Star Wars y sus personajes no son propiedad mía sino de Lucas Films, lo único de mi intelecto es la historia aquí presentada


– ¿Segura que puedes con esto? – Preguntó Jessika con inseguridad.
Las dos jóvenes estaban en la nueva (antigua) habitación de Rey transportando las cosas personales de ésta desde la cabaña, no requirieron mucho tiempo ya que eran pocos los artículos que movían, pero cuando llegó el momento de desempacar Rey se mostró firme a la idea de que podía hacerlo sola.

– Si, descuida no es mucho –

– Bueno – Contestó Jessika acercándose a la puerta – Si necesitas de mi ayuda estaré con Maz Kanata, ya sabes con eso del toque de queda nos están proveyendo comida y no hay mucho que hacer en la cocina –

– Si está bien, gracias –

– Nos vemos en la noche, cuídate –

– Tú también, Jess – La nombrada sonrió mientras cerraba la puerta detrás de ella.

Apenas Rey vio como la puerta se sellaba pudo relajarse un poco, no estaba cómoda en ese lugar y mucho menos con gente a su alrededor, suspiró derrotada mientras miraba el techo del sitio que había dejado años atrás.

– "Por favor, déjeme vivir sola Había dicho una Rey de 15 años a su tutora Necesito demostrar que soy fuerte, que puedo valerme por mi misma" –

– "Pero niña tú eres fuerte" – Le había animado Leia

– "Pero necesito comprobarlo, por favor" –

Y ahí estaba de vuelta.

A pesar de que ya había demostrado tanto a ella misma como a los demás trabajadores que no solo era la chiquilla que quedó huérfana, sino una persona capaz de cualquier cosa que se le pidiese, había algo en la habitación que le perturbaba; una pared llena de marcas.
Era algo todavía no podía borrar de su mente ni de su corazón, líneas agrupándose en grupos de cinco, contando dolorosos días de espera por una persona que no iba a regresar jamás.

Rey giró la cabeza para despejarse, agradeció que Jessika no preguntara nada cuando entró al dormitorio, pero aun así se sentía incomoda con ello. Se dirigió a la puerta para cerrarla totalmente evitando que nadie pudiera entrar, debía de hacer algo antes de que otra cosa sucediera. Esconder nuevamente la espada de Anakin Skywalker.

– Oh Dios mío – Dijo apenas abrió la caja donde la había puesto, no supo si lo había dicho en voz baja o muy alta, no le importaba, lo que le importaba era que la espada no estaba.

¿Cómo había pasado? No tenía explicación lógica, cientos de pensamientos inundaron su mente, Rey movió la caja intentando buscar el sable como si no se hubiera fijado bien, pero era imposible no ver un arma de ese calibre a la primera. Era increíble, solo estaba la empuñadura de éste, ¿Cómo podía perder una cuchilla de un metro de largo sin darse cuenta? Vació la caja y todas las que tenía a su alrededor buscando la cuchilla, pero ninguna tenía nada.


Jessika se encaminó al estudio de Maz Kanata tal como lo había acordado con la mujer: Le iba a ayudar en lo que necesitase mientras ella ayudaba a Rey a acostumbrarse a su nuevo hogar. La cosa no había salido tal y como Jessika esperaba, ella suponía que su amiga iba a estar devastada cuando regresara, como cuando eran pequeñas y la niña recién llegada se aferraba a su brazo como si fuera su único sustento, pero se dio cuenta de que la situación había cambiado, y ya no eran tan frágiles como hace más de diez años.

Eso la motivó y le recordó que ya eran unas personas mayores que podían enfrentar cualquier adversidad que se les presentara. Pero al girar hacía su nuevo lugar de trabajo toda energía positiva se desvaneció cuando vio a la persona que estaba en la habitación a la que se dirigía.

– ¡Oh! Señorita Jessika – Dijo Maz Kanata cuando vio a la joven estática frente a su lugar de trabajo – Que bueno que viene, necesitaba su ayuda en este preciso momento – La nombrada apenas pudo comprender las palabras que le dedicaban – El señorito necesita prendas nuevas, así que por favor tome sus medidas mientras voy a buscar telas – Después se dirigió al heredero – Joven Ben, la chica le medirá, por favor quítese las camisas que lleva encima –

Jessika escuchaba más no podía comprender, Iba a acercársele ¡¿A él?!
Todo iba demasiado rápido; no supo en que momento Maz se había retirado del lugar dejándola sola con un sujeto medio desnudo que le daba miedo con solo mirarlo.

