Era medio día en el bosque de Gravity Falls, en el claro que usaban para aprender magia Pacifica se encontraba de pie, un poco más atrás se encontraban Eliza y Mabel

-No despegues tus ojos de ella ¿De acuerdo? Bueno Pacifica, comenzamos

-Bien…

Eliza movió su mano y dos rocas del tamaño de balones se elevaron y empezaron a girar alrededor de Pacifica a gran velocidad de repente fueron hacia ella

-¡OXIGENADA CUIDADO!

La roca se dirigía directo a la nuca de Pacifica y de repente, reboto cuando casi la alcanzaba, otra roca embistió de frente y también reboto, Mabel noto como cada vez que rebotaba una esfera de energía se dibujaba por un segundo alrededor de Pacifica, ya había visto eso una vez

-Eso es como la barrera que usamos para detener a Bill en el robot de la cabaña del misterio –Mabel-

-Ha si me contaron de esa batalla, hicieron una barrera que incluía pelo de unicornio, pero no se necesita solo eso para que funcione y no es muy práctica aunque si es poderosa, en cambio la que ha mostrado Pacifica es diferente…

-¿Cómo?

Eliza señalo sonriendo hacia Pacifica, Mabel volteo y vio la roca ir hacia ella a toda velocidad

-¡HAAAAAAAAAAA!

Pacifica se tapó la cabeza con las manos pero justo antes de tocarla la roca se hizo pedazos como si impactara con algo muy duro, Mabel parpadeo y vio a Pacifica reír

-¡CASI ME MATAN DEL SUSTO! –Mabel-

Pacifica rio aun mas fuerte acercándose a Mabel

-Vamos fenómeno no fue para tanto

-No fue… para… tanto…

Mabel respiraba agitada, Pacifica se acercó preocupada… y Eliza solo cerro los ojos cuando se escuchó un golpe y la salpico un poco de agua

-JAJAJAJAJA PARA ESO NO TE SIRVE LA BARRERA ¿VERDAD?

-¡FENÓMENO!

-Ha… tra… tranquila oxigenadita… ¡TRANQUILA!

Pacifica, furiosa y escurriendo agua empezó a perseguir a Mabel con ganas de matarla, mientras Eliza se preguntaba por qué rayos la chica traía un globo de agua en su mochila, de repente Pacifica y Mabel quedaron flotando en el aire

-Bueno ustedes dos, calmadas ya…

Eliza chasqueo los dedos y ambas cayeron pero mientras Pacifica cayo de pie, Mabel lo hizo de sentón aunque sin lastimarse haciendo que Pacifica riera un poco y Eliza suspirara, esas dos parecían niñas de primaria

-Bueno el propósito de que Pacifica te mostrara esto fue que quería que vieras lo que serás capaz de hacer pronto, esos conjuros son lo que te comencé a enseñar la semana pasada –Eliza-

-¿Esas?

-Así es, ese es uno de los usos más comunes que los humanos le han dado a la magia y uno de los más sencillos de dominar, pero tú quieres aprender magia para proteger a tu familia y esa rama es perfecta para ello

-¿Por qué? –Mabel-

-Porque la use en el centro comercial contigo y tu hermano, también comencé con ellas

-No sé si pueda hacer algo así… -Mabel-

-Te dije que practicaras un poco, ¿Lo hiciste?

-Si pero solo puedo hacer esto

Mabel estiro la mano hacia una piedrita en el suelo, cogió un poquito de arena y la tiro hacia la piedrita y así lograron ver una pequeña barrera… que se rompió por la arena encima de esta.

-¿Solo eso pudiste practicar en el hospital? –Eliza-

-¡Ya fue un logro hacer eso sin que nadie me viera! Además es difícil…

Pacifica ahogo una risa despectiva haciendo que Mabel inflara las mejillas furiosa, pero Eliza se cruzó de brazos

-Tu no te rías Pacifica –Eliza-

-¿Por qué no? –Pacifica-

-¿Sabes Mabel? La primera vez que Pacifica hizo una barrera alrededor de su cuerpo esta se llevó su ropa, quedo desnuda dentro de la esfera

-JAJAJAJAJAJAJA

-¡PERO COMO LE DICE ESO! –Pacifica-

-¿Que pasa? Si es la verdad

Pacifica se puso totalmente roja mientras Mabel se reía a carcajadas, suspiro un poco, no tenía caso intentar que Mabel se riera ni se atrevía a decirle algo a su maestra por haber revelado ese secreto

-Bueno entonces… ¿Empezare a practicar esas… cosas que hace Pacifica?

-No, seguirás con los amuletos

-¿Qué? ¿Entonces por qué me hizo ver las barreras y practicar?

-Quería que lo vieras para mostrarte lo que serás capaz de hacer con el tiempo y la práctica, no necesitas mi supervisión para usar las barreras solo la forma de usar la magia que te enseñe antes de que te fueras al hospital y mucha práctica, pero con los amuletos necesitas mi supervisión

-¿Y para que me servirán estos? La oxigenada no lleva ninguno

-¿Que no llevo? Mira bien, fenómeno

Pacifica se apartó el cabello permitiendo que Mabel mirara bien su oreja, su arete que tenía una joya lanzo un pequeño destello y Mabel reconoció la piedra, en su muñeca Pacifica traía un brazalete de plata con tres piedras incrustadas y en el cuello una fina cadena que terminaba en otra piedra

-Yo creí que usabas eso por que eras una presumida

-¡PUES NO ES ASÍ!

-Si lo es podrías traerlas siempre en el bolsillo pero hasta las tallaste para que se vieran como joyas reales –Eliza-

-¡LO SABIA!
-¡HAAAA USTEDES DOS ME VAN A VOLVER LOCA! –Pacifica-

-Lo sabemos –Las dos-

Pacifica los miro con odio y Mabel retrocedió un par de pasos intimidada por su mirada

-Bueno aun así debes seguir con los amuletos

-Pero solo me ha dicho como tallarlos, incrustarlos en piedras me ha explicado que son…

-Si no están hechos correctamente no sirve para hechizarlos así que debes conocerlas perfectamente, continúa con las gemas

Mabel suspiro y camino haciendo berrinche hacia la mesa, Pacifica rio y de repente Eliza volteo viéndola fijamente a los ojos, esta se sintió como si hubiera hecho algo malo.

-Ha… ¿Que pasa?

