¿No te parece divertido? A veces las almas deciden encontrarse de tal manera que se reconocen pero no pueden unirse. ¿No te parece cómico cuando los milagros ocurren en el momento más inoportuno? Ellos dos, por ejemplo. Finalmente están frente a frente, ahora saben que a quien tanto buscaron existe de verdad. La promesa que una vez se hicieron late con violencia en la sangre de ambos. Mis carcajadas resuenan desde lo más profundo del único ser capaz de dividirlos, del único que les prometía el amor que ya tantas veces perdieron.

Qué gran ventaja es el amor para aquellos que saben aprovecharlo. Él se detendrá porque lo ama. Ella no se detendrá porque lo ama. Aman este cuerpo con dos almas distintas. Ganaré esta guerra porque por primera vez he decidido aceptar que hay algo tan fuerte como yo y lo utilizaré a mi favor. No fue suficiente con ser tu hermano. También debía convertirme en tu amigo, tu guardián, tu sirviente más puro, aquel al que mirabas para saber que la humanidad no estaba perdida; tu recordatorio permanente de la compasión, la dulzura, la fuerza y el perdón humano. Míralo ahora mientras se despoja de la armadura que le diste. Mira como sus manos mandan al infierno a su mejor amigo. Piérdete en estos ojos vacíos incapaces de reconocer a su propio hermano.

Y míralos a ellos. Son la imagen viva del dolor y la fatalidad del sino. Admiro la lealtad del Fénix hacia ese vínculo fraternal que los une desde vidas pasadas. Admiro la fe ciega de la princesa heredada de tantas reencarnaciones. Un enemigo y una aliada ideales.

¿Qué esperas? Llega ya. Quiero que veas la sangre de su puño, las lágrimas que corren por las mejillas del más firme de tus esclavos. Acércate a mi sonrisa, sobrina, hermana, diosa. Eleva tu cosmos contra el que una vez llamaste guardián. ¿No te parece cómico? Cómo ella parece recordar lo que antes fue, como vuelven los colores en un torbellino. La sangre es imposible de olvidar. ¿Verdad, Athenea? Sólo con sangre es posible despertar un corazón que ya se encontraba dormido.