Daba vueltas como león enjaulado esperando las noticias del Medimago, estaba más que preocupado.
Cuando había escuchado el llanto de los trillizos sentía que su corazón se oprimia, Luna trataba de tranquilizarlo alegando que era normal en pequeños niños de tan sólo diez meses que lloraran cuando tienen hambre o por alguna otra necesidad, pero la tranquilidad se fue al caño cuando Alexandro lloraba más fuerte y su piel empezaba a tornarse de un pálido azul.
Luna conjuro un patronus y lo mando a una dirección que él desconocía, no sabía que hacer, el pánico se estaba apoderándose de su ser; no sabía nada de niños y de repente tenía cinco, no recordaba nada, pero era consciente de un apego emocional hacia ellos.
Con temor tomó a Alexandra y a Mark, dejándole a Alexandro con su esposa - porque tiene más experiencia- con miedo de hacerle daño. Dejo a los más pequeños con Tefy, los gemelos se encontraban sorprendentemente tranquilos y serios, incluso llenaban un bolso con lo necesario para su pequeño hermano.
Una vez en San Mungo, un Medimago de avanzada edad se llevó al pequeño, desde ese momento ya había pasado dos horas donde Luna había regresado a la mansión para ver a sus demás hijos.
— ¡Theo! — Llamo una voz, angustiada.
— ¿Pans? — Pregunto desconcertado de ver a su amiga.
— Tuvimos que venir en un transporte muggle — Explico un tanto hastiada, el castaño recién reparo en la presencia del pelinegro portador de la cicatriz. — Lo... Tu esposa nos envió un patronus — Se corrigió.
— Gracias.
— Es mi ahijado después de todo — Aclaró sabiendo que su amigo desconocía este dato.
— Tranquilo Theo, se pondrá bien — Dijo el pelinegro después de saludarlo, el castaño sólo asintió incómodo por la cercanía que demostraba.
— Gracias Po...
— ¡Theo! — Llamo la atención la voz de Granger, que llegó y le dio un abrazo. — Luna nos contó todo. No te preocupes por Aile esta con mi madre, Draco vendrá pronto fue a atender una llamada.
Tanto Theo como Pansy se sorprendía la manera tan familiar con la que se trataban.
— Enserio no debiste venir, princesa — Se escuchaba la voz que su amigo moreno llevaba.
— ¡Papá! ya te dije que quiero mucho a los trillizos, además mamá también vino. — Se quejaba con pucheros la pequeña Selene.
— Yo si puedo estar presente, cariño.
— No es justo.
— Gracias por venir Ginny, Blaise. — Agredecia una rubia recién llegada. — A ti también Selene. — Le dedicó una sonrisa y se puso a lado de su esposo.
— ¡Tío! — Llamo emocionada apenas vio a Ron Weasley.
— Hola pequeña — Saludo tomandola entre sus brazos.
Mientras que las serpientes se encontraban incómodas por estar al rededor de las personas con las que siempre peleaban, sobre todo con aquel pelirrojo, Blaise era el más tenso pues se había casado con la hermana menor de la zanahoria.
A los de Slytherin's se les fue la voz cuando su amigo rubio estaba en la misma sala, para nadie era un secreto sobre sus constantes enfrentamientos.
— Familia Nott — Llamo.
«¡¿Astoria?!» Gritaron sus mentes al ver la hermana menor de su amiga Daphne Greengrass.
— Que bueno que viniste — Sonrió y junto sus labios con los del pelirrojo, mientras que a las serpientes se les desencajaba la boca, excepto a Theo que estaba ansioso por saber el estado de su hijo.
La castaña menor de las hermanas Greengrass carraspeo y continuó con su anuncio.
— El pequeño Alexandro Hanz esta fuera de peligro — Theo empezó a respirar tranquilamente, ni se había dado cuenta cuando había empezado a aguantar la respiración — Ahora está durmiendo.
— ¿Qué fue lo que tenía? — Pregunto la madre del pequeño, cosa que agradecía su esposo pues su cabeza no estaba funcionando muy bien que digamos.
— Fue intoxicación — El castaño fruncido el ceño, alentandola a que continuará. — Tiene un metabolismo delicado, al perecer es alérgico al polvo y presentó una indefinida cantidad, no adecuado para su cuerpo, que está en desarrollo aun.
Ambos padres se miraron preocupados, uno más que el otro ante tan descubrimiento.
— ¿Podemos verlo? — Pregunto titubeante el castaño.
— Claro que sí, Theo, ahora está durmiendo, no hagan ruido — Les sonreía para luego guiarlos por los pasillos, dejando a los demás en la sala.
— Me alegra que este bien. — Soltó un suspiro Hermione.
— Jamás había escuchado de una alergia así. — Opinó el pelirrojo después de perder de vista a su esposa.