-Bueno… solo… ¡Que se te ocurrió ir a meterte a un foco de energía oscura sola! ¿En que estabas pensando? Encontraste un portal pero pudiste encontrar algo mucho peor

Eliza fue avanzando hacia Pacifica a cada palabra que mencionaba haciendo que esta retrocediera paso a paso

-Ha… yo… yo iba con Dipper…

-Con un humano que no sabe nada de magia

-El resulto ser mucho más útil de lo que pensé sabe…

-¡Claro que sabe defenderse por sí solo! Él fue educado por Stanford Pines… pero eso no importa aquí porque tu no sabías de lo que él era capaz, solo te dijo que podía ayudar y tu tuviste fe ciega en que podía y decidiste no pedir ayuda e ir los dos solos… fue algo tonto… algo que no harías…

Pacifica trago saliva y de repente, Eliza camino hacia el claro de arena, Pacifica parpadeo un par de veces sin comprender que pasaba, se esperaba que el regaño siguiera no que terminara de forma tan abrupta, la siguió hasta quedar en el centro del claro, desde ese lugar podía verse a Mabel trabajando pero Pacifica no creía que pudiera escucharlas

-Invoca tu bastón

Pacifica obedeció y realizo el conjuro, unos segundos después su bastón estaba frente a ella, Eliza lo tomo girándolo y mirándolo atentamente ignorando a Pacifica

-¿Por qué lo revisa? A esa cosa no puede cortarla nada

-Sí, pero te lo dije cuando te lo ganaste, está vivo… y como tal puede decirme cosas

-Es menti…

-Vaya un hechizo de estallido de luz, nada mal… aunque quedaste sin fuerzas para hacer una barrera que los protegiera de la explosión… quedaste agotada aunque no se lo dijeras a Dipper… realmente confías en el

-Claro que sí, pero no fue por eso por lo que lo hice

-¿Ha no? ¿Entonces por qué hiciste algo que te dejaría indefensa si algo mas salía de ese portal?

-Por qué… bueno…

Pacifica cruzo los brazos, desviando la mirada nerviosa

-Ese lugar… estaba conectado al metro y las alcantarillas… si alguna de esas cosas había conseguido salir o quedaba con vida al irnos… podría subir a la superficie… ese hechizo inundo de luz todos los túneles, mato a toda creatura que salió de ese portal... era la única manera…

-Y si alguna otra creatura salía del portal luego que estuvieras agotada

-Entonces… -Pacifica sonrió- Solo tenía que confiar en Dipper...

Eliza la miro en silencio, aunque en su forma oscura no se notaba su rostro si no solamente sus ojos, Pacifica se dio cuenta de que sonreía

-Muy bien… en ese caso empezaremos una nueva práctica para ti

Una nueva practica? Pero… la magia de los elementos lo que usted me dijo…

-Existen 10 elementos, te he probado con 4 solamente, empezando por los que a los humanos les parecen más fáciles pero esto que has logrado me ha dado una pista…

Eliza levanto la mano hacia el sol, cerrándola como si atrapara algo con el puño, sin abrirlo llevo la mano hacia donde deberían estar sus labios y Pacifica alcanzo a escuchar fragmentos de un conjuro, cuando Eliza abrió las manos, una pequeña motita de luz se encontraba concentrada en estas, se acercó a Pacifica mostrándosela en la palma de su mano

-Esto… -Pacifica-

-Veamos si eres capaz de controlarla…

Eliza soplo y la motita de luz voló hacia Pacifica y sin que la joven se moviera esta entro en el centro de su pecho, Pacifica sintió un extraño calor en todo su cuerpo pero apenas fue un segundo y después toda sensación extraña desapareció

-¿Que fue eso?

-Una prueba… te lo dije quiero ver si eres capaz de controlarla, no te preocupes si eres capaz lo sabrás pronto

-Bueno pero…

En ese momento una canción se escuchó, provenía del celular de Pacifica

-¡HAAA ES TARDE! ¡DEBO IRME!

-Pero si aún no acabamos

-¡LE DIJE QUE TENIA ALGO QUE HACER HOY NOS VEREMOS LA PRÓXIMA CLASE!

Pacifica se echó su mochila y salió corriendo

-Pero que rayos… espero no vaya a ver a su padre de nuevo… -Eliza-

-Jajajajajaja vaya espera a que le cuente a Dipper como se puso por lo de su cita

-¿Cita? Es eso que los humanos hacen para aparearse…

Mabel lanzo una carcajada al escuchar eso pero Eliza parecía realmente intrigada

-Bueno… bueno no… jajaja o bueno si… o bueno yo lo hice pero no creo que ellos dos…no… no creo pero… es complicado… un poco… pero es algo que hacemos los humanos para conocernos mejor antes de… bueno…

-Lo que tu hiciste para tener a tu niña

-Ammm algo así…

-Bueno… me sorprende que haya aceptado una cita… espero que no lo haya hecho solo por sentirse obligada o algo así, ha ocurrido antes esa chica…

-Ha no se preocupe la oxigenada está emocionada por eso aunque no lo diga

-¿Como lo sabes?

-Porque faltan cuatro horas para la cita pero se fue apurada para tener tiempo de arreglarse… por eso.

Eliza se encogió de hombros, a veces no entendía a los humanos…

En la galería de tiro de la jefatura de policía, Dipper y Wendy disparaban hacia varios blancos, finalmente se detuvieron y Wendy se quitó las orejeras

-Bueno nada mal Dipper…

Los blancos de Wendy tenían vario tiros cerca o directamente en el centro del blanco, el blanco de Dipper se acercaba la mayoría de las veces pero solo había impactado en el centro en dos ocasiones.

-No está mal… -Wendy-

-¿En serio?

-Sí, eres el segundo mejor tirador de la policía del pueblo

-Solo somos 4…tu, Durland, Blubs y yo

-Exacto

Los dos rieron un poco mientras recargaban las armas, Wendy traía una pistola semi automática, pero Dipper traía un viejo y pesado revolver

-¿Y bueno me dirás por que querías practicar con esa cosa? No necesitas ir armado y además tenemos un arsenal en la estación

-Solo es un pequeño proyecto y para realizarlo tengo que tener experiencia usando este tipo de armas

-De acuerdo…

-Y un lugar donde guardarla, si llevo a casa…

-Bueno te daré un casillero para eso

Dipper le sonrió a Wendy pero un poco preocupado, la chica estaba pálida y tenía los ojos un poco rojos y con ojeras además de estar un poco más descuidada de lo habitual, conocía la razón, desde el asesinato de esos chicos Wendy había estado obsesionada por atrapar a quienes fueran que les habían hecho daño pero no había logrado nada, los chicos no recordaban nada y en el hospital eran vigilados sin ningún resultado, prácticamente todos los pequeños delitos que habían ocurrido los últimos días se habían detenido, como si después de esa matanza el mal que por un momento había llegado a Gravity Falls hubiera desaparecido, pero Dipper estaba seguro de que no había sido así.

-¿Y has… bueno… sabido algo nuevo? –Wendy-

-No, nada

-Comprendo

Wendy negó con la cabeza, hacia unos días le había pedido a Dipper que la ayudara en sus horas de trabajo a rastrear a cualquier persona que recién llegara al pueblo, algo que Dipper era capaz de hacer con facilidad al tener acceso a la computadora de la alcaldía con todo tipo de datos como compras de propiedades, contratación de servicios etc. Dipper había buscado por días, incluso le había pedido ayuda a Tambry, pero no había encontrado nada.

