Buenos días, quiero agradecer a todos los que han seguido mi historia y disculparme por que ya tiene varios años que no la continuo, pasaron varias cosas en estos años y me fue imposible seguir, pero créanme que era un pendiente que quiero terminar, en estos días iré actualizando los capítulos, espero terminarlo pronto, les agradezco nuevamente y espero les guste

CAPITULO 5

Una linda pareja tomaban un café en el centro de la ciudad, eran aproximadamente las 9:30pm en una noche hermosa y con mucha gente alrededor.

–En realidad crees que aquí la encontraremos- Decía el muchacho mientras tomaba un sorbo de café.

– Según mis informes, ella se presentara en la galería de arte esta noche, pero no sé a qué hora exactamente- Le contesto la chica morena que lo acompañaba.

Jake nunca fue un hombre muy paciente y estaba aburrido, tenían más de dos horas en ese lugar, sin mencionar que se sentía algo apenado, Ingrid Hunnigan lo estaba acompañando y sin lugar a dudas llamaba mucho la atención, no parecía aquella agente con traje y lentes, tenía el cabello suelto y planchado, también un vestido morado casual que le entallaba muy bien la figura cosa que a Jake le parecía muy atractivo.

–Esperemos un rato más, tal vez tengamos suerte y la encontremos- Le dijo Hunnigan.

–No puedo creer que León me arrastrara para hacer esto, pero bueno, me agrada ese tipo y nada haría más feliz a Sherry que Leon y Claire se reconcilien.- Contesto jake.

– ¿Y qué tal van las cosas entre tú y Sherry? – Preguntaba la morena.

– Excelentes, es una mujer maravillosa y a pesar de la diferencia de edad nos comprendemos a la perfección – Le contesto el joven.

Pasaron dos horas más y la pareja se dio por vencida, esa noche Ada Wong no se presentaría a la galería.

–Bueno, esto fue una pérdida de tiempo – Dijo el joven.

–Eso parece jake, vámonos de aquí – Contesto Ingrid recogiendo su bolso.

Hunnigan se estaba hospedando en un hotel cinco estrellas no muy lejos de allí, solo tenía que caminar unas cuantas manzanas para llegar y jake se ofreció a llevarla ya que era noche y no quería que nada malo le ocurriera.

–Jake, ¿Sherry sabe que estas aquí?- Preguntaba Ingrid para sacar algo de conversación en el camino ya que Jake era muy serio

–Por supuesto que no, para ella, yo estoy con unos amigos de mis días como mercenario, si le dijera seguro que iría a contarle a Claire y le prometí a León que no le contaría nada- contestaba jake.

–Ya veo, así que le mientes a la mujer que amas, creo que se molestara si se entera que le ocultas cosas- Le decía la morena con un poco de picardía.

Ambos siguieron caminando y pasaron en medio de un parque para cortar un poco el camino ya que esa ruta los llevaba en línea recta hasta el hotel donde la chica se hospedaba. Siguieron avanzando y al pasar por un puente que cruzaba un pequeño lago en medio del parque Jake se detuvo a mirar una carrera de botes de juguete, el joven parecía un niño pequeño, emocionado por la carrera y ver la felicidad de los niños junto a sus padres al conducir el juguete.

–Eres un poco grande para emocionarte tanto con esos juguetes – Le decía Ingrid dibujando una sonrisa y recargándose en el barandal junto al muchacho.

–Yo nací en un lugar muy pobre, ni siquiera teníamos televisión y una de mis más grandes fantasías era tener un barco de juguete algún día y pilotearlo en el rio, en ese entonces solo era un niño soñador y con la enfermedad de mi madre tuve que trabajar desde pequeño para poder mantenernos, y lo que mejor se me daba era ser mercenario, así que jamás me compre un juguete de esos y ahora que tengo una vida algo tranquila y veo a los niños jugando con me llena de gran nostalgia- Le contaba Jake a Hunnigan sin apartar la mirada de los barcos

Ella solo lo vio, le sonrió de una manera muy dulce y se quedó junto con él a observar hasta el final la carrera de botes. En un abrir y cerrar de ojos toda la gente ya se había ido así que siguieron su rumbo, caminaron alrededor de cien metros y por la vereda, poco antes de salir del parque, dos sujetos se colocaron frente a ellos y en un instante otros dos se posicionaron unos pasos detrás.

–Se les hizo tarde no creen tortolitos – Les dijo el tipo frente a ellos.

–Me parece que no saben que hay que pagar una cuota por pasar por aquí a estas horas – comentaba la persona que estaba detrás de ellos.

–Podemos hacer un trato chico, danos a la chica y tú te puedes ir sano y salvo – Le decían a jake mientras uno de ellos se acercaba a Ingrid.

Justo cuando iba a tocarla, Jake lo sujeto de la muñeca y lo hizo retroceder unos pasos, justo después soltó un golpe en el pecho de aquel sujeto y lo tiro al suelo.

–No queremos problemas, lárguense y no les hare daño –Le decía Jake enfurecido.

