
No le gustaba la idea de confrontar a su padre. Esperaba que no fuese necesario... Que hubiese entrado en razón.
Jaime...- Dany tiró de su brazo para mirarle a los ojos- si tu padre no responde quizá tengamos que asediar la ciudad-
Quizá no. Si mi padre no responde no tendremos otra opción-
¿Y es ese tu deseo?-
No creo que ningún hijo desee combatir a su padre. Pero muchas veces hacemos lo contrario de lo que nos gustaría. La mayoría de las veces diría yo-
Tres golpecitos en la puerta interrumpieron su conversación.
Alteza- dijo la voz de un niño- ha llegado un pájaro. De Desembarco del Rey-
Jaime caminó hasta la puerta a grandes zancadas.
¿Alguien la ha leído?- preguntó a la vez que cogía el papel-
No, mi señor-
Bien... Gracias... Vete-
El Lannister cerró la puerta y se sentó sobre la cama para abrir la carta y leerla en voz alta.
Habiendo atendido las exigencias, el rey Tommen, de la casa Baratheon solicita a Lady Daenerys, de la casa Targaryen, que se persone en la corte-
La letra era de su padre, sin duda. La carta estaba escrita personalmente por Tywin Lannister.
¿Eso es todo?- preguntó Dany.
Sí. Y no es poco, conociendo a mi padre-
Si tan bien conoces a tu padre ¿qué crees que debo hacer?-
Asistir- respondió él- no hay otra opción-
¿No crees que podría ser una trampa-
No lo creo. Sé que mi padre estuvo detrás de la Boda Roja, pero el que se manchó las manos fue Walder Frey. No nos hará daño-
SÉ QUE ESTE CAPÍTULO ES MUY CORTO, PERO LO HAGO ASÍ PORQUE OS QUIERO PREGUNTAR A LOS QUE SEGUÍS LA HISTORIA LO QUE OS GUSTARÍA QUE PASASE A CONTINUACIÓN. DESGRACIADAMENTE AQUÍ EN ESPAÑA ESTAMOS EN CUARENTENA POR EL COVID-19 Y NO PODEMOS SALIR DE CASA, PERO COMO SIEMPRE SE DICE, NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA.
DURANTE EL PRÓXIMO MES APROXIMADAMENTE TENDRÉ TIEMPO PARA ESCRIBIR TODOS LOS DÍAS, Y QUIZÁ PUEDA INCLUSO TERMINAR LA HISTORIA. POR ESO OS PREGUNTO A LOS QUE SEGUÍS LA HISTORIA LO QUE QUERÉIS QUE SUCEDA EN LOS PRÓXIMOS CAPÍTULOS. YO TENGO PENSADA UNA TRAMA Y SÉ COMO VA A TERMINAR EL FIC, PERO ESTOY ABIERTO A SUGERENCIAS. DECIDME VÍA REVIEW O VÍA MENSAJE PRIVADO LO QUE QUERÉIS QUE PASE EN ESA REUNIÓN EN DESEMBARCO DEL REY, O CUALQUIER OTRA COSA (ENCUENTROS ENTRE PERSONAJES, COSAS QUE OS GUSTARÍA VER...)