-Bueno entonces… solo avísame…

-Por supuesto, pero deberías tomarte un descanso

Wendy rio y le dio una fuerte palmada en la espalda a Dipper casi derribándolo

-Tranquilo chico recuerda quien soy, estaré bien

-Como… como digas… auch…

-¿Que pasa te dolió? Cielos Dipper, no me digas que la pequeña aventurita que tuviste en Nueva York te dejo adolorido… te estás haciendo viejo…

-No… pero… bueno… algo…

Dipper la miro con lagrimitas en los ojos, la verdad era que la explosión había arrojado varios fragmentos de madera, roca y escombro directo hacia él y Pacifica, habiendo recibido todos esos golpes en su espalda.

-Bueno bueno si quieres puedo conseguir que tengas un par de días libres por incapacidad

-¿Puedes hacer eso?

-Sí, me los doy todo el tiempo, antes era Blubs quien se encargaba de eso pero… ham…

-Flash back-

Wendy se encontraba en el hospital, despeinada, sucia, con ojeras y un tic en el ojo viendo… a Durland con una espina en el dedo gordo del pie y Blubs a su lado

-¡EN SERIO NECESITABA DESCANSO! ¡ESTA SUFRIENDO! –Blubs-

-¡TE CUBRÍ UNA MALDITA SEMANA!

-Fin del flash back-

-Y por eso mejor me dieron a mi el encargo de eso…

-Vaya parece que ya prácticamente eres la jefa de policía

-Algo me falta Dipper… algo muy importante…

-¿Que?

-El sueldo

Los dos se quedaron quietos mirándose y de repente ambos rieron mientras Dipper termino de guardar la pistola en un maletín, Wendy en cambio se limitó a meterla en una funda de su cinturón

-Por cierto, ¿Que otras investigaciones estás haciendo?

-¿He?

Dipper se puso rojo ante la pregunta de Wendy, tartamudeando un poco

-Ni… ninguna…

-Claro que si, eres un obsesivo loco y lo has sido desde los 12 años, se cuándo tramas algo, Dipper

-Bueno… como… ha como…

-Entonces es cierto ¿He?

-Si pero…

-¿No me lo dirás?

-Aun no puedo

Wendy arqueo una ceja… y después todo su semblante se relajo

-Tranquilo chico solo recuerda, si quieres saber algo del bosque puedes preguntarme, pocas cosas existen aquí que no conozca

-Claro gracias Wendy

Wendy salió de la habitación y solo le dijo adiós con la mano sin detenerse, Dipper espero a que se alejara para salir de la galería de tiro, después fue a su computadora, era una vieja computadora de la estación que Blubs y Durland apenas sabían usar, los 4 tenían acceso a ella pero Dipper borraba todo rastro de lo que hacía, fue directamente a la nube y se puso a revisar, no parecía que hubieran tocado nada… vio las fotos que guardaba en ese lugar recordando

-Flash back-

-No… esto no puede ser verdad… ¿De donde salió todo esto? –Pacifica-

-No lo se…

Se encontraban en la casa de Pacifica, finalmente se habían decidido a abrir el cofre que la chica había recibido en herencia, dentro había varios libros sin mucha importancia pero casi de inmediato Dipper había descubierto un doble fondo y al quitarlo los dos habían quedado sorprendidos, dentro había varios libros de nota, retratos y documentos… todos los que mencionaban a Bill Cifra o mostraban su imagen, pero para su desesperación todos estaban cifrados y por más que Dipper había intentado no había podido descifrar nada de esos documentos, ni siquiera tenían caracteres que conociera

-¿Que podemos hacer? –Pacifica-

-Por lo pronto… fotografiarlos y… bueno…

-No le digas a nadie de esto

El tono autoritario de Pacifica fue arruinado por completo por la expresión suplicante que tomo su rostro, por lo que Dipper asintió, aunque su primer pensamiento había sido ir con su tio Ford, por alguna razón esas letras le parecían conocidas

-Fin del Flash back-

Dipper cerró la computadora, pensando… cuando alguien le puso súbitamente la mano en el hombro

-¡HEY ARRIBA!

-¡HAAAAAAAAA!

Se puso de pie de un brinco y volteo, Wendy reía, Dipper no quería imaginare cuanto había visto pero esta no hizo alusión a nada

-Cielos en serio necesitas descansar… que bueno que ya es tu hora de salida

-¿He? ¿Mi hora de slaida?

-Desde hace cinco minutos, pero te quedaste lelo viendo la computadora… si no fueras tu hasta me preocuparía

-Si… bueno… entonces mejor me doy prisa

-¿Que pasa Mabel te regaña si llegas tarde? Jajajaja

-No pero tengo una cita… bueno… debo irme…

-¿He? ¿Una cita?... claro… bueno suerte Dipper…

-¡Gracias!

Dipper corrió hacia la salida de la comisaria y de repente Wendy grito

-¡Y RECUERDA USAR EL YA SABES QUE!

Dipper dio un respingo pero no se detuvo y salió corriendo de la oficina mientras Wendy reía a carcajadas, tan pronto se alejó Wendy saco el teléfono celular

-¿Hola? Soy ta…

-Tambry vamos suelta el chisme

-Que chis… ok ok te diré con quien saldrá Dipper hoy

-Y mas te vale que me cuentes todo, no puedo creer que Mabel no me dijera

Con una gran sonrisa Wendy se dejó caer en la silla poniendo las botas sobre el escritorio mientras conversaba

Mabel llego a casa, cuando entro escucho la risa de Stan desde la sala, se acercó, Stan miraba un programa de comedia y en el suelo Mabel coloreaba en un libro

-¡MAMI!

La niña se levantó rápidamente dándole un abrazo fuerte, Mabel sonrió cargándola y abrazándola fuerte

-¿Como te has portado hoy, he?

-Bien, muy muy muy bien

-¿Ha si?

Mabel volteo a ver a Stan que lanzo una carcajada

-Si lo hizo calabaza

-En serio…

Mabel lo miro un poco incrédula, después de todo Stan no delataba ni siquiera a su pequeña

-Bueeeeeno, ¿Y tío Ford?

-En su laboratorio, como siempre

-Iré a verlo, ¿Quieres venir? –Mabel-

-Yo no bajo ahí

La pequeña Mabel se alejó, un poco blanca y Mabel rio, la pequeña le había cogido pánico, por alguna razón, a las cuevas y no quería bajar

-Bueno… entonces

-¡PREMIO!