— Pues ya lo dijo Astoria — Agregó el de los lentes para luego tomar de la mano a Pansy que estuvo tentada a soltarse de manera brusca, pero luego de pensarlo bien no puso oposición, más que una cara hastiada — ¿Estas segura que estas bien? — Pregunto cariñosamente, pues apenas habían recibo el patronus de Luna, la pelinegra tenía urgencia por llegar; ella había encontrado un diario con su letra, sus relatos eran desde que había empezado su embarazo, el cual al parecer era riesgoso, razón por la que Potter no la dejaba mucho tiempo sola.
— Si, Potter
— ¿Ahora que le hiciste? — Preguntaron al unísono Hermione, Ron y Ginny.
Harry sólo se encogió de hombros, pues ni él mismo sabía, mientras que la pelinegra enarcaba una ceja, ya era la segunda vez que se lo insinuaban ¿Pero que clase de relación tenían?
— No lo sé, aunque la noto normal, y tu Draco ¿Porque estas tan callado, Hermione te volvió a poner abstinencia sexual?
Blaise rompió en risas, mientras Ron sonreía divertido.
— Cállate, Potter.
— Jajajaja ¿Hermione? — Cureoso, dispuesto a seguir divirtiéndose.
— No pasó nada, Harry — Respondió, — Está así desde que hablo con Antares, secretos de Malfoy's — Continuó sin darle importancia.
— Papá ¿Qué es abstinencia sexual? — Pregunto una inocente pelirroja, curiosa por la respuesta.
— Bueno, pues...
— Haber como te sales de esta, ni creas que olvidaré cuando mandaste a Sarah a preguntarme sobre bebés. — Se quejó el pelirrojo con las orejas rojas.
El trío dorado empezaba a reírse a grandes rasgos, la Weasley menor sólo bufaba, pues toda su familia era una bola de dramáticos, bromistas, raros... y por si fuera poco, justo tuvo que casarse con un dramático libidinoso.
— Tranquilizate cuñado — Soltó de lo más calmado, sorprendiendo a sus dos amigos ¿Desde cuándo tenían esas confianzas?, aunque al moreno siempre le había resultado fácil acoplarse a un nuevo entorno.
— Deja de llamarme cuñado, aún no te acepto en la familia.
— La pelirroja es una Zabini — Presumió. — Y tenemos cinco guapos hijos. — Continuó orgulloso haciendo refunfuñar al pelirrojo.
— Ya, ya, basta, compórtense — Los detenía Harry con una sonrisa.
— Ustedes no cambian. — Negaba con la cabeza, divertida una castaña.
— Claro que sí — Contestó, ofendido — Estoy más guapo. — Sonrió el moreno haciendo rodar los ojos a los demás, además de ganar sonrisas devertidas.
— Los de la familia Zabini siempre somos guapos — Rompió la atmósfera la pequeña niña, con delicadeza y con la inocencia de toda niña.
Hermione y su madre soltaron un sonido de ternura, en cambio Pansy se contuvo. Draco se pegó la frente con una de las palmas de su mano y Harry trataba de no reír.
— ¡Por Merlín! — Se puso a la altura de su sobrina. — Ya te estás pareciendo a tu padre. — Se lamentó.
— No seas dramático Ron, que George y Fred también eran así, además es mi hija — Alejo a su hermano y tomó a su hija. — Y por supuesto que es guapa. — Sonnrio haciendo que Zabini levantara ambas cejas en un claro ademan de victoria. Además de acercarse y abrazar a su hija y esposa.
Tanto Pansy como Draco se estaban sintiendo realmente incómodos, Blaise siempre se había podido acomodar, fácilmente, a cualquier situación, a diferencia de ellos tres, aunque Theo parecía llevarse bien con la luna... Lovegood y eso tampoco era de extrañar pues él siempre había sido tranquilo y sin miramientos de lado. El problema eran ellos dos, además de que estaban casados con las personas más complicadas y opuestas a ellos ¿Cómo terminaron juntos? Harry era compasivo, amable e incluso tierno, pero ella era arrogante y orgullosa, dudaba que tuvieran algo en común, él tenía muchos amigos y siempre estaba dispuesto a defender a cualquiera, en cambio ella apenas y se preocuparía por los más cercanos, el era demasiado bueno para ella...
Draco era altanero, arrogante, orgulloso y un tanto cobarde, mientras que Hermione siempre fue valiente, inteligente, protectora y tenía una infinidad de cualidades, y pensar que se casó con él lo hacía dudar y confundir mucho, además de que él se encargó de hacerle la vida imposible en sus años de Hogwarts ¿Y terminaba casado con ella y con cuatro hijos, uno apuntó de venir? Le parecía una mala broma, una estúpida confusión, pero era realmente curioso que sus amigos y él compartieran aquella pesadilla... bueno, aunque tal vez no se lo podía considerar una pesadilla.