Los tres tipos restantes se abalanzaron sobre Jake quien rápidamente los eludió para poder defenderse, los golpes de Jake eran rápidos y también sus patadas, los ladrones no podían darle ni un golpe limpio, incluso el joven se veía un poco alegre de tener algo de acción en mucho tiempo, pero el primer sujeto que Jake golpeo se levantó sigilosamente y desde la parte trasera de su cadera saco un arma y apunto en dirección a Ingrid.

–Detente ahora o ella muere –Le grito el maleante

Jake se movió rápidamente para posarse entre el arma y la chica y justo en ese momento Hunnigan escucho un tronar que le helo la sangre, el sujeto había disparado y la bala le dio justo en el hombro a Jake quien velozmente le quito el arma y le rompió el brazo de un golpe, los demás hombres al ver tal acción huyeron despavoridos y el sujeto que disparo los siguió detrás.

–Te encuentras bien- preguntaba la morena asustada

–Sí, la bala entro y salió, no debería ser gran cosa – respondía el muchacho agarrándose el hombro.

–Jake deberíamos ir a un hospital, estás perdiendo sangre – Le decía la Ingrid

–No es necesario, estaré bien – Contestaba el joven

–Al menos déjame vendarte, en mi habitación hay un kit de primeros auxilios, debemos desinfectar la herida – Insistia preocupada Hunnigan, algo enojada por la terquedad de Jake.

El joven acepto al final y los dos caminaron hacia la habitación de Ingrid.

Eran aproximadamente las 8:00pm, Sherry tocaba el timbre de la casa de Claire sin dejarlo descansar.

–¡Ya voy! - gritaba desde dentro Claire –Sherry que sorpresa, a que debo tu visita.

–Hola Claire, Jake salio con unos amigos que estaban de visita en la ciudad y pese en tener una noche de chicas tu y yo, ¿Qué te parece?- Le decía la Rubia emocionada.

–Está bien, hoy me siento de maravilla así que porque no, me encantaría, solo dame 20 minutos y estaré lista –Contestaba a Sherry con una gran sonrisa.

Las dos chicas fueron a una discoteca en el centro de la ciudad, era un lugar tranquilo donde podían charla y bailar a gusto, Claire tenía mucho que contarle a Sherry, desde aquella vez con león se sentía de maravilla, como si una carga hubiera desaparecido de su cuerpo.

–Me alegra tanto verte tan fresca, tan alegre, extrañaba eso de ti Claire – Le comentaba Sherry

–Y dime Sherry, como vas con Jake – Preguntaba Claire.

–Estoy muy contenta, Jake no es precisamente el hombre con el que soñaba, pero es perfecto para mí, me entiende en todo, es un tipo rudo, eso me encanta, siempre puedo contar con él y estoy segura que me protegería de cualquier cosa sea lo que sea… En fin, estoy completamente enamorada – Comento la rubia dándole un trago a su bebida y siguieron divirtiéndose.

–Sherry, es tarde, será mejor regresar a casa – Le comento la castaña que ya estaba cansada de tanto bailar.

–Si tienes razón, deberíamos irnos –Contesto ella también cansada.

Las dos jóvenes salieron del lugar y caminaron un poco para tomar un taxi a casa, ninguna llevo auto ya que beberían, al cabo de unos minutos un taxi se detuvo y cuando Claire estaba arriba del vehículo, noto que Sherry no entraba, tenía la mirada atónita…, perdida…, sus ojos no se apartaban de la misma dirección, Claire bajo del auto diciéndole al taxista que espere unos minutos, cuando se acercó a Sherry, noto como unas lágrimas rodaban por sus mejillas y murmuraba.

–¿Por qué Claire?, ¿por que está sucediendo esto?- Dijo la rubia.

Claire desconcertada volteo hacia donde la mirada de Sherry apuntaba y sorprendida abrió los ojos llevando sus manos a su boca por la sorpresa, era Jake, estaba entrando en un hotel con una mujer, su gran altura y forma de caminar lo hacían inconfundible para ellas dos.

–¡Sherry! – Dijo la castaña volteando a abrasarla.

La rubia solo dio una sonrisa fingida y sin poder contener algunas lágrimas, se quedó viendo como su novio entraba al hotel y murmuro.

–Vámonos Claire, ya es tarde quiero descansar –

Las dos mujeres subieron al taxi y partieron, ninguna dijo nada en todo el camino, llegaron a la casa de Claire y por fin Sherry hablo

–Claire puedo pasar la noche aquí, no quiero regresar a mi hotel – comento en voz baja.

–Sherry, por supuesto… quédate el tiempo que quieras…

En ese instante la chcia se arrojó a los brazos de Claire y por fin soltó todo lo que había estado reprimiendo en el camino, lloro en los brazos de la castaña y se acorruco en su pecho como si se tratase de una madre consolando a una hija, a Claire le partía el corazón ver el sufrimiento de Sherry, ya había pasado por tanto dolor en su niñez como para seguir continuando con él, solo se limitó a abrazar a la rubia y decirle que ella la apoyaba en todo momento. Claire la dejo en el cuarto de invitados cuando por fin se durmió y camino a su recamara para botarse en la cama y quedar profundamente dormida.