Mabel había empezado a sacar un chocolate de su bolso cuando de repente esta desapareció, rio mientras veía a la niña desenvolver el chocolate y empezar a comérselo como si no hubiera mañana, Mabel fue hacia el sótano y tomo el elevador que Pato había robado hasta la cueva, pero al llegar se sorprendió, la cueva estaba llena de humo, Mabel empezó a toser con fuerza mientras miraba alrededor a pesar de las luces, apenas se podía ver

-¡TÍO FORD!

-¿HAAA MABEL? ¡MABEL TRANQUILA NO PASA NADA!

-¿COMO QUE NO PASA NADA?

-Si… si… espera…

Mabel tosió con fuerza pero empezó a sentir una corriente de aire y el humo empezó a disiparse, supo que pasaba, Pato había instalado en grietas de la cueva pequeños ductos de ventilación con ventiladores, Ford había acelerado el funcionamiento de estos, tosió un poco hasta que reconoció a su tío Ford y fue hacia el mientras el humo desaparecía

-Pero que… paso aquí tío Ford…

-Nada nada solamente un pequeño corto circuito

Ford estaba totalmente negro, al quitarse unas gafas protectoras estas quedaron dibujadas en el hollín haciendo que Mabel riera y se acerca a él, sintiéndose como una madre regañando a un hijo demasiado crecido, mientras Ford tosía también

-Cielos… no creí que echara tanto humo… ¿Te encuentras bien calabaza?

-Si… solo un poco… ha…

Mabel tosió un poco más y Ford avanzo preocupado hacia ella pero Mabel lo detuvo con un ademan

-No pasa nada, no te preocupes… solo…

-¿Si?

Antes de que Ford se diera cuenta Mabel ya estaba en el laboratorio mirando con curiosidad en lo que trabajaba, era una esfera de metal del tamaño de un puño, a su lado había varias esferas mas, no parecía haber ninguna hendidura en ellas pero al lado había una abierta que le mostro a Mabel que estaba llena de circuitos y unos extraños cristales, de ahí es de donde salía el humo

-No son peligrosas… ¿Verdad tío Ford?

-Ha… no… no calabaza… para nada…

Ford trago saliva, ya que en la voz de Mabel había una pequeñísima nota de amenaza, la verdad era que más de una vez habían tenido pequeños… contratiempos en casa debido a los experimentos de Ford y varias veces la pequeña Mabel había acabado con los cabellos erizados o totalmente negra por el humo de explosiones, Mabel podría ser algo atarantada e irreflexiva pero era muy protectora con su niña y cuando se trataba del tema de hacer cosas peligrosas en casa, incluso Ford le tenía miedo

-Bueno… entonces que es…

-Solo es un pequeño proyecto es todo, pero nada que implique explosivos

Ford presiono un botón en un costado del escritorio y del techo bajo una cúpula de acero sobre este sellando el interior, lo que hizo que Mabel se preguntara por qué tanta prisa por ocultarlo pero después sonrió como olvidándolo todo

-Bueno… es cierto iba a preguntarte… ¿Cuándo vivías aquí viste a la bestia que estaba en el lago?

-¿El monstruo marino? ¿Para qué quieres saberlo?

-Quiero colocar una figura de esa creatura en la exposición pero no encuentro ninguna imagen de ella.

-Lo siento calabaza, pero jamás comprobé la existencia de esa creatura, creí que había sido un invento de Fid… ¿Ya le preguntaste?

-Llame pero me dijeron que salió a un viaje de negocios y podrá tardar

-Bueno… ¿Entonces que quieres hacer?

-Me ayudaras

-Claro, pídeme lo que sea…

-¿Lo que sea?

Mabel le sonrió inocentemente…

1 hora después

-¡VAMOS A CAZAR MONSTRUOS VAMOS A CAZAR MONSTRUOS VAMOS A CAZAR MONSTRUOS!

-¡MALDITA SEA SEIS DEDOS QUE RAYOS LE PROMETISTE!

-¡Cállate! A ver… si esto aún funciona

Mabel reía mirando a sus tíos y a su hija, esta corría como loca por todos lados con un chaleco salvavidas puesto, mientras que Ford y Stan intentaban sacar a flote el barco que en el que habían ido a recorrer el mundo hacia años y que de alguna manera habían conseguido llevar al lago, finalmente el barco empezó a moverse

-Bueno todos a bordo –Stan-

-¡SIIII VAMOS VAMOS!

La pequeña Mabel, con la agilidad de un mono, subió de un salto al barco mientras la Mabel grande subió tranquilamente a este pero también muy emocionada, solo que sabía que si se movía de más sus tíos se preocuparían, finalmente el barco lentamente empezó a girar hacia la isla que se encontraba en el centro

-Bueno entonces ¿Iremos a buscar ese viejo cacharro? –Stan-

-Sip vamos tío Stan anímate, es como una de nuestras primeras aventuras

-Si lo se… sabes calabaza

Stan se acercó a Mabel sonriéndole abrazándola con un brazo y le susurro

-Te creerás una gran estafadora, pero apenas eres una principiante, sé que buscas algo más en esa isla porque sabes tan bien como yo que a esa cosa la desmantelaron cuando hicieron el robo cabaña del misterio

-Ha… ¿En serio?

-Si… pero no te preocupes no le diré nada a 6 dedos… aunque si te toca un castigo

-¿Cas… castigo? ¿Cuál?

Stan le sonrió cruelmente a su sobrina

-¡HEY 6 DEDOS VEN! ¡TRAJE MI LIBRO DE CHISTES!

-¡GENIAL VAMOS A OÍR ALGUNOS!

-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Ya habían pasado un par de horas cuando Dipper llego a la casa de Pacifica, traía una camisa de vestir y un saco que la pequeña Mabel le había obligado a ponerse siguiendo órdenes de la gran Mabel, nervioso golpeo la puerta y esta se abrió sola, algo que le dijo que Pacifica lo esperaba ya que su puerta siempre estaba firmemente cerrada.

-Dipper… llegaste… ha… ¿Cómo me veo?

Pacifica le sonrió a Dipper dándose la vuelta, traía un traje como el que usaba de niña, un vestido de color morado claro, mayas de color negro y un saco morado en su mano, solo que ahora el vestido delineaba perfectamente su cuerpo y era más escotado dando una buena vista de sus senos por el escote aunque sin llegar a ser vulgar, Dipper le sonrió

-Mucho más… ha… bonita que cuando lo usabas de niña

Dipper trago saliva nervioso esperando que Pacifica se enfadara un poco por no ocurrírsele algo mejor que decir pero esta solo rio

-Bueno… digamos que tengo unas curvas más de las que tenía en ese tiempo… y tú sigues siendo el mismo bruto a ver

Pacifica se acercó a el y lo jalo de la camisa, Dipper trago saliva… pero en ese momento Pacifica arranco su corbata y subió el cuello de la camisa empezando a anudarla rápidamente

-Increíble que aún no sepas ponerte una corbata… a ver… ya esta

Pacifica dio un tirón haciendo que Dipper perdiera la respiración, este estaba seguro de que la chica lo había hecho a propósito pero se limitó a jadear, acariciando su cuello, Pacifica se cruzó de brazos viéndolo con ojo critico

-Ese traje… no lo compraste tu… ¿Verdad?
-No… Mabel me lo compro hace mucho…

-Si, se nota… bueno podrías estar peor… además… solo vamos al cine…

Pacifica se sonrojo un poco, la verdad le alagaba que Dipper se pusiera así de serio con solo una salida al cine mientras Dipper interiormente agradecía a Mabel, ambos salieron hacia la camioneta, para después arrancar, pero no se dirigieron al interior del pueblo

-Hey Pines, el cine esta para haya –Pacifica-

-Iremos al de la ciudad… créeme pensé en algo que te gustara

-¿Ha si?...