— Tenía que ser Zabini — Bufo molesto el pelirrojo, cruzando los brazos.
— Estas grande para hacer berrinches — Llamo la atención la voz de la castaña medimaga.
— Pero Tori...
— Ja, como si Tori te hiciera caso, mejor cuidate Weasley, una Tori enfada es peor que un troll.
— Draco — Advirtió Hermione.
— Es la verdad Mione — Utilizó aquel mote que siempre escuchaba decir a sus amigos. Sabía que si se resistía más a la situación no iba lograr nada y un Slytherin siempre aprovechaba la oportunidad. Pansy observo la escena con la mandíbula tensa, ver a un Draco actuando cariñosamente o algo similar era extraño.
— Mira quién lo dice, ¡cuando Mione te haga la vida un infierno no vuelvas a mi casa llorando! — Se defendió.
— Ron — Llamo la atención Harry, seriamente, mientras el rubio sonreía satisfecho de que callaran a la zanahoria — Draco no va a tu casa, sino que viene a MI casa, llorando — Sonrió, alzando las cejas en claro intento de burla hacia el rubio. — Y tu te le unes de vez en cuando.
Blaise no pudo aguantar la risa y lanzó una que otra burlesca opinión, haciendo sonrojarse de rabia al pelirrojo y bufar al rubio.
— Tu cállate, que ni creas que no se que también vas a su casa a gimotear — Regaño Ginny.
— Exacto, ¿Qué tiene mi casa para que vengan a llorar cada vez que sus esposas los ponen en abstinencia? — Reclamó Pansy, una de esas situaciones también la había leído en su diario. Además de que no quería estar fuera de la conversación.
— ¡No es cierto! — Se quejó el pelirrojo. — Además Harry va a llorar a la casa de Draco o Theo.
— Yo no lloro.
— Si claro ¿Y esa vez que Pansy se enojo porque leíste tan sólo la portada de su estúpido diario? — Comentó inocentemente, Ron, mientras que la pelinegra le dirigió una mirada severa haciendo poner nervioso al pelinegro.
— Eso fue un malentendido, además no lloré. Esa noche bebí por culpa de Draco, el que estaba llorando eres tú porque Astoria se puso de lado de Sarah.
Continuaron discutiendo a cada ratos incriminandose más y más, Draco y Blaise hacían lo posible para acoplarse para evitar sospechas, haciendo que se enteraran de una que otra cosa. Las mujeres por otro lado sólo soltaban carcajadas y una que otra opinión.
Cuando Theo volvió, cargando a su hijo, observo como todos discutían y reían, mientras Astoria les repetía que se callaran por estar en San Mungo, sin darse cuenta el recuerdo de sus hijos discutiendo llegó a su memoria, pasó exactamente lo mismo hace unas horas con lo gemelos, revelando uno que otro secreto sin ser conscientes. Sonrió, hace mucho que no los oía reírse tanto, y estaba apunto de soltar una carcajada de no ser que sintió una intimidante presencia acompañado de una atmósfera fúnebre.
— Se podrían callar, por favor — Sonrió mientras soltaba esas palabras haciendo que todos guardarán silencio. — Gracias, Alexandro está mejor.
— Qu-que bueno — Se rasco la parte trasera de su cabellera, el pelirrojo.
— Tu mujer si que da miedo — Susurro Blaise, que se había acercado al oído de se su amigo, él sólo sonrió orgulloso. Una razón más para agradarle aquella rubia, pues nadie (ni siquiera él) podía parar a sus amigos.
Pansy también se había acercado y acariciaba la cabecita de su ahijado, aliviada de que estuviera bien, le dio una sonrisa a Lovegood, orgullosa de que los callara pues estaba apunto de gritar que le estaban haciendo doler la cabeza. Hermione disimulo una pequeña risa y les sonrió a la pareja.
— Será mejor que no vayamos — Anunció Harry después de carraspear. — Además Pansy debemos volver a lo muggle — Sonrió divertido ante el bufido que soltaba, sabiendo que odiaba los aparatos del mundo muggle.
— Nosotros también nos vamos — Dijo Ginny — Los niños están solos y no quiero saber que habrán echo ahora.
— Tranquila... — Sonrió el Moreno, aunque luego recuerdo lo acontecido de la tarde. — Olvidalo, mejor volvamos.
— Saludame a los gemelos — Sonrió Hermione para luego poder entrelazar la mano con la de su esposo, éste se tenso ante el contacto y estaba dispuesto a romper el contacto por más que provocará confusión, pero se dejó llevar ante la calidez que emitía... Le gustaba aquel gesto.