– ¿Qué espera? – Preguntó el hombre haciendo saltar a la chica que se había perdido en sus pensamientos.

– ¿Perdón? – Se disculpó sin saber el porqué, pero sabía que era lo más sensato que podía decir.

Ben chasqueó la lengua disgustado girando su gran cuerpo hacia ella.

– ¡¿Qué está esperando?! – Preguntó más desesperado y fue cuando Jessika reaccionó, él realmente estaba esperándola a ella.

Se dirigió al costurero y tomó la primera cosa que se encontró, en definitiva debía de terminar esa labor lo más rápido posible. No obstante al jalar una cinta métrica de la mesa también tiró otras cosas que se desparramaron por todo el suelo. Su cara se puso totalmente roja, no sabía si era por la pena que le causaba el incidente o por el esfuerzo de contener los deseos de llorar.

Se tiró al piso intentando evitar en lo que pensaba el sujeto que tenía en frente, pero varios hilos y botones habían llegado hasta los pies del hombre. Jessika no quería levantar la mirada, si lo miraba a la cara los pesados ojos de éste la harían quebrarse ahí mismo, pero tampoco podía mirar su tórax, con solo dar una ojeada pudo ver bastantes cicatrices que obviamente no eran por un trabajo que no involucrara armamento.

Su desesperación aumentó cuando recogió la última cuenta tirada y ya no tenía excusa para no levantarse, debía de mirar algo, algo de él que no le diera miedo: pero ese algo debería ser alto para que pareciese que ella le miraba a la cara. Ésta obviamente no, ni el pecho… debía de haber un punto medio que hiciera que ella no se sintiera amenazada, como su cuello.

Y cuando juntó el coraje para levantar el rostro fue cuando lo vio.

Jessika apretó fuerte las cosas que tenía en sus brazos para evitar que se cayeran nuevamente.
En el cuello desnudo del hombre colgaba una cadena con un dije, pero no era un dije cualquiera, era un anillo de boda, ella estaba segura de eso.


– No puede ser verdad – Era la frase que más había escuchado durante todo el día.

Apenas había regresado Maz Kanata, Jessika se retiró del lugar temblando a con sus compañeras. Primero, porque ya no quería estar más cerca de aquel hombre tenebroso y segundo, debía de informar acerca de su descubrimiento.

– ¿Y si te fijaste bien? – Le preguntó otra mujer

– Si – Volvió a contestar sin molestarse en que le preguntaran lo mismo todo el día. Platicar de eso le hacía olvidar el horrible momento que había pasado.

– Eso si no me lo puedo creer –

– ¿Por qué no? – Preguntó otra mujer – Él es un hombre joven, sano y fuerte, nada le prohíbe contraer matrimonio–

– Pero es alguien con una actitud muy fuerte, nosotras no lo toleraríamos –

– Lo has dicho, nosotras, pero recuerda que en la cuidad hay mujeres de todo tipo –

– Suicidas – Comentó alguien en voz baja haciendo que varías risas se escucharan

– Fuertes – Respondió la misma mujer, de nombre Tai-Lin – También hay mujeres de carácter muy duro que… –

Jessika no pudo escuchar lo que seguía de la conversación ya que se distrajo al ver como Finn se dirigía hacía ellas.

– ¿Pasa algo? – Fue lo que primero dijo Finn cuando vio el grupo de mujeres que estaba reunidas platicando.

–A que no sabes de lo que me he enterado – Le cuestionó la chica, éste apenas iba a contestar cuando ella lo interrumpió – Pero primero cuéntame, ¿Cómo ves al joven Solo? –

– ¿Qué? ¿De qué estás hablando Jessika? – Preguntó nuevamente más confundido que antes al sentir todas las miradas de las mujeres sobre sí.

– Me he enterado de un secreto del señorito –

– ¿Secreto? – Finn no sabía a qué se refería con eso. A veces, lo que a Jessika le parecía una gran noticia a él no le podía importar menos, pero tratándose de aquel hombre todas sus alertas internas se encendieron.

– Yo digo que es secreto, ¿o acaso sabías que está casado? –

– ¡¿Qué?! –

– Tal como dijo Jessika – Comentó la mujer mayor de antes al ver que Finn parecía aturdido con lo que acaba de escuchar – El joven trae una sortija en el cuello, si no está casado por lo menos está comprometido –

– Tai-Lin – Le respondió Finn con voz baja a la mujer.