Pacifica lo miro arqueando la ceja

-Más te vale que no esperes quedarnos en el hotel de nuevo…

-Para nada, no te preocupes…

-Ha… para nada… bueno de acuerdo…

-¡NO ES QUE NO QUIERA! Digo… ha…

-¿Entonces si quieres he?

-Vamos quien no querría

-¿PINES!

Pacifica gruño un poco, desvió la mirada… pero de reojo volteo a ver a Dipper y vio que este la miraba aguantándose la risa

-No me digas… ya no te doy miedo

-Jajaja claro que no, estoy empezando a ver cuándo estas enojada de verdad y cuando solo te haces la dramática

-Que soy una dramática

-Y desde pequeña… niégalo

Pacifica abrió y cerro la boca varios segundos y después se recargo en el asiento con los brazos cruzados pero con una sonrisa, una que compartía Dipper

-Se me notaba tanto…

-Claro que si… eres buena aunque no quieras y no puedes ocultarlo, si fueras tan neurótica como dices ser nadie se acercaría a ti, siempre se notó que no tenías muchos amigos verdaderos y te portabas así por fingir que realmente eras buena persona, al menos empecé a notarlo desde el baile en tu mansión

-Que yo no tenía amigos verdaderos… mira quien lo dice, el fenómeno enamorado de un libro todavía recuerdo como ibas a todos lados con ese estúpido diario, si hubieras querido socializar un poco te habría hecho caso… ha… mucha gente te habría hecho caso… pero la única que parecía buscar amigos era la loca de tu hermana

Ambos comenzaron a hablar de cómo eran las cosas cuando eran niños, pero Pacifica estaba aliviada mientras reía y charlaba con Dipper, el día anterior, Pacifica ni sabía por qué, pero le había pedido a Dipper no hablar de misterios o Bill Cifra en esa salida, había sido solo un impulso y un mensaje de texto, pero se había preocupado de que no tuvieran cosas de que hablar, ahora veía que no era así, antes de que se diera cuenta las pláticas ya eran acerca de cómo Dipper se había adaptado ya a la vida del pueblo, que pensaba hacer y también sobre los negocios de Pacifica, Dipper notaba como ella se emocionaba cuando hablaba de todo lo que había logrado hacer, como se sentía el orgullo en su voz y para su sorpresa, como ella decía tener muy poco aunque según lo que ella decía y cálculos que Dipper hizo mentalmente, ella ganaba mucho más que él y Mabel juntos, en cambio Pacifica notaba como el solamente quería empezar con su vida, le había contado sobre algunos trabajos hechos con el viejo McGucket y algunas mejoras que ya había hecho en la casa, notaba que Dipper quería demostrarse así mismo todo lo que podía ser y eso le gustaba, finalmente se estacionaron enfrente del cine y bajaron, ya habian muchas personas comprando las entradas, Pacifica miraba la cartelera y Dipper rio

-¿Que pasa Pines?

Dipper imito de forma bastante exacta la voz de su hermana

-"Ni te molestes en ver que haya, torpe, va a ser Pacifica quien escoja la película"

Pacifica rio y asintió caminando a la taquilla

-Claro que sí, yo escojo, tú pagas, así funcionan las citas –pacifica-

-Oye no es cierto

-Claro que lo es solo que tú no tienes citas… no creo que al menos a las prostitutas de las Vegas las hayas llevado al cine

Pacifica sonrió confiada… y de repente se puso roja, Dipper volteo a su alrededor y noto como la todos los de la fila los veían, trago saliva nervioso pero Pacifica se limitó a caminar con pose digna y sin aparentemente notar a la gente que la veía y compro las entradas, Dipper la siguió

-Bueno las entra…

-Me tocaron a mi, tu compra las palomitas

-ha… Bien…

-Te esperare anda, a fila

Pacifica señalo la fila con pose autoritaria, no era una petición era una orden, Dipper trago saliva realmente parecía molesta

-¿De… de acuerdo… ha… estas bien?

-Si… solo pienso…

-¿Piensas?

-En que te hare por hacerme pasar esta vergüenza

Dipper trago saliva, sin poder evitar temblar un poco por la amenaza en el tono de voz de Pacifica que ahora si parecía real, compro las palomitas y refrescos y para su sorpresa, Pacifica lo espero tranquilamente, aunque vio como un hombre se acercaba y le hablaba, Pacifica no pudo evitar una mueca de asco mientras se notaba que el hombre no hacía caso de esta, quizás porque estaba mas ocupado viendo el cuerpo de la chica que su rostro, Dipper estaba a punto de ir a ayudarla cuando vio que el hombre se alejaba con expresión extraña, Dipper no comprendía que podría estarle pasando, Pacifica ignoro totalmente al hombre y siguió viendo a Dipper a pesar de que por su pose parecía estar enfadada, cuando Dipper se acerco estaba sonriéndole

-¿Que es tan gracioso?

-Nada solo… me gusta darte tanto miedo, Dipper… temblabas por lo que podría pensar en hacerte además… ya se que a veces si puedo asustarte… me gusta eso

Pacifica lo miro con una sonrisa malvada pero solo logro que Dipper riera

-Jajaja lo admito a veces si me asustas… pero no puedes culparme podrías hacerme algo como eso

Dipper miro atrás de Pacifica y esta al voltear se encontró con el hombre que miraba con expresión ausente la pared, esta se encogió de hombros

-No te preocupes se le pasara en un minuto o dos

-Pero… que fue…

-Lo que le paso fue lo que le pasa a cualquiera que intente molestarme, Pines

El tono serio que uso Pacifica hizo que Dipper se callara, pero esta le sonrió tomando su refresco y su bote de palomitas empezando a caminar hacia la sala

-Si esto fue más que los boletos te daré la diferencia

-Oye… no tienes que hacerlo…

-Sabes que no me gusta recibir limosnas

Dipper suspiro, al parecer Pacifica había quedado con eso grabado ya que incluso había insistido en pagar la mitad de los gastos que habían echo en el viaje a Nueva York y a pesar de lo que le había dicho al llegar al cine desde antes había aclarado que pagaría su parte, así que no insistió más y siguió a la chica, la sala estaba a oscuras y Dipper noto como los ojos de la chica brillaban, parecido al hechizo que Wendy le había mostrado y gracias a este Pacifica llego hasta una silla sin problemas, la película aún no había comenzado y la sala estaba casi vacía, Dipper se fijó en que no hubiera nadie sentado cerca de ellos para hablarle a la chica tranquilamente

-Tienes que enseñarme a hacer ese conjuro para ver en la oscuridad

-¿Y para que quieres saber eso? Tienes tus… tubitos brillantes

-Bueno no siempre puedo usarlos, además me gustaría saber magia

Pacifica pensó un poco, podría decirle a Dipper quien podía enseñarle magia pero de ser así el averiguaría que Mabel aprendía y no sabía como reaccionaria, además de que Eliza no le había dado indicaciones al respecto, pensó un segundo… y sonrío

-Bien pero sin palabras de esto de acuerdo, además será con una condición

-¿Cuál?

