CAPITULO 4
El viaje de Astrid
El sol comenzaba a asomarse por el cielo, no obstante era apenas visible por la espesa neblina que cubría todo el lugar. La Nadder ahora volaba descendiendo en una parte de la isla a la que acababan de llegar
La Jinete suspiro y volvio a mirar el amuleto que tenía en las manos - ¿por que siento que esto es algo realmente importante? - Esa pregunta no se alejaba de su mente desde que volvio a ver ese silbato despues de tantos años, pero por mas que lo observaba no recordaba nada mas. Esperaba que volver a esa isla le ayudara a despertar su memoria. De nuevo guardo el amuleto y miró a su alrededor, estaban cerca de una pequeña pradera que ella creyó reconocer
A orden de la chica, Tormenta aterrizó y la chica desmontó cayendo con agilidad en el suelo.
- Aquí fue - dijo observando su alrededor, apesar de que estaba cubierto por la neblina - Me perdí hace años aquí... pero ¿Como lo obtuve...? - dijo volviendo a observar el silbato y de pronto otro recuerdo la golpeo sin avisar
Una pequeña niña rubia caminaba entre la neblina. Se empezaba a asustar a pesar de su característico valor. Todos los que la acompañaban habían desaparecido de pronto y el sonido de que alguien la seguía no le ayudaba en absoluto.
De pronto una enorme silueta de un animal que no pudo distinguir comenzó a atacarla. Aun con algo de valor la chica reaccionó y comenzó a correr siendo perseguida por el monstruo, hasta que tropezó y quedo a merced de la bestia. La niña gritó de forma inevitable cuando este iba atacarla hasta que launa figura humana apareció frente a ella.
- ¿Que estas haciendo? ¡Corre! - le dijo una voz masculina, el dueño de esta se hayaba dandole la espalda frente a ella de forma protectora, cubriendola del peligro, listo para la defensa
- ¡Es cierto! ¡Un chico me salvó! - exclamó Astrid forzando su mente a recordar algo mas, pero a su mente solo venía la silueta de su salvador. La chica llevó sus manos a ambos lados de su cabeza y cerró los ojos con fuerza, tenía que recordar algo mas, algo importante pero no venía nada. La chica suspiró y volvio a tomar el silbato en sus manos - El debió haberme dado esto
Y ahora que el recuerdo estaba casi completo en su memoria, otras dudas la asaltaron ¿Como lo encontraría? Después de todo apenas si recordaba su silueta, su voz, una especie de emblema que llevaba grabado en su ropa ademas de una especie de arma con la que peleaba que tampoco recordaba bien, ademas ¿Después de tantos años el seguiría ahí?
La chica volvio a suspirar - Quizá esto fue una tontería Tormenta ¿Como voy a devolvérselo, si no recuerdo mas sobre el? - La chica comenzaba a desistir de sus planes, necesitaba que su memoria reaccionara para continuar, debía de haber algo mas que aun no recordaba
Inconscientemente, la chica seguida por la dragona caminó adentrándose mas en la isla, cuando de pronto una enorme silueta emergió rugiendo detrás de ellas. Aunque no podían distinguir bien que era, Astrid salio del breve shock y tomó posición defensiva a lado de la Nadder quien se preparó para lanzar espinas y defender a su Jinete, cuando de pronto la enorme silueta se desvaneció cayendo frente a ellas. Enseguida una sombra masculina se dejo caer de algún lado y aterrizó sobre el enorme cuerpo con algo parecido a un arma que no identificaba bien, en una de sus manos.
- Vete a casa - dijo el recién llegado entre las sombras - Este no es lugar para una chica
- A mi isla llego una llamada de auxilio para pelear contra los monstruos - respondió Astrid con decisión - Estoy aquí por eso
- Los monstruos no van a desaparecer por que una chica haya venido a pelear, te lo repito no es un lugar seguro - dijo esta vez avanzando a la poca luz del sol, revelando su rostro. El chico tenía el cabello ligeramente largo, lo suficiente para amarrarlo atrás en una pequeña coleta, tenía los ojos cafés, vestía una túnica azul cielo sobre la cual llevaba una especie de chaqueta en azul marino, acompañado de algunas piezas de armadura, como protección en las muñecas y hombros. El chico tenía varias cicatrices en la cara y ... le parecía familiar a Astrid -Esta lleno de trampas que yo mismo he puesto para atrapar a los monstruos - dijo dejándose caer desde el enorme cuerpo con intensión de caer a pocos pasos de la chica - Ademas... ¡Ah! - exclamó cayendo de lleno a tierra en un enorme agujero y siendo golpeado por varias rocas que cayeron de arriba. Obviamente había caído en una de sus propias trampas
- ¡Ahhh ...Es el! - murmuro la vikinga rubia cuando su mente la golpeo con un recuerdo mas. - Así fue la última vez - dijo recordando que aquel niño que la había salvado también había quedado inconsciente por caer en una trampa parecida - Tiene que ser este chico
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- ¿Se ha embarcado a una cacería de monstruos? - preguntó el Jinete a la única persona que había hallado en el trayecto
- Si, decía ir a Ryozencawa, se presentó como representante de Berk -Había respondido
- ¡¿Pero en que estabas pensando Astrid?! - exclamó el Jinete recordando la única señal que había obtenido sobre su paradero, el y el Furia Nocturna habían volado casi sin descanso sin haber encontrado rastro alguno de ella
Le parecía increíble que hace poco había ido a buscarla para hablar de sus sentimientos y de pronto se hallaba muy lejos de su hogar, buscándola, no pudo evitar preguntarse si lo que la gemela había dicho era cierto
¿En verdad ella estaría confundida? Brutilda había asegurado que el "viaje de ayuda" no era mas que una excusa para alejarse de Berk y aclarar su mente, pero no quería dar mucho credito a algo dicho por los gemelos por obvias razones.
- ¡Amigo, ahí! - exclamó el Jinete, saliendo de sus pensamientos y al por fin haber llegado a su destino, era una isla de tamaño regular con una espesa neblina rodeándola.
Jinete y dragón descendieron y continuaron volando mas apegados al suelo de la isla, la niebla a penas si dejaba ver. - ¡Vaya! - exclamó el Jinete, después de todo era la primera vez que sobrevolaba esa isla
De pronto un sonido extraño se escuchó a sus espaldas, justo cuando pasaban sobre un pequeño rio. El dragón se detuvo y el Jinete se giro lentamente - Pero ¿que? - exclamó a ver un pescado que excedía por mucho el tamaño de uno normal que saltaba por el agua - Es enorme - dijo aun impresionado - ¿Que pasa con este bosque?
El chico sacudío su cabeza, recordando que tenía algo mas importante en mente que comprobar el tamaño de los animales - ¡Sigamos amigo!
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Mientras tanto, La joven vikinga había logrado dar con el hogar de su salvador, y gracias a Tormenta había podido llegar rápidamente a la única cabaña que había en medio del bosque.
En su mente aparecía el vago recuerdo de que había visto antes esa casa, pero aun no le decía nada mas
- Te lo agradezco - decía la voz cansada de un anciano que se hallaba sentado en una mecedora - Salvaste a mi nieto
- No es nada - respondió la vikinga rubia tomando asiento - Ademas, el me ayudó primero
- Agradecemos tu ayuda - dijo la voz del joven, la chica se giro y comprobó como este se veía ya mas repuesto, se curaba a si mismo como si estar lastimado fuera habitual para el - y el que me hayas traído a casa pero como te dije este no es sitio para una chica, es peligroso, mejor vuelve a tu casa
- Pero ¿su llamada de auxilio...
- No desapareceran los monstruos por que unos aficionados venga por un dia o dos - respondio el abuelo - Tenemos tiempo viviendo aquí
- Y como ves mi abuelo esta descansando - continuo el joven colocándose de nuevo las protecciones de los brazos - y yo debo vigilar el bosque, como bien dice mi abuelo no nos es de utilidad que una débil chica ande por aquí
- ¡¿Débil chica?! - exclamó la vikinga comenzando a ofenderse - ¡Por si no sabes yo vengo de...!
- No me importa, solo vuelve a casa - dijo el chico sin ninguna educación
- Amm, Ax - murmuro el anciano que de pronto levantó lentamente y sorpresivamente golpeo a su nieto fuertemente para enseguida volver a su cama de la forma mas casual posible
- Disculpa por la rudeza de Axell, lo he educado yo solo - dijo el anciano - pero tiene razón en lo que dice, los animales de este bosque son peligrosos, nosotros tenemos experiencia haciendonos cargo, asi que dejanoslo a nosotros, no te preocupes por esas llamadas de auxilio. Puedes quedarte esta noche, sería peligroso que salieras tarde y podras volver a casa por la mañana
Asi que "Axell" Ese debe ser su nombre pensó la vikinga viendo de reojoa este sin prestar atención a lo demas que dijo el anciano. Enseguida salio de la cabaña siguiendo al joven.
Si llevan tanto tiempo aquí, definitivamente este debe ser el chico que me salvó pensaba
- Amm ¿Axell? - se acercó la chica - ¿Ax? - insistió ahora con el diminutivo que había oido de su abuelo esperando no molestarlo
- ¿Si? - respondió girándose a ella
- ¿Recuerdas esto? - dijo mostrando el pequeño silbato que colgaba de una pequeña cuerda. El chico se acercó a ella y tomo entre sus manos el pequeño objeto - Tu me lo diste cuando eramos niños... Me dijiste que era un amuleto
El joven lo vio durante unos segundos para devolvérselo enseguida sin interés - No lo había visto nunca, debes confundirme con otra persona - añadió dándole la espalda a la chica y siguiendo con su camino en dirección al bosque
N/A: OK lo se, un capitulo corto, pero necesario para presentar a nuestro nuevo personaje... "Axell" ¿que os pareció?
Muchas atención xq sera un personaje importante
xcierto ¿A quien creen que Axell conocerá en el próximo capitulo?
AVANCE PRÓXIMO CAPITULO
- Gracias por tu ayuda yo..
- ¿Que estas haciendo aquí? - preguntó en tono poco amigable
- No estoy aquí de vacaciones, si es lo que te preocupa
Ademas de que conoceremos un poco mas de la historia que tiene con Astrid, y ¿xq no? Voy a darles tambien un avance futuro, ¿quien dirá la siguiente frase y porque? ¡Disfrutenlo!... ¿O no?
- Si claro - decía con una mueca de evidente disgusto mientras los veía a lo lejos - Parejita feliz -