— Gracias por venir. — Sonrió la rubia. — Sobre todo tu, Pans. — Le dio un abrazo a la pelinegra que correspondía a duras penas. — Se lo difícil que es estar en ese estado. — Continuaba con aquella voz soñadora que siempre la había caracterizado.
— Descuida, para eso está... — Fruncio el ceño, buscando las palabras adecuadas
— La familia — Completo su esposo, le dedicó una sonrisa y empezó a despedirse.
Pansy lo observo y también sonrió, sí, si eran una familia. Una familia que había escogido y al parecer había echo una buena elección.
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EXTRA
Tus amigos también son mis amigos
Había removido todo el escritorio donde encontraba documentos sobre su familia, colegiatirta y demás, como su estado civil.
Todo apuntaba que era una modista, negocio que tenía junto a Granger (lo cual la sorprendió) en el mundo muggle. El nacimiento de sus hijos y ser madrina de uno de los hijos de Draco y Theo.
Busco entre las cajas y encontró un libreta verde que parecía tener algún sello en forma de serpiente, al tomarla esta rápidamente hizo un destello haciendo girar en diversas formas el sello. En la primera hoja se leía claramente su nombre acompañado de un "de Potter", bufo ante eso y empezó a hojear leyendo de vez en cuando. Sus escritos revelaban parte de su vida, donde contaba lo difícil que fue tener a Lily, que lidiar con James era complicado, que Albus era el niño que cualquiera pudiese desear, que Zoé estaba destinada a ir a Hufflepuff (gruño ante la posiblidad) y que llevaba un embarazo riesgoso debido a un accidente al inicio de su estado.
Llegó a una página que le causó curiosidad, después de leer la fecha y unos cuanto párrafos.
"... estoy furiosa con Harry ¿Cómo se atreve a tomar mi diario? ¿Quién se ha creído? Estúpido León de mier..."
Siguia leyendo, donde se quejaba sobre la confianza y demás.
"... tal vez me altere demasiado, después de todo me aclaraba que lo había encontrado cuando Lily y Zoe jugaban ¿Soy una mala esposa?..."
Fruncio el ceño, ella no era una bipolar, aunque lo atribuyó a los primeros meses de embarazo.
"... Harry aún no llega, pero Mione me mandó un patronus contándome que estaba bebiendo con Draco y Ron. No puedo creerlo, al parecer exagere, tal vez no debí echarlo de la casa, pero no pienso pedirle perdón..."
Rio ante lo leído, eran todo un caso. Siguió leyendo de como se había reconciliado y se sonrojo de sobremanera ante lo bien detallado que estaba. Siguió leyendo y encontró una página donde llegaban sus amigos a su casa.
"... Draco se puso a cantar canciones muggles, coreado de Blaise y Ron. Theo sólo bebía más y más, Harry trataba de calmarlos o echarlos de la mansión mientras trataba de alejarme de todo ese alboroto. No se porque siempre que tienen problemas matrimoniales -la mayoría por una estupidez, pero son unos dramáticos que terminan arrastrando al pobre de Theo- vienen a mi casa, aunque debe ser algo así como saldar cuentas, ya que Harry también va algunas de sus casas.
Al parecer Mione le puso la abstinencia por culpa de la estúpida rubia, alias falda corta. Ron estas deprimido sobre Sarah -debo hablar con James, seguro él sabe algo- Blaise de nuevo está extrañando a la su amada chica fuego -tenía que asistir como comentadora a un partido de Quidditch fuera de Londres- Theo estaba también deprimido, Scamander volvía a rondar a su amada Luna.
Son todo un caso, pero me alegra que Harry cumpla su palabra de «Tus amigos, también son mis amigos» es realmente bondadoso, para recibirlos, afortunadamente los niños están en casa de Daphne.
No soporto escuchar sus canciones, pero debo admitir que tienen una condenada buena voz..."
Sonrió ante sus escritos, sabiendo que el pelinegro con la cicatriz no criticaba a sus amigos, incluso los aceptaba como los suyos. Y ella hacia lo mismo con los suyos. Se sorprendió que escribiera tal cosa, además de que se notaba el cariño que le tenía a esas personas que alguna vez había humillado tanto, la confianza que emitía a todos ellos era muy clara.
Y al parecer ella también cumplía con la palabras de Potter.
Tus amigos, también son mis amigos
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Hoooooola, sí se dieron cuenta... me atrase... y antes de que me quieran matar y demás, debo decir, en mi defensa, que lo explique en el anterior cap. Estoy exprimiendo a mi cerebro para recordar todos los sucesos que tendría esta historia y así poder continuar, tranquilamente.
Espero les haya gustado, dejen un hermoso cometario sobre que les parece esta historia.
Matta-ne
Pd: muchas gracias por sus comentarios y sobre tu pregunta @sonrais777 espera un poco, ya te enteraras, espero que disfrutes la historias. gracias