-Yo decidiré que enseñarte, como y cuando, ¿De acuerdo?

-Si…

-Vaya preciosa ¿Porque estás sola?

Ambos voltearon, el mismo hombre que un poco antes se había acercado a Pacifica hacia ademan de sentarse junto a ella, al parecer ni siquiera recordaba que había pasado

-No estoy sola estoy con alguien, piérdete

-¿Con alguien? Ha si estas con un miserable mocoso… pero no te preocupes el sabrá regresar solo a casa…

Pacifica estaba a punto de contestarle al hombre cuando sintió algo deslizarse por su espalda, supo que era la mano de Dipper y parecía traer algo que echo sobre la banca al lado de Pacifica, el hombre se sentó y cuando lo hizo se escuchó un sonido viscoso y húmedo

-¡PERO QUE RAYOS!

El hombre se levantó como impulsado por un resorte y rápidamente retrocedió, de sus pantalones salía un humo acre y parecían empezar a deshacerse, corrió saliendo de la sala, se escucharon varias risas cuando algunas de las personas de la sala lo vieron huir maldiciendo, Pacifica rio un poco al ver como este se alejaba

-¿Que fue eso?...

-Yo también se hacer algunas cosas

-Más te vale que no uses ninguna conmigo

-No… pero Mabel probablemente lo haga

Pacifica abrió los ojos súbitamente asustada, Mabel, cualquiera de las dos Mabel, eran muy capaces de hacer algo como eso, la sala se oscureció, Pacifica sonrío y tomo la mano de Dipper con suavidad mientras veían la película

-Por cierto Dipper… gracias por eso…

En la isla, Stanford había atracado el barco cerca de un pequeño y viejo atracadero, las dos Mabel, Stanley y Stanford bajaron del barco, había una cortina de niebla alrededor

-Bueno… ¿Que hacemos? ¡MABEL QUÉDATE AQUÍ! –Ford-

La niña se quedó quieta regresando rápidamente junto a su madre, Ford miro a Mabel enfadado

-No debimos traerla… -Ford-

-Bueno… -Mabel-

-Bueno seis dedos no es problema, tú y ella pueden quedarse en el barco –Stan-

-¿Quedarnos los dos? –Mabel y Ford-

-Sí, tu no conoces la isla, yo la conozco como la palma de mi mano… y hace tiempo que me dices que quieres pescar

-Bueno… supongo –Ford-

-Mama quiero ir con ustedes –Mabel-

-No vamos a ver nada cielo, hay mucha niebla… ¿No prefieres ver los pescados que atrapara tío Ford?

-¡SIII!

-Bueno no tardaremos cariño –Mabel-

-¿Seguros? –Ford-

-Claro tío o prefieres que sea Tío Stan quien cuide a la niña

-… … … No tarden

Stan y Mabel se miraron y sonrieron, adentrándose en la niebla, pronto desaparecieron de la vista de Ford, no se dirigieron por la orilla a donde estaba el monstruo marino si no que se adentraron directamente en esta, Stan solamente seguía a Mabel

-Bueno calabaza ¿Para que vinimos?

-Ha… estoy buscando algo tío…

-¿Algo? ¿Qué cosa?

-Una piedra…

-¿Una piedra?

-Si… no se mas…

Mabel miro a su alrededor, nerviosa,

-Flash back-

Eliza miraba atentamente varias piedras talladas, con ojo critico

-Vaya están muy bien echas realmente tienes habilidad, como con tus figuras

-Si… siempre he sido buena con esas cosas… ¿Entonces ahora que haremos?

-Pues… mmmm…

Eliza se sentó mirando las rocas que Mabel había tallado en silencio, después de eso volteo a ver a Mabel

-¿Que sabes de la isla que está en el centro del lago?

-Fin del flashback-

Mabel suspiro, solo sabía que debía buscar una piedra en esa isla, pero Eliza se había limitado a decirle que recorriera el lugar "Recorre la isla, sabrás que es cuando lo veas, si recorres la isla una vez y no encuentras nada abandona la búsqueda" mientras seguía moviéndose entre la niebla Mabel no entendía que podía estar buscando, mientras su tío miraba alrededor

-Esto… es raro –Stan-

-¿Qué cosa tío? –Mabel-

-Esta cosa… no estaba aquí antes y es muy pesada para que llegara sola, alguien la puso aqui

Stan se acercó y puso su mano en una piedra grande

-¿Cómo sabes eso? –Mabel-

-Bueno mira, yo puse esto

Stan le mostro una marca en la rama, era una S dibujada en la corteza

-Por… ok ¿Que tienes de contrabando en la isla?

-Más bien dirás que no tengo

Los dos se miraron y sonrieron de repente

-Más te vale que Wendy no se entere tío

-No te preocupes ella nunca viene aquí… además el lugar está muy escondido

-¿En serio? ¿Qué es?

-Una… ha bueno lo mejor será que te lo muestre, ven… además creo que nos servirán unas lámparas, tengo en ese lugar

-Bueno

Stan sonrío y tomo la muñeca de Mabel jalándola, Mabel sonreía pero se daba cuenta que Stan estaba muy serio, caminaba siguiendo un pequeño sendero pero rápidamente, sin detenerse y mirando hacia todos lados, evitando plantas y hacer ruido, sin soltar a Mabel, sin hablar, Mabel no comprendía porque estaba tan nervioso y a que trataba de evitar, escucho de repente un torrente, el sonido iba haciéndose más fuerte conforme caminaban hasta que vio a lo lejos una cascada, formada por un rio que atravesaba de lado al lado de la isla y este pasaba sobre una roca, Mabel no entendía como pero presentía que ese lugar no era natural, aun así no dijo nada mientras Stan se acercaba, detrás de la cascada parecía haber una pared de roca sólida.

-Bueno aquí es, vamos con cuidado... esta resbaloso

Stan paso junto al torrente y Mabel se fijó de donde se sujetaba, había varias rocas por donde podía sujetarse, así que siguió a Stan llegando al otro lado sin apenas mojarse, sorprendiéndose, aunque afuera del torrente parecía haber solo una pared de roca del otro lado había una gruta, en la que había varias cajas de madera

-Así que aquí guardas todo tu contrabando… ¡ESPERO QUE ADENTRO NO TENGAS PERRITOS!

-Claro que no… bueno… hace tiempo deje de traer perritos era molesto tenerlos guardados aquí

-Bueno… ha…

Mabel volteo a ver el torrente de agua y vio algo extraño

-¿Tío que es eso?

-¿Qué cosa? Es solo agua…

-No… eso…

Mabel miraba en el agua una forma extraña, de repente se dio cuenta de que el agua saltaba y se movía alrededor de algo, había un objeto solido en el centro del torrente, camino hacia la cascada

-Ten cuidado calabaza, es resbaloso

-Si pero… mira esto…

Mabel entro en el torrente sintiendo como quedaba totalmente empapada, no veía nada en el agua pero movió la mano hacia donde esta cambiaba de dirección y para su sorpresa tomo algo sólido, lo sujeto y lo quito, retrocedió unos pasos, tenía una piedra redonda y transparente que cabía perfectamente en su mano

-¿Que rayos es eso? –Stan-

-No se… pero… bueno esto era lo que buscaba…

-Bueno entonces… silencio

A través del agua miraron claramente luces de linternas que atravesaban la niebla, Mabel y Stan retrocedieron alarmados, cuando vieron dos siluetas de lo que parecían ser perros

-Nos encontraran…-Stan-

-¿Eso… eso crees? ¿Cómo sabias que había alguien aquí? –Mabel-

-Algunas de mis señales estaban borradas… y había nuevas para marcar caminos las vi cuando veníamos

Mabel vio como Stan se ponía sus nudillos de bronce y se preparó también, las creaturas se acercaban, a pesar del torrente escucharon voces claramente y varios gruñidos

-¿Han encontrado algo? –Voz-

-Nada

Mabel sintió como un escalofrió recorría su cuerpo cuando escucho la segunda voz, una voz fría y cruel, una voz que venía de la creatura a 4 patas cuya silueta se dibujaba contra el agua

-Aquí solo hay rocas

-Bien entonces ¿Qué hacemos?

Otra silueta humana se acerco

-Debemos dejarlos ir –Segunda voz-

-¿Dejarlos solo así? Es solo un anciano y una niña… no será problema deshacerse de ellos

-No han bajado a la isla, si no lo hacen no descubrirán nada, pero si llegan a desaparecer y alguien más sabia que vendrían aquí tendremos a la policía rastreando la isla de inmediato, nos descubrirán

-Bien… entonces vámonos…

Mabel y Stan vieron que las siluetas se marchaban y pronto se dejaron de escuchar aun así no se movían de repente algo grande entro en la cascada

-Bueno…parece que ya…

-HAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

-Así que son ustedes, silencio…

Los dos miraron aterrados a… Greil, el hombre los miraba divertido, sin importarle que el agua cayera encima de él, sus ojos brillaban de color amarillo y parecía haber algo salvaje en su mirada, pero aun así no parecía enfadado

-Vamos, salgamos de aquí

Los dos salieron de la cascada, Greil miro alrededor y Mabel noto como su nariz se movía, como si fuera un animal olfateando algo

-Adelante –Greil-

Los dos empezaron a seguir al hombre, que parecía conocer perfectamente el camino ya que aunque miraba hacia todos lados en silencio no corrigió el rumbo ni un solo momento, ni se desoriento a pesar de la espesa niebla y follaje del lugar, no uso el camino por el que Mabel y Stan pasaron si no que los llevaba en línea recta pero aun así no hacían ruido al caminar ni tropezaban, como si la isla los dejara pasar, Mabel volteo y vio a lo lejos varias luces

-Ellos… Nos están buscando?-Mabel-

-No, solo patrullan la isla, tienen miedo de que Ford desembarque y descubra algo pero no se atreven a hacerle daño por temor a que alguien más venga a buscarlo, deben tener mucho miedo de que los encuentren si se arriesgan a usar luces aun con esta niebla

-Si eso escuchamos, ¿Tu como lo sabes?

-También lo escuche…

-¡Espera! ¡Que… rayos pasa aquí tu lo sabes mocoso! –Stan-

-No, esto es nuevo para mí jamás vengo a esta isla…

-¿Entonces como supiste que vendríamos? –Mabel-

Greil volteo a verlos y por un momento se vio feroz e intimidante, pero no veía hacia Mabel o a Stan si no a algo detrás de ellos, pero después desvió la mirada de nuevo y toda la amenaza desapareció de su rostro, siendo reemplazada por una mueca burlona

-Me gusta pescar, me encontraba en la orilla del lago haciendo eso cuando vi su barco acercarse a la isla y me dio curiosidad… nada mal humana

Greil miro a Mabel con mucho interés y esta enrojeció, sonriéndole nerviosa, pero gustándole el haber atrapado la mirada del hombre hasta que de repente comprendió, seguramente el sabia a que habían ido y que había encontrado, iba a decir algo cuando Stan se puso entre ella y el hombre con el ceño fruncido, aunque por un momento Mabel deseo que no lo insultara, Greil podría ser amable pero era mucho más grande que Stan y si tenía la mitad de la fuerza que aparentaba tener sin duda podría hacer pedazos a su tío de un golpe pero este no pareció intimidarse por Stan solamente le sonrío como si viera algo muy divertido

-Escucha mocoso sé que algo está pasando aquí y probablemente tu también lo sepas así que… más te vale que nos días que está pasando

Greil se cruzó de brazos y negó con la cabeza

-No lo sé, esto que pasa aquí es nuevo, solo sé que tengo que sacarlos de aquí, ahora, síganme y en silencio

Sin decir más se dio media vuelta para irse, Stan lo miro furioso pero camino detrás de el, Mabel los siguió pero comprendiendo a su tío, se notaba que Greil sabia más de lo que decía, llegaron al barco donde Ford los esperaba

-Hey chicos que pa… ¿Tu? ¿Que rayos haces aquí Greil? –Ford-

-Pescando y pesque a estos dos, ahora debemos irnos, iré con ustedes –Greil-

Mabel pensó que Ford haría preguntas o diría algo como lo hizo Stan pero este solo pensó un segundo y asintió

-Bien entonces sube ya estamos listos para zarpar

-¡MAMA MAMA MIRA EL PESCADO QUE ATRAPE MIRA EL PESCADO!