– No sabemos de quien o desde cuándo, pero seguramente tú puedes saber más ¿Verdad? ¿Has escuchado algo? ¿Piensas en alguien? ¿Finn?–

– Yo… – El chico titubeo al sentir el doble de miradas sobre él gracias a las preguntas de su amiga – N-no, no sé –

Las presentes mostraron decepción, si acaso él sabía algo podía darles muchos más detalles, pero él estaba tan sorprendido como ellas, así que siguieron hablando entre ellas haciendo teorías de lo que habría pasado. Finn se había quedado mudo, no sabía si quedarse plantado ahí mismo discimulando que le interesaba la platica o irse corriendo de inmediato a ver que pordía descubrir por su cuenta, solo había una mujer que podía aguantar el carácter de Kylo.


Después de un dolor de cabeza al acomodar sus cosas con la esperanza de que apareciera el arma, y controlar su nerviosismo cuando salió de su recamara y vio como muchas personas estaban hablando entre ellas, Rey había entrado en un estado de resignada neutralidad donde después de imaginar todo lo malo que podía pasarle había aceptado su cruel destino.

Las cosas eran como eran: el sable no estaba en la habitación, ni en la cabaña, ni en el camino que atravesaba las dos partes. Así que alguien ya había visto la cuchilla, y faltaba poco para que reportaran el hecho a Leia, y las cosas se desataran: La mujer identificaría el arma, le preguntaría a su hijo por ésta, él no sabría qué decir, bueno si, pero nadie le iba a creer si no mostraba la otra parte, así que empezarían a atar cabos y sabrían que ella era la culpable, ¿De qué? Eso quedaría a su imaginación.

Rey se acostó en la cama con la empuñadura a su lado, no sabía cuánto tiempo había pasado desde que empezó a buscar pero había sido bastante. Faltaba poco para que alguien tocara su puerta y le comentara que la hoja de la espada del señor Anakin había sido encontrada.

Regresó la mirada a empuñadura y la tomó examinándola, desde que la había tenido no la había podido observar tan detenidamente como en ese momento así que decidió que era lo último que iba a hacer, memorizar el objeto que la iba a condenar. Lo "bueno" era que esa base era digna de recordar ya que no era algo común, ésta era cilíndrica y tenía un grabado con muchas piezas distintas que no parecían solamente de metal.

Tocó los bordes detenidamente, mientras se fijaba en el laborioso trabajo que había implicado hacerlos, a pesar de los años aún se veían resistentes, Rey admiró cada detalle hasta que sintió un objeto flojo, lo presionó con el propósito de acomodarlo y soltó un grito en el mismo momento que aventó el arma con la hoja otra vez en su sitio.

Parpadeó varias veces viendo el sable completo en el suelo, ahora sí no lo podía creer, ¿Una espada podía hacer eso? Nunca había escuchado (Ni imaginado) que pudiera retraerse a voluntad. En ese momento no sabía que pensar, ese objeto era realmente valioso; seguramente Leia lo cuidaría mejor que ella, pero ¿Cómo decirle que lo tenía? Era imposible sin involucrar a Ren.

– ¿Rey? – Escuchó del otro lado haciéndola temblar. No se había dado cuenta que habían estado tocando su puerta un momento atrás, miró todos los lugares que tenía cerca para poner el arma, por lo menos podía esconderla en un lugar más pequeño.

– Voy Finn ¡Espérame! – Contestó mientras buscaba el botón que como horas atrás hizo que la hoja volviera a ocultarse dentro de la empuñadura.


Finn se acercó a la habitación de Rey, después de ponerse intranquilo por lo platicado con Jessika, decidió que lo primero que tenía que hacer era relajarse y estando con Rey siempre se ponía tranquilo, iba a intentar hablarle de algo controversial, solo para poder distraerse, pero cuando la chica abrió la puerta no pudo evitar contar todo lo sucedido:

– ¿Ya escuchaste lo que dice Jessika? – Ella se quedó sorprendida, ni siquiera la había saludado.

– No, no he hablado con nadie desde la mañana, y no mencionó nada importante –

– Te reirás cuando lo escuches – Finn soltó, tal como parecía ella no sabía nada de lo que había sucedido.

– ¿Qué es? – Preguntó sin mucha emoción

– Dicen que Ben Solo está casado – La chica mostró una cara de asombro que rápidamente se transformó en una de miedo.

