-Noche de Dipper-
Finalmente llegaron a la cabaña del misterio… que estaba cerrada, Dipper ni siquiera se inmuto si no que entro al bosque
-¿Pero qué pasa? ¿A dónde vamos?
-A la mansión del misterio, es cierto no viniste a verla
-No, estuve ocupada
-Bueno pues… aquí estamos
Atravesaron un claro y Pacifica abrió la boca sorprendida al ver una mansión, estaba echa totalmente de madera como una vieja casa embrujada pero por su tamaño debería tener más de 10 habitaciones, la madera era vieja y estaba podrida, los cristales estaban rotos y la oscuridad dentro era tal que no permitía ver nada atravesó de las viejas y raídas cortinas
-Es increíble… he estado aquí y jamás vi este lugar
-Claro que no, es nuevo, el anciano McGucket, mis tíos Soos y yo estuvimos trabajando en esto toda la semana
-¿Hicieron esto en una sola semana? Como consiguieron que el anciano los ayudara
-Dijo que sería divertido
Dipper solo se encogió de hombros y detuvo la camioneta, tan pronto bajaron Stanley y Ford salieron de la casa
-¡CHICO! Te estábamos esperando, vamos ven a disfrazarte
-¿Tú también ayudaras Pacifica? –Ford-
-Sí, pero no me cambiare de disfraz
-No creo que estarás bien así, bueno entren el primer grupo llegara en unos 30 minutos
Entraron en la mansión, dentro había una atmosfera opresiva y tenebrosa, todo el interior estaba cubierto de polvo, los muebles estaban viejos y gastados y apenas se podía ver por la oscuridad, a cada paso que daban las tablas del suelo rechinaban, en una mesita estaba el anciano McGucket tecleando rápidamente en su computadora a su lado estaban Soos y Melody, que parecía estar muy nerviosa por el lugar, Melody tenía la cara cruzada por muchos cortes ensangrentados como si la hubiera destrozado algún animal y la ropa en girones mientras que Soos estaba en una armadura de caballero, Stan tenía su viejo traje de señor misterio, McGucket traía su vieja ropa de vago con una larga barba pero su piel estaba pintada de verde y con varias verrugas, Ford traía un traje idéntico al de su hermano, después de saludarse el anciano saco varias hojas y le tendió una a Soos y Melody y otra a Pacifica y Dipper, la tercera se la quedo el, Pacifica se la quitó a Dipper para verla, era el mapa de la mansión la cual tenía dos pisos y un sótano, en este se veía la ruta que tomarían los recorridos guiados por el tío Stan, los puntos donde aparecería algún monstruo de la atracción y varias puertas y habitaciones secretas que permitían que se movieran entre habitaciones sin ser vistos y sin hacer ruido
-Bueno el plan es este, serán cuatro recorridos de 20 minutos cada uno, yo los guiare siguiendo esa ruta, cada vez que alguien se vea tan asustado como para quererse ir o corra, ustedes se lo llevaran a una de las habitaciones secretas y después a la entrada, además pueden asustar a los clientes tanto como quieran
Todos asintieron y Dipper fue a una habitación oculta, que no estaba decorada y tenía luz, unos minutos después salió, su piel era muy blanca, traía un traje negro muy elegante y se había puesto lentes de contacto rojo, dientes de vampiro y un hilito de sangre bajando de su barbilla completaba el disfraz
-Muy bien chico ahora solo falta alguien más y empezamos… esa debe ser
Termino de decir Stanley y abrió la puerta, por esta entro Molly con una sonrisa, traía una falda una camisa de botones blanca
-Gracias… ¿No llego tarde? Señorita Pacifica no sabía que iba a estar aquí
Se acercó con una enorme sonrisa al verla y luego fue a saludar a los demás, Dipper sonrió un poco, sin saber que planeaba su tío, solo sabía que en todo el pueblo no había nadie más inofensivo o que inspirara menos miedo que esa chica y menos aún sin disfraz, pero todos parecían serios excepto Stanley que parecía encantado
-¿Hey Stan estas seguro de esto? –Ford-
-Claro claro seguro les dará una buena sorpresa
-Espero que sea solo eso… ¿Segura que estas bien? –Pacifica-
-Si señorita, desde el día del ataque he estado de maravilla, así que no debe preocuparse, además fui a ver a la señorita Eliza antes de venir y me dijo que estaba bien
-De… de acuerdo…
-Bueno además solo será si algún grupo llega hasta el final, ahora…
En ese momento se vieron luces afuera, un par de autos se acercaron, Stanley volteo a verlos
-Bueno a sus puestos ahora
-Yo me quedo en este piso con McGucket
-Nosotros arriba –Soos-
-Bueno entonces vamos al sótano –Dipper-
Pacifica asintió y todos se dispersaron mientras Stanley salía y vendía varios boletos, más y más gente iba llegando, Pacifica siguió a Dipper hasta una vieja y tétrica escalera y bajaron rápidamente, el lugar estaba en penumbra gracias a varias pequeñas lámparas, el sótano era muy grande y a diferencia de los otros pisos era solo una habitación enorme y mal iluminada, en el suelo había cadáveres en el suelo descuartizados y finalmente una mesa de operaciones manchada de sangre además de instrumentos de tortura en las paredes o colgando de los techos y en una esquina una jaula con la puerta arrancada
-¿Por que estaban todos tan nerviosos de que Molly estuviera aquí?
-Bueno… digamos que no es bueno dejar que se suelte… es largo de explicar Pines… ¿Ahora que hacemos aquí?
-Solo esperar
Se acercó a una pared y abrió una puerta dentro había una pequeña habitación pintada de blanco con dos sillas y un monitor, entraron y Dipper cerró la puerta, afuera se veía mas y mas gente
-¡BIENVENIDOS! ¡BIENVENIDOS A LA MANSIÓN DEL MISTERIO! Son 20 dólares adultos, 5, no, 10, no, ¡15 LOS NIÑOS ASÍ DE BUENA ES ESTA ATRACCION! No nos hacemos responsables por desapariciones, daños graves, muertes o cualquier otro tipo de accidente dentro de la localidad, gracias gracias
Stan fue cobrando los boletos, el primer grupo eran puros chicos de no mas de 15 años, al entrar Dipper presiono un botón y el monitor cambio a las cámaras del primer piso, podían escuchar todo lo que sucedía.
-Bueno estamos todos aquí… esta mansión maldita era la casa de los Northwest… cuenta la leyenda que hace años estos hombres insultaron a una bruja la cual maldijo a todos los que habitaban esta propiedad condenándolos a penar por siempre, los Northwest demolieron la mansión, ocultaron a los muertos y se desentendieron del asunto, construyendo después su mansión en la colina pero cada año esta mansión vuelve a surgir porque hay una forma de que esas animas en pena puedan escapar
-¿Cuál es esa forma?
Una chica pregunto nerviosa, Stanley se acercó a ella iluminando su cara con la lámpara
-Llevándose un alma para que tome su lugar…
2 chicos tragaron saliva muy nerviosos pero los otros solo se miraron hablando entre si emocionados, eso empezaba bien, Stanley empezó a caminar hacia el interior de la mansión hablando como quien estuviera vendiendo una casa, pequeñas corrientes de aire helado entraban por las ventanas moviendo las cortinas, mientras caminaban por alguna razón estaba todo mas frio
-Váyanse…
-Váyanse por favor…
-Aquí corren peligro…
Las voces se escuchaban dentro de sus cabezas, los chicos se detuvieron mirando hacia todos lados sintiendo un escalofrió, eran voces suaves e infantiles, pero parecían tristes, muy cansadas y muy lejanas
-¿Que fue eso?
-¿Eso? Ha no deben preocuparse, bueno no mas de lo que deberían estar por haber entrado aquí… eso fue
-¡HAAAAAAAAAAA! ¡Algo me toco!
Un chico dio un brinco mirando detrás de el, había un retrato de una mujer de pelo castaño, atado en un complicado peinado y con una expresión desagradable en el rostro como si estuviera oliendo algo putrefacto, Stanley rio
-Si… a la vieja Samanta Northwest no le gusta estar aquí… quiere salir
-Vamos no seas gallina Billy es un truco
-¿Un truco?
El chico se acercó a la pintura y la toco, no pasó nada, levanto la pintura y había solo madera
-Trucos, aquí no hay trucos, solo hay espectros se los di…
En ese momento se escuchó un fuerte golpe, dos de los chicos se vieron y corrieron hacia la entrada
-¡HEY VUELVAN! ¡NO PUEDEN SEPARARSE DEL GRUPO!
No le hicieron caso y vieron que la puerta estaba cerrada, varios más se acercaron a la entrada
-¡VENGAN ACÁ!
Stanley se acercó a ellos y una chica se quedó atrás, muy blanca, parecía ser más joven que el resto, paso al lado del retrato de la señora Northwest de repente
-¡AUXILIO!
Los chicos rápidamente corrieron hacia la habitación al escucharon el grito al hacerlo las puertas se acerraron detrás de ellos
-¡ALÉJATE DE LA PINTURA ALEJATE!
Stan corrió a la pintura y todos se quedaron aterrorizados, unas manos salían de la pintura y la arrastraban con fuerza, de la chica ya solo se veían las piernas, dos más corrieron hacia la pintura y trataron de jalarla, de repente de esta salió una mujer, su cara estaba desfigurada por varios cortes y sangre caía de su rostro sonrió y lo jalo también sujetándolo de los hombros
-¡NO NOO DEJAME DEJAME!
Algunos chicos se quedaron atrás viendo lo que sucedía otros intentaron ayudar pero fue inútil pronto los 2 fueron jalados y absorbidos por la pintura, esta se puso negra y después en esta aparecieron los rostros aterrorizados de los dos chicos que se había tragado, Stanley se encogió de hombros
-Bueno eso pasa cuando no me hacen caso
-¿PERO QUE DICE? ¡VIO LO QUE SUCEDIÓ! ¡HAY QUE SACARLOS DE AHÍ!
-No podemos, solo se puede seguir con el recorrido, síganme por favor
Los chicos miraron a Stanley con ganas de matarlo pero el no se veía en absoluto preocupado, cuando se acercó a la siguiente puerta esta se abrió para dejarlo pasar, se miraron entre si y salieron, mientras en el otro lado de la pared los 2 chicos temblaban un poco aun por el miedo pero con una pequeña sonrisa mientras Ford y McGucket les daban algunos dulces y esperaban a que se les pasara el susto
-Ese Stanley, le dije que exagero
-Bueno pero no importa el chiste es que los chicos se diviertan… supongo… ¿Creen que lo harán?
Los 2 chicos se miraron y sonrieron
-¿BROMEA?
-¡ESO FUE GENIAL!
Al otro lado de la pared, los chicos ahora estaban muy juntos, con miedo, mirando a todos lados, mientras más de uno intentaba llamar a casa pero no había señal, Stanley se detuvo
-Esto es la oficina favorita de Alexander Northwest, se dice que ese alquimista y satanista loco vendió su alma al diablo con tal de tener la inmortalidad, convirtiéndose así en una bestia sedienta de sangre, el fue el padre de quien años después convencería al pueblo de construir la mansión de la colina y como ven, le gustaba la cacería
Stan ilumino con la lámpara alrededor, por todos lados había animales y trofeos de todo tipo, uno de ellos se quedó viendo a un gigantesco oso pardo en posición de ataque
-Cuidado no los toquen, recuerden que están malditos… hay veces que he visto que estas cosas se mueven de lugar
-¿Se… se mueven de lugar?
El pánico en la voz del chico, uno de los que más valor había mostrado lo que delataba que ahora estaban totalmente a merced de Stan
-Así es… ellos huelen la sangre humana, no quieren almas… quieren comer… pero no se preocupen mientras no haya sangre y no los toquen no deberiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan
Stan tropezó hacia atrás y cayo y al caer, su mano se raspo un poco
-Hay no…
-¿Que pasa?
Stan les mostro la palma de su mano, el guante estaba manchado de rojo, los chicos abrieron los ojos como platos y de repente, el oso volteo y sujeto a uno
-¡AYÚDENME!
-¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
A su alrededor los trofeos empezaron a moverse y atacaron, los chicos salieron corriendo detrás de Stan, uno se vio rodeado por coyotes y otro fue derribado por un ciervo, el último fue derribado por un puma, los chicos corrían y miraron atrás el gigantesco oso ahora con el hocico manchado de sangre iba hacia ellos, vieron que Stan subía las escaleras y subieron, Stan entro en una habitación y ellos tan bien y al cerrar la puerta escucharon que el oso no hacía nada por entrar.
-¿Estas seguro de que no hay heridos Tío?
Dipper hablaba por teléfono, mientras por el monitor miraba a los chicos, temblando, sucios pero ninguno herido mas que uno o dos raspones, frente a ellos los dos primeros que fueron atrapados se reían con ganas, Dipper rio un poco y cambio el monitor para seguirlos viendo
-Tu tío sí que sabe hacer una buena atracción
-Si, se supone que la guía la haríamos nosotros pero después se le ocurrió algo mas y nos dijo que teníamos solo que vigilar, quienes son atrapados son los que ya están demasiado asustados como para seguir, aunque no lo digan
-Bueno solo espero que Molly no sea parte de la atracción
-¿Por que no?
-Bueno…
En ese momento escucharon a una chica sollozar, habían entrado a una gran y elegante habitación, había una chimenea de piedra, un sillón frente a esta y varios libreros viejos en las paredes, en el centro sobre la chimenea encendida había una enorme fotografía, un hombre alto, con el rostro cruel y despiadado los miraba, tenia el cabello canoso y sus ojos eran rojos como zafiros
-Y aquí esta… Reginald Northwest, era un noble venido de Inglaterra, donde se cuentan aun historias de su crueldad y sadismo y aun aquí se decía que era el culpable de varios asesinatos en este pueblo y en varios alrededor pero jamás fue acusado formalmente ya que la gente solo desaparecía, nadie sabía que era de los cadáveres… vivió aquí durante mas de 40 años hasta que murió en esta habitación mientras leía siendo ya un anciano, primera víctima de la maldición que su hijo, Alexander, trajo sobre toda la gente que trabajaba en este lu…
-¡SILENCIO! ¿No vio esa cosa? ¿No vio lo que le paso a nuestros amigos?
Una chica estaba totalmente aterrorizada, lloraba y su cabello estaba revuelto, apunto de tener un ataque de histeria, Stanley la miro severo
-Por eso se los digo, porque si quieren salir de aquí deben conocer la maldición de esta mansión y solo así podrán salir, como yo que he salido muchas veces, por eso corrí a esta habitación… el oso le teme a el aunque el no se encuentra en esta casa, solamente por el recuerdo de su maldad que hasta a los espíritus les aterra
Cuando dijeron eso, un fantasma apareció detrás de Stanley, sentado en el sillón, la viva imagen del señor Northwest, por unos segundos los chicos la vieron nítidamente, el hombre estaba leyendo un libro, de repente, por un segundo, volteo a verlos, todos sintieron un escalofrió al ver toda esa maldad en sus ojos, los chicos se quedaron paralizados de miedo excepto la chica que estaba más asustada que el resto la cual grito
-¡AHÍ ESTA AHÍ ESTA!
-¿He? ¿Que? Es solo una rata
Stanley se volteo y los muchachos vieron que era verdad, no había ningún fantasma en el sillón, había una rata enorme en este frente al libro y sobre la mesa, mirándolos fijamente
-Les digo que no pasa nada, es solo una rata
-Igual es horrible, ¡He tu! ¡FUERA!
Uno de los chicos movió las manos para asustarla pero la rata ni siquiera se movió solo los miraba fijamente, la chica se levantó y corriendo cogió un libro y se lo arrojo este casi la golpea pero no la hizo huir
-Mocosos, si rompen algo lo pagan
Stanley se cruzó de brazos viéndolos, se notaba que estaban alterados y al límite ya que estaban poniéndose violentos, otro de los chicos le tiro un candelabro y luego otro libro pero no pasaba nada, finalmente la chica cogiendo otro libro lo tiro, la rata lanzo un chillido cuando el libro paso cerca de ella aunque sin tocarla y salió huyendo metiéndose en un agujero, pero el libro llego a la chimenea y empezó a quemarse
-¿Que libro era ese?
-No… no se
Un chico se acercó a las llamas y miro el libro poniéndose pálido
-Era… era una biblia…
-¿UNA BIBLIA? ¿ESTÁN DICIENDO QUE TIRARON LA BIBLIA QUE ESTABA AQUÍ?
Ahora parecía realmente aterrado, corrió a la chimenea intentando sacar el libro cuando todo el lugar empezó a temblar y un gran rumor se escuchaba por todos lados
-¿QUE ES ESO?
-VAMOS A LA RECAMARA DEL VIEJO NORTHWEST DICEN QUE AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Detrás de Stanley salieron cientos de ratas que saltaron hacia el desde el retrato de Northwest, por la tela rota los chicos vieron un agujero de ratas inmenso que había estado detrás del retrato, mientras Stanley gritaba tratando de sacárselas de encima todos corrieron hacia la única puerta visible pero la chica que había gritado cayo también cubierta de ratas y otro mas, estas no atacaban a lo tonto si no que escogían a sus presas, solo quedaban 4 chicos que entraron a la siguiente habitación una gran y lujosa recamara pero no se detuvieron, no había puertas no había por donde salir
-¡ENCONTREMOS POR DONDE OCULTARNOS RÁPIDO!
-¡NO HAY LUGAR!
2 de ellos cerraron la puerta y ninguna rata logro entrar pero pronto empezaron a escuchar golpes por otro lado y un rugido pensando que habría un oso dentro, cuando escucharon de nuevo la voz
-Váyanse… váyanse de aquí se los suplico… váyanse… váyanse por favor… salgan por la puerta…
-¡CÁLLATE YA! ¡NO PODEMOS SALIR NO PODEMOS SALIR!
-Váyanse…
Sin hacerle caso empezaron a revolver todo buscando algún lugar en el que esconderse, uno de ellos tomo un atizador y descargo un poderoso golpe contra una ventana pero el cristal no cedió por alguna razón, finalmente otro tuvo una idea
-El ropero…
-¿ESTAS LOCO? ¿QUE ESCONDITE ES ESE?
-¡MEJOR QUE NADA!
-Váyanse… váyanse por favor… no se acerquen mas… váyanse…
La voz venía desde todos lados a la vez, lo que los ponía aún mas nerviosos, abrieron el ropero y se sorprendieron, detrás de estos había un hueco negro, no la pared del mueble, solo un chico se quedó atrás guardando la puerta
-Parece que hay un hoyo abajo
-Entonces debería…
-¡HAAAAAAAAAAAAA!
La puerta cayo hecha pedazos por un golpe del oso y un sin número de ratas se arrojaron hacia el chico que estaba cerca, rápidamente los chicos saltaron por el agujero.
El chico gritaba como loco cuando de repente todas las ratas se detuvieron, las luces se encendieron, se levantó aterrado y escucho risa y volteo a ver a Stan y a sus dos amigos muertos de la risa, la chica traía una rata en las manos y ahora que la veía a luz… eran simples juguetes al igual que el oso, miro a sus amigos, a las ratas… se sorprendió deseando no haber mojado los pantalones… y no pudo hacer más que echarse a reír mientras la chica los apuraba pues quería ver cómo les iba a los demás en la última parte de la atracción.
En el monitor de Dipper y Pacifica estos vieron la caída de los chicos, con cámara de visión nocturna, el túnel por el que caían estaba totalmente oscuro y no se daban cuenta de que caían mucho mas despacio de lo que deberían, hasta que llegaron al sótano, cuando de repente Pacifica se golpeó la frente
-Me lo temía… a ver si no mata a ninguno
-¿He? ¿Por que lo dices?
Pacifica señalo al sótano
Tan pronto los aterrados chicos llegaron al sótano este se ilumino, a medias, cuando una antorcha cerca de ellos se encendió de la nada, se escuchaba a la dulce niña llorar, aunque ahora que la escuchaban de cerca y no en sus mentes o a lo lejos se dieron cuenta de que era la voz de una joven pero eso no los aterro, los aterro lo que había en todo el lugar, instrumentos de tortura, potros, pero peor aún, cadáveres en el suelo… que no parecían ser viejos, algunos cuerpos eran frescos, uno de los chicos se puso a llorar mientras temblando una chica tomaba la antorcha y la movía, quedaron helados al ver una jaula, con grilletes dentro, los grilletes estaban arrancados y los barrotes rotos y doblados hacia afuera, seguían escuchando los sollozos, hasta que vieron una figura blanca agazapada en un rincón
-Ho… hola…
-¡LES DIJE QUE SE FUERAN! ¡LES DIJE QUE NO SE ACERCARAN!
Una bella joven se levantó, lloraba, su cabello era largo y rubio, su piel pálida y tenía grandes ojeras, su vestido blanco estaba empapado de sangre, se veía muy triste y desesperada
-Pero… no podíamos…
-¡MEJOR MORIR ARRIBA COMO HOMBRES QUE AQUÍ! Que no entienden…
Lloro arrodillándose echando su cabello sobre su rostro
-Ya… ya no aguanto… ya no aguanto…
-¿Que… que no aguanta?
-¡EL HAMBRE!
Dando un chillido aterrador, mostrando ojos rojos, un rostro desencajado y grandes colmillos y garras se lanzó contra la chica que traía la antorcha, la antorcha se apagó al caer dejándolos en una absoluta oscuridad mientras los chicos gritaban y se encomendaban a Dios… y en eso todas las luces se encendieron, se escucharon risas, los chicos se encontraron mirando a la espectro que reía con ganas mientras se quitaba una peluca mostrando quien era mientras de una puerta salían Dipper y Pacifica, los que quedaban se miraron aun sin comprender que pasaba, cuando de entre ellos un chico muy grande y fuerte se acercó a Dipper… cayo de sentón y se echó a llorar, al verlo todos los demás empezaron a reír, de la puerta bajaron los demás ya totalmente calmados y atrás Stanley
-¡Y ese fue el recorrido de la cabaña del misterio!
Cerca de 10 minutos después, ya totalmente calmados y hablando emocionados de lo que había sucedido los chicos se alejaban de la entrada, aún faltaban 10 minutos para el siguiente tour, Molly hablaba animada con Dipper y Pacifica
-¿Como fue que hiciste eso? –Dipper-
-Bueno…
Miro un segundo a Pacifica, esta se encogió de hombros con una sonrisa
-Una tiene sus trucos
Los ojos de Molly se pusieron rojos un segundo y después volvieron a la normalidad, Dipper rio nervioso, sabía que Molly había estado con Wendy cuando descubrieron los cuerpos y estaba muy seguro de que no era una humana normal pero no dijo más, Pacifica suspiro un poco, ella no diría la verdad de lo que pasaba con la chica, solo Molly podía decirlo pero sabía que probablemente Stanley contrato a Molly solamente porque estaba seguro de que Pacifica podía frenarla antes de que hiciera daño
-¡Jajajaja sin duda esa caída por el vacío fue aterradora! -Soos-
-Si, lo hiciste muy bien para que ellos bajaran despacio, chico, mis robots también aunque rompieron un par, ya están todos listos, el robot oso de Dipper también fue impresionante –McGucket-
-Y mi pequeño portal dimensional tuvo éxito también –Ford-
-¿Entonces todo lo hicieron ustedes? Eso… fue increíble… dicen alguna vez que lo admití y los demandare pero fue increíble…
-Tu siempre amenazando con demandar –Stanley-
-Si y debería hacerlo por usar la historia de mi familia
-¿La… espera todo lo que dijeron aquí fue verdad? –Pacifica-
-Todo Pines… esta no es la casa pero todo lo demás es cierto
La expresión de Pacifica se entristeció un poco y al verla Molly decidió cambiar de tema rápidamente
-Pero… espere, ¿Usted no sabía en qué consistía el recorrido?
-No sabía nada
-¿Entonces de dónde sacaron los hechizos? Cosas como la pintura… que oyeran mi voz en su mente, era magia –Molly-
-¿No lo hiciste tú? –Pacifica-
-Yo no se hacer esas cosas
-Stanley… tu dijiste que Pacifica había hecho los conjuros de la casa
-¿He? Lo… lo dije… bueno… vamos nadie sale herido con eso ¿No? Funcionaron
-¿Tu los hiciste?
-No… solo contrate a un contratista externo, ¿De acuerdo? Eso fue todo
-Stanley…
-Esta bien Tío, este lugar es seguro después de todo, si tío Stan quiere ocultarlo que lo oculte
-De acuerdo… esta bien espero que no te haya costado mucho
-No, solo unos pocos dulces
-De acuerdo… Dipper recorre la casa a ver si nos falto algo de acomodar
-Claro voy…
-Te acompaño
Aun riendo Dipper y Pacifica entraron a la casa para revisar todo mientras caminaban Dipper aun reía
-Dejaron medio traumados a una docena de adolescentes y te ríes así… se nota que eres un Pines
-Tú también te reíste
Pacifica se puso roja y desvió la mirada, Dipper también se puso rojo, los dos caminaron un poco en silencio
-Por cierto… te queda bien ese disfraz…
-Dime algo que no sepa Pines… al menos tú me vez a la cara
Quiso bromear un poco la joven sonriéndole, este asintió y Pacifica se dio cuenta de que estaba esforzándose por no mirar abajo por lo que suspiro un poco resignada, pero cuando se iba a voltear para seguir caminando Dipper tomo su mano
-Por cierto… el tío Stan dijo que saldríamos a las 10 30
-Si… ¿Y?
-Si aún quieres… podríamos… ha… ir a esa fiesta… tu y yo…
Pacifica se quedó quieta un segundo volteo a ver a Dipper y trago saliva… pero después asintió con la cabeza
-Cla… claro me encantaría ir contigo Dipper…
-De… de acuerdo…
Una inmensa sonrisa apareció en el rostro de Dipper, una que se le contagio a Pacifica tan pronto la vio, puede que los dos fueran ya adultos, pero la experiencia que tenían en citas era la de unos adolescentes por lo que ninguno sabía bien cómo reaccionar, la mano de Pacifica se estrechó un poco en la de Dipper, casi como si fuera un reflejo y en ese momento por la ventana entro luz, los dos miraron, era el siguiente grupo de infe… de clientes de la atracción los dos se soltaron
-Bueno a nuestros puestos ya
-Ha… si… si… vamos… haa…
Corrieron hacia el sótano, casi chocando con Molly que se ponía su peluca y se preparaba para esconderse en la oscuridad, Dipper noto como a pesar de lo oscuro del lugar ella no se desorientaba ni parecía asustada, pero Pacifica le hablo
-Entra con nosotros, dejemos la puerta abierta total veremos cuando bajen por el túnel
-De acuerdo
Molly termino de ponerse el maquillaje donde se le había corrido y ya lista se acercó a ellos, Dipper de repente cayo en la cuenta de algo
-Ha… esperen, si ustedes no hicieron los hechizos de la mansión… ¿Quién los hizo?
Stanley entraba con un grupo de chicos a la mansión, una sombra los miraba y después se alejó y se recostó en el tejado, era Eliza con su verdadera forma, metía la mano entera a una bolsa de dulces y se los llevaba a la boca con una enorme sonrisa a su lado había varias bolsas más, siguió comiendo mientras empezaba a oír gritos de terror llegando de la mansión.
Bueno dos capítulos separados, un poquito mas cortos de lo habitual pero tiene una razón, el capitulo iba a ser mucho mas grande de los que acostumbro y me parecía demasiado para escribir o leer de un tirón así que mejor decidí dividirlo en dos partes, aquí esta el comienzo de la noche y la noche de Dipper, la próxima vez, la noche de Mabel y el fin de la noche espero me haya quedado bien.
Hasta la próxima