La pequeña Mabel saltaba como loca agitando un pequeño pez como si fuera lo más increíble que había visto en su vida y Mabel rio corriendo hacia ella, cuando de repente recordó la roca, sin poder creérselo se dio cuenta de que había olvidado que la traía miro sus manos y no había nada

-Pero que paso… ¿Donde la perdí? –Mabel-

-Toma humana esto te servirá

Greil le tendió un brazalete, Mabel lo miro sorprendida, estaba echo de ramas de árbol que entrelazadas formaban una fina correa y en el centro, brillando, estaba una pequeña piedra apenas del tamaño de una joya, pero a pesar de que el tamaño era muy diferente Mabel supo de alguna manera que esa era la roca que había encontrado en la cascada

-Como rayos… ¿De donde sacaste esto? –Mabel-

-Debería ser obvio… magia

Greil no dijo nada más y subió al barco, Mabel se puso el brazalete y se encogió de hombros subiendo también al barco.

La película había terminado, Pacifica y Dipper salían del cine conversando animados, aunque Dipper hacia verdaderos esfuerzos por reír y hablar de la película solo porque…

-En serio no se cómo te gustan esas cosas… digo sé que a los nerds les gusta eso pero… bueno… al menos te divertiste…

-Ha… bueno…

Dipper nervioso volteo a ver la cartelera, donde decía "Liga de la justicia" y forzó una sonrisa

-Y ya se, seguramente esperabas que escogiera algo que odiaras ¿Verdad?

-Si… ha… jajaja si me sorprendiste…

Pacifica sonrío contenta lo que no pudo evitar que Dipper sonriera también, se notaba que la chica había escogido esa película para que el disfrutara, que se divirtiera con ella y estaba contenta de haber logrado ese resultado, Dipper no tenía corazón para decirle que no le había gustado

-Bueno entonces… no sé, ¿Querrías ir a comer algo? Aun es… temprano…

-Si, creo que estaría bien

Pacifica enrojeció un poco cuando Dipper tomo su mano, pero la apretó caminando ambos de esa manera, ambos sonriéndose y aparentando estar calmados pero por dentro…

-¡MIERDA SOY PATETIC PONERME ASÍ SOLO PORQUE ME TOMA LA MANO! ¡MIERDA MIERDA MIERDA NO LO ARRUINES ES TU PRIMERA CITA! –Pensamiento… de los dos-

Dipper trago saliva volteando a ver a Pacifica, a diferencia de el esta se veía serena y perfectamente tranquila a pesar de lo que pensaba, Dipper trago saliva mientras caminaban hacia la camioneta de Dipper

-Bueno ahora ¿A dónde iremos Pines?

Pacifica volteo a ver la carretera cuando noto que Dipper no giraba para regresar al pueblo si no que entraba más a la ciudad, pero al voltear de nuevo hacia Dipper vio que este tenía una hoja en la mano

-Pues… ha…

-Espera… a ver eso

-¡HEY NO NO NO!

Dipper trato de alejar la hoja de papel que tenía en la mano mientras Pacifica riendo trataba de quitársela

-¡HAAA CUIDADO VAMOS A CHOCAR! –Dipper-

-¡Dame esa hoja!

Pacifica intentaba quitarle el papel a Dipper haciendo que este perdiera el control de la camioneta, hasta que esta giro rápidamente y Dipper apenas logro meter el freno

-¡IDIOTA QUE HACES! –Pacifica-

-LO SIENTO LO SIENTO EL…

-J¡aja lo tengo!

Pacifica aprovecho que Dipper se distrajo disculpándose para por fin quitarse el papel, Dipper la miro entre apenado y… asustado de que a la chica le importara más saber que era ese papelito que el haber estado a punto de matarse, de repente recordó el papelito y volteo a ver a Pacifica, esperando escuchar carcajadas o burlas, pero esta solo doblo el papel tendiéndoselo a Dipper

-ha… yo…

-Así que…. Bueno…

Pacifica estaba totalmente roja, se recargo en el sillón sonriéndole a Dipper, le encantaba que Dipper hubiera echo incluso un plan detallado de la cita, de la manera obsesiva que siempre tenía cuando algo le importaba, rasgo que ella misma había visto antes y que Mabel le había descrito muchas veces y al menos ya sabía por que había querido ir a la ciudad… en el pueblo no se encontraban lugares como al que el quería llevarla

-Ese… restaurante me gusta mucho… ¿Vamos?

-Ha… si… vamos…

Dipper arranco la camioneta, pero muy apenado de que Pacifica hubiera descubierto su lista por más de que la joven actuara como si no hubiera visto nada, en todo el viaje no hicieron nada, no hablaron, solamente miraban el camino hasta que Dipper se detuvo en el estacionamiento de un restaurante, Pacifica espero hasta que Dipper detuviera la camioneta, Dipper noto como esta temblaba un poco y respiraba algo agitada

-Pacifica… estas bie…

En ese momento Pacifica volteo hacia él y jalándolo de la camisa le dio un beso en los labios, Dipper abrió los ojos como platos pero después de un segundo empezó a corresponder el beso buscando atraer a la joven hacia el pero en ese momento Pacifica se alejó rápidamente, Dipper la miro extrañado, Pacifica estaba pálida, respiraba agitada y rápidamente salió de la camioneta

-¡Pacifica pasa algo!

Dipper bajo de la camioneta, asustado, Pacifica volteo a verlo, totalmente colorada, pero sin poder ocultar la palidez que se había apoderado de su rostro

-No… no ocurre nada… yo… vamos…

-Paz… podemos irnos, ven volveremos al pueblo

-No… Dipper…

Pacifica lo miro y sonriendo, se acercó a Dipper y para sorpresa de este, se sujetó a su brazo sonriéndole al verle a los ojos

-Vamos… sigamos con nuestra cita, Mason

Dipper sonrío y asintió mientras ambos entraban en el restaurante, este se preguntaba que había podido pasarle a la chica, no bastaba con que ella le decía que no pasaba nada pero algo dentro de él le decía que no era el momento de hacer esa pregunta, en cambio Pacifica solo pensaba en las dos sensaciones que acababa de tener… un gran terror cuando Dipper la acerco hacia el al besarlo sintió como si estuviera reviviendo un horrible momento, un horrible recuerdo… pero como todo eso había desaparecido de repente por un segundo, cuando al alejarse un poco por fin recordó lo que el terror le hizo olvidar… que a quien besaba era a Dipper Pines… porque ella deseo hacerlo, como en ese momento ella deseaba caminar sujeta a su brazo y para su sorpresa, el terror se había esfumado convirtiéndose en una calidez y una tranquilidad que no había tenido en mucho, mucho tiempo.

Y bueno aquí está el nuevo capítulo, realmente no tenía la menor idea de cómo hacerlo por más de que tenía todo lo que quería que sucediera en mente, espero me haya quedado bien

Ni idea si el siguiente capítulo seguirá con la cita de Dipper y Pacifica o si empezara por otro día aun no lo decido pero mientras tanto si puedo adelantar que lo que vivió Mabel en esa isla es muy muy importante

Hasta la próxima