– ¡¿Qué?! –

– Lo sé, ¿horroroso verdad? – Era la misma reacción que había tenido él cuando se enteró. En definitiva todos los que se enteraban ponían esa cara – Jessika vio que de su cuello colgaba un anillo –

– E-es imposible – Apenas pudo articular la chica

– Es absurdo – Dijo Finn con burla – ¿Qué mujer desearía casarse con un tipo como él? – Al decir eso la el rostro de Rey dejó salir una mueca de desagrado.

– ¿Y seguro que es de boda? ¿Cómo te enteraste? ¿Leia sabe eso? –

– O de compromiso, no sé, aun así es extraño, todos están hablando de eso Rey – Hizo un movimiento de hombros – La señora Leia tampoco ha salido de su recamara por lo que creo que ella no sabe, aunque sospecho que alguien ya la habrá interceptado –

– La cena esta lista – Interrumpió 2199 en la habitación callando inmediatamente la plática de los presentes – Señorita Rey es su primera cena como una huésped en esta casa, por favor acérquense al lugar de inmediato – dijo con su voz monótona.

Finn y Rey se quedaron callados hasta que el hombre desapareció de su vista ¿Desde cuándo los estaba escuchando?

– ¿Crees que él sabía algo? – Fue Rey la que rompió el silencio

– Dentro de poco lo sabremos –


La cena era de lo más extraña, a pesar de estar ocupado el comedor, el ambiente se sentía vacío; Snoke, Hux, Ren estaban sentados de un lado de la mesa, y Leia, C-3PO y Rey del otro. Jessika se encargaba de servir los alimentos.

– Y dígame Rey, ¿No ha pensado en contraer matrimonio? – Snoke ni siquiera intentó ocultar el cinismo en su pregunta.

– No – dijo Rey secamente – No estoy atraída por esas cosas – Intentó ver una reacción en el rostro de Ren

– Debe de pensarlo, en el poco tiempo que he estado aquí, se me he hecho un lugar muy inseguro para una joven como usted – Rey apenas iba a contestar cuando 2199 llegó sin anunciarse.

Ignorando a todos se acercó a Snoke para susurrarle algo, algo importante, ya que la cara del hombre cambió. Rey no supo en que momento, pero el hombre se veía mucho más tenebroso que antes, incluso se empezaba a sentir frio en el ambiente, como si su cambio de ánimo hubiese afectado al clima.

– Ren, Hux siganme – Dijo sin dar explicaciones de ningún tipo.

Todos los presentes mostraban una cara entre de preocupación y de sorpresa, unos por la extraña actitud que había presentado, otros como C-3PO por la mala educación con la que actuaron, pero Rey staba sorprendida de que Snoke había dicho Ren.


Y aquí acaba el onceavo capitulo, nunca había llegado tan lejos, se me hace increíble como hemos avanzado con la historia, en serio sin su apoyo nunca habría llegado tan lejos chicxs.

Saludos especiales a:

Iley: Recuerdo esa película, mi mamá la compro el VHS cuando salió, y me encantó cuando Cenicienta cargó al príncipe cuando fueron a cabalgar, era una chica fuerte. En definitiva veré la pelicula este fin de semana (cuando puse fin quería hacerlo con doble "N" lo que me pasa por estar escribiendo).
Espero hayas disfrutado el capitulo, ya se descubrió el anillo ¿Qué cosas podrían pasar?

Jane Nightray: Creo que a nadie nos agradará la idea, y si, dentro de poco aparecerá otro personaje nuevo que hará que todo de un giro de 360 grados, ya en el próximo capitulo sabrás quien es, PD: es mujer.

Miriakt: Creo que a Hux lo hago lo más insoportable posible, su actitud es así: si ve algo en lo que pueda perjudicar a otra persona lo hará solo por el hecho de divertirse, así que si sabe que Rey es importante para Ben, obviamente meterá sus manos al fuego. Gracias por tus buenos deseos, me siento mejor, gracias.

chiliwili: Que bueno que te guste la historia, continua leyendo, aun me quedan unos cuantos misterios por revelar, jojojo.

No olviden pasarse por El Hombre Perfecto, una historia también Reylo que les va a encantar, también empecé a escribir otra llamada Corazón Inconmovible, del fandom Star vs Las Fuerzas del Mal, si conocen algo de la seria y les gusta lo Crack, también será de su agrado.

Nos leemos